Mi capitán

Capítulo 3: Salvar a Luffy.

Disclaimer: One piece ni sus personajes me pertenecen.

Un nuevo día amanecía en las aguas del nuevo mundo. El sol se presentaba radiante en lo alto del cielo, inundando de un calor sofocante un ambiente que ya de por sí no era muy tranquilo.

Nos situamos en la habitación de los hombres del Thousand Sunny, donde se puede observar como Zoro lucha contra él mismo para poder conciliar el sueño, algo extraño en él, ya que si por una cosa se caracterizaba el espadachín era por su facilidad a la hora de dormir.

Pov Zoro

¿Cuánto he dormido? ¿Dos horas? ¿Una? No me siento muy bien… supongo que lo de ayer tiene algo que ver.

Espera, ¿Soy tonto? Pues claro que tiene algo que ver. De hecho tiene todo que ver. Sigo sin poder asimilarlo, llevo toda la noche dándole vueltas, ni siquiera sé qué hora puede ser. Lo mejor por ahora será despertarme e intentar actuar con normalidad, no quiero que los demás puedan llegar a sospechar de algo. Conociéndolos, seguro que si ven algo extraño empezarán a hacerme preguntas, y sinceramente no me veo muy capacitado para poder inventarme una mentira que suene creíble.

De todas formas, aunque quisiera dormir un poco más, es una posibilidad que se torna imposible con el escándalo que hay fuera. Llevan así un buen rato, pero eso no es algo que me sorprenda mucho. A veces se me olvida a qué banda pertenezco.

Con mucha pereza me levanto de la cama y miro a mi alrededor, al parecer todos se habían despertado ya. Se me había olvidado que llevaba la misma ropa que tenía ayer en la fiesta, a decir verdad no debo de oler muy bien. Con eso en mente, lo primero que hago es quitarme toda la ropa y dirigirme al baño, donde me doy una ducha rápida para quitarme el olor a sake y carne que tenía encima.

Luego de ponerme mi habitual atuendo y lavarme un poco la cara, mi objetivo era salir de una vez por todas y averiguar el causante de todo ese jaleo, aunque podía hacerme una ligera idea. Antes de abrir la puerta pegué un respiro y cerré los ojos. Con suerte todo lo vivido ayer no fue más que un mal sueño. Después de unos segundos de meditación, me decidí a salir y me dirigí a la parte principal del barco con unas ojeras más que considerables.

En lo primero que me fijé fue en Jinbei manejando el timón, no se le veía con demasiadas complicaciones debido a que gracias al clima las aguas estaban bastante calmadas.

Robin estaba leyendo un libro ajena a todo lo que ocurría a su alrededor, algo muy común en ella.

Al único al que no lograba ver era al idiota de las hemorragias, seguramente estaba en la cocina preparando el desayuno.

Hasta ahí todo normal, pero obviamente no todo podía estar tan calmado. Vi a Luffy hablando con Brook sobre algún tema y a su alrededor a los demás miembros de la banda mirándolos con cierta sorpresa. Había encontrado el foco de ese ruido que me impedía dormir hace unos minutos.

一L-luffy que te pasa… ya te he dicho que eso que dices una locura.

一¿Por qué? ¿No querías ver a la ballena? ¡Volvamos a ver como está!

一¡Pero eso es imposible!

No entendía muy bien lo que estaba pasando. ¿Por qué estaba diciendo Luffy eso? era todo muy extraño. Para indagar más en el tema me acerqué al corrillo que se había formado, seguramente yo sea el único que pueda entender el comportamiento del capitán.

一Qué está pasando aquí. -Pregunté con seriedad, haciendo que todos se giraran y me presten atención.-

一Zoro… Luffy se está comportando muy extraño desde esta mañana. -Me dijo Nami con cierta intranquilidad.-

一¿Extraño?

一Lleva todo el rato insistiendo a Brook en volver a la entrada del red line y ver así a Laboon...

Al explicarme Nami la situación me paré a pensar por un momento. Sería una estupidez negar que esto tiene relación con lo de anoche, por lo que una idea se me vino a la mente. Era una idea algo disparatada, pero tampoco era consciente al completo de cómo estaba afectando a Luffy su supuesto estado moribundo.

一¿Zoro? -Dijo la navegante sacándome de mis pensamientos.-

一S-sí, lo siento, sigo algo dormido.

一Pues como siempre… Como sea, ¿Tú sabes algo sobre el comportamiento de Luffy?

一Sabes como es Luffy, seguramente sea una tontería de las suyas. No sé a qué viene esta preocupación. -Opté por mentirle. Era más sensato que decirle todo lo que pasó ayer.-

一Si, yo también pensaría lo mismo, pero a decir verdad llevo unos días viendo algo raro en él. No sabría como explicarlo, pero desde que derrotamos a Kaido no le veo igual…

一T-tonterías tuyas… ¡Seguramente habrá comido alguna carne en mal estado! D-De todas formas hablaré con él…

Y tras decir eso dejé atrás a Nami, la cual se me quedó mirando con cara de incertidumbre por mi repentina huida.

Me acerqué a Luffy y acto seguido, lo cogí del cuello de la camisa para arrastrarlo y llevarlo a un sitio donde nadie nos pudiera oír. Obviamente todos se nos quedaron mirando, había entrado allí y sin saludar ni quiera había raptado al capitán. Pero bueno, seguramente tendré que inventarme otra excusa más adelante.

一Shishishi Te has levantado muy animado Zoro.

一Eres un idiota.

一¿Eh? ¡Tú eres el idiota!

一Tsk, es serio Luffy. ¿Sabes por qué te he traído aquí, no?

一No. -Dijo Luffy sacándose un moco y tirándolo al mar.-

一¡Te he dicho que es serio!

No pude contenerme y le pegué un puñetazo en la cabeza, haciendo que a este le saliera un considerable chichón. En ese momento me vino a la mente la imagen de él llorando desconsoladamente ayer por la noche. Esta mañana parecía alguien completamente nuevo, alguien que se asemejaba más al Luffy que tanto conocía. En cierto modo eso me alegraba un poco, temía que la situación le hubiera podido afectar más de la cuenta, pero al parecer ese no era el caso. Estábamos hablando de Luffy de todas formas.

一¡Si haces eso vas terminar de matarme! -Habló el capitán a la vez que se tocaba suavemente la zona afectada.-

一De eso venía a hablarte, cabeza hueca.

一¿Del chichón?

Respire dos veces antes de contestar, tenía que controlarme o lo acabaría matando.

一No idiota. Ya sabes… de tu situación

一¿Y qué quieres saber? -Me preguntó sentándose en el suelo con las piernas cruzadas.-

一A qué ha venido lo de hace un momento.

一El qué.

一Lo de Brook.

一Qué es lo de Brook.

一Los gritos.

一Qué gritos.

一Yo a ti te mato.

一Pero si ya me voy a morir, Yohohohoho.

Luffy empezó a reírse a carcajadas luego de imitar a Brook, mientras que mi vena solo se hinchaba más y más. Pegué un largo suspiro y con las fuerzas que me quedaban lo cogí del cuello nuevamente para ponerle de pie de forma brusca.

一Déjate de bromas Luffy. -Le dije con cara de pocos amigos.-

一Vale vale, lo siento.

一Bien, ahora dímelo. Sé que lo de antes tiene que ver con tu estado, no soy tonto.

El capitán bajó un poco la cabeza y se quedó callado por un rato. Su semblante relajado y bromista cambió considerablemente, al parecer había dado en el clavo.

Su expresión facial también se tornó diferente. Tenía una corta sonrisa dibujada en la cara, pero nada que ver con la enorme sonrisa que le caracterizaba. Sus cejas estaban bajadas al igual que sus ojos, se podría decir que todo su rostro expresaba melancolía.

一Zoro, ¿Podrías decirme cual es mi sueño?

一¿A qué viene esa estúpida pregunta? ser el rey de los piratas, por supuesto.

一Te equivocas.

一¿Qué?

一Si bien salí al mar para convertirme en el rey de los piratas, mi objetivo principal ahora mismo no es ese.

一Qué quieres decir Luffy, no te entiendo.

一Esto… no me malinterpretes. Obviamente quiero convertirme en el rey de los piratas, se lo prometí a Shanks, pero…

一¿Pero?

一Pero cuando me enteré de que no me quedaba mucho tiempo me puse a reflexionar y he llegado a diversas conclusiones. Desde que os convertisteis en mis Nakamas habéis sido todo para mí… Yo no conozco a mis padres, mi abuelo es un Marine, he perdido a un hermano delante de mis ojos y al otro le he visto dos veces luego de que reapareciera después de más de diez años donde creía que estaba muerto. Vosotros a parte de mis nakamas sois mis amigos, mis hermanos, mi familia.

Escuchaba atentamente las palabras de Luffy. Sin duda eran desgarradoras, él no era una persona que solía abrir sus sentimientos de esa manera. Al parecer después de todo sí que le está afectando todo esto. Al fin alcabo es un humano y un shock tan grande te tiene que afectar psicológicamente. No pude evitar ponerme algo sentimental, pero no era el momento de ponerse a lloriquear. Debía mantenerme firme y averiguar qué es lo que le pasa por la cabeza ahora mismo al capitán.

一Y qué me quieres decir con todo esto.

一Para qué quiero ser el rey de los piratas si no puedo ver a mi familia cumpliendo sus sueños. Preferiría renunciar a mi objetivo antes que vosotros no pudieseis completar el vuestro…

一Yo y todos nosotros pensamos igual, no eres el único.

一Shishishi ya lo sé Zoro.

一¿Entonces? ¿Qué tienes que decir sobre lo de esta mañana?

一Si te soy sincero no lo sé con exactitud. Ayer no fue una noche sencilla… Después de que te fueras a dormir me quedé mirando al mar durante horas. A decir verdad creo que llevo tres días sin dormir… pero bueno, creo que antes de morir quiero ver aunque sea como uno de mis nakamas hace su sueño realidad. Sé que es algo egoísta apresurar las cosas, pero ahora que lo pienso cuando no he sido yo egoísta.

一Yo… no sé qué decir.

一No tienes de qué preocuparte… por supuesto que sé que ver a la ballena ahora es imposible, o que no hay forma de que te conviertas en el mejor espadachín mañana, o de que Nami haga un mapa del mundo entero en cuestión de horas. Sé que es demasiado pronto para todo eso, pero al parecer soy tan idiota que no paro de autoengañarme. Tenéis un capitán idiota, débil y cobarde, lo siento.

一...Luffy, definitivamente tú no te vas a morir.

一Shishishi sabía que dirías algo así. Ya no hay solución, creeme. Por cierto, no le digas nada a nadie todavía, estoy esperando el momento adecuado. No me gustaría pasar el resto de mis días viendo como lloráis o intentais algo imposible.

一Pero yo…

一Que hambre… ¡SANJIIII! ¡COMIDAAAA! -Gritó luffy saliendo del lugar corriendo para irse a desayunar.-

Y yo me quedé ahí, sin poder asimilar del todo lo que acababa de pasar. Ese no podía ser su capitán. Su capitán era alguien alegre, confiado, seguro y un sinfín de adjetivos más que no corresponden para nada con la versión que había visto hace escasos segundos. ¿Qué mierda es esa de intentar algo imposible? ¿Cuando ha habido algo imposible para ese idiota? Ya eran demasiadas cosas, sería una estupidez pensar que a Luffy no le pasaba nada, pero lo último que se me pasaba por la cabeza era dejar las cosas como están, esperar que el tiempo transcurra por sí solo y esperar a ver cómo el hombre al que tanto respeto padece sin más. Si verdaderamente él se está muriendo, yo haré lo que sea para que eso no ocurra, no me perdonaría nunca que mi capitán muera y yo no hubiera hecho nada al respecto.

¿Que si quiero ser el capitán? No me hagas reír, Luffy. Yo no quiero ser el capitán, yo quiero ser el espadachín de la banda de los sombrero de paja, y no voy a dejar que eso cambie.

一Lo mejor por ahora será ir a desayunar. Si sigo tan desaparecido los demás van a empezar a sospechar.

3 horas después.

3 horas han pasado desde esa conversación y nada destacable ha pasado más allá que un incómodo desayuno, donde he tenido que desviar cualquier tipo de pregunta acerca de mi secuestro a Luffy anteriormente.

Ni siquiera me he peleado con el ceja espiral, estoy demasiado ocupado reflexionando sobre todo lo que está pasando. Muchas preguntas están surgiendo en mi cabeza en estos instantes. ¿Estaría bien decírselo a alguien? Así no cargaría con todo esto yo solo, además que no sé hasta qué punto es justo que yo sea el único que lo sepa. ¿Pero a quién? Podría decírselo a cualquiera que no sea Chopper, que seguramente se vuelva loco… pero es mejor que no. Probablemente todo se descontrolaría. Además me ha dicho explícitamente que no se lo diga a nadie, y no voy a ser yo quien incumpla una orden suya. Por el momento me guardaré el secreto, aunque no descarto por completo la idea de pedir algo de ayuda si veo que no avanzo.

Entre tanto pensar tenía la cabeza más que saturada, y si a eso le sumamos la falta de sueño, mi cuerpo solo me daba indicaciones para que me duerma un rato. Tal vez no sea lo más adecuado en estos instantes, pero por mucho que le de vueltas no creo que consiga nada por el momento. Quizás con la cabeza despejada tenga las ideas más claras, así que me tumbaré un rato y luego veré lo que hago.

No tardé mucho en dormirme esta vez, al parecer mi cerebro había asimilado tantas cosas en tan poco tiempo que necesitaba descansar.

Pero para mi desgracia mi descanso no duraría más de 10 minutos, parece que Dios no quiere que yo duerma.

一OEEEEE, ISLA A LA VISTA. -Gritó usopp, que estaba de vigía.-

Me activé al instante al oír eso. No me esperaba encontrar una isla en estos momentos, aunque seguramente Nami ha dicho algo y yo no me he enterado. Me puse de pie rápidamente y observé como una silueta de una pequeña isla se veía a lo lejos.

一Oe Nami, qué isla es esa.

一¿Eres tonto? Ya lo he explicado antes -Me miró con cara de pocos amigos y resopló.- Vamos a ver, idiota. Al parecer esta isla se llama Ishi Island, y según tengo entendido es famosa por la cantidad de buenos médicos y científicos que hay en dicha isla. Pararemos ahí ya que Chopper quiere conocer el lugar, además de que nos hace falta algunas provisiones. ¿Lo has entendido?

一Sí, Entendido.

Sin darme cuenta una tenue sonrisa se me había dibujado en la cara. ¿Una isla famosa por buenos médicos y científicos? Estaba claro que esto era obra del destino. Ahora sí que no podía rendirme, no saldría de esa isla sin encontrar una cura. En cuanto ponga un pie en la isla empezará la misión… salvar a Luffy.

.

.

.

.

.

.

.

.

.

.

.

.

.

Y hasta aquí el Capítulo. Espero que os haya gustado, y si es así podéis dejar una review preguntando dudas o diciendo alguna sugerencia. Gracias y hasta la próxima