N/A: Hola mis personitas. Aquí traigo un especial de Navidad, que se me ocurrió hace mucho tiempo. Me pareció que sería una buena idea como regalo por estar apoyando mi historia, y ser siempre tan participativos en los comentarios. Quería desearos una feliz navidad, e intentar por lo menos que con esta mini-historia, podamos despejarnos un poquito de este "bendito" 2020. Espero que todos estéis bien, y que disfrutéis aunque sea en casita solitos de estas fechas, que aunque bastante peculiares, siguen siendo "especiales"...

Por lo menos... así lo serán para nuestros personajes.

En esta historia no ha habido "resurrección" de Voldemort, y por lo tanto nada de lo que conllevó eso.

Un abrazó virtual muy grande, y espero que os guste.

Disclaimer: Personajes, hechizos, lugares, etc... es todo propiedad de la maravillosa J.K Rowling.


14 de Diciembre. 17:25 PM

-¡Por fin!.- Ron se levantó del suelo cuando Harry bajó del águila junto a Hermione.-¿Que os han dicho?

El moreno negó levemente con la cabeza haciendo que su pelo se meciese sobre su frente.

-No se si voy a poder ir a tu casa este año Ron.- Dijo mientras empezaban a andar.

-¿Qué?.- El grito del pelirrojo retumbo en el pasillo. Hermione le miró con el ceño fruncido lo que hizo que este se acercase más a ellos para hablar en un tono mas bajo.- ¿Pero porqué?

-Snape ha convencido a McGonagall para que me quede haciendo los trabajos de recuperación.

-¡Pero eso lo puedes hacer en mi casa!.- Dijo agarrando del brazo a su amigo zarandeándolo.- Harry habla otra vez con McGonagall, dila que yo me comprometo a ayudarte.

Harry levantó las cejas incrédulo ante la declaración de su amigo, y Hermione se rio por lo bajo ganándose ambos una mirada ceñuda por parte del pelirrojo.

-Por lo menos yo doy ideas.- Recriminó mirando directamente a la castaña que caminaba al otro lado de Harry.

-Ronald, ¿Cómo piensas que tu argumento será valido si has suspendido dos asignaturas más que Harry?.- En el tono de la chica no había recochineo, ni burla, si no una lógica que intentaba traspasar al raciocinio de su amigo.

Pero como siempre Ron, se tomaba las cosas como un ataque personal.

-Perdona por no ser tan empollones como tu doña perfecta.- Hermione puso los ojos en blanco ignorando su actitud infantil.

-Harry tiene que aprobar al menos dos asignaturas, y entre ellas esta pociones. Además …

-¡Le están obligando a quedarse en Hogwarts todas la navidades!.- Volvió a subir el tono increpándola por su falta de empatía hacía la situación.

-No le están obligando Ronald.- Hermione subió la voz también empezando a perder la paciencia.- Es una recomendación que le ha hecho McGonagall, y con la cual estoy totalmente de acuerdo.

-Eres una mala amiga.- Harry que estaba entre ambos chicos miró a la chica en cuanto la acusación del pelirrojo escapó de sus labios. Como se esperaba Hermione había detenido su paso y le rodeaba para poder ir directamente hacía Ron, el cual se puso rígido y colorado al darse cuenta del error que acababa de cometer.

-¿Yo mala amiga?.- Le increpó haciendo que su voz retumbase por el pasillo.-¿Cuantas veces os he ayudado e incluso terminado los trabajos que nos ponían?.- Ron permanecía paralizado. -¿Cuantas veces me he quedado hasta las tantas ayudándoos a practicar hechizos y encantamientos de los que no teníais ni idea?. Os estáis jugando el ultimo curso, y tu sigues teniendo la diversión y juerga a la cabeza de tus prioridades...

-Lo... pillo.- Dijo con voz entrecortada el pelirrojo bajo la atenta mirada de una furiosa Hermione que clavaba dolorosamente su dedo índice sobre su pecho. Harry se movió con cautela hacía su amiga sujetándola suavemente del brazo. Esta se dejó llevar hasta su posición de antes donde Harry volvía a ponerse en medio como barrera.

-Hermione tiene razón Ron, Snape me tiene en su punto de mira.- Miró hacía ambos lados donde ella seguía dolida por sus palabras, y Ron mantenía la cabeza baja.- Y siendo sinceros, ni McGonagall, ni él accederían con esa condición.- El moreno rodeó los hombros de su amigo intentando relajar el ambiente tenso que se había instaurado entre los tres.- Solo me dejaran ir si entrego los trabajos de Snape...

-Pero eso es menos de una semana, imposible.- Dijo la castaña aun enfadada.

-Seria imposible si no... .-Imitó el gesto con su amiga que aun mantenía los brazos cruzados sobre su pecho.- … contase con la mejor alumna que este colegio haya tenido en su historia para ayudarme a lograr darle en los morros al murciélago.

La chica le miró ceñuda.

-Harry...

-Vamos Herm, sabes que deseo con toda mi alma pasar estas navidades con Gin... en la madriguera.- Rectificó ante la mirada de Ron. Era curioso como después de 8 meses desde que se hicieron novios, seguía mirándole de esa forma cada vez que se refería a ella.

Hermione intentó mantener su enfado, pero cuando Harry la dio un fuerte apretón contra el no pudo reprimir una sonrisa.

-Esta bien.- Harry la dio un sonoro beso en la mejilla.

Este sería su ultimo curso, y estaba dispuesta a que también lo fuese para ese par. Bastante había pasado con ellos en sexto con el EXTASIS, como para que repitiesen ahora.


Después de haber planeado durante toda la tarde un organigrama de estudio para Harry con el fin de llegar a entregar los 3 trabajos dentro del plazo, aceptar su propuesta para tener un rato libre para el Quidditch, además de para ver a Ginny, y discutir con Ron cuando los abandonó por largarse con Lavender después de haberse comprometido a ayudarles; Hermione se retiró a su habitación para ponerse la túnica y colocarse el pin de perfecta antes de empezar la que sería su ultima ronda antes de las navidades.

Cuando bajó a la sala común el pelirrojo la estaba esperando como no, con su amada novia cogida del brazo. Ella pasó de largo ignorando las ganas que le entraban de estampar un puño en su cara cada vez que escuchaba su estúpida risa demasiado aguda para su parecer.

Ron la siguió inmediatamente, no sin antes despedirse con un luego nos vemos, lo que la dejó mas que claro que como siempre que hacían rondas desde que estaba con ella, Lavender iría a verle en mitad de estas para encerrarse en cualquier sitio libre que encontrasen. Así que queriendo evitarse el mal trago de verlo, en cuanto atravesaron la puerta y esta se cerró, le indicó que harían la ronda por separado. Ambos sabían las zonas que les tocaban cubrir debido a que se organizaban a principio de semana así que no había problema.

Sin esperar una confirmación de que si estaba de acuerdo o no, Hermione se encaminó escaleras a bajo maldiciendo por lo bajo, su mala suerte. Justo cuando Ron empezaba a gustarle, tenía que aparecer otra chica que le arrebataba la posibilidad de estar con él. Y él, el muy imbécil seguía sin darse cuenta de nada...

Ya estaba apunto de terminar su ronda, y podía haberla calificado de mas o menos aburrida, si no contaba lo ocurrido con Neville por culpa de los gemelos Weasley.

A los que maravillosamente ese año, se les había ocurrido la genial idea de colgar un muérdago homicida que traía de cabeza a todos los profesores, debido a la cantidad de alumnos que habían visitado la enfermería esos días a causa de la dichosa planta. Ya que atrapaba a las personas con sus ramas, y si estas no se besaban, pasaban cosas como quedarse "temporalmente" pegados, transformaciones parciales, como tener orejas de burro, cola de cerdo, pico de pato, e incluso algún que otro caso de sustitución de cierta parte masculina por un tentáculo de calamar.

También cabía la posibilidad de ser bañados por una especie de spray que olía a moco de troll, que un polvo te hiciese coquillas infinitas, o peor aun, que sus raíces empezasen a estrangularte. (Esa al parecer había sido un error de fabrica, así al menos lo habían catalogado ellos mismos cuando fueron llamados ante Dumbledore.)

Hermione andaba con cuidado, esa maldita planta te cogía en cuanto podía, como le había pasado a Neville esa noche cuando salía del invernadero, y el pobre no se había podido encontrar con alguien peor que Millicent Bulstrode.

Solo a uno de ellos había tenido que acompañar a la enfermería, y no precisamente por lo que el muérdago les hubiese hecho , no, si no por que después de ser ella la que le hubiese obligado a besarla, le había propinado tal golpe que le había tumbado al instante. Por suerte para el chico Hermione había sido la única en presenciarlo, además de comprobar que la planta no reaccionaba a ningún hechizo de varita.

Por suerte el director había mandado quitarlos desde hacía unos días, pero los gemelos habían sido tan peculiarmente listos que habían escondido algunos de ellos en lugares inimaginables, como por ejemplo en la puerta del despacho del conserje, donde la planta había cogido a Filch y a la señora Norris según había escuchado esa misma mañana a Seamus.

A parte de ese suceso, no había pillado más que aun un par de parejas besuqueándose en algún rincón.

Miró el reloj y vio que solo la quedaban diez minutos, así que mientras recorría el ultimo pasillo que le quedaba de su parte, fue revisando las notas escritas de las ultimas rondas para entregárselas dentro de tres días a McGonagall cuando hiciese la reunión de perfectos.

Iba tan ensimismada que casi no la dio tiempo a esquivar a un chica de pelo rubio que salía a toda prisa del armario de escobas del cuarto piso. La chica a la que reconoció como alumna de 5º año de Hufflepuff se disculpó mientras intentaba arreglar su falda, pero con el pelo y la camisa lo suficientemente alborotados para adivinar lo que acaba de pasar ahí dentro.

En cuanto Hermione la miró de arriba a bajo, la chica se puso roja como un tomate y se quedó paralizada, ni si quiera había intentado correr como los demás alumnos y alumnas cuando eran pillados haciendo ese tipo de cosas.

Carraspeó la garganta incomoda, le daba mucha vergüenza encontrarse con esas situaciones.

-¿Estas...estas...ya tu...sola?.- Normalmente era lo que solía preguntarles antes de acompañarlos hasta su casa mientras les daba una lección sobre lo importante que era la protección sexual. En el manual del prefecto no ponía nada al respecto de como actuar en esas situaciones, pero ella consideraba que era una buena forma de proceder.

-Yo..yo...

Observó a la chica muy nerviosa mirando de forma intermitente del armario al suelo repetidas veces.

-No Granger, no esta sola.- Reconoció la voz en seguida.

El chico al que detestaba mas en este colegió, salió por la puerta por la que segundos antes había aparecido la chica, que ahora se retorcía las manos aun mas nerviosa que antes.

-Largate Victoria.- Malfoy se aseguraba la hebilla del cinturón, y aun tenía la camisa a medio abrochar. La chica comenzó a andar en dirección a Hermione para marcharse hacia su casa, aun sin subir la vista del suelo.

-Quieta, ni te muevas.- Intervino Hermione, sacando de nuevo su libreta...

-10 puntos menos para Huffle...

-No... por favor. -Se acercó a ella y la agarró de la manga suplicándola.- Si mis... padres se enterasen.

La chica la miró por primera vez a la cara, estaba llorando.

-Per...

-No va a volver a suceder, lo juro.- Sus ojos azules la miraban suplicantes llenos de lagrimas.

-Oh claro que si.- La voz del rubio volvió a hacer acto de presencia. Hermione le fulminó con la mirada. Este se arreglaba el pelo con una mano indiferente.

-Por esta vez te lo paso.- La chica lloró aun con mas ganas.-Por que ya tienes bastante con haberte acostado con este.

El rubio le devolvió una sonrisa de medio lado.

-Y 20 puntos menos para Slytherin.

-Oh no leona.- Casi sin darse cuenta Malfoy había llegado a su lado y le había quitado la libreta de las manos.

-¿Que te crees que haces?.- Hermione intentó quitársela, pero el no dejaba que la rozase tan siquiera. -¡Devuélvemela Malfoy!.

-Creo que no.-Sin apartar la mirada de ella mandó a la chica Hufflepuff a su casa, y ella sin rechistar desapareció de allí. -Y tu Granger, mantendrás la boca cerrada. -Su tono amenazante solo hizo que se enfadara un poco más.

-Creo que no.- Cruzó los brazos sobre su pecho desafiándolo con la mirada.-¿En que pensabas Malfoy? ¡Es dos cursos menor que nosotros!

-Primero, es repetidora... y Segundo, pensaba en...

-¡Es una pregunta retorica! Devuélveme mi libreta.- Extendió la mano como si eso sirviese para que el se la entregase.

-Soy un perfecto Granger, no puedes quitarme puntos.

-Si que puedo, y lo voy a hacer. No necesito un papel, voy a informar ahora mismo a la profe...

Hermione se iba a dar la media vuelta para marcharse cuando el la sujetó del brazo y la lanzó contra la pared. Sintió un fuerte dolor en el lado de la cadera que se había llevado el impacto, donde seguramente al día siguiente aparecería un moratón.

Antes de que pudiese tan siquiera abrir la boca Malfoy la aprisionó contra la pared inmovilizándola con la varita en el cuello.

Hermione se revolvió un poco, por lo que Draco clavó mas la varita en su piel.

-No me tientes Granger.- Su aliento mentolado chocó sobre su mejilla ante su cercanía.-No vas a abrir la boca sobre nada de lo que esta ocurriendo esta noche.

-¿Tu crees?.- Tenia que reconocerlo la Griffindor tenia coraje, demasiado...

-Si.- El se acercó aun mas, hasta que sus labios rozaron la piel de su oreja.- A no ser que quieras que todo el colegió sepa eras tu la estaba conmigo ahí dentro y que fue nuestra querida Victoria quien nos pilló.

-Nadie se va a creer eso Malfoy.- Dijo con dificultad por la presión de la madera sobre su garganta.

-Seguro que todos no, pero los rumores se extienden rápido, aquí la gente es muy curiosa y nos preguntaran.- Se separó lo justo para quedar frente a frente.- Obviamente yo diré la verdad.-Le observó sonreír de medio lado.

-¿Que verdad?.- Dijo imitando su gesto y curvando los labios en una sarcástica sonrisa.

- Que no pudiste resistirte mas a mis encantos y caíste en mis manos...- La sonrisa de Hermione se esfumó y volvió a revolverse.-No me costará mucho que Vicky corrobore nuestra aventura. Y con una testigo de por medio tus estúpidos amigos el cara rajada y el comadreja también dudaran, y tras eso tu nombre quedara en duda.

-Eres despreciable.- Hermione rechinó los dientes con rabia. Si no estuviese con una varita en el cuello...

-¿Entonces que?.- El rubio estaba ahora mas cerca que antes y la varita seguía clavándose dolorosamente en su sitio.- Tal vez... prefieres que no sea mentira.- La mano de Draco descendió y se colocó sobre su muslo.

-¡No me toques!.- La castaña intentó empujarle pero él le clavó tanto la varita que se le escapó un quejido de dolor.

-Estoy esperando una respuesta.- La mano comenzó a ascender hasta el borde de su falda.

Hermione no quería hacerlo, no podía salirse con la suya. Sabía que Malfoy no aguantaría mucho mas tocándola.

Sintió las frías yemas de sus dedos se colaban por debajo de la tela y seguían ascendiendo.

Sintió un cosquilleo que hizo que se la erizase el vello y sintiese un escalofrió. Cuando le miro a los ojos vio que no se iba a detener, que no le importaba seguir su camino.

Y entonces sintió como tocó el borde se su ropa interior.

-¡Esta bien!.-Malfoy apartó la mano y se separó un poco aflojando la presión de su varita.

-Ves, no era tan difícil.- Hermione le empujó y en cuanto se sintió libre se marchó dejando al hurón riendo a sus espaldas.

Cuando llegó a su habitación no respiró tranquila hasta que se encerró en el baño. Cerró los ojos y se dejó resbalar por la madera hasta quedar sentada en el suelo. Cuando se encontró un poco más calmada fue hasta el lavabo donde se echó un poco de agua en la cara antes de salir y tumbarse en la cama sin ni si quiera molestarse en desvestirse.

-La libreta.- Abrió los ojos desmesuradamente al caer en la cuenta de que Malfoy se la había quedado, y ahora tendría que recuperarla.