Capítulo 9. ¿Futuro?
**Narrador**
Su estancia en Hogwarts no fue normal hasta después de su cuarto año, pero ellos no cambiarían nada lo que vivieron, ya que gracias a esto la relación de Draco y Harry próspero de una manera maravillosa, conforme el tiempo paso aprendieron demasiadas lecciones juntos.
Al finalizar su escolaridad, fue cuando decidieron revelar su relación a sus padres y guardianes, en este punto Narcissa estaba bastante contenta con que su hijo hallará a una persona que lo amaba de la misma manera, Remus se alegró por su pequeño de que fuera feliz aún cuando no aceptó a Draco de buena manera, debido a los antecedentes de su familia y lo que llegó a conocer de él en su estadía como profesor pero él único en contra de su relación era Sirius, por la simple razón de no querer compartir a su "pequeño" ahijado con nadie y menos con el vástago de su prima.
Así pasaron los años, la relación se fortaleció a pesar de haber estado un tiempo separados por sus respectivos trabajos, y fue cuando Harry decidió que era tiempo para unir de manera definitiva sus vidas con el matrimonio.
La propuesta fue hermosa a la luz de las velas y con una maravillosa cena a las orillas de una playa (en una de sus vacaciones improvisadas) y de ahí, la cosa que fue un caos en la organización, debido a que las mujeres Weasley, la srita. Granger y la madre de Draco estaban organizando todo y peleando para que todo saliera perfecto, aunque los novios lo único que querían era una boda sencilla, no todo lo que las mujeres planeaban, sin embargo, todo resultó en una encantadora y conmovedora boda, sellando el nuevo matrimonio Malfoy-Potter, creando con esto el inicio de una nueva etapa en sus vidas.
-Algunos años más tarde-
**Draco**
Estaba en la sala leyendo, Harry había ido a dejar a los niños a su recámara, a nuestra preciosa nena de 5 años Lucy y su hermano mayor de 9 años Sean, ambos angelitos, pero con una tremenda cantidad de energía que estuvieron gastando en la casa de sus abuelos, no hacía mucho habíamos regresado de la celebración de aniversario de la boda de Remus y Sirius, que resultaron ser unos abuelos muy amorosos y pacientes.
Cuando terminó de llevar a los nenes a dormir, Harry se sentó a mi lado mientras me abrazaba y susurraba -Ya por fin se han dormido, ¿en qué tanto piensas? Sé que solo finges leer cariño.-
-Pensaba en que debemos regalarle algo bonito a la Ministra de Magia por su aniversario de bodas, sin su ayuda no habríamos podido adoptar a nuestros bebés, y también recordaba cuando te dije que te amaba por primera vez- le contesté, él sólo me besó la mano, mientras me quitaba el libro y abrazaba, los años habían favorecido a su musculatura, más no a su altura; una que otra cicatriz había obtenido en su trabajo de auror (y qué yo había tenido que curar al ser su sanador favorito), pero se veía demasiado sexy para resistirme a su toque y a esos ojos tan verdes que me derretían.
-¿En qué pensabas de esa noche? Porque hasta donde recuerdo fue una de las mejores mi vida, casi tan hermosa como nuestra noche de bodas, te veías divino con ese traje-Me dijo en un tono dulce.
-Pensaba en que no te dije que la Amortentia también me había revelado que te amaba con todo mi corazón, aunque fueras un idiota en esa época- Le dije riéndome mientras le besaba la frente. -Pero TÚ idiota para siempre- me contestó mientras me besaba.
La vida no siempre es perfecta, pero nos dio la familia que ambos siempre anhelamos, un amoroso hogar; a pesar de las situaciones, no cambiaría nada, el estar en sus brazos me hacía sentir que todo valía la pena, aún quedaban más cosas y recuerdos que crear.
Aunque algo parezca ser el final, muchas veces es el inicio de una nueva y, en muchas ocasiones, aún mejor aventura.
Notas del autor:
Gracias por haber seguido y apoyado esta historia, espero que les haya gustado y nos veremos en las siguientes historias que haga.
Adiós criaturitas y cuídense.
