Mi capitán

Capítulo 2: ¡Yo… seré el próximo rey de los piratas!

No lo has entendido, Zoro. Yo...
Me estoy muriendo.

Tras oír esas palabras, el chico de pelo verde no pudo evitar abrir su único ojo en funciones como símbolo y representación de la mayúscula sorpresa que se había llevado. ¿Cómo podía ser eso posible? Estábamos hablando de Luffy, era impensable que él se estuviera muriendo. Él era el hombre que estaba destinado a ser el sucesor de Gold D roger, era el hombre que estaba destinado a llegar a Raftel, encontrar el One piece y convertirse en el rey de los piratas. Era el hombre que iba a derrocar el gobierno mundial e iba a cambiar el mundo… Que alguien como él se estuviera muriendo era algo que simplemente no le entraba en la cabeza. Por no hablar de que no se le veía ningún tipo de síntoma más allá de su extraña seriedad… pero es que aunque los tuviera, durante el viaje ha estado al borde de la muerte en incontables ocasiones y siempre había salido adelante. Y aun con todo eso, si el problema fuera una extraña enfermedad que hubiera contraído, en la tripulación estaba a bordo el mejor doctor del grand line, seguro que chopper encontraba la forma de curarle.

Tras llegar a la conclusión de que eso era una posibilidad que rozaba lo absurdo, Zoro llegó a la deducción de que aquello no era más que una estúpida broma de las que solía hacer Luffy. Por ese motivo, se tranquilizó del sobresalto inicial y bajó los hombros calmado, dándose la vuelta y dando la espalda a su capitán, dispuesto a irse a la habitación donde los hombres de la tripulación descansaban para irse de una vez por todas a dormir.

—Tsk, no bromees con eso idiota. Y no me vuelvas a despertar para decirme una estupidez como esa.

En ese instante, cuando Zoro ya había dado un paso para saltar nuevamente a la parte central del barco, notó como un brazo le cogía del hombro y lo agarraba con fuerza. Supo al instante de quién era dicho brazo, por lo que volvió a girarse con mala cara para ver qué era lo que iba a decirle esta vez Luffy.

—Te he dicho que me voy a dormir, no tengo ganas de jugar contigo. Qué quieres ahor…

El espadachín no pudo acabar la frase al percatarse de lo que estaba viendo. Luffy se había quitado la parte superior de su atuendo y había dejado al descubierto su torso. Zoro se quedó sin habla, tenía la boca abierta y se podía apreciar como gotas de sudor frío descendían sobre su frente. Cuando Luffy se quitó la camisa dejó ver un enorme hueco en una zona cercana al corazón, el cual incluso tomaba parte de la gran cicatriz en forma de cruz que tenía en el pecho. Aquel hueco parecía algo reciente a pesar de no poderse notar sangre a su alrededor, pero sin duda lo que más impresionaba era la densidad y profundidad de este. Era sorprendente incluso el hecho de que hubiera sido capaz de esconderlo todo este tiempo.

Tras unos segundos en un completo estado de shock, Zoro levantó la mirada para mirar a los ojos a su capitán.

—Luffy... Tú…

—Shishisi Es enorme, ¿A que si?

—¿Cuando te hiciste eso?

—Fue un golpe que me dio Kaido. ¡Sigo sin creer lo fuerte que era! Todavía me pregunto cómo pude derrotarlo después de ese golpe...

.

En cierto modo estaban hablando muy tranquilamente teniendo en cuenta la situación. Quizás esa fue una de las razones por la que Luffy eligió despertar al espadachín en vez de a otro nakama. A saber cómo hubieran reaccionado Chopper o ussop si les enseñaba eso a ellos… de todas formas Zoro seguía negando la idea de que a Luffy le quedara poco tiempo de vida. Vale que era una herida extremadamente grande, pero él no creía que algo como eso fuera suficiente como para derrotar a su capitán.

—Pues ahora que lo mencionas, diría que me quedan 3 semanas de vida.

—No digas más esa tontería. Si obviamos ese hueco, te veo muy tranquilo y calmado como para que te queden únicamente 3 semanas de vida. Me voy a dormir… y dile a chopper que te trate eso que tienes ahí. -Dijo zoro al mismo tiempo que le daba la espalda a Luffy.-

—¿Por qué no me crees?... ¡Ya sé! ¿Qué te parece si tenemos una batalla amistosa ahora?

—¿Pero tú eres tonto? como vamos a luchar ahora, despertaremos a todo el mundo. Además… ¿A qué se debe ese cambio de tema?

¡Gear sado!

—¡POR QUÉ NUNCA ME HACES CASO!

—¡Prepárate Zoro! ¡Iré con todo!

—Agh… si ese hueco no te mata, te mato yo.

Entonces Zoro, resignado, sacó sus tres katanas y se puso en guardia para detener el ataque de Luffy, que había pegado un gran salto y se disponía a atacar al peliverde. Zoro agarró con fuerza sus katanas y fijó la mirada en su capitán, Luffy no era de los que se contenían con nada, por lo que tendría que emplear toda su fuerza para detener el ataque. Por suerte, todos sus nakamas parecían dormir muy plácidamente en las habitaciones. Era comprensible, ya que seguían con secuelas de la batalla contra el ejército y la tripulación de Kaido.

¡Elephant gun!

Entonces el brazo gigante recubierto con haki de armadura de Luffy fue en dirección a Zoro, quien sin mucha dificultad puso sus katanas sobre el brazo del contrario y paró el ataque sin usar ni un 2% de su fuerza. El espadachín supuso que simplemente estaba calentando o se estaba conteniendo, por lo que algo cabreado agarró sus espadas con fuerza y pensó en atacar.

—No me subestimes idiota. Ahora supongo que es mi turno… ¿Estás listo?

Zoro con una velocidad endemoniada se lanzó sobre un Luffy que ya había aterrizado hace un rato. Para sorpresa del espadachín Luffy ni se inmutaba, estaba escondiendo su mirada en el sombrero y no hacía literalmente nada.

¡San Zen Seka…

Antes de ni siquiera acabar de nombrar el ataque, Zoro se detuvo en seco al percatarse de que Luffy había caído de rodillas. Podían escucharse algunos jadeos y una muy acelerada respiración por parte de su capitán..

—¡Oe, Luffy!

Cuando el espadachín se acercó más a ver qué había ocurrido, Vio como este estaba escupiendo mucha sangre mientras se agarraba con fuerza la zona de su corazón.

Eso acabó por estremecer a Zoro, quien rápidamente y casi en un movimiento automático caminó algunos pasos en dirección a la habitación de los chicos para llamar a Chopper. Cuando iba a abrir la puerta notó una mano agarrando débilmente su pie. Se giró y vio como Luffy había estirado su brazo para impedir que abriera la puerta, exaltandolo por completo.

—¡Que haces, voy a llamar a Chopper inmediatamente! -Le cuestionó el espadachín muy agitado.-

—N-no lo hagas Z-zoro… estoy bien.

Luffy soltó la extremidad de Zoro y a duras penas logró ponerse de pie. Empezó a andar a paso lento hasta llegar a un límite del barco y sentarse recostando su espalda sobre él. Zoro lo miró sin saber muy bien qué hacer, pero decidió que la mejor opción era llamar a chopper para que tratara cuanto antes a su capitán. Cuando ya había puesto una mano sobre el pomo de la puerta y se disponía a abrirla, una voz hizo que parara en seco y mirara hacia atrás.

—T-Te he dicho que estoy bien.. ¿Vas a desobedecer a tu capitán? -Expresó luffy en una tonalidad muy seria.-

Eso tomó por sorpresa al espadachín. Era la primera vez que oía a Luffy imponer su orden de esa manera, haciendo saber que tenía que obedecer por el simple hecho de que él era el capitán. La cosa es que por muy extraño que fuera, razón no le faltaba, por lo que con mucha resignación soltó el pomo y fue al sitio donde Luffy estaba sentado, para acto seguido agacharse y recostar su espalda al lado de dónde lo estaba haciendo Luffy.

—Shishishi ¿L-Lo ves?

—Dime que te ha pasado, por qué estás así.

—Ya te lo he dicho, me estoy muriendo.

—… Hace escasos unos minutos estabas perfectamente.

—Mi cuerpo está muy débil, por eso te he dicho lo de las 3 semanas… aunque puede que sea incluso menos si lo sigo desgastando. Tampoco puedo usar haki. Como has visto simplemente por cubrir mi brazo con busoshoku me ha pasado esto… no creo que pueda volver a usar el gear second, y ni hablar ya del gear fourth.

—…

Zoro, quien hasta ese momento había negado rotundamente la posibilidad de que algo como eso pudiera ser cierto, empezó a pensar que sí que podía serlo. Debido a esto, casi automáticamente su corazón empezó a latir velozmente y sudor frió comenzó a descender por toda su cara.

—O-oe, Luffy.

—Dime Zoro.

—¿Estás tratando de decirme que de verdad te estás muriendo?

Luffy no respondió y volvió a esconder su mirada en su sombrero. Resopló levemente y tras una breve pausa, respondió.

—Creeme que me gustaría estar bromeando...

Esa respuesta revolvió las tripas del espadachín. No tanto por lo que había dicho, que también, sino más bien por la manera en que lo había dicho. Lo dijo con una voz cortada y débil, como si no pudiera huir de un destino que ya tiene marcado. Al parecer tenía que empezar a creer que realmente su capitán no estaba de broma. Iba en serio, él iba a…

—… C-cómo ha podido pasar esto. Yo…

El espadachín miró al cielo y un sentimiento de angustia y culpabilidad se apoderó de él. Se le había caído todo en ese instante, sin Luffy como capitán, él no quería ser un pirata.

—Zoro, -Habló Luffy.- te conozco desde hace ya un tiempo y sé que te vas a culpar de esto, pero ni se te ocurra hacerlo. Él único que tiene la culpa soy yo… Desde que salí al mar he podido morir muchas veces, incluso he perdido unos cuantos años de vida. Como recordarás el gear second hace que bombee la sangre más rápido. Al parecer ha acabado afectando a mi corazón… Por no hablar de cómo maltrata mi cuerpo la cuarta marcha. Ya de por sí mi corazón estaba débil, y al parecer el golpe de Kaido terminó por destrozarlo por completo. Supongo que he querido hacer más de mis posibilidades...

—Pero chopper te curará. ¡Él puede curarlo todo! -Expresó zoro sonando algo desesperado.-

-Luffy negó con la cabeza.-

—¿Te acuerdas qué pasó luego de la batalla con Kaido? Le pedí a Torao que fuera él quién tratara mis heridas. Yo era consciente de lo que me ocurría, por lo que quería ocultárselo a Chopper. Si se llegase a enterar de que me voy a morir y él no puede hacer nada… No quiero imaginar cómo se pondría. -Explicó Luffy sin perder ese semblante triste.- Más tarde cuando recuperé el conocimiento me confirmó lo que yo ya daba por hecho. Incluso me mencionó que yo debería haber muerto hace un tiempo.

Tras oír la explicación Zoro por algún motivo se tranquilizó. Ya sabía que todo era cierto, su capitán iba a morirse. Él era de asimilar rápido las cosas, por lo que pensó que volverse loco no iba a solucionar nada. Obviamente estaba afectado, Luffy cambió su vida cuando se conocieron en aquella Isla, y desde entonces han vivido muchas aventuras juntas. Él era más que un amigo, un nakama o su capitán, él era su familia. En ese momento empezó a recordar todos los recuerdos que había hecho junto a él. Cuando se conocieron, cuando encontró a Mihawk, la entrada al Grand Line, Arabasta, Skypie, La batalla de Enies Lobby, Cuando dio su vida para protegerlo en thriller bark, la separación en Sabaody, los dos años de entrenamiento, la isla gyojin, Punk Hazard, Dressrosa, Wano, La victoria contra Kaido… Habían sido demasiadas cosas vividas junto a él. Decidió no mostrarse débil ante su capitán, en ese momento por muy dura que sea la situación era consciente que mostrar debilidad no era lo adecuado, una prueba más de la fuerte personalidad que tenía el espadachín. Pensó que ya habrá tiempo para llorar cuando sea necesario, por ahora solo se preocuparía por escuchar las palabras de Luffy.

—Y qué hay de tu sueño.

Zoro sabía perfectamente el daño que podía provocar esa pregunta. Si una cosa había caracterizado a la banda era la ambición de todos por cumplir sus sueños, y Luffy siempre había estado completamente seguro de que se convertiría en el rey de los piratas. Por esa razón no podía imaginarse cómo Luffy recibiría el golpe de saber que moriría sin ver su sueño hecho realidad.

Luffy, tras escuchar la pregunta de Zoro, se quedó nuevamente en silencio y acto seguido se quitó su sombrero cogiéndolo con su mano derecha. Empezó a mirarlo con melancolía, recordando por todo lo que había pasado para que todo acabase de esa manera tan cruel.

En ningún momento había perdido la sonrisa, él tampoco quería mostrarse débil ante uno de sus nakamas…

pero...

lo inevitable sucedió.

Luffy empezó a llorar.

Las lágrimas empezaron a caer sobre el sombrero.

El llanto era cada vez más fuerte.

No lloraba por perder la vida.

No lloraba por miedo a la muerte.

Lloraba por decir Adiós.

A sus nakamas.

A su sueño.

Flashback

Esta vez no voy a pedirte que me lleves contigo, he decidido ir por mi cuenta. ¡Seré un pirata!

Idiota, de todas formas no te hubiera dejado ir con nosotros. ¡Un niño como tú nunca podría ser un pirata!

¡Lo seré! ¡Conseguiré nakamas suficientemente fuertes como para vencer a los tuyos y encontraré el tesoro más grande del mundo! ¡Seré el rey de los piratas cueste lo que cueste!

Así que nos vas a superar eh... En ese caso, dejaré este sombrero a tu cuidado. Es un sombrero muy importante para mí, cuidalo bien.

.

.

.

Algún día ven a devolvermelo, Luffy… ¡Cuando seas un gran pirata!

Fin del flashback

—Con que ser el rey de los piratas eh…

.

.

.

.

.

Supongo que los sueños no siempre se cumplen.