La lluvia cae como manto blanco, cubriendo la ciudad Italiana de Nápoles ,a su vez un chico rubio observaba el fenómeno desde un cómodo sofá ,abrigado por unas cobijas de Lana , mientras una copa de vino tinto se posaba entre sus dedos .

Las vibraciones producidas por los truenos se perciben en cada rincón.

El acogedor apartamento constaba de una cocina abierta ,una recamara ,una sala amplia y una pequeña terraza, por la cual se podía visualizar la ciudad.

Era bastante modesto a comparación de otras adquisiciones del Capooriginario deNápoles.

Hacia una hora su Capode mayor confianza había salido ejecutar a un sujeto que había roto las reglas de su organización.

Aunque tenia muchos hombres a su disposición, el trabajo requería que fuera hecho por alguien de confianza, su mejor pistolero Guido Mista ,estaba en Sicilia por unos asuntos personales, su ex líder y la única persona en la que podía confiar ciegamente se ofreció a ponerle fin aquel asunto.

aquel sujeto había filtrado información de él, también había asesinado a dos de sus pandilleros de Roma.

El sonido de la puerta abrirse lo trae a la realidad, ha llegado su fiel Capo .

Su mirada se posa en él hombre un poco más alto que él ,de complexión media que vestía una gabardina negra, sombrero y guantes del mismo color.

––Eso ha sido rápido ––pronunció el rubio desde su cómoda posición.

––Fue sencillo…–– respondió el hombre de cabello negro corto, dejando su sombrero en el perchero de la entrada.

––¿Como fue?––sintió curiosidad, había dejado que el capo se encargara de todo.

––Un disparo en la cabeza y otro en el corazón ––respondió sin un atisbo de remordimiento.

Bucciarati siempre hacia su trabajo con eficiencia y sin refutar, lo mismo con Mista ,de su ex pandilla, uno de los más difíciles de tratar era Abbacchio,pero estando Bruno de por medio ,todo era más sencillo.

––Por eso eres mi Capo favorito––confesó el rubiolevantándose del sofá ,andando hacia la cocina, colocando su copa en la encimera, mientras se disponía abrir otra botella de vino.

––¿Solo por eso?––articuló el pelinegro con un falso tono de reproche.

––Sabes que no––respondió con una media sonrisa, gesto que no paso desapercibido para cierto azabache.

Vertió un poco de vino en su copa, no pudo evitar deleitarse con lo bien que se veía su pareja.

Usualmente Bruno solía vestir de blanco,pero para este tipo de trabajo prefirió usar ropa oscura , comenzó a despojarse de la gabardina y colocarla donde había puesto el sombrero.

––¿Te han dicho antes que el color negro te sienta muy bien?––preguntó el rubio con un tono de voz coqueto, acercándose a su amante .

––Un par de veces––respondió con aire divertido, mientras se retiraba los guantes y colocaba el arma que había utilizado sobre un estante cercano.

––Ah si ¿quien? ––preguntó curioso, fijándose en él con especial atención.

––Eso no importa …solo me interesa que a ti te agrade––se apresuró a decir antes que ideas raras se formaran en su cabeza––Mejor ven aquí––.

Tomó de la cintura a su líder ,colando sus manos debajo de las camisa de Satén.

––Aunque …¿sabes como prefiero verte?––musitó el rubio mientras sus dedos acariciaban el liso y perfectamente alineado cabello del Capo.

––No tengo idea––respondió con una sonrisa traviesa.

––¿No?…no te creo ––dijo el rubio ,depositando un beso en la barbilla de su pelinegro.

––¿Podrías darme una pista? ––pidió quitándole la copa a su amante, bebiendo un poco de vino.

––¿Solo una?––el rubio le miró ,a lo que su amante solo sonrió. Comenzó a retirar la bufanda que traía ,el ojiazul cerró los ojos al sentir el cálido aliento de su amante ,chocar contra su piel descubierta.

––Sigue …aun no me queda claro ––pidió divertido, disfrutando del contacto.

Caminaron hacia la sala, específicamente al sofá ,donde minutos antes el rubio descansaba.

Bucciarati dejo la copa vacía sobre la mesa de la sala, mientras el rubio lo guiaba.

la lluvia seguía cayendo con la misma intensidad, pero para los amantes lejos se ser molesta, era una melodía perfecta para una noche que prometía mucha pasión.

Sin mucho esfuerzo tumbo a Bruno sobre el sofá, depositando cortos besos,en el rostro ,labios y cuello del ojiazul, el rubio comenzó a desvestir al mayor, primero la camisa ,descubriendo su pecho lampiño marcado con un tatuaje que cruzaba sobre sus pectorales y terminaba en su abdomen, haciéndolo lucir jodidamente provocador, repasó con las yema de sus dedos los trazos ,luego se colocó de rodillas sobre la alfombra ,dispuesto a brindarle atención a cierta área que estaba tomando forma, dibujo una fina línea de saliva sobre los menudos bellos oscuros que descendían y se ocultaban tras su pantalón.

––¿Ya te haces una idea?––cuestionó el rubio levantando la vista ,encontrándose con la mirada llena lujuria de su amante .

––Sí…continua ––suplicó el azabache con voz ronca, sabia que lo mejor estaba por venir, tomó el lacio cabello rubio entre sus dedos, deleitándose al tacto con su sedosidad.

El rubio continuo, desabrochando el pantalón del Capo dejando expuesta su creciente virilidad, deposito un beso húmedo justo donde se marcaba su cadera.

Hizo un ademan para que su amante levantara levemente las caderas ,para poder retirar el pantalón junto con su ropa interior ,quedando completamente desnudo .

––¿Con que así es como me prefieres ver?––pronuncio el ojiazul atrapando el rostro del rubio en sus manos, atrayendo a su amante sobre sus piernas ,besándolo con posesividad y necesidad, sus lenguas tomaron un papel más activo, irrumpiendo en la boca ajena.

De pronto el pelinegro se vio tentado a saborear el cuello de Giorno, lamió, succionó dejando una marca roja, el chico gemía ante las atenciones del mayor.

La ropa del rubio pronto acompañó a la del moreno en el suelo, quedando ambos completamente desnudos.

Giorno hizo que Bruno se acomodara completamente en el sillón y apoyándose sobre sus brazos ,descendió besando el pecho de su amante ,luego su abdomen, cadera ,hasta llegar al lugar que tanto deseaba,Bucciarati le observaba con gran atención.

El cabello suelto de Giorno acariciaba su piel de vez en cuando, produciéndole un ligero cosquilleo.

Comenzó estimulando su miembro manualmente con simples movimientos que subían y bajaban constantemente, presionando ligeramente la punta ,logrando que el mismo fuera tomando forma y rigidez en poco tiempo, el azabache emitía débiles gemidos.

Pronto la boca del rubio se unió, proporcionándole un mayor placer al Capo, Giorno no perdió detalle de los gestos y sonidos que su amante dejaba escapar, incitándole a seguir.

––Ahh G-Giorno––suplicó con la respiración acelerada,tomó la cabeza de su amante ,indicándole el ritmo y la profundidad ,cosa que no incomodo en lo absoluto al chico.

No tardo mucho tiempo cuando su amante se corrió en su boca, soltando un ronco gemido. Bebió de su esencia con gusto,para Bucciarati fue la imagen más perfecta y la grabó en su mente,él era simplemente perfecto.

Sin dar tiempo a recuperarse del anterior orgasmo, cambio de posición, quedando el rubio acostado bajo él, a su merced, se hizo espacio entre sus piernas, mientras una de sus manos le brindaba atención a la virilidad del chico ,la otra comenzaba dilatar su entrada con ayuda de un gel lubricante ,Giorno dejó escapar leves gemidos en respuesta a las atenciones de su amante,con suaves movimientos circulares y adicionando un dedo ,luego otro ,hasta tres ,comprobando que estaba lo suficientemente listo ,para la penetración.

––Estoy listo ––el tono del chico denotaba impaciencia .

–– Bien–– accedió, él también estaba deseoso de estar dentro de él.

Colocó la pierna de su amante sobre su cadera y se hundió en su interior ,gimiendo al unísono, la espalda del rubio se arqueo al sentir la invasión,no paso mucho tiempo cuando su amante comenzó con un leve vaivén de caderas ,permitiéndole a su amante acostumbrarse ,los besos y las caricias fueron mitigando cualquier rastro de dolor ,para dar paso a un torbellino de placer ,como solo ellos podían otorgarse.

––Ahhh …más ––gimió el rubio,mordiendo ligeramente el hombro de su amante,aprisionando con sus piernas la cadera del ojiazul,manipulando la profundidad de la penetración.

––Ahh,Gio-Gio ––gimió afinazando una de sus manos, a una de las piernas del chico, llegando en lo más profundo del rubio.

El sonido de la lluvia, la luz producida por los relámpagos periódicamente iluminaban en la penumbra.

Pronto las embestidas se volvieron más fuertes,el sudor bañaba sus cuerpos ,produciendo un morboso sonido al chocar sus partes,el placer obnubilo sus mentes, no había espacio para un pensamiento racional,estaban por alcanzar el clímax y sus bocas se buscaron nuevamente ,a pesar de probarse una y otra vez, reconociendo cada rincón de ellas.

una sensación de cosquilleo se instaló en su vientre, al sentir a su amante rozar aquel punto.

––No pu-puedo más––gimió el rubio eyaculando entre ambos,manchándose con su semilla,una sensación de liberación , de liviandad se apoderó de él ,cerró los ojos sintiendo que flotaba ,mientras se contraía en su interior ,haciendo que su amante terminara .

––Ahhh… ––un sonido gutural escapó de los labios del Capo, liberando su esencia en el interior del chico.

Sus cuerpos sudorosos brillaban a la tenue luz que se colaba en el interior del apartamento y sus respiraciones poco a poco recuperaban su ritmo normal, Bucciarati salió de su interior, acomodándose a su lado, depositando un beso en el hombro del rubio.

––¿Porque eres tan adictivo?––preguntó el ojiazul ,aspirando la fragancia que desprendía su amante .

––¿Lo soy?...tu lo eres––respondio,buscando cobijo en los brazos de su amante.

.–––Siempre voy a desearte Giorno Giovanna–– confesó a la vez que pasaba su brazo debajo del cuello de ojiverde,atrayéndole hasta él ,mientras sus dedos acariciaban la rubia cabellera de su amante.

––Y yo a ti Bruno Bucciarati .

pronto aquellas caricias lo transportaron a los brazos de Morfeo.