Capítulo 13


Abrió los ojos unos minutos antes de que tocara el despertador. Miró el techo y encontró enseguida la mancha con forma de culo. Parpadeó pero no logró que dejara de parecer un buen par de nalgas. Agarró el celular con la excusa de apagar la alarma antes de que sonara, aunque, en verdad, él lo sabía, quería verificar si Eren había cambiado de actitud misteriosamente durante la noche y le había mandado algo. Pues no, no hubo cambios misteriosos. Quiso escribirle pero se abstuvo. Definitivamente, intentar comunicarse un domingo a las 8 de la mañana era todavía más raro que hacerlo el sábado a las 12.

Se desperezó y enseguida le urgió levantarse. Tras quitarse el mordillo, fue al baño, se duchó, se lavó los dientes y se afeitó los tres pelos miserables que le crecían en los bigotes. Su media ascendencia asiática, de parte de padre, lo beneficiaba con cierta tendencia a lo lampiño, lo cual tenía el lado malo de que cualquier pelo que le creciera resultaba tan solitario que se veía más bien ridículo. Nunca podría tener una barba como la gente.

Desayunó té con tostadas mientras leía las noticias en el celular. Como ese día eran las elecciones nacionales, los medios no deberían hablar de política. Sin embargo, cualquier paparruchada les servía de excusa para hacerlo del modo más tendencioso posible, por lo que rápidamente se cansó de sus tonterías y decidió poner música. Abrió Youtube y buscó Rhapsody in Blue, de George Gershwin. Se preguntó qué música escucharía Eren. Curioso que ese tema de conversación tan trillado no hubiera salido entre ellos. Ya tenía algo sobre lo que preguntarle, en cuanto se animara a iniciar conversación. Que lo haría. Definitivamente. Esa misma tarde. Síp.

Pasó la mañana leyendo un libro que Hange le había regalado en julio por el día del amigo y que aún ni había hojeado: Nadie me verá llorar, de la mexicana Cristina Rivera Garza. Resultó tan atrapante que recién lo soltó para cocinarse algo al mediodía. Esta Han sí que conocía sus gustos.

Después del almuerzo fue a votar, con la suerte de que no había nadie en la fila, por lo que en media hora ya estaba de regreso. Realizó su tarea de alemán y empezó a percibir que se le acumulaba cierta ansiedad, porque de cuando en cuando se detenía y contemplaba el celular, como si este fuera a ponerse a bailar en su mesa de la nada.

Cuando, hacia las tres, mientras encendía el lavarropas, con el rabillo del ojo identificó el parpadeo verde del Messenger, casi se lleva puesta la mesa por querer manotear el teléfono de inmediato. "¡Eren!", exclamó para sus adentros, tratando de contener la expectativa. Desbloqueó la pantalla, decidido a solo leer lo que entrara en el recuadro de las notificaciones y dejar el mensaje sin abrir al menos unos minutos. Pero lo que encontró no era lo que esperaba.

"Jean Kirchstein quiere contactarse contigo."

¿Jean cuánto? ¿Quién era ese? Tampoco sabía qué quería decir exactamente ese aviso. Lo pensó un poco y finalmente hizo click, ¿qué podía pasar? Hange le había dicho que podía bloquear a los usuarios en Messenger al igual que podía bloquear un número de teléfono, así que, si algo salía mal, siempre podía recurrir a eso.

Al apretar el botón, se desplegó un menú que nunca había visto. Al parecer, esto de "quiere contactarse contigo" quería decir que alguien que no era su contacto le había mandado un mensaje privado. Y, al parecer... este Kirs-no-sé-cuánto no era el primero que lo hacía. ¿Por qué no le había llegado el aviso en las demás ocasiones? Tenía al menos cuatro de esos mensajes. Bueno, primero miraría el de este chico de apellido impronunciable y luego revisaría quiénes corno eran los otros y por qué nunca había visto sus mensajes.

"Hola, papi.

¿Todavía solito?

Yo tengo algo para hacerte compañía."

Y continuación, una gran y perturbadora foto de una pija.

Se le desencajó la boca, paralizado a mitad del asco y la curiosidad. Se veía bastante diferente a la suya; esta era venosa y de un color amarronado. Tenía unos puntos blancos extraños en el lado derecho.

Sacudió la cabeza para sacarse la imagen de encima. ¿Y ahora qué? ¿Cómo se continuaba una conversación así? ¿Charlarían sobre su pene o qué? "Sí, sabes, muy interesante esa foto de tu pija que me mandaste, me dejó pensando..."

Y esos puntos, ¿estaría enfermo? ¿Era eso normal? No recordaba haber visto puntos blancos en otras pijas antes. Aunque, claro, tampoco había visto muchas. Y las de las pelis porno seguramente estaban photoshopeadas. Mmm...

Releyó el mensaje, a ver si descifraba algo más. ¿Qué quería decir ese "todavía"? ¿Acaso habían hablado antes? ¿Ya se conocían? No recordaba ningún Jean Kirs-blabla. Y ciertamente no iba a reconocerlo por la forma de su pija.

La foto de perfil se veía pequeñita y de todos modos solo era un torso musculoso. Se sentía en comunicación directa con un pedazo de carne. ¿Por qué no le mostraba el rostro? ¿Sería feo como la mierda?

Después entró en reflexiones más sutiles. ¿Qué tal si era Eren? Quizás estuviera probándolo, a ver si respondía a cualquier pija que le hablara. No, ¿qué estaba pensando? Eso era imposible. Conocía a Eren hacía siete días, ¿por qué querría probarlo? Podía ser que se hubiera enojado con él por su comportamiento levemente estrambótico del viernes, pero hacerse pasar por otra persona a raíz de eso sonaba a algo delirante que difícilmente una persona como Eren podría hacer.

Un momento, ¿una persona como Eren? ¿Qué sabía él de Eren? ¿Y si era un maniático paranoico o una cosa por el estilo? A fin de cuentas, había hecho lo de averiguar dónde estaba y luego simular que se encontraban de casualidad, ¿eso no era un poco raro?

Decidió entrar al perfil de este señor Jean, seguramente si era falso estaría vacío, pero si no lo era tendría alguna otra foto que lo orientara.

Bien... no parecía falso. Había unas cuántas fotos de un chico de cabeza alargada y con la nuca rapada, en general abrazado a otros chicos de su edad (¿tendría 20?), saltando y haciendo caras en lugares que básicamente parecían boliches gay. En algunas fotos salía jugando con un ovejero alemán en una plaza. La parte de información no decía gran cosa, tan solo que sus intereses eran "Hombres y Mujeres". Cualquier agujero le venía bien, digamos.

Volvió a la sección de mensajes pero ahora solo veía los de Eren.

"Cuando tenga ganas de volver a hablar, escríbame."

Argghhh… debería escribirle ya mismo y a la mierda. Obviamente no tenía nada que ver con la solicitud que le había llegado. De solo releer su última conversación, le agarraban cólicos. Tenía que mandarle algo, cualquier cosa. Bueno, cualquier cosa, no. No iba a ser como el señor pija con puntitos.

"Eren… acabo de darme cuenta de que te mandé una huevada* el otro día. Estaba medio dormido. Perdoname si sonó ortiva*."

Eso era fuerte. ¿Levi Ackerman, pidiendo perdón? ¿Así nomás?

"Puede ser que te haya escrito alguna huevada el viernes, estaba medio dormido… no le des importancia."

Eso sonaba mejor. Apretó enviar pero luego quiso escribir más.

"¿Vos llegaste bien? ¿Te quedaste en el bar?"

Reescribió: "¿Vos llegaste bien? ¿Qué tal tu sábado?"

Eso estaba mejor. Sin imágenes del barman llevándolo en el auto a las seis de la mañana. Se quedó viendo la pantalla pero la burbujita de Eren no bajaba. Así que retornó a buscar el mensaje de Jean. Apretó todos los botones hasta que dio con uno de unas personitas que, entre sus opciones, ofrecía las "solicitudes de mensajes". Ahí tenía que ser.

Encontró tres de estas "solicitudes". Todas del 14 de octubre, o sea, el domingo anterior.

La primera era de un tal Daz U que le mandó dos mensajes seguidos:

"ola"

"q ases"

Al menos no había pijas involucradas, como sí la había en la segunda solicitud, que rezaba más o menos así:

"Me tentaste la verdad, a ver si puedo tentarte yo también…"

Esta pija era ligeramente más interesante que la de Kirsblabla, al menos para su gusto. Era de un color rosado (sin puntos, por suerte), relativamente larga y ancha (más que la suya, mínimo, aunque quizás eso no fuera decir mucho) y tenía de fondo una pelvis depilada con bastante detalle. Impresionante. En efecto, no podía negarse que era tentadora.

La última incluía un número de teléfono y la aclaración "me gusta lo difícil. Llamame cuando quieras". Sin fotos.

Volvió a revisar las tres solicitudes, reflexionando. Excepto la de Daz, las otras tres, incluyendo la de Jean, parecían estar respondiendo a algo que él hubiera dicho. Sin embargo, no recordaba haberles hablado en su puta vida. Y eran del domingo 14, o sea, Hange todavía no le había pasado la clave. ¿Tal vez ella le había escrito a tipos al azar y cuando vio que eran imbéciles (porque en gran medida parecían serlo) no les contestó? ¿O qué mierda quería decir todo eso? ¿Por qué las redes sociales eran tan complicadas?

Un mensaje entrante lo desconcentró. Era Eren.

"Entonces… ¿no está enojado?". Había ignorado olímpicamente su esfuerzo por tener una conversación casual.

"No."

"No sé. El viernes también dijo que no estaba enojado pero no sonaba muy verosímil."

Levi se puso de todos los colores. Como si no fuera suficiente con pasar el domingo viendo pijas, ahora también tenía que lidiar con… ¿con qué exactamente?

"Si de verdad está todo bien", continuó el siguiente mensaje, "demuéstrelo".

Inspiró y expiró varias veces antes de contestar.

"¿Qué tipo de prueba necesitás?"

Los circulitos que subían y bajaban indicaban una de dos: o esa prueba ameritaba muchas explicaciones, o Eren no se decidía en qué pedirle. Cuando finalmente pudo leer de lo que se trataba, le agarró un ataque de tos. Una absurda serie de fantasías eróticas relacionadas con el tema cruzó su cabeza a la velocidad de un rayo, sin que pudiera detenerla.

"Mmm… ¿Tiene Skype? Sería un lindo gesto de su parte acceder a una videollamada."


Notas de Autora: No sé si alguien lo había notado, pero… ¡COMETÍ UN ERROR GRAVÍSIMO CON LAS FECHAS! En el primer capítulo era el día siguiente al cumpleaños de Levi, que en el canon cumple el 25 de diciembre, y luego pasó una semana y… ¡nunca vino Año Nuevo! Jaja qué desastre… plis cuando noten errores así, avísenme. Tendré que reescribir el primer capítulo y aclarar que Levi lleva todo el año con 35 años… porque estamos en octubre, más bien cerca de su cumpleaños número 36. En fin, ya saben, de ahora en más, esta novela viene transcurriendo en octubre. Les pido mis más sinceras disculpas por este error.

Chapuzas aparte, para quienes se acostumbraron a los argentinismos y quieren más (?), me gustaría recomendarles enfáticamente un one-shot riren/ereri que acaba de escribir la gran autora Yaoi Blyff titulado Irresistible Tentación, prometo que les encantará. Según ella, leer este ensayo mío con voseo contó como inspiración, ¡así que estoy más que orgullosa de haber hecho un aporte a un relato tan bueno como el que publicó!

Una última cosa… en unas semanas probablemente tendré que pausar las publicaciones porque estaré sin computadora por algún tiempo, pero en fin, les iré avisando de todo con más precisiones a medida que se acerque el momento. Estén atentos/as a mi página de Facebook, que sí seguiré actualizando desde el celular. Como sea, luego regresaré a la rutina de los sábados como si nada, así que no debe cundir el pánico :P

Quedo aguardando ansiosamente sus reviews, no olviden que tengo muy en cuenta sus palabras y que me dan muchos ánimos, no podría seguir sin ustedes.

Un abrazo!

Glosario

* huevada: "tontería", cosa sin importancia.

* ortiva: "aguafiestas", persona mala onda, enojona, que no quiere hacer algo, etc… digamos, un Levi promedio xD