Resumen: Después de perder a sus padres, Katsuki se siente completamente solo, así que deja de hablar con los demás y se encierra en su dolor. Debido a que ahora nadie puede hacerse cargo de sus estudios, Katsuki es adoptado por Enji Todoroki, por lo que se ve obligado a pasar su verano en la casa de esa familia. Sin embargo, los cuidados de Shoto lo ayudarán a comprender que, tal vez, no estaba tan solo como creía. Mientras tanto, una mujer manipula el destino para lograr que Katsuki se una a los villanos.

Advertencias: OoC, ligero drama. No hay lemon.

Pareja: TodoBaku — Seme(activo)/Seme(pasivo)

Los personajes no me pertenecen, son propiedad de Horikoshi Kohei.

La historia es completamente mía. No acepto que sea utilizada sin mi permiso por otras personas ni resubida en otras páginas. No acepto las adaptaciones.

|Di no al plagio, haz trabajar tu imaginación y crea tus propias historias. Las felicitaciones y votos por algo que no hiciste, ¿en realidad son para ti?|

.

.


No estás solo

Capítulo 17 — Aquella persona que amo prometió no dejarme

Ese día había amanecido fresco. Katsuki se acurrucó más contra Shoto y sintió el calor de su cuerpo dándole alivio inmediato. Nunca admitiría frente a nadie que le gustaba ser mimado por Shoto, que le gustaba que lo abrazara y que lo consintiera; a veces fingía que estaba molesto solo para que Shoto lo abrazara con fuerza. ¿Qué se le podía hacer? Le gustaba ser abrazado por su novio y eso no le restaba masculinidad. Pero aun así, se negaba a admitirlo frente a los demás.

—Ya es tarde —dijo Shoto, mientras acariciaba el cabello despeinado de Katsuki—, tenemos que ir a desayunar antes de la clase.

—Pero hace frío. ¿Quién mierda inventó el frío?

—El mismo que inventó el calor.

Katsuki lo miró molesto por la burla y luego se levantó.

Shoto se rio y se levantó también, luego abrazó a Katsuki por la espalda impidiendo que se aleje de él.

—Yo soy calor y frío, por eso...

—Eres mitad-mitad —se burló Katsuki.

Shoto lo regañó, mordiendo su cuello como castigo. Katsuki se quejó, pero luego se rio también.

—...Por eso —continuó Shoto— los dos climas me vienen bien. Pero puedo mantenerte tibio si caminas abrazado a mi lado izquierdo —ofreció.

—Ni pensarlo. Nadie camina abrazado a su novio, sería ridículo —gruñó Katsuki—. Además, los demás no saben sobre nosotros. Si de pronto caminamos abrazados, todos van a caer muertos de un infarto.

—Sería muy gracioso, ¿no?

—¿Eso es lo que te importa? —Katsuki suspiró y se liberó del agarre de Shoto—. Hay que prepararnos para ir a clase.

Shoto asintió y salió de la habitación de Katsuki para ir a la propia y darse un baño. Katsuki hizo lo mismo en su habitación y después bajó al recibidor para ir a desayunar con sus amigos.

Mientras todo el grupo caminaba junto hacia el comedor, Katsuki escuchó a Deku llamar a Shoto con curiosidad. Katsuki volteó hacia ellos y observó a Shoto caminar hacia un grupo de chicas de primero. ¿Qué hacía ese tipo ahora?

De pronto, Shoto se paró frente a una de las chicas y dijo con su tono monótono:

—Me gustas, ¿quieres ser mi novia?

Katsuki se detuvo y sintió que su corazón también se detenía por unos segundos. ¿Estaba bromeando?

—Wow, ¿qué le pasa a Todoroki? —dijo Ashido sorprendida.

—¿Todoroki-san? —preguntó Yaoyorozu.

El grupo de chicas, que caminaban con la chica a la que Shoto se había declarado, gritaron emocionadas al oír la confesión y apuraron a su amiga a responder.

—Yo... ¡si quiero! —respondió ella con emoción, luego se lanzó a abrazar a Todoroki.

Kirishima y Deku voltearon a ver a Katsuki, sin comprender para nada lo que estaba pasando. Pero Katsuki tampoco comprendía, solo sentía un enorme dolor creciendo en su pecho. ¿Por qué Shoto estaba haciendo eso? Agitó la cabeza y decidió que estaba teniendo una estúpida pesadilla. Una muy jodida pesadilla.

Ignoró a todos y caminó hacia el comedor. Iba a comer, luego iba a salir de allí y hablaría con Shoto. Iba a decirle un par de cosas por hacerlo sufrir de esa manera con bromas estúpidas y luego lo dejaría mimarlo para que remediara lo que había hecho. Si, definitivamente eso iba a pasar.

Pero no fue eso lo que pasó.

Para sorpresa de todos, Shoto se sentó a comer con la chica a la que se le acababa de declarar y todo el tiempo estuvo cariñoso con ella.

Katsuki no podía soportar verlo. No sabía por qué le estaba haciendo eso.

—Bakugo, ¿Todoroki y tú se pelearon? —preguntó Kirishima, sin aguantar el ambiente tenso en su mesa.

—No, en la mañana estaba bien conmigo. En ningún momento nos peleamos —respondió Katsuki con frustración.

Kaminari miró del uno al otro sin comprender que pasaba.

—¿Entonces por qué se le declaró a esa chica? —continuó Kirishima.

—¡No lo sé!

Kirishima volteó hacia donde Todoroki comía con la otra chica, a la cual de vez en cuando le regalaba sonrisas que la hacían sonrojarse, y frunció el ceño con molestia.

—Kacchan —Llegó de pronto Deku, sentándose junto a su amigo de la infancia—. ¿Por qué Todoroki-kun hizo eso?

—¡Dije que no lo sé! —Katsuki se cruzó de brazos y apretó la boca con molestia.

—Cuando caminábamos hacia aquí, Todoroki-kun hablaba normalmente con Iida y conmigo, pero de pronto vio a esa chica y caminó hacia ella. Tampoco entiendo que es lo que pasa, pero no hagas nada de lo que puedas arrepentirte. Pregúntale calmadamente y verás que obtendrás una respuesta, así podrán arreglar las cosas.

Katsuki gruñó ante el consejo de Deku. Claro que no haría nada loco, él ya no trataba así a Shoto y no volvería a hacerlo. Solo quería saber qué estaba pasando y que Shoto lo abrazara para quitarle ese dolor que llevaba un rato sintiendo.


Las clases transcurrieron con normalidad, a excepción de que todos estaban sorprendidos por la actitud de Todoroki. Ahora estaba tranquilo, con su seriedad normal y amabilidad hacia sus compañeros; no aparentaba para nada ser el chico que se confesó a una chica frente a todos los alumnos de la escuela.

La última clase en el salón terminó y todos salieron para buscar su ropa de entrenamiento. Katsuki caminó tras Shoto y lo atrapó en la esquina de un pasillo donde lo obligó a detenerse.

—¿Por qué estás haciendo esto? No me gustan esta clase de bromas —se quejó Katsuki.

Shoto lo miró con seriedad —Lo siento, Bakugo, descubrí que amo a Riko Hanazuki y no pienso dejarla por nadie. —declaró.

—¿Estás loco? —dijo Katsuki sorprendido—. Tú eres mi novio.

Shoto suspiró con cansancio y miró a Katsuki con frustración —Ya no lo soy. A partir de ahora, espero que me dejes tranquilo y no vuelvas a acercarte a mí con intenciones ajenas a lo académico.

—No puedes hacerme esto. ¡Dijiste que nunca ibas a dejarme solo!

—Bakugo, no quiero volver a verte —interrumpió Shoto—. Déjame tranquilo.

Katsuki se quedó paralizado mientras Shoto se alejaba de él. No podía estar haciendo eso. No podía abandonarlo así. Él lo amaba.

Con molestia se limpió una lágrima que escurrió por su mejilla y caminó hacia los dormitorios para conseguir su propia ropa deportiva.


Por la noche, Katsuki esperó en su habitación a que Shoto llegara, pero las horas pasaron y este nunca apareció.

Katsuki se quedó dormido con el ceño fruncido.

Tuvo pesadillas en las que Shoto moría y, aunque se despertó asustado, no hubo nadie para consolarlo.


Katsuki bostezó, luego tomó una porción de comida y se la metió a la boca. No había podido dormir bien debido a que las pesadillas lo habían atormentado toda la noche. Hace tanto que no tenía pesadillas, pero ahora habían regresado.

—Anoche no fue a tu cuarto, ¿verdad? —preguntó Kirishima sin dejar de ver molesto como Todoroki dejaba que la chica se pegara a él mientras comían juntos.

Katsuki no respondió. Era más que obvio que su amigo sabía de las visitas secretas que Shoto hacía a su piso por las noches. Pero no tenía sentido hablar de eso ahora.

—¿Por qué está haciendo esto? —se quejó nuevamente Kirishima—. Creí que te quería tanto que ni siquiera aceptaba que Midoriya y yo estemos junto a ti.

—Ya basta Kirishima-kun, solo estás empeorando esto —regañó Deku, quien se había sentado con ellos después de ver el rostro demacrado de Bakugo.

—¿Tal vez... simplemente ya no quiere ser novio de Bakugo? —sugirió Kaminari con indecisión, quien ya había comprendido la situación de su amigo.

—Él no haría eso —respondió Katsuki con voz firme.

—¿Cómo lo sabes? —preguntó Kaminari.

—Porque prometió que no me dejaría jamás.

Kirishima y Deku se miraron con preocupación al ver la mirada perdida de su amigo. Ellos sabían que había sido Todoroki quien sacó a Bakugo de la oscuridad en la que estaba perdido. Si Katsuki perdía ese apoyo que lo había mantenido estable por todo este tiempo, ¿qué pasaría con él? Antes estaba recuperándose porque aún tenía a esa persona a su lado pero, haber sido decepcionado por la persona que le prometió el mundo entero, era difícil de superar.

Esperaban que pronto todo se arreglara y Bakugo volviera a ser el mismo de siempre.


Katsuki se había alejado de los demás para buscar algo que beber. Se sentía muy solitario desde que Shoto lo dejó. Desde ese día no hablaba con él y Katsuki lo extrañaba mucho; no se habían separado tanto tiempo desde que comenzaron a estar juntos.

Suspiró y sacó una botella de café tibio que la máquina vendía. Mientras tomaba un largo trago de la bebida, escuchó unos pasos acercarse. Cuando volteó se encontró a una chica parada junto a él.

—Ese chico no vale la pena —dijo ella de pronto.

—¿De qué hablas? —gruñó Katsuki sin comprender.

—De ese chico, Todoroki. No es posible que se comporte de esa manera —de pronto, la chica se acercó demasiado a Katsuki—. Tal vez, yo pueda ayudarte a olvidarlo —sugirió mientras acariciaba el rostro del otro con una de las manos.

Katsuki sujetó esa mano y la apretó con fuerza, lastimando a la chica y causando que suelte un quejido.

—¡¿Qué crees que haces?! —se quejó ella.

—Jamás vuelvas a intentar tocarme, o si no, no me hago responsable de lo que le pase a tu mano —gruñó Katsuki, luego lanzó la mano ajena hacia un lado y se alejó de esa chica.

—¡Maldito imbécil! ¡Te mereces lo que te está pasando! —gritó la chica desde lejos.

Pero a Katsuki no le importaba. Nadie podía acariciarlo de esa manera, más que el estúpido que lo había abandonado.


—Bakugo, tal vez deberías... olvidarlo —sugirió Kirishima mientras caminaban hacia los dormitorios después de las clases en las que, nuevamente, Katsuki había estado triste por el rechazo de Shoto. Todoroki caminaba frente a ellos con la chica de primero, mientras ella lo tomaba de la mano lo más feliz de la vida por ser novia del chico más guapo de la escuela.

Katsuki lo miró molesto y Kirishima suspiró. Sabía muy bien cómo se sentía su amigo, y sabía que no era fácil olvidar a alguien que había estado con él en los momentos más difíciles de su vida.

Por su parte, Katsuki no quería olvidar a Shoto. Él sabía que su novio no era de esa manera. Porque Shoto, la persona a la que Katsuki amaba...

Sus pensamientos se detuvieron al ver a Shoto agacharse hacia la chica y besarla frente a todo el grupo.

Eso no iba a permitirlo.

Katsuki apretó los puños y caminó decidido hacia el que antes le declaraba su amor. Sujetó el saco de Shoto y, cuando este volteó, Katsuki lo tiró al suelo de un golpe en la cara.

—¡Bakugo! —regañó Iida.

—¡Kacchan! —se sorprendió Deku, igual que Kirishima.

Shoto lo miró sorprendido desde el suelo, sobándose el lugar donde Katsuki había golpeado —¿Qué pasa? —Miró a todos lados con curiosidad, sorprendiéndose al ver a todos a su alrededor.

—La persona que amo... ¡prometió que nunca me dejaría! —gritó Katsuki, completamente lleno de rabia al descubrir que, la idiotez que Shoto estaba haciendo, era real.

De pronto, Katsuki sintió que lo empujaban con tanta debilidad que no se movió ni un centímetro.

—¡¿Por qué hiciste eso?! —gritó la chica que salía con Shoto—. ¡Todoroki-kun ya no te quiere! ¡Ahora es mi novio y tú tienes que entenderlo de una vez!

Shoto se puso de pie molesto y Katsuki sintió su corazón palpitar con fuerza. Si defendía a esa tipa, Katsuki no soportaría más y se rompería.

Shoto se interpuso entre Katsuki y la chica —¿De qué estás hablando? —gruñó con enojo—. Al único a quien quiero es a Katsuki. Jamás querría a nadie más.

Todos lo miraron sorprendidos.

—¿Todoroki-kun? —preguntó asustada la chica.

Katsuki se enojó también y apartó a Shoto con brusquedad.

—¡No mientas! ¡Hasta hace unos segundos cantabas a los cuatro vientos tu amor por esta tipa! ¡¿Por qué mierda cambias de opinión ahora?! ¡¿Estás jugando conmigo?!

Shoto lo miró confundido —No recuerdo nada de eso —respondió.

La chica sujetó a Shoto del brazo —Todoroki-kun, recuérdalo. Tú me dijiste que te gustaba y me pediste ser tu novia. No puedes dejarme ahora —rogó.

Shoto apartó a la chica y se acercó a Katsuki.

—Yo no recuerdo eso. El único novio que tengo es Katsuki —Shoto tomó la mano de este y volteó a verlo con seriedad—, y le prometí que no lo dejaría nunca.

Katsuki no sabía que decir. ¿De verdad Shoto lo amaba o estaba jugando?

La chica apretó su falda y luego se alejó de ese lugar donde todos la miraban con lástima.

—¿Entonces que está pasando? —preguntó Kaminari sin entender— ¿Todoroki quiere o no a Bakugo?

—Si lo quiero —declaró Shoto—. ¿Por qué me le declararía a alguien más, si con Katsuki tengo todo lo que necesito?

—Yo no lo sé, tú dime —respondió Kaminari.

—Eso fue exactamente lo que hiciste —dijo Sero.

—Si ya no la quieres, ¿me la puedo quedar? —preguntó Mineta.

—Creo que está más que claro que Todoroki-kun no quiere a esa tipa —le dijo Ashido al más bajo—. Puedes intentar ligártela.

—¿Seguro que no recuerdas nada? —le susurró Katsuki a Shoto mientras los demás seguían debatiendo emocionados por el nuevo tema de conversación que se les había dado.

—Lo último que recuerdo es caminar con Midoriya e Iida hacia el comedor, luego todo se volvió borroso. No recuerdo nada más.

—Podría ser —mencionó Midoriya en voz alta—... que alguien estuviera controlando la mente de Todoroki-kun.

Shoto y Katsuki se miraron por unos segundos y ambos dijeron:

—Shinso.

Los dos se dieron la vuelta en dirección a los dormitorios del departamento general, dispuestos a encontrar la verdad sobre el problema que los habían hecho pasar sin razón aparente.

—¡Esperen! ¡Aún no sabemos nada! —gritó Midoriya corriendo tras ellos.

Los otros chicos se miraron y también fueron tras Bakugo y Todoroki para evitar una tragedia, el resto solo los seguía para enterarse del chisme.

Shoto y Katsuki llegaron hasta el dormitorio y preguntaron por Shinso, uno de sus compañeros les dijo que iba a llamarlo y, varios minutos después, Shinso salió con su habitual rostro inexpresivo.

—¿Qué significa esta visita inusual? —preguntó este con burla.

Katsuki lo sujetó por el cuello de la camisa —¿Qué le hiciste a Shoto? —gruñó.

—¿Quién es Shoto? —preguntó Shinso sin comprender.

—Yo soy Shoto —dijo este, acercándose también.

—Cálmense —regañó Midoriya.

Kirishima sujetó a Bakugo y lo alejó de Shinso, Iida también regañó a Todoroki y lo apartó del otro chico.

Shinso se arregló la camisa y miró a los demás con molestia antes de hablar —Así que vienen hasta mí, completamente engreídos y exigiendo explicaciones sobre algo que solo ustedes conocen, e insisten que yo soy responsable. ¿No es eso demasiado, señores héroes de la clase "A"? Ustedes son las víctimas siempre, ¿no es así?

—Shinso-kun —llamó Midoriya—. Lo lamentamos, solo queremos arreglar esta situación. Todoroki-kun fue controlado por un kosei y lo obligó a hacer algo de lo que él no era consciente. La única persona a la que conocemos con un kosei que tiene ese efecto... eres tú. Solo queremos que nos ayudes a aclarar esto.

Shinso los miró a todos con seriedad, luego miró a Midoriya —Yo no sé nada sobre lo que le pasó a ese tipo y no he hecho nada de lo que me acusan. ¿Qué razón tendría para atacar a alguien que no conozco y a quién no me he topado nunca? Y no tengo idea de quién pudo haber sido el responsable. Diviértanse encontrándolo —Shinso se despidió con un gesto de la mano y entró nuevamente a su edificio.

Durante el alboroto, varios chicos del departamento general habían salido a ver que sucedía y ahora miraban molestos a los héroes. No era secreto que ese departamento creía que, en el departamento de héroes, eran todos unos engreídos que no dudaban en demostrar su poder intentando hacer quedar mal a los demás.

—Lamentamos las molestias —se disculpó Iida, inclinándose frente a todos. Yaoyorozu hizo lo mismo. Como representantes de la clase, estaban encargados de evitar los problemas con los otros departamentos.

Katsuki chasqueó la lengua molesto, pero se sentía mal por hacer que los demás se involucraran en sus asuntos.

—Si no fue Shinso, ¿quién más pudo haber sido? —preguntó Ashido, ya adentrada en el tema de encontrar al responsable de meterse con uno de sus compañeros. Nadie se metía con el 2°A.

De pronto, una chica de primero que estaba junto a uno de los chicos del departamento general, caminó hacia ellos con timidez.

—Yo... conozco a una chica de otro grupo que puede manipular los sentimientos de amor de las personas —dijo con decisión—. Ella estaba en la misma clase que yo cuando estábamos en la secundaria. Era la misma secundaria a la que iba Bakugo-san. Ella estaba enamorada de él y les decía a todos que algún día sería su novia.

—¿Tu novia está ayudando al departamento de héroes? —le preguntó una chica a uno de los chicos del departamento general.

—Mami-chan —llamó este con nerviosismo, pero ella no le hizo caso.

—¿No es la chica que se le declaró a Bakugo cuando fuimos a arreglar nuestros trajes de héroe? —recordó Mineta, quien nunca olvidaba a una chica clase sobresaliente.

—¡Es cierto! —concordó Kaminari—. Esa chica dijo que estudió en la misma escuela que Bakugo.

Katsuki recordó a esa chica. No le interesaban las proposiciones de los demás, así que se había olvidado completamente de ella, pero era la misma chica que se había encontrado en la máquina expendedora, esa que le había propuesto ayudarlo a olvidarse de Shoto y esa que le había gritado que se merecía lo que le estaba pasando. ¿Cómo sabía ella que Shoto era su novio? ¿Cómo sabía lo que le estaba pasando a Katsuki en esos momentos?

—Esa tipa —gruñó Katsuki, completamente enfadado por lo que Shoto y él habían tenido que pasar a causa de una estúpida confesión rechazada—. ¿Dónde está?

La chica que les había dado la información se asustó al oír el tono de Bakugo y contestó con timidez —Es de la clase "J" del departamento de gerencia.

Katsuki se dio la vuelta, decidido a buscarla.

—¡Espera Kacchan! —gritó Deku—. Es mejor que llamemos al profesor Aizawa y le digamos lo que pasa antes de que todos nos metamos en problemas.

Iida se adelantó con decisión —Midoriya-kun tiene razón. Ya has ocasionado demasiados problemas, Bakugo, deberías avergonzarte. Los profesores están aquí para ayudarnos y tú lo único que haces es pasar sobre ellos.

—Bakugo-san, si ocasionas otro problema, esta vez pueden expulsarte —le recordó Yaoyorozu.

Shoto sujetó el brazo de Katsuki —Ellos tienen razón. Hay que dejarle esto al profesor, él sabrá qué hacer.

Katsuki apretó los puños, luego cedió. No quería meter en problemas a los demás y tampoco quería molestar a Shoto. Solo quería que ambos regresaran a su habitación y que Shoto lo consolara por el sufrimiento que pasó mientras él era controlado.

Midoriya le dio las gracias a la chica. Ashido se quejó por no poder resolver ese asunto de una vez. Y Mineta les contó a todos como había notado que esa chica estaba loca desde que vio como miraba a Bakugo cuando este la rechazó.


Katsuki llegó a su habitación con Shoto y ambos se sentaron en la cama en silencio.

—¿Cuánto tiempo pasó? —preguntó Shoto.

—Casi una semana —respondió Katsuki.

Shoto agachó la cabeza, luego recargó su hombro contra el de Katsuki para sentir el contacto contra el otro—. Lo lamento.

Katsuki no respondió nada durante unos segundos, luego suspiró con cansancio —Desde el principio, sabía que tú nunca harías algo así. No es tu culpa.

—Pero te hice sufrir. El simple hecho de saber que toqué, abracé y... besé a alguien más que no eres tú... todo eso me hace sentir algo desagradable. Quiero lavarme hasta que no quede rastro de haber estado con alguien más.

—Lo siento —dijo de pronto Katsuki con la voz rota—. Debí haber hecho algo antes para detenerte. Yo sabía que no eras tú mismo y aun así no hice nada. No debí dejar que iniciara esto. Pude haberlo detenido antes.

—Tú no tienes por qué disculparte. ¿Cómo ibas a saber que de verdad alguien me estaba manipulando?

Shoto atrajo a Katsuki hasta él y lo abrazó con fuerza. Katsuki se sintió tranquilo nuevamente, después de tantos días de no ser abrazado.

—Son horribles, esos kosei que obligan a alguien a hacer algo que no quieren —dijo Katsuki—. ¿Qué tal si tu... tenías relaciones con ella? Eso iba a ser violación en toda regla.

Shoto sintió escalofríos por todo el cuerpo. Aún era "virgen" —como lo llamaban las personas— y quería seguirlo siendo hasta que Katsuki y él estuvieran seguros de explorar su intimidad juntos.

—El profesor Aizawa se encargará de ella —prometió Shoto, para convencerse a sí mismo también, de que todo iba a estar bien.

Katsuki quería que Shoto lo mimara más, pero no sabía cómo decírselo; era demasiado vergonzoso pero, por otro lado, no había nadie allí para escucharlo.

—Quiero que... me abraces más y me beses —susurró para que solo Shoto escuchara.

Shoto lo miró sorprendido, luego sonrió con ternura y se agachó para besar a Katsuki con todo el amor que sentía. Odiaba haber sido obligado a jurarle amor a alguien más, pero ya se encargaría de demostrarle a Katsuki que él era el único al que pensaba amar en esta vida.

Katsuki lo abrazó con fuerza también y ambos se tiraron en la cama. Entre besos dulces y suaves caricias, ambos durmieron nuevamente juntos esa noche.