Naruto y sus personajes NO me pertenecen.
Escuchó sus pasos alejándose de su cuarto, aún sin comprender lo que seguía pasando, él nunca quería su compañía o llevar más allá su tentativa relación que mantenían desde hace tiempo.
Abrazándose a sí misma, se preguntó si esto valía la pena, si seguir persiguiendo migajas valía su tiempo, si valían sus lágrimas. Él siempre la hizo feliz, pero su felicidad estaba incompleta, nada podía durar lo suficiente como para que él se quedara con ella, para que se mantuviera a su lado.
Al parecer, su novio no veía la hora de escapar de ella. El simplemente huía, sin excusas, sin explicaciones, siempre dejándola y alejándose poco a poco. Paso a paso, él construía el abismo que desde siempre los había separado, el abismo sin retorno del cual ninguno podía cruzar, ninguno podía hacer un puente, ninguno pensaba que podría ser construido.
Con las sábanas cubriendo su desnudo cuerpo, salió de la cama para ir al baño y tomar una ducha. Cuando el agua mojó su cuerpo temblando, recién entonces se permitió llorar.
Amarlo dolía.
Su cuerpo tembló, se deslizó por la pared, dejando que el agua se llevara sus lágrimas; pero, el agua no podía acallar sus sollozos, nada podía llenar ese vacío en su corazón.
¿Por qué seguía conformándose con migajas?, ¿por qué seguía aceptando que él fuera tan cruel?, ¿por qué no podía poner un alto a todo esto?
Él siempre iba a varios metros por delante de ella, él siempre se alejaba inexplicablemente, su bonita relación solo era un sueño lejano. Su relación era bonita para cualquiera que los viera desde lejos, su realidad era muy diferente… y simplemente, dolía.
Después de llorar todo lo que podía, llorar todo lo que sus ojos le permitían, se sintió sin fuerzas. Salió de la ducha de forma ralentizada, lo hizo todo de forma robótica, secarse su cuerpo, secar sus largos cabellos rubios. Aun desnuda, camino a su escritorio. Sabía que no debía tomar decisiones si no tenía la mente clara, pero debía hacerlo. Debía fomentar en si misma el amor propio, debía luchar por ella, ya había luchado demasiado por los dos, no podía luchar cuando él simplemente no lo hacía, no quería ser su costumbre… era hora de valorarse.
"Termínanos", escribió. Sin una firma, sin una razón. Él lo entendería, no podían seguir con esto.
Llamó a una de sus invocaciones y le pidió de se lo llevara. Sabría que era ella.
Se sintió tan sola, vio a su invocación desaparecer en la oscuridad de la noche. Se apresuró a vestirse, no podría dormir, debía hacer cualquier cosa para despejar su mente. No quería pensar ni atormentarse al imaginarlo recibir su mensaje de forma aliviada, de que ella rompía con él y que no debía tomarse el trabajo de hacerlo, ni de buscar explicaciones, él lo sabría, era él tipo más inteligente de su generación después de todo.
"Ne, ¿no es así, Shikamaru?"
Salió de su apartamento, sin saber su rumbo, sin saber que pasaba por su mente, sin saber que haría mañana… solo pensaba en escapar de aquello que le apretaba metafóricamente el pecho, escapar de aquello que le hacía tanto mal.
Se recuperaría de esto, después de todo, ella era Naruto Uzumaki.
