Dos pequeños yordles estaban jugando al pilla pilla, pero su abuela notó que se estaban alejando demasiado.

"¡Niños! ¡Regresen, no querrán acercarse al bosque prohibido!"

"¡Si abuela!" Los pequeñines se acercaron corriendo a ella.

"Abuelita, ¿porqué le llaman bosque prohibido a ese lugar?" La niña señaló hacia el bosque.

"Oh, es una larga historia... vengan, la abuela se las contará..." Los dos niños se sentaron a su lado, con las orejitas bien atentas. "Hace mucho tiempo, una niña de la edad de ustedes ingresó al bosque prohibido, nadie sabe quién era, como era, ni mucho menos como se llamaba, solo se sabía que era una pequeña yordle llena de imaginación, que cuando ingresó a ese bandlebosque, desapareció, y nunca más se supo de ella, nadie encontró ni un rastro de ella, por eso, le llamamos el bosque prohibido, porque quienes entran, jamás regresan..."

"Eso es lo que ella cree... ¿No es gracioso Pix?" dijo una yordle con las orejas bien atentas al igual que los pequeñines.


En medio de las selvas de Kumungu, Teemo se encontraba realizando uno de sus pasatiempos favoritos, jugar al gato y al ratón con Rengar, el cazador vastaya.

"¡¿Nunca te cansas de esto Rengar?!" preguntó el yordle con un tono burlón, mientras esquivaba una boleadora cortesía del cazador.

"¡Te alcanzaré maldito enano!" El Orgullo Acechante soltó un gruñido de frustración, por lo molesta que era su presa.

"Oh vamos, acabará igual que las ultimas 20 veces, conmigo saliendo ileso, y contigo bien lastimado..." Teemo se detuvo y saltó entre unos arbustos para esconderse.

Mientras caminaba de puntitas entre los arbustos, Rengar comenzó a cortar todo con sus cuchillas para encontrarlo, por lo que el explorador se trepó al tronco de un árbol y se escondió en el agujero que tenía, pero no se percató de que era un portal escondido, por lo cual cayó de bruces hacia el otro lado.

"Ay... mi cabecita..." Teemo se levantó mientras se sobaba la cabeza, y se percató de que ya no se encontraba en Kumungu. "¿Donde... estoy?" Comenzó a caminar mientras observaba el paisaje, y por la naturaleza de las cosas que vio, supuso que debía encontrarse en algún lugar cercano a Bandle, ya que podía sentir la presencia de la magia típica de su hogar.

Pero, un canto angelical desvió su atención, y el explorador decidió seguir el canto, llegando a una laguna de aguas cristalinas, la cual era alimentada por una pequeña cascada que se encontraba en las cercanías. No obstante, la atención de Teemo se centró en una solitaria y encantadora yordle que se encontraba bañándose en el borde de la cascada.

"No puede ser..." pensó Teemo mientras la observaba, completamente cautivado. "Ella... ella... ¡ESTÁ DESNUDA!~"

La yordle pasó sus manos por su cuerpo, mientras un embobado Teemo seguía observándola, pero cuando quiso acercarse para tener una mejor vista, pisó una rama, haciendo ruido.

"¿Yuumi? ¿Eres tú linda?" La yordle había sentido el ruido, pero no le dio mucha importancia. Teemo quiso retroceder, pero tropezó con una piedra y cayó, haciendo más ruido aún. "¡¿Quién eres tú?!"


"¿Te vas? ¿Porqué?" Ziggs miró sorprendido a Rumble, se suponía que ambos habían llegado juntos desde Bandle a Piltover para convertirse en estudiantes de Heimerdinger, y seguir de forma respectiva los pasos de su idolo.

"¡Abre los ojos Ziggs! ¡Heimerdinger es un fraude! ¡Se vendió a los humanos! ¡No seré parte de esto! ¡Me voy a casa! ¡Tú deberías hacer lo mismo!" Rumble lo miró molesto, sintiendose traicionado por aquel que llamó mejor amigo en algún punto.

"No lo haré... Yo creo que puedo ser alguien como él..." A Ziggs le dolió decirle eso a su amigo, pero sabía que tenía que hacer lo que él creyese era lo mejor.

"Está bien... adiós entonces Ziggs... buena suerte..." Rumble se despidió y abandonó Piltover.

La amistad entre ellos se había terminado...


Si cierras tus ojos

Veigar pudo sentir finalmente la sensación de la libertad, tras la caída del imperio de Mordekaiser, él era libre...

Tu vida revelará una verdad desnuda

Pero ya no era el mismo... nunca volvería a ser el mismo de antes

Los sueños que nunca viviste

Solo sentía ganas de poner al mundo de rodillas, y hacerles sentir el mismo infierno que Mordekaiser lo hizo pasar a él...

Y cicatrices que nunca sanaron

Tenía poder... ahora solo tenía que empezar por algún sitio...

En la oscuridad la vida te llevará al otro lado

¿Cuál sería el mejor lugar?

Me encontrarás allí esperándote

"Ya lo sé" dijo él con una sonrisa malvada al encontrar un portal oculto entre las piedras. "Empezaré con mi hogar... Ciudad de Bandle... y luego... toda Runaterra..."

Y solo podrás verlo si cierras los ojos...

El mundo caería a los pies de Veigar, puesto que él mismo lo juró...


PROYECTO Y - Una Historia de League of Legends

Nos vemos en 2021