Sasuke Uchiha, mejor conocido cómo "La Salamanca", hijo menor de Fugaku Uchiha el mafioso más temido y respetado en todo Japón, su negocio de narcotráfico y contrabando era el más extenso en el país y también el más peligroso.

Fugaku Uchiha nacido en Italia, hijo del más respetado capo en toda Italia Madara Uchiha, decidió extender el negocio a Japón quedando en Italia su hermano menor Indra al mando. En sus comienzos, Fugaku no era tan temerario, pero apartir de que su hijo mayor Itachi Uchiha aprendió a usar un arma, su negocio comenzó a hacerse respetar. Pocos años después al mayor y digno pródigio del negocio familiar, lo alcanzó en nivel y superó el menor, Sasuke, que con tan sólo diez años mato a tres hombres con dos balas.

Sasuke desde pequeño fue adiestrado en combate y en armas, ya que quiera o no iba a trabajar en el negocio familiar siciliano. A los catorce años su padre, lo puso completamente a cargo de la zona Sur de Japón, dónde tenía varios clubes ilegales. Desde ese momento el apellido Uchiha se comenzó a hacer temerario por los demás capos. Sasuke aún que sea el menor es el más cruel de los tres. Un sanguinario y despiadado, que mata y tortura sin piedad a las ratas.

Gracias a Sasuke, el negocio creció más y más, y ahora eran los dueños de todo Japón, manejando uno de los carteles mas grandes en Europa. Fugaku actualmente, habia dejado a cargo el negocio en manos de sus dos hijos hasta que se admitiera el nuevo Líder del Clan.

Itachi se encargaba del Norte y Sasuke del Sur, aún que en varias ocasiones el menor viaja a ayudar en alguno que otro asunto a su hermano.

Con tan solo veinte años, Sasuke, era el capo de la mafia más temido en todo Japón. A su suerte, su sucio trabajo, lo sabían ocultar, con su famosa cadena hotelera Italiana en todo el país "Baglioni Hotels" y sus clubes legales prestigiosos.

Sasuke aparte de ser el más temido, era el más deseado, nunca le faltó la atención de las mujeres el era un hombre muy apuesto y con muchos atributos físico. Alto y de pelo negro bien intenso, sus ojos con la misma intensidad de negrura. Facciones perfectas en su rostro y una sonrisa que deja mojada a más de una mujer. Su buen físico no tan marcado y su actitud fría y egocéntrica, ademas de su acento italiano que conquistaba a cualquier mujer con una facilidad impresionante. Un hombre apuesto y elegante, lo que toda mujer anhelaría para casarse.

Para mal trago, Sasuke no es ese tipo de persona que tanto sueñan, es un hombre de solo una noche. Nunca tuvo interés en una mujer, ni en una relación, la mayoría de las mujeres solo lo quieren por buen sexo y su ilícita economía. Nada que el mismo no le atribuye a sus amantes, pero nunca era suficiente para que llamen la atención del pelinegro. Hasta ahora, esa hermosa pelirrosa, con su belleza e inocencia tan impregnadas en su apariencia, lo hacían desvelarse por las noches pensando en ella. Desde que conoció a Sakura, todas las emociones que creía que no existían en él, despertaron, la mirada de esos ojos jades y el aroma de su piel. Una tentación tan irresistible que no lo dejaban dormir, una necesidad ciega de estar a su lado nacía en su corazón, y por primera vez decidió hacerle caso.

-¿Por qué me trajiste acá Sasuke? Ya te dije que vendo tu droga- gritó mientras intentaba moverse de la silla en que lo tenían atado. Una carcajada de Sasuke inundó la habitación ante su comentario.

-Creo que ya deberías haber entendido que no te traje aquí por el negocio Sasori- dijo Sasuke mientras le sacaba la navaja que tenia clavada en su pierna.

-¡Ahh! ¡MALDICIÓN! Sasuke ¿De qué putas hablas maldito?- grito Sasori, retorciéndose del dolor.

-Aléjate de Sakura- respondió limpiando la navaja en su pantalón negro.

-¿Sakura? ¿Todo esté puto escándalo por esa prostituta? - grito Sasori, mientras Sasuke terminaba de limpiar su navaja italiana, al oírlo se detuvo. Sus pupilas se contrajeron y la sangre dentro suyo comenzó a hervir rápidamente.

-¿Cómo la llamaste?.

- D-Disculpa Sasuke... Lo que quise decir es que no tengo nada con Sakura, solo me parece guapa y soy amable con ella- respondí nervioso.

- Sasori, ya se que no tienes nada con ella - dijo Sasuke levantando la cabeza para mirar los ojos llenos de miedo y pánico de aquel estúpido pelirrojo.

-¿Entonces por qué estoy acá?- preguntó nervioso.

-¿Esto?- sonrió - Esto es solo una advertencia. Para que la próxima vez que te acerques a lo mío e intentes ser agradable, lo pienses dos veces. Sakura è mia.¿Capisci?.

- D-de acuerd-o Sasuke, no me acercaré más a ella. - respondió asustado.

- Hmm- dijo y se dió vuelta mientras caminaba hacia la puerta - Suigetsu, termina con él, procura no darle en la cara- dijo Sasuke mientras salía de la habítacion.

- Claro jefe- dijo Suigetsu con una gran sonrisa.

Sasuke salió de la sala de castigos y subió las escaleras, saliendo al club nocturno. Adentrándose entre la multitud, que le abrían paso al temerario, llegó hasta la entrada donde estaba su guardaespaldas Juggo.

- Vámonos Juggo- ordenó Sasuke.

- Si jefe- respondió.

Juggo y Suigetsu, eran sus subordinados, aún que Juggo le sacaba tres años de diferencia y Suigetsu dos años, ambos le tenían mucho respeto y afecto. Suigetsu era el segundo al mando en el Sur, el se encargaba de vender la mercadería, Juggo por otro lado, se encargaba de mantener el orden en el Sur y hacer respetar a los Uchihas, no era tarea fácil.

Era domingo y Sasuke iba en su limosina a la casa de sus padres a almorzar. Su padre insistía en mantener la tradición italiana de almorzar los domingos en familia. Así que cada domingo Sasuke salía de la ciudad para almorzar con sus padres.

Mientras se baja de la limosina, podía sentir el fresco aire que corría, su olor era tan diferente al de la ciudad, ese olor le trasmitía mucha paz. «¿A quién me recuerda?» se cuestionaba. Suspiró y comenzó a caminar hacia la entrada, antes de abrir la puerta volvió a suspirar profundo y sonrió. «Sakura» recordó con una gran sonrisa. Abrió la puerta entrando a su ex casa.

- ¡Vaya rata!... No esperaba verte tan pronto, pensé que este fin de semana iba a descansar- dijo Sasuke.

- Ay primito, no me hables así- dijo Ino haciendo un puchero mientras Sasuke se acercaba y la saluda con un beso en la mejilla.

- Primo, hoy estás muy alegre - burló - ¿Hay alguna razón para tu tan repentina alegría?.

- Hmm. No sé de qué hablas- musitó con seriedad.

- No te hagas, toda la semana has estado insoportable. Y en especial con una persona- dijo Ino sonriendo.

-Ser un capo de la mafia, no siempre es muy gustoso bambina- evadió el tema.

- Si cómo no, ahora no te me escapas. ¿Por qué tratas así a Sakura?. - reprochó cruzándose de brazos, Sasuke solo se limito a mirarla como si no entendiera - Si piensas que no me di cuenta, eres un estúpido- replicó.

- Me cae mal- respondió Sasuke.

-No mientas, di lo de una vez marica- chillo Ino.

- Me tiene enfermo, no se lo qué me pasa. Se me es irresistible esa mujer, no puedo dejar de mirarla - confeso Sasuke.

- No lo puedo creer Sasuke- dijo tapándose la boca mientras reía.

-Maledetto stronzo (maldita imbécil)- murmuró.

- Te oí estúpido - exclamó enojada. - Sasuke, lamento informarte- dijo mirando al piso e intentando sonar dramática- Pero estás jodidamente enamorado- levantó la cabeza sonriendo.

-Hmm- se limito a decir, no sonaban tan mal esas palabras, capaz lo estaba -No está interesada en mí.

- Pues dudo que alguien se interese en ti si lo tratas mal... Debes intentar ser más amable con ella, así podrás conquistarla- le aconsejo Ino.

- Oye bambina, yo soy un experto en conquistar mujeres- la miro soberbio.

- Sakura es diferente, ya debiste haberte dado cuenta estúpido- le reclamó con los brazos cruzados.

- Tal vez tengas razón- dijo y comenzó a caminar para irse al comedor.

- Oye tengo un plan- gritó y Sasuke se detuvo de inmediato.

-Te escuchó.

- El sábado sal con nosotras y cuando nos vayamos, yo me voy con Sai y tú te llevas a Sakura - dijo Ino, levantó mucho interés en Sasuke su propuesta - Pero... Sakura no es ese tipo de chicas y lo sabes ¿Verdad?.

- Lo sé, no tengo solo esos planes con ella, me interesa de otra forma- respondió a secas.

-Vaya quién diría...-

- Ni se te ocurra terminar esa frase bambina... ¿Dónde está la rata de tu novio? - pregunto cambiando de tema.

- Está en camino, fue a ver a sus padres antes de venir- respondió la rubia.

-Hmm.

-Acuérdate que es tu socio, no uno de tus estúpidos compradores- reclamó.

- Yo no tengo piedad con nadie y lo sabes... Además solo quiero que busque una información- dijo para calmarla, continuando su camino hacia el comedor.

Ino era su prima por parte de la hermana mayor de su madre, Mikoto, la hermana de su madre, Anika, murió hace varios años, dejándolos huérfanos a ella y su hermano. Mikoto y Fugaku los adoptaron, Nagato el hermano mayor de Ino había jurado desde la muerte de su madre "... Apenas cumpla mi mayoría de edad, me haré cargo de Ino, sus estudios y la cuidaría yo mismo, también les devolveré todo lo que hicieron por nosotros tíos ...".

Dicho y hecho, Nagato hacia cinco años tuvo su mayoría y compró un penthouse en la ciudad, llevándose a Ino a vivir con él. El es muy orgulloso y leal, así que, que cumpla su promesa era de esperar. Nagato fue criado como un hijo más por Fugaku, ya que él era un poco más reservado, Fugaku decidió enseñarle cómo administrar y dirigir hoteles. Para su suerte, la gran inteligencia de Nagato que apenas con quince años dirigía la mitad de los hoteles de su tío, un trabajo que se le daba muy bien.

Al cumplir su mayoría su tío Fugaku, decidió dejarlo a cargo de la cadena de hoteles. Muy orgulloso por su sobrino que a pesar de las malas circunstancias daba siempre lo mejor y cuidaba siempre de su hermana menor.

Ino y Sasuke se conocían de toda la vida y vivieron juntos por mucho tiempo. Para Sasuke Ino era como su hermana menor. Tan solo tenía cinco y Nagato doce cuando su madre murió. No tenían padre, ya que se habían separado de muy jóvenes y el bastardo no se hizo cargo.

Ellos habían vivido muchas etapas juntos y cuando tenían quince, se distanciaron, ya que su padre lo traslado como jefe en Kobe, e Ino se mudo con su hermano. Por más de la distancia seguían siendo unidos. Se veían en el colegio y la mayoría de los domingos... o eso hacían. Desde que Ino había conocido a Sai hacia tres años en la preparatoria de a poco se habían distanciado, y esa era una de las pocas razones por las que odiaba a ese bastardo que oso intimar con su querida prima.

El día transcurrió con total normalidad muchas risas, ponerse al día con la familia, mucha comida. Al atardecer, ya se comenzaban a despedir. Oportunidad que vio Sasuke para hablar con Sai.

-¿Qué pasa escoria, de qué quieres hablar? - dijo Sai sonriendo mientras se sentaba en un sillón de cuero al lado de Sasuke.

- Necesito que me busques una información- respondió Sasuke mientras servía whisky en los vasos.

-¿De qué? ¿O de quién? Para que me lo digas tú personalmente debe ser importante- musito mientras tomaba un vaso y fruncía el ceño.

- Lo es - hizo una pausa mientras tomaba de su whisky - Es Kizashi Haruno, quiero que investigues todo de él. Toda la información que consigas de él, su familia, sus hermanos, su negocio, sus socios. Quiero que me traigas toda la información - contesto Sasuke, miraba fijamente a Sai, por su expresión en la cara era fácil deducir que Sasuke iba en serio.

- Eso tomara un tiempo- respondió mientras dejaba su vaso sobre la mesa. - Con qué Haruno ¿Eh?- burló mientras ponía una sonrisa pícara en su rostro.

-Sabes que no me gustan las bromas- dándole el último trago a su vaso -¿Qué tanta demora tendrás?- cuestionó.

-No lo sé, seguramente dos o tres semanas. No te puedo asegurar - dijo parándose - Pero confía en que la tendré- dijo mientras comenzaba a retirarse - Oye Sasuke.

-¿Qué?.

-Sabes que Sakura no es como las chicas con las que siempre andas, ¿Verdad?- atino Sai.

- Si fuera como las chicas con las que siempre me acuesto, no te estaría pidiendo que busques información detallada de su padre ¿No crees?- respondió arrogante.

Sai lanzo una carcajada, mientras de retiraba de la sala. Si de algo tenía razón, era éso.