PAREJAS: Harry x Draco, Severus x Sirius, Lucius x Remus y Bill x Regulus.
DISCLAIMER: El mundo de Harry Potter le pertenece a J.K. Rowling! Yo solo estoy utilizando los personajes por mero entretenimiento sin fines de lucro :3
ADVERTENCIAS: Es un What if,...? (que tal si...?) Hay relación chico-chico, sexo explícito (Si no te gusta el delicioso, ¿que haces aquí? x9), m-preg (embarazo masculino), personajes algo OoC y probablemente palabras altisonantes. Están advertidos!
Como nota extra, les advierto que este fic esta ambientado en lo que sería el 6to libro, tomo casi todo lo establecido del 1-5 como canon (a excepción de la muerte innecesaria de Sirius :'V) y Regulus tampoco esta muerto, ya después explicaré como sobrevivió (y espero que no sea algo tan ambiguo como "un hechicero lo hizo" XD). Si me equivoco en continuidad o las cosas canónicas, me disculpo de antemano!
Notas de la Autora: Se que el capi anterior fue algo polémico (incluso consideré borrarlo, pero pues al final de cuentas opté por no hacerlo, espero que haya sido la decisión correcta jeje)
A leer se ha dicho!
Capítulo 13
Tal como lo pensó, no pudo dormir en todo lo que restó de la noche. Sus ojos ardían y estaban enrojecidos, pero curiosamente no se sentía con sueño "Eso si, estoy muy agotado" se dijo masajeando sus trapecios. Logró escapar de la mirada crítica de Hermione en la sala común antes que indagara algo que no debía. Definitivamente la noche anterior permanecería como un acontecimiento secreto que nadie de afuera debía enterarse, en especial la castaña.
Suspiró recargándose contra el pilar más próximo sosteniendo una esfera que Raven le dio para que canalizara su magia. Vio como cambiaba su color de azul a rojo y regresaba a amarillo y se sintió tranquilo que al menos podía seguir con su entrenamiento pese al cansancio mental.
—Hola camarada- saludó Ron como un murmullo. Tenía contra la sien una compresa fría y negó con la cabeza.
—¿Resaca?-
—Como no tienes idea- sonrió avergonzado –creo que fue demasiado para una noche. ¿Quién diría que se sentiría como si mil centauros hicieran la danza irlandesa en mi cabeza?- torció el gesto dejando la bolsa en una celosía –Hermione se dio cuenta de mi malestar, pero salí antes que me lanzaran un libro que empeoraría mi jaqueca. Seguro el aroma se pegó a mi ropa- contestó olfateando su playera de manga larga.
—Supongo que más tarde encontrará una forma de emboscarnos a ambos- el pelirrojo asintió cansado.
—Solo espero que sea mucho más tarde de lo que espero... es demasiado rígida ¿Cuál es su problema?-
—¿En serio no lo sabes?- se la regresó y Ron se sonrojó alzando ambas manos.
—Vale, lo sé. Es sumamente inteligente y brillante, pero ser discreta no es su fuerte…-
—¿Y bien?-
—Me gusta, pero creo que estar juntos no es algo sencillo… peleamos mucho, nuestras personalidades son totalmente opuestas y ahorita es mi momento. ¡Hombre que soy prefecto y estoy en el equipo de quidditch! ¿Lo abrías imaginado? Yo lo hice cientos de veces pero siempre terminaba cuando despertaba- hizo una pausa aclarando sus pensamientos -además sería raro ¿no crees? Hemos sido inseparables los tres, como hermanos… ¿eso cuenta cómo incesto?- Harry le dio un codazo amistoso.
—Tal vez- dijo esbozando una sonrisa –pero debes de ser claro con ella en lugar de huir o de lo contrario la lastimarás...- el pelirrojo se recargó sobre sus codos considerando sus palabras.
—Lo haré cuando encuentre las palabras adecuadas en mi mente- sonrió –por cierto, perdona si me pasé en la noche… estaba como una cuba y eso me hace ser un pelmazo-
—Un gran y completo patán, si- Ron soltó una risotada que en seguida calló por su dolor de cabeza –no te guardo rencor, pero no está bien la forma en la que hablaste de ella-
—Sí, sí, sí, lo sé... seguro mi madre me habría lavado la boca con jabón de haber escuchado pero no lo puedo evitar, esa aura Beouxbatons hace perder la cabeza a cualquiera… pero no lo volveré a decir, al menos en voz alta-
—Aja…- Harry volvió a tensarse -guardalo, pero muy en el fondo-
—Además ¿no es como si te gustara o sí? Porque según recordaba te gustaba Cho y…-
—Si me gusta- rebatió con tal seriedad que deseó morderse la lengua al instante. Era la primera vez que lo decía que una rara sensación entre alivio y preocupación se cimbró en su pecho.
—Vaya. Lo siento cumpa, fui un idiota… no debí decir algo así. Con las chicas de los amigos no se juega-
—Ya déjalo, solo por favor no seas vulgar y digas guarradas. Guárdatelas para las noches en vela o la ducha- Ron lo rodeó con su brazo riendo.
—¿Y ya se lo dijiste?-
—Ni siquiera me lo había dicho a mismo y estoy seguro que ella es la última persona que desearía que se enterara-
—Vamos Harry que eres el paquete completo. Chico de oro con gran personalidad, gran jugador de Quidditch, excelente duelista y un galanazo. Sería muy afortunada que le pidieras que fuera tu novia-
—Estas yendo demasiado lejos-
—¡Qué va! Lo único malo es que tendrías que pasar navidad en compañía de la familia de hurones fanáticos de la pureza de sangre eso si que será la muerte...-
—Si, claro...- también rió sintiéndose cinco veces más ligero. "Parece ser que la noche en vela surtió efecto para una revelación" se dijo sin saber si darle un zape a Ron por su tan florida imaginación o uno a Seamus por abrirle los ojos a aquello que estaba sintiendo.
Las cosas con Cho, el único referente romántico que tenía, se fue al carajo sin siquiera comenzar, así que dudaba siquiera poder entablar algo más que una amistad con aquella hermosa chica que siempre con mordacidad conseguía alejarlo.
Al menos la claridad de mente era algo que podía agradecer. "No es como si tuviera que enterarse" se dijo sin poder dejar de sonreír.
Regulus avanzaba y daba un pequeño asentimiento cada que Harry bloqueaba uno de sus ataques. Estaba aprendiendo rápido y con una precisión sorprendente para la edad que tenía.
Pensó que sería más difícil pero agradecía no estar tratando con un incompetente como lo denominó Severus. Eran como unas mini vacaciones entre sus millones de tareas que arremangándose la túnica detuvo sus ataques.
Era poderoso, no le cabía duda y era dedicado en sus tareas, terco como ninguno y si no lo conseguía a la primera lo volvía a intentar. Eso tenía mucho mérito.
"Tal vez por esas cualidades es que Dumbledore lo quiere cerca de Draco" se dijo meditabundo repeliendo un ataque y lanzándole uno nuevo. Era lo único que se le ocurría y aunque se le hacía perverso manipular un par de adolescentes, creía que no era lo peor que se le hubiese ocurrido "Entre un maniático por el poder, un viejito senil y un chiquillo hormonal y temperamental, Harry termina siendo la mejor opción" suspiró.
—Bien hecho Potter. Solo recuerda que para tener un buen difindo necesitas hacer un mejor muñequeo- le mostró la mejor manera –sí, justo así- asintió cuando lo imitó a la perfección–con esto hemos terminado esta semana de entrenamiento y te hago entrega de tu astra anima- sonrió pasándole lo que parecía una pequeña criatura verde que era del tamaño de la yema de su meñique.
—¿Qué se supone que tengo que hacer con esto, señor?-
—Este es un ejercicio algo diferente al anterior. Este pequeño amiguito se nutre de tu magia- la pequeña criatura abrió sus ojos redondos como lunas llenas que ocupaban 1/3 de su pequeño rostro y le regresó la mirada –ten cuidado que con facilidad huyen. Tu misión es restringirlo con tu magia sin varita y mantenlo ahí hasta nuestra siguiente clase-
—¡Pero eso será en 5 días!- chilló horrorizado. Jamás había hecho algo así y por tanto tiempo, lo miró como si estuviera demente sacandole una amplía sonrisa a Regulus.
—No, serán 15 días porque tengo cosas que hacer fuera del castillo- el chico se quedó con la boca abierta listo para reprochar en cualquier instante -Y cuando regrese, este amiguito tiene que estar del tamaño de la palma de tu mano- Lo vio que se sentía desmayar y eso lo revitalizó –lo harás bien, Potter. Tienes talento nato y solo te falta confianza en tus habilidades y dudar menos antes de actuar-
—Claro, para usted es sencillo porque no tendrá que ir al baño, entrenar, ducharse o almorzar con una criatura revoloteando a su alrededor- a Regulus le vino a la mente Bill y rió.
—Te comprendo hasta cierto punto- mostró sus dientes rebuscando entre sus cosas algo dulce que comer y se alzó de hombros al encontrar una paleta de calabaza, las favoritas de Bill ¿en que momento compró también para ese entrometido pelirrojo? no recordaba, pero no le molestaba, sabía a sus besos ardientes y atrevidos –pero te aseguro que si consigues eso, estarás listo para repeler a cualquier persona o cosa que quiera invadir tu mente. Garantizado-
—Siendo así, lo intentaré-
—Por cierto, aquí está tu mapa, fue de mucha utilidad- el chico de ojos verdes arqueó una ceja tomándolo con una clara señal de duda.
—¿Para qué lo ocupaba? ¿Para acosar alumnos y bajarle puntos con antelación? ¿O espiar maestros en acciones indebidas?-
Era lógico que estuviese receloso y no podía culparlo. De poder le haría mas liviano su constante carga que veía cuando entraba a su mente. Tenía dudas y temía dar pasos en falso, pero no dejaba de tener curiosidad. "Y luego esta Dumbledore que no le ha dicho absolutamente nada" conocía de primera mano lo truculento que podía ser el anciano director y lo poco comunicativo que podía ser.
—Para tu información ninguno de los dos. Lo siento por no ser especifico pero es confidencial. Si tienes dudas consultado con Dumbledore- chasqueó la lengua notando el bufido nasal del menor. "Tal parece que no es una opción para el. Que interesante" sonrió abriendo la puerta. Tenía muchas cosas que hacer y entre más pronto lo hiciera, mas pronto terminaría –Ya puedes retirarte-.
Harry intentó abrir con un hechizo la pesada puerta de madera por quinta vez, pero el pestillo simplemente no se movía ni un centímetro.
¿Que rayos era aquel lugar? Recordaba haber salido de su entrenamiento con Raven, escondió el mapa del merodeador y la pequeña criatura llamada "Astra anima" en su mochila y cuando tomó bajó la escalera del segundo piso, se encontraba en esa especie de salón en desuso polvoriento y poco iluminado con nada mas y nada menos que con Lynci Malfoy.
"Esto no puede estar pasándome" se dijo frustrado.
—¡Rayos!- exclamó golpeando su frente contra la puerta escuchando como la madera crujía y se expandía reforzando la seguridad, sellándose en su lugar.
—Deja de gastar energía, Potter- dijo la chica jugueteando con la larga trenza que le caía sobre el hombro –es un hechizo patético que se fortalece entre más fuerza aplicas. Como un atrapa dedos. En un par de horas pasará. Hubiera sido menos tiempo si no hubieras intentado el alohomora o el bombarda- dijo quitándose su capa para ponerla sobre el piso –uno diría que este cuarto ha visto mejores día- arrugó su respingada nariz en desaprobación.
Harry echó la cabeza atrás. "Brillante aprendiz que no puedo descifrar que hechizo usar para salir de aquí"
—Te ves muy calmada para estar atrapada- la chica se alzó de hombros.
—Creo que me estoy acostumbrando a las niñerías de muchas chicas desesperadas por llamar la atención-
—No deberías decirle a Dumbledore?-
—¿Tu le dirías si alguien te molesta?-
—Claro que no...- y lo había atrapado que quiso golpear nuevamente su cabeza. -pero tu no deberías...- la chica lo interrumpió.
—Pienso lo mismo. Además, dudo que el viejito pueda hacer algo al respecto. Esta muy ocupado yendo a convenciones de ridículas túnicas estrelladas para la tercera edad- Harry ahogó una risilla. No le parecía correcto, pero era difícil no reír -descuida, ya me adelanté y les di una cucharada de su propia medicina. No entraré en detalle y solo diré que su hora de baño va a ser un caos lleno de gritos, caída de cabello y dientes podridos- sonrió con malicia -esto en comparación de lo que les pasará, es un día de campo- hizo una pausa juntando sus piernas contra su pecho –además no estoy sola ¿o si?- el corazón de Harry dio una maroma en su pecho.
—Pensé que te desagradaba-
—¿Tu? No. Weasley y su sequito de imbéciles, ellos si me desagradan y ya ni hablar la forma en la que me miran- Harry apretó sus puños dejándose caer a su lado levantando el polvo.
—Él no es una mala persona… pero le hace daño el exceso de atención…- contestó con melancolía sentándose a su lado dejando que el polvo se levantara en gruesas volutas a su alrededor.
—Como sea, es desagradable y punto- dijo moviendo su mano desechando la conversación y sin decir palabra, recargó su cabeza en el hombro de Harry.
—Eh… ¿crees que las velas duraran un par de horas?- preguntó señalando un pobre y destartalado candelabro con 3 velas a medio morir. Sentía que si no decía palabra, sería aun más consciente de los latidos acelerados de corazón que le impulsaba a desear salir corriendo de ahí.
Olía tan bien y su cabello se sentía como seda en su hombro. Era doloroso estar tan cerca y comprender porque se sentía de esa manera sabiendo que no llegaría a ningún lugar.
—No tienes que hablar, trato de no pensar en ello… detesto la oscuridad- cerró los ojos y pegó más su cuerpo al de Harry. El moreno hizo lo único que se le ocurrió y la rodeó con un brazo. Su cuerpo menudo, pequeño y cálido se acoplaba perfectamente al suyo y le daba esa sensación que de alguna manera podía reconfortarla.—Como que agarraste mucha confianza…-
—¿Te molesta?- la chica bufó y negó con la cabeza.
—Solo guarda silencio… ¿puedes?-
—No lo creo. A mí lo que me incomoda es el silencio, así que no puedo no decir algo- dijo deleitándose con el suave cosquilleo que le producía su flequillo –er… ¿Cómo es Francia? Pregunto porque nunca he estado ahí. Supongo que es muy bonito porque todos hablan de ir de luna de miel o vacaciones así que debe ser bellísimo…-
—Eres imposible…- dijo la chica sin molestarse como esperó Harry- es hermoso… su clima es mucho más agradable y noble que Gran Bretaña y en primavera es como la describen en los cuentos de hadas; llena de parajes verdes y floridos con una suave brisa perfumada mientras que el sol brilla en lo alto, pero sus rayos no lastiman sino que acarician la piel…-
—Suena idílico- contrario a sus primeras protestas, siguieron hablando y Harry agradecía ese breve momento para ellos dos. Pudo conocerle como hacía semanas deseo pero que tanto se negó a hablar o que solo respondía con monosílabas. Finalmente conoció cuanto adoraba la tapioca y las manzanas verdes (lo cual Harry consideraba que era el motivo por el que olía igual que una), cuanto detestaba el indestructible pan de frutas de la fiesta de Yule o como le gustaba leer frente a la chimenea cuando era niña que no le importaba terminar cubierta de hollín cual cenicienta de los hermanos Grimm. Eran pequeñas cosas las que contaba, pero quedaron inexcusablemente grabadas con cariño en su memoria.
Tal vez se trató de una broma de mal gusto contra ella, pero les había salido el tiro por la culata a las culpables porque por lo poco que le dijo, pagarían el doble.
—Así que cuidaste de tu abuela y por eso viviste todos esos años en Francia... suena muy noble de tu parte- las velas casi se apagaban y bajo esa tenue luz, Lynci le parecía una hermosa visión que sabía que la protegería sin importar que.
—¿Que te puedo decir? una chica hace lo que puede con tal de obedecer a su familia...-
—Incluso cuando tu familia no se mira muy bien hoy en día?-
—Oye, mi familia puede no ser perfecta, pero los amo y por respeto a ellos y el amor que me tienen haré lo que me pidan... es lo mínimo que puedo hacer para demostrarles lo mucho que los quiero- eso lo dejó meditando seriamente.
Esa forma de pensar la comprendía pero al mismo tiempo no. Los Malfoy eran muchas cosas negativas y representaban todas las cosas que podía despreciar de las personas como sus tíos, sin embargo consideraba que debía de haber algo bueno en ellos al tener unos hijos que los amen con tal intensidad.
—Ya... seguro tu hermano también piensa lo mismo...-
—Totalmente... ambos somos dos lados de la misma moneda- sonrió de tal forma que a Harry se le detuvo el corazón por un segundo.
Escuchó un sonido de clic pesado y la puerta se abrió con un grave crujido tétrico.
—Tenías razón, solita se abrió- dijo Harry sorprendido por el tiempo que pasó tan rápido.
—Bueno espero que agradezcas a la providencia mi generosa presencia y mi buen humor- exclamó la rubia poniéndose de pie con un grácil movimiento.
—Bendito sea Merlín por el buen humor. Si ese es buen humor, no me imagino cómo será el mal humor-
—Mejor no tientes a tu suerte, Potter-
—¿Quieres que te acompañe a tu habitación? No vayan a atacarte o hacerte otra bromita- sabía que estaba siendo demasiado ambicioso, pero realmente quería pasar más tiempo con ella y si podía aunque sea un solo momento sabía que su felicidad se triplicaría.
—Descuida, no creo que tengan energía para otra ronda el día de hoy; pero si necesito un Gryffindor con complejo de héroe para hacerme compañía, seguro te mando una lechuza- ¿Era idea suya o la brecha continental que los separaba se redujo exponencialmente? "Tal vez si es idea mía, pero ¡Que rayos!" sonrió emocionado. Le gustaba creer que era el caso y con ese pensamiento en mente era suficiente.
-Descansa Lynci-
-Hasta mañana, Potter- contestó dándole la espalda.
-¿Aún no me llamas por mi nombre?-
-Ni que tuvieras tanta suerte esta vez- en otro momento hubiera sido una escueta respuesta, pero no lo dijo con malicia lo cual ya era ganancia. "Además dijo "Esta vez" el animo en su interior aumentó -Lo que pasó aquí fue un breve momento que dudo se repita en un futuro-
-Vale, insistiré en otra ocasión-
Notas Finales: Y es todo por el momento queridos míos! creo que dejé que estos dos capis fueran mucho mas centrados en la parejita principal de lo que esperé xD Así que espero que hayan descansado como las mini vacaciones y estén listos para lo que sigue! chan, chan, chan!
Les pido disculpa (nuevamente) si los personajes llegan a ser OoC (fuera de personaje) pero pues a veces no lo puedo evitar, por las prisas se me olvida ser mas cuidadosa y pues se me escapan algunos detalles jeje, les mando muchos besitos y nos vemos el próximo año! (ojojo no puedo creer que el próximo viernes que actualice ya será 3 de enero! wow!) Asi que me adelantaré a decir: FELIZ AÑO NUEVO! LOS ADORO Y QUE TENGAN UN FELIZ Y MARAVILLOSO INICIO DE AÑO!
