*Disclaimer: los personajes y los derechos de la canción no me pertenecen, ni estoy lucrando con ellos.
Last christmas
Last Christmas
I gave you my heart
But the very next day you gave it away
This year
To save me from tears
I'll give it to someone special
-Special-
Los terrícolas más emocionales que nunca, abarrotaban las calles para surtirse de regalos, o eso le parecían. Inclusive algunos no se daban abasto para sostener cajas y bolsas. Lo veía como una ridícula tradición. Se alejó de los señores Briefs porque lo estaban por obligar a ser partícipe de actividades ridículas como adornar un árbol o intercambiar regalos.
Ni el exquisito olor de la cena lo atrajo para celebrar lo que ellos llamaban "Navidad". Los señores parecían algo nostálgicos porque la testadura y caprichosa de su hija andaba de viaje buscando las esferas del dragón.
Justo cuando la mujer terrícola vino a su mente decidió buscarla para supervisar que no cometiera una locura, sospechaba que podría cumplir la pésima idea de pedirle al dragón que revelara la ubicación del laboratorio del Doctor Maki para eliminarlo antes de que terminara de ensamblar los androides. No estaba dispuesto a que la hembra le estropeara una buena pelea.
Detestaba lo complicado que resultaba rastrear el ki de Bulma, su nivel de pelea era insignificante, bueno era un decir porque la condenada solamente parecía buena en la batallas verbales.
Last Christmas
I gave you my heart
But the very next day you gave it away
This year
To save me from tears
I'll give it to someone special
-Special-
Odiaba el frío. Todo el día lo pasaba hidratando su rostro y poniendo bálsamo en sus labios, ante todo mantener la belleza. Se arrepentía de continuar su aventura en una ciudad entre montañas, pero era la época correcta para esquiar. Se maldijo del cambio tan abrupto que resultó de su estancia en el desierto a la región de altas montañas. Pasar del horno al congelador no fue acertado.
Suspiró al recordar que la última ocasión que visitó ese lugar, no fue en invierno y su entonces novio le preparó una sorpresa para proponerle matrimonio. Agradeció a Kamisama dar un "no" como respuesta.
Ahora ella en modalidad soltera se hospedó en una pequeña cabaña en las orillas de la ciudad. La razón por la que visitó el lugar fue para continuar su proceso de cerrar un ciclo de relación; valorar si aún sentía algo por el lobo del desierto o terminar de confirmar que su relación era caso perdido.
Once bitten
And twice shy
I keep my distance
But you still catch my eye
Tell me, baby
Do you recognize me?
Well, it's been a year
It doesn't surprise me
-Merry Christmas-
Regresó de buscar el teléfono más cercano, extrañaba pasar las fiestas con sus padres y su hogar, pero no era tiempo de volver, aún faltaba mucho por sanar. Aunado a ello evitaba encontrarse con Vegeta, después de besarlo y ser rechazada no tenía cara para enfrentarlo porque seguramente lo usaría como argumento en sus frecuentes peleas. Se maldijo por darle armas para acrecentarle el ego.
Lamentaba besarlo en un arrebato de locura, el sentirse engañada por Yamcha la orilló a buscar desquitarse por su infidelidad, qué mejor que una noche de pasión con Vegeta, el responsable directo de mandarlo al otro mundo. Pero el saiyajin no cooperó, se hizo el difícil y no cedió a su beso. El tarado la rechazó, todos los hombres caían rendidos ante una mujer como ella. Hasta llegó a sospechar que esa fijación de Vegeta con Gokú iba más allá de un plano relacionado con el nivel de pelea.
I wrapped it up and sent it
With a note saying, "I love you,"
I meant it
Now I know what a fool I've been
But if you kissed me now
I know you'd fool me again
-¡Señorita!, ¡Señorita! –la interceptó un hombre con estilo de leñador, vestía una gruesa camisa de franela a cuadros y tenía una barba espesa –¿Tendría algo de comida para compartir?
-Claro, claro –sacudió la cabeza Bulma haciendo a un lado sus pensamientos –en mi cabaña tengo algunos alimentos.
El hombre muy apenado siguió a la científica, moría de frío y hambre pero su misión por encontrar algo de comer lo mantenía en pie. Ingresaron juntos a la cabaña, al leñador le sorprendió la confianza de Bulma, él podría ser un ladrón o un asesino, ella sin preocupación alguna lo invitó a pasar.
-Tengo un poco de sopa y chocolate caliente- dijo Bulma al tiempo que se quitaba la pesada chamarra.
-¡Muchas gracias señorita! –exclamó el hombre –Espero no meterla en problemas con su esposo.
-No se preocupe -rió ella, por un momento pensó en refutar la idea de que era casada pero se dedicó a servir la comida para el hombre.
Cuando le compartió algunas hogazas de pan, miró atónita como el hombre guardaba entre sus ropas los pedazos que pan.
-Lo siento –se apenó el leñador –son para mi esposa e hijos, las tormentas invernales dañaron las cosechas y nuestra aldea está pasando hambre.
El corazón de Bulma se estrujó ante la confesión, ella rodeada desde siempre entre tantos lujos y privilegios, mientras que otros no podían acceder a una vida digna. Afligida por ello, pensó. Una idea brillante llegó a su cabeza.
Estaban en vísperas de navidad: tiempo de dar y compartir. Resolvió volver para hacer un par de llamadas a casa, se convertiría en Santa Claus moderno, claro ella sí tenía cintura, no como el viejo regordete que todos pintaban.
-¡La gran Bulma Briefs llevará alegría a los más desamparados! –exclamó colocando sus manos en las caderas y mirando al horizonte.
Last Christmas
I gave you my heart
But the very next day you gave it away
This year
To save me from tears
I'll give it to someone special
-Special-
En unas simples cápsulas cargaba toneladas de alimentos y regalos, los cuales llegaron más rápido de lo que imaginó, de algo servía tener tantos empleados a su cargo, ser rica le daba acceso a entregas rápidas.
Para dar un toque especial a su travesía optó por un vestido verde de terciopelo con un pequeño moño en el cuello, el complemento eran unas mallas a rayas características de los duendes en navideños y su gorro con un cascabel en la punta.
-Señorita –aclaró la garganta el leñador -¿Qué tal me veo?
-¡Perfecto! –exclamó Bulma aplaudiendo de emoción –¡Eres un Santa perfecto!
Juntos subieron al trineo improvisado con facha de aeronave. La misión consistía en recorrer las aldeas más necesitadas de la zona repartiendo alimentos y regalos para todos. Hacer felices a otros, le reconfortaría el alma.
Last Christmas
I gave you my heart
But the very next day you gave it away
This year
To save me from tears
I'll give it to someone special
-Special-
Después de un rato de volar, al fin encontró a la persona que estaba buscando. Mantuvo la distancia para no ser descubierto, lo que menos deseaba es que la mujer terrícola se enterara de su presencia, podría mal interpretar las cosas. Seguramente se formularía ideas sobre que estaba loco por ella, o sabrá qué más pensamientos disparatados se le pudiesen ocurrir.
Intrigado siguió la aeronave que piloteaba Bulma, se acompañaba de un hombre disfrazado como los que veía en todos los adornos de la capital del Oeste, ese gordo de traje rojo y barba blanca. Claramente era un símbolo de la festividad terrícola.
Oh, baby
A crowded room
Friends with tired eyes
I'm hiding from you
And your soul of ice
My God I thought you were someone to rely on
Me? I guess I was a shoulder to cry on
A face on a lover with a fire in his heart
A man under cover but you tore me apart
Now I've found a real love
You'll never fool me again
Mirar los rostros de las familias que ayudaban en su paso le traía confort entre tantos momentos de sombra en su vida amorosa. Ver a las parejas de casados le daba esperanza de encontrar algún día el hombre indicado para compartir el resto de su vida.
La aldea donde hicieron una escala fue la oriunda del leñador, no supo si en verdad ese era su oficio, pero saber a qué se dedicaba pasó a segundo término. La familia y los pobladores entonaron varios cánticos navideños y cuando fue el turno de la científica no parecía dispuesta para cantar algo.
-¡Vamos señorita Bulma! –la animó el hijo mayor del leñador.
-¿No conoce algún villancico? –le preguntó la tercera hija.
-Sé varios, pero parece que ya los han cantado todos –sonrió Bulma algo nerviosa –Creo que sí puedo cantar algo…
Last Christmas
I gave you my heart
But the very next day you gave it away
This year
To save me from tears
I'll give it to someone special
-Special-
Confirmó que por el momento la mujer no se encontraba ni con la más mínima intensión de buscar las esferas del dragón, ella recorría varios poblados repartiendo cosas para los habitantes.
Vegeta seguía observando a la distancia la interacción de Bulma con los aldeanos, no comprendía la razón por la que ayudaba a otros, les obsequiaba regalos y comida, pero ¿a cambio de qué? Eran acciones desinteresas que no comprendía.
Ayudar a otros no aparecía en su sistema, desde pequeño lo educaron bajo preceptos egoístas, donde el apoyo tenía como origen el buscar algún beneficio. ¡Qué extraña era esa mujer!, algo chiflada. Desde que invitó a todo el pueblo namek a su casa y a él, un peligroso asesino, sabía que la cordura no existía en su cabeza.
Entre las sombras resolvió acercarse cuando la escuchó cantar, sin duda el tono melancólico de su interpretación tendría relación con el insecto. Sacudió la cabeza con desaprobación, ese don nadie no merecía que pensara más en él, una hembra como ella merecía un guerrero más fuerte.
Se detuvo al pensar que el frío de la zona le estaba congelando el cerebro, cómo podría si quiera pensar que esa hembra vulgar y escandalosa podría gustarle. Sonaba tan disparatada la idea, pero cuando la veía sonreír cantando entre la multitud sintió un extraño cosquilleo en sus entrañas, pensó que tal vez la falta de alimento era la causa de tal sensación.
-¿La conoce? –le preguntó un niño que lo descubrió mirando a la escandalosa terrícola.
-No molestes mocoso –respondió algo sonrojado.
-Es muy bonita –suspiró el niño –si le gusta debería acercarse, según nos contó es soltera.
-Dije que no molestes –repitió Vegeta sin apartar la mirada de la mujer en cuestión.
-Por unas monedas puedo colgar un muérdago para que tenga un pretexto para besarla –le propuso el chico.
-¡Lárgate de mi vista! –ordenó Vegeta.
Last Christmas
I gave you my heart
But the very next day you gave it away
-You gave it away-
This year
To save me from tears
I'll give it to someone special
-Special-
El chico no se iba a quedar de brazos cruzados parece que el hombre se veía muy interesado en la mujer de cabellos azules. Así que aunque no le pagara ni un centavo, haría su buena obra del día intentando acércalo a ella.
A face on a lover with a fire in his heart
-I gave you my heart-
A man under cover but you tore him apart
Maybe next year I'll give it to someone
I'll give it to someone special
-Señorita –la llamó un chico cuando terminó de cantar –parece que tiene un admirador.
-¿Un admirador? –sonrió Bulma curiosa.
-Sí, está allá entre los árboles observándola, es algo tímido –explicó el muchacho-¡acompáñeme! –la sujetó de la mano para llevarla por un camino que le hiciera pasar desapercibidos por su trayecto.
-¡Oye, tranquilo! –le dijo Bulma al sentir que la arrastraba con fuerza.
-Parece que ya se fue –suspiró el chico decepcionado cuando no encontraron a nadie –¡estaba aquí!
-Es mejor así –sonrió Bulma agradeciendo el apoyo –Me he retirado de esas cosas del amor.
-No era muy alto y tenía el cabello alborotado en forma de flama –intentó describirlo.
Al escuchar la afirmación de cabello en forma de flama se le cortó la respiración, no era posible que Vegeta estuviera allí. Apurada buscó entre los árboles, las posibilidades de encontrar otro hombre con un peinado tan extravagante eran mínimas.
Luego de buscar, comenzó a reír de lo ridícula que se veía tratando de encontrar al príncipe de los saiyajines, seguramente estaba él comiendo kilos de ensalada navideña y centenares de pavos horneados bajo el techo de la Corporación Cápsula.
-¿Qué me pasa? –suspiró Bulma –sigo alucinándolo por todos lados, me estoy volviendo loca.
Desde lo alto de un árbol, con su pose de brazos cruzados escuchaba el soliloquio de la terrícola. Ella creía que lo alucinaba pero la realidad es que sí, estaba allí. Casi lo descubrió en varias ocasiones de su travesía, tendría que ser más cuidadoso.
Hola a todos, desde que escribí el Fic titulado "Maktub: estaba escrito" pensé en esta historia corta. Quien ya leyó el fic conectará varios acontecimientos.
*Para quienes no lo han leído los invito a hacerlo, sé que suena trillada otra historia más de esos 3 años, pero créanme que tiene algunos elementos distintos.
*Gracias anticipadas por leer y por sus comentarios.
¡FELIZ NAVIDAD!
