¡Estos celos me hacen daño me enloquecen!
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AaronVS3. La paz es vital, pero las demás musas están molestando mucho a Honoka. Veremos si sale librada, pero se me hace que no amigo. Jejeje, pobre Yukiho. ¡Saludos!
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nadaoriginal. Totalmente de acuerdo, Honoka también merece ser feliz, pero las demás no la dejan, pero ya verás cómo se dan las cosas. ¡Saludos!
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Esau Mtz. Jeje, es común enojarse con ellas sabiendo cómo están ignorando a la pobre Honoka, pero descuida, tendrán su regaño pronto. ¡Saludos!
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Sin más, comencemos…
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El miedo se apoderó de Honoka la ver por la venta y cuando Tsubasa también miró, se dio cuenta de lo que Honoka estaba ida.
La peli jengibre miraba anonadada como sus compañeras de grupo, se estaban organizando como buscando algo o, mejor dicho, a alguien.
- ¿P-Por qué están aquí?
- ¿Qué hacen? – preguntó Tsubasa, pero miró directamente a Honoka quien estaba temblando de miedo - ¿Honoka?
- ¿Q-Que hacen ellas aquí?
- ¿Estás bien?
- T-Tsubasa-chan, q-quiero irme de aquí.
- B-Bien – Tsubasa comprendió como estaba la chica, ahora su amante, estaba preocupada porque sus amigas fueran a descubrir lo que Honoka pasaba.
A Tsubasa le molestaba esto ya que pensaba que Honoka estaba asustada por lo que las chicas le fueran a decir. Esto no lo iba a permitir.
Las chicas pagaron por su comida, pero no estaban seguras de irse por la entrada ya que las demás podrían encontrarlas con facilidad, entonces tuvieron que irse por la salida de atrás.
De suerte, el dueño era fan de Tsubasa y de A-RISE y las dejó ir.
Honoka corrió junto a Tsubasa por un callejón, pero cuando iban a salir, notaron de largo a Nozomi quien parecía buscar a Honoka, pero no la encontraba.
Volvieron a esconderse en el lugar.
- ¿Cómo le haremos para salir de aquí Tsubasa-chan?
- Maldición – susurró – tengo mi disfraz y no me reconocerían, pero creo que necesitamos un traje para ti.
- ¿Un disfraz?
- Sí, yo me disfrazo para que no me reconozcan, pero tu necesitarás algo igual.
- B-Bien.
- Sí – Tsubasa miró hacia afuera del callejón y notó como Nozomi se alejaba, miró para varios lados y no encontró rastro de las musas – ahora.
- S-Sí
Ambas salieron corriendo a buscar la tienda más cercana tratando de hacer que ninguna mirara a Honoka.
De suerte, el plan salió como esperaban y pudieron llegar a una tienda de accesorios.
- ¿Ahora qué?
- Mira, por ahora deberás vestirte de una manera que nadie te reconozca.
- Pero… ¿Qué me pongo?
- Mira, el cabello tuyo es algo llamativo, ese color jengibre es muy brillante, se puede a ver a metros de distancia, así que recomiendo que uses una peluca para eso.
- ¿Una peluca?
- Sí – Tsubasa fue a buscar alguna peluca que le quedará a Honoka, pero más sobre el color llamativo.
- ¿Tsubasa-chan?
- ¡Este! – dijo la castaña mostrándole la que había encontrado.
- ¿Y eso?
- Es perfecta – Tsubasa mostraba una peluca de cabello corto y de color negra.
- ¿Por qué el color negro?
- Sencillo, cubrirá ese color brillante tuyo, además si es corto será mucho mejor.
- Pero si mi cabello es corto.
- Lo sé, pero creo que así será más fácil esconder tu cabello.
- B-Bien.
- Deberás quitarte tu listón también.
- ¿También?
- Sí, así no te verán.
- Está bien.
Honoka entró al probador y solo pensaba en cómo se vería una vez puesta la ropa que Tsubasa le había escogido.
Al cabo de unos minutos…
- ¿T-Tsubasa-chan?
- ¿Qué pasa?
- Pues… - la peli jengibre salió del vestidor y solo mostró como se miraba con el vestido.
- Honoka, ¿Qué ocu…?
Las palabras murieron en la boca de la castaña al ver a Honoka. La de ojos azules se miraba muy bella con un vestido. El atuendo consistía en una blusa de color azul celeste con un pantalón ajustado azul oscuro y con la peluca negra cubriendo su cabello.
- ¿C-Como me veo? – preguntó la peli jengibre algo sonrojada por la forma en que Tsubasa la miraba.
- T-Te ves hermosa – dijo Tsubasa en respuesta, y no mentía, realmente Honoka con ese atuendo se miraba de maravilla.
- ¿L-Lo crees?
- Sí, te ves my hermosa.
- G-Gracias.
El ambiente se puso algo meloso por parte de ambas, apenas llevaban unos momentos como pareja y ya se estaban hablando como si fueran pareja de hace mucho tiempo.
-S-Será mejor que nos vayamos.
- Bien.
Tsubasa pagó por Honoka la vestimenta que llevaba y salieron ambas tomadas del brazo. Imploraba a Athena a los dioses del Olimpo que todo saliera a la perfección.
Cuando llegó el momento de caminar por las calles de Akihabara…
- ¿E-Estás segura de esto Tsubasa? - preguntó la castaña.
- Tengo miedo, no diré que no, pero estoy segura si estoy contigo Tsubasa-chan.
- Honoka – Tsubasa tenía ganas de darle más besos, pero se contuvo ya que sabía que podían delatarse si hacían algo imprudente.
La caminata por Akihabara fue muy relajante para ambas, pero siempre había ese miedo de que las demás musas fueran a salir e interrumpir su cita.
Luego, llegó un momento crucial.
Cuando iban pasando frente a una tienda de productos de Pokémon, justo pasaban Rin junto Hanayo, cosa que alertó un poco al dúo de líderes, pero intentaron actuar normal.
- ¡La encontré-nya! – dijo Rin haciendo sudar frio a Tsubasa y Honoka.
- Mierda – susurraron ambas.
- ¿Qué hallaste Rin-chan? – preguntó Hanayo a su novia.
- Esto – mostró la peli naranja – al fin encontré la figurita de Greninja Ash en Shiny.
- ¿Greninja Ash Shiny?
- Sí, lo he buscado por mucho tiempo y por fin la encontré-nya.
- R-Rin-chan, ¿no se supone que estamos buscando a Honoka-chan?
- ¿Eh? – unos puntos suspensivos aparecieron arriba de la cabeza de Rin - ¡es cierto!
- M-Mejor buscamos a Honoka-chan o si no Umi-chan se enojará.
- T-Tienes razón-nya – dijo la peli naranja – pero antes…
- ¿Antes?
- Necesito comprar mi figurita de Greninja Ash.
- R-Rin-chan.
Honoka y Tsubasa aprovecharon esta oportunidad y se escabulleron del lugar.
Las dos decidieron que era mejor irse del lugar, aunque ellas tenían más planes para ir a Akihabara, realmente no era seguro por ahora estar en ese sitio.
- ¿A dónde vamos Tsubasa-chan?
- Ni idea, si nos quedamos aquí, lo más probable es que nos atrapen, aun sí usamos disfraces.
- ¿Q-Que haremos?
- Vámonos.
- ¿Qué?
- Mi casa no queda muy lejos de aquí, creo que es más seguro ir ahí.
- ¿A-A tu casa?
- Sí, ¿hay algún problema?
- N-No, solo me tomaste desprevenida.
- Bien.
Y dicho esto, ambas chicas salieron del lugar rumbo al hogar de la joven Kira, evitando cualquier contacto con las demás musas que seguían en su búsqueda de su líder.
Unos minutos más tarde…
Las chicas fueron a un complejo de apartamentos en los cuales, Tsubasa vivía en uno de ellos. Lo que impresionó a Honoka, fue que el sitio era algo lujoso, a leguas se notaba que, si fuera un hotel, sería de 4 estrellas a lo mejor.
- ¿A-Aquí vives?
- Sí, mis padres y yo vivíamos antes en unos viejos apartamentos en las afueras de la ciudad, pero desde que me convertí en Idol y mis padres comenzaron a trabajar aquí, entonces nos mudamos a estos apartamentos.
- D-Deben tener mucho dinero.
- No tanto, solo ganan lo suficiente ambos y yo ganó algo con mis actuaciones con A-RISE.
- Vaya, pues si la pasan bien.
- Y dime, ¿Quieres entrar?
- S-Sí, con permiso.
El lugar era muy bello. Era como entrar en la habitación de un hotel súper lujos, a pesar de lo que dijo Tsubasa, realmente se miraba que su familia era adinerada.
- ¿Qué te parece? – preguntó la líder de A-RISE.
- E-E-Es increíble.
- ¿Lo crees?
- Sí, es muy lindo, realmente se ve que vives bien.
- Ven – dijo la castaña tomando de la mano a su novia mientras iban hacia la habitación de la castaña.
- ¿A dónde vamos?
- A mi cuarto.
- ¿T-Tu cuarto? – eso sonrojó un poco a Honoka ya que estaría yendo a la habitación de su ahora novia.
Al llegar, el cuarto de la Idol no se miraba tan mal.
Tenía su propia cama y se miraba costosa, su mueble con espejo, incluso había un piano dentro de este. De ahí posiblemente ella hacia las melodías de las canciones de A-RISE.
Notó también las computadoras que tenía, también se miraba un pequeño plasma en la pared y una consola de juegos.
- ¡T-T-Tienes de todo aquí!
- ¿Tú crees? A mi parece normal.
- ¡¿Normal?!
- Bueno, nada más para mí.
- Mala, no le restriegues comida a los pobres.
- Vamos, no lo decía por ofender – dijo Tsubasa sentándose en la cama – ven, siéntate.
- E-Este…
- Vamos.
- Está bien.
Honoka se sentó al lado de su novia, cosa que la ponía muy nerviosa por alguna razón.
-Honoka.
- ¿Q-Que pasa Tsubasa-chan?
- ¿Por qué estás nerviosa?
- Y-Yo no estoy nerviosa.
- ¿A no? – la chica se acercó peligrosamente a su querida – entonces… ¿no te molestará si hago esto?
- ¿Qué cosa?
- Esto… - sin previo aviso, Tsubasa mordió la oreja de Honoka haciéndole soltar un gemido que le salió de sorpresa.
- T-Tsubasa-chan.
- Vaya, no sabía que fueras sensible en esta zona.
- N-No es chistoso.
- Pero sabes, quiero seguir escuchándote gemir.
- ¿Q-Que? – Honoka no pudo seguir ya que sintió como la oji verde se sumergía en su cuello y comenzarlo a besarlo, morderlo y chuparlo.
- T-Tsubasa… -chan – gimió el nombre de la castaña mientras sentía como sus mejillas se cambiaban a rojas por la sensación extraña que estaba sintiendo.
- Te amo… Honoka – le dijo la líder de A-RISE mientras continuaba con su recorrido.
- P-Para por favor.
- No – Tsubasa siguió más abajo hasta llegar a la zona de los pechos en los que comenzó a quitarle la camiseta y luego, el sostén y dejó ver esos bellos pechos de de tamaño 78 – veo que alguien está excitada, tus pezones están erectos.
- N-No digas eso, sabes que me da pena.
- No importa, creo que los marcaré para mí – dijo la chica mientras se acercaba a los pechos de la peli jengibre mientras chipaba el pezón izquierdo mientras tomaba el otro pecho con sus manos.
- ¡Ah! ¡Tsubasa! – exclamó envuelta en un gran placer por la forma en la que Tsubasa manipulaba sus pechos.
- Veo que te gusta – le dijo en tono erótico – veamos si te gusta esto.
- ¿Q-Que cosa?
Tsubasa hizo algo que peló más los ojos a Honoka, también la dejó algo helada. La líder de A-RISE se desnudó, mostrando sus pechos y cuerpo son nada puesto.
Honoka no pudo evitarse sobre excitarse ya que ya había visto a la castaña desnuda cuando se bañó junto a ella en casa de Erena.
De ahí, las cosas se tornaron calientes y cada quien ya sabrá que pasó.
Ya como a las 5 de la tarde, Honoka fue la primera en despertarse y levantarse de la cama en la que se había dormido luego de su acto de amor con Tsubasa.
Pero cuando se levantó, no miró a su novia junto a ella, cosa que la preocupó mucho.
Se levantó así sin nada puesto, y trató de buscar a su novia por el apartamento, pero la halló en la cocina, haciendo de comer.
- ¿T-Tsubasa-chan?
- ¿Eh? – la oji verde miró hacia atrás y miró a su novia, la cual estaba encuerada – veo que no te has cambiado.
- ¿Eh? – Honoka se dio cuenta de que aún no se había cambiado.
- No importa Honoka, puedes tomar parte de mi ropa para irte a dejar a tu casa.
- G-Gracias Tsubasa-chan.
- No hay problema, pero siéntate, que ya terminé la comida.
- Gracias.
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Pasó un rato desde eso y las dos chicas se regresaron a la casa de Honoka.
- ¿Estarás bien para cuando vuelvas?
- No te preocupes, puedo tomar un Uber.
- No lo sé, no me gustaría que algo te pasara.
- No te preocupes, después de todo me se cuidar sola.
- Bueno.
Las dos estaban llegando a la tienda Homura cuando llegó la sorpresa.
Justo antes de que entraran, salieron algunas siluetas que dejaron heladas a la peli jengibre y un poco a Tsubasa.
- ¿C-Chicas?
- ¡Honoka! – exclamó Umi - ¡Necesitamos hablar!
- U-Umi-chan.
- ¡Realmente necesito hablar contigo! ¡Tú maldita actitud están haciendo que estemos actuando como tontas! ¡Incluso te fuimos a buscar! ¡¿Qué mierda te pasa?!
- E-Este… - la cara de Honoka era un solo lio, tenía miedo.
Hasta que…
¡PAF!
Se escuchó un fuerte sonido de cachetada resonando en el lugar.
Tsubasa Kira le había dado una fuerte cachetada a Umi Sonoda y eso dejó a todo el mundo helado.
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Continuará…
