La miro nuevamente de reojo, no podía despegar su mirada de su tan pronunciada y esbelta figura femenina. Hinata, bajo todas esas prendas usualmente holgadas que vestía a menudo cubria su maravilloso cuerpo contorneado por sus voluptuosas curvas, y a decir verdad su atuendo las resaltaba.
- ¿Qué? - cuestionó con interés ante su atenta mirada, desde que la recogió de su hogar no la dejaba de mirar de esa manera.
Toneri dudativo la observó nuevamente, desde que conoció a Hinata a penas un par de días atrás, lo que más causo interés en él fue su delicado y femenino rostro. Sus tan finas facciones que parecían pinceladas por un lienzo eran precisas y perfectas combinando en conjunto con sus brillantes ojos perla, los cuales transmitían tranquilidad.
Pero en su enamoradizo recuerdo no observó tan detalladamente su figura femenina, la cuál no obstante, ahora que la veía tan pronunciada y al descubierto juraría que es de los mil demonios. - Eres muy hermosa Hinata - confesó tras un breve silenció. Hinata enrojeció ante el comentario, nunca antes un hombre que no fuese su padre o su primo Neji le había dicho esa clase de comentarios.
- Disculpa mi atrevimiento - se arrepintió - No quise incomodarte...
- ¡Oh! ... No es eso, muchas gracias - sonrió sonrojada.
- ¿Entonces? - interrogó.
- Pues... Simplemente no estoy acostumbrada a recibir ese tipo de ... halagos. Por lo tanto es un poco vergonzoso - río torpemente mientras volvía su vista hacia afuera de la ventanilla. Divisió una enorme fila de personas que ocupaba una cuadra entera, no le sorprendía en absoluto, Osten era la discoteca más distinguida y popular en el Sur de Japón.
- Tómate esto frentona - dijo Ino deslizando por la redonda mesa una pequeña copa de Martini. Sakura observó la copa con desden, odiaba el ginebra no había forma alguna en el planeta tierra que le gustara, giro su vista lentamente hacia su lado derecho.
Sasuke mantenía un brazo rodeando su cadera y con el otro terminaba de beberse de un trago su ron escocés. El choque del vaso sobre la mesa paso desapercibido por la fuerte música que provenía del sector para bailar. Miro por un instante sus enormes y fuertes hombros, sonrojandose al recordar su pecho desnudó sobre ella.
Movió sus cejas de arriba a abajo con una sonrisa - ¿Recuerdos? - Sakura bufó y volteó su vista al frente nuevamente - Cara, no me digas que aún sigues enojada ¿O si? - ronroneó en su oído.
Se estremeció por su aliento sobre su oído recordándole los susurros de amor que le recitaba ante noche mientras le hacía el amor. Maldita sea se mordió su labio inferior y elevó su mirada hasta encontrarse con la suya ¿Cómo era posible que Sasuke despertará todas estas nuevas sensaciones en ella? ¿Acaso el sabía que ella lo deseaba nuevamente piel a piel unidos? ... Por supuesto, y de seguro él lo anhelaba más que ella.
De un jalón la apegó a su esbelto cuerpo de forma posesiva - Quiero hacerte el amor desenfrenadamente - escupió exitado, nunca sintió tanto deseo por una mujer.
- Sasuke - reprochó y golpeó su hombro. Y aún que así ella también lo deseará no le dejaría servido en bandeja de plata sus deseos. Sasuke se había comportado como un canalla, desvalijo su departamento y la estaba obligando a quedarse en su penthouse ¿Quién se creía?.
- Sakura - saludaron cerca suyo, giro con una enorme sonrisa al oír aquella voz.
- ¡Hinata! - llamo alegremente. Hinata junto a Toneri se acercaron hacia la angosta mesa donde se encontraban sus amigos.
Sasuke miro detenidamente a Toneri y luego volteó la vista hacia Naruto quién aún no se percataba de la precensia de Toneri Ōtsutsuki...
... Sigiloso y desalmado, esas eran una de las pocas cualidades con las que se atribuían al último del Clan Ōtsutsuki con vida. Toneri más bien conocido como " El Rey del Tenseigan" hijo del famoso sicario más caprichoso y renegado en Italia, Hamura Ōtsutsuki.
Hamura, su padre, durante la mayoría de su vida trabajó para el Clan Uchiha en encubierto, asesinando a sueldo a varios políticos corruptos, tanto como también infiltrarse en la famosa mafia rusa. Su trabajo siempre fue precisó e impecable, una cualidad que sacó de su padre, él cuál fue la clave del éxito para los Uchiha.
Toneri por su parte, desde temprana edad siguió los pasos de su padre. Indra el segundo hijo de Madara Uchiha, y el nuevo líder del Clan Uchiha en Italia, acogió a Toneri tras la fatídica muerte de su padre con tan sólo 15 años.
Empezó con simples amenazas a deudores de la familia, quiénes apostaban a riendas sueltas en sus casinos o pedían un préstamo, los cuales en un lapso determinado debían cancelar. Sus siguientes pasos fueron más firmes y decididos, su primer asesinato a sueldo fue al diputado calabrese Chōza Akimichi, él cuál movía como títeres a la policía federal para encubrir sus asesinatos y dejar como culpables a la famosa mafia Siciliana, los Uchiha.
No fue hasta sus 19 años de edad, que se ganó su dichoso apodo. El consejo de Ministros estaba reunido en Catanzaro, Calabria, tras minuciosas protestas ambientalistas por la sobre deforestación en Italia, el consejo debía tomar medidas ante los manifestantes.
Había planeado el atracó con una semana de anticipación, cada uno de esos malditos ministros eran simplemente innecesarios políticos corruptos que mentian y manipulaban a la población con sus discursos romantizados sobre una falsa economía. El Tenseigan es una famosa leyenda proveniente del Norte de Italia, esté nombre pertenece a una técnica de cuchillas muy inusual que consiste en la repulsión y atracción de las mismas para su defensa.
La sala de juntas dónde se encontraban los cinco ministros del país daba vista plena a la ciudad de Catanzaro. Bastó con un simple apagón y lanzar sus afiladas cuchillas para convertir esa simple habitación en un baño de sangre...
Todos los presentes voltearon a ver a la pareja que se aproximaba a la mesa era la hermosa primogénita de los Hyuga junto a uno de los socios más temidos de los dueños de Japón.
- ¡Oh, Hinata! - exclamó Ino - Que bueno que llegas. Está frente de marquesina no bebé ni una gota de los tragos que le ofrezco - reprochó con enojo, se levantó de la mesa y se fue junto a Sai a la pista de baile.
Hinata con una media sonrisa miro el martini que Sakura tenía enfrente y luego a ella. - ¡Diaj! - exclamaron ambas al mismo tiempo.
Sakura se soltó del agarre de Sasuke y abrazo cariñosamente a Hinata - Oye cachorra, está demasiado guapo - susurró Sakura en su oído.
- Toneri - dijo Sasuke llamando su atención, aún que sabía de su llegada a la ciudad junto a su tío Indra hace apenas unos días, le intrigaba que estuviese con Hinata- Sasuke - saludó - Ha pasado tiempo ¿Verdad? - ofreció su mano al futuro líder del Clan Uchiha.
Sasuke apretó su mano y sonrió - Bastante. No esperaba verte por aquí - detalló mientras soltaba el agarre, recibió un codazo en su brazo seguido de una mirada furtiva de su pequeña prometida, sonrió por el simple hecho de recordarlo. Suya, su prometida, su futura esposa, su mujer.
- Permíteme presentarte a mi prometida, Sakura - dijo rodeando con su brazo la cintura de Sakura, quién se sonrojo por la presentación.
- Vaya, vaya - exclamó con una sonrisa mientras tomaba la mano de Sakura - Eres muy bella, gusto en conocerte Sakura. Soy Toneri Ōtsutsuki - se presentó.
- El gusto es mío, me hablaron muy bien de tí - confesó mientras sonreía a Hinata. La misma pronunció en silencio con sus labios un insulto.
Itachi se recostó sobre el sillón forrado en gamuza. Mierda y pura mierda. De todas las pendejadas que podría pedirle su hermano, justamente ese inusual favor era lo último que necesitaba. Aún que su desden era audito, algo aún mayor lo tenía preocupado.
Sakura Haruno. Aún no podía creer que esa chiquilla esté viva y hecha toda una mujer, pareciese tan solo hace un par de años cuando conoció a la pequeña primogénita de Kizashi de 4 años antes de que partieran a Polonia.
Sin embargó no dejaba de darle vueltas a una cierta premonición que arraigaba su mente desde que llegó a su casa. Definitivamente Sakura Haruno, tenía algún tipo de conexión con respecto al asesinato de Danzō y el nuevo líder Okrag.
Ciertamente sonaba paranoico, pues la única conexión a la mafia que esa chiquilla podría tener actualmente es que era la prometida del futuro líder del Clan Uchiha en Japón, su maniático hermano. Sakura, Sakura. Yo sé que te muerdes la lengua y te guardas algo.
Saco su móvil y busco la lista de contactos, ataría cabos sueltos durante sus tiempos libres, ya qué de todas formas y por más que lo convenzan de mil formas diferentes él sabía que algo olía a podrido.
Pego el celular a su oreja mientras el tono de voz sonaba. - ¿Qué va Uchiha? No me digas... Por fin dejas de ser un pinche egocéntrico y te acuerdas de tus amigos.
- Hmm... Lo que tú digas, necesitamos hablar.
- Pues ladra Itachi.
- Kisame - llamó - Personalmente.
- ¡Vaya! ¿Y quién murió? - se escuchó una carcajada.
- Por el momento nadie, pero con gusto te ayudo a llegar al cielo.
- Va, ya. ¿Qué tan importante es?
- No te gustará para nada, créeme.
- De acuerdo, te llamo en la semana Itachi... Oye.
- ¿Qué?.
- ¿Cómo está mi amor Miko..
Itachi cortó la llamada no estaba de humor para los fatídicos chistes de su amigo Kisame ¿Qué sucia prevención tenía con su madre que siempre la nombraba para su enfadó? Maldito perverso
Apretó sus puños por séptima vez desde que los vió ¿Qué hacia Hinata con ese estúpido sicario? No tenía tiempo de atender sus llamadas pero si de venir a modelarse junto a ese bastardo.
Se levantó de su asiento y a paso ambiguo comenzó a acercarse a la mesa donde estaban situados. ¿Qué era ese extraño sentimiento desgarrador en su interior? ¿Por qué le molestaba tanto el simple hecho de que Hinata lo haya ignorado? Pues sí, desde que Sai lo invito a salir junto a ellos una fuerte cachetada a la realidad lo hizo notar el comportamiento de Hinata. Lo ignoraba. ¿Por qué?.
Sakura miró aterrada a su primo acercarse a ellos, desde un principio supo que esto terminaría mal. - Mhh - se aclaró la garganta al llegar a su lado, todos voltearon a ver al aproximante.
Sintió su garganta seca y desde que decidió voltear no pudo quitar su mirada de él. ¿Qué hacía Naruto ahí? Siguió la vista de sus azulados ojos los cuales destallaban una furia insemejante, puestos en su mismísimo acompañante, Toneri.
- Hinata - llamo Naruto -¿Podemos hablar? - dijo posando su mirada inexpresiva en ella, dudo por un instante antes de levemente asentir.
La tomo por la muñeca y prácticamente la arrastró hacia el extremo de la barra. Toneri miró con aborreció el comportamiento de Naruto, lo conocía por ser el hijo de Minato Namikaze, socio de los Uchiha, pero sin embargó nada le provocaba más sepulcro que un niño encaprichado.
- Suéltame - rugió - ¿Qué te sucede Naruto? - cuestionó extrañada ante su comportamiento, nunca antes Naruto la había tratado de tal forma.
- ¿Qué coño haces con Toneri Ōtsutsuki, Hinata? - escupió, Hinata abrió sus ojos con sorpresa ¿Acaso Naruto conocía a Toneri?.
- E..es mi amigo - musito un tanto atemorizada. Naruto la miró fijamente ¿Cómo podía mentirle en su propia cara? Primero lo ignoraba, luego se modelaba con esas fachas tan escotadas y provocativas junto a un sicario a sueldo, quién no obstante le llevaba 7 años demás y para finalizar con esa falsa fachada le mentía en su propia cara. La mismísima Hinata quién siempre se sonrojaba y le sonreía al verlo ahora mismo le mentía descaradamente.
¿En dónde estaba Hinata Hyuga? Porque podía asegurar con toda su determinación que esa no era la Hinata que conocía - No me mientas - espeto con desden - ¿Qué crees que diría Neji si te viera pasearte con Toneri Ōtsutsuki? - cuestionó con reproché.
¿Acaso todo este drama era simplemente por eso? Por supuesto, no hay otra forma de la que le intereses Hinata con un dolor melancólico que pulsaba en su corazón descartó todo tipo de ilusión por Naruto. Ya no, ya no podía seguir así, ya no podía seguir ilusionando a su corazón con la falsa esperanza de que algún día Naruto la viese con otros ojos.
- ¡Basta! - rugió dolida, un nudo en su garganta amenazaba con liberar un mar de lágrimas - Naruto... Tengo cosas más importantes que hacer que tener esta clase de conversación contigo - dijo con su voz casi quebrada, dolía tanto maquillar tus sentimientos, dolía tanto ignorar tus sueños inalcanzables y mirar a otro lado.
- Sasuke... - dijo Sakura preocupada, hacia ya un par de minutos que Hinata se había ido junto a Naruto y aún no volvía.
Sasuke suspiró y se levantó con desgano de su asiento, miro a Toneri quién por su mirada a leguas notaba su enfadó. En ese momento no le gustaría saber qué clases de cosas pensaba en hacerle a su mejor amigo.
Se encaminó a través de la sección VIP, nunca fue de su agradó ir a una discoteca a bailar las aglomeraciones de personas usualmente lo fastidiaban. Con sus manos en los bolsillos pasaba por desapercibido las insistentes miradas de coqueteó que recibía, en una que otra ocasión hubiera llevado consigo a alguna de esas tantas sexys y lasivas miradas.
Pero ahora había una calidez que lo atrapaba y que el simple recuerdo de sus gemidos en su enorme cama hacían hormiguear sus bolas. Mierda. Esta noche le daría el placer inaudito de tocar el cielo, la follaria como un desquiciado, la necesidad de su piel sudorosa y sus gemidos era casi insoportable. Bella, bella, mia bella.
- ...Tengo cosas más importantes que hacer que tener esta clase de conversación contigo - escuchó, diviso rápido con la vista esa reconocida voz femenina. Bingo.
Naruto la tomo fuertemente de la muñeca - ¡Hinata, maldita sea! - gritó astiado por su ridículo comportamiento - ¿Qué demonios te sucede? Tú no eres así - exclamó molesto.
Lo miro con pánico, el agarré en su muñeca comenzaba a doler y las lágrimas que intentaba con valentía no escaparan estaban en su punto justo por explotar.
- Naruto - advirtió, su voz por lo general gruesa, hacia estremecer a cualquier por su tan demandante tono. Hinata vio a Sasuke detrás de Naruto con esperanza, ya comenzaba a asustarse por el rumbo en qué se dirigía la situación.
Rápidamente soltó el agarre de su muñeca viendo en evidencia la marca que fijo en ella por su fuerza. Se quedó observando en silencio la rojiza muñeca ¿Qué hice? Miro con terror su propia mano, la causante de lastimar a Hinata.
- Hinata... Toneri te estaba esperando - dijo Sasuke mientras sacaba una mano de su bolsillo y la colocaba en el hombro de su amigo.
Vio por última vez a Naruto, a quién amo toda su vida, a quién en su corazón lo acogió como insignia, a quién le enseñó la virtud de amar y desearle el bien a alguien, a quién le enseñó que los sentimientos no siempre son correspondidos, a quién le enseñó como pueden jugar con tu corazón y a quién ahora mismo le enseñó que los hombres cuando quieren pueden ser los peores bastardos.
La observó perderse entre las mesas y la gente del lugar, ¿Qué era esa agonía que acababa de despertar?. - Ruega que no se entere Neji - advirtió - Porque yo no te salvaré el culo, te la tienes merecido, cabrón - Naruto lo miro con rechazo, pero aún no determinaba qué le producía más conmoción.
- Hinata - llamo Sakura al verla volver - ¿Estás bien? - cuestionó, dudo por unos segundos antes de responder el pánico que le había provocado Naruto no le había dado tiempo de inventar una excusa.
- Si - mintió a los ojos jade de su amiga, desvió su mirada a Toneri quién la veía confundido - Me siento un poco cansada... ¿Te molestaría llevarme a mi casa? - pregunto.
Toneri la observó durante unos segundos y asíntio - Vamos, te llevaré - dijo extendiendo una mano hacia Hinata.
Miro nuevamente a su amiga quién la veía con plena preocupación en su rostro - Hinata...
- Estoy bien en serio - sonrió falsamente - Mañana te llamo ¿Sí? - Sakura reacia ante la respuesta de su amiga solo se limitó a dejar de insistir, Hinata no le diría nada.
Se acercó y beso su mejilla derecha - Me avisas cuando llegues - pidió, ella asíntio con una sonrisa.
Y así como llegó, la vio irse a su amiga ¿Qué había pasado? ¿Qué había hecho Naruto? ¿Por qué su primo era tan estúpido y no podía valorar a Hinata? Ojalá y no sea tarde cuando se de cuenta del inmerso y puro amor que Hinata le profesaba.
Unas enormes manos rodearon su cintura por detrás - Sasuke - susurró.
- Bailemos - dijo Sasuke a su oído.
- Me dijiste que no te gustaba - le recordó cuando puso su mentón en su hombro. Sasuke rió por lo bajo - No a mí no. Pero a tí si amore y quiero siempre complacerte - susurró.
Sakura se estremeció la decisión en la palabras de Sasuke siempre la sorprendían, era una persona que sabía lo que quería y lo tenía. Se encaminaron por la VIP recibiendo miradas venenosas, no era costumbre ver al Capo menor de los Uchiha tan apegado y cariñoso junto a una mujer.
- ¿Qué pasó con Hinata? - interrogó Sakura. Sasuke la guió de la cadera hacia las escaleras - No lo sé cara - mintió - Cuando yo llegue ya habían terminado de hablar - musitó mientras bajaban los escalones.
Se detuvo en el último escalón y con su mirada rebuscó sobre la enorme pista, para nada bailarían al lado de un par de imbéciles que se comieran con la mirada a su hermosa mujer.
- ¿Qué buscas? - preguntó intentando seguir su mirada. - Bingo - dijo Sasuke, bajo su mirada hacia Sakura - Vamos cara - la jalo de la muñeca hacía un lugar en la pista de baile.
Era una pequeña plataforma un tanto espaciosa la cuál estaba desocupada, Sakura se sonrojo al subir estaba muy a la vista de todas las personas en la pista - Ven aqui - ronroneó Sasuke jalandola del brazo hacia su cuerpo.
Yo por ti, tú por mí
Yo por ti, tú por mí
Yo por ti, tú por mí (Ponga lo billete', woah oh, oh oh)
Sakura nerviosa rodeo sus brazos alrededor de su cuello, nunca se había sentido una sensación así jamás. Sasuke tomo su cintura mientras se movían lentamente al ritmo de la música.
Colgando del cuello los juguetes (Del cuello los juguetes)
Rodeada de flores y billetes (Flores y billetes)
'Tamo Worldwide a machete(Así sí)
Y mira, bang-bang si con nosotros te entrometes (Pa-pa-pa)
No quiere que lo aprete (Yeah)
Me da igual si tu amor me compromete (Nah, me da igual)
Contigo puesto pa'l numero siete (Siete, siete)
Si me caigo que tú me sujetes (Eh, please)
Yo por ti, tú por mí
Que me pongan los grilletes (Los grilletes)
Meneaba sus caderas mientras Sasuke la apegaba aún mas a su cuerpo, sus caderas se rozaban causándole una fricción de exitacion. Una sensación que no distinguía comenzaba a enardecer sobre ella.
Somos dos cantantes como los de antes
El respeto es en boletos y diamantes
Se me para el cora' solo con mirarte
Porque a ti te canto pa' que tú me cantes
Somos dos cantantes como los de antes
El respeto es en boletos y diamantes
Se me para el cora' solo con mirarte
Porque a ti te canto pa' que tú me cantes
Se volteo quedando de espaldas, Sasuke deslizó sus manos recorriendo sus caderas y glúteos apegando su trasero aún más a su cadera, su conejita era fascinante, tan pasional, tan espléndida y fugaz. Sakura movia sus caderas al ritmo de la música dejándose embriagar por el momento, eran ellos y el mundo se había apagado, el calor que los rodeaba era tan intenso.
Yo por ti, tú por mí, quién lo diría
Eres única, mamacita Rosalía
Tiene el poder que mi mente desvía
Yo por ti por ahí, me tiraría
Tiene lo que otra no tenía
Muy diferente a lo que de ti me decían
Choqué con tu química, que suelte la mía
Lo que tengo lo gastaría por que tus ojos me brillarían y es que
Quién lo diría
Que hasta en la esquina este sazón sonaría
Choqué con tu química, que suelte la mía
Lo que tengo lo gastaría por que tus ojos me brillarían
Se sentía dichosa, pisando el mismo cielo y envidiada por el mismo diablo, porque a su lado tenía el amor más puro que algún día había soñado. La libertad absoluta de ser uno mismo y tener la calidez de unos brazos que te rodean y protegen. El éxtasis de sus manos recorrer sus caderas mientras las meneaba era el mayor lujo, se sentía una reina con una corona enorme y el mundo a sus pies si lo desease.
Dejó caer su cabeza sobre el esbelto cuerpo de su hombre, que llenadora era la calidez de sentirse deseado y amado. Sasuke acercó su rostro a su delicado cuello - Quiero hacerte mía - susurró lentamente en su oído, Sakura sonrió mientras seguían bailando, ella también lo deseaba.
Somos dos cantantes como los de antes
El respeto es en boletos y diamantes
Se me para el cora' solo con mirarte
Porque a ti te canto pa' que tú me cantes
Somos dos cantantes como los de antes
El respeto es en boletos y diamantes
Se me para el cora' solo con mirarte
Porque a ti te canto pa' que tú me cantes
- Mia cara, quiero hacerte el amor - musito en su oído, volteó su rostro lentamente hacia él, sus ojos oscuros llenos de exitación chocaron con su enamoradiza mirada. -Dime que si conejita, te deseo, te deseo, te deseo- recitó atrapando aún más su mirada.
Sakura sonrió - Si cariño - respondió viendo sus ojos, sus labios lentamente se encontraron ¿Acaso así era la felicidad?.
Durante todo el viaje fueron en silenció, no se animó a decir palabra alguna la expresión que Hinata cargaba solo amenazaba con derramar lágrimas. Toneri aparcó su auto enfrente del Hotel Kisko era donde vivía su primo Neji.
- Hinata - habló con un tono sorpresivamente tranquilo. Levantó su vista de su regazo y lo vio a sus celestinos ojos - Estoy bien, en serio - dijo con pesadez.
- Hinata... ¿Tú estás enamorada de él, verdad? - inquirió, sus perlados ojos se abrieron pero rápidamente su vista decayó ¿Tan obvia era?.
- Lo estaba - espeto mirando su muñeca rojiza, Toneri siguió la vista de ella y miro su muñeca - ¿Qué te hizo? - tomó su muñeca con preocupación.
- No es nada - respondió Hinata. - ¿Cómo qué no Hinata? - escupió Toneri, cómo había sido tan despistado para pasar un detalle así por desapercibido. Oh, bastardo Namikaze
Hinata se sintió inaudiblemente vulnerable era mucha presión por un día - Toneri, por favor - dijo y un sollozo escapó de sus labios.
- Lo siento ... Hinata seré honesto contigo - dijo Toneri, levantó su mirada y lo vio fijamente - Me gustas, eres muy hermosa y me gustaría conocerte mejor... Se que estás enamorada de alguien más me doy cuenta - musitó, Hinata apartó su vista decepcionada de sí misma.
- Pero si tú me lo permites - prosiguió captando su atención nuevamente- Yo puedo hacerte olvidar - deslizó un mechon de sus azabaches cabellos detrás de su oreja - Hinata ¿Me darías esa oportunidad? - inquirió cautivando sus perlados ojos.
Se mordió su labio inferior con tentación ¿Acaso eso no era lo que ella quería?. Miro a Toneri por unos segundos y asíntio - Sí - dijo casi en un susurró. Curvo sus labios en una enorme sonrisa, colocó su mano en su sonrojada mejilla y acercó lentamente su rostro hacía el suyo.
Nerviosa cerro sus ojos, la calidez de unos labios se posaron sobre los suyos era una suavidad exquisita entre sus bocas. Hinata se soltó y entrego su boca a Toneri, la apegó aún más a su cuerpo sintiendo sus grandes pechos sobre el suyo. Mierda Hinata era deliciosa.
Jadeando se separaron del intenso beso - ¿Quieres que te acompañe hasta arriba? - Hinata sonrió y asíntio.
Subieron al ascensor y presionó el último piso, Sakura agotada dejó caer su espalda sobre el ascensor - Sasuke... - llamó con preocupación, aún le había quedado mala espina por Hinata y Naruto.
Sasuke se acercó a ella como depredador - Dime que pasó co... - la irrumpió tomándola por sus caderas y aprisionando sus labios con desesperación, ansiaba arrancarle toda es maldita ropa y succionar cada parte de su hermoso y delicado cuerpo.
Bajo sus manos hacia su trasero y lo apretó con fuerzas con sus esbeltas manos. Sakura empujó sus hombros hacia atrás separando sus labios - Sasuke - dijo jadeando.
- No aguanto más - dijo sobre su cuello - ¡Te necesito! - exigió mirando a sus ojos jade. Jadeo ante la inmensa exitación que irradiaba, las ganas de que la tocará y devorará con sus labios explotaba en su interior.
Devoró sus labios nuevamente saboreando con su boca hasta el último rincón de la suya, enroscó una de sus piernas en su cadera. - Ahh - gimió Sakura al sentir sus labios succionar su cuello, la mano de Sasuke se deslizó sobre su muslo levantando su minifalda.
Miro de reojo el marcador de pisos, apenas iban por el noveno aún faltaban 7 pisos más ¿Cuánto más aguantaría sin arrancarle toda la ropa a su mujer aquí mismo?. Tomo su otra pierna y la enroscó en su cadera junto a la otra, Sakura dejó caer su cabeza hacia atrás mientras el besaba con ansias sus clavículas.
Subió una de sus manos hacia el escotado top negro y de un furioso jalón rompió la tela ¡Oh sorpresa! rugió de alegría para sus adentros al ver que su dulce muñeca no traía puesto sostén - ¡Sasuke! - chilló eufórica Sakura, qué maldito fetiche tenía con romper sus prendas.
Sasuke con su blanquecina sonrisa asomó lentamente su rostro a sus pechos desnudos, saco su lengua y lamió lentamente su pezón - Mmm - jadeo, rápidamente atrapó su seno izquierdo con su boca.
*Pim*
Las puertas del ascensor se abrieron al llegar al último piso, Sakura rodeo con sus brazos su cuello y el comenzó a caminar lentamente hacía dentro de su penthouse. Sin dejar de besarla subió por las escaleras con completa facilidad, como si llevase un sencillo costal de papas.
Al llegar al pasillo del segundo piso las ganas fueron tentación y no se resistió, con apuró su mano desabrochó su pantalón - Mia cara, ya no aguanto - musito mientras apegaba su espalda a la pared del pasillo.
La mano de Sasuke rebuscó sus bragas y con ansias la corrió a un costado. Sus piernas rodeando su cadera lo apretaron más, su otra mano dirigió su exitada verga hacia ella. La necesitaba tanto. Maldito néctar, maldita necesidad, maldita tentación.
La penetró lentamente sintiendo como se enterraba en cada centímetro de ella. - Ahhh - jadeo al sentirlo todo dentro suyo. La besó delicadamente sobre su mandíbula - La mia dolce bambola (Mi dulce muñeca) - recitó en un susurró.
Comenzó a moverse dentro suyo, tan jodidamente apretada y exquisita, sus manos estrujando su trasero - Ahhg - un fuerte gruñido escapó de su garganta al sentir los rasguños sobre su cuello.
- Sasukeee ... ¡Ahh!- Sakura gritaba sus gemidos haciendo eco sobre el desolado pasillo, sentía sus piernas agotadas pero aún así no quería parar con esa agonía de placer que Sasuke le daba. Quería que tomara su cuerpo de todas las formas más retorcidas que alguna vez ella se imagino pensar, quería que le hiciese el amor tanto como que la tomé de la forma más primitiva y salvaje del sexo.
Sus gemidos eran la más hermosa melodía para sus oídos cada vez sentía su verga ser más y más estrujada, Sakura simplemente era una diosa que irradiaba fuego y pasión en el sexo - Dolce, dolce spremimi di più ( Dulce, dulce aprietame más) - jadeó.
Apretó su camisa negra con fuerza desarmandose con la oleada del orgasmo, era tan intenso - Sasuke - gimió lentamente al sentir como aún se movía en su interior. Estaba tan cerca aceleró desenfrenadamente sus estocadas - Accidenti a me sei mio ( Mía, maldita sea eres mía) - gruño sobre su cuello al llegar al orgasmo.
Una gota de sudor resbaló por su sien mientras él intentaba regular su respiración. Jodida mierda, ya quería follar de vuelta. Sasuke elevó su mirada hacia Sakura y sonrió maliciosamente - ¿Qué? - cuestionó ella.
Sasuke curvo aún más su sonrisa y tomo fuertemente el agarre en sus caderas - Sasuke - chilló, se encaminó hacia el dormitorio con sigilo - Bájame - exigió.
- Mia cara, la noche es joven - dijo al depositarla en la cama, Sakura se sonrojo al entender su referencia. Tomo el cierre de la bota y lo bajo con sigilo dejando al descubierto la piel de su nivea pierna - Bella, bella - musitó deslizando su mano sobre su suave piel.
Echo su cabeza hacia atrás dejándose llenar por el placer de ser desnudada, sintió dos manos enormes sobre sus caderas - Mírame - abrió sus ojos con calma encontrando su lujoriosa mirada, él quitó con lentitud su minifalda.
Sus manos subieron desde sus piernas hasta sus senos estrujandolos, eran la perfección misma cremosos, suaves, entraban perfectamente en su mano y la mejor cualidad. Eran suyos.
Bajo hamburriento dejando un rastro de saliva con su lengua hasta sus bragas, delicadamente se las quitó observando a la perfección su preciosa vagina. - Sasuke - gimió al sentir su respiración cerca de su intimidad.
Pasó su lengua por sus labios lentamente disfrutando de la humedad - Mmm - sus piernas se juntaron por inercia ante el exquisito placer. Sasuke la tomo por sus caderas abriendo sus piernas, deslizó su lengua por sus labios arrancando fuertes jadeos de su boca.
Elevó su vista para ver a Sasuke lamer cada extremidad de su intimidad, quién miraba atento como un depredador sus reacciones ante él. La penetró con su lengua rápidamente, se sentía exquisito su lengua caliente moviéndose rápido en su coño - ¡Ahh! Más - gimió casi sin modular, Sasuke guió su pulgar a su clítoris masajeandolo rápido, su orgasmo estaba cerca.
Se sentía tan rico tomo sus azabaches cabellos con fuerza, jalando de ellos más hacia su intimidad - Ahh... Sasuke - gritó arqueandose al sentir el orgasmo aproximarse. Continuó penetrandola con su lengua sintiendo como llegaba al orgasmo, lamió con placer su orgasmo era deliciosa como toda ella.
Sasuke se levantó y rápidamente se despojo de su ropa con ansías, se acercó nuevamente y busco sus labios, suaves, carnosos y exquisitos. Miro sus ojos antes de besarla - Sasuke - dijo con una sonrisa. Sasuke la besó con anheló, con amor y deseo.
Bajo su mano tomando su erguida erección y rozando sobre su intimidad, apretó sus hombros ante la fricción y alzó sus caderas se sentía ansiosa por tenerlo dentro suyo.
De una fuerte estocada la penetró - Ahhh - gimió Sakura abriendo sus ojos, demasiado fuerte y salvaje. Sasuke gruñó y comenzó a moverse rápido - Montame cara - pidió.
De un jalón de tiro de espaldas sobre la cama y la sentó a horcajadas arriba suyo - Ahh - jadeó, apretó su trasero - Montame amore, te quiero sentir - gruño Sasuke.
Sakura elevó su cadera y se dejó caer pesadamente, mordió su labio aguantando gritar de placer en esa posición sentía cada centímetro de su enorme verga. Por Kami era tan rico, apoyo sus manos sobre su fornido pecho y comenzó a moverse de arriba a abajo.
Se sentía dichosa ¿Por qué Sasuke siempre la hacia sentir así? Amada, única y capaz de tener cualquier capricho. Empujando de su pecho aumento las estocadas moviéndose desenfrenadamente, Sasuke nalgeo su trasero. Maldita sea. Se veía tan jodidamente sexy y sus senos rebotando, si seguía así no aguantaría más.
Sasuke la tomo por sus caderas ayudando a penetrar mejor y más rápido - Sí Sasuke más - chilló de placer. Se arrimó y tomo un seno en su boca, comenzó a arquerse el orgasmo estaba muy cerca Sasuke la haría sentir el cielo nuevamente.
- Vente para mi cara - dijo tomándola de la nuca, dos estocadas más fueron suficientes para que el placer la arrasará - Ahhh - gimió, Sasuke continuó penetrandola.
La última estocada fue igual que la primera ruda y salvaje acabando dentro suyo. Se dejó caer hacia atrás atrayendola a su pecho. Maldición y mil veces maldición. Nunca en su maldita vida tuvo tan buen sexo, apasionado, rudo y tan jodidamente agotador.
- Ti amo - confesó suspirando, su respiración aún seguía agitada. Sakura apoyo su mentón en su pecho mirando con detenimiento a Sasuke - ¿Cariño? - llamó.
Sasuke bajo su vista hacía su dulce conejita - Mmm.. - inquirió. - ¿Cómo sabías que me gustan los chocolates? - preguntó sonriente.
Soltó una leve risa por su pregunta - Capaz suene raro... Pero eres muy parecida a mi hermano - deslizó un mechon rosa por su oreja.
- ¿A tú hermano? - cuestionó arqueando una ceja, él asintió - Sasuke.
- ¿Si? - inquirió - Te amo- susurró arrimándose a sus varoniles labios.
