PAREJAS: Harry x Draco, Severus x Sirius, Lucius x Remus y Bill x Regulus.
DISCLAIMER: El mundo de Harry Potter le pertenece a J.K. Rowling! Yo solo estoy utilizando los personajes por mero entretenimiento sin fines de lucro :3
ADVERTENCIAS: Es un What if,...? (que tal si...?) Hay relación chico-chico, sexo explícito (Si no te gusta el delicioso, ¿que haces aquí? x9), m-preg (embarazo masculino), personajes algo OoC y probablemente palabras altisonantes. Están advertidos!
Como nota extra, les advierto que este fic esta ambientado en lo que sería el 6to libro, tomo casi todo lo establecido del 1-5 como canon (a excepción de la muerte innecesaria de Sirius :'V) y Regulus tampoco esta muerto, ya después explicaré como sobrevivió (y espero que no sea algo tan ambiguo como "un hechicero lo hizo" XD). Si me equivoco en continuidad o las cosas canónicas, me disculpo de antemano!
Notas de la Autora: Hola queridos míos! Ahora si me retrasé, sorry! Pensé que regresaría temprano ayer de ver onward pero me equivoqué lol! sin embargo ya estoy aquí con un nuevo capi que espero que les guste!
Mil gracias por comentar: Beginnerdreams (si, esta furioso, pero bueno, al menos ya dieron el primer paso y eso es lo importante para su recuperación :9 y estoy segura que veremos eso jeje xP), AnaM1707 (gracias a ti por leer :D), cuqui. luna. 3 (pues si, pobres los dos... pero ya a veriguarán una forma de arreglarselas... o no? espero que si xD), Pipe Malik Malfoy (*le pasa un kleenex* no era mi intensión hacerte llorar pero es que tenía que salir aquello de su sistema TOT y pues por el otro lado, si, Harry esta aprendiendo mucho y lo que le falta *W*) y Cristine Malfoy (si pobrecito :'V pero no te puedo garantizar que tanto sufriré Luci ._.U) Se los agradezco muchísimo! :D
A leer se ha dicho!
Capítulo 23
Claro que hubo algunos lloriqueos y otro tanto de protestas de las chicas del equipo de Gryffindor; era natural al percatarse que su pequeño acompañante peludo ya no se encontraba más sobre su hombro.
Si bien echaba en falta la presencia de Tobby, sabía que tarde o temprano iba a desaparecer en un polvillo plateado que se evaporaría en el aire. "Pero supongo que al hacerme más fuerte, su sacrificio no fue en vano" se dijo dándose ánimos para estar más tranquilo de lo que sentía en su interior.
Era obvio que uno terminaba por encariñarse con aquello que día y noche te acompaña; debía de ser un duro de corazón si no estuviera sintiendo algo de tristeza por su ausencia, o eso pensaba. Y si de algo le servía de consuelo es que Tobby cumplió con su función y eso era lo que importaba.
Las líneas de Sirius eran poco alentadoras y supuso que estaba bloqueando cualquier información que pudiera serle de utilidad. Solo escuetas respuestas y evasivas a sus preguntas. "Al menos sigue con vida y no ha asesinado a Snape, lo cual ya es algo" se alzó de hombros haciendo un estiramiento de brazos en el aire. Estaba casi listo para enfrentar la vicisitud y si seguía sin contar realmente con alguien para darle respuestas ademas de Hermione, lo aceptaba.
Alzó su mirada verde hacia el cielo nublado y suspiró. El viento decembrino que corría del este arreciaba y dio la práctica por terminada; no quería que ninguno de sus chicos se enfermara antes de los cuartos de final.
-Buena práctica Harry. Aunque estoy adolorida hasta los huesos- Katie palmeó su espalda despidiéndose con efusividad de las demás chicas.
-Pero valió la pena, Katie ¡Haremos trisas a los Huffle sin problema!- sonrió Ginny colgándosele en la espalda al moreno –aún sigo molesta por Tobby. Si me hubieras dicho que desaparecería, al menos le hubiéramos hecho una fiesta de despedida- hizo un mohín molesto.
-Solo era un hechizo Gin. Además no es como si hubiera planeado cuando iba a evaporarse- la pelirroja golpeó su nariz con la punta de sus dedos y amplió su sonrisa.
-Mírate nada más. Me gusta el nuevo tú. Más seguro y confiado que antes. Sería bueno si saliéramos juntos, haríamos una bonita pareja- le guiñó el ojo divertida.
-¿Y qué me tengan en la mirilla tus hermanos para posibles bromas o trabajos de esclavo? No gracias. Quiero vivir- la chica soltó una carcajada.
-Eso que ni que- exclamó Ron echándole el brazo al hombro -¿y que tu no tienes novio, chica cínica, que le estas lanzando el calzón a Harry?-
-Obvio Ronald. Pero una chica siempre debe tener sus opciones abiertas- rió de buena gana y se despidió con un movimiento de mano al aire.
Harry se alzó de hombros. Le agradaba mucho Ginny y su personalidad tan extravagante, que estaba seguro que podría conseguir cualquier chico que quisiera "Y aunque eso haya sido en broma, yo no podría corresponderle..." se dijo pensativo ya que su corazón por el momento se encontraba ocupado con sentimientos confusos y peligrosamente intensos por alguien mas.
-¿Vas a ir a ducharte?-
-Nah, prometí pasar por Lav cuando saliera de clase de adivinación y ya va siendo hora. El olor de hombre, hombre la trae loca- bailoteó divertido sus cejas produciéndole una mueca de desagrado al azabache.
-Y a las moscas también, Ron-
-¡Nos vemos en la torre! Aunque no sé a qué hora- Harry negó con la cabeza ante su amigo que tenía muy dispersas sus prioridades "y critica a Hermione" se dijo dando un suspiro encaminándose a las duchas en solitario.
Ajeno a su carácter, comenzó a dejar aquí y allá sus viales por toda la pequeña cabaña. Tenía tanto que hacer, que su cabeza comenzaba a divagar y enredarse entre ideas que casi podía palparlas. ¿Quién tenía tiempo para acomodar?
Estaba tan cerca de alcanzar la respuesta, que temía que de parpadear, la perdería al momento.
"Ya suficiente retraso me generaron aquellos dos cabezas hueca que vinieron a hacer inspección" se dijo furioso al sopesar que los mortifagos ya no eran el circulo selecto que una vez pensó "al parecer cualquiera puede entrar" puso los ojos en blanco al recordar como Malik y Winston junto con sus miradas perdidas pretendían juzgar su trabajo.
"Pero al menos algo bueno salió de esa absurda visita" se dijo viéndole el lado positivo a una situación de horror. Lily siempre le dijo que nada podía ser enteramente malo y estaba en lo correcto. Tal parecía que el señor tenebroso no tenía prisa con la poción y recorrió la entrega hasta el primero de febrero. Eran otros dos meses y medio. No era mucho, pero era lo suficiente.
Miró con atención como la muestra 34 cambiaba de color, hizo una rápida anotación en su pergamino y la volvió a meter a encubar.
"Seguro planea algo terrible para retrasar las cosas, pero ese no debe ser mi problema; estoy seguro Regulus y Lupin estan resolviendo eso por su parte" meditó sacudiendo cualquier preocupación que no tuviera que ver con sus propios problemas.
—Narcisa, creo que el último ingrediente que necesito son 200 gramos de lirio araña, parece que con ello podría estabilizar la prueba número 58- la rubia dama asintió tomando nota.
—De todos modos necesito salir a recoger el último pedido qué llegó hoy- sonrió jovial - Siri, te encargo le prepares un batido a Severus, ahí te dejé un poco de poción revitalizante- le guiñó el ojo y el pocionista se sonrojo -¡me tengo que ir, no tardo!-
—No necesita hacer nada ademas de la guardia, Narcisa, estoy bien- carraspeó desviando la mirada de los ojos grises que insistían en molestarle.
Estaba seguro que cuando tomó esa horrible bebida de hierbabuena dijo algo absurdo y vergonzoso porque el gryffindor no paraba de insinuárselo.
"¿Porque tuve que decir ojos de tormenta? como si las cosas no estuvieran lo suficientemente tranquilas entre los dos para que vaya y lo arruine con tonterías" bufó moviendo su varita de arriba a abajo acomodando sus tomos revueltos.
—¿Y que se arruine tu racha? Claro que no. Lo haré enseguida- estaba muy solicito que le hacía dudar que se tratarán de la misma persona con la que llegó a esa cabaña en medio de la nada -soy tan veloz para hacer estas cosas que puedes llamarme "Sirius, el amo de las malteadas"- sonrió pícaro que el de ojos como el ónix solo atinó a arquear la ceja -estoy seguro que si pusiera un local en el callejón Diagon sería un éxito. Aquí tienes, calabacín. No te olvides de la propina a la camarera- chasqueó la lengua divertido.
—No me digas así ¿que no puedes hablar como una persona normal...- hizo una pausa dándole un sorbo a la bebida rosa que estaba seguro era de frutillas -no esta mal...- dijo como que no quiere la cosa
Su marca en el brazo izquierdo quemó su piel con tal fuerza, que cayó al suelo contorsionado del dolor "mierda, esta furioso..."
—¿Te encuentras bien, Sev? ¿Oye, qué es esto? - cuestionó Sirius levantando algo metálico del suelo, que hizo que el alma se le cayera al suelo.
—¡¿Porque tienes eso?! ¡Dámelo!— se lo intentó arrebatar de las manos, pero este alzó su brazo fuera del alcance usan su altura como barrera.
—¡Aguanta! que si no me dices que es, no te lo devolveré- era como si tuviera 14 años otra vez y estuviese en la escuela siendo acosado por el travieso y pendenciero Sirius Black junto a su séquito de amigos imbéciles con la única diferencia que aun mantenía puestos sus pantalones. Esa recreación si que consiguió amargar su buen día -¿es acaso un secreto?- sus ojos centellaron maliciosos.
—No te importa- chilló parándose de puntilla -¡Devuelveme de una buena vez el relicario! ¡No estoy jugando!-
—¡Vamos, dime, dime tu jugoso secreto!-
—No es como si te importara, solo es un mechón de tu cabello…- súbitamente palideció cubriendo su boca, asustado ¿Acaso dijo eso en voz alta? -¡¿qué mierda me diste, Black?!—
—Por las chanclas de Godric, ¿dijiste mi cabello?- se detuvo y Severus sentía que en cualquier momento se desmayaría de la impresión. Algo hizo clic en su cabeza, poniéndolo hecho una furia.
—¡¿Me diste veritserum, costal de pulgas?!-
—Oye, yo solo te di lo que Cisa me dejó, seguro por tu reguero se confundió de frasco y me dio veritserum en lugar de la poción revitalizante. Si acaso es tu culpa, no mía. Yo solo soy un asistente, por si no lo recuerdas - sus mejillas de calentaron y se dio la media vuelta. No encararía esa situación y no podía obligarle.
"Por todos los poderes de Mordred y Morgana ¿porque no hay un agujero donde pueda meterme y morir?" se dijo alejándose a grandes zancadas pero ¿a donde podía ir a esconderse en ese minúsculo trozo de tierra?
Sirius insistente, iba muy cerca, detrás de él picado por la curiosidad.
—Vamos explica, Snape. ¿Qué significa?—
—No tengo nada que explicar, solo es cabello… Nada del otro mundo... ¡Rayos, deja de hablarme!- trató de cerrar la puerta del laboratorio, pero el ojigris era más hábil, impidiendo que la cerrara en su totalidad con su varita.
-Claro que no lo haré, menos que ahora no puedes mentir... ¿Cómo conseguiste mi cabello? Eso sí es curioso, algo romántico y un poco perturbador-
—De Marleen, no es como si lo echaras en falta... ¿Y a ti en que te afecta?—
—¿Acaso me lanzaste una maldición? porque si es así, entonces si me afectaría-
—¿Que? claro que no... para una maldición necesitaría tu sangre, no tu cabello...-
—Vamos Sev; eso solo lo hacían las chicas del medioevo y las cursis que querían algún recuerdo... no es como si tú me quisieras o algo así... - el silencio fue brutal y Severus apretó sus labios impidiendo que cualquier sonido escapara despavorido. No podía ya que su integridad estaba en juego.
—No... ¿Acaso te gusto, Sev?— el hombre de rizos hizo una expresión indescifrable. Parecía a punto de reír, de cuestionar y de fruncir el ceño. Era muy extraña que el pocionista deseaba tener un giratiempos para evitarse a si mismo ese mal paso.
—Deja de llamarme por mi nombre, lo detesto...-
—¡Por Merlín, que tu estabas obsesionado con Lily! ¡Era tan obvio! Siempre la buscabas, la celabas y odiabas que James se le acercara...-
—Yo no estaba obsesionado con ella. Lily lo era todo para mí- lo interrumpió dejando bien en claro aquello. Cerró sus ojos recordando aquella melena como el fuego en pleno abril y su pequeña mano tomando con fuerza la suya. Gracias a ella ya no estaba solo; ya no era aquel niño pequeño sin un hogar y sin nada en la vida; había sido encontrado
—Fue la única persona que pudo ver a través de mí. Mi mejor amiga, mi hermana, mi madre y mi salvadora... Jamás la miré de manera diferente... -
—¿Pero cómo? Tú me odiabas, fui un pesado, un cretino y un patán contigo... De no ser por esa vez con Remus pudiste haber muerto... - ambos se quedaron callados.
Como olvidar aquella noche que en su afán de mostrar su gran hallazgo casi encentra la muerte a manos de un hombrelobo de no ser por el pelmazo de James Potter.
Por la fuerza de su magia, la puerta se azotó contra la pared y lo dejo expuesto antes su escudriño, tan mínimo que no pudo mas que darse por vencido.
—Uno no escoge el sentir... Tal vez soy un grandísimo imbécil masoquista... - estaba listo para la burla y su único consuelo es que no era la primera vez que dicho personaje se mofaba de el en su cara.
—¿Me quieres?—
—¿Quieres que lo diga? Bien. Te amo, ¿esta bien? Eres lo único que siempre siguió pendiente en mi mente desde la primera vez que te vi en el expreso de Hogwarts. Tú y Lily fueron lo único que me hacía levantarme cada mañana en mi patética vida, lo que me hizo trabajar como espía para Dumbledore e incluso me hizo enseñarle y proteger a tu incompetente ahijado durante todos estos años. Tuve que conseguirme una maldita casa cerca de Privete Drive solo para asegurarme que esos imbéciles muggles no lo mataran de hambre... Así que sí, estoy loco por ti, ¿estas feliz? — su cuerpo temblaba. Maldecía al veritaserum y su gran efectividad para desentrañar la verdad hasta su núcleo haciéndola prácticamente imposible de detener.
—Wow... Creo que vamos progresando-
—¿Quieres dejar de bromear por un maldito segundo? -
—Quién dice que bromeó. Es la confesión más loca, atrabancada y extrañamente tierna que alguien jamás me hizo- estaba tan cerca que su respiración contra su rostro le quemaba-¿porque no me lo dijiste antes? —
—Claro, como si fuera algo que podría decirlo sin estar bajo tortura o veritserum...- bufó por su nariz cruzándose de brazos. ¿como poder seguir después de revelar algo tan absurdo con ello? Solo esperaba que no fuera tan duro el golpe.
—Es una lástima- tomó su rostro con ambas manos para que sus ojos se centraran en los suyos y notó algo que no esperó. Estaba sonriendo -porque por algo así, realmente podría enamorarme de ti...-
Sentía que se le cerraban los ojos repasándolo nuevamente.
"Bueno, una vez más: Eleonore Branstone de Hufflepuff, hija del mortifago Travis Branstone y Eliza Walter. Michael Corner de Ravenclaw, hijo de los padres separados Willlow Follic y Gustav Corner, mortifago. Miriam Watson, Ravenclaw, hija de Creusa Winchester, mortifaga.
Cormac McLaggen, Gryffindor, hijo de Hester Rosenwyn y Samuel Mclaggen, ambos mortifagos" apretó el puente de su nariz dejando caer la cabeza contra el escritorio. Por más que investigaba y ahondaba en sus perfiles, historia, no había nada que sospechar.
—Es imposible, jefe. Están limpios- sentenció agotado dejando caer su cabeza contra la mesa.
—Mmm... - murmuró viendo su esquema en la pared. Fotos, motivos e hilo que conectaba al más puro estilo de una película policíaca. "Vaya que sabe lo que hace"
—Deja de tensarte, papi. Te van a salir arrugas- susurró sensual en su oído, masajeando sus hombros adoloridos.
—¡Pero no es ninguno de ellos! Estoy seguro. Hemos sido minuciosos las dos últimas semanas, que dudo que sea tan perfecta su fachada que no hayamos podido descubrir nada… Por merlín que es un chiquillo- "y sin mencionar lo vergonzoso que sería que venza así como así a dos adultos"
—Tal vez estamos haciendo las cosas mal y no lo miramos de la manera que debe ser- se sentó sobre sus piernas y comió un malvavisco cubierto de chocolate. Era tan sexy cuando se quedaba pensativo que le robó de la boca e ultimo bocado. "Dulce..." se dijo saboreándose el dulce.
—¿Qué tal si no es ninguno de ellos? — sus ojos amatista se iluminaron.
—¡Eso es! Tienes toda la razón. Pensamos que debía de ser uno de los hijos de mortifagos quienes estarían encabezando la búsqueda de Draco y probablemente una inserción en el castillo; pero tal destreza no puede ser alguno de ellos... son chiquillos bobos y nada ingeniosos-
—¿Entonces estamos peor que al inicio? —
—No necesariamente. Ya tenemos a varios descartados, siendo así- tomó las anotaciones y las arrojó campante al fuego -Entonces podemos apurarnos para emboscarlo y descubrir de una vez por todas quien es el infiltrado-
—¿Que planeas? Tenderle una trampa enfrente de la sala de los Menesteres?—
—Ay Bill, eres un genio. Realmente piensas mejor cuando no lo haces en absoluto- besó sus labios-
—Como detesto que suene tan sorprendido-
—Vamos, querido que es un cumplido- chasqueó su lengua divertido -no hacemos tan mal equipo después de todo-
—Ni tanto... Follamos más de lo que trabajamos...- "no que este mal" se dijo alzándose de hombros, despreocupado. -pero resolvemos las cosas de todos modos. Aunque supongo que no lo ves, porque nunca tuviste un compañero - el moreno ladeó su cabeza.
—Tal vez-
—¿Y porque jamás aceptaste a uno?— el mayor se erizó en su lugar. Siempre le pasaba cuando le hacia preguntas que no quería responder. Rebuscó en su cajón revuelto más golosinas.
—Es complicado… -
—¿Parece que tengo algo mejor que hacer?- torció la boca molesto. Bill sabía que lo tenía donde lo quería y Regulus arqueó una ceja.
—¿No vas a desistir hasta que te diga?-
—No señor-
—La versión corta es que nunca creí necesitar uno. No lo necesité como mortifago, menos como espía. ¿Para que tener algo así, si podría darse el caso de traspasar la línea del deber? No quería arriesgarme. Con mi condición no es como si pudiera darme el lujo de dejar a cualquiera entrar- se quedó pensativo y miró su investigación aun en la pared -Pero parece que Dumbledore tiene otra idea...-
—Ni que fuera la gran cosa. Solo te pones algo ehh… Muerto y verde, pero se quita pronto. No es como para pegar el grito al cielo y lanzarte agua bendita- dijo quitado de la pena. Al menos para él no le parecía algo tan malo; extraño tal vez o curioso, pero no como un incapacitante para portarse tan hosco como se presentó las primeras veces.
—No cualquiera reaccionaria así. Eres raro Williams Wesley- sonrió pasando sus dedos entre su cabello pelirrojo. Lucía ingenuamente complacido, pero al mismo tiempo había algo de tristeza en su semblante -pero estar verde no es lo peor, ni de lejos. La maldición de la casa de dulce no puede frenar para siempre la infección de inferis. Nada puede hacerlo. Tarde o temprano el azúcar dejará de hacer efecto y mi cabello no volverá a crecer y mi piel probablemente se caerá a pedazos... Un precio muy caro por prolongar la vida, ¿no crees? Supongo que por eso no muchos se animan a usar ese encantamiento - sonrió con amargura.
Bill recordó el capitulo tan endemoniadamente corto que leyó sobre el tema y se estremeció.
—No tenía idea... -
—¿Cómo ibas a tenerla? No es algo muy divulgado en los libros. Pero de todos modos, no es como que me arrepienta de esta segunda vida-le alzó la cara y siguió peinando hacia atrás sus cabellos -Oye, no pongas esa mirada de cachorro apaleado. No ha sido una vida mala. He sido afortunado de hacer y deshacer en mi reducida libertad cuanto quise. Salí al mundo, me valí por mi cuenta, conocí personas y he disfrutado mucho. Ha sido mucho mejor que morir en la indiferencia a los 17 años ¿no crees?-
—¿Como puedes tomártelo así de calmado?-
—Aún estoy vivo y voy a aprovechar cuando pueda, mientras pueda-
Bill besó su boca y lo abrazó. No sabía si lo necesitaba, pero al menos, él si. Nunca se hubiera imaginado no volver a ver sus rizos negros o sus ojos de ese brillante amatista. "La fortuna si que puede ser una desgraciada cuando quiere..." se dijo sintiendo el acompasado latir de su corazón y con cada palpitar, se sentía cada vez más impotente.
¿Como podría salvar a alguien que no podía ser salvado? No lo sabía. Solo podía seguir abrazándolo.
Notas Finales: Es todo por el momento, pequeños y vuelvo a lamentar la tardanza jeje~
Les mando un beso enorme y que estén muy bien! Hasta la próxima! :D
