PAREJAS: Harry x Draco, Severus x Sirius, Lucius x Remus y Bill x Regulus.

DISCLAIMER: El mundo de Harry Potter le pertenece a J.K. Rowling! Yo solo estoy utilizando los personajes por mero entretenimiento sin fines de lucro :3

ADVERTENCIAS: Es un What if,...? (que tal si...?) Hay relación chico-chico, sexo explícito (Si no te gusta el delicioso, ¿que haces aquí? x9), m-preg (embarazo masculino), personajes algo OoC y probablemente palabras altisonantes. Están advertidos!

Como nota extra, les advierto que este fic esta ambientado en lo que sería el 6to libro, tomo casi todo lo establecido del 1-5 como canon (a excepción de la muerte innecesaria de Sirius :'V) y Regulus tampoco esta muerto, ya después explicaré como sobrevivió (y espero que no sea algo tan ambiguo como "un hechicero lo hizo" XD). Si me equivoco en continuidad o las cosas canónicas, me disculpo de antemano!

Notas de la autora: Hola pequeños, tal parece que el mañana llegó muy tarde :'C no saben lo mucho que lo lamento, pero he estado ocupada! ¿Que creen? me fue mejor de lo que esperaba mi proyecto y he tenido varios encargos, por eso no he podido terminar de pulir lo que llevo de la historia, de hecho ni la computadora he usado (ya hasta se estaba llenando de polvo, ni aguanta nada -w-U) pero me hice un espacio y aquí estoy con el capitulo que les debía! La historia esta a nada de terminar! Solo 2 capis mas y ya se viene el epilogo (y aquel pequeño one-shot de neville y Seamus que aun no me decido por escribir lol)! no puedo creerlo y solo les pido que sean pacientes conmigo queridos míos ya que como dije, no he escrito nada formal, solo ideas TOT!

Mil gracias por comentar! sus respuestas se las dejo al final del capi ;)

A leer se ha dicho!


Capitulo 40

Tras terminar de empacar sus escasas provisiones y darse por mala costumbre un vistazo en el espejo del recibidor, Lucius comenzó a tararear aquella canción de antaño como años atrás no hacía en voz alta sin algún grado etílico en su sistema; ímpetu jamás le falto para entonarla, pero el ánimo ya no estaba en su lugar para dicha ejecución; hasta ahora.

Estaba seguro que toda su vida estuvo entumido a las sensaciones y hacia mas de una década que no era así de feliz y solo podía dar gracias a la única persona que podía hacerle sentir de esa manera. Como un brillo de juventud, de añoranza y deseo que no tiene fin.

Una carta de Dumbledore llegó esa mañana y supo que tan mal iban las cosas allá afuera, empero ese ínfimo instante, quería alargarlo solo un poco más para los dos. Las mochilas ya estaban en su lugar para cuando tuvieran que partir y sonrió disimuladamente.

-¿Que es eso que cantas?— cuestionó el castaño con ojos soñadores, reposando sus delgados brazos sobre sus hombros.

En cualquier otro momento habría pensado que se trataba de una ilusión de su calenturienta mente sobre aquel sueño que sus padres y él mismo se encargaron de hacer añicos. Pero no era si, Remus estaba ahí con él, con una sonrisa esperanzadora levantando sus pómulos y encendiendo sus ojos como la miel.

-Una canción que me hace recordar los buenos tiempos...- suspiro dándole un beso en el dorso de su brazo, ahí donde una nueva estela se dibujó gracias a la mas reciente transformación. Era hermosa.

-¿A si? Jamás te habría imaginado como alguien que cante- hizo una pausa -¿Será sobre tu montaña de oro y doblones?- el rubio bufó.

-No, algo más agradable e invaluable... Habla de la única época de mi vida cuando fui realmente feliz, cuando estaba contigo... Es curioso como ambas cosas terminan siendo lo mismo... - su chico dulce, encantador y tan entregado que le pertenecían solo a él.

-Lucius...- susurró con su voz quebrada bajando su mirada hacia sus labios y ansioso, sintió su cálida mano sobre cintura. Sabía que no podría dejarlo, no ahora. Estaba siendo codicioso, pero no podía evitarlo. Era adictivo tener en la palma de su mano aquello que tanto anhelaba.

Todo estaba listo y solo esperaban esa señal para atacar.

-¿Estas listo? — preguntó la voz calmada del castaño ante una llamarada de fuego verde que se alzó desde el suelo al cielo.

Los encontraron y era momento de seguir moviéndose en la oscuridad. Una nube de humo tomó lugar en el firmante, expandiendose por todo lo ancho para formar una calavera exhalando una serpiente.

El momento había llegado.

-Listo... -


Las velas de la estancia ya se habían consumido para esa hora, dejando solo un charco de cera como recordatorio de su existencia y las aves en su nido frente a la ventana comenzaron a piar en saludo al nuevo día.

-Grita mi nombre, Sev... hazlo bebe...- aquella voz sensual arrastrando su nombre encendía llamaradas en su pecho, nunca nadie lo pronunció de esa forma tan abrazadora que apretó los labios sabiendo que sus palabras poderosas era como un conjuro que tenia que obedecer.

No lo haría si quería conservar la poca dignidad que le quedaba.

Con cada nueva estocada adentrándose en su interior, la vieja cama crujía en desesperante cacofonía, amenazando con romperse en cualquier instante. Echó la cabeza hacia atrás en busca del aire que le faltaba y gimió como nunca en su vida ante ese desbordante placer que le brindaba.

Sirius aprovechó para besar sus labios con fiereza y morder juguetón el lóbulo de su oreja. Su piel se deslizaba contra la suya entremezclando su sudor, arrancándole nuevos sollozos y suplicas. Su cuerpo macizo se friccionaba como un experto en sus entrañas.

Un espasmo recorrió cuerpo, revolcándolo en el exquisito orgasmo que le obligó a arquear su espalda.

-Ngh...- suspiró dejándose caer lánguido sobre la cama, que a pesar de lo desgastada que estaba con ese suave aroma a moho y perfume de Narcisa, le supo deliciosa para dormir por dos días seguidos. Sus ojos quemaban por las lagrimas derramadas y casi no tenía voz, pero ¿que importaba ahora?

"No lo llamaban el dios del sexo por nada…" se dijo sonriendo, sintiendo la áspera sabana de lino contra su mejilla. Siempre pensó que la habladurías eran inversión suya para enaltecer su ego, pero cuan equivocado estaba.

Todo su cuerpo era un desastre y dolía por las forzadas posiciones de aquel demencial maratón que recorrieron durante toda la noche, pero extrañamente su pecho se encontraba en paz, se sentía amado.

-Eso si fue… uff…- susurró Sirius apoyándose sobre sus codos, quitado de la pena como el maldito dios griego que era a pesar de que su torso estaba cubierto de tatuajes. Aquel número que vio más de una vez en el periódico y que guardaba celosamente en su memoria. ᛉ(Algiz) ꭗ (Gebo) 390 ¿Cómo podía olvidarlo si pertenecía a la única persona que siempre amó?

-Cuanto tiempo desperdiciamos… de saber lo apretadas y firmes que estaban las habría conocido antes… pero los metros de tela dejan mucho a la imaginación- musitó divertido, masajeando su retaguardia que comenzaba a arder.

Le echó una mirada de soslayo. Tan maravilloso en su traje de Adán con sus negros rizos húmedos pegados a su frente y cuello y lo maldijo ¿De qué estaba hecho? ¿Por qué no se veía ni un poco cansado? Él estaba muerto y cuanto ansiaba una poción para dormir sin sueños para reponer energías. "Y el, fresco como lechuga" musitó cancinamente.

-¿Estás hablando con mis nalgas, Black?-

-Shh, que estas interrumpiendo una conversación privada, Sev- sonrió radiante –para haber sido tu primera vez, no lo hiciste mal mi naranjita agria- le lanzó un beso haciendo que se sonrojara.

-¿Cómo lo…? ¿Yo no…? ¡Cállate, Black!- ocultó su rostro en la almohada esperando poder asfixiarse.

No es como si sintiera pena por si mismo ante su celibato autoimpuesto, lo hizo por decisión, sin embargo que le restregara en la cara como disfrutó repartiendo durante años su amor a diestra y siniestra comenzaba a exasperarle.

Antes de que se le ocurriera algo brillante por decir, sintió que un sobre golpeó su nuca obligándolo a incorporarse y primero se fijó que no fuera una de las bromas de mal gusto de Sirius, pero lo descartó cuando notó que este dormitaba.

El aleteo de una lechuza emprendiendo el vuelo de regreso captó su atención y supo sin la necesidad de abrir la correspondencia de quien se trataba.

-Ni te acomodes, Sirius. Dumbledore nos llama- tanteó con su mano libre el buró de madera para tener un soporte de dónde agarrarse –al parecer el atraco se adelantó-

-¿Para la noche?-

-No. Ahora- exclamó autoritario poniéndose de pie, al tiempo que sus rodillas temblorosas fallaron y se dio de cara contra la alfombra. "Maldita sea..." se dijo sintiendo que la escasa fuerza de su cuerpo se esfumaba. Ya no estaba tan joven para esos placeres carnales.

Como esperaba, la estruendosa risa de Sirius no se hizo esperar.

-¡Cállate pulgoso y ayúdame a levantarme!- chilló avergonzado volviendo a sentir aquel escozor de toda su zona baja.

-Oh querido pudin, solo si dices ¿me ayudas, conejito? eso me gustaría mucho-

-Pues te quedarás esperando, Black- siseó amenazante haciéndole reír nuevamente.

-Creo que me excedí contigo anoche, calabacín- bailoteó sus cejas divertido pasando su brazo por la cintura, incorporándolo -pero tendrás que acostumbrarte, tengo mucha energía...- esa voz insinuante lo acalambró de aquella forma que no quería sentir en tal momento critico.

-¿Puedes dejar de hablar de eso? tenemos cosas que hacer-

-¿Pero a que te gustó?-

-Cállate…-


En los tres días siguientes a aquella revelación que dibujaba una tonta sonrisa en su rostro, Harry meditaba en la parte más profunda de la biblioteca, ahí en el recoveco donde hay un amplio ventanal de media luna que mira al oeste y cuya luz natural entra casi todo el día, el lugar favorito de Draco para leer.

"Voy a ser papá" se dijo aun sin creer que aquello pudiera ser posible.

Era muy joven aun, con un futuro incierto por delante, pero tan lleno de brío y determinación que la duda no tenía cabida en él. Tenía fe que lo lograría si se lo proponía con todas sus fuerzas ya que un futuro al lado de Draco era lo que necesitaba.

-Pero para eso debería estar concentrado- se dijo tratando de recobrar la sincronía que perdió extrañando a su novio. Echó la cabeza hacia atrás para cerrar los ojos y seguir su enfoque en el brillante plan trazado exclusivamente para él.

El lugar también era idóneo para repasar esas palabras en su mente. "Spiritus malus corporis terminus vester". El latín tampoco era su fuerte, pero confiaba en su instinto y que su pronunciación era la adecuada.

Aquella última reunión con Raven lo había dejado muy pensativo y aunque era cruel no saber que le depararía, agradecía la honestidad. Siempre era mejor una amarga verdad a una dulce mentira.

Unos labios atraparon los suyos y un delicado aroma a manzana verde, dulce y ácida lo colmó, obligándole a abrir los ojos al instante.

Era Draco y su brillante cabello platinado deslumbrando con los rayos del sol, ofreciéndole la expresión más encantadora que su cuerpo se acalambró en una sensación agradable; era tan adorable que sus manos más rápidas que sus pensamientos, ciñeron su cintura, tirando de, aproximándolo a su pecho.

-Hola manzanita…- saludó cuando el rubio se acomodó a horcajadas de él.

-Hola…- respondió al saludo con una mueca, era obvio que no le gustó el mote –es muy temprano para tus cursilerías…- besó su mejilla –solo pasé a saludar. Sabía que estarías aquí…-

-Me gusta este lugar- afirmó disfrutando sus dulces besos repartidos por su rostro. Era como sentirse en casa.

-Lo sé, yo te lo enseñé porque es el mejor- sonrió ufano dándole un beso en su nariz –pero no me puedo quedar…-

Harry deslizó sus manos por debajo de su playera de seda blanca sin importarle desarreglarla. Le hacía falta su contacto.

Ese pequeño estremecimiento que surcó desde su estómago a la espalda no pasó desapercibido en sus terminales nerviosas y quería provocar más reacciones similares. Cuanto lo deseaba.

-Tengo que irme…-

-Como me gustaría ir a tu habitación... – besó su brazo prístino, sin marca alguna más que un magnifico lienzo blanco. El inicio de una obra maestra donde le gustaba iniciar a delinear con su dedo cual pincel trazos de cariño y camino de descubrimiento sensorial.

-Lo sé, también me gustaría que vinieras…- volvió a besarlo -Pero mi madre se quedará un tiempo conmigo, está muy enfadada con Dumbledore y mi padrino...-

-Cualquiera se enojaría con Snape…- Harry rio.

-Oye, sé que parece un ogro y puede ser muy malo y cruel, pero es gentil y buena persona que siempre busca el bien para los demás. Incluso puedo apostar que también lo buscaba para ti….-

-Ya- respondió para nada convencido. ¿A dónde se habían ido sus besos y porque ahora hablaban de Snape?

-No todos podemos ser enteramente malos. Mi papá por ejemplo, tiene un lado sensible- a Harry le costaba trabajo creer algo así. Siempre consideró a Lucius Malfoy la clase de persona que encontraría divertido ver la rueda de la tortura e incluso romántico planear una ejecución publica –cada año brinda por su amor perdido y se pone tan borracho que se pone a cantar un canción muy bonita…-

-¿A si?- preguntó besando el cuello de alabastro, dejando una brillante marca roja que estaba seguro que de estar poniéndole atención, lo amonestaría por marcarlo.

-Aja… es una canción italiana que dice: Pequeños sueños vivieron conmigo, Ahora sé que no quiero perderte. Dime que no tendrá fin, sin ti no quiero existir. Por ti viviré, por ti el amor vencerá. Contigo tendré mil días de felicidad, mil noches de serenidad, voy a darte todo el amor que tengo por ti…-

-Me cuesta trabajo creer que tu padre tenga sentimientos… pero si tú lo dices…- suspiró.

-Tonto-

-Pero es una canción muy bonita…- besó sus parpados y las yemas de sus propios dedos se deslizaron a su vientre. No es que esperara algo diferente a lo que encontró, pero la idea de que ahí estuviera el hijo de ambos, lo llenaba de completa alegría.

-¿Te digo un secreto?-

-Claro- susurró dejándose llevar por esa conexión que los rodeaba y envolvía.

-Yo también siendo eso por ti…- de haber estado en coma, estaba seguro a esas palabras le habrían hecho despertar.

-Quédate…- suplicó deseando poder estar un momento más a su lado.

-No puedo; mi madre se preocupará. Además tú tienes que atender tus prácticas y yo tengo que hacer los benditos ejercicios para el manejo de mi magia defectuosa- infló los cachetes. Estaba habiendo berrinche y le encantaba esa extraña faceta que no mostraba a nadie más.

-Que coraje...-

-Entonces bésame por hoy y mañana... - Harry obedeció gustoso prensándose a su boca y negándose a soltarla. Sus carnosos labios, más dulces que la miel y ya enrojecidos, no tendría piedad si no podría saborearlo en los siguientes días.

Sus manos apretaron por debajo de su playera sus sensibles pezones ahora endurecidos. Sabía cuándo le gustaba a Draco que hiciera aquello que lo dejaba tan sensible que comenzaba a gemir.

-Ya no te disgustan mis besos... - Draco recuperó su aliento recargando su frente contra la suya y sonrió pícaro.

-Nunca dije que me disgustaran, pero si son mejores que antes... Has mejorado mucho...- se relamió los labios inflamados dándole la visión del pecado que erizaba los vellos de su piel, endureciendo algo que no debía despertar.

-Es que he practicado...- cuanto deseaba poderlo hacer suyo en ese momento, no es como si pudiera quedar más embarazado de lo que ya estaba ¿verdad? –tengo el mejor maestro…-

-Un maestro que va a tener que cobrarte por clase…-

-Harry ¡¿Que estás haciendo?! — esa voz chillona al borde de un colapso la reconocería en cualquier lado y solo pudo maldecir por lo bajo. Era muy pronto para que Hermione lo sorprendiera con las manos en la masa. ¿porque no podía tener un respiro?

—Besando a mi novio lógicamente…, la pregunta real es ¿tú que haces aquí?-el rubio frunció el entrecejo, apartándose de sus piernas, dejandolo con esa sensación de frialdad que después tendría que lidiar.

-Te mande una lechuza genio, ¿y que estas mal de la cabeza? ¿Cómo que novio? ¡Es Malfoy por todos los cielos!- berreó horrorizada -¿pero que no estaba en Francia? ¿no que te gustaba Lynci? !¿Por que rayos no me has contado nada?!-

-Brillantes deducciones, Granger, bravo. La bruja más inteligente de nuestra generación- ironizó coloreando de furia sus mejillas.

Con el consentimiento implícito de Draco, Harry explicó a grandes rasgos lo que sucedió fuera de su conocimiento. No sería muy específico con el mal del Slytherin ya que eso no le concernía ni profundizaría sobre su relación, pero para que no se desatará el caos, era mejor fijar los términos de una buena vez.

-¡Sabía que había algo mal contigo!— Exclamó triunfal -era tan sospechoso desde el inicio. ¡Por eso tenias tu propio cuarto y sucedía algo con el tercer piso! pero eso no explica lo de... Por las barbas de Merlín... Es obvio la chica de tus sueños... bueno, la de las visiones de Voldemort- hizo una pausa para pensar ante toda esa información que absorbía a gran velocidad –¡creí haberte dicho que tuvieras cuidado y no te enamoraras… !¿Por qué si estás enamorado, verdad?-

-¿Cuál es el afán de ustedes los leones de preguntar lo obvio? Si Granger, esta hasta las trancas por mí, me adora. ¿Eso querías escuchar?- Hermione apretó los labios llevando su mano a su bolsillo en busca de su varita, pero se detuvo a ultimo instante

—¿Podemos hablar en otro lugar, Harry? ¿Solos?- se fulminaron a los ojos un momento que pareció una eternidad antes de que el moreno se animara a interponerse entre ellos. Si Hermione quería un duelo, Draco llevaba las de perder.

-Si, por mí ni te preocupes, tengo cosas más importantes que hacer- se cruzó de brazos y su mal humor azoró el cielo gris de su mirada.

Ya no podía hacer nada por Draco y solo esperaba que cuando se volvieran a ver, no estuviera muy enojado con él.

-Iré-

Harry siguió a Hermione. No tenía idea que planeaba la chica, pero tenía que averiguarlo.


Siguieron en silencio el pasadizo de la bruja tuerta, y a los pies de la estatua de Gunhilda de Gorsemoor, Hermione musitó en voz alta "Dissendium" la contraseña para que la joroba de la bruja se abriera revelando un pequeño tobogán.

-¿Quieres decirme de que se trata todo esto?- si era una sorpresa tener a su amiga ahí en el castillo y era muy sospechoso que no agregara nada "Seguro se trae algo entre manos" se dijo intuyendo que era algo importante, pero ¿no era mejor decírselo sin más?

-Había pensado que fuera una sorpresa, pero debido a que es un trayecto largo, te lo diré. He estado muy preocupada por los encabezados de los periódicos. Incluso en el mundo muggle hay un caos y una psicosis colectiva de que algo malo está pasando-

-Lo se- susurró ayudándola a bajar por aquel túnel debajo de la escuela, que varias veces recorrió y que incluso tenia marcas de que "Fred y George habían estado ahí".

-¿De verdad? No parecías muy preocupado- ese tono acusador ya lo conocía.

-Mione, ¿estas enojada por que tengo una relación? O porque se trata de Draco?- si se iba a comportar de esa manera, el también podía ponerse a la defensiva. Si se le ocurria decir algo malo sobre Draco no se quedaría callado.

-Es solo... muy extraño. Un hechizo que transfigura de sexo debe ser muy avanzado e igualmente malo…- hizo una pausa para aclarar su garganta –pero eres mi amigo y aunque no apoye tu unión con alguien como Malfoy, que fue un patán durante años con nosotros, la respeto. No la entiendo, pero la respeto-

No tenia ni tiempo ni ganas de discutir con ella y poner los puntos sobre las "i". La quería, era como una hermana para él, pero no necesitaba su bendición para salir con alguien. Era una lastima que no comprendiera la magnitud de sus sentimientos por Draco, que no amaría a cualquiera o alguien solo por que si; pero eso ya era harina de otro costal.

Decidió cambiar de tema.

-¿Cómo estuvieron tus vacaciones? ¿Si fuiste con tu familia a esquiar?- Era una hora de trayecto a Hogsmeade, así que no mataba a nadie armonizar un poco las cosas.

Sus hombros se relajaron y con una sonrisa le contó todo lo que hizo. Disfrutar canciones alrededor de la chimenea, chocolate caliente en la biblioteca de la familia de Krum y su aprendizaje y nueva maestría para esquiar.

Era terreno seguro, justo donde quería estar. Sabía que la afrenta contra Draco no se había terminado, pero ya habría tiempo para explicarle lo maravilloso que era una vez lo conocías.

"O tal vez no..." se dijo apesadumbrado al recordar que no era un hecho que sobreviviría.

Una vez llegaron al sótano de Honey Dukes, abrió la puerta falsa para subir a donde había un gran tumulto de ruidos y cuchicheos.

-¡Chicos! ¿Qué hacen aquí? — saludó a sus amigos cercando, dándole un fuerte abrazo a Ron y los gemelos, Dean Thomas, Ginny, Seamus y Neville dando un aire estos últimos que ya no había la tensión de antes de vacaciones. "Tal vez no fui el único que tuvo un avance" se dijo esperanzado por su amigo y confidente.

Estaban todos los del ejercito de Dumbledore y otras docenas de chicos que no conocía. Era impresionante. Todos atentos a lo que estaba pasando.

-Las cosas están turbas, camarada- el pelirrojo dirigió una expresión acongojada al cielo.

-¿Has visto los periódicos? Mi madre casi le da un vaguido cuando se enteró- expresó Seamus riendo.

-Algo he oído…- era cierto, pero su conocimiento real de los daños era nulo.

-Así que decidí reunir al ejército de Dumbledore con aquellos galeones que Mione nos dio el año pasado, era lo mínimo que podíamos hacer para ayudar-

-Lo cual, en mi opinión fue muy acertado- di un asentimiento Hermione orgulloso. Parecía que habían hecho nuevamente las pases y eso era un gran respiro para Harry, porque estar siempre en medio de su campo de batalla era agotador.

-Claro y no tuvo nada que ver que Romilda te cambió en víspera de año nuevo por un modelo de Calvin Klein- expresó Ginny jocosa para divertimento de sus otros hermanos que lamentaban a coro "Pobre Won-Won" Harry suprimió una risilla "Así que a final de cuentas se quedó como el perro de las dos tortas, que triste"

-Irrelevante, Ginebra- alzó su nariz disimulando bien su dolor -es porque es lo correcto. Y si hay algo en lo que podemos ayudar, cuenta con nuestro apoyo, Harry-

-Chicos, no puedo pedirles que sacrifique su vida por mí- suspiró. Cuanto agradecía aquel honor, pero no lo quería de esa manera, no arriesgándose de esa forma –si lo que hay allá afuera es la mitad de malo que lo pintan los medios, será terrible y no puedo permitir que lo hagan…-

-Harry amigo, no quiero ofenderte, pero por si no te das cuenta no es solo por ti. Yo con gusto daría mi vida por ti. Sin embargo esto es más grande que tú y yo, es por el bien común y el de la comunidad mágica. Si perdemos estas guerra, lo perderemos todo... - asintió a las palabras de Seamus. Eran ciertas.

Los presentes sabían las consecuencias, empero, ahí estaban en busca de justicia que merecía para tener un futuro. Sonrió agradecido internamente al saber que no estaría solo en la lucha.

-Bien. Si no puedo disuadirlos y aunque no sabemos lo que nos espera, esto es lo que quisiera que hicieran... -


Notas Finales: Es todo por el momento pequeños! En el siguiente capitulo tendremos el momento decisivo y el gran final! Chan, chan, chan~ no puedo contener la emoción! x3

Por cierto, la canción que canta Draco se llama: per té y es una canción italiana preciosa *W*

Les mando muchos besitos y por favor, cuídense y estén bien! Nos leemos prontito (eso espero jeje)

Mil gracias por sus comentarios:

*Gisell neko (no sabes cuanto te agradezco de encontrarme aquí! que alegría me da *W* y que comes que adivinas? esa escena de Sev con Reg es algo que ya lo tenía planeado lol es que si se merece un zape por guardarselo en lugar de pedir ayuda~ y descuida, todo se resolverá! adoro las cosas fluffy y acarameladas! si antes pensé en muerte, mi lado rosa me lo impidió lol y sobre la boda, pues sinceramente, no soy mucho de narrarlo, había pensado solo ponerlo de pasada jeje, pero creo que lo consultaré con la almohada para ver si lo pongo con lujo de detalle jeje),

*xonyaa11 (es que si esta complicado ya que es un volado, pero Reg fue honesto al decir que no sabe lo que podría pasar, por eso no quería que Harry aprendiera algo tan oscuro, pero ya vez como se pone el viejito -w- y como me encantó tu descripción de Cisa, la abuela joven y sexy, totalmente de acuerdo! BD),

*kaguraShan (cuanto me alegra que te guste como va todo ;D y te soy sincera? no dejé tanto de Remus y Lucius como planeé al principio uwu había querido darles mas protagonismo pero pues los fui dejando de lado, cuanto lo lamento... pero bueno, al menos hay un poco de ellos en este capitulo, en el que le sigue y en el epilogo :3),

*michiru Gonzlez (es que Cisa adora a su dragón y pues ya con lo que pasó era lo menos que podía hacer por el, aunque no le agrade mucho el cara rajada xP y pues con Dumbly estaba atada de brazos y no puede dañarlo ya que hicieron una especie de pacto no verbal uwu),

*Kaorugloomy (hola querida ¿que te puedo decir? sirius es un teatrero por excelencia y en el sexo ni se diga jaja xD y si, Cisa no puede dejar a su dragoncito ahora que más la necesita nwn y gracias por las sugerencias! las checaré! aunque ya vi modern family! lo adoro! es un a joya de la comedia *O* y gracias por los buenos deseos! he tenido mis altas y bajas con mi proyecto, pero ahí voy!+w+ ),

*cuqui. luna. 3 (jeje Cisa tiene potencial de hacer lo que quiera :3 y sip, Sev y Siri son adorables juntos *W*),

*ribeiro. pipe26 (cada vez que me dices señora, un hada se muere en alguna parte :'V yo también te extraño querido, pero pues no puedo venir por aquí sin un nuevo capi, no crees? xD y sobre una reunión con la suegris es algo que he estado contemplando jeje pero aun me falta acomodar mis historias, así que lo pondré en mis pendientes :3 ),

*Abyss Black (noo, no te mueras aun! aun falta otro poco mas X) y si, sigo esperando encontrar un trabajo fijo, pero si esta difícil :'C asi que gracias por tus palabras! no sabes cuanto me alegra que te guste lo que estudias! eso es parte fundamental para poder terminar la carrera! la verdad si es super bonito, pero tienes que tener mucho carácter y fortaleza, así que ya te admiro *W* cuídate!~) y

*AnaM1707 (jeje nada mas por ti agregué la escena que planeaba omitirla xP espero te guste ;D)