PAREJAS: Harry x Draco, Severus x Sirius, Lucius x Remus y Bill x Regulus.

DISCLAIMER: El mundo de Harry Potter le pertenece a J.K. Rowling! Yo solo estoy utilizando los personajes por mero entretenimiento sin fines de lucro :3

ADVERTENCIAS: Es un What if,...? (que tal si...?) Hay relación chico-chico, sexo explícito (Si no te gusta el delicioso, ¿que haces aquí? x9) y probablemente palabras altisonantes. Están advertidos!

Como nota extra, les advierto que este fic esta ambientado en lo que sería el 6to libro, tomo casi todo lo establecido del 1-5 como canon (a excepción de la muerte innecesaria de Sirius :'V) y Regulus tampoco esta muerto, ya después explicaré como sobrevivió (y espero que no sea algo tan ambiguo como "un hechicero lo hizo" XD). Si me equivoco en continuidad o las cosas canónicas, me disculpo de antemano!

Notas de la Autora: Y aqui estoy nuevamente con otro capitulo! Wii! L Gracias por comentar! Les mando saluditos especiales a: cuqui. luna .3 (Me alegra que te gusten las parejas *W* Temí un poco ya que son varias y pues una de ellas no muy conocida jeje, pero ya me siento mas tranquila sabiendo que al menos para alguien no es molesto :D), xonyaa11 (es lo mismo que me he preguntado! La verdad creo que el 75% de los escritores de Harco tendemos a eso, sería bueno hacer una encuesta! Porque a titulo personal, a mi me gusta la idea de Harry un héroe todo poderoso y a la vez muy humano que esta ahí para salvar a Draco :3), keilastar (yo también! w pero tendremos que esperar, porque este arroz tardará en cocerse xP), Cristine Malfoy (Les daré por partes el plan de Dumbly, solo espero ser clara al tratar de explicarlo jeje) y Kaorugloomy (claro que no me molesta tu presencia en absoluto, es mas, extrañaba leerte por mis historias :'V asi que me alegra que te haya interesado lo suficiente para venir a leer y que te haya gustado es muchísimo mejor! lo de la prosa fluida pues... la verdad ahi si no se, según yo no he cambiado mucho, pero que voy a saber! La verdad he querido que alguien me haga el favor de ser mi beta, pero pues numás nadie me dice nada TOT pero en fin, si no te molesta mucho mis problemillas narrativos, por mi encantada que te quedes por aquí ;D)

Sin mas que decir, a leer se ha dicho +w+


Capítulo 3

Tras una muy agitada regañiza colosal, un par de cruciatus contra los pobres mortifagos de menor rango y una encomienda personal que le heló la sangre, fue el primero en llegar a la oficina del director. Estaba molido hasta los huesos y dudaba alguna vez atrás haberse sentido más cansado que en ese momento.

Apretó los ojos acallando las últimas palabras que le dijo el señor tenebroso antes de dejarle ir "Solo puedo encomendarte esta tarea a ti, Severus. Pero si has de fallarme, créeme que terminarás rogando que te mate de una vez por todas" Un escalofrío descendió su espalda y regresó a su usual expresión insondable.

Estaba seguro que Narcisa seguía contemplando a su hijo en la búsqueda de un poco de paz mental o algo que le hiciera conservar la esperanza y agradecía que aún no se presentara a la reunión, porque estaba seguro que no podría hablar sin el temor de herirla. No lo aparentaba, pero le dudaba poder perdonarse dañara a la única amiga que había tenido después de Lily.

—¿Puedo preguntar algo Albus? –

—¿Es nuevamente sobre como pude despertar el reconocimiento del señor Malfoy?- Severus asintió admirado como siempre su gran domino del conocimiento de las mentes de los demás como si fueran pancartas con grandes letras que solo él podía leer -no sabía que funcionaría, pero quería estar seguro- miró con detenimiento su pensadero, esperando que ningún cabo se le hubiese escapado —Parece ser que nuestro querido Tom Riddle se tomó muchas molestias con el hechizo de Draco- Severus arrugó la nariz al escuchar su nombre. Sabía que era tonto temer al nombre, pero era una costumbre llamarlo por cualquier otro nombre que por aquel que el mismo Tom consideraba impío.

—Verás, le confirió un hechizo de reconocimiento de magia. Solo un mago con mucho poder mágico podría conseguir lo que hice tan solo plantarme en su delante. Quiere decir que no quería que nadie tocará su nuevo juguete. Muy astuto y retorcido, ¿no te parece?- Severus torció el gesto ante la palabra "juguete".

—¿Eso quiere decir que usted…?- no pudo terminar la pregunta, pero era lo único que se le ocurría. Draco estaba hechizado con poderosa y antigua magia que no tenía cura más que el cumplir con el propósito con el que fue conjurada. "Dumbledore es el mago más poderoso que existe, incluso más que el señor Tenebroso el tendría que poseerlo…" tembló de pies a cabeza.

—No mi muchacho- dijo con una risilla que lo hizo ver más joven de lo que realmente era –por más que quiera ayudarle, jamás tocaría a uno de mis alumnos- dijo echándose un dulce de limón a la boca, disfrutando su sabor –tengo en mente, si las circunstancias se tornan turbias, a alguien incluso mejor para la tarea- sus ojos centellaron ilusionados.

—¿Quien?- estaba ansioso por escucharlo, pero el viejo director no parecía muy apurado en decírselo.

Percibió en el pasillo un sonido de tacones en crescendo conforme se aproximaban, Severus agrio aún más su rostro al reconocer de quien se trataba, olvidando momentáneamente cualquier cosa. "Perfecto" se dijo "justo a quien necesitaba ver hoy" siseó con ironía.

—Buenas noches Dumbledore- saludó el hombre de rizos oscuros que atravesó la puerta con su andar calmado y una sonrisa lobuna. La poción multijugos comenzaba a perder su efecto y ya recuperaba su apariencia en una ajustada túnica de bruja, dejando ver sus piernas gruesas y cubiertas de vellos terminando en unos puntiagudos zapatos de tacón; hubiera sido algo histérico si tuviera esa clase de sentido del humor.

—Quejicus que milagro verte, ¿jugando a los investigadores tan de noche?- cuestionó dejándose caer en el sillón más próximo cruzando la pierna sin delicadeza. "Si viera lo que hace con su túnica, Sinistra seguro se infarta" meditó rodando los ojos. Nunca le pareció el plan de Dumbledore de utilizar a Sirius como profesor de runas antiguas, dudaba que diera el ancho y mucho mas dudaba poder permanecer estoico a sus barbaridades en Howgarts (nuevamente) sin desear presentar su carta de renuncia.

—Si, ¿qué te puedo decir pulgoso? Uno tiene que ganarse la vida de alguna forma ¿Y tú juegas a los travestis en algún bar de mala muerte? –

—Simpático, no. Digamos que me tomo enserio mi papel de ser la maestra Sinistra para esconderme de la ley tras fingir mi muerte, ¿a qué me veo muy guay? – preguntó colocándose unas gafas de armazón delgado, poniendo su mejor cara intelectual; para Snape era un bufón sin gracia.

—Claro, el escote velludo está de moda hoy en día- Sirius se paró de un brinco, amenazante a escasos centímetros de su rostro -¿Qué no entiendes el concepto de espacio personal?- preguntó echándose hacia atrás.

—Lo entiendo a la perfección, pero si te molesta, entonces cumplí mi propósito- el pocionista entrecerró los ojos.

—Si ya dejaron de coquetear y comerse con la mirada, quisiera que entrarán en el tema a la de ya, que deje mí puesto en el Ministerio por venir corriendo- esa voz la reconocía y saliendo del alcance de Sirius, se acercó al escritorio del director.

—¡Mierda! - chilló Sirius frotando sus ojos sin poder dar crédito a lo que veía. El recién llegado puso los ojos en blanco despojándose de su gabardina oscura y su sombrero con un florete de su varita.

—¿Que viste un fantasma, hermano? - preguntó el joven de cabello rizado y ojos amatista ladeando una media sonrisa. La expresión de Sirius Black no tenía precio y Severus si no apreciara la imagen de "expresión inquebrantable" que tenían de él, se hubiese destornillado de risa.

—¿Qué tu no estabas muerto? La cacatúa de Walburga te lloró a mares cuando hicieron tu funeral y todo eso- Sirius cual niño chiquito tocó su pecho tratando de cerciorarse que no fuera una alucinación.

—¿Qué te puedo decir? No fuiste el único que fue salvado por Albus en un momento de aprieto- dijo chasqueando la lengua, sacando una paleta de su bolsillo. El director lucía muy divertido con la situación, solo le faltaban unas palomitas para disfrutar del espectáculo –le debo la vida y ahora tiene mi lealtad, mi identidad quedó resagada y estos últimos años he ayudado a su causa- dijo como si estuviese hablando del clima, sin expresión alguna -¿No tienes una mejor cara que esa? Pareces idiota-

—Puedes insultarme todo lo que quieras Reg; pero no te salvaras de un abrazo- sin decir agua va, lo estrechó en un fuerte abrazo de oso que hizo rechistar al menor que comenzó a retorcerse como un pez fuera del agua –¡quien diría que mi hermanito está sano y salvo!-

—¡Ya suéltame!- chilló soltándose de su agarre.

—Aww que conmovedora escena- dijo una voz jadeante entrando a prisa -Vine tan rápido como pude, pero las chimeneas estaban congestionadas y tuve que rogarle a mi padre que no viniera, no quería que se repitiera lo de hace un año- el recién llegado sacudió su cabello pelirrojo dejando caer ceniza sobre la alfombra.

—Descuida Bill, agradezco que hayas llegado oportunamente- Regulus tratando de desembarazarse nuevamente de su hermano, sin exito. Torció el gesto hacia el director.

—Un Weasley, ¿en serio Albus? Creí que era algo de vida o muerte y no una reunión de pseudomagos que llegan tarde–

—Mínimo un "hola" princesa antes de quejarte de mí, ¿no te parece? Además tu tampoco viniste muy rápido que digamos, prácticamente te venia pisando los talones ¿cuánto tardaste en hacerte la permanente?- le lanzó un beso con divertimento y Sirius rio con fuerza. Justo su clase de humor.

"Por favor que alguien me de paciencia" se dijo Severus apretando con sus dedos el puente de su nariz. Con forme pasaban los segundos estaba seguro que esa misión iba en declive a su rotundo fracaso.

—Es una cuestión de vida o muerte querido Regulus por eso he llamado a todos ustedes- con la voz de Dumbledore, el ambiente se tornó serio al instante y cualquier sonido adicional se detuvo –Hay información nueva y tengo un nuevo plan de acción en los cuales los necesito…-

—Lamento la tardanza- el ultimo invitado interrumpió y el hombre mayor sonrió dándole un asentimiento con la cabeza indicándole que pasara -¿de qué me perdí?-

—De nada Rem, Albus apenas nos iba a decir que cojones pintamos aquí cerca de la media noche- Sirius saludó con un abrazo y un beso en la mejilla a su amigo de antaño que le correspondió con cariño.

—Claro, los esposos se tienen que actualizar– Severus puso los ojos en blanco tomando finalmente asiento.

—¿Celosito, primor?- preguntó desvergonzado el de ojos de tormenta.

—Quisieras…-

Remus suspiró, Sabia que algunas cosas no cambiaban y la animadversión de su amigo y Snape era una de ellas. Como la pelea verbal podría prolongarse, decidió interrumpirlos.

—Ya después podrán darse un arrimón a gusto cuando no estemos presentes, porque estoy seguro que esa tensión sexual que se cargan hará que el despacho eche llamas de tanto contenerla- Tanto Sirius como Snape protestaron, pero volvió a acallarlos -¿Podrías comenzar, por favor Albus?—


Tras actualizar a los hombres presentes lo más puntual que cabía en la situación en la que se encontraban, todos los hombres permanecieron en silencio asimilando sus palabras.

Bill miraba por el amplio ventanal mientras Regulus rememoraba asqueado que alguna vez estuvo fascinado con la ideología que profesaba aquel innombrable tirano pensando lo tonto que había sido. Sirius ya con los pies descalzos, paseaba de un lugar a otro tratando de descifrar cual sería la estrategia que tomaría Dumbledore.

Con la llegada al último de Narcisa, el viejo director dio un asentimiento para poder asignar los puntos de su plan.

—Es indispensable tu ayuda Severus- dijo tras un minuto de mutismo; sus ojos azules cobraron intensidad.

—Se a lo que sea que vas a pedirme Albus, no creo poder hacerlo a tiempo. El señor tenebroso acaba de conferirme una misión al norte de irlanda para crear un preparativo final para el ritual que cuenta seguirá en pie...-

—¿De que hablas?- preguntó Narcisa poniendo los ojos de plato, angustiada.

—Parece ser que el señor tenebroso aún no termina de castigarte a ti y a Lucius. Me acaba de informar que quiere que diseñe una pócima para que los efectos de Draco sean permanentes…- Narcisa tan pálida como el papel, cubrió su boca dejando escapar un pequeño "no" que le quebró un poco el corazón.

—Y es justo lo que necesito que hagas- se escucharon un par de expresiones de sorpresa, pero continuó –para que tu posición no se comprometa y le hagas creer a Voldemort que estas de su lado haciendo lo que te dijo, una poción. Pero lo que no sabrá es que dicha poción ayudará al señor Malfoy a que su infortunada transformación sea revertida–

—Pero es imposible Albus, no hay información suficiente, jamás he hecho una poción en tan poco tiempo, con pocos recursos. Solo tendríamos una oportunidad y no pienso poner la vida de Draco en riesgo- Severus echó hacia atrás sus cabellos con ambas manos, no concebía la idea de algo tan arriesgado como eso.

—Y no lo harás. Narcisa te ayudará en ello, porque si mal no recuerdo, eras una excelente pocionista en tus años de escuela- la mujer rubia asintió con la cabeza.

—Haré lo mejor posible-

—Claro, claro, Quejicus y Cisa salvarán el mundo y ¿qué hay de nosotros? ¿Qué rayos hacemos aquí?- se cruzó de brazos el de ojos de tormenta.

—Qué bueno que preguntas Sirius- sonrió el viejo - ya que tú los acompañas en su viaje–

—¿Qué yo que? ¿Con Quejicus? ¡Claro que no! nos asesinaríamos en un santiamén ¡Es absurdo siquiera pensarlo!- dijo enérgicamente negándose con su cabeza y manos ya que la idea era de locos como para que una de las mentes mas brillantes del siglo como la de Dumbledore hubiera salido con ella.

—Y Narcisa lo impedirá, además no conozco a nadie con tanta habilidad en duelo y protección como tú Sirius; eres el indicado para cuidar sus vidas, además, eres un animago sin registrar, al igual que tus parientes– Sirius miró incrédulo a Narcisa y a Regulus uno a la vez.

-¿Que acaso estaba de moda ser animago en mis tiempos de escuela y nadie me dijo?- a nadie le hizo gracia el chiste y rascó con fuerza su cabeza queriendo negarse nuevamente, pero sabía que no podía, estaba en deuda y respiró con fuerza —¡Vale, lo haré! ¡pero no me disculparé si el grasiento regresa morado o sin dientes!- ambos se fulminaron un poco antes de darse la media vuelta saliendo de la oficina a preparar su viaje.

—Gracias Albus- dijo la rubia mujer a modo de despedida con una esperanzada sonrisa.

—¿Y que nos toca a nosotros? ¿El ministerio? ¿Infiltrarnos?- el moreno metió sus manos en los bolsillos esperando instrucciones. Era un maestro en ello.

—Nada de eso querido Regulus. El ministerio está cubierto por Tonks y Kingsley, mientras que en cuanto a infiltrado, ahí está Alastor cubriendo como venganza a Barty Jr. Tanto tú como Bill tendrán 2 labores que cumplir. Deberán cubrir a Severus y a Remus en sus clases respectivamente y a su vez, protegerán al Señor Malfoy de cualquier peligro porque tengan por seguro que Voldemort se la jugará tarde o temprano para recuperarlo y ahí tienen que estar listos; ustedes serán su primera linea defensiva-

-¿Es enserio Albus? Pero si apenas y lo conozco y no me agrada. Ademas yo trabajo solo- reprochó Regulus molesto.

-El rechazo es mutuo-

-Pues tienen que arreglarse entre ustedes porque trabajaran como equipo en esto, les guste o no- sonrió jovial arrellanándose en su amplia silla.

Se regresaron a ver molestos por tener que formar equipo, pero no alegaron nada más. Además ¿Cómo alegabas con Albus Dumbledore y salías ganando?

Los hombres entre trompicones y metidas de pie, salieron del despacho teniendo en mente el mismo pensamiento "Esto no va a funcionar"

—¿Qué hay de mi Albus? Parece ser que no regresaré a dar clases como insististe- dijo Remus poniendo su diestra en el bolsillo de su túnica, buscando un poco de chocolate para calmar la tensión que sentía en sus hombros.

No era un fan de Draco Malfoy cuando fue su alumno, pero si sentía pena por él y un gran sentido de responsabilidad ya que nadie, mucho menos un menor de edad debía de ser expuesto a algo tan atroz.

—Lamentablemente no. Tienes la tarea más difícil de todas, pero cuento enteramente que podrás conseguirlo- El castaño arqueó la ceja.

—¿De qué se trata?-


Notas Finales: Espero que le haya gustado! ¿Que creen que le pedirá a Remus? Leo sus apuestas! Nos vemos el proximo viernes con la continuación! Les mando muchos besitos amistosos~