Luego de dos semanas, Sakura, logro acercarse poco a poco a las amistades de Naruto. Todos eran bastantes agradables con ella, principalmente Hinata e Ino eran muy simpáticas y comprensivas. Por otro lado, Deidara, se esmeraba haciéndola retorcerse de risa. Y luego estaba, el, Sasuke. Cada que la miraba le dirigía la misma mirada, llena de menosprecio.

- Sakura ¿Qué haces este fin de semana? - pregunto Ino con picardía.

- No lo sé, dormir y estudiar ¿Y tú? - contestó distraída mientras terminaba de apuntar en su cuaderno.

- ¡Oye rosadita, no sabía que eras mojigata! - burló Deidara unos asientos al costado, lo cual todos se rieron. Sakura solo suspiro y volvió la vista a Ino.

- ¡Salgamos!. Hay un bar al que siempre voy y se que te va a encantar - propuso guiñando un ojo.

- Mmm... No lo sé Ino. ¿Qué tal el fin de semana que viene? - pregunto desanimada. Ino bufo, cómo podía ser tan amargada una bella chica como Sakura.

- ¡Oh Sakura, vamos!... Si es por el transporte no te preocupes, mi primo nos lleva y nos trae - rogó intentando convencerla.

- ¿Tu primo...?. - pregunto extrañada.

- Sí, Sasuke. El nos va a llevar y traer - afirmó con seguridad.

- No sabía que era tú primo - dijo sorprendida, pero ahora era una razón más para no querer ir.

- Ay tontita era obvio ¿Qué creías que éramos? - pregunto burlándose. Sakura se encogió de hombros, mientras veia a Sai llegar y besar a Ino.

- Deja de evadir mi propuesta. Mi primo nos lleva. ¡En serio!- volvió a replicar - ¡¿Verdad primito que mañana nos puedes llevar y traer de Osten?! - gritó volteando a ver dos asientos más atrás. Casualmente sus ojos ya estaban con anterioridad posados en Sakura, quién se intimido ante su mirada fría.

- No puedo, ya sabes... Me vino ante ayer- mintió rápidamente mientras volvía su mirada a Ino.

Ino bufó; - Pero el fin de semana que viene no te me escapas Sakura - dijo enfadada.

- Lo sé te juro que ire - disculpó mientras volvía la mirada a Sasuke.

Él la seguía observando, su carácter distante y frío se desenvolvia en el aire, intimidando a cualquiera que osara mirarlo. Su mirada la dejaba esputrefacta, le transmitía el mismo odio que alguien le daba antes, a quien no le tenía mucho afecto y menos cariño.

-Oye Sakura... ¿Quieres que te anoté para una pelea?- preguntó en su despisté.

Sakura metida en sus pensamientos y cruzando mirada con Sasuke respondió inconsciente - Si.

Luego del timbre de finalizacion de hora todos se retiraron apresurados por ir a almorzar, excepto Sakura que guardo sus cosas de manera tranquila en su bolso. ¿Por qué la miraba así? ¿Tenía algún problema con ella? ¿Tanto le molestaba su presencia?.

-Menos mal que no aceptaste ir, hubieras sido una molestia- dijo una voz detrás suyo.

Rápidamente Sakura se volteo y se encontró con Sasuke, enfrente de ella, quién la miraba con cara expectante. Aún qué eso no era lo que sentía realmente Sasuke, él por dentro sentía una extraña calidez cada vez que veía a Sakura, se sentía sucumbido por sus femeninos gestos y su maldecidamente hermoso rostro, desde que la vió algo dentro de suyo se revolvió pero su orgullo siempre ganaba, no se iba a dejar llevar por un par de sentimientos estúpidos.

Sin más el pelinegro se fue, dejando a una Sakura atónita a su repentino acercamiento ¿Por qué siempre me trata de esa manera?. Sakura salió corriendo al baño, no aguantaba más el desprecio de Sasuke hacia ella, cada vez era más notorio y lo único que hacía era ayudar a su lado hipersensible e inseguro a que se haga más daño.

Entro al baño vacío, tiro sus cosas y revolvió su mochila con desesperación en busca de su fiel navaja. Lloró por un rato, algo en el fondo le dolía, su trato, su menosprecio y su mirada le recordaban a cómo lo hacía su tío Jacob. Ese hombre horrible que le arrebató su adolescencia y la hizo un sufrimiento. Tanto dolor sentía que se hizo una gran cortada en la muñeca derecha, su pulso apretó demás y no se hizo esperar el grito de dolor. Para su mala suerte alguien había entrado al baño.

*Toc toc* - Oye ¿estás bien? - hablaba una chica detrás de la puerta.

- Si sí, solo me golpee la cabeza con el papelero, no es nada - excusó tratando de ocultar sus sollozos sonando normal.

Rápidamente saco una venda de su bolso y se cubrió la cortada. Espero unos minutos a tranquilizarse y recobrar la calma para salir. Caminando lentamente por los pasillos la alcanzaron Ino e Hinata.

- Oye Sakura ¿Por qué no fuiste a almorzar?- preguntó Hinata preocupada.

-¿Estás bien? - agrego Ino.

- Si si, estoy bien, me llegó una llamada urgente y tuve que atenderla - excusó tratando de sonar lo más tranquila.

- Ah vale, oye ¿Estás lista para la pelea? - dijo Ino con una gran sonrisa.

-¿Pelea? ¿Qué pelea? .

-La pelea Sakura, hoy en clases te pregunté si querías que te anoté y dijiste sí - reprochó parando su paso y mirándola enfadada. Lo último que necesitaba era una pelea, enfrente de toda su clase, su vida no podía ir peor.

- Ah sí, cierto- mintió tratando de sonar normal.

Se dirigieron al vestíbulo y se pusieron sus ropas de gimnasia. No era un uniforme en específico, así que cada chica elegía su ropa deportiva más provocativa ya que el gimnasio era compartido con los hombres. Eso era lo último que cruzaba por su cabeza, le entró pánico el saber que estaría tan expuesta ante los hombres, ella había pensado que tenían por separado. Ino se acercó a Sakura con un pequeño equipo de kick boxing, para que ella se lo colocará.

- Espero que sepas pelear Sakura- advirtió Ino, no fueron muy alentadora sus palabras. Claro que Sakura sabía pelear ella había aprendido karate, taekwondo, boxeo, kick boxing, estilo libre y también sabía pelear usando armas y cuchillos. Desde sus diez años su padre le enseño todo tipo de combates para que sepa defenderse, aún que no le parecía una respuesta muy apetecible decirle a su nueva amiga; " Tranquila mi padre me enseñó a matar y a pelear". Así que optó por asentir y colocarse el equipo. Una cosa bien en este día de mierda cuando vio las vendas que se tenía que poner en las manos y muñecas. «Al menos nadie sabría que es una suicida.»

Ya lista tomo rumbo al gimnasio, podía sentir alguna que otra mirada sobre ella, al llevar su equipo de pelea. «Malditos chismosos». Se sentó en la banca junto a Ino e Hinata, un tanto nerviosa ya que no sabía con quién pelearia. Para su suerte era la última en pasar, habían pasado varias peleas la primera fue Naruto contra Neji, el primo de Hinata. Luego Deidara contra Sasori, fue la pelea más divertida sin dudas, después una chica rubia Temari contra TenTen, la novia de Neji.

-Sakura Haruno- grito la profesora, Sakura la miro esperando atentamente a que dijera contra quién pelearía.

-Karin Uzumaki- grito la profesora y se escuchó como todos hicieron un sonido de sorpresa.

A Sakura se le dibujo una gran sonrisa mientras se levantaba e iba hacia la pista de pelea. Karin Uzumaki, era la tía de Naruto, si es que se le puede llamar "Tía" a alguien que tiene tu misma edad. Era la hermana menor de la madre de Naruto, Kushina Uzumaki, los Uzumaki eran muy conocidos por su linaje de color pelirrojo. Mafiosos de Italia y de los más poderosos en el territorio Italiano.

Kushina y Minato se habían conocido en una fiesta de los Uzumaki y apenas se vieron surgió el amor. A Karin, Sakura la conocía desde pequeña era una de esas amistades que por más que no se vean por dos años, seguían teniendo la misma confianza y lazos. Era un amiga imprescindible. Habían peleado con anterioridad cuando eran más pequeñas, Sakura le enseño varias formas de combate.

Estaba más que feliz de volver a revivir los viejos tiempos, le pareció extraño encontrarla aquí, ya qué Karin aún tenía diecisiete y debería vivir con un mayor. Capaz se mudo con su hermana y la mandaron a esa institucion. Dudo que la manden a otro era de los pocos lugares privilegiados y seguros para mandar a la hija de un gran capo de la mafia.

Mientras todos veían como se acercaban las dos contrincantes de manera sonriente. Un azabache mira aterrado la situación. El conocía a Karin y sabía que peleaba muy bien, en varias ocasiones se enfrentaron y se llevó más que un ojo morado, esa chica parecía un ninja. Preocupado aún que tratando de disimular su interés en la pelirrosa, volteo a ver a su mejor amigo Naruto. Quién tenía una sonrisa de oreja a oreja.

-¿Que te da tanta risa? ¿No te preocupa tu prima?- interrogó Sasuke.

-¿Y desde cuándo te interesa Sakura a ti? Que yo sepa lo único que haces es mirarla mal y ladrarle- burló a su amigo. Naruto sabía exactamente lo que le pasaba a Sasuke con su dulce prima, por más que el no le dijera nada el se dió cuenta de inmediato el interés de Sasuke. - Tranquilo dobe, mi prima le enseño a pelear a Karin, no tienes de que preocuparte- dijo tranquilo y acomodándose a ver la pelea.

- ¡¿Qué?! - Se escuchó en unísono a todos los hombres que estaban presentes alrededor de Naruto. Así comenzó la pelea, la profesora soplo el silbato y chocaron puños Sakura y Karin.

-¿Me extrañaste perra? - dijo Karin con una enorme sonrisa.

- Extrañaba dejarte un ojo morado - respondió Sakura, toda sus inseguridades se habían esfumado en el momento que vio a Karin, era como recordar los viejos tiempos, antes de que su vida se fuera a la completa mierda.

Karin lanzo un golpe a la cara de Sakura ella lo esquivo agachándose y dándole un golpe en el estómago. Karin rápidamente lanzo una patada a Sakura quién la detuvo con el brazo, la empujó y empezó a lanzar golpes hacia su rostro. Karin los esquivaba con facilidad así que optó por su mejor plan de ataque, se agachó rápidamente y deslizó su pierna por el piso girando en reloj, para hacer caer a Sakura. Ella fue más rápida y salto sobre su pierna.

Sakura rápidamente, lanzo una patada a Karin que se encontraba aún agachada, pero ella no se quedo atrás, agarro con fuerza la pierna de Sakura. -¡Este truco viejo no te servirá esta vez!- grito Karin.

Rápidamente Sakura, hizo un salto y giro en el aire torciendo su cuerpo, con su pierna aún sujeta por Karin. Su pierna libre fue más rápida y de un solo movimiento se estampó en la cara de Karin, dejándola en el piso retorcida de dolor. La profesora sopló el silbato en finalización de la pelea. Sakura se acercó a Karin quien estaba en el piso y le tendió una mano, quien gustosa la acepto. Una vez en pie ambas se abrazaron muy fuerte.

- Te extrañé perra - confesó Sakura sin soltar el agarre.

- Perdón por no haber estado, tuve que hacerte compañía, no te tuve que abandonar cuando murieron - dijo Karin con un hilo de voz casi apunto de llorar.

- Ya paso, es pasado, ahora estás aquí - respondió Sakura, conteniendose por no llorar. Se separaron lentamente del abrazo y dirigieron su mirada a todos los que las veían atónitos.

- ¡Diablos señoritas, esa pelea pareció de la liga profesional UFC!- grito Deidara rompiendo el silenció.

Mientras se dirigían a los vestidores, las chicas se acercaban a alagarlas por su pelea. Mientras que Ino e Hinata aún no creían lo que vieron. Todas se cambiaron rápido para irse. Luego mientras Sakura se despedía de Karin y terminaban de hablar de ciertos asuntos Naruto y sus amigos se acercaron a Sakura.

- Mierda Pinky, peleas como hombre - grito Deidara, haciendo que Sakura pierda toda la confianza que había tomado hasta ese momento y sonrojándose por el comentario, que la hizo sentir incómoda y poca mujer.

- ¿Qué dijiste estúpido? Que te vuelva escuchar hablarle así a Sakura y te haré coger por culo maldito imbécil- ladro Karin defendiendo a su amiga.

- Oye no te enojes, fue un halago no lo malinterpretes - se retracto Deidara con pánico por la reacción de Sakura a su comentario.

Mientras Sakura se avergonzaba y despedía de sus amigos comenzó a caminar para irse a su departamento. Pero no iba sola, Sasuke desde que salió la comenzó a seguir disimuladamente. Tratando de seguirla, no pudo evitar sentir más interés y curiosidad por conocer a Sakura después de esa pelea. Comenzó a admitir su interés en ella aún que prefirió ser sutil y reservado, hasta no estar complemente seguro. Mientras Sakura doblaba en la esquina, un Ferrari se detuvo justo enfrente de ella haciéndola dar un respingo, bajaron el vidrio del auto y era Sasori.

- Déjame que te lleve Sakura, me culparía una y mil veces si algo te pasa - insistió en un tono dulce. No era la primera vez que le proponía llevarla Capaz no sea un completo idiota.

- Está bien- respondió con una sonrisa, mientras abría la puerta y se subía.

Sasuke miraba la escena con la sangre hervida. ¿Por qué acepta irse con ese imbécil?. Sonó su teléfono, sacándolo de sus maldiciones y planes sanguinarios de todo lo que le iba a hacer a Sasori, por meterse con lo que es suyo. Si suyo, porque ahora desde que vio esta escena, admitió su interés y sentimientos, todos su cuerpo y ser se entrego a ella de forma involuntaria.

Esa joven pelirrosa con una belleza particular y una personalidad aún no expuesta, cazo el corazón del mafioso más sanguinario y peligroso en todo Japón. Sasuke Uchiha, quién no iba a dudar ni por un segundo en derramar litros de sangre y mancharse las manos por tan solo tener a Sakura, a su bella Sakura a su lado. La hare mía, por más que me cueste el orgullo propuso firmemente.

- ¿Y? - dijo Sasuke atendiendo el movil.

- No encontré mucho jefe .

- No estoy de humor Suigetsu, tíralo de una vez - ladro Sasuke.

- Es polaca, su tío es Minato Namikaze. Sus padres y Minato eran grandes amigos - dijo haciendo una pausa.

-¿Eran?- preguntó confundido.

- Murieron hace dos años, los fusilaron en un tiroteo a ambos. - aclaró con tranquilidad.

- ¿Quién era su padre? .

- Haruno Kizashi, " El Haruno Petrova"...

-Sus padres eran los que manejaban el sur polaco ¿Sabes quién los mato y por qué?- cuestionó, ya que conocía muy bien a Kizashi Haruno, su padre Fugaku y él eran socios.

- No hay rastros de esa información jefe, solo se que ahora el tío de la muchacha, está a cargo del negocio. Por lo que averigüe no tienen mucha relación entre la muchacha y él. Eso es todo jefe.

- Hmm- dijo pensativo - Prepara una sala de castigo para la noche, voy a llevar a un mocoso- agrego.

- Oh jefe, no hacia falta que recompense mi investigación así, aún que se lo agradezco tengo muchas ganas de golpear a alguien- burló entre risas.

- Cállate Suigetsu, si quieres golpear búscate un pendejo que acose a tu novia. De este mocoso me haré cargo yo mismo- respondió y cortó la llamada.

Haruno Petrova...