La líder tuvo que disculparse tras ver que Starlight Glimmer estaba completamente absorta de lo que pasaba a su alrededor. Una primera impresión bastante interesante a ojos de la lider.
Ya encontrándose más calmada y de un mejor humor, ella se sento en uno de las sillas que había ahí esperando a que más personas vinieran.
Por desgracia, se vio decepcionada y un tanto extrañada de que nadie más viniese.
—¿Nadie más va a venir?—
Esa pregunto género en la líder una rápida respuesta, como sino fuera la primer vez que se encontraba con dicha pregunta o similares.
—No han habido muchos entusiastas de la magia—iluminaba la mente de la novata Starlight—Aqui entre nosotras...solo estas tú y otra que mostro un ligero interés viene aveces aquí para mis demostraciones o solo a pasar el rato, si algun dia coinciden seria asombroso—expreso con fervor.
—¿Y como se llama?
(FIN FLASHBACK)
Comenzaba a desesperarme por la falta de interés de mi acompañante, quien me llevaba a quien sabe dónde. Hacia ya unos ratos le pregunte sobre cuantos habian aquí. No obstante, se quedo callada. Insisti unas escasas veces más hasta que finalmente se detuvo, me miro a los ojos de una manera penetrante y amenazadora, una tipica mirada que me recordo a esas veces en que Trixie perdía los estribos.
Me senti incomoda, tanto asi que me costaba tragar la saliva por la impresión de su semblante.
Lo siguiente que hizo fue cambiar por completo su forma de mirarme, ahora con una expresion mas amigable, fascinada por mi incomoda expresión, justo como lo haria Twilight.
—Es una pregunta una poco difícil de responder...—se digno finalmente a responder mi pregunta.
—¿Quieres intentarlo?—la empujaba a hacer un minimo esfuerzo dando una forzada expresión de serenidad y una tonta risa al final.
—No siempre es el mismo número, aveces 8, otras 15, raras veces 6 pero creo que ahora somos algo de 7
—¿7?
—Bueno ya conociste a Sweet dreams y creo que escuchaste a nuestro talento musical—contaba con suma calma.
Me veía como yo me mantenia sumida en mis pensamientos. De hecho, apenas y le estaba prestando atención lo que puntuaria como grosero ya que me la pase insistiendo para al final ignorarla
—Yo solo me preocuparia por la que te capturó—añadio ella.
—Sweet Dreams...—pronuncie ese nombre tras haberlo oido de la boca de mi acompañante.
—El descanso acabó mejor seguimos antes de que nos topemos con otro—chasqueaba sus dedos para sacarme de mi trance.
Me levante despacio aun con ese nombre en mi cabeza como si de alguna forma se me hiciera...familiar.
No conocía a nadie con ese nombre o tal vez. Tal vez solo estoy exagerando, (vamos Glimmer no esperes que todo esto tenga algun sentido). Seguro Twilight estaría muy a gusto contando sobre como tiendo a sobreactuar la situación...ugh...
Puedo sentir la tierra en mis zapatos y en el borde de mi playera, siento que como los granos bajan por mi jean, obviamente, estar con la mente en otro lado hace que hagas un pésimo trabajo (bien hecho Glimmer)
Haciendo un esfuerzo por ignorar esa incomoda sensación prosigo junto con mi "salvadora"
—¿Uh?—sentí como algo me agarraba la pierna, era Bunker quien me detenía de seguir adelante—¿Que pasa?—me inclinaba para verlo mejor, al parecer estaba apuntando a quien me salvo.
—¿Por que te detienes?—mi salvadora se percato de que le perdí el paso, con un ceja arqueada y su boca dibujando una seña de descontento, denota una clara exasperación por el restraso innecesario.
—Es solo mi peluche esta jugando eso es...—cese al notar que habia desaparecido
—Yo no veo a ningun peluche, debiste imaginarlo—
Hace un rato estaba conmigo, ¿Como se habia esfumado?
A mi guia no le intereso en lo absoluto, me veia como si fuera una clase de lunatica.
—¿Se puede saber porque sigues ahi parada?—expreso en un tono muy de Trixie, exasperada.
Es aquí cuando pondría a Trixie en su lugar. No me malentiendan, me cae bien pero a veces llega a ser muy, pues muy ella.
—(suspiro) Por nada—respondí abrumada.
De repente nos hallamos recorriendo una pista recta que no parecía tener un fin, un sendero de luces y en el cual caían cáscaras del oscuro cielo.
Llego un momento donde veíamos luces de colores mientras andábamos por la acera, las cascaras se convirtieron en pequeños insectos, los cuales ponian a mi "compañera" de malas.
Supongo que sentía el mismo presentimiento que yo. Había alguien siguiéndonos, no sabia si Sweet Dreams o algún otro.
—¿No...es normal?—decidí hacer la pregunta como un modo de romper el silencio.
—No importa—respondió a secas quintando un residuo de cascara de sus anteojos que voló como la polilla que era.
De nuevo mostraba esa normalidad, enserio que presentía que traía algo entre manos. Nadie es tan amable solo porque si, mucho menos alguien que se veia en mejores condiciones que la tal Sweet Dreams.
Finalmente nos detuvimos a las puertas de un gran edificio corporativo. Era tan alto que mi vista no podía hallar la parte superior.
Ella se percata y me toma del mentón para posar mi vista en la entrada la cual estaba hecha un desastre. La puerta rotatoria había sido violentamente destruida, pedazos de vidrio estaban regados por el suelo dejando una escena que más se asemejaba a una batalla pasada.
—Puedo ver tu expresión que no estas cómoda conmigo—en un tajante tono se acerca a mi persona—Glimmer puedes decirlo, no voy a hacerte nada.
Pero no quería creerle.
—Estoy bien, solo va...
—¡Al suelo!
Tan rápido como lo dijo una nube rosa implosiono cerca lanzando a cada una en lados opuestos.
Una vez disipada revelo al atacante
—Sorpresa, ¿Me extrañaron?—la estrepitosa voz de Sweet Dreams hacia acto de presencia junto con una clara intención de venganza.
—Detrás de mi, yo me encargo—la chica se ponía delante mío para hacerle frente, sus manos comenzaron a iluminarse dejando ver una aura purpura.
—Oh vamos no es divertido si solo una de ustedes pelea—replica casi un puchero, se sentía muy decepcionada, aunque seguramente buscaba insitarme.
Sin nada más que decirle, mi acompañante da el primer golpe lanzando estelas de luz que recordaban a las que dejaban los cometas.
Sweet dreams los batea tan rápido como le era posible devolviendo el fuego a mi acompañante, quien deprisa, opto cubrirse cerca de unos autos.
La enmascarada se abre paso entre pequeños saltos en su andar. Se colocó cerca de unas gradas y activo su dreamstone. Cerrando el puño un grito de dolor resuena a los alrededores.
Mi acompañante quedo herida, de alguna forma. Dándole paso a que Sweet Dreams fuera por mí.
No obstante, yo estaba preparada. Con o sin Bunkers me escondí en una esquina esperando el momento para emboscarla.
—Sal de donde este-es...—repetía una y otra vez cambiando el tono de su voz de vez en cuando. Lo único constante era el sentimiento con el que lo pronunciaba, una muy escalofriante felicidad.
—Me pregunto donde estarás...?
Me lanze hacia ella tirandola al suelo rodamos unos cuantos pasos antes de que ella decidiera darme un cabezazo con es dura mascara que llevaba. Retrocedí y ella aprovecho para lanzar otra de esas nubes rosas.
Me tenia acorralada y lo único que podía escuchar eran sus risas. Y por cada risa que escuchaba sufría un golpe de su bate.
Acabe con lo cuerpo adolorido, no iba a resistir por mucho más, ¿Dónde estaba la otra chica? Seguramente este era su plan. Llevarme con Sweet Dreams y terminar el trabajo.
—¿Ya te estas casando? Owwwww...—enternecida por mi mal estado se acerco solo para agarrar mi rostro y ponerlo contra el suelo—Aún no he terminado de jugar contigo. Solo un poco más hasta que mi amiga venga jajajajaja.
Estaba prepando su siguiente golpe y yo solo la veia muy sorprendida.
Entonces unas 5 líneas negras aparecieron acompañados de una melodia la cual iba generando notas musicales que iban ocupando un espacio en dichas líneas. El reconocible sonido de un violonchelo fue música para oídos al ver que Sweet Dreams habia desaparecido.
Hui de prisa a refugiarme en el edificio. Gritos de una nueva extraña maldecirían a Sweet Dreams acabando en una agonía muy severa.
— Aquí estas, vamos—pronuncio mi acompañante quien convenientemente había regresado.
No sabia que hacer tan solo me deje llevar por ella mientras era arrastrada hacia un ascensor.
Otro ruido de explosión se oye, la enmascarada regreso y detrás de ella le seguía quien supuse era, la chica de la música.
—Regresa aquí, quiero seguir jugando contigo—exigía Sweet Dreams corriendo a toda prisa.
Mi acompañante presionaba el botón desesperada, el ascensor no respondía y Sweet Dreams estaba cada vez más cerca. Seria solo cuestión de segundos.
No podía dejar de mirarla ni de oír a mi acompañante presionando el botón, al final cerré los ojos y espere lo peor.
Era tarde.
las puertas del ascensor se cerraron y se elevaban lejos de Sweet Dreams. Nos salvamos.
Tanto mi acompañante como yo soltamos un suspiro de alivio, creyendo que ya no estaríamos en peligro.
—¿A donde me llevas?—en un tono de enfado me dirijo a ella.
—...ya lo veras
El elevador seguía moviéndose, y yo me hallaba con ambas manos apoyadas en la baranda observando como la pantalla electrónica, que indicaba el piso, aumentaba. Mi acompañante, por su lado, tarareaba.
Pese a seguir molesta con ella, no podía negar que me gustaba el tono en el que lo hacía, tan relajante y angelical. Un total deleite para mis oidos, sin embargo, ceso al mismo tiempo que las puertas del elevador se abrían indicando que había llegado.
—Aquí es—me mostraba...una puerta.
—Es una puerta—exprese claramente decepcionada.
Una maldita puerta...
—¿Quieres saber un secreto?—movía el dedo índice de su mano derecha como incitando a que me acercará.
¡Una maldita puerta!
(FLASHBACK)
—Inténtalo—animaba la líder del club a Starlight Glimmer, quien sostenía un par de aros unidos entre si—supongo que este truco te es familiar.
—Los aros unidos, nunca supe como liberarlos—confeso jugueteando con los mismos acercándolos o separándolos entre sí hasta que no pudiesen más.
La líder encontró muy hilarante su pequeño espectáculo de novata. No pudiendo resistir con las ganas de enseñarle a otra persona pone su mano izquierda en los aros para detenerla.
—¿Quieres saber un secreto?—agitaba su mano para aparecer una varita con el unico fin de cautivarla aun más.
—Uhmm...claro—aceptaba soltando una pequeña risa por lo que hizo su maestra.
—Acércate—le pedía en un tono misterioso dejando aún mas evidente su fachada de misterio.
Starlight Glimmer se acerco pero la líder pedía que lo hiciera más, obedeciendo se acerco un poco más pero no era suficiente. Al final supo lo que quería y estando prácticamente con casi nada de separación gira su cabeza para que su oído quedara en el mismo lado que la boca de la lider.
—Gira un aro de lado y jala—susurro en su oído como si fuera un gran secreto que debía guardarse.
Starlight Glimmer hace exactamente lo que le indicó. Giro uno de los aros notando como el otro hacia un sonido de clic indicando que ahora podía sepáralos. Con una sonrisa anticipada tenia por seguro que ambos aros se separarían. Sin vacilar los separa, entusiasmada poseyendo ambos aros en cada mano.
—Esperaba algo más...elaborado—jactandose de su ahora nueva habilidad se los entrega a la líder.
—El propósito de la magia no es en lo elaborado de los actos, es en dejar a la audiencia...¡Maravillada!—movía las manos agitándolas para generar un mayor énfasis.
—Eso lo acabas de inventar, ¿No?—contenía sus ganas de reír por lo hilarante que encontró el jueguito de manos de su maestra.
La líder dejaba los anillos dentro de un baúl que tenia a su lado. Del cual, comenzo a rebuscar tirando cosas a su lado.
Sombreros de copa, pañoletas, cartas, esposas, pinos de bolos.
Finalmente, encontró lo que estaba buscando, una pequeña cajita de madera de un color azul que mas se podria describir como una version en miniatura de su baúl de utilería.
La lider emocionada por mostrarle su contenido lo coloca en la gran mesa que había ahí.
—Te enseñare todo lo que sé, ahora eres mi pupila y yo tu maestra—
(FIN FLASHBACK)
—Abre la puerta—me pedía mi acompañante.
Me acerque a la puerta poniendo mi mano sobre el pomo, por extraño que sonará se sentía familiar. Raro ¿no?
Note que no giraba cuando lo intente, al parecer la puerta estaba trabada.
—No abre—dije casi de inmediato.
—¿Por que crees?—buscaba despertar mi interés
—Esta trabada, no hay forma de abrirlo sin la llave—contestaba mirando lo que seria el resto de la abandonada ciudad
—Todas las puertas de este mundo se abren o tiene algo que las abre, sin embargo, esta no ¿Qué te dice eso?—pregunto con gran énfasis deseosa de saber que pensaba al respecto.
No entendía porque hacer todo este viaje, porque arriesgarnos en una emboscada (de la cual aun sospecho que fue su culpa) y casi morir. Todo por un puerta, quiero decir , nadie te lleva a ver una puerta solo porque sí. Suena ridículo.
Mi acompañante me veía con la cabeza inclinada esperando a que le respondiera. Así que, solté lo primero que se me vino a la mente.
—Pues...que debe tener algún secreto escondido...—hable en un tono bajo desviando mi vista de la suya.
—Puede ser o puede ser alguna clase de...truco—comentó poniendo una mano sobre la puerta.
Truco...¿Tru...co?...Esa palabra provocó algo en mí, una especie de zumbio comenzó a sonar por el lugar o más en específico, dentro de mi cabeza. Antes de perderme en mi misma un potente destello me privo temporalmente de mi vista.
-E-
El sonido de la presente sirena de una ambulancia despertaría a quien se hallaba agonizante en la camilla. Su mirada ida y perdida divisaba manchas en lugar de personas. Y solo un mar de balbuceos ahogados que solo la confundían. Lo único que si sabía era que el ardor en su rostro y la sangre brotando de su cuerpo.
—Esta perdiendo mucha sangre hay que detener la hemorragia, pásame las gazas.
Sorpresivamente logro escuchar la voz de uno de los paramédicos, no podía verlo pero tenia razón. Estaba sangrando en un costado de su abdomen.
—Hay que retirar algunos pedazos de vidrio—ordenaba la voz de otro paramédico.
Pero ya era tarde siendo que entro en un estado de shock. Incapaz de controlar sus acciones es victima de la mano de Twilight quien con una jeringa procede a anestesiarla y luego dejarle a otra chica abrir la puerta de la ambulancia para...
Arrojarla
—La perdemos, la perdemos...
-E-
Abrí los ojos solo para encontrarme al borde de la azotea del edificio donde nos encontrábamos. Me lleve un buen susto, de inmediato retrocedí cayendo de espalda al suelo de la azotea.
Estaba sudando y mi corazón latía como loco. No se sintió como esa otra vez, fue mucho peor.
—¿Te encuentras bien?—preocupada mi acompañante se acerca a mí.
—E-eso creo—sin dejar de mirar la cornisa lentamente me alejo arrastrada.
—Te fuiste por unos 10 minutos—comentó ella mientras me ayudaba a ponerme de pie.
—¿Me fu...?—de repente mi piedra comenzó a brillar intermitentemente.
—Es tu día de suerte—me felicitaba—Ahora tienes dos opciones: quedarte o irte.
—¿Quedarme con estos otros sueltos? No gracias—declino a la primero opción .
Me encontraba más que lista para regresar a la realidad. Estaba a punto de pronunciar las palabras, sin embargo, la mano de mi salvadora lo impediria.
—Quizas pueda ser la ultima vez que nos veamos asi que te dire esto—indicó con una pausa para soltar un corto suspiro—No confies en nadie tanto fuera como adentro, ¿Entiendes?
Con esas palabras todo rastro de normalidad y felicidad en esa joven habian desaparecido. Ahora mostrando un semblante más serio dejandome muy en claro que no se andaba con juegos.
—Entiendo—respondía lista para dejar ese lugar.
Pero antes...necesitaba saberlo.
—¿Quien eres?—exigí nuevamente saber su nombre.
—No puedo creer que me hayas olvidado tan rápido—expreso con una cálida sonrisa diciéndome que me perdonaba.
Un pequeño escalofrío se manifesto como reacción consecuente a dicha revelación. Su rostro no se me hacia conocido, la falda y broche de estrellas; esa chamarra azul y su mirada...era como ver a dos personas en una sola.
—Sueños y esperanzas a quien deje todo en su vida atrás...
Abrí los ojos de vuelta en el mundo real, encerrada en esa maldita habitación pero a salvo de los peligros de ese otro mundo.
—Detesto decirlo pero ya echaba de menos la habitación confinada—escribía aliviada por estar a salvo.
Dejaba el diario en la cama tras concluir la nota del día o días. Cuando desperté vi que había pasado un día entero, en los cuales estuve dormida. Sin embargo, ahí dentro parecía que solo pasaron horas.
Desconcertada por ese inquietante hecho regreso con el celular para eliminar todo rastro de negatividad.
Navegaba entre viejas conversaciones las cuales causaron un fuerte golpe de nostalgia que desembocó en una genuina sonrisa y una intoxicante sensación de bienestar.
—Los extraño...—musite con la voz quebrada—En especial a ti...—leía la última conversación que tuve.
—"¿Donde estás?"
—"Lo siento pero no puedo"
No llore pero me sentí un tanto apagada y triste. Justo ahora pensaba en lo preocupada que estaría, tal vez estaría con mis padres buscándome y sintiendo la misma sensación que yo...soledad.
—¿Qué pasa Phyllis?—levante la mirada hacia el escritorio. Créeme yo tampoco quiero que se sienta así pero no es algo que puedo controlar—me acercaba a donde estaba.
No se que tan extraño sea hablarle a una planta de filodrendo, así es, un día solo apareció sobre el escritorio de mi mesa. Tenia pegado una nota que decía: amiga.
Quien quiera que lo pusiera pensó que seria bonito que me amistara con una inerte planta, y ¿saben que?
Funcionó
