Capítulo 3. La selección de los campeones.

Habían pasado dos semanas desde el incidente por lo que la convivencia con Harry había mejorado un poco, seguía dolido, pero al menos no escuchaba nada de la sabandija pelirroja, lo cual permitía que disfrutará más de su compañía.

Pero hoy era especial, ya que estábamos sentados "accidentalmente" cerca para observar la ceremonia que revelaría a los tres campeones, durante este tiempo no presté atención a los nombres de las elegidos de la otras escuelas, solo las veía festejar, y al menos de nuestro colegio el representante se veía decente, su nombre creo era Cedric, que por todo lo dicho en la escuela por su novia Cho era un buen partido; pero todo quedó en silencio cuando el cáliz hizo algo que nadie esperaba, liberó un cuarto nombre: Harry Potter. El director estaba furioso, Snape solo me vió de manera discreta corroborando lo que todos los presentes habíamos escuchado.

Quedé atónito, porque el idiota de Potter había puesto su nombre en el cáliz, cómo lo había hecho y porqué nadie sabía, sus amigos estaban igual de sorprendidos que él y ahora todo cobraba sentido, mi padre estaba preparando la muerte de Potter, todos excepto el susodicho nos retiramos de la sala donde los anuncios se llevaron a cabo, era un viernes, así que supuse que lo vería más tarde en nuestro pequeño escondite.

Mi preocupación por él estaba en niveles insospechados, así que después de la cena solo esperaba la hora de salir de la bendita sala común y encontrarme con ese idiota de cara-rajada.

Al llegar a nuestro escondite, me sorprendió que él ya estuviera ahí, estaba acurrucado entre las mantas que teníamos, se veía asustado y estaba ¿llorando?, su mirada reflejaba una profunda tristeza y miedo, así como dolor, ahora estaba realmente confundido, de nada me serviría gritarle o confrontarle en esa situación, así que solo baje hasta su altura y me coloqué en su campo visual -¿qué fue lo que pasó hoy, Harry?-

Harry estaba sorprendido, al parecer nadie le había preguntado eso, lo notaba en sus ojos, todos le habían juzgado, nadie había pensado en que tal vez no fuera su culpa. Mi león me abrazó y sollozo un poquito, me acomode con él entre las mantas, mientras me relataba lo que había pasado:

-No tengo idea de quien puso mi nombre en el cáliz, casi me expulsan del colegio y mis amigos, al igual que el mundo, me juzgan, diciendo que quiero ser el centro de atención en todo lo que pasa, Ron y Ginny estaban enojados hasta el punto de retirarme la palabra por no haberles dicho que pensaba participar en el torneo y Hermione estaba decepcionada y angustiada por mis decisiones tan idiotas, no paró de regañarme hasta la hora de la cena. Francamente no se que hacer, no fue mi culpa, yo no hice nada.-

Entendía su dolor, los seres que amaba le daban la espalda, yo solo lo miré y dejé que estuviera entre mis brazos hasta que se calmará, este momento hubiera sido mi oportunidad para tenerlo entre mis garras, de apoderarme de su corazón para siempre, pero jugaría limpio, no pensaba utilizar su momento de debilidad para que me necesite, porque ese sentimiento solo sería pasajero, y yo quería algo genuino.

-Te apoyaré en lo que pueda, este torneo es mortal y tengo un mal presentimiento, pero, pase lo que pase lo haremos juntos, todo saldrá bien leoncito.- No podía decirle toda la verdad, pero eso pareció calmarlo, después de un rato comimos algunas golosinas y nos quedamos dormidos, mañana tendría que hablar con Snape.

**Narrador**

Snape le había confirmado al director sus peores miedos, así que la Orden del Fénix llegaría esa madrugada que junto con Sirius y Remus, ayudarían a proteger el castillo. Está Orden había estado trabajando en encontrar a todos los mortífagos para arrestarlos, varios duelos se habían llevado a cabo, así como numerosas muertes pero temían que si, lo que Lucius decía era cierto, una gran batalla se libraría en Hogwarts y un mayor número de muertes se daría, por esto es que debían estar atentos.

Sabían de varios mortífagos y locaciones debido a la información que Draco había estado proporcionando,ya que él llevaba un diario, dónde registraba todo lo que sucedía dentro del cuartel central de Voldemort que era Malfoy Manor, esta práctica la lleva desde su regreso en tercer año, después de desembarcar va directamente a consultar con Snape, entregando sus anotaciones, y el profesor las lleva Dumbledore, ayudando a la Orden y justicia a mermar de poco a poco el ejército del señor oscuro. Solo los más leales a Voldemort se habían escapado de la justicia, Bellatrix y Fenrir seguían merodeando sin ser descubiertos.

La cuestión también era que Draco no sabía lo que estaba haciendo, al menos por ahora, ya que Severus le daba una poción que reprimía sus recuerdos para "olvidar" lo que había hecho, estos recuerdos podían ser recuperados con otra poción que su profesor ya tenía preparada, esto permitía mantener a salvo al menor de los Malfoy, el cual eventualmente podría saber lo que hizo para testificar en una corte; pero en el caso de ser torturado por traición por el señor oscuro, este podría comprobar su supuesta lealtad al leer su mente y no encontrar dichos recuerdos, lo que podría salvarle la vida a él y a sus padres.

Cada que Malfoy partía a su hogar, Snape le recordaba su "primera" misión, repitiendo el ciclo. Este torneo era mala idea, todos lo sabían, en el caso contrario de realizarlo traería peores consecuencias a todos, los preparativos seguían, esperando que Potter sobreviviera a todas las pruebas.

Nota del autor:

Gracias por leer este corto episodio, espero que les esté gustando, hasta la siguiente semana.