Una dura verdad

Decir que estaba asombrada sería quedarse corto. Hace cuatro semanas que su pequeño había decidido meterse de cabeza en esos libros de historia con el objetivo de volverse un hombre más culto, un niño mejor dicho, que pudiera estar a la altura de sus tareas de príncipe, título que siempre ha odiado y que de un momento a otro, tomando a todos por sorpresa, decidió asumir dicho cargo con la responsabilidad que conllevaba con una madurez que nunca había visto antes. Tal como había prometido también iba a preguntarle ya sea ella o Harrow, lo que era un gran logro personal para él, cada vez que se encontraba con una palabra que no entendía. Con el lento progreso que tenía, cosa que admitía cada vez que le preguntaba, ella esperaba que fueran decenas o centenares de palabras que fueran las que no entendía, pero siempre solían ser pocas cada vez que iba a resolver sus dudas. Encontraba extraño considerando que el lenguaje de esos libros no eran para niños, sino para profesores, historiadores o gente de la corte, gente que dominaba un lenguaje más complejo en comparación con el nivel básico que manejaba Callum. Ella esperaba que él estuviera preguntando cada dos por tres el significado de lo que estaba leyendo, o tratando al menos. Lo más sorprendente era que ante tales dudas ella decidió poner su conocimiento a prueba.


A la semana de estudio personal Sarai le preguntó por cuál de los libros había comenzado recibiendo como respuesta la historia de su propio reino. Ante ello le preguntó:

- entonces Callum ¿qué has aprendido hasta ahora?- su tono entusiasta con una pizca de curiosidad.

- voy en el capítulo cuatro- admitió con orgullo.

- ¿en serio?- preguntó Harrow con un asombro exagerado demasiado evidente para los adultos presentes.

- sí que sí- reafirmó con entusiasmo- los primeros dos capítulos ya los sabía, son la historia que todos saben, que fuimos expulsados de Xadia y que después se fundó el reino de Katolis- explicó con aburrimiento- lo que nunca había entendido era por qué la reina Sharon llegó al poder después de todo ya existían un par de familias con bastante poder establecidas en los primeros territorios de Katolis que todavía siguen existiendo hoy- comentó con emoción. Los adultos arquearon las cejas a modo de respuesta y luego con un cambio de expresión le urgieron que continuara a lo que él aceptó con gusto.

- resulta que fue un acuerdo de los diferentes señores feudales de la época, también conocida como la Época de las Grandes Familias antes de la fundación del reino, y la razón de por qué los diferentes señores feudales decidieron unificar todos sus territorios bajo el reinado de una huérfana era para evitar cualquier pelea por el poder que podría haber arruinado el acuerdo- dijo con rapidez lo que acentuaba el entusiasmo que sentía. Harrow asintió con una sonrisa sabiendo muy bien de lo que el chico hablaba después de todo una de las labores de ser príncipe era saber muy bien la historia del reino. Su propio padre siempre le dijo que para tener relaciones saludables con el pueblo y los otros reinos era indispensable conocer al pie de la letra la historia de la propia patria. Por otro lado, los ojos de Sarai amenazaron con salirse de sus huecos de la sorpresa que sintió frente a lo que su hijo acababa de decir. No por lo que había aprendido, sino porque parecía comprender las implicaciones más profundas detrás de esos hechos. Mientras tanto, Amaya se había llevado la mano a su barbilla a la vez fruncía el ceño. Nunca fue una lectora activa, solo leyendo lo necesario con lo que tenía que ver con el ejercito y sería.

Aaravos, por su parte, analizó las expresiones de los adultos obteniendo como resultado una mezcla de emociones. La del rey era de esperarse, él claramente sabía la historia de su propio reino y las razones de las decisiones tomando en cuenta los pros y contras. Estaba en la descripción del trabajo ¿Cómo no iba a saber por qué llegó a estar él sentado en el trono con las tierras que le tocaron con los súbditos que la trabajaban? La reacción de la reina la encontraba un poco desconcertante. La sorpresa en su expresión era de esperarse. El problema era que seguía manteniéndose apuntando a dos opciones, que se había sorprendido de la historia que Callum estaba contando lo que indicaba un pobre trabajo siendo reino, incluso cuando se tomaba en cuenta de que no había nacido en la realeza. La otra opción era que se había sorprendido que él haya logrado entender las implicancias de dicha información lo que significaba que o no confiaba mucho en su hijo, lo que era poco probable, o que no lo conocía bien, lo que era más probable. Al darle un poco más de vueltas decidió que no era grave. Al final del día uno nunca terminaba de conocer una persona y como los niños crecían mucho en poco tiempo era de esperarse que de repente lo sorprendieran a uno de golpe. Él último sujeto de sus pensamientos era la general lo que ahí si era decepcionante. Comandar una posición tan vital para el reino y no saber mucho sobre la historia del país era receta para el desastre.

- muy bien Callum, se nota que has estado estudiando con empeño- felicitó Harrow con un pulgar arriba.

- definitivamente- agregó Sarai saliendo de su shock. Amaya también levantó un pulgar arriba con una ligera sonrisa. El chico por supuesto que se sintió excitado, demostrado en como se balanceaba de un lugar a otro sobre la silla.

- ¿algo más que nos quieras c- enseñar?- preguntó el rey con una amigable sonrisa. El príncipe dejó de moverse y se concentró en la pregunta mientras recordaba sobre lo revisado.

- no- dijo finalmente- el libro todavía sigue explicando cómo eran las cosas durante esa época- dijo un poco bajoneado.

- entonces esperaré con ansias para la próxima lección- respondió con entusiasmo el hombre.


A las dos semanas de estudio Callum había estado comparando unos pasajes de los libros de la historia de Katolis a petición de su maestro, por supuesto la lectura siempre estaba asistida por el elfo. Al principio no logró comprender por qué quería que comparara los libros o por qué habían varios libros sobre la historia de su reino. Iba a decirle sus dudas respecto a este método de aprendizaje cuando se encontró con algo que lo hizo fruncir el ceño de manera automática y detener por completo su plan anterior.

Los dos pasajes que estaba leyendo no eran nada especial describiendo la historia de una de las antiguas familias del reino teniendo un cierto grado de importancia en su consolidación al principio y luego su participación junto con su notoriedad fueron decayendo a lo largo de las décadas. Nada impresionante la verdad hasta que se encontró con la raíz de su confusión y actual problema. Los dos libros hablaban sobre cómo la familia "Jezever" fue culpable de traición para luego ser exiliada y víctima de persecución, excepto que en uno se describían las acciones del reino como justificadas e incluso tenues con lo que realmente debieron haber sufrido gracias a sus crímenes mientras que el otro libro decía que la corona junto con el resto de las familias sobrereaccionaron con dichos castigos ¿Por qué un libro condenaba a la familia y el otro parecía protegerla?

- ¿algo interesante que llamó tu atención?- preguntó una profunda y agradable voz. El joven manteniendo el ceño fruncido respondió sin dirigirle la mirada.

- no entiendo por qué estos dos libros hablan de un mismo tema con diferentes puntos de vista- su voz sonaba molesta y frustrada- o sea, las cosas pasaron y ya, no deberían haber dos versiones ¿por qué ahora sí?- preguntó dirigiéndose al elfo.

- ah, ya veo tu preocupación- comentó con una ligera sonrisa- dime Callum, cuando alguien hace algo que lo podría meter en problemas y hay un testigo que vio las acciones de dicha persona luego los dos dan su testimonio frente al rey para decidir cómo proceder, pero surge otro problema porque los dos cuentan historias diferentes ¿qué está pasando?

- uno miente para evitar meterse en problemas- fue su inmediata respuesta. Soltó una ligera carcajada.

- tal vez, pero ¿has considerado que el testigo podría estar mintiendo también? Callum volvió a fruncir el ceño mientras los engranajes de su mente trataban de comprender por qué el testigo estaría mintiendo.

- pero no tiene sentido, si vio las acciones del otro y sus actos lo meterían en problemas entonces ¿por qué mentiría?- la confusión evidente en su infantil tono. Aaravos sonrió con gusto.

- tal vez sería mejor reformular la situación- comentó para sí- un hombre A mató a una persona B y el testigo C vio el acto final del primer hombre terminando con la muerte del segundo, el hombre A dice que la muerte de la persona B se debe a un acto de defensa propia mientras que C declara que en realidad fue un asesinato a sangre fría ¿me sigues hasta ahora?- preguntó a lo que el chico asintió- bien, entonces ¿qué estaría ganando A con mentir? evitar ir a prisión o ser ejecutado causas por las cuales la gente considera válido mentir ¿qué hay de C? ¿qué gana al mentir y tratar de incriminar a A? que vaya a la prisión o que reciba la pena de muerte ¿comprendes?

- ¿pero por qué el testigo mentiría para dañar al otro?- preguntó con gran confusión.

- quién sabe, tal vez una venganza personal o desea reconocimiento, a lo mejor era pariente de la víctima y en su sufrimiento no puede ver que la persona A está diciendo la verdad- explicó- tal vez la situación es aún más complicada ¿qué pasa si los dos están diciendo la verdad?- preguntó con una ligera sonrisa en sus labios

- ¿ah?- fue la brillante respuesta del chico. Tuvo que evitar estallar en carcajadas. Sabía en el momento en que ofreció la última opción el chico se vería aún más confundido, enredado ante el concepto de que ninguno de los dos estuviera diciendo la verdad.

- ¿qué?- "preguntó" con esperanzas de que formulara mejor sus ideas.

- ¿pero cómo pueden estar los dos diciendo la verdad? uno de ellos tiene que estar mintiendo si es que los dos están diciendo cosas diferentes- elaboró.

- mi pequeño estudiante- dijo con un tono afectuoso- la realidad es mucho más complicada de lo que parece y como consecuencia también lo son los hechos que se desenvuelven en ella- tomó una pausa- Callum, una persona puede percibir el mundo de una manera mientras que otra persona lo percibe diferente, esto puede llevar a que un mismo evento visto por dos personas resulte con dos historias distintas un ejemplo de esto sería una guerra, los dos lados culpan al otro y se ven a ellos mismos como los que están en lo correcto, otro ejemplo sería el exilio de la humanidad de Xadia, ustedes se ven como las víctimas mientras que lo más seguro es que los elfos se vean como las víctimas de lo que sea que haya transcurrido hace mil o más años atrás- tomó otra pausa para que el chico tuviera tiempo de procesar la información- nadie necesariamente está mintiendo debido a que ellos creen que lo que vieron y sintieron es la verdad.

- pero... No terminó lo que quería decir. Su expresión revelaba con claridad que al interior de su mente estaban pasando una sinfín de cosas y que no podía darle ni pies o cabeza al asunto. Su mirada se desvió de vuelta a los libros y comenzó a buscar pasajes previos que haya leído, partes que le llamaron la atención y que se quedaron grabadas en su mente. Después de varios minutos se detuvo en seco en unas páginas en particulares. Dichas páginas hablaban sobre el gran general Tomus Aldremus, o al menos era "gran" en uno de los libros. Uno hablaba extensamente sobre su carácter, que era una muy buena persona, carismático y el héroe del pueblo. También describían con gran detalle sus hazañas militares y cómo en las dos primeras décadas del reino su liderazgo fue vital para pacificar las tierras vecinas de entonces, que hoy conformaban parte del territorio de Katolis, como instaurar una imagen de poder necesaria para desalentar posibles invasiones. Por otro lado, el oscuro libro que tenía a su derecha pasaba brevemente por su persona mencionando que era considerado un héroe y apenas entra en detalle sobre su importancia en los inicios del reino.

- como te acabas de dar cuenta pequeño pupilo, los hechos de la historia tienen múltiples versiones- comentó con suavidad- en mi opinión personal, existen tantas versiones como existan personas en el mundo y es mi opinión que cada adulto debería ser capaz de tener en cuenta de que lo que uno ve puede que el otro no lo vea y viceversa- explicó. El pequeño humano frunció el ceño.

- pero no soy un adulto- respondió. Él soltó una ligera carcajada.

- Callum- dijo con cariño- es cierto que no lo eres y por ello estoy partiendo ahora enseñándote estas cosas, para que cuando llegues a la adultez ya tengas dominado habilidades y conceptos como esos.

- ¿por qué me enseñas eso? no tiene nada que ver con ser un mago- comentó con una mescla de frustración y confusión. El fantasma soltó una ligera carcajada.

- algunos estarían de acuerdo contigo y otros que no, en mi opinión no importa- respondió- te pido que recuerdes que mi labor como profesor no es solo enseñarte magia y cómo hacerla, el deber de un profesor es enseñarle a su alumno a pensar, a cuestionar, es mi deseo y deber enseñarte todo lo necesario para que puedas ser una persona feliz- tomó una pausa- busco que crezcas en un hombre completo, que sepas manejar tanto tu vida privada como profesional, no podría llamarme profesor si lo único que busques es que seas una enciclopedia académica y sería uno mediocre si lo único que busco es que adquieras habilidades académicas o mágicas en este caso- le dirigió una cálida sonrisa- tal vez ahora no veas su valor, solo te pido que confíes en mi, yo deseo que logres todas las metas que te propongas, que sepas aceptar tus derrotas y aprender de ellas y sobre todo que seas una buena persona...- tomó un momento de silencio- Callum, el mundo necesita buenas personas, con ellas la gente puede disfrutar de sus vidas y sentirse segura, es mi más grande deseo que el mundo sea liderado por ellos así no existirían tragedias como hambruna o guerras, tu eres una buena persona Callum y quiero asegurarme de que en el futuro los desafíos a los que te enfrentes no cambien eso.

- ¿¡estás diciendo que me volvería malo!?- exclamó sorprendido y con una pizca de dolor. La sonrisa del elfo se volvió más cálida.

- Callum yo no he dicho eso déjame explicar- levantó su mano para detener cualquier comentario que pudiera tener- todas las personas son el héroe de su historia y nadie es el villano, todas las personas tienen intenciones, el problema es que más frecuente que nunca la gente no sabe cómo actuar, no saben como hacer su intenciones en una realidad y terminan causando tragedias, es algo que les pasa a todos y me incluyo en ello, más de alguna vez en mi odisea para convertirme en quien soy cometí errores, algunos garrafales incluso, otros que terminaron en la muerte de inocentes y que hasta ahora todavía me estrujan el alma, errores porque no sabía actuar- tomó un momento de silencio- chico, espero que comprendas que lo que busco es tus buenas intenciones se vuelvan realidad, sé que buscas ayudar a la gente y quiero asegurarme de que un futuro, cercano o lejano, seas capaz de lograrlo sin pasar a llevar a otras personas o incluso a ti mismo, no es raro que los héroes terminen dejando de lado su propia salud en busca de objetivos nobles. El chico no dijo nada y salió al patio donde pudo pensar en tranquilidad sobre las palabras de su profesor.

Ese mismo día volvieron al castillo, la pequeña vacación familiar habiendo terminado. Durante todo el proceso de empacar él mantuvo su silencio, silencio que se extendió hacia la totalidad del viaje de vuelta e incluso hasta que se acostó en la cama. Al día siguiente lo único que le comunicó a su madre fue que se dio cuenta de que los libros históricos no parecían estar de acuerdo en todos los hechos y que era interesante agregando que se preocuparía de siempre ser atento y ver todos los puntos de vista que pudiera.

Sarai no sabía que decir, en realidad nadie podía saber. Harrow optó que era mejor felicitarlo pensando que lo motivaría a seguir el ritmo y le comentó a Callum de que estaba muy impresionado porque esa precaución era algo que no todas las personas, incluyendo en su corte, tomaban. El niño se ruborizó un poco y decidió evitar al rey, en parte porque el cumplido y en parte porque el tema salió de la nada en un encuentro uno a uno.


En la tercera semana de estudio el príncipe postizo se encontraba en la gran biblioteca del castillo estudiando sobre Xadia. Aaravos había insistido que ahora que había terminado con la historia de Katolis debía seguir con la historia del continente mágico porque consideraba más importante que se familiarizara con la tierra y sus habitantes que fueron, ya sea de forma directa o indirecta, los responsables del exilio de la humanidad y futura formación de la pentarquía.

Callum estaba un poco decepcionado por dos motivos respecto a Xadia el primero siendo que habían pocos libros describiendo la historia del continente, el otro motivo era que además dichos libros contenían más especulación que hechos a ciencia cierta. Le preguntó al fantasma por qué estaba leyendo estos libros si es que eran más fantasía que verdad a lo que le respondió:

- especular o teorizar sobre temas en los que no tenemos todo el conocimiento e incluso carecemos casi la totalidad de la información nos permite llenar esos huecos para poder formar una imagen más completa y de esta manera poder actuar con más seguridad cuando nos enfrentemos a situaciones que demanden de dichos conocimientos- explicó- además poseen otros usos varios que nos podríamos demorar semanas enteras discutiéndolo- agregó con un extraño suspiro, como si hubiera recordado algo desagradable.

- pero la especulación es conocimiento inventado ¿cómo nos podría servir? ¿no sería como lo mismo que mentirnos a nosotros mismos?- cuestionó el pequeño.

- tus preocupaciones están acertadas, una mala especulación podría desembocar en desastrosos resultados- dijo con un tono grave- es por eso que a la hora de especular se debe hacer teniendo un buen dominio de conocimientos previos relacionados al tema en cuestión además de saber razonar, la gente que sabe de agricultura tienen una noción general sobre el comportamiento de los árboles, plantas y la vida vegetal en sí, esto significa que si se llegan a encontrar con un nuevo tipo de árbol es probable que al verlo sepan si es que necesita una gran abundancia de agua o no, si es que bota las hojas en invierno o no y cosas por el estilo.

- ¿entonces lo que sale en el libro es cercano a la realidad?- preguntó un poco emocionado.

- oh no, de eso lo dudo. Fue la respuesta inmediata.

- ¿ah?

- Callum, según lo que me has contado y averiguado ningún humano ha realmente interactuado con el continente en más de mil años a parte de los ocasionales enfrentamientos que suceden en el borde, los tiempos cambian e incluso si es que los elfos y los dragones siguen siendo los tradicionalistas que eran cuando estaba vivo deberían haber cambios importantes por lo que todo lo que se conserva desde ese tiempo no es muy útil o atingente a la realidad- se llevó la mano al mentón- además en mi tiempo no habían muchos humanos académicos y dudo que los elfos les hayan permitido a los refugiados llevarse textos culturales o enciclopedias de Xadia con ellos tomando en cuenta las circunstancias sin contar el hecho de que la formación de los reinos fueron hechos recientes el más antiguo teniendo 400 años de antigüedad.

- ¿entonces por qué estoy leyendo esto?- señaló al libro- ya dijimos que era casi pura especulación y que más encima estaba mal hecha por lo que no me serviría de nada si es que voy a... tomar decisiones que involucren a Xadia- argumentó.

- y tendrías razón en ignorar lo que sale allí si es que vas a hacer algo en relación al continente- afirmó el elfo- la razón de por qué quiero que leas estas obras es para que aprendas a ver la perspectiva que tiene tu gente y la gente de la pentarquía respecto a Xadia y sus habitantes.

- ¿aprender a ver cómo ellos piensan?

- correcto- afirmó- imagínate que un futuro decides tratar de mejorar las relaciones con los elfos, establecer misiones diplomáticas y buscar la amistad con ellos ¿cómo crees que el público general lo recibiría?- preguntó con suavidad. Callum frunció el ceño aguantándose decir la primera respuesta que se le vino a la cabeza. Él creía que sería una buena idea, aunque se detuvo de decirlo porque era principalmente su punto de vista y ya había aprendido la semana pasada que todos veían las cosas diferentes. No sabía cómo pensaba la gente común, la plebe, o siquiera si les interesaba el tema.

- no sé. Fue la respuesta final.

- ¿cómo crees que los nobles recibirían dicha idea?- preguntó de inmediato. Ahí el chico volvió a fruncir el ceño.

- no... sé- admitió.

- y por eso estamos leyendo ese libro, con él te darás cuenta si es que la gente odia o no a los soberanos de Xadia, si es que lo desprecian a muerte o si siquiera les interesa en lo absoluto- explicó con una ligera sonrisa- ahora en un tema no tan a parte y que va a ser necesario en el futuro cuando tomes tus tareas de príncipe ¿sabes por qué te pregunté sobre la gente de Katolis como dos grupos separados?- preguntó con un tono serio y su rostro desprovisto de la usual sonrisa. El pequeño se sorprendió el radical cambio que sufrió su alegre profesor. Intrigado y con una pizca de temor preguntó:

- ¿por qué? Aaravos suspiró con evidente cansancio. En su opinión hubiera preferido no tocar este tema hasta que fuera más grande y terminó por decidir en contra, prefería ir de a poco acercándose a la realidad política de cualquier nación. Lo último que quería era que en su afán por ayudar a la gente terminara implementando soluciones infantiles, soluciones que si bien sonaban bien terminaban teniendo resultados desastrosos ya sea para la misma gente que trataba de ayudar con la persona en cuestión decapitada.

- la razón es bastante complicada y no espero que entiendas todo en un instante por lo que pasaremos por los motivos generales ¿de acuerdo?

- sí.

- bien, la gente de cualquier reino la puedes dividir en dos grandes grupos, la clase baja y la clase alta, la primera está compuesta principalmente por obreros, gente que trabaja los campos, las minas, aserraderos, puertos, construcción, etc. todo lo que tenga que ver con trabajo pesado, trabajo que no necesita de mucha formación o de conocimientos avanzados ya que es en teoría bastante sencillo independiente de las demandas físicas que pueda conllevar ¿me sigues hasta ahora?- esperó la respuesta que fue un "sí"- perfecto, este grupo es la mayoría del reino y son bastante esencial su supervivencia, sin ellos los campos no se atienden y no hay comida, minas no producen los minerales necesarios para la manufactura de herramientas o armamento militar además lo más seguro es que la mayoría de las personas que forman parte del ejercito tienen familia que pertenece a este grupo ¿logras ver su importancia?

- que... sin ellos el reino no tiene los productos básicos para vivir- respondió a tientas.

- y...- continuó expectante.

- y... que... si ellos están en contra de mi entonces también lo estaría el ejercito- pensó en vos alta mientas su expresión se iluminaba ante la revelación.

- lo más probable es que así sea- afirmó- ahora ¿por qué la clase alta es fundamental para el reino? la gente de la clase baja rara vez es dueña de propiedad siendo lo más común que vivan en las tierras de sus empleadores o en el caso de algunos que paguen un arriendo por vivir donde viven, también es muy raro que sean dueños de los negocios en que trabajen o de las herramientas mismas del trabajo por lo que todo lo que producen no es realmente suyo sino de la gente que pertenece a la clase alta ¿me sigues?

- sí.

- la gente que conforma la clase alta son por lo usual sacerdotes, nobles, realeza o empresarios muy adinerados, entonces ya te puedes imaginar que estas personas poseen un alto grado de influencia en el reino debido a que poseen tierras, dinero y productos y es gracias a ellos que la gente común puede tener trabajo que le permite alimentarse y abrigarse, en la mayoría de los casos- tomó una pausa- ahora imagínate que no les caes bien a ellos, recursos no les falta por lo que si desean ponerte trabas lo harán, pueden cobrar favores de sus pares para ponerte en una situación más difícil, pueden empeorar a propósito la situación de la gente que vive y trabaja en sus tierras y echarte la culpa a ti teniendo ahora el odio de la clase alta y baja, además de seguro trabajan en puestos de gobierno por lo que pueden utilizar la información que pasa a través de esos canales en contra tuya o en el caso de que no tengan ningún secreto oscuro contra ti entonces puede que amenacen a personas cercanas ti, etc. ¿ves el peligro de no llevarte bien con ellos?- preguntó con total seriedad.

- entonces... en ambos casos el país dejaría de funcionar- murmuró para sí mismo.

- la realidad es más complicado que ello- llamó la atención- puede que se dividan en dos grandes grupos, también sería bueno que siempre tengas en cuenta de que por pertenecer a un dicho grupo no significa que dentro de este no existan divisiones, tal como puede existir gente que te odie existirá gente que estará de tu lado sin importar qué, lo importante es que te asegures de que siempre tengas la mayor cantidad de personas leales de tu lado en ambos bandos, o mejor dicho en todos los lugares- explicó con un tono más amigable y una sonrisa. El pequeño príncipe asintió con una expresión de confusión, todavía no comprendiendo toda la explicación que acababa de tener con su profesor. De hecho estaba seguro que estaba desarrollando una jaqueca que trató de aliviar al frotarse la sien.

- ¿todo bien preguntó?- el antiguo elfo.

- creo que me está dando una migraña- respondió con molestia.

- entonces será mejor que vayas a descansar y terminar por hoy- declaró con un tono de finalidad- nunca es bueno empujar hasta el punto en que terminas causándote daño, cualquier habilidad o conocimiento que adquieras hiriéndote será deficiente, corrupto- explicó en voz alta mientras partía detrás del pequeño.

El resto del día junto con el siguiente mantuvo en la mayoría del tiempo el silencio, por supuesto sin olvidar las cortesías debidas. Una vez que comprendió una buena parte de lo que Aaravos trató de enseñarle fue con su madre a contarle que de pronto no le atraía para nada la idea de gobernar si es que tenía que hacer malabares entre las dos clases sociales. Ella no sabía que decir y Harrow quien más tarde escuchó de sus palabras gracias a su esposa no pudo evitar de estallar en carcajadas en el lugar donde se encontraba. "Oh no sabe lo correcto que está", fueron sus palabras.


Al final de su cuarta semana de lectura había pasado a la revisión del resto de los cuatro de la pentarquía. El elfo especificó que era una breve repasada porque un estudio, relativamente extensivo, como el de Katolis tardaría por lo menos un mes y por ahora ese no era su objetivo. Por supuesto que cada vez que descubría un aspecto importante de uno de los reinos vecinos Aaravos insistía en que comparara con su reino natal para reforzar el aprendizaje y repasar conocimientos previos.

El principal objetivo de esas semanas de estudio era que el príncipe aprendiera a leer lo suficientemente bien como para que pudiera más adelante estudiar solo. Las reflexiones que se extraían de las lecturas si bien no las categorizaría como segundarias definitivamente no eran el foco del estudio, más adelante cuando Callum fuera más capaz le daría de lleno en esa área además de estudiar en paralelo los aspectos más finos de la magia.

- ...recapitulemos, Katolis- dijo con un tono expectante.

- es un reino que se encuentra en el borde de la pentarquía y se encuentra limitando gran parte del borde con Xadia, esto ha llevado que a lo largo de los años ocurran con frecuencia enfrentamientos contra las fuerzas armadas contra los elfos lo que a terminado por instaurar una fuerte cultura militar en el reino y la vez a la formación del poderío militar más fuerte de los reinos humanos- dijo con tono de lectura- debido a su poder militar el resto de los reinos nos favorecen en los tratados económicos ya que saben que cualquier conflicto contra nosotros sería mala idea y que si en un futuro llegan a pelear entre sí entonces nuestro apoyo sería fundamental- tomó un respiro- respecto al área económica a diferencia del resto de los reinos no tenemos realmente una especialización de producción como reino eso no significa que no generemos productos de interés para el resto de los reinos tales como: papel, madera, ingredientes mágicos y piedra volcánica- finalizó con una sonrisa.

- muy bien, me parece una buena síntesis del reino que engloba varios de los puntos importantes- asintió lentamente con la cabeza- Neolandia- declaró.

- es un reino cuyos bordes tocan principalmente con Duren a su este y en el sur con Del Bar, si es que sus fronteras se extendieran hasta tal punto, debido a que sus tierras consisten principalmente en bastos desiertos se han vistos forzados a comerciar por la mayoría de los materiales que se ven incapaces de adquirir de manera natural terminando con desarrollar una cultura comercial buscando tener relaciones favorables con todos los que puedan ya que podría significar el embargo de productos vitales- tomó un respiro- esto no significa que no produzcan productos propios su industria siendo principalmente de: artesanía, pescadería, lana y sus productos derivados.

- Del Bar- demandó.

- reino que se ubica en la parte oeste del continente entre el Golfo Glaciar y el Mar Congelado, sus bordes son con nosotros a su este y al norte con Neolandia como dije antes- tomó una pausa para pensar y continuó con su explicación- debido a que sus tierras están principalmente cubiertas en hielo y son muy hostiles ellos han desarrollado una cultura guerrera que se parece a la nuestra en el sentido militar, como resultado de las tierras en las que viven su producción consiste en principalmente vender minerales y metales al resto de los reinos, tienen una pequeña producción de pieles y lana gracias a la cacería y ganadería... eh, eso- finalizó con un poco de nerviosismo.

- olvidaste que también poseen una pescadería no menor, por supuesto que nunca se compararía con el resto de los reinos, pero ahí está- comentó el profesor- Duren.

- el jardín de la pentarquía- respondió al instante- sus tierras consisten en fértiles llanuras y limitan en el norte con a su oeste con Neolandia, al sur con nosotros y en el este con Xadia, debido a lo fértiles que son sus tierras tienen una sobre producción de productos agrícolas como también productos animales lo que les permite vender esa comida al resto de las naciones en grandes cantidades- tomó una pausa- debido a la facilidad de obtener comida su cultura se ha vuelto hm... ¿relajada era la palabra?

- es aceptable- concedió- por supuesto que la realidad es más compleja, tenlo en mente- advirtió.

- siempre- sonrió.

- bueno ahora...- se detuvo al instante. Hace un buen rato que llevaba sintiendo una creciente inquietud en los terrenos del castillo, una sensación de desesperación que contagiaba preocupación. Trató de ignorarla por un buen rato, pero creció hasta el punto en que sabía que algo no estaba bien dentro de las murallas del hogar de su pupilo.

- ¿sí?- dijo mientras se inclinaba hacia adelante, confundido por la extraña reacción de su profesor.

- dejemos los estudios por ahora, necesito que me lleves a un lugar- dijo con urgencia. El pequeño logró captar el tono y aceptó de inmediato. Corrió por los pasillos y escaleras lo más rápido que pudo, causando cejas arqueadas e insultantes comentarios en más de una ocasión, la gente todavía no aceptaba la idea de tener un príncipe como Callum. Las direcciones terminaron por llevar al humano junto con el elfo a la sala del trono donde había un gran grupo de gente reunida. Al acercarse más por su propia iniciativa que por indicación de su profesor vio como en la mitad del salón había dos figuras femeninas con finos atuendos de rodillas frente al rey.

-... te rogamos por tu ayuda- dijo la mujer de pelo rubio.

- nuestro reino va a sufrir de hambruna y cien mil personas morirán- agregó la otra con gran remordimiento. Esto causó que la gente clamara entre sí, todos rápidamente extrayendo terribles conclusiones. Harrow con el ceño fruncido, su corazón constringido y mano en su barbilla se encontraba en pensando profundamente. A los pocos momentos de no haber respuesta la mujer de cabellos rubios volvió a suplicar.

- por favor préstanos vuestra- su voz se tornó un poco más aguda- estoy dispuesta a hacer lo que sea por vuestra ayuda- insistió.

- ¡Annika!- exclamó con una pizca de terror la mujer de pelo negro. El murmullo comenzó a crecer, algunos en asombro de la dedicación de ellas y otros con desdén. Parece que ese comentario fue el último empujón necesario porque apenas sus palabras salieron de su boca él respondió.

- no se preocupen- anunció con fuerzas silencio al resto de las personas- he escuchado sus gritos de socorro lo cual me causa un gran dolor como estoy seguro que todos acá sienten lo mismo- dijo dirigiéndose al resto de los testigos- como rey siento comprendo su dolor y lo horrenda que es la situación... es por ello que Katolis compartirá todo lo que tengan con ustedes ¡con Duren!- exclamó con vigor. La gente estalló en viroteos. Las reinas sintieron un alivio como nunca antes, tan potente las emociones que Neha comenzó a llorar ahí mismo y las dos se besaron de enseguida. La sorpresa de Callum fue primero que esas mujeres eran las reinas de Duren y luego fue el hecho de que estaban rogando por comida, a ellos, a Katolis ¿No que la comida abundaba en su reino?

- ¿podrías hacerme el favor de ir hacia la puerta por donde salió el rey y su consejero?- dijo Aaravos a su oído. En vez de responder simplemente partió hacia la puerta en la que habían dos guardias. Al acercarse los dos hombres lo miraron con una extraña expresión, uno de ellos inclinándose un poco hacia adelante preparándose para detener al príncipe en el instante que quisiera interrumpir al rey en lo que podía asumir que era un tema delicado. El fantasma notó el cambio y lo último que necesitaba era que su estudiante se metiera en problemas innecesarios a su petición.

- finge indecisión y murmura para ti mismo- ordenó. Dicho eso atravesó las puertas a saciar su curiosidad. Por su parte el chico hizo precisamente eso, murmurando lo suficientemente fuerte para escucharse, pero no para que los otros entendieran lo que dijera, no es como que estuviera haciendo sentido en el momento, y todo esto mientras caminaba de un lado hacia el otro. Viendo las acciones del niño decidieron ignorarlo y concentrarse en el resto de las personas presentes, atentos a cualquier señal de peligro.


- el rey tiene un buen corazón, pero no es muy inteligente- exhaló con cansancio el fantasma de antaño. Eso distrajo de inmediato a Callum quien se encontraba mirando el estrellado cielo acompañado por una radiante luna.

- ¡¿crees que es tonto?!- preguntó desconcertado con su aguda voz.

- para nada, si fuera tonto no hay manera de que hubiera accedido a esa demanda porque su concejero habría tomado las riendas de la discusión- explicó- la razón de mi comentario es que el curso de acción que decidió lo hizo sin pensarlo mucho, lo hizo con su corazón caliente a lo que él mismo admitió frente a todos, no de manera directa por supuesto- agregó. El pequeño frunció ligeramente el ceño.

- pero ¿por qué sería una mala decisión? si es que va a salvar a 50 mil personas.

- al coste de 50 mil personas de tu propio reino- remarcó.

- pero él dijo que compartiríamos el sufrimiento- respondió con un poco de inseguridad. El elfo meneó con lentitud mientras una triste sonrisa arruinaba su rostro.

- él quiere apelar al sentido de hermandad que cree que existe en los diferentes reinos ya sea por ser humanos o por el exilio de Xadia, el problema es que dicha hermandad no es ni remotamente tan fuerte como cree.

- ¿por qué?- preguntó con un hilo de voz.

- porque son diferentes reinos con culturas e historias diferentes- respondió- no existe un fuerte intercambio cultural como para que la gente de los reinos se sientan amigos del uno y el otro hasta el punto en que se sacrificarían por el otro- su expresión se oscureció bastante- y la miseria puede fácilmente devorarse cualquier sentimiento de fraternidad.

- ¿cómo?- preguntó con un poco de temor, odiando de inmediato la actitud de su profesor.

- si bien la comida aportada evitara que mueran 50 mil personas de Duren las familias que sientan la pérdida de sus seres queridos culparán a Katolis por no haber aportado más comida para salvarse como también culparán a su propia corona por no haberle entregado a ellos la comida que tanto necesitaban.

- ¡pero no es nuestro deber compartir con ellos! ¡¿por qué nos echarían odiarían por ello?!- exclamó con fuerza.

- porque la gente cuando sufre no piensa con la cabeza, piensan con el corazón y cuando este se encuentra sangrando ante la pérdida de la gente que amó buscará entonces justificar todos las emociones que le causen dolor en la gente que pueda echarle la culpa, gente que puedan odiar y no sentir repercusiones hacia ellos, algo que explique porque sus familias y amigos murieron- tomó una pausa- su excusas probablemente sean que tu reino debió haber compartido más comida con ellos ¿las razones? no sé y realmente no importan porque lo que ellos quieren es alguien a quien echarle la culpa, como ya dije, alguien a quien villanizar.

- pero no tiene sentido- murmuró con tristeza.

- desde un punto externo, para ellos si que lo tiene y lamentablemente así son las personas- comentó con evidente pena y luego tomó un respiro- lamentablemente los problemas no terminan allí. El chico lo miró con creciente temor ¿Más problemas? ¿No era suficiente que la gente del reino vecino los odiaran por sus contribuciones? Él observó con cuidado las reacciones del príncipe. No le gustaba discutir con alguien tan joven un tema tan sombrío. Era una pena que el mundo externo viniera a tocar sus puertas trayendo consigo sus problemas y volverlos de su rey y por consiguiente de él.

- si así reaccionaría la mayoría de las personas afectadas de Duren ¿cómo crees que reaccionará la gente de tu propia patria?

- ¿igual?- respondió con incertidumbre, forzándose a responder una pregunta que le causaba escalofríos.

- peor- respondió con una voz más grave- se sentirán traicionados, su propio rey los abandonó en favor de gente extranjera por problemas extranjeros cuando se supone que él los debía proteger, que él los debía guiar y mantener a salvo- tomó un respiro- el odio que se instalará en las personas será horrible y la situación podría ponerse inestable, peligrosa para ti ¿recuerdas cuando mencioné la relación de los soldados con los campesinos y obreros? ¿cuál crees que será el resultado cuando sus familias comiencen a morir por la decisión del rey cuando él tiene suficiente para sobrevivir sin problemas el invierno junto a su familia?

- nos odiarán.

- odiarlos harán- afirmó- y si la situación se pone precaria podría surgir el riesgo de una revolución, un ataque directo contra la corona... un ataque directo contra ti- lo terminó señalando.

- ¡pero yo no hecho nada!- se defendió con evidente terror.

- no les importará- respondió- es el triste lado de este mundo, lo único que puedes hacer es rogar a cualquier divinidad en la que creas para que los líderes de la nación logren manejar esta situación con éxito- finalizó con un tono sombrío- te recomiendo que vayas a dormir, hoy ha sido un día pesado y necesitas descansar si es que quieres recuperar tus fuerzas- agregó con un tono cálido a la vez que se acercaba al muchacho. El pequeño obedeció, se cambió de ropa y se metió en su cama a tratar de dormir. El fantasma sabía que el sueño esta noche no iba a ser fácil por lo que decidió cantar. Utilizó su magia para imitar las auroras boreales para luego mostrar las historias de la bella melodía que estaba cantando. Callum en asombro se dejó llevar la suave y acogedora voz de su profesor hasta que finalmente los sueños lo reclamaron. Aaravos continuó cantando por el resto de la noche, entonando las melodías que alguna vez conmovieron su palpitante corazón.


Viren estaba agotado y con los nervios de punta. Por mucho que amara a Harrow como un hermano no podía evitar a veces pensar que su madre lo debió haber botado al suelo de bebé en alguna ocasión ¿Cómo mierda podía haber tomado tan estúpida decisión? No podía saberlo, la mera noción lo frustraba sin clemencia. Para poder evitar las terribles consecuencias que estaba seguro que iban a seguir después de tamaña decisión comenzó a buscar de manera frenética entre sus más preciados textos sobre cualquier hechizo que pudiera remediar la situación. Hasta ahora nada.

Lo primero que pensó antes de siquiera comenzar a buscar en sus grimorios fue pensar en maneras para adquirir más alimento, luego se dio cuenta que no podrían adquirir comida de los otros reinos o sus propias tierras y que el otro lugar disponible sería Xadia, abandonó esa idea. De allí los primero que buscó en sus textos eran maneras para poder conseguir alimentos, posibles fuentes mágicas o si es que se podía duplicar la comida de alguna manera. Tal vez juntar diferentes minerales para conseguir algún sustituto del trigo o lo que sea, era en vano ¿Hechizos de fertilidad? Habían técnicas para mantener la tierra fértil, pero desconocía de cualquier medio mágico que pudiera contrarrestar los efectos del invierno que tenían encima además de que según lo que comentaron las reinas su reino había estado sufriendo por siete años y que culminaron en la situación actual en que sus reservas se acabarían con rapidez. Se echó casi rendido sobre su mesa, estaba seguro que necesitarían un mensaje de su dama para poder sobrevivir estas terribles horas que se avecinaban.

- ¡Viren!- exclamó una aguda voz a la vez que sonó un portazo. Consideró el suicidio por un momento, sorprendentemente no le pareció una mala idea, pero terminó por desecharla, no resolvería ninguno de sus problemas.

- Callum- apenas dijo- estoy en una situación muy complicada en la que no requiero ¡distracciones!- su voz ascendiente terminó por pararse de golpe. El chico se asustó por un breve instante.

- creo que encontré una solución- dijo con suavidad mientras le mostraba un libro. El hechicero de la corte arqueó la ceja. Si hubiera entrado momentos antes en que decidió que nada estaba funcionando lo habría echado sin siquiera escuchar lo que tuviera que decir. Tomando en consideración que el príncipe había estado estudiando con avidez probablemente en se pudo haber encontrado con algo que pudiera ayudar, aunque sea un poquito, a la desesperada situación que su padrastro lo puso. Además a estas alturas aceptaría el consejo de cualquiera, quien sabe tal vez los comentarios estúpidos para uno eran genios para otros. Exhaló con fuerza a la vez que se apretó la nariz.

- ¿qué?- preguntó rendido. El chico asintió excitado. Se acercó y puso el libro sobre la mesa, era un "bestiario".

- anda a la página 153- indicó. El adulto siguió la instrucción. La página que se encontró trataba sobre el mítico titán de magma. Volvió a arquear la ceja.

- ¿y esto nos ayuda cómo...

- el libro describe al titán como un ser de inmensa vitalidad al haber nacido de pura magia concentrada en la lava- dijo excitado- pensé que un mago experto como tu podría ver algo útil en ello. Frunció el ceño. El hecho de que mencionaran una "inmensa vitalidad" le llamó bastante su atención, las maneras en que se podía interpretar esa información podía ser muy interesante y considerando la situación actual había una interpretación muy particular que le interesaba más que nada.

- déjame ver- dijo con un tono imperioso. Corriendo al chico comenzó a leer. Los dos se quedaron en silencio por un buen rato. La intensa sonrisa expectativa del pequeño se iba torciendo con el rato mientras que los ojos de Viren crecían cada vez más hasta que finamente:

- ¡SÍÍÍÍÍÍÍÍÍÍÍ!- gritó a todo pulmón. Fue tanta la potencia que Callum saltó del susto además de que se sumó al grito con uno agudo. Una patrulla de guardias entró corriendo con armas preparadas y con los pelos de punta.

- ¡¿qué pasa?!- gritó frenética la mujer. El hechicero por su parte se encontraba celebrando con una pequeña danza mientras se reía con explosivas carcajadas. Era una escena tan extraña e inimaginable que los dos guardias creyeron que estaban alucinando.

- entonces ¿funciona?- preguntó el chico con timidez.

- ¿que si funciona? ¡claro que funciona!- exclamó excitado- Callum, puede que hayas solucionado la hambruna por los siguientes años- declaró emocionado.

- ¿en serio?- preguntó con una sonrisa.

- correcto- respondió- ahora si me disculpan tengo que correr a informarle a nuestra alteza. Dicho eso corrió velozmente y despareció detrás de la puerta. Los guardias se dedicaron a mirar en shock al pequeño quien por su parte había comenzado a celebrar por su aparente éxito en resolver la hambruna que se avecinaba.


- déjame ver si entendí- intervino una perpleja voz masculina- me estás diciendo que cuando te diste cuenta de que no iba a cambiar de opinión comenzaste a buscar alternativas para poder conseguir más comida para poder aliviar las pérdidas y justo cuando creías haberte rendido aparece Callum quien te entrega la respuesta en una bandeja de plata- dijo Harrow con asombro.

- correcto- afirmó Viren- tengo que decir que me sorprenden las acciones del príncipe, primero se pone a estudiar y luego investiga por su propia cuenta para poder ayudar al reino demostrando una iniciativa conmemorable además de una impresionante inteligencia al ver el valor del texto que estaba leyendo- explicó con una sonrisa.

- ni me digas- respondió el rey- con su actitud yo pensaría que terminaría por convertirse en un escolar.

- sí, definitivamente tiene cualidades académicas ¿tal vez quiera convertirse en un aprendiz mío y convertirse en un mago?- pensó en voz alta.

- pregúntale más tarde, ahora tenemos que enfocarnos en explorar los méritos de este titán de magma.

- por supuesto. Más tarde cuando los monarcas terminaron de discutir sobre ir a cazar el destinado titán decidieron que partirían lo más pronto posible con una pequeña unidad con tal de llegar lo más veloz que pudieran a Xadia como a la vez llamando la menor cantidad de atención posible. Mientras se estaban preparando Sarai decidió decirle a una criada que fuera a buscar a Callum y que le trajera a Ezran para poder tener tiempo para despedirse y que era urgente.

Pasaron diez minutos y estaban los cuatro monarcas junto a Viren y Amaya quien estaba organizando la escolta. En ese momento llegó una mujer con el bebé entre sus brazos. El pequeño estaba apenas despierto y un poco molesto que lo hayan sacado de su cómoda cama. Dicha molestia se paso de inmediato cuando se encontro con el sonriente rostro de su madre y su padre, más por el primero que el segundo. Los dos le dieron un par de besos, se rieron juntos y jugaron un poco en el pequeño rato que podían permitirse.

- ¡mamá!- exclamó una aguda voz a la distancia. Sarai se volteó en la dirección de la voz. Saliendo del castillo se encontraba su hijo mayor con una extraña expresión en su rostro, una mescla entre una sonrisa y preocupación. Ella se acercó hacia él y le dio un fuerte y acogedor abrazo. No se lo admitiría a nadie mas que él, era su más grande orgullo. Desde que llegó a su vida siempre el centro de su mundo visión que se reforzó cuando su marido murió de manera desafortunada, también cuando comenzó a verse con Harrow e incluso cuando nació Erzan. Amaba a sus dos hijos con muchísimas fuerzas, igual sentía que Callum tenía un lugar único en ella. Sentimientos que se vieron reforzados cuando pareció afrontar sus pesadillas y decidió volverse un príncipe digno, como le calentaba el alma.

- ¿te tienes que ir?- preguntó con evidente preocupación. El temor en sus palabras le estrujaron el corazón, no quería causarle ningún dolor a su bebé de cinco años. Dentro de ella sus deberes como reina y como madre se encontraban en guerra. Era una de las mejores guerreras del reino y en una operación tan delicada como esta era necesario su presencia. Por otro lado el miedo de que no estuviera allí para los momentos en que él la necesitara la desgarraban.

- sí- respondió mientras se mordía el labio. Él podía ver que se encontraba complicada.

- sé que te duele pequeño, dile que estarás bien y deséale éxito- dijo una profunda voz. Él suspiró con nerviosismo, preparándose para dejar el lado de su madre por un buen tiempo.

- mamá, no te preocupes por mi- finalmente dijo- yo estaré bien. Sin pensarlo le plantó un beso en su frente.

- mira el hombre en el que te estás convirtiendo- dijo con orgullo- tan joven, tan responsable y fuerte- comentó más para sí- no podría estar más orgullosa de ti- le dijo mientras le acariciaba ambas mejillas.

- y yo de ti- respondió al instante con una media sonrisa. La verdad es que no sabía que decir y fue con lo primero que se le vino a la cabeza. Ella soltó una pequeña lágrima.

- cuida de tu hermano por mi ¿de acuerdo?- dijo con ternura él asintió con fuerza. Harrow se había acercado hacia el par.

- así que Callum ¿te puedo confiar a tu hermano?- preguntó con una amigable sonrisa.

- por supuesto. Dicho eso Saria le plantó un último beso en el pequeño y partió hacia su caballo. El rey tomó un respiro.

- ¿crees que también puedes cumplir con tu misión secreta?- preguntó con un murmullo a la vez que se agachaba a su lado. Ante esa pregunta tuvo que pensar por unos momentos ¿A qué diablos se refería? ¡El cubo!

- ¡sí!- respondió entusiasmado. No era porque estaba cumpliendo una misión del rey, sino porque gracias a ello podía estudiar con Aaravos.

- oye campeón- dijo con suavidad- respecto a tu madre... no te preocupes, yo la protegeré.

- ¿lo prometes?

- sería un honor, promesa de rey- juró con su mano sobre el corazón. Él aceptó su promesa y se despidió de Harrow quien partió hacia su caballo departiendo casi de inmediato en el momento en que se sentó en este. Entre el barro y gritos los monarcas y su escolta se alejaban rápidamente hasta que apenas lo podía ver.

- creo que es tiempo de que nos adentremos ¿no lo crees?- preguntó el fantasma. El chico solamente se dio media vuelta y se adentró en el castillo. Se dirigió al instante a la biblioteca para poder estudiar otro poco sobre los reinos de la pentarquía que había estado estudiando antes de la llegada de las reinas.

Después de dos semanas y media escuchó rumores de que la expedición estaba volviendo finalmente. Se dedicó a esperar en las compuertas de la muralla. Estaba ansioso por ver los resultados de la solución que encontró junto a su profesor, además que se encontraba muy interesado por ver el corazón, o lo que se consideraba como tal, del titán de magma.

El atardecer llegó con opacas nubes que cubrieron el cielo que a la vez fueron acompañadas por gélidos vientos, molestas señales de que el otoño estaba dando paso al invierno. En ese momento fue que un grupo de jinetes se venían acercando a las puertas del castillo con el estandarte de la realeza, bandera que el príncipe reconoció de inmediato. Su ansiedad se disparó, no podía esperar a escuchar las historias que su madre tenía que contarles.

Cuando entró el grupo notó que algo estaba mal, sensación que Aaravos también había notado hace un rato. Sabía que algo había ido bastante mal. Era de esperarse que alguna que otra persona muriera en ese viaje, sin embargo, para teñir el aire con una aura tan gruesa como esa indicaba que algo horrible para sus corazones sucedió. Callum observó sus expresiones notando de inmediato que curiosamente todos evitaban mirarlo a los ojos. Uno de los soldados se acercó al rey quien lo apuntó hacia él. El corazón del pequeño se estrujó cuando su rostro, era uno de pánico ¿Qué podía haber sido tan malo? Ante el creciente pánico que estaba sintiendo decidió buscar a su madre.

- ¿mamá?- llamó con fuerza. Los soldados se congelaron brevemente antes de continuaran con sus tareas. No le estaba agrando para nada la actitud de la expedición.

- ¿¡mamá!?- preguntó con urgencia. De pronto sintió una fuerte mano colocarse en su hombro distrayéndolo brevemente. Harrow quien ahora se encontraba frente al chico se arrodillo con una horrible expresión. No necesitó palabras. En ese instante perdió su corazón.


WUH! ese fue un capítulo complicado, por motivos varios. Son las 4:40AM y me quiero pegar un tiro, nah en realidad me siento contento. Aunque sí estoy cansado.

Espero que les haya gustado. Les pido que comenten lo que les gustó, lo que no, preguntas, lo que sea. También me di cuenta de que un par de investigaciones no estaban correctas y tuve que corregir un par de cosas en los capítulos previos como también horrendos errores gramaticales que se colaron, no tengo BETA.

Hasta la próxima, sí es que la hay.