Abrió sus ojos con asombró al sentir como una mano se posaba en su muslo izquierdo y se deslizaba. Instintivamente e intentando disimular, dirigió su mirada a Sasuke, quién conversaba descaradamente con su hermano enfrente de la enorme mesa.
- ¿Sakura? - musito su futura suegra, ella rápidamente volteó la vista sonriendo por su desprevenida distracción.
- Pues... Aún no he comenzado con la planificación de la boda- comentó apenada.
- ¡Ay Bambina! - exclamó elevando un poco su tono de voz, Sakura agradecía que la familia de su primo estuviese al otro extremo de la enorme mesa para no oír.
- Sakura, tienes que comenzar con los preparativos. ¡No tienes mucho tiempo! - dijo Mikoto alzando una ceja en forma de reprochó. Y es que era casi inevitable, siempre añoro una hija, una dulce y preciosa muñeca tal cual y como Sakura. Ella era perfecta, la mayor bendición y gratitud que pudieron tener los Haruno, esa joven mujer brillaba por su hermosura y simpatía misma.
Sakura iba a responder pero al sentir la mano intrusa de Sasuke rozar por encima sus bragas solo pudo cerrar sus ojos y apretar sus labios para que sus gemidos se quedarán dentro.
Mikoto al no recibir respuesta decidió proseguir por si Sakura aún no entendía; - Sakura, tienen que casarse antes o durante los primeros meses en que Sasuke asuma el mando como líder... Después sería muy atareado... Y peligroso - lo último lo dijo casi en un susurró, pero lo suficiente audible para ella.
Intentó articular palabra alguna pero un dedo de Sasuke se infiltró por sus bragas. Apretó la servilleta sobre la mesa evitando escapar un gemido - Sasuke no me lo había mencionado - rebuscó como último recurso para que la dejara de exitar de esa forma tan cruel. Itachi soltó una carcajada y Sasuke detuvo su mano para mirarla, sus ojos negros se posaron en su blanquecino cuello expuesto, Sakura simplemente le evitó la mirada sabía que no escaparía tan fácil.
- Come hai fatto a non parlargliene?! (¿Cómo que no se lo mencionaste?) - exclamó Mikoto con voz irritada, Sakura reprimió una sonrisa apretando sus labios.
- Donna testarda - maldijo Sasuke por lo bajo, mientras escuchaba las inumerables reprimendas de su madre en italiano. Adoraba con su alma a su bella madre, pero reiteradas veces se preguntaba cómo su padre aguantaba a esa mujer tan quisquillosa.
- É tua moglie.
- Mama - exclamó Sasuke.
- Mikoto, ya - pidió Fugaku, desganadamente Mikoto obedeció a su esposo. - Sakura deberán casarse pronto... Entenderás que es por simple precaución - concluyó a la conversación.
- ¿Precaución? - preguntó interesada, y aún que no le desagradaba la idea de casarse cuánto antes. En su lugar hubiera preferido esperar unos cuantos meses más para preparar todo con comodidad.
- Bueno... Seguramente es algo que quizás ya sepas - respondió Itachi. - Como sabrás en un Cartel al cambiar de jefe o capo que lo maneja, quien generalmente es un hijo del jefe actual o socio allegado y de confianza. Las demás organizaciones toman este pequeño pasaje de mando para atacar y apoderarse de territorios - explicó.
- Si, eso es algo que ya sé - contestó con extrañez - Aún qué... Tengo entendido que su Cartel es uno de los más grandes y también más antigüos. ¿También les sucede a ustedes? Porque sinceramente es algo que dudó mucho.
Era de esperarse que fuese tan inteligente... Espero que sepa quedarse calladita pensó Fugaku. Él y su hijo mayor cruzaron miradas ambos comprendiendose en pensamientos.
Sakura los observó y en ese mismo momento se sintió el ser más inútil del mundo Puta mierda. Había hablado demás, sí, y eso era algo que no pasó desapercibido para ellos. ¿Cómo pudo ser tan ciega para no comprender que simplemente los querian casar cuánto antes por gusto propio?. Cómo si a una de las mafias más grandes y temidas les pudieran tocar territorio. Si tan sólo Sasuke no la hubiera exitado así estaría más alerta.
- Sólo es por precaución - respondió Fugaku, con una sonrisa inexpresiva miro a su hijo menor - Sasuke creo que es hora de que hagas el gran anunció- pidió amablemente.
Una vez más levantó la vista y miro por el rabillo del ojo en la amplia mesa, casi sin pensarlo apretó sus puños por debajo de la mesa. Le molestaba. Cómo ella podía estar allí, sonriente, bella, extravagante y con una calidez casi envidiable. ¿Cómo ella podía estar allí como si nada?.
Hacia tan solo un par de días que le había confesado sus sentimientos llorando, destruída. ¿Cómo ella podía estar allí como si nada?. Cuando le confesó su amor y enamoramiento. ¿O acaso fueron mentiras sus palabras? Lo dudaba, pues sonaron tan reales, y si así lo fuera, por qué ella estaba allí, ignorandolo, radiando como nunca antes. Mostrando una culminante montaña de belleza.
¿Por qué ahora?. Nunca la vió así, siempre fue su dulce e inocente amiga ¿Por qué ahora captaba su atención?. Por el momento, había cosas más importantes y solo tenía de consuelo admirar desde lejos la calidez que ella irradiaba. Hinata.
En el otro extremo de la mesa, Sasuke se levantó de su asiento captando la atención de los invitados. - ¡Buona notte! - dijo en tono elevado evocando silencio en la mesa.
- Espero que estén disfrutando de esta hermosa velada - prosiguió - Quiero aprovechar esta íntima reunión con mis familiares, amigos y socios más allegados y de confianza ...- exclamó contentó, su oscura mirada se poso en él. Puto imbécil.
Desafiante y arrogante, algo tan propio de Sasuke. Desde lejos y apunto por anunciar el problema más irritante que en su ruin vida tuvo que aguantar, Naruto cerro sus ojos intentando acallar su furia en fuego.
No podía, no podía permitir que su pequeña prima sufra, no más de la miseria que ya tuvo. El infierno que vivió por la masacre de sus padres, fue tan horrible y duro para ella, quién siempre tuvo su vida llena de lujos y con amor por doquier. No podía permitir que Sasuke la lastimara. No lo permitiría, por más que le cueste su amistad y trabajo.
- ... Para comentarles la gran noticia.- musito con su sonrisa lasiva, le ofreció la mano a Sakura quién delicadamente la tomó y se puso de pie lentamente - ¡Quiero presentarles a mi prometida y futura esposa, Sakura Haruno! - anunció con orgullo mientras su mano libre tomaba su cadera para apegarla a su fornido cuerpo.
Inmediatamente el salón se llenó por estruendosos aplausos y diversos comentarios halagando a la joven pareja. Naruto desvió su mirada apretando los puños ¿Qué maldita necesidad tenía Sasuke de anunciar así su maldito compromiso?.
Dos horas después terminaron la cena, tras oír inumerables conversaciones de política tanto como recibir felicitaciones por su compromiso se retiraban de la mansión. Sakura se dejó caer en el asiento de la limusina inmóvil - ¡Necesito un trago! - dijo exhausta, Sasuke qué hablaba al móvil frunció el ceño en respuesta.
- De qué te quejas, tú no tuviste que aguantar a Ino enojada - se quejo Hinata, de solo recordar sus chillidos por no haberse enterado con anterioridad y por Sakura del compromiso, le provocaba migrañas.
Sakura no respondió, quizás en otro momento echaría sus quejas junto a su amiga de lo insoportable que fue recibir tantas felicitaciones y de cómo su futura suegra, Mikoto, la regaño por su alimentación tanto que le creo un plan alimenticio. Y por no olvidar que prácticamente la obligó a volver el fin de semana para empezar con la planificación de la boda.
- ¡Necesito un trago! - reiteró, aún que la repentina idea de que Sasuke la besara fogosamente durante el camino a su reunión le subía mucho el ánimo y sonaba mejor que embriagarse. - ¿Por qué no quieres ir con Shisui e Itachi? - cuestionó Sakura reincorporandose en el asiento, una vez que Sasuke salió de la limusina para hablar con su hermano.
Hinata la fulminó con la mirada - Porque quiero hablar con alguien - respondió, por el momento no quería hablarle a su amiga sobre las sensaciones que le provocó Shisui en el momento que se conocieron, ni mucho menos de como se miraron durante toda la cena.
- Pues ellos dos no son descerebrados y saben hablar en varios idiomas.
- ¡Ya zorra! - dijo Hinata - ¿Acaso me estás echando? - preguntó indignada.
- Solo te sugiero una alternativa de viaje conveniente para ambas.
- La limosina de Sasuke es amplia - exasperó.
- La de Itachi y Shisui es ¡Idéntica!- exclamó recalcando con efusión su última palabra.
Hinata abrió la boca cabreada dispuesta a responder pero abrieron la puerta. - Hola Shisui - saludó Sakura.
Él simplemente sonrió - Hinata... ¿Quieres viajar con nosotros? - pregunto cortésmente y con una sutil sonrisa - Es si gustas - prosiguió - Para que estos tortolos no te agobien.
Sakura miró con reproche a su amiga esperando a que aceptará. - De acuerdo - acepto ligeramente sonrojada, había sentido tan caballeroso que viniese él mismo a pedirlo. Mientras veía a su amiga bajar de la limusina espero entusiasta a Sasuke.
Era el tercer martini que pedía desde que había llegado, usualmente solo esperaría aburrido revoloteando un trago. Pero al parecer la mala junta de Sakura e Hinata lo estaban volviendo un alcohólico.
- ¿Tienes sed? - pregunto su amigo llegando a su lado.
- Últimamente sí. Llegas tarde como siempre - reprochó Deidara a Sasori.
- Ya sabes... Hay que salir bien preparado, uno nunca sabe cuándo podría conocer al amor de su vida - dijo con un media sonrisa.
- ¿Acaso sigues con esa pendejada? - ironizó - Necesito un favor.
Sasori lo observó durante unos segundos y sonrió, sabía a la perfección lo que significaba esa frase. Secreto por secreto. A pesar del negoció familiar, él usualmente trabajaba de su mayor pasión, hackeo virtual. Sasori desde sus 12 años descubrió el arte culinario de deep web, desde simples estafas o transacciones bancarias, hasta la venta y traslado ilegal de armas.
Su trabajo siempre fue en encubierto tanto como su identidad, aún que al pasar de los años supo confiar en su mejor amigo quién conocía de toda la vida. - No me digas... ¿Quieres otra navaja rusa? - arremetió con malicia.
Deidara se carcajeo - Eres un cabrón... Necesitó algo aún mejor pero este no es lugar para hablar de ello - informó señalando con su mirada hacia su costado.
- ¿Y?... ¿Ya son pareja?- preguntaron a sus espaldas. Hidan Akasuna resaltaba por su enorme estatura y su grisáceo cabello, y aún que su mejor atributo siempre fue su atractivo rostro lo que más destacaba y sacaba provecho era su arrogancia, volvía desquiciado a cualquiera.
- ¿Y tú ya te hiciste el tiro de cola? - contestó.
- ¡Cállense! - dijo en tono elevado Sasori - ¿Qué quieres Hidan?.
- ¡Oh! No confundas, no me interesa su afeminado encuentro - burló con una sonrisa - Ya llegaron los Uchiha - informó.
Deidara tomo de un tragó su copa y se levantó de su asiento - Vamos.
- ¡Vamos! ¿Y ahora que tienes? - reprochó mientras exhalaba frustrado en su blanquecino cuello. Usualmente Ino era una toda una dulzura mimada en el sexo, era demasiado romántica y un poco machista, pues siempre esperaba que él hiciera todo. Nunca sacaba a relucir su desesperación sexual.
- ¡Ya te dije que no tengo ganas! - reiteró elevando su tono de voz. Durante la cena, pudo distanciarse y no tener que lidiar con su despreciable y aborrecible presencia ¿Cómo pudo enamorarse de un ser tan embustero y traidor?.
No tuvo suerte cuando acabo la misma, ya que la metió a rastras y la trajo a su lujoso departamento. Para Sai no pasó desapercibido la actitud tan distante y antipática de Ino, quién generalmente resplandecía con su dulzura y simpatía sobre todo con él, su novio por más de un año.
- ¿Se puede saber qué mierda te sucede? - espeto ya enfadado, no había sido un buen día. Primero Sasuke lo llamo temprano en la mañana para saber si ya tenía listo la información que le había solicitado con anterioridad ¿Qué maldito psicópata se va a casar y no conoce a su esposa en su totalidad? .
Lamentablemente descartó la idea de responderle que le pregunté a Sakura, ya que por su humor era preferible no lidiar con Sasuke enojado. Por otro lado Aikara, su amante desde hace tres meses, lo estuvo llamando todo el día ¿Qué tanta insistencia tenía en comunicarse con él?. Por Dios, esta mujer no entiende el "solo sexo". ¿Tan desesperada estaba, para dejarle 5 llamadas y un correo de voz? El cuál no se inmutó en oirlo.
Y ahora... Ésto, su sexy novia con un maldito berrinche. Necesitaba sexo desenfrenado ¿Qué idea tan encaprichada traía en mente Ino para no darle sexo? Ella nunca de hacia de rogar, era tan sumisa, perfecta para él.
Ino lo empujó con una connotable fuerza - Quiero que te alejes de mí - advirtió furiosa, sentía sus manos sudar por la decisión que estaba a punto de tomar. Pero ella era... Ella era una Uchiha, y no dejaba pisotear su orgullo, ni mucho menos su dignidad por nada ni por nadie. ¿Quién carajos se creía Sai para hacerlo?.
Sai enfoco su mirada en sus celestinos ojos, se enfureció al instante al ver su estúpida e infantil actitud. Se levantó de sentón y la tomo bruscamente del brazo - ¿Qué pasa cielo? Si a ti te encanta que te toqué - pronunció con desden y enfatizando sus palabras.
Se alarmó por su tono y su agarre ¿En qué momento habían invertido papeles?. - ¡Suéltame! - chilló alejando bruscamente su agarre en su muñeca. - ¡No quiero estar más contigo, maldito puerco! - gritó eufórica - Estás en completa libertad desde ahora para follarte a tus zorras Sai... ¿Acaso no te complacía en la cama?... ¡¿Que tuviste que rebajarte al adulterio por placer?! - estalló Ino empujando su hombro.
No pensaba aguantar más a ese hombre tan mentiroso, el dolor que marco ver su infidelidad a sus espaldas era tan desgarrador. Le había roto su sensible corazón... A ella, quién era fuerte como un roble, tal cual como Sasuke y su hermano Nagato le enseñaron. Ella se dejó quebrar sentimentalmente por un bastardo ególatra. ¿Cómo pudo caer tan bajo?.
La mirada de Sai se ensombrecio, no le agradaba su actitud tan poco dosil. Levantó su amplia y pesada mano y la estampó directo en su delicada mejilla sonrosada. El estruendo del golpe resonó en todo el living de su departamento. - Mejor te calmas y paras de chillar o te irá peor - amenazó con su varonil voz.
Sus ojos se llenaron de lágrimas y el ardor en su mejilla cada segundo se volvía más insoportable. Mientras escuchaba los insultos de Sai hacia su persona, lágrimas se derramaban por su rostro acompañadas de fuertes sollozos. Él, él la había golpeado. ¿Cómo podía?. El quién juro amarla y cuidarla, le había mentido, engañado y ahora... La había golpeado.
- ¡Deja de llorar maldita sea! - gritó impaciente Sai, se podía ver qué a través de su ataque de ira que había un gran nerviosismo, cosa que no pasó por despercibido para Ino.
Lentamente limpio sus lágrimas y decidió concluir con su plan, no daría rienda suelta por un par de estorbos o altibajos. Aún que se vió encastrada contra la pared, tenía enfrente suyo a un mentiroso compulsivo, quién se mostraba como un ángel y por dentro era un demonio. Por otro lado, su reacción al decirle la verdad no fue buena pero se mantenía cuidadoso, Sai sabía su lugar. El era un simple perro investigador en el Clan Uchiha, y aún que el puesto se lo debía en gran medida a ella, eso no descartaba la realidad... El no era importante, ni mucho menos escencial para el Clan.
Retomó su compostura y valentía decidida a poner fin en buenos términos. - Escúchame - dijo, su voz sonaba tan apacible como si no hubiese sucedido nada con anterioridad. Sai se asombró al volver la vista a ella, se veía tan diferente a hace un momento y solo en ese instante dejo que el miedo lo invadiera, porque si esa perra abría la boca los Uchiha se encargarían de que su llegada a la muerte fuera anticipada y muy dolorosa.
- No quiero seguir contigo maldito puerco - espeto sin ningún temor en su voz. - ¡Hasta aquí llego está maldita farsa! - gritó.
- No te quiero volver a ver, ni saber nada tuyo. Procura mantener distancia y no te metas en mi vida - dijo con seriedad.
- Espera Ino.. ¡No yo...!
- ¡Cállate! - gritó interrumpiendolo - Y no me importan tus razones... Si valoras tu miserable vida, vas a hacer lo que te digo... De lo contrario me aseguraré de que mi hermano y mis primos sepan a pie de letra lo que me hiciste - dijo produciendole un escalofrío a él - ¡Y quién sabe, quizás hasta este de humor retorcido e inventé alguna que otra escena! - amenazó alzando el dedo y apuntandolo acusadoramente.
Sai la miro perplejo, trago con fuerza y se reprimio las ganas de propinarle una tremenda paliza a su psicópata novia. Suspiró hondo y se quedó en silencio, mientras la veía recoger sus cosas y retirarse. La había cagado, cagado hasta el fondo del puto océano.
Ino salió determinada, pero al subir al elevador su valentía y coraje la abandonaron, dando lugar al dolor que la acechó durante todo el día. ¿Por qué? ¿Por qué se había enamorado de un hombre como él?. Nunca más lo haría de nuevo, nunca más abriría su corazón. Malditos hombres.
- No me tardo cara - volvió a repetir besando su mejilla.
- Ya te escuché cariño - susurró en su oído, él volvió a sonreír y luego se separó para retirarse. Que exquisita era Sakura, que dulzura su perfume y sus ojos. Que delirio su voz, siguió caminando por lo largo de la estancia mayor donde se encontraba la VIP, miró con pesadez las escaleras antes de subirlas.
Todavía no distinguía el mejor atributo de ella, pero si había destacado algunos. Hasta el momento el primer lugar lo ocupaban sus gemidos diciendo su nombre, si seguía idealizandolos tanto se convertirían en fetiches pensó mientras subía las escaleras.
Aún que también adoraba sus dulces y delicados labios, tan distintos a los del resto del mundo, combinan a la perfección con su sutil sonrisa y rostro produciendo un efecto casi etéreo, angelical. Pero por momentos cuando la observaba distraída, natural, expuesta como humano al mundo observaba su conservación. Era una persona frágil, delicada, sus sentimientos igualados al cristal había que tratarla con algodón y cubrirla con seda. También brilla cuál diamante con su empatía y bondad ¿Cómo una persona así, terminó a su lado, a punto de ser su esposa?.
Se detuvo a centímetros de la puerta de reuniones, cierto escalofrío cubrió su nuca. No podía dejarse ver vulnerable, de ahora en más él sería el líder de todo el Cartel... Pero esa maldita, esa maldita y condenada hermosura se había entrometido en su vida y ahora aquí estaba, ocultando sus sentimientos para no verse vulnerable al mundo y el hecho de que le muestre una pequeña parte de ese lado a Sakura le provocaba cierto nerviosismo.
Sasuke abrió la puerta y todo su semblante cambió a uno completamente arrogante y serio. - ¡Buona notte! - saludó provocando un silencio en la sala con su presencia, se adentró con sigilo hasta el extremo superior de la mesa, lugar que desde hace meses ocupaba en cada reunión. El nuevo capo al mando.
Cuando tomo asiento en la rectangular mesa, su hermano mayor se acomodó en su asiento y empezó; - Ya sabrán todos el motivo de está reunión - comenzó - Necesitamos de su cooperación - dijo posando su mirada a quien tenía enfrente. Yahiko Namikaze, mejor conocido como Pain, observaba con indiferencia a su ex mejor amigo Itachi Uchiha.
Sasuke se aclaró la garganta - Seré breve - prosiguió Itachi - Tenemos una rata que se está desdoblando la vida por arruinar el negocio..
- ¿Tuvo éxito? - lo interumpio arrogante Hidan.
- No, guarda silencio marica - dijo Sasuke.
- Necesitamos exterminar está pequeña plaga, antes de que se vuelva un estorbo considerablemente insoportable... Es por esta razón que he solicitado reagrupar Akatsuki.
Deidara veía con sus ceños fruncidos a los tres Uchiha presentes, observó con detenimiento el parecido genético tanto como la actitud frívola que los tres presentaban. Malditos arrogantes
- Me gustaría saber por qué - consulto Kakuzu, él era un ex integrante de Akatsuki en su inicios antes de que se disolviera. Era alto y fornido, como la mayoría de los hombre en aquella mesa.
- A mi también - dijo Deidara, hablando por primera vez desde que entró a esa sala. Todas las miradas se posaron en él - Tienen demasiados subordinados para mandar a hacer una tarea tan sencilla...¿Algo peculiar que pasemos por alto o deberíamos saber? - pregunto descaradamente mientras los demás en la mesa apoyaban asintiendo su pregunta.
- Es verdad - añadió Kisame con una sonrisa burlesca en su rostro, debía admitir que sacar de sus casillas a Itachi era su parte favorita en el trabajo. El mismo lo miro con advertencia provocando que su sonrisa se borrará al instante.
Itachi poso su oscura mirada en el descarado que por poco y forma una revuelta entre ese par de ineptos, agradecía que solo los usará para combate ya que como socios estropearían los negocios por ser tan descerebrados la mayoría de ellos. Miro con sigilo al rubio que se encontraba enfrente de él dos asientos a la izquierda, le llamo la atención su pelo largo y rubio aparentaba estar bien cuidado pero cuando poso su dura mirada en sus ojos no hizo más que quedar callado. Eran brillantes y realmente grandes, sus pestañas rubias eran largas y bien onduladas nunca sintió tanta tranquilidad al admirar un par de ojos y se preguntaba si era porque su color era parecido al del oscuro océano.
Deidara inmudato cruzó una mirada retadora hacia Itachi, detestando a los Uchiha por su orgullo elevado y despreciable arrogancia dispuesto a no dejarse intimidar por su aires de grandeza. Terminó asombrado al observar con detenimiento que de los tres Itachi era el más guapo, y más de una vez se lo reprimio mentalmente al estar admirando de esa forma a un maldito Uchiha. Mierda
Sasuke decidió proseguir ante el silencio; - Mis hombres trabajan para mí - hablo por fin captando la atención de todos, por lo general siempre lo hacía por su gruesa y masculina voz era extrañamente sería que con tan solo orila te producía cierto nerviosismo.
- Y realmente por el momento los necesito trabajando para mí - pronunció - Tampoco y por el momento, puedo darme lujos de salir del país para cazar una estúpida rata rastrera... Ya que como sabrán, el cambio de mando es bastante atareado y hay demasiadas complejidades de por medio que debo hacerme cargo como para rebajar mi tiempo a una simple escoria - concluyó con todo su apogeo ególatra.
- Le he otorgado esta sencilla y divertida tarea a mi hermano... Por lo tanto espero que no me fallen - advirtió mirando a su hermano, desde que uno de los últimos atraques fue contra Sakura la necesidad de conocer a Zabija empezó a incrementar. Quizás era porque sus atentados eran igual de despiadados como los que él hacia o los haría, en cierto punto se parecían en ello. Genial ya tenían algo en común, dicen que con tus enemigos es con quién más te pareces.
- ¿Alguien tiene alguna duda o incoveniente más? - mascullo observando con frialdad a todos en la mesa. Nadie respondió; - De acuerdo, eso es todo. Por ahora - concluyó.
- Cuando dijiste un trago no creí que fueran 4 Margaritas - reprochó, Sakura la miro y sonrió - ¿No estarás borracha? - pregunto alarmada, primero y que nada Sasuke definitivamente la pondría en su lista negra si eso sucedía ¿Desde cuándo ese desgraciado la empezó a odiar? Maldición, Sakura tiene derecho a tener amigas lindas y divertidas se auto compadeció.
- ¡¿Qué?! - chilló indignada por tal acusación - No Hinata, no lo estoy... Oye vamos a bailar algo me dice que se demoraran más.
Hinata suspiró resignada - Espera - pidió, se sonrojo ligeramente antes de volver a hablar lo que provocó preocupación en Sakura - Te quiero decir algo.
- ¿Estás bien? - pregunto incrédula - Oye... ¿No es porque te pedí que vengas con Itachi y Shisui? ¿O si? - cuestionó.
- ¿Ah?... No, no es eso... Pero si es por Shisui - respondió, sentía sus mejillas arder. ¿Por qué se sentía así por él? Si tan solo se conocían hace un par de horas.
- ¿Qué te hizo? - dijo Sakura preocupada.
- No es eso, es que... Creo que.. ¡Ay carajo! No lo sé es sólo qué - Sakura miró preocupada a su amiga que tartamudeaba por explicarse.
- ¿Te gusta? - pregunto sutilmente con una sonrisa, Hinata se sonrojo y desvió la mirada. - Sí, no lo sé con certeza aún... Pero, siento una gran conexión y creo que es mutuo - dijo Hinata.
Sakura sonrió y asíntio en compresión, pues ella comprendía en su completa totalidad ese sentimiento, desde el principio sintió esa conexión con Sasuke - ¡Vamos a bailar! - anunció, Hinata asíntio necesitaba despejarse un poco.
Apenas alcanzaron un lugar en la enorme discoteca unos brazos rodearon las cinturas de ambas - ¡Quiero hundirme en alcohol perras! - gritaron y de inmediato voltearon a ver a Deidara quien sonreía y traiga consigo una gran botella de Brandy.
- ¡Vaya primo! Cada vez me sorprendes más con tu carácter, definitivamente es hereditario - burló en tono elevado por la música. Mientras bajaban las escaleras Sasuke sonrió ante el comentario, usualmente su fuerte carácter era algo que nunca podía mantener al margen por instinto siempre salía a relucir.
- Pues los genes a ti no te llegaron - dijo Itachi quien buscaba entre sus bolsillos con modestia su encendedor. - Cambiando de tema - contestó Shisui - ¿Viste cómo se te quedo viendo ese marica? - insulto riendo, Sasuke soltó una sonora carcajada.
Itachi se detuvo en las escaleras y busco con más efusión su encendedor - ¿De qué hablas? - dijo. Bingo, sonrió con audacia al encontrarlo en el bolsillo trasero.
Shisui iba a replicar pero Sasuke lo interrumpió - ¡Maldición!.
- ¿Qué? - replicaron ambos hacia Sasuke.
- ¿Dónde carajos se habrá metido? - dijo viendo hacia donde había dejado sentadas a Sakura e Hinata antes de irse. Busco con la mirada entre las mesas que había en la estancia VIP y no había rastro alguno de ellas.
- ¿De qué hablas? - pregunto Itachi desconcentrado.
- Esas dos, les dije que me esperarán aquí - espeto con enojo en su voz, Sasuke apretó sus puños. - Ya marica - dijo Shisui - ¡Yo te ayudo a buscarlas! - propuso.
- Estaré afuera - avisó Itachi mientras ambos comenzaron a irse a la pista de baile.
- ¡Otro más! - le gritó Sakura a Deidara quién tragaba como agua los toc toc de Brandy mientras lo grababa con su móvil. Hinata los miro y bufó Menos mal que íbamos a bailar se quejo.
- ¡Vamos a bailar perras! - gritó Deidara cuando le pasó la botella casi vacía a Sakura para que termine con lo que quedaba. Sakura de un tragó se bebió todo - ¡Sí! - chilló en respuesta, se sentía completamente libre y todo le causaba gracia.
- ¡Ya era hora! - dijo Hinata mientras comenzaba a caminar a la pista. Ambos se vieron y la siguieron indignados ya que no tomo ni una gota de Brandy.
- ¡Hinata! - le gritaron ambos, ella volteo la vista sin detenerse pero antes de responder de vió estrellada contra un fornido cuerpo.
- ¡Auch! ¡Lo siento! - se disculpó meintras veía con quién se topo. - Se nos está haciendo costumbre ¿No crees? - dijo una voz que reconoció al instante. Abrió los ojos de sombre manera.
-¡¿Toneri?! - pregunto sorprendida. - Él mismo - respondió.
- ¿Q-qué haces aq-qui? - cuestionó Hinata.
- Trabajo preciosa... ¡Oh! Que descortés, no te he saludado- dijo, Toneri tomo su delicada mano y depósito un suave beso en ella.
- ¡Hola muñecas! - le dijo Deidara a dos chicas que estaban bailando muy apegadas sensualmente. Sakura miró como Hinata hablaba con alguien pero desde donde estaba no lograba observar con claridad quién era - ¡Oye Dei! - gritó, pero él estaba demasiado distraído con esas dos chicas rubias.
Unas manos tomaron su cintura y todos sus sentidos que se encontraban desorientados se pusieron alertas - ¡Dei! - chilló asustada.
- ¡Sakura! - la voz de quién la tomaba la tranquilizó, volteó sobre si y sonrió al ver a Sasuke. - Me asustaste - le susurró mientras lo abrazaba. Deidara miró hacia donde estaba Sakura con una gran preocupación que al ver la asquerosa escena con Sasuke, descartó que necesite su ayuda.
- ¡Nos vamos! - ordenó Sasuke cuando Sakura se separó de él. La estuvo buscando por veinte minutos preocupado y ella estaba aquí con ese marica, él cual le específico claramente no acercarse a él. Volvió a mirar a Sakura y notó su estado de ebriedad, apretó la mandíbula intentando contenerse no era momento para reprocharle.
- Pero Hinata... - replicó Sakura pero se vio interrumpida; - Yo la llevaré ¡Descuida! - anunció Shisui con una sonrisa - ¿Dónde está? - pregunto interesado.
- Allí- señaló Sakura, Shisui miro en dirección y observó como le besaban la mano a Hinata, la misma mano que él había besado. Sin siquiera despedirse de Sakura y Sasuke fue a grandes zancadas hasta Hinata.
Mientras mas se acercaba y veía como ese hombre miraba a Hinata más le hervía la sangre. ¿Por qué se sentía así?. Con suma delicadeza, al llegar, tomo a Hinata por su hombro izquierdo y la atrajó hacia sí, en signo de posesión.
Toneri observó a Shisui y sonrió con extrañes - ¿Shisui? - arremetió incrédulo. Teniéndolo en frente observó por encima de la poca luz que quién estaba coqueteando a Hinata era ni más ni menos que el perrito faldero se su padre Toneri Ōtsutsuki.
- ¡Oh, Toneri! - saludó sin importancia - ¿Negocios? - pregunto con su sutil sonrisa de siempre.
- ¡Sí! - respondió él, aún que observó como sostenía a Hinata y su semblante cambió - ¿Se conocen? - les cuestionó.
-Hinata es hora de que nos vayamos. Yo te llevaré - ordenó sin esperar respuesta.
Hinata quién aún estaba atónita por la repentina actitud de Shisui solo asíntio confundida. - Eh... Luego hablamos - dijo Hinata a Toneri con una sonrisa, ignorando por completo lo que en él había provocado.
- ¿Por qué no? - se quejó, Sasuke la observó con sus brazos cruzados y se reprendió seriamente al momento que decidió traer a Hinata y Sakura.
- Estás ebria - respondió sin importancia, dejó caer su espalda en el asiento trasero de la limosina y observó la ventana. La verdad que sí tenía, muchísimas ganas de follar a Sakura y la idea de hacerlo en la parte trasera de su limosina lo exitaba.
- Pero tú me lo prometiste - volvió a rogar, Sasuke suspiró cansado y cerro sus ojos con impaciencia. - Sakura - advirtió, pero fue tarde cuando abrió de nuevo sus ojos, ella había bajado la parte superior de su vestido y dejando expuesto su torso desnudó.
Exhaló pesadamente mientras observaba su cremosa piel y sus erectos pezones los cuales destallaban en su torso pidiendo de su especial atención. La tomo de la muñeca y sin que Sakura tuviera tiempo a reaccionar ya se encontraba sentada a horcajadas sobre los muslos de Sasuke.
Se miraron durante unos segundos, los cuales parecieron eternos, su amplia y gruesa mano acarició con sus ásperos nudillos la delicada mejilla de Sakura. Ella gimió ante su tacto, anhelaba el placer, ese oscuro deseo que Sasuke le enseñó. Desde hacía tan solo unos días se había vuelto adicta a él, sus labios, sus manos las sensaciones que él la hacía sentir, como una extravagante e inalcanzable mujer fuerte, poderosa y sobre todo; libre.
Quería que Sasuke la lleve nuevamente a culminar el placer, se avergonzaba cuando se encontraba pensando en sus caricias y como le hacía el amor. Pero era inevitable, lo necesitaba era la única persona que le demostraba su amor hacia ella, se sentía tan completa como si el vacío que había en su vida desde hace años se hubiera llenado.
- Te amo - susurró con total sinceridad sosteniendo la mirada sobre él. - Ti amo - respondió él cuando la atrajó con la mano en su nuca hacia sus labios. La besó degustando su suaves labios e ignorando el fuerte sabor a licor que desprendía.
Su otra mano lentamente subió desde su cadera hasta su seno izquierdo acunandolo con total delicadeza. Ella gimió sobre su boca, movió sus caderas ansiosa los efectos del alcohol la desesperaban.
Su otra mano tomo su otro pezón y comenzó a pellizcarlos exitandola - Mmm - gimió mordiéndose el labio por las sensaciones. Se aferró más fuerte sobre sus hombros, repentinamente sintió que todo le daba vueltas y su cuerpo se volvía más pesado, pero Sakura no quería eso, lo quería a él, adentro de ella.
- Te necesito - rogó, Sasuke la miro con un brillo travieso en sus ojos y rápidamente la tumbó sobre el asiento se cuerina negra. - ¿Por qué tan ansiosa? - le interrogó tomando sus dos manos encima de su cabeza, bajo hasta su blanquecino cuello y lo comenzó a succionar y mordisquear provocándole gemidos.
- ¡Sasuke! - suplicó ansiosa, la extraña sensación de sueño la invadió y ella no quería dormir sin antes sentirlo dentro.
- Hazlo - le dijo mientras tomaba un seno con su boca y soltaba el agarre de sus manos. Sakura dudó y simplemente enrredo sus oscuras hebras entre sus dedos, pero una mano de él la tomo y guió hacia sus pantalones.
Sakura tembló - ¿Qué pasa cara? No que estabas ansiosa - susurró en su oído, se estremeció al sentir como la mano de Sasuke acariciaba su vientre y bajaba hacia sus bragas.
- Yo.. - susurró, pero un gemido desgarró desde su interior al sentir su dedo rozando su intimidad. - Sácalo - ordenó Sasuke mirándola fijamente, necesitaba que su fina y suave mano lo toque.
Ella temblorosa dirigió su mano hacia su entrepierna y acarició suavemente el enorme bulto por encima de los pantalones. Sasuke se estremeció ante su tacto se sentía tan bien, impaciente dirigió su mano hacia sus pantalones y se desabrochó el cinturón con suma rapidez. Luego abrió aún más rápido su cremallera y bajo su boxer, soltando al fin su total hombría.
Rebotó sobre la mano de Sakura y ella se sobre saltó, estaba tan caliente. Sasuke gruñó cerrando sus ojos, mientras intentaba controlarse. - Tócame - ordenó en un gruñido. Sakura lo tomo en su mano y abrió ligeramente la boca sorprendida, era enorme y grueso. Dirigió su mirada hacia abajo y entre vió nuevamente, cómo eso entraba en ella era demasiado grande.
La risa de Sasuke la desconcentró - ¿Qué es esa cara amore? - susurró mientras enrollaba su mano por encima de la de ella.
- Es que.. es... Enorme - musitó, la sonrisa ególatra se dibujo en sus labios antes de juntar sus bocas, apretó el agarré por encima de la mano de Sakura que sostenía su pene y la deslizó hacia abajo.
- Ah - gimió en su boca, así quería que lo tocase. - Sasuke - susurró Sakura, ella también quería placer.
Soltó ambas manos y con una rapidez impresionante corrió sus bragas y deslizó su punta sobre su entrada. - Ahh - gimió echando la cabeza hacia atrás. Tomo un pezón en su boca y lo succionó con gran regocijo sin detener su miembro. - Sasuke - suplicó, lo necesitaba adentro antes de que se durmiera.
- Cara, cara, cara - dijo mientras subía su rostro hacía su altura. - Sasu.. ¡Ah!- intento pronunciar, pero la fuerte estocada la lleno de imprevisto. Ambos jadeantes se quedaron inmóviles por la fuerte sensación.
- Dio mio - maldijo por lo bajo mientras acariciaba con delicadeza uno de sus muslos, Sakura era tan estrecha que la sensación de sus pliegues apretando su miembro lo exitaba de sobre manera. Sasuke salió lentamente para volver a arremeter dentro de ella con rudeza. - ¡Ahh Sasuke! - gimió por su brutalidad pero era innerte sus párpados pesaban demasiado y los sonidos se oían cada vez más lejanos.
- Montame cara - susurró, sus ojos se cerraron y sintió las enormes manos de Sasuke tomarla por su espalda y encimarla arriba suyo. Ella gimió nuevamente, en esa posición sentía como Sasuke la llenaba por completo ¿Cómo podían encajar tan perfectamente sus cuerpos?. Respiró pausadamente y con una pesadez impresionante elevó sus caderas con ayuda de las manos de Sasuke para caer nuevamente.
La sensación fue un elixir, dejó caer su cuello hacia atrás mientras confiaba en él fuerte agarre de Sasuke en ella. Él tomó un pezón en su boca y la ayudo a llevarse nuevamente. - Mmm - gimió cuando volvió a caer.
Sasuke subió desde sus pechos hasta su oído con un rastros de besos y mordisques. - Vamos cara... Montame - susurró en su oído.
- Sasuke - chilló Sakura encaprichada, aún que esa pose era la más exquisita siempre terminaba con dolores o contracturas en sus muslos por el sobre esfuerzo. - Estoy muy cansada - se quejó.
- Sei una ragazza capricciosa (eres una niña caprichosa) - chisto Sasuke amargamente mientras la volvía a poner debajo suyo.
Iba a moverse con suma rudeza y ferozmente pero al ver su rostro dormido, se limitó a exhalar frustrado. - Perché mi scaldi il polso (¿Por qué me calentaste muñeca?) - se quejo mientras se reincorporaba en el asiento.
Miro a Sakura dormida en el asiento y se preguntó ¿Por qué ella?. Se sacó su saco y tras acomodarle el vestido, se lo colocó encima. ¿Por qué la vida era tan irónica? ¿Por qué la vida ponía en su camino a una persona tan distinta a él? Sakura era como la luz del sol en primavera, radiante, llenando de luz todo a su alrededor, todo lo contrario a él.
- Perché sei venuto da me? Perché sei entrata nella mia vita stupida ragazzina? Tuo padre ti ha detto di non avvicinarti a uomini come me? (¿Por qué viniste a mi? ¿Por qué entraste a mi vida niñata estúpida? ¿Acaso tu padre no te dijo que no te acerques a hombres como yo?) - susurró admirandola.
- So che non mi senti e nemmeno mi capisci, quindi questa confessione potrebbe essere vana ... Ma ti giuro per amore di Dio e di mia madre, che se un giorno proverai a fuggire dal mio fianco ti ucciderò senza pietà ... Ti voglio al mio fianco cara! ... per tutta la vita ...
Y quizás su palabras fueron una promesa al viento, aún que eso a Sasuke no le importó. Miro nuevamente por la ventana y apretó su puño con nerviosismo... Aún no asumía el mando y ya tenía una puta rata fastidiandole el negoció. Había cosas más importantes, pero ese bastardo de Zabija Kobiety había planeado bien sus movimientos y estrategias, y a su mal trago le dió justo en el blanco. ¿Por qué Sakura? Se preguntó, el último atentado hacia él la involucró a ella y eso no se lo iba a perdonar. - Perdón cara, desde hoy nada te volverá a lastimar - dijo mirándola.
Se que no me oyes y tampoco me entiendes, asi que esta confesión quizas sea en vano... Pero te juro por el amor de Dios y mi madre, que si algún dia intentas huir de mi lado te matare sin piedad... ¡Te quiero a mi lado querida!... Para toda mi vida...
Hola! ¿Cómo están mis queridos lectores?. Quería agradecerles a quienes siguen a esta historia.
Nuevamente les agradezco por el apoyo a mi historia, significa mucho para mí .
¿Que pasará con Hinata y Shisui? ¿Y Naruto?
¿Sasuke se enterará de quién es Zabija Kobiety?
¿Que planea Zabija en contra de Sakura ahora?
No sé olviden de votar
