Durante toda la reunión miro fijo sobre la amplia mesa de madera negra avidriada, sobre el mismo vidrio se veía el reflejo del techo. Era tal el espejismo que logro observar como se veía interrumpido el reflejo por la sombra de las cabezas u brazos de las personas sentadas alrededor de la mesa.

¿Acaso no es así la vida? ¿Traslúcida y clara?. Si, la vida misma es así, es clara y con suelo firme, la vida misma siempre muestra su verdadera cara, solo que tú decides si ella se va a reflejar tal y como es en tí o si dejarás que las sombras contrasten tu reflejo vital.

- Sasuke - elevó su oscura mirada hacia el pronunciante, topando unos claros ojos azulados. Su querido padrino, Minato - ¿Estás de acuerdo? - preguntó.

Mierda. Demasiado inmerso en su momento filosófico como para prestar atención a sus negocios. ¿De qué hablaban? Ah sí... Esas ratas polacas

Observó a los presentes en la enorme sala de reuniones de su club Vermasont, suspiró - Hmm. Señores Akasuna e Hyuga, cómo estarán al tanto... Tenemos una plaga de ratas - expresó, a veces odiaba hablar de negocios - Por lo tanto hay que tomar riendas del asunto... Aún que está problemática les aseguro que no tiene porque preocuparlos. Nuestra organización se hará cargo - finalizó con una sonrisa. ¿Quién diría que debes en cuando el trabajo podría ser placentero? Más si se hablaba de exterminación de plagas.

La gran sonrisa cargada de orgullo de su padrino siempre se hacía presente tras finalizar reuniones de negocios. -Hoy te veo muy feliz Sasuke ¿Buena noche? - preguntó con picardía.

La mejor de mi vida Un hilo de nervios recorrió tras su espalda al pensar en la sorpresa que dejó en la cama a su amada ¿Acaso fue muy precipitado?. Mierda, no era momento de echarse atrás, volteó su vista a su padrino quien sostenía una mano sobre su hombro y le ofrecía una sonrisa llena de comprensión y amabilidad.

Sonrió placenteramente, mostrando sus blanquecinos dientes - Sí - pronunció, desvió su vista hacia el gran ventanal de la sala, su semblante cambió a uno totalmente serio- Avisa a Pain que necesitamos un favor - volvió su vista a Minato quién sus dos cejas se fruncieron - Yo me encargó de Itachi.

Dudo antes de responder, sabía lo que planeaba Sasuke y la idea no le agradaba - ¿Aún sigues creyendo que volver a juntarlos es buena idea? - pregunto con desgano.

- Ni lo creas, padrino. A mí también me disgusta la idea, pero ante todas las opciones es la mejor - confesó, dejando escapar un largo suspiró.

- Hmm, cómo digas Sasuke, espero que te encargues de la situación como de los negocios. Sin dudas tu padre te enseño bien - sonrió y metió sus manos a los bolsillos, se giro sobre sus talones encaminado su partida hacia la amplia puerta de mármol en la sala - Cambiando de tema, mañana iremos a pasar el día con tu familia Sasuke- detuvo su paso justo en la entrada y volteó para dirigirle una sonrisa.

Mierda lo que me faltaba Sonrió falsamente, mañana tenía planeado llevar a Sakura para presentarla en su familia, y que asistan los Namizake sólo provocaría que no solo Naruto lo intente asesinar si no también su padrino Piensa rápido extendió su sonrisa al recordar un propósito perfecto, el cuál su padrino no dudaría dos veces en no asistir.

- ¡Oh! - dijo con fingido interés - ¿Seguro?... Es decir ¿Sabes quién llegó ayer a la ciudad verdad? - cuestionó alzando una ceja.

La sonrisa de Minato se desvaneció cambiando a una actitud completamente fría. Sasuke rio al oír escupir maldiciones a Minato en italiano - ¡Va, qué va! Venga, el martes mi madre dará una cena para los Hyuga - avisó guiñando un ojo.

Minato resopló y miro su reloj ceñido en oro colocado en su muñeca izquierda, le guiño un ojo a su ahijado y se retiró de la sala dejando solo a Sasuke.

Eran las [11:00a.m] y ayer no tuvo tiempo de hablar con su hermano, luego de divertirse un rato con esos bastardos polacos, Sasuke, se había retirado apresurado. Toda la mañana le estuvo marcando al móvil, y solo le daba el buzón de voz. Ese maldito debe estar con alguna perra.

El ascensor de uno de lo hoteles más lujosos en todo Japón, Kesseki, freno en último piso. Abrió sus puertas que daban paso al penthouse del hotel, ocupaba dos pisos, todo el penthouse era avidriado en la parte exterior del mismo y daba una vista impecable a la enorme y calurosa Ciudad de Kōbe.

Itachi se adentró al departamento de su hermano con pasos que azotaban el suelo bajo su fría presencia. Definitivamente Uchiha Itachi era un bien y pronunciado capo, desde su magnate postura hasta su áspera y gruesa voz al hablar. El poder impregnaba cada destello de su cuerpo...

... Desde joven siempre fue así, ágil, precisó, sin rastro de emitir sus emociones y una descarada aura de frialdad que lo acompaña, esta última una característica esencial en la familia Uchiha. El gran famoso y temido linaje de capos sicilianos destacaban ante su frío comportamiento a riendas de cualquier asunto.

Itachi nació en Sicilia, desde muy pequeño fue notable su madurez mental, y los indicios de está marcaron su camino. Tenía tan solo 4 años y su tío menor Obito Uchiha, de 11 años fue el encargado de entrenarlo en artes marciales.

Aún recordaba con nostalgia como veía pelear a su padre con sus dos hermanos menores Indra y Obito, la simple admiración de añorar su combate a un futuro lejano era la incentivacion de Itachi para esforzarse y demostrarle a su padre que el sería su orgullo en la familia.

Y nunca se equivocó, tras la caída de Profesjonalni Zabójcy, su abuelo Madara Uchiha mejor conocido como "Fantasma" el líder del clan Uchiha, envío a su hijo mayor Fugaku junto a su nieto y su hijo menor Obito a tomar Japón.

Arrebatar terreno en Japón fue más difícil de lo esperado ya que lo primordial eran las vías de contrabando, debía ser susceptibles e infragadas ante cualquier situación. Su astuta mente fue la clave con tan solo 11 años de edad Itachi participó en la gran cruzada, Fugaku Uchiha cerró los puertos mas movilizados en Japón; Tokio, Osaka, Nagoya y Kōbe. Estos puertos eran los que mayor mercancía y alimentos movilizaban, debido a que sus vías marítimas eran angostas y de aguas calmas.

Itachi fue sub-dirigente en el piquete que inmovilizo el puerto de Tokio, el más grande, el líder a cargo era Minato. No era noticia que el puerto más grande en Japón era comandado por el mismo Danzou Shimura, ex miembro de la mafia rusa.

Rodearon todo el puerto, empezaron desde abajo y en silenció, desabordaron a todas las embarcaciones con pasajeros obligandolos a retirarse del mismo. Luego suministraron el edificio central de dirección en el puerto. Puerta por puerta, piso por piso, matando a cada subordinado de Danzou, Itachi se adelantó subió hasta el último piso. Él sabía utilizar armas, su tío Obito lo entreno muy bien y no le fallaría, no fallaría porque debía cuidar a su familia.

Aún recordaba, su pequeño hermano que había nacido hace unos cinco años atrás, Sasuke, el pequeño bambino desde que lo conoció juro protegerlo con su vida. Por él se sacrificaría a estás horrorosas matanzas en la que su padre lo involucraba, por él derramaría toda la sangre necesaria, todo por él para que cuando crezca tenga el camino libre, sin soretes que estorben su paso y pueda tranquilamente dirigir el negocio familiar. Su pequeño tonto hermano.

Empujó sigilosamente la puerta y en ese preciso momento conoció a la persona que traería desgracia y sed de venganza a su vida, de haberlo sabido en ese mismo instante, Itachi no habría dudado en asesinarlo pero a veces el destino nos tiene preparado otro camino.

Danzou Shimura estaba de pie frente al gran ventanal de la sala, viendo hacia afuera como su pequeño imperio caía, pieza por pieza, esos Uchiha se la pagarían.

Itachi sólo dijo - Lárgate muy lejos de Japón escoria rusa. Y si valoras la oportunidad de seguir con tú miserable vida que te doy, no volverás a meter tus narices con nosotros- por órdenes extrictas de Minato no lo mató, pero si lo dejo huir mintiendo que él ya había escapado cuando revisó la parte superior del edificio...

Freno su paso en el gran comedor del penthouse de su hermano, decidió ir a buscarlo por si mismo, necesitaban hablar y con urgencia. Tayuya el ama de llaves se acercó a Itachi para atenderlo - Buen día señor Uchiha- saludó cortésmente.

- Buona giornata Tayuya... ¿Puedes avisar a Sasuke que estoy aquí? Dile que es importante- dijo Itachi con sus manos metidas en los bolsillos.

- Disculpe señor Uchiha, el señor Sasuke salió hoy temprano por la mañana a una reunión - informó - No debe tardar en llegar - dijo mientras miraba el reloj en la pared.

Itachi resopló - De acuerdo, lo esperaré - dijo finalizando la conversación.

- ¿Gusta desayunar? La señorita Sakura está desayunando, se levantó un poco tarde - dijo con una sonrisa pícara.

- ¿Sakura? - cuestionó frunciendo el ceño ¿Quién carajos era Sakura?.

- La prometida del señor Sasuke - dijo Tayuya extrañada, era demasiado ambiguo que no reconociera el nombre de su propia cuñada.

Itachi se sorprendió por demás ¿Acaso había oído bien? ¿Prometida de Sasuke? - Bambina Sakura, por supuesto que desayunare con ella - dijo con una sonrisa.

Mientras Tayuya lo guiaba a la enorme mesa, no podía dejar de pensar en su estúpido hermano. ¿Prometida? ¿En serio? Es decir, tiene y apenas veinte años, y aún que Sasuke supo aprovechar muy bien sus veinte años, por momentos juraría que follo más que él, pero... ¿Casarse a los veinte? Respiró profundamente cuando llegaron al comedor.

Estaba bebiendo un café express junto a una enorme porción de tarta de ricota. Hacia años que no probaba bocado de una tarta de ricota, la última vez que comió una había sido hace 3 años atrás en el cumpleaños de su tía Kushina.

Sonrió melancólicamente mientras depositaba la taza con café en la mesa, miro su mano izquierda viendo detalladamente cómo esa enorme sortija resaltaba en su delgada y fina mano. De solo pensar en la reacción de Sasuke al decirle que sí aceptaría ser su esposa, su estómago daba un vuelco enorme por las emociones.

Fue sacada de sus más grandes añoranzas cuando Tayuya se acercó al comedor junto con un hombre - Buona giornata - saludó Itachi.

Sakura miró extrañada al esbelto hombre tenía un gran parecido a Sasuke y hasta podría decir que eran idénticos de no ser por las marcas de sus ojeras que resaltaban en su rostro, volvió su vista a Tayuya quien sonreía ampliamente.

- Señorita Sakura, el señor Uchiha desayunará con usted, mientras espera al señor Sasuke- informó.

Itachi la veía admirado, era increíble lo preciosa que era Sakura nunca había visto una cabellera tan exótica y unos ojos tan brillantes, destallaba frescura. No era el tipo de mujeres que su hermano apetecía estar acompañado, viéndola de reojo no mostraba un gran cuerpo solo unas buenas piernas que se veía a simple vista, no fue que comprendió la elección de su hermano hasta que terminó de arrimarse a la enorme mesa y la miro directo a los ojos.

Definitivamente era éso, su retorcido hermano la eligió por eso, esa mirada tan inocente como un conejillo de indias. Era una cautivadora mirada que podría dejar a cualquier hombre a sus pies, su ojos desprendían pureza, de esas que te reconfortan y te dan paz, de esas miradas que necesitas para tus peores momentos, de esas miradas que solo te da tu mamá.

- Itachi Uchiha- se presentó extendiendo la mano.

Sakura lo miro por unos instantes observando de cerca el enorme parecido a Sasuke, sonrió y extendió su mano hacia la de él - Sakura Haruno - dijo sonriendo.

Todo su rostro se desfiguró, él nunca expresaba sus emociones, pero oír esas dos palabras fue como una cachetada a la realidad. Inconscientemente su mano se tensó en el saludó y presionó un poco más en el agarre.

- ¿Te encuentras bien? - pregunto Sakura incómoda.

- Si disculpa - soltó rápidamente su mano - Así qué... ¿Haruno? - cuestionó con perspicacia.

Sakura dudó antes de responder - Sí - respondió mientras tomaba su taza de café para beber de ella.

- ¿Tú padre era Kizashi Haruno? - dijo mientras servía un poco de té en su taza.

- Así es - sonrió. ¿Acaso la estaba interrogando? - ¿Tú... Eres hermano de Sasuke? - pregunto.

- ¡Oh! Disculpa, cuánto lo siento. ¡Que modales! - farfullo - No me presenté correctamente, soy el hermano mayor de Sasuke - musito.

- Me hablo de tí, pero nunca mencionó tu nombre - dijo recordando una conversación con Sasuke.

- Hmm. No me sorprende - confesó mientras daba un sorbo a su taza - ¿Sabías que nuestros padres eran socios? - cuestionó.

Sakura dejo su taza y con una mirada petrificada miro al Uchiha ¿De qué hablaba? - ¿Disculpa? - inquirió con el ceño fruncido.

Itachi sonrió - Dudo que Sasuke te haya hablado de ello, hace apenas un año y medio que mi padre lo comenzó a alistar para ser el capo al mando acá en Japón - explicó con un semblante de tranquilidad - Los negocios se van renovando, aparecen nuevos socios, hacemos tratos mejorados, expandemos terrenos o los perdemos. Tu familia era nuestro socio en Polonia y a decir verdad era de nuestros mejores negocios... Lamentó mucho lo de tus padres Sakura, yo los conocí eran muy buenas personas - expresó compasivamente.

Una lágrima abandonó su ojo derecho y se deslizó alrededor de su mejilla, hacia tanto tiempo que no hablaba de sus padres. Esas palabras le calaron el corazón, lágrima tras lágrima. ¡Oh mamá, oh papá! ¡¿Por qué me dejaron?! No saben cuánto los extraño.

- Deja de hacer llorar a mi mujer - dijo una voz atrás de ellos.

Ambos voltearon a ver al cuerpo apoyado en el marco de la entrada al comedor. Era Sasuke, quién escucho lo suficiente de parte de su hermano.

- ¡Oh, pequeña rata! - dijo Itachi levantándose de su asiento - ¿Algún día pensabas hablarme de que te casarás con una mujer tan hermosa? - pronunció y le dió una bella sonrisa a Sakura, quién se limpiaba sus lágrimas.

- Tenía otros planes para presentartela... No estaba en ellos que irrumpieras en mi hogar para saber de ella - crítico. Itachi soltó una carcajada ante la testadurez de su hermano.

Sasuke se encaminó hacia Sakura quién se terminaba de secar sus lágrimas. Alzó la vista hacia arriba al sentir a un costado suyo una enorme figura.

Sasuke sonrió - Buona giornata mia cara - saludó y aproximó su rostro hacía el de ella en una leve inclinación. Depósito un suave y tierno beso en sus labios, lleno de dulzura y amor - ¿Cómo amaneciste preciosa? - pregunto al separarse.

- Bien cariño - respondió sonrojada, aún no se acostumbraba a las sensaciones que Sasuke despertaba en ella.

Sasuke admiro por unos segundos más esa vista tan cautivadora de su prometida y la volvió a su hermano, quién miraba la escena con una sonrisa llena de burla.

- Deja de mirarla - ladro - Tenemos que hablar - dijo con frialdad.

Itachi borró todo rastro de burla en su rostro y se puso serio - Sí - afirmó.

Sasuke volvió la vista a Sakura - Cara - llamó.

Sakura lo miró detenidamente - Ayer Hinata te llamó - avisó - Yo atendí, espero que no te moleste - dijo con una mueca.

Sonrió levemente de imaginar la expresión de Hinata al Sasuke atender su móvil - ¿Te dijo qué quería? - pregunto.

- Hmm. No, solo avisó que la llames cuando puedas - informó - Tengo unos asuntos no me tardo- dijo al ver a su hermano dirigirse hacia su antigua oficina, se inclinó nuevamente y beso su coronilla para luego retirarse tras su hermano.

La ciudad de Kōbe en el sur de Japón, a la luz del día desprendia todo su esplendor y belleza. Desde sus enormes edificios con una arquitectura desde la más moderna hasta la más antigua y con él hermoso verde de la naturaleza que rodeaba las afueras de la gran Ciudad.

Hinata caminaba por la avenida 95, era un día espléndido de radiante sol, decidió aprovechar la mañana de sábado y distraerse de sus horrosos problemas amorosos. Toda la mañana recorrió la ciudad en busca de remodelar su armario, entro a las mejores tiendas de ropa desde Gucci, Dolce Gabbana, Kevingston, Channel y los infraganti MAC y Maybelline New York.

Extasiada, y no más que sus pobres guardaespaldas quienes cargaban bolsas y bolsas de ropa, zapatos, carteras y maquillaje. Decidió ir a almorzar, necesitaba dedicarse tiempo para sí misma y superar de una buena vez a Naruto.

*Beep beep* *beep beep*

Checó su móvil que sonaba, sonrió con malicia y deslizó para atender.

- Hola bella durmiente - saludó Hinata.

- ¡Oh! Hola alcohólica sin rehabilitación... Sasuke me avisó que me llamaste ¿Estás bien?.

- Podría decirse que sí - Hinata freno en la acera esperando que el semáforo se ponga en rojo - ¿Y tú qué, ah? ¿Qué hiciste anoche puerca? - pregunto con picardía.

Sakura suspiró - Créeme que no me lo creerás - dijo mientras miraba su anillo, ni ella misma aún lo creía - Hoy iré a tu casa ¿Quieres? Me preocupas y más por ...

Hinata interrumpió rápidamente - Descuida, ni lo menciones. Ven hoy perra... ¡Agh! Ino quería salir por la noche a Osten.

- ¡Sí cómo no! - chillaron al unisono ambas. Una fuerte carcajada le siguió luego - ¿Quieres ir? - pregunto Hinata mientras cruzaba la calle.

- Pero sólo un rato.

- Eres una mojigata Sakura... - se quedó muda al ver quién se dirigía hacia ella por la misma calle - Oye zorra, te texteo luego ¿Sí?.

- ¡Bye cachorra! .

Colgó el teléfono y miró, a quién se detuvo enfrente suyo.

- Hinata ¿Verdad? - inquirió con sus voz tan pasiva.

Hinata sonrió levemente por la atención de que recordará su nombre - Sí ¿Lo recuerdas? - pregunto con una ceja alzada y una leve mueca.

- Cómo olvidar una cara tan hermosa - respondió.

- Toneri ¿Cierto? - imitio, lo cual provoco una risa en Toneri.

- El mismo muñeca - Hinata se sonrojo por como la llamo - Oye, se que es un poco extraño pero si no estás ocupada te puedo invitar a almorzar - propuso con una linda sonrisa.

Ahora que se fijaba atentamente en Toneri, logro observar cosas que ayer en su torpe encuentro paso por desapercibido. Toneri media 1,74 aproximadamente, era bastante alto y para nada masiso, su cabello era gris y sus ojos celestes claros como el cielo amaneciendo.

Tenía rasgos fáciles delicados que arraigaban aún más su semblante pasivo y tenía un ligero acento en su pronunciación que por lo que Hinata distinguía era italiano. Se mordió el labio por la propuesta, era muy tentadora y a decir verdad, no tenía mucho qué hacer.

- De acuerdo - respondió con timidez. Toneri extendió aún más su sonrisa y le ofreció su mano, un gesto demasiado caballeroso.

Cerro la puerta detrás suyo mientras se adentraba a la oficina abandonada - ¿Acaso no tienes empleados para la limpieza? - cuestionó Itachi al ver el estado de la misma.

- Oh sí. Pero al parecer omiten está habitación al no usarla, debería tomar medidas al respecto - dijo sarcásticamente, miro a Itachi y con la mano le ofreció tomar asiento - Tenemos que hablar de algo.

Itachi tomo asiento - Hmm. Antes que nada... Sasuke ¿Papá te está obligando a qué te cases? - interrogó.

Sasuke se tiró sobre su silla - Qué pendejadas dices bastardo - escupió.

- Sasuke sabes que pregunto porque me preocupo ¿Papá te está manipulando para que te cases con la hija de Kizashi? - cuestionó con frialdad.

Sasuke inspecciono el rostro de su hermano, el cuál aparentaba hablar en serio - No, Itachi papá no la conoce aún. ¿A qué viene este interrogario? ¿Acaso no apruebas mi decisión? - inquirió.

- Nada de éso, a decir verdad elegiste bien. Lindas piernas - dijo moviendo sus cejas de arriba a abajo con una sonrisa lasiva - Ya te enterarás del resto.

- Cállate pendejo... Itachi - resopló maldiciones italianas por lo bajo, no sabía que traía entre manos pero prefería no saberlo- Necesito un favor.

Itachi lo miro extraño - ¿Un favor? - Sasuke asíntio con la cabeza - ¡Oh! Sasuke Uchiha pidiendo un favor, interesante.

El menú era muy amplio, tenía varias opciones y estaba en inglés, se decidió por pastas al pesto con camarones. Toneri ordenó un ojo de bife con ensalada portuguesa - Y dime Hinata ¿Asistes al colegio donde nos conocimos? - pregunto una vez que el camarero se retiró con la orden.

- Si estoy en el último año, dentro de 4 meses finalizó - respondió - Y tú... Disculpa pero tú no tienes pinta de ser un estudiante - dijo con una sonrisa.

- Pues no lo soy, estoy aquí por negocios. ¿Qué edad tienes Hinata? - cuestionó.

Hinata observó el rostro de Toneri, el se veía mayor que ella pero no tanto - Dieciocho ¿y tú?- interrogó.

Toneri rio por lo bajo le gustaban las chicas con personalidad y simpatía - Veinticinco - musito - ¿Vino? - propuso alzando la botella, Hinata asíntio.

Justo su móvil comenzó a sonar, reviso en su identificador de llamadas quién era Lo que me faltaba era Naruto. Resopló frustrada y deslizó para rechazar la llamada, luego apago su móvil. - Disculpa - dijo levantó su copa y bebió un sorbo.

- Hinata ¿puedo hacerte una pregunta personal? - dijo Toneri, ella asíntio dudosa.

- ¿Tienes novio? - Hinata abrió sus ojos con sopresa ante la interrogante.

- N..no - respondió, agradeció por Kami qué justo el camarero trajo sus órdenes. Toneri sonrió ante su respuesta.

Sasuke salió de su oficina desbordando frustración, detrás suyo salía Itachi hecho una furia quién simplemente se dirigió a la salida sin despedirse. Convencer a su hermano de volver a trabajar con sus ex colegas, definitivamente no le agradó pero estaba casi seguro que tras largas explicaciones él lo ayudaría.

Miro la hora en su reloj de oro bañado en plata en su muñeca derecha [15:33p.m] ¿En qué momento?. - Tayuya - gritó desde el comedor, Tayuya rápidamente se acercó a Sasuke con un delantal y toda enharinada.

- ¿Necesita algo joven? - pregunto amablemente.

- ¿Dónde está Sakura? - interrogó mientras desanudaba su corbata.

- Oh la señorita Sakura salió - dijo, Sasuke frunció el ceño - Descuidé joven, Juugo la llevó fue a ver a su amiga Hinata - aclaro, Sasuke dejo escapar el aire relajado.

- Gracias Tayuya - dijo y se encaminó hacia su dormitorio.

Abrió la puerta del mismo y miro la cama, busco con la mirada el regaló que le había dejado a Sakura por la mañana. Bingo.

Camino hacia la mesa de luz al lado de la cama y divisió la caja cerrada, sintió un escalofrío antes de tomarlas y sentarse en la cama. La abrió lentamente, había algunos chocolates y la pequeña caja color bordo de terciopelo cerrada. La observó durante unos minutos y luego la tomó, la abrió rápido para calmar de una vez las ansias ante la decisión de Sakura - ¡Sí! - gritó.

La caja estaba vacía, su corazón sintió una calidez y su rostro tenía una enorme sonrisa. Mía

Se tiró sobre su cama y suspiró, no podía dejar de halagar a Toneri, se había comportado tan caballero con ella, habían hablado de muchas cosas desde sus gustos hasta recordar momentos divertidos de su pasado. Hacia tanto no tenía una conversación tan efusiva.

- ¿Y el te trajo? - preguntó Sakura mientras se colocaba crema en su rostro.

- Sí - respondió sonriendo - Me pidió mi número y me invitó a hacer algo hoy por la noche - agregó.

Sakura volteó en la silla giratoria con sus ojos abiertos de par en par - ¿Y qué le dijiste? - chilló.

Hinata se sentó - Pues tú qué crees perra. Hoy conocerás a mi nuevo amigo - dijo con una sonrisa.

- ¡Wow amiga! Yo que pensaba que todavía te sentías mal por mi estúpido primo, pero tú si que no pierdes el tiempo - musito Sakura con una ligera mueca.

- No seas baka... - Hinata suspiró pausadamente - Aún no olvidó a Naruto, es complicado... Simplemente estoy tratando de descubrir a mi nueva yo - explicó con desánimo.

- Pues yo te apoyo Hinata - dijo Sakura arrimándose a su lado - Yo quiero mucho a Naruto, pero lo que te hizo no estuvo bien. El tuvo que aclarar las cosas desde un principio así no había malos entendidos.

Suspiró - No importa, simplemente lo ignorare, para tener mi espacio- miro a Sakura quién frunció el ceño.

- ¿Ignorarlo? ¿De qué hablas? - interrogó.

- Ayer me llamo seis veces, mientras me duchaba y hoy mientras almorzaba con Toneri me volvió a llamar, tuve que apagar el móvil - explicó frustrada.

- Oye Hinata pero ¿Y si era importante? - dijo Sakura.

- No, no lo creo, de serlo me hubiera texteado. Simplemente me llamaba para hablar y quejarse de su trabajo, es algo que hacemos usualmente - recordó con tristeza.

- Cambiando de tema... - su semblante cambió a uno totalmente con picardía - Dime mojigata ¿Qué hacías anoche con Sasuke? - interrogó.

Sakura suspiró y mordió su labio inferior - Pues... Ya no soy virgen - dijo dudosa.

Hinata abrió su boca del asombró - ¡Oh no Sakura! ¡¡¡Sasuke Uchiha te desvirgó!!! - gritó con espantó.

- Oye maldita zorra por qué gritas - le pegó con una almohada.

Hinata rio - Tranquila. Amiga...¿Tú qué sientes por Sasuke? - preguntó más calmada.

- Lo amo - admitió. Hinata resopló Por Kami, Sakura eres una fácil - Ya se lo que debes pensar, pero es mutuo - explicó.

- ¿Cómo sabes? - inquirió con desconfianza, no le gustaba la idea de que Sasuke Uchiha lastimara a su amiga, sobre todo conociendo su fama entre mujeres.

- Si te cuento, tiene que quedar entre nosotras. Júralo- dijo firme.

Hinata la miro dudosa, pero a fin de cuentas era buena guardando secretos - Okey habla.

Sakura se mordió su labio inferior con nervios y lentamente levantó su mano izquierda. Hinata confundida siguió con la mirada el movimiento de su amiga hasta que su vista se topo con una enorme esmeralda en el dedo anular izquierdo. Hinata abrió sus ojos con asombró, ese diamante era enorme y muy brilloso de solo pensar cuánto costaría le corría un escalofrío.

- ¿Sakura? - musito dudosa.

- Me pidió matrimonio - dijo Sakura de una vez por todas.

Hinata sonrió enormemente y se lanzo sobre su amiga - ¡Ah! - chillo de la emoción - No lo puedo creer Sakura ¿Eso significa que él también te ama? - fue una afirmación más que una duda.

- Pues - miro su sortija y luego a Hinata - Eso creo.

- Oye pero espera. ¿Estás segura? Digo... Eres joven, no me gustaría que fueses muy precipitada - dijo con preocupación.

Sakura sonrió - Si lo estoy, Sasuke llena mi corazón con una calidez que hace mucho tiempo no sentía... Es amor Hinata - afirmó con melancolía.

Hinata sonrió - Oye ¿No le dirás a Ino?.

- Supongo que Sasuke querrá informarle a su familia él mismo, me pareció injusto irrumpirle ese momento sabiendo lo mucho que ambos se aprecian - explicó.

- Estoy de acuerdo.

Sakura volvió hecha una furia al penthouse de Sasuke, luego de que Juugo le informará que Sasuke lo envío a recoger sus pertenencias a su departamento y las trajera al mismo.

- Sasuke Uchiha - ladro cuando logro divisarlo sentado en el sofá. Sasuke volteó lentamente su vista y encontró a su pequeña conejita irradiando irritación pura.

- ¿Cara? - cuestionó sutilmente, se levantó del sofá para saludarla pero a cambio recibió un empujón.

- Me puedes explicar ¿Por qué tú empleado desvalijo mi departamento y trajo todas mis cosas aquí? - chilló efusivamente, aún que destilaba enojó, su voz y su mirada eran todo lo contrario sonaban tan dulces como siempre - Acepte casarme contigo, no mudarme - reclamó.

Sasuke sonrió y se lanzo contra Sakura en un fuerte abrazo, durante todo el día se preocupó por la respuesta que su pequeña le daría, por momentos temió el haber sido muy precipitado, pero al oír su afirmación su corazón volvía a latir con normalidad.

- Sasuke suéltame y explícate - gritó.

Maldijo por lo bajo - Mia cara - pronunció rozando con sus dedos su mejilla - Estoy teniendo unos problemas en el negocio, es por tu seguridad - explicó.

- Me se defender - ladro.

Sasuke la tomo por el mentón y su mirada cambio a una totalmente vacía y sin brillo, una que solamente utilizaba para ladrar ordenes - Te quedarás aquí hasta que terminé los problemas Bambina - ordenó.

Se sintió intimidada ante su reacción, nunca antes había visto esa mirada en Sasuke - Por favor amore - suplicó sus facciones se relajaron un poco- Si algo te pasará nunca me lo perdonaría.

Luego de unos segundos de silencio Sakura asíntio lentamente - Te he extrañado hermosa - confesó y acercó su rostro hacía el suyo.

- Yo también - añadió cuando los labios de Sasuke rozaron los suyos. Se miraron durante un instante y se fundieron en un beso.

Ambos se necesitaban, sus bocas ardían, Sasuke la tomo por las caderas uniendo más sus cuerpos y profundizando el beso, con su lengua exploro su boca, se sentía tan bien tomar sus labios. Se separaron jadeando y sus miradas se conectaron fijamente.

- Te quiero hacer el amor conejita - susurró Sasuke acercándose a su oído.

- ¡Sasuke! - protestó Sakura alejándolo de un empujón.

- Tú también quieres que te vuelva a hacer el amor ¿O no mia cara? - se acercó nuevamente a ella como un depredador.

Sakura sentía sus mejillas arder, aún le daba vergüenza la forma tal lasiva en qué le hablaba - Sasuke - advirtió, Sasuke rodeo su cintura con sus manos y comenzó a besar su delicado cuello.

- ¿Sí? - agregó.

- Te amo - dijo en un suspiro, Sasuke dejo su cuello para mirar sus ojos y sonreír.

- Yo también te amo amore - sintió sobre su pecho los pronunciados latidos de Sakura.

Bajaron de su limosina enfrente del club nocturno Osten el más popular en todo Kōbe, una vez que Sakura rodeo con su brazo el suyo metió sus manos en los bolsillos y los guió a la entrada.

Aún destilaba fuego de furia, no podía creer cómo venía vestida Sakura. La miro de reojo llevaba unas bucaneras negras hasta los muslos, una minifalda negra ceñida con una abertura en cada costado de sus caderas, un sutil top negro que dejaba al descubierto su ombligo y un abrigo de plush, que según él no cubria nada.

Odiaba la idea de que otros se la comieran con la mirada, era suya y de nadie más - Sakura, Sasuke - una voz tras ellos los llamo, ambos se voltearon.

- Naruto - dijo Sakura - ¿No trabajabas todo el fin de semana? - pregunto con nerviosismo. Definitivamente no era nada bueno para Hinata que Naruto haya venido.

Naruto beso su mejilla - Si Pinky - respondió - Pero necesito arreglar unos asuntos - dijo sonriente.