Sasuke la besó con delicadeza expresando con su suave tacto todo el amor que por ella sentía. Aún sostenía sus muñecas sobre su cabeza le era inevitable no perderse en su labios cada vez que ambos se conectaban la magia estallaba.
Separó el beso y la vió fijamente a los ojos.
- Te haré mía - susurró enternecido sobre sus labios, sus respiraciones estaban agitadas.
Sakura lo observaba nerviosa, entregarse en cuerpo y alma era la muestra de amor mas pura que ella quisiera dar. Pero tanto ella como Sasuke sabían que en su mundo, entregarle su virginidad a un magnate mafioso significaba mucho más que un simple acto de amor.
- Amore mio, passeresti il resto della tua vita con me? - musitó Sasuke con su mirada fija sobre la suya.
Sakura sonrió.
- Sabes que no se italiano... ¿Verdad? - pronunció con timidez. La cercanía de sus cuerpos le producía una vibración intensa que ardía.
- Te tendré que enseñar mio cuore - sonrió y bajo su mano hasta la abertura abotonada de la camisa.
- Sasuke - susurró nerviosa.
Sasuke, no dudó en escuchar su respuesta comenzó a repartir besos sobre su suave y sedoso cuello arrancando suspiros de placer, lentamente desabotonando la camisa blanca de Sakura, descubrió su pecho de la prenda que solo era un límite más para anhelar su cremosa piel.
- Perfetta - exclamó al apreciar su delicado torso semi desnudo.
- Mmm Sasuke... Ahhh - jadeo al sentir sus labios sobre sus clavículas.
- Tutto mio.
Sasuke se alejo comenzando a quitar su camisa dejando a la vista su músculoso pecho trabajado. Un intenso ardor cubrió sus mejillas al verlo parado enfrente de ella tan impotente. Sasuke abrió la hebilla de su cinturón para quitarlo de un jalón, el sonido del mismo al caer sobre el piso provoco un respingo en Sakura, quién cada vez se sentía más nerviosa.
Bajo el cierre de sus pantalones y los retiró aligeradamente quedando con su única y última prenda, sus boxers. Las mejillas de Sakura tornaron un rojo aún más intenso y desvió la vista hacia otro lado, nunca había compartido tal intimidad con otra persona y de solo verlo, tan expuesto ante ella su nerviosismo la carcomía.
- Mírame - gruño, su vista volvió hacia Sasuke, quién se inclinaba sobre la amplia cama hacia ella nuevamente.
Sasuke deslizó sus grandes manos por sus torneadas piernas, dejando una cálida presencia ante su tacto. - Sasuke - pronunció con dificultad, tuvo que pasar salivar para lograr intentar articular otra palabra.
La sensación era tan intensa y extraña para ella, se sentía vulnerable, como una presa y Sasuke su cazador listo para atacar. El miedo la inundó llenándola de interrogativas. ¿Y si era eso lo que él quería de ella?; Tomarla y después olvidarse de ella y sus sentimientos. La inseguridad inundaba sobre su corazón afligiendolo. ¿Cómo podía entregarse a Sasuke de ser así?.
Sasuke detuvo sus caricias al sentir la tensidad sobre los muslos de Sakura, era normal que estuviese nerviosa pero aún así el miedo de lastimarla lo hastio.
- Mírame - le ordenó, lo molestaba la gran inseguridad que habitaba en su mente.
Lentamente sus ojos verdes iluminados por la poca luz del dormitorio chocaron con la oscura mirada de Sasuke, quién inclinado sobre sus piernas la miraba con una gran excitación en su estado más puro.
- Te voy a hacer mía. Mi mujer - recalcó, un pequeño nudo en la garganta de Sakura amenazaba con liberar un tormellino de emociones. La firmeza de sus palabras, le daban la seguridad que ella necesitaba.
- Voy a ser el primero y el único... ¿Amore mio, tú quieres éso? - aún que la posición era un poco comprometedora y el pequeño bulto en su boxer comenzaba a endurecer al ver la inocencia que reflejaban sus ojos jades, sus palabras eran sinceras y llenas de sentimientos. - ¿Quieres ser mía para siempre? - pregunto.
Sus ojos cristalizados reteniendo un caudal de lágrimas temblaban por parpadear y liberar ese profundo sentimiento de felicidad. La dichosa felicidad que tanto anhelaba su torpe y sensible corazón, la tenía tangente y enfrente. ¿Cómo podía dudar ante tal inmensidad de amor? ¿Acaso no se trataba de ello el amor, entrega y disposición?. Dudaba mucho de un significado preciso, pero si sabía en su totalidad, que Sasuke Uchiha la amaba y añoraba, como ella tantas veces soño y fantaseo que lo hicieran.
- Sí - respondió con seguridad, lágrima tras lágrima traicionaban su valentía al pronunciar esa decisiva afirmación, dando lugar a sus emociones a flor de piel. Sasuke aún no lo sabía, pero desde su llegada su corazón volvió a latir.
Sakura se acercó hasta la altura de Sasuke para alcanzar sus labios, lo besó con necesidad, necesidad por más de su tacto. Gimió al sentir como Sasuke subía su mano desde su muslo hasta su intimidad, el calor la embriagaba.
Sasuke metió su lengua en su boca de forma posesiva, tomando el completo control de la situación, su mano alcanzó el borde de sus bragas y jaló con ansiedad de ellas, rompiéndolas por el brusco movimiento. Al fin tenía pleno acceso a su tan hermosa vagina, tantas fantasías y masturbaciones que le dedicó a esa hermosa intimidad, al fin la conocería y la tendría sobre su pene.
Gimió sobre sus labios al sentir como la mano de Sasuke rozaba su intimidad, pasó un dedo entre sus labios. - ¡Ahh!- jadeo con sorpresa al sentir como el pulgar de Sasuke acariciaba su clítoris, tomo con sus manos los negros y sedosos cabellos de Sasuke ante las exquisitas sensaciones.
Sasuke movió su índice y lentamente lo metió en su intimidad. Sakura hizo una mueca de dolor al sentir como la penetraba su dedo. - Mierda - dijo con la voz ronca el.
- Sabía que sería así... Estás tan jodidamente apretada que si no te estiro te lastimare - gruñó sobre sus labios. - No puedo esperar para estar dentro de ti cara.
Sasuke bajo su rostro hacía su intimidad y por instinto propio Sakura intento cerrar su piernas. - Recuestate - ordenó y ella con nerviosismo se acosto. Sakura levantaba su cabeza cada tanto en un vano intento por ver qué haría.
Tras quitarle su falda, Sasuke comenzó a mecer su dedo lentamente dentro de ella. La mueca de dolor en el rostro de Sakura poco a poco se aliviaba, entonces, él comenzó a besar sus suaves labios vaginales con su atenta mirada puesta en sus reacciones. El rostro de Sakura había enardecido y estaba completamente rojo de la vergüenza. ¿Cómo el podía besarla en aquel lugar y con vellos?.
Un segundo dedo se adentro provocando sus gemidos, Sakura se removió contra él cuando la satisfacción la comenzó a sucumbir. Se sentía delicioso, sus dedos entrando y saliendo de ella mientras que su lengua rozaba toda su intimidad. Dejando de lado la vergüenza sus manos viajaron buscando su cabello y enredó entre sus dedos las herbas oscuras de Sasuke presionado contra su propio cuerpo.
Sasuke succionaba su clítoris y sus dedos bombeaban dentro suyo. La miro de reojo y sus ojos estaban completamente cerrados con fuerza e intentaba seguir con sus caderas el ritmo que el imponía. Cuando bombeo más rápido la escucho gemir en voz alta y rápidamente quito sus dedos para recibir con gusto su primer orgasmo.
Sakura estaba aturdida, sentía su intimidad ardiendo con ferocidad y le era imposible regular su respiración. Por el contrario Sasuke se encima arriba suyo y quito con delicadeza la última prenda que ella aún tenía, su sostén.
Sasuke llevo uno de sus senos a su boca, succionandolo y mordisqueando su rosado pezón. Con las yemas de sus dedos acariciaba su otro pezón endurecido, apretándolo y arrancando fuertes gemidos de Sakura.
Luego se acercó hacia su clavícula y dejo un rastro de marcas de mordidas en su blanquecina piel. Mi propiedad sonrió para sus adentros viendo cómo Sakura se aferraba más a su cuerpo de la excitación.
Tomo sus labios con pasión, hundiéndose en su boca y explorando cada centímetro con su caliente lengua. Sakura le correspondió tomándolo por la nuca e intensificando aún más la unión de sus bocas.
Con su mano libero su esbelto y duro miembro de su última prenda, dominante y firme lo dirigió hacia su vagina. Toda su sangre hervia ansiando infiltrarse por su húmeda y apretada vagina para tomarla con rudeza y reclamarla como su mujer. Mi mujer que maldito fetiche era la idea, casi como un sueño inalcanzable, he aquí estaba apuntó de culminar una pequeña parte de ese añorado deseo que conllevaba el hacerla suya, completamente suya.
Se separaron agitados y con ambos labios enrojecidos e hinchados por los demandantes besos llenos de pasión. Sakura desvió la mirada de sus ojos para entre ver por el poco espacio que había en sus cuerpos, el enorme y duro pene de Sasuke. Sus ojos tornaron un pequeño asombro al ver su gran anatomía masculina. Mordió ligeramente su labio inferior y vio como la mano de su amado acercaba su pene a su vagina.
Y lo sintió, esa cosa tan enorme rozando sobre ella, era mucho más exquisita la sensación que los dedos de Sasuke. Un gemido suplicante escapó de su boca, al sentir como su potente erección se frotaba de arriba a abajo, estimulandola abriendo sus labios vaginales para que pudiese recibirlo.
-Ti farò mio, mio, mio, tutto mio (te haré mía, mía, mía, toda mía) - musitó sobre su oído, ya no lograba contenerse más. La necesitaba ahora mismo, todo su cuerpo la reclamaba como si fuese un maldito drogadicto y ella la droga.
-Affonderò tutto il mio pene per la tua deliziosa vagina (Hundire todo mi pene por tu deliciosa vagina) - gruñó y succionó sobre su cuello, era tal la pasión que no le interesó en lo más mínimo no entender lo que su amante le recitaba, la fricción de su pene en su vagina le provocaban fuertes gemidos y una enorme necesidad de sentirlo, sentirlo dentro.
- Ti renderò mio, mio. Ogni centimetro della tua vagina sarà mio ( Te haré mía,mía. Cada centímetro de tu vagina será mío) - confesó, desde lo profundo de su mente la pasión por dominarla dió paso.
Con su mano disponible tomo sus muñecas y las colocó sobre su cabeza de forma posesiva, el tenía el control, hoy el la haría suya. - Mírame - le ordenó, el éxtasis de su miembro sobre ella era muy intenso, Sakura aturdidamente abrió sus ojos y chocaron con su penetrante y dura mirada, la cuál reflejaba control y poder.
- Quiero que me veas cuando nos unamos- dijo, Sakura entre abrió los labios para musitar una respuesta pero grande fue su sorpresa sentir como el comenzaba a entrar lentamente. Miro los ojos de Sasuke llenos de tensión, el se exigía todo su autocontrol para no entrar dentro suyo como una bestia y romperla, le era casi imposible.
Cuando llego hasta la mitad sintió una pequeña barrera con su punta, entonces la beso y termino de entrar en ella de una estocada.
Los ojos de Sakura se cerraron al sentir un dolor en su vientre bajo, pequeñas lágrimas abandonaban sus ojos cerrados sin su consentimiento. Sasuke se separó de sus labios y se quedo inmóvil dejándola acostumbrarse a su tamaño, con cuidado beso sus mejillas y lamió sus lágrimas diciéndole hermosas palabras para que se calmé.
La sensación de su vagina en su pene le era exquisita y sumamente apretada como pensó. Sasuke miro hacia la unión al sentir un líquido resbalarse entre ellos, el colchón comenzó a humedecerse y tornando un color rojizo. La evidente prueba de pureza que acababa de arrebatar. El sabía que algunas mujeres les dolía más que otras pero al ver tanta sangre debajo suyo un instinto que no conocía lo alarmó.
Cuando Sakura se calmo, comenzó a mover sus caderas, pero la exitacion de él fue mayor, tan estrecha y pequeña para su dura polla, sentía que le estrujaban su miembro con una intensidad culminante. Apretó el agarre en sus muñecas y comenzó a chupar sobre su sudoroso cuello.
- Ahh.. Ahhh...Ahhh - los gemidos de Sakura comenzaron a inundar la habitación, tanto como el calor que ardía sobre esa cama. Sakura se entregó al placer sintiendo como la enorme verga de Sasuke se deslizaba adentro y afuera de ella cada vez de forma más rápida y demandante.
La nueva sensación era tan rica, necesitaba sentirlo más dentro suyo y más duro. Rodeo con sus piernas la cintura de Sasuke pidiendo más placer, nunca imaginó que tuviese un lado tan pervertido, pero en ese momento lo conoció y como si fuese una reina que cualquier cabeza que pidiese la tuviera, demandó ante fuertes gemidos - Mass... Más rápido- gritó, por primera vez sintió la comodidad con otra persona.
Sasuke se movió más rápido y con mayor rudeza, el tenía el control y que su pequeña se dejará poseer y disfrutará, descolocaba su lado más caprichoso del sexo, quería darle tantas cosas y de tantas formas. Soltó el agarre en sus muñecas y sin detener sus fuertes y rápidas embestidas, tomo una pierna para colocarla sobre su hombro y penetrarla mejor.
- ¡Ahhh Sasuke, así! - chilló Sakura lo excito aún más y subió su otra pierna a su hombro, las tomo con fuerza y embistió con dureza, saliendo dejando la punta y entrando hasta el fondo.
- Perfetto, perfetto ... grida il mio nome, voglio ascoltarti (Perfecta, perfecta ... grita mi nombre te quiero oír) - nunca estuvo tan excitado, a tal punto de no poder hablar su perfecto ingles. Pero es que maldición, nunca deseo y necesito tanto a una mujer como a ella, era tan pasional y pura que los límites de placer a su lado no tenían culminación.
Sintió como su pene era apretado aún más fuerte, y embistió con más fuerza, las piernas en sus hombros se tensaron y vio como Sakura se arqueo y apretó las sábanas - Mierda... Ahhhhh Sasukeee - gritó, el orgasmo la culminó. Su primer orgasmo, el lo provocó y sería también el único que se los diese.
Continuó embistiendo con su verga dura e hinchada a punto de estallar, los fluidos de su vagina producían mayor lubricación en ella por lo que logro moverse más rápido y lo sintió. Su pene apretó con fuerza y salió de ella para acabar sobre su plano y delicado vientre, dejando todos sus semen sobre ella.
Su frente sudaba y su cuerpo perdió todas su fuerzas, ni en sus peores peleas contra su hermano se había sentido tan agotado, deslizó la mano sobre su vientre, exparciendo su semilla aún caliente hacia sus pechos, Sakura gimió al sentir como tocaba sus senos.
Se arrimo hasta sus labios para poseerlos, pego sus frentes y dirigió su oscura mirada hacia su mano que exparcia su semen sobre sus tetas. Los verdes ojos siguieron la mirada hacia abajo y un escalofrío de excitación le recorrió la cervical al ver el gesto tan posesivo.
- Eres mía - musitó - Solo mía, nadie más que yo te tocará... Ti amo mio cuore- dijo y la beso.
- No quiero ser de nadie más, eres la única persona capaz de hacerme sentir está enorme felicidad... Sasuke yo también te amo - confesó, sus miradas fijas entre ellos dos y sus labios ansiosos por sellar la promesa de amor. Sakura cerro sus ojos y Sasuke la beso.
Un suspiro frustrado escapó de sus labios luego de cortar la llamada que nunca tuvo respuesta. Había marcado siete veces, siete putas veces a Hinata y ninguna de ellas le atendió, todas sus llamadas fueron al buzón de voz. Optó por dejar un mensaje urgente.
Naruto: Necesito hablar contigo, llámame cuando puedas.
Aproximadamente hace dos días fue la última vez que hablaron y necesitaba saber algo de ella, ni siquiera en lo más profundo de su mente sabía por qué necesitaba charlar con Hinata, Quizá por costumbre se mintió inconsciente.
Pasó una mano por sus cabellos rubios, desde ayer y todo lo que restaba del maldito fin de semana tenía faena, definitivamente necesitaba desestresarse un poco, busco en su móvil la lista de contactos para llamar.
Sonó el tono de voz tres veces hasta que atendieron - ¿Bueno? - saludaron del otro lado.
- ¿Estás ocupada esta noche nena?.
- Mmm... Tengo planes con mis amigas.
- ¡Que va! Vente y luego te dejo con tus amigas.
Una carcajada sonora exclamó - No lo sé Naruto... Iría un poco despeinada ¿No te parece?.
- Vamos Shion, tu también quieres.
Bufo - Pasa por mi en veinte minutos.
- A tus órdenes - despidió para colgar la llamada, al menos liberaría un poco de estrés.
Se paró de su amplio sillón y guardo su móvil en su pantalón azul marino oscuro de vestir, se encaminó hacia el vestíbulo de su penthouse para recoger sus llaves, su arma, su caja de cigarrillos y su chaqueta de vestir a tono con sus pantalones.
Antes de abrir la puerta miro de reojo la fotografía sobre la estantería al lado de la entrada, sonrió inconscientemente. Era una foto con Hinata, se la habían tomado hace dos años cuando Neji cumplió su mayoría de edad e hizo una enorme fiesta en su casa de playa en Okinawa.
Fue uno de sus mejores momentos de su vida, recordó como bailo toda la noche con Hinata y también cómo terminó en plena riña con un maldito bastardo que le tiró un refresco encima. Abrió la puerta y salió de su departamento para buscar a Shion.
Salió de bañarse y se tiró sobre su cama, que pinche día tan agotador había tenido Nota mental: no salir un día de semana e ir al colegio trasnochada definitivamente no fue buena idea. Ladeó con su mano tanteando en su cama por su celular, cuando lo encontró lo tomo para revisar sus notificaciones, se comenzaba a exasperar que Sakura no haya ido a verla a la enfermería y que luego de llegar a su casa y marcarle para saber sobre ella, no le haya atendido ¿Estará bien?.
Mordió su labio intentando descartar la opción de que algo malo le haya pasado mientras desbloqueaba su celular. Tenía seis llamadas perdidas Maldición se recriminó al ver de quién eran. - ¿Debería contestarle? - se preguntó.
Rodó sobre su cama cuestionandose una y otra vez si debía hablarle Puta mierda Hinata, eres su amiga y te dijo que necesitaba hablar contigo... Capaz sea importante
- No. Se reprimió, dejate de estupideces y pensar en Naruto... Primero que nada tengo que saber si Sakura esta bien - se dijo para sí, volvió a voltear y agarró su móvil vio la hora [11:47p.m] - Mierda es un poco tarde - optó a la suerte y de igual forma marco su número.
Sonó el tono cinco veces y cuando al fin se iba a desistir por cortar y pensando lo peor por su amiga atendieron.
- ¿Hola, Sakura? ¿Estás bien amiga?... Me quedé preocupada hoy no me fuiste a ver y tampoco me avisaste.
-¿Hinata?- preguntó en susurro una voz masculina.
Hinata frunció el ceño ¿Acaso era Sasuke? - ¿Sasuke?... ¿Estás con Sakura?.
- Hmm. Si ella está dormida ¿Necesitas que la despierte?.
Hinata sonrió lasivamente Si cómo no, con razón la perra no respondía - No es necesario, Sasuke. Solo quería saber si estaba bien.
- Si, si lo está ¿Segura que no quieres que la despierte?.
- No gracias, de veras ¿Podrías avisarle cuando despierte que me llamé?.
- Claro Hinata.
- Muchas gracias... Adiós Sasuke - se despidió cortando la llamada.
Mierda ¿Y ahora qué? Su único plan era llamar a Sakura y que ella la ayudará a qué decirle a Naruto. Ahora tendría que especular que le aconsejaría su amiga.
Miro su móvil y el techo, su móvil y el techo. Móvil, techo, móvil, techo, móvil, techo. - ¡Mierda! - gritó frustrada. ¿Por qué era tan difícil tomar decisiones amorosas?.
- Bien Hinata... Naruto te dijo que te quería como amiga, pues por más sentimientos que tengas no puedes obligarlo a sentir algo más - se recriminó analizando sus propias palabras - Hablaré con el lunes en el colegio, lo mejor sería tener mi espacio- decidió.
Se levantó de su cama para vestirse con su pijama y seguir su plan de viernes por la noche, series.
Se estiró como un gato en el amplio colchón, se sentía tan renovada, tan femenina como una mujer, abrió lentamente sus ojos con una gran sonrisa esperando encontrar un enorme y esbelto cuerpo a su lado. Volteó su rostro hacía un lado y simplemente se encontraba vacío, bufó quería sentir esa sensación tan bien descripta en libros y novelas sobre levantarse por las mañanas y tener a tu amante durmiendo a tu lado.
En cambió de encontrar un amante, para mejor fue su sorpresa que encontró una rosa blanca con una caja negra del tamaño de un cuaderno, adornada con un moño rosa y una pequeña nota escrita a mano. Ansiosa se sentó sobre la cama para ver ese romántico presente que yacia a su lado en la cama donde ayer por la noche fue testigo de las promesas de amor y la entrega en alma y cuerpo entre Sasuke y ella.
Olió la rosa anhelando y fantaseando lo que diría la nota. Rápidamente dirigió su vista a la nota para leerla.
Mia cara, anoche me hiciste el hombre más
feliz del mundo, lamento no estar para ver
tú hermoso rostro al despertar, pero tenía
que trabajar.
Espero que te guste mi regalo amore mio
en el centro hay una sorpresa para tí.
Con amore: Sasuke
Chilló de la emoción, no había tenido la experiencia de ver a su amante a su lado al despertar pero esto, definitivamente esto era muchísimo mejor. Ya quiero ver la cara de Ino cuando se lo cuente
Desenvolvió la caja del moño, abriéndola lentamente, estaba llena de chocolates de todo tipo, sus ojos se abrieron fascinados ante tanta dulzura ¿Cómo sabía que amaba el chocolate? Se mordió el labio y miro al centro de la caja algo que llamo su atención. Una pequeña cajita de terciopelo color bordo. La tomó delicadamente y la curiosidad mató al gato, abrió la pequeña caja y se quedó esputrefacta al ver su contenido.
- Mierda - dijo, aún no reaccionaba. Definitivamente era un diamante demasiado enorme para un anillo, era demasiado hermoso, demasiado brillante, demasiado delicado... y ella demasiado joven para casarse ¿O no?. Aún que no le extrañaba para nada que pidiesen su mano a esa edad. Pues así era en el mundo de la mafia ¿Pero ella estaba lista para esto? ¿Acaso podría?. Un intenso miedo la invadió mientras tomaba la sortija y la sacaba de la cajita.
Nerviosa la colocó en su anular izquierdo, la deslizó delicadamente y para su sorpresa encajo a la perfección en su dedo, se quedó observando la joya tan fina y preciosa. Era un sortija de oro puro con una enorme esmeralda en el medio, que por Kami de solo pensar la fortuna que debió haber salido le producía un escalofrío.
Notó que tenía una inscripción en la parte baja.
𝒮𝒶𝓈𝓊𝓀ℯ
Figuraba, río por lo bajo, era estúpidamente posesivo y ella aún no lograba entender por qué eso era lo que más le encantaba y volvía loca por él. El sonido de la puerta la saco de sus pensamientos enamoradizo y rápidamente se cubrió su desnudez con las sábanas.
*Toc toc* volvieron a tocar.
- Señora Haruno voy a entrar, soy el ama de llaves... El desayuno está listo- Sakura se sorprendió ¿Sasuke tenía un ama de llaves? Que maldito cómodo bufo.
Se abrió la puerta entrando una dulce joven pelirroja con una enorme sonrisa en su rostro. Sakura la miro sorprendida, era una mujer joven, no aparentaba tener más de 30 años- Buenos días- saludo la empleada - ¿Gusta desayunar en la cama, Señora Haruno?- pregunto mientras se acercaba en disposición a Sakura.
- Buenos días- saludo amablemente Sakura mientras se acomodaba en la cama - Llámame Sakura por favor, no es necesario tanto formalismo... ¿Tú cómo te llamas?- preguntó.
- Oh qué torpe, cuánto lo siento no me he prestando. Mi nombre es Tayuya - se presentó.
- Yo soy Sakura, es un gusto Tayuya - sonrió, busco con su mirada alguna prenda con la cuál vestirse para ir a desayunar.
Tayuya se acercó a la cama con una bolsa y la colocó sobre la amplia cama. - El señor Sasuke me pidió antes de irse que le entegase ésto. Es ropa, espero que sea de su talla - río nerviosamente - Si gusta tomar un baño - se acercó hacia el lado derecho de la habitación y abrió una puerta - Aquí se encuentra el baño - sonrió.
- Muchas gracias Tayuya, eres muy amable - confesó sonrojándose.
- No hay de qué, llevo muchos años trabajando para el señor Sasuke y conocer su prometida es un honor - sonrió sinceramente, era una joven muy bella y educada. Aún que su último comentario le provocó un enorme sonrojo a Sakura Su prometida se repitió varias veces viendo cómo Tayuya se alejaba para retirarse del cuarto. ¿Acaso le había dicho a todos el mundo que ella era su prometida? Ni siquiera le daba una respuesta aún y él ya la declaró como su futura esposa.
No es como si fuese a rechazar su petición, simplemente que aún no estaba segura de si lo haría ¿O si lo estaba?. Mierda.
- Si gusta cuando esté lista, el desayuno está preparado abajo en el comedor - añadió con una sonrisa y cerró la puerta tras ella para retirarse.
Sakura se tendió sobre la cama nuevamente - Aparentemente me casaré con Sasuke - dijo mirando su mano con el enorme anillo en ella. Volteó su vista a la caja de chocolates a su lado y tomo uno para comer. Que manjar. Tomo dos más y se levantó para dirigirse al baño por una refrescante ducha.
Espero que les guste este cap. Me tarde mucho en escribirlo porque realmente quería transmitirles la pasión xd
