Capítulo 18


A pesar de todas sus ínfulas de venganza, no le hicieron nada al mesero. Solo atacaron la pizza y se acabaron la última cerveza mientras contaban anécdotas de peleas pasadas. Eren, una vez que entraba en un tema, se tiraba a él de cabeza para comentar hasta lo último que se le ocurría. No solo para hablar de él mismo, sino también para arrancar aunque más no fuera con tirabuzón* todo lo que Levi pudiera contarle. Eso permitía que la conversación fluyera, aunque tenía el lado no tan loable de hacerle sentir al hombre en un hervidero de tensión. ¿Cómo se le ponía pausa a esto? Intentó dos veces ir al baño para despejarse, pero siempre una urgencia del relato lo retenía: ¿cómo iba a irse ahora que llegaba la mejor parte?

Entre idas y venidas, acabó confesando su última batalla campal, hacía cinco años atrás. Habían acordado almorzar juntos con su madre en el centro e iban apurados porque Levi debía regresar puntual a la oficina. Había tanta gente que caminaban en fila, Levi detrás, como si fuesen desconocidos. Al pasar al lado de un tipo enorme en ropa deportiva, escuchó claramente cómo le susurraba obscenidades a su madre mientras esta avanzaba. No lo pensó un segundo: apenas estuvo frente a él, le dio un puñetazo que le dobló la cara.

—Andá a piropear a tu vieja, degenerado.

Esas habían sido sus palabras, aunque no las reprodujo, sin importar cuánto le suplicara Eren. El piropeador, al que nunca en su vida nadie había puesto en su lugar cuando se zarpaba* con las mujeres, no logró comprender la situación a tiempo y para cuando quiso reaccionar, Kuchel ya había arrastrado a su hijo hasta la otra cuadra.

Eso dio lugar a toda una perorata contra los piropos por parte de Eren que a Levi le cayó bien aunque, como muchas otras cosas en esa cita, le pareció excesiva. No tan excesiva, sin embargo, como le pareció la venganza que el chico había perpetrado contra un amante ocasional. El hombre, creyéndolo dormido, le mandó un audio de Whatsapp a un conocido contándole "lo fácil"* que era Eren, cómo "lo tenía comiendo de su mano" y que seguramente sería "pan comido" convencerlo de que se acostara también con él. Cosas que, según Eren, había inventado completamente. Apenas el tipo salió de la habitación para ir al baño, Eren le tomó el celular, creó una lista de difusión con todos sus contactos y les envió todo el porno que encontró en su tarjeta de memoria, más alguna que otra foto personal que consideró comprometedora. A ver si encontraba una explicación para darles a sus familiares tan rápido como había soltado ese chisme sobre él. Si bien no lo vio nunca más, estaba convencido de que lo tendría en un lugar importante de su memoria, junto al recuerdo de la primera vez que mojó la cama o alguna otra cosa así de humillante.

—¿¡Que hiciste qué!? —Levi se llevó dos dedos a la sien como para concentrarse mejor y entender—. ¿Por qué te acostaste con alguien así en primer lugar? Estoy a punto de darle crédito a sus palabras.

—Noooo… yo no sabía que era así, hasta entonces había sido muy amable conmigo… ¡me había engañado el hijo de puta!

—Ya veo…

La mezcla de sentimientos que atravesaba a Levi era difícil de describir. Por momentos, lo ofendía que Eren mencionara con tanto descaro a una parva de sujetos que lo deseaban y que, a veces, lo habían obtenido efectivamente, y los celos que lo consumían le hacían querer levantarse y volverse a su casa sin despedirse. A la vez, esos tipos que lo habían usado o se habían burlado de él le merecían el mayor desprecio del universo y las ganas de encontrarlos para molerlos a palos*, aunque nunca fueran a saber el porqué, le rondaba como gato entre las piernas. Pero por otro lado, las imágenes mentales de Eren en la cama, en un boliche*, en el trabajo (en cualquier lado en realidad) lo embargaban de un modo tal que en síntesis lo que prevalecía en él era la confusión.

Su lado racional sin embargo extrajo algunos datos interesantes. El primero: no había sido totalmente delirante su suposición de que debía tener cuidado con los 562 contactos de Eren en Facebook. ¿De dónde sacaba un chico de 27 años el tiempo para tener anécdotas con tantos hombres? Bueno, para él bien podría ser un solo hombre que ya le resultaría demasiado. Sin dudas esta era información que le seguiría trayendo problemas en el futuro. Además, ¿quién contaba estas cosas en una maldita primera cita? En verdad, no tenía tanta experiencia en primeras citas, pero se sentía autorizado a negar que fuera un tema de conversación popular. El segundo: Eren hablaba hasta por los codos, no era de extrañar que hubiera sobrevivido incluso a un chat con Levi. Esto era una ventaja pero también un peligro, debía aprender cómo tratar con él para que no lo desbordara hasta enloquecerlo. Tercero: cualquier dato que le diera a Eren, sobre todo si era por medios virtuales, podía llegar a ser usado en su contra si se portaba mal. El alivio venía de saber que Eren no parecía enojarse en serio sino por cosas bastante graves y él no creía ser el tipo de persona que insulta a otra de esa manera. O, por lo menos, no había tenido oportunidad de serlo.

Cuarto: ¿cómo mierda era posible que, en medio de tantas cosas, su cerebro encontrara la manera de quedarse petrificado contemplando cómo brillaban sus ojos, cómo movía las manos, e incluso cómo masticaba (no hablaba con la boca abierta, un punto para Jäger)? Todo el rato que estuvieron comiendo y sus dedos no se rozaron le representó un gran e inexplicable sufrimiento.

Entre idas y venidas, terminaron afuera del local sin piñas y sin beso. Ofuscado por esa última carencia, Levi se ofreció a acompañarlo hasta la parada de colectivo*. Apenas llegaron el vehículo ya estaba arribando, por lo que Eren se giró hacia él y, mascullando un "uy, ya vino", le dio un pico* rápido. Sus labios se rozaron durante un microsegundo de electricidad y luz. Levi se quedó paralizado, contemplando cómo el chico subía las escalerillas a trompicones y, una vez arriba, lo saludaba desde la ventana con alegría. Solo cuando el bondi* se perdió de vista, cayó en la cuenta de que esa línea también lo dejaba cerca de su casa. Había perdido LA oportunidad de alargar apropiadamente ese beso. Negando con la cabeza, se alejó sin dirección clara, tocándose los labios.

Ya había llegado a una estación de subte cuando logró despabilarse un poco y decidió revisar el celular. Tenía dos llamadas perdidas de Hange —probablemente se hubiera sentido culpable de no atenderlo antes— y un mensaje de Eren en el chat de Messenger.

"Dos cosas: ¡olvidé tratarlo de usted! Es que estaba demasiado entusiasmado. Le pido mil disculpas. Y dos: ¡me quedé con ganas de besarlo de verdad! Espero ansioso que encontremos algún otro partido que ver esta semana."

No pudo evitar la sonrisa que se dibujó en su cara como en la de un niño que recibe una golosina. Se apartó del flujo de gente y se arrimó al cobijo de un portal para poder contestarle.

"No te preocupes, yo también estaba entusiasmado."

Se le ocurrió que eso podía alentarlo a abandonar el trato formal y él no quería eso. Eren se veía en verdad hermoso cuando usaba el usted. Así que lo borró y empezó de nuevo.

"Veremos cómo compensás ese desliz. No es necesario esperar al próximo partido."

Eso sonaba bastante mejor. Lo envió y enseguida Messenger le avisó que Eren le había dado un "me asombra" a su mensaje.

"No se preocupe... le aseguro que no se olvidará de mi compensación."

Y un smiley guiñando el ojo.

Recién entonces Levi comprendió lo pervertido que sonaba lo que él mismo había escrito. Le dio un ataque de tos de solo pensarlo. ¿Qué podía querer decir "compensar" en la mente de un chico cuya venganza contra el mesero iba a ser coger en el baño?

Pensaba en eso cuando el aparato empezó a vibrarle con otra llamada de Hange. Atendió mientras bajaba las escaleras del subte, pues no podía quedarse haciendo tiempo en la vereda por siempre.

—Me fallaste en la mañana, cuatroojos.

—¡Lo sé, Levi, y lo siento! De hecho, tengo algo que quisiera contarte. Pero primero, ¡decime cómo fue esa cita! Porque fuiste, ¿no? Si dejaste plantado al pobre pibe voy hasta donde estés a darte un sopapo.

—De hecho fui y creo que salió muy bien. Con algunos detalles perturbadores, pero bien.

—¡Quiero esos detalles ya mismo!

—Sí, ya sé que las cosas perturbadoras son tus favoritas. Esperá que me subo al subte… mejor corto y te lo escribo por Whatsapp, hay mala señal acá.

Fiel a su estilo, no se explayó demasiado, pero sí le expresó algunas de sus preocupaciones principales y acordaron almorzar juntos en la semana para tratar de desentrañar el misterio de la (en palabras de Levi) aparentemente abundante vida amorosa-sexual del muchacho. Demostró estar levemente resentido por la falta de beso, lo cual sorprendió gratamente a su amiga.

"Siempre es bueno tener una prueba de que sos humano."

Ya estaba entrando en su departamento cuando recordó que ella también iba a contarle algo y la llamó para acabar la conversación apropiadamente.

—¿Qué me tenías que contar?

—Bueno… quería explicarte por qué no te pude contestar más temprano.

—Mirá, antes de que inventes una excusa estrambótica… estoy casi seguro de que estabas con Moblit. Nunca me decís cuando hacés algo con él.

—¡No! ¿Qué? Pfff ¿de dónde sacás eso? ¿Por qué sería-? O sea… ¿Justo Moblit? Nahhh… por qué iba a ser él… quiero decir…

—En serio era Moblit, ¿no?

—Mierda, Levi, contaba con tu poca intuición para estas cosas, ¿por qué cuernos creés que es Moblit?

—Han, hace por lo menos un año que los veo echarse miraditas a mis espaldas. Es obvio que entre ustedes hay algo. Lo que no entiendo es por qué me lo ocultás.

—Bueeeno, tampoco así como "algo"…

—No sé, si no me contás, no puedo saber qué tienen exactamente.

—Y… tenemos… eh…

—¿Confiás en mí o no? ¿Por qué no me lo decís?

—Sí, en realidad… esa es la noticia… pero ahora me estoy poniendo un poco nerviosa, aunque no lo creas, sé que parezco buena lidiando con estas cosas pero no lo soy.

—Bue, yo no creía que fueras buena con eso, no te preocupes. Y tampoco es para que te pongas nerviosa por decirme que están saliendo, eso es una obviedad. Yo puedo tener poca experiencia en estas cosas pero tampoco soy boludo.

—Sí… bueno… "saliendo" no sería la palabra…

—Ya sé, ya sé, no te gustan las etiquetas, llamémosle "compañero de aventuras", ¿qué te parece?

—En realidad sí hay una etiqueta y es que… lo noticia que tengo es…

Levi aguardó en silencio mientras Hange tomaba aire como preparándose para una carrera. De pronto, cuando él estaba por darse por vencido y cortar, le llegó claro el grito revelador:

—¡…que nos vamos a casar!


Notas de Autora: asdfghjk horrible capítulo! Nada salió como esperaba y me costó un triunfo… pero bueno, ya es la fecha límite y no quería dejarlos esperando. Tal vez un día corrija todos los capítulos y este lo rehaga de cero D: Ni siquiera he podido dárselo a Daris para que lo leyera, así que todos los errores son más responsabilidad mía de lo normal. En fin. Quería empezar a introducir un poco más las historias de los personajes secundarios, como comenté hace un tiempo, y de paso alargar un poco el capítulo (que antes terminaba al final de la cita). Aunque tengo bastantes ideas al respecto, si les gustaría ver algún personaje o ship en especial, háganmelo saber y tal vez me convenzan :P Pero como siempre, no prometo nada. Ahora sí, voy a las malas noticias que ya adelanté por mi Facebook: no estoy pudiendo con este ritmo de publicación. Estoy hasta las manos con varias cosas, en parte porque en diciembre dediqué todo mi tiempo libre a los fics en lugar de adelantar trabajo. Así que decidí cambiar las cosas. Voy a hacer una actualización mensual por algún tiempo, los terceros sábados de cada mes. Si logro liberarme un poco vuelvo a lo semanal, sino tal vez a una actualización cada 15 días. Lo que no quiero es perder la regularidad. Haré lo posible por siempre tenerlos al tanto de las fechas de publicación y no hacer modificaciones sin avisarles. En este caso, el capítulo 19 llegaría el 17 de marzo. Me duele mucho hacer esto, mi publicación semanal era mi mayor orgullo D: Sin embargo, me da mucha vergüenza ver cómo me demoro en las entregas de los artículos que debo por estar escribiendo fics. Amo los fics pero también amo mi carrera u.u Les pido por favor que comprendan y sean pacientes. Si sirve de consuelo, tengo como 30 fics ya publicados que pueden leer mientras esperan la actualización jiji. Les tengo un afecto enorme, me encanta poder compartir lo que hago con ustedes y espero que el cambio de periodicidad no afecte lo que piensan de este relato. Les mando un abrazo gigante y unas enormes disculpas.

Glosario

* arrancar con tirabuzón: no sé de dónde mierda viene esta frase ni si se usa en otra parte, tal vez de hecho solo la usemos mi madre y yo je. En fin, quiere decir arrancar con mucho esfuerzo, con muchas preguntas e insistencia.

* zarpaba: ya expliqué este una vez, es pasarse de la raya, hacer algo desubicado, esta vez en un mal sentido.

* ser "fácil": no sé si se usa igual en todas partes pero aquí se le dice "fácil" a la persona que acepta tener sexo con alguien sin mucho coqueteo previo (por ejemplo, la persona que tiene sexo en la primera cita). Por supuesto, en este mundo machista las fáciles siempre son mujeres, aunque alguna que otra vez lo oí en referencia a chicos gay. Es un insulto que da por hecho que la persona en cuestión debería resistirse al sexo, como si no tuviera ganas y como si solo el varón tuviera derecho a estar excitado. La verdad es una estupidez pero se usa un montón. En este caso implicaría que el tipo pensaba que Eren se acostaría con cualquiera que lo buscara un poco.

* molerlos a palos: golpearlos hasta decir basta.

* colectivo y bondi: transporte público que circula por la superficie.

* pico: beso superficial en el que solo se aprietan los labios de uno contra el otro.

¡Si se me olvidó poner alguna palabra en el glosario, avísenme en los reviews y lo agrego!