PAREJAS: Harry x Draco, Severus x Sirius, Lucius x Remus y Bill x Regulus.

DISCLAIMER: El mundo de Harry Potter le pertenece a J.K. Rowling! Yo solo estoy utilizando los personajes por mero entretenimiento sin fines de lucro :3

ADVERTENCIAS: Es un What if,...? (que tal si...?) Hay relación chico-chico, sexo explícito (Si no te gusta el delicioso, ¿que haces aquí? x9), m-preg (embarazo masculino), personajes algo OoC y probablemente palabras altisonantes. Están advertidos!

Como nota extra, les advierto que este fic esta ambientado en lo que sería el 6to libro, tomo casi todo lo establecido del 1-5 como canon (a excepción de la muerte innecesaria de Sirius :'V) y Regulus tampoco esta muerto, ya después explicaré como sobrevivió (y espero que no sea algo tan ambiguo como "un hechicero lo hizo" XD). Si me equivoco en continuidad o las cosas canónicas, me disculpo de antemano!

Notas de la Autora: Hola pequeños, nuevamente aquí reportandome ;D según yo había dicho que no haría capitulos así de largos, pero pues como que me emocioné un poco (y luego el condenado Sev que no quiere cooperar D:)pero bueno, quedó mas o menos y ya no puedo pedir nada mas!

Mil gracias por comentar: xonyaa11 (dese Dumbly siempre tiene un plan, aunque le guste jugar a los secretos con los demás -w- y pues dudo que esos dos puedan seguir con lo que dejaron pendiente, por el momento verdad? ya que siempre encuentran tiempo para esos menesteres jeje), Abyss Black (aww cuanto me alegra que te guste, hace que valga la pena mis quebraderas de cabeza y seguir por aquí actualizando :V asi que espero que te guste la pequeña sorprecita xD), cuqui. luna. 3 (un poco... ese señor necesita leer menos fanfic para que deje de actuar así XD), AnaM1707 (porque guarda muchos secretos y le gusta complicar las cosas... pff** y si le atinaste! lo lindo será un poquito de harco, ya era hora :'V), Pipe Malik Malfoy (claro que no dudo jeje~ y pues deja a harry fantasear un poco ya que dudo que nuestro dulce Draco le entregue sus joyitas tan fácil TOT y tienes razón en sentir eso con el viejito, planea algo el condenado -w-U), Sweetvioleth (oh querida cuanto me alegra que quieras más, pero tristemente Luci y Rem salen hasta el siguiente capi, sorry ;A;), Cristine Malfoy (Me alegra :D aunque te seré sincera, en un principio quería que fuera alguien cercano a ellos, pero me arrepentí lol)

A leer se ha dicho!


Capítulo 25

Con Crookshanks ovillado a sus pies, observaba el suave oleaje del lago negro; tan profundo y misterioso, pero al mismo tiempo tan tranquilo que la oscuridad parecía devorar cualquier rastro de vida escondida bajo su superficie.

Una mejor vista de lo que era su aburrido y mal diseñado cuarto. Pegó sus rodillas a su pecho y dejó que aquella canción que tan bien conocía, llenara el pasillo con su suave melodía que aligeraba sus preocupaciones y endulzaba la soledad.

Idir gaoth is idir tonn, Idir tuilleadh is idir gann, Casann sí dhom Amhrán na Farraige, Suaimhneach nó ciúin, Ag cuardú go damanta. Idir cósta, idir cléibh. Idir mé is idir mé féin...Tá mé i dtiúin...-

Al abrir los ojos nuevamente se encontró a un palmo de su cara con aquellos ojos verdes mirándole ansiosos y con tal ingenuo deseo que se negaba a esconder. ¿Podía ser más obvio?

—¿Qué significa?-

—¿Qué?- rebatió haciéndose para atrás. Siempre fue bañado con admiración y afecto de su familia, amigos y desconocidos y era lo natural por hacer con su persona, pero había algo en el atrabancando Gryffindor que cuando lo hacía; su corazón se aceleraba haciéndole imposible respirar con normalidad.

—Eso que siempre cantas. Es muy bonito ¿en que idioma es?- Draco rodó los ojos.

—Es gaélico. Si tanto quieres saber, te diré lo que significa para que veas lo magnánimo que soy- sonrió alzando su mentón -Dice: Entre el viento, entre las olas. Entre la arena, entre la orilla; ella canta para mí la canción del mar. Pacífico y silencioso, buscando con ferocidad. Entre la costa entre el corazón, entre la creencia y entre el mar... estoy en sintonía- cerró los ojos dejando que esa agradable sensación se expandiera como cálido vapor de la infancia por todo su cuerpo -Si es muy hermosa…. es una vieja canción celta que me cantaba mi madre a modo de canción de cuna. Solía temerle a muchas cosas cuando era niño...-

—Entonces no has cambiado mucho…- Draco le dio un zape por su osadía.

—Tonto- musitó molesto ante su inocente risa.

—Vale, lo siento. Es un recuerdo muy bonito- Draco arqueó la ceja molesto –hablo en serio, lo prometo- alzó ambas manos en señal de rendición y se volvió a sentar a su lado limpiando sus lentes torcidos, con la punta de su playera holgada -Para alguien que creció sin padres imaginar esos pequeños detalles es el pan de cada día y pienso que debe de ser muy bello compartir algo así con tu mamá- el rubio bajó la mirada.

La carta huérfano la ocupó durante varios años para burlarse de él, que lo dejó sin palabras. A veces si podía ser muy infantil, pero al sentirlo tan cerca junto con el hecho de que probablemente no volvería a ver a su querido padre, ya no era divertido.

—Lo siento…-

—Descuida- Harry hizo una pausa –sigue siendo raro oírte decir esas palabras- esbozó una pequeña sonrisa que hizo que sus mejillas ganaran color. Sintió el contacto de sus dedos contra los suyos y no pudo apartarlos.

Sabía que algo raro le estaba pasando, pero de ponerlo en palabras, sabía que su integridad sería puesta en jaque y si se negaba a algo, era a ser vulnerable frente a alguien.

Se aclaró la garganta pensando en algo más para distraerse y desviar la incomoda conversación sobre sus riñas del pasado.

—Una vez me perdí en los terrenos de mi casa. Se que suena tonto, pero mi casa es enorme y yo jamas salía solo- Harry frunció su cejas como si no comprendiera el cambio de tema y preguntó.

—Si desconocías el terreno ¿porque lo hiciste?-

—Estaba buscando una flor esqueleto como la que aparece en el cuento de "El vuelapluma de Lyra" de Beatrix Bloxam, claro un cuento decente que sacó antes que publicara sus horrorosos y vomitivos cuentos de toadstool…- los dedos se Harry se abrieron paso entre los suyos haciendo una pequeña presión indolora que era extrañamente agradable y que le envolvía con electrizante calidez –Era un día sin luna, así que te podrás imaginar lo oscuro y lúgubre que todo lucía…- el moreno asintió -estuve perdido al menos una hora, pero fue suficiente para mí para no ver la oscuridad de la misma manera. Tenía seis- Crookshanks se sentó sobre sus piernas y maulló como si comprendiera lo que estaba hablando –hubiera estado llorando como un bebe de no ser por esa canción. De alguna forma consigue calmarme y recordarme que todo estará bien… incluso en ese horrible y diminuto cuartucho...-

Detestaba todo de ese reducido lugar. Su húmedo hedor, su monocromática tonalidad, la alfombra desteñida. Era como estar nuevamente recluido en la oscuridad del bosque, su siseante sonido de ramas chocar entre si, el viento peleando con las hojas de los arboles y los insufribles bichos que pululaban en cada esquina. De solo pensarlo, los vellos de su cuerpo se erizaban.

—Creo que podría hacer algo al respecto…- dijo examinando el lugar con sus ojos verdes que estaba seguro no tenían nada que ver con un sapo en escabeche. "Incluso podría decir que son lindos... claro, si no fueran suyos" se dijo avergonzado.

—¿Cómo hiciste con Zabinni?- se cruzó de brazos.

—¿De qué hablas? ¿Te sigue molestando?-

—No, lo contrario. No sé a aparecido y supuse que lo habías mandado a Tombuctú o algo así-

-Ganas no me faltaron de hacerlo, pero soy inocente de los cargos. Después de la confrontación, dudo poder llamarla pelea porque cayeron como moscas apenas llegué; no he visto ni a Zabinni ni su sequito de bobos- se alzó de hombros –creí que me tenían miedo o algo así- dijo divertido invitándole a pasar a su propio cuarto.

—Creído-

—¿Qué son las flores esqueleto? Jamás escuché de ellas en herbologia- encendió con su varita las velas flotantes que muy poco pudieron para amenizar el aire confinado del cuarto.

—Son unas flores blancas que se tornan transparentes con el contacto del agua. Fue un duro golpe saber que en Inglaterra es imposible encontrarlas- le empujó los lentes con el índice y negó con la cabeza. Estaba haciendo una embelesada expresión que le aturdía -¿no viniste a impartir una clase o algo así? porque ya fue mucha charla por una noche-

—Si, señor-


Si había algo que le gustaba de esa extraña situación en la que se encontraba, era poder aprender algo de lo que el Gryffindor tenía por enseñarle. Nunca lo diría en voz alta ni bajo amenaza, pero era un buen maestro que lo ayudaba a estar tranquilo y en sintonía con el flujo de la magia.

"Incluso me ha salvado de más formas de las que me gustaría pensar" se dijo haciendo una mueca dejando que moviera sus manos de arriba a abajo.

Gracias a ello comprendió de quien era la magia suave y amigable que lograba despertarlo durante el día y que con gentileza lo salvaba de vacío.

"Siempre fue él… es increíble que con dieciséis años su poder sea tan grande y fuerte que pueda hacerle competencia con el señor tenebroso…" lo sintió fluir y difuminarse en su interior en una deliciosa sensación "¡Aunque su cercanía es demasiado!" se dijo molesto queriendo que se quitara esa sensación en su brazos.

Siempre detestó el rose de la piel de alguien más que no fuera su familia, pero había algo diferente con la de él, algo que le impedía apartarse y que estaba volviéndole loco al notar cosas que nunca vio en su persona o que jamás en el pasado hubiese asociado con Harry. "Merlín, es Potter. Potter. Jamás lo llamaré por su nombre, no se saldrá con la suya" se dijo haciendo una comisura.

Si bien, era tal como lo describía. Un bobo Gryffindor que le hacía honor a su casa exudando valentía, que se lanza a la aventura sin medir las consecuencias en pos de absurdos ideales; pero para su sorpresa podía ser mucho más; jamás buscaba reconocimiento como pensó, de hecho rehuía a llamar la atención; era justo, amable como ninguno, agradable, diligente, algo torpe incluso encantador; muchas características que el admiraba y descubrirlo le hacía pensar que tal vez observaba más de la cuenta sus acciones.

—Ahora has una inhalación y vuelve a la primera posición- colocó sus manos en el centro y dio un paso atrás- bien. Estás listo para repetirlo por tu cuenta-

—Creí que desistirías de venir después que la novedad pasara...-refunfuñó Draco haciendo su mejor esfuerzo por emular lo que le enseñó.

—Sigue siendo extraño verte como Lynci y regresar a ser tú, pero creo que ya es más digerible. Además prometí ayudarte y eso estoy haciendo-

—Supongo que los héroes del mundo mágico tienen pocas actividades en la noche que venir aquí suena tan tentador-

—De hecho lo es- rebatió corrigiéndole la postura -puedo serte útil y puedo usarte como modelo para mis pinturas. Así que ambos ganamos- sonrió radiante.

—Ya... - no estaba muy convencido.

—¿Qué te parece descansar un rato? Vas bien, aprendes rápido, aunque te quejas por cada movimiento y de que estoy cerca de ti-

—No es mi culpa que me pongas absurdas posturas sin explicarme bien para que sirven- rechistó cuando tocó su nuca y maldijo el escalofrío que le generaba.

—Y ya te he dicho que no entiendo bien cómo funcionan las posturas, pero se lo efectivas que son. Lo que si sé, es que la magia que esta dentro de nosotros esta influenciada no solo por nosotros mismos, si no también los demás. La magia constriñe y sella, así como fluye y libera. En tu caso sucede algo así. Al lanzarte el hechizo, Voldemort creyó poder limitarte a su poder, tenerte a su merced y sin voluntad; pero no contó con todas las variables a tu alrededor y tu propia fortaleza- Draco miró sus propias manos y sonrió cuando el gato naranja talló su cara contra su pierna, demandando atención.

—¿Realmente crees eso?-

—Palabra por palabra- Draco sintió sus mejillas arder tan fuerte que tuvo que golpearlas para disimular. "Gracias al cielo, parece que no se dio cuenta" se dijo viendo al moreno, tendido de panza en el suelo con todos sus cachivaches regados, notándose muy concentrado en su tarea.

Su pincel iba de arriba a abajo impregnando la hoja de papel con agua y un matiz azul que disminuía de intensidad conforme le agregaba blanco y se entremezclaban en un apagado gris azulado con brechas de coliflor que acentuaba la tonalidad mas fuerte.

—¿Qué es eso?-

—Acuarela ¿Qué parece?-

—No me refería a eso- puso los ojos en blanco –eso que dibujas y que sigues pintando desde hace tres noches cada que pides un descanso de media hora…-

—Eres tu ¿no te parece?- Draco sintió nuevamente la oleada de calor expandirse por su rostro y se sentó a su lado en flor de loto.

—Ya sé que soy yo, eso es obvio. Lo que no entiendo es porque no lo dejas en paz y haces otro nuevo u otra cosa. ¿Qué no puedes hacer un florero o algo así?-

—Puedo, pero no quiero. Me gusta dibujarte y tenerte enfrente me da una muy buena oportunidad notar en que me equivoqué la primera vez- mojó su pincel grueso en el agua y sacudió vigorosamente antes de sacarlo y humedecerlo nuevamente en un pigmento rosado -Tienes tus pómulos marcados, no mucho, pero lo suficiente para realzar tus ojos almendrados. Tu barbilla es algo afilada y tiene una pequeña curvatura gracias a un hoyuelo que tienes cerca de tu boca que no había visto antes...- hizo una pausa entrecerrando los ojos -Pero por más que intento combinar mis pinturas, no consigo que tenga el tono adecuado de tu iris…-

—Ya deja de verme…- le apartó el rostro con su mano. Su mirada que le escudriñaba con intensidad le transmitía demasiado, que estaba seguro que la manera en la que era observado debía ser ilegal.

—¿Cómo se supone que voy a pintar si no puedo verte?-

—Pues no pintes, ya no te doy permiso para retratarme. Es demasiado vergonzoso que me mires de esa forma…-

—Me gustas. ¿Tienes algún problema con eso? — infló sus cachetes ofendido.

—Potter, ya hablamos de eso… Solo es una influencia por el hechizo que tengo. Solo sientes atracción por Lynci, no por mí, date cuenta y deja de decir tonterías-

—Por si no lo has notado van dos veces que te lo digo y en ambas ocasiones no tenías la apariencia de Lynci- Draco abrió la boca y la volvió a cerrar al no encontrar las palabras adecuadas –sé que tenemos una historia de riñas y pleitos, pero eso no cambia lo que siento por ti-

—¿Por qué? ¿Porque te gusto?-

—No lo sé… ¿necesito un motivo para quererte?-

—¡Claro que sí! ¡La gente normal no va por ahí enamorándose de su enemigo de la escuela como si fuera cualquier cosa!- se puso de pie y se alejó de él. ¿Porque le gustaba confundir su cabeza de esa manera? "¿me quiere? que tontería..." se dijo abrazándose a si mismo.

—¿Quieres un motivo? ¡Bien!- Harry se incorporó de un salto hasta llegar a su lugar -¿Qué te parece este? Cada mañana que me despierto lo primero que hago es pensar en ti y si acaso fui muy rudo contigo la noche anterior o si me excedí con el entrenamiento. No como Lynci, sino, como tu. Cada vez que compartimos una clase, no puedo concentrarme porque me gusta verte sentado a mi lado, como te recargas sobre su codo y finges no poner atención a clases, incluso la forma en como escribes, como agarras tu pluma con mucha soltura, apenas poniendo presión sobre ella y arrugas tu nariz cuando algo te desagrada, te molesta o ambos; demonios, que por cada forma que lo haces quiere decir un significa algo distinto-

Draco ya no quería escuchar mas, pero parecía que era de otro pensamiento el Gryffindor porque siguió hablando.

—Puedes ser hiriente, ácido, burlón, creído, pretencioso e incluso descarado...-

—¡Oye!-

—Pero eso también me gusta de ti y mucho. Creo que es lindo como contrasta lo que sale de tu boca con tu apariencia…- sonrió con timidez cuando finalmente Draco se animó a regresarle la mirada -si bien comencé a interesarme en ti al ser una chica, no solo vi tu apariencia, si no que de alguna forma me sentí atraído por tu personalidad como si hubiera visto a través de ti...- estaba tan cerca que de tener fuerza, lo apartaría.

Harry lo besó con fuerza chocando sus labios con torpeza, que sus dientes dolieron y tuvo que sobar sus nariz.

—Eres pésimo besando…- murmuró respirando aceleradamente. Su corazón latía aprisa y aunque fue terrible su vano intento, pudo sentir a lo que se refería.

—Lo siento- ahora fue el turno del moreno de sentirse avergonzado -Solo lo hice una vez y fue un desastre- contestó apenado.

—Sí, muchos dicen que fuiste tan malo que hiciste llorar a Chang-

—Yo no la hice llorar, ya estaba llorando por…- se interrumpió al ver la sonrisa que Draco le mostraba.

—Lo sé-

—¿Tan malo fue? Porque no estoy seguro de cómo debería de ser la manera más adecuada… supongo que podría hacerlo mejor si….- Draco se inclinó nuevamente y esta vez fue más lento, un cálido rose de sus labios que se prolongo cinco, tal vez seis segundos a lo mucho, pero fue lo suficiente para que ambos suspiraran –creí que lo detestaste…- murmuró en voz baja abriendo sus ojos, sin poder creer aun lo que acababa de pasar.

—Solo quería que te callaras. Hablas mucho…-

—Ya te había dicho que me incomoda el silencio…- inhaló débilmente -¿entonces nuevamente no significó nada?- el rubio bufó recordando a que se refería.

—No lo sé…- Draco temía conocer la respuesta. ¿Que tal si sus propios sentimientos no era tan diferentes de lo que el azabache profesaba sentir? y peor aun ¿que tal si no era real, tal y como sospechaba? Si, estaba aterrado de lo que pasaría más adelante.

Harry tomó su mano y su cuerpo no pudo evitar temblar. Quería creer que sus dudas estaban infundadas ya que ¿debía estar mal algo que se sintió tan bien?

–Pero si quieres hacerlo bien, deberías practicar…-


Movía de arriba a abajo su varita acomodando las pociones, ingredientes y viales ya que con un error de la magnitud para volar los nervios de Severus Snape junto con su vida tal y como la conocía, era suficiente para una sola misión. "Muchas gracias" dijo divertido Sirius ampliando su sonrisa lobuna.

Severus bufaba su suerte alejándose y Sirius no podía estar mas complacido con ese nuevo descubrimiento.

"Ver para creer" se dijo interesado en como los paradigmas podían alterarse de un día para otro o en ese caso; horas. "Ahora todo tiene sentido" se dijo sorprendido por la claridad de visión que suponía recordar sus acciones y manías, como se ruborizaba o actuaba como un gatito arisco.

—¡Ya deja de seguirme!- chilló parándose en seco, que estaba seguro que de haber andado más rápido, habría tropezado contra su cuerpo.

—¿A dónde se fue todo tu amor, calabacita?- el pocionista agrió su expresión y se tensó en sus brazos.

—En este momento te desteto tanto, Black...- lo fulminó con la mirada -¡Déjame ir al baño!- Sirius lo soltó, divertido por su expresión —¿Se puede saber a qué se debe todo esto?-

—Mmm… ¿Qué te puedo decir? Soy una persona a la que le gusta el amor, amar y ser amado y créeme que me faltó mucho cariño esos doce años en Azkaban- abrió sus brazos y notó como las barreras del ojinegro, temblaron antes de volverse a alzar firmes frente a sus ojos.

—Eso no quiere decir que debes de invadir mi espacio personal-

—Que amargadito eres, mi limoncito arrugado-

—Deja de ponerme sobrenombres. ¡Nada de calacita o meloncito ni nada! Me llamo Severus Snape. Snape esta bien, incluso Sev...- eso ultimo lo dijo en voz muy baja que a cualquier otro le hubiese costado trabajo escucharle, pero no a Sirius que solo amplió su sonrisa.

—¡Ajá! sabia que si te gustaba que te dijera Sev- el pocionista refunfuñó entre dientes algo que sonó a "Maldita poción del demonio"

—¡Y de estar agarrándome como si fuera una almohada! Tengo que seguir trabajando-

—Veo como se mueve tu boca y que salen palabras repelentes, pero también veo que te estas sonrojando y es como si dijeras: "Siri, por favor, continua y abusa de mi"- Severus abrió y cerró su boca como un pez fuera del agua antes de gruñir.

—Eres insoportable ¿ya te lo habían dicho antes?-

—Muchas veces en el pasado, incluso creo que tu estabas en el puesto numero uno de las personas que lo decían; así que no es nuevo-

—Mira Black, si lo que dije va a interferir en mi trabajo, simplemente olvidado ¿de acuerdo? No quiero nada, no necesito nada de ti. He vivido con este amor unilateral por 25 años, así estoy bien así; por tanto te pido que actúes como siempre y no le des importancia-

—¿Cómo puedes decir eso, cuando el papacito de tus sueños esta frente a ti dispuesto a amarte y tu sales con que prefieres una idea a la realidad?-

—No hablas en serio… por Merlín Sirius, dices estar dispuesto a aceptarme como si me hicieras un favor ¿y yo debería de dar brincos de gusto? El amor no funciona así…-

—¿Y tú qué sabes del amor, Sev? Muchas de mis relaciones empezaron así… a menos que tú seas él que no hable en serio-

—Acabo de tomarme tu condenado batido con una dosis de veritaserum que si mal me va durará otra hora más. Y todavía dudas de mis palabras...-

—Es que no te entiendo. Mira, prácticamente yo solo necesito que me digan que me aman para que yo también lo sienta… si, así como lo oyes; así de fácil es ganarme, Sev. Sé que suena absurdo, pero así es. No entiendo porque no se te ocurrió antes, la verdad-

—Claro, que fácil hubiera sido decirte "Eres el amor de mi vida, Black. Por favor el día de hoy no me hagas calzón chino y sal conmigo"- Sirius meditó lo que decía y tuvo que concederle eso.

—Vale, tu ganas. Hubiera sido raro... pero ahora es distinto porque ya no somos unos chavales y en cierta medida hemos madurado; incluso por el tiempo de convivencia nos conocemos mejor y puedo decir que eres bastante quisquilloso, amargado y receloso pero también eres buena persona y tienes un lado extremadamente adorable que me enorgullece conocer ya que supongo que solo unos pocos elegidos pueden conocerla-

"Aunque supongo que ese es el motivo por el que me botaron varias veces" meditó cabizbajo. Tal vez se entregaba con mucha fuerza y eso era lo que alejaba a las personas.

—Si no lo intentamos, jamás sabremos que podría significar. Hay que sacar al gato de la caja para averiguar si está vivo o no-

—Black...— musitó prensando sus labios, imposibilitando que Sirius pudiera hacer algo más que una mueca de dolor.

—Eso sí que dolió… si sigues apretando esta boquita tuya, no nos va a llevar a ningún lado…- el ojinegro lo miró de soslayo –vamos. Tienes a Sirius Black ¿Qué no te mueres por saber que se siente? Fui catalogado como el mejor besador por 5 años consecutivos- bailoteó sus cejas, coqueto.

—Siempre soñé con saberlo... desde que tenía once…-

—¿Siempre?-

—Siempre...- reafirmó cerrando los ojos, aun un poco reacio, pero lo suficiente dispuesto y tembloroso para que a Sirius le pareciera encantador. Se besaron con ahínco, fuerte y abrasador. Labio con labio y tan delicioso que unieron sus lenguas con gusto. Severus jadeó y Sirius tuvo que sostenerlo para que no se cayera.

—Vaya el infierno si se congeló... -

—Ya lo creo- se miraron con intensidad a los ojos. ¿Quién lo diría que terminarían así?

Una campana sonó y Severus parpadeó aturdido antes de correr hacia el dummy que emulaba a la perfección la situación de Draco.

Sirius seguía sorprendido como con tan poca información, logró desenmarañar en escaso tiempo la poción que le suministraron a Draco y como seguía brillantemente buscando, tan cerca de la respuesta que Narcisa estaba cada vez más esperanzada.

—Esto es tan extraño... – agitó el vial con el numero "198" marcado en un costado, que acaba de salir de incubación y repasó con su varita el dummy recostado que mostraba diversas marcar brillantes en un tono rojizo que parpadeaban.

"Creo que debí de haber puesto más atención en las clases de pociones" se dijo intentando ver que era lo que hizo que su arrebolada expresión se tornara en una de genuina preocupación.

—¿Que sucede? porque parece que estas jugando a caras y gestos... al menos dime cuantas palabras son, para adivinar— el pocionista exhaló un fuerte suspiro y lo miró con una brutal seriedad.

—Creo que Dumbledore nos mintió... –


Notas Finales: Espero que les haya gustado la pequeña sorpresita jeje~ Les mando muchos besitos y nos leemos dentro de quince días! Sorry pero, es que quiero actualizar uno de mis fic olvidados con la esperanza de tal vez terminarlo de una vez por todas :'V

Nos leemos sin falta! :D