FUERA DE TIEMPO VI: Golpes
-"Marguerite...Sabes que Roxton te matará si te vas sin decirle nada..."-Dijo Verónica observando como la beligerante morena introducía rápidamente una muda de ropa en su mochila y recogía su pistola asegurándose que estaba cargada y lista.
-"...que lo intente..."
-"Marguerite...espera..."
Verónica intentó sujetar por un brazo a la joven airada pero ella lo apartó rápidamente con una fuerte sacudida, la miró fijamente y alzó las cejas con un aviso mudo, su decisión era irrevocable.
Assai, la joven zanga amiga de la infancia de Verónica, se mordió los labios con culpabilidad, toda la situación era responsabilidad suya. Había sido su padre, el jefe Zanga, quién la había mandado expresamente a buscar a Challenger y a Marguerite, su pueblo necesitaba su ayuda con urgencia. Les urgían tanto las habilidades mediadoras del científico como el dominio lingüístico de la hermosa mujer, contando desde luego con que todo el resto del grupo les acompañaría no dejándoles ir solos.
Assai no había contado con las inesperadas circunstancias con las que se había encontrado. Ned estaba herido, Verónica y Marguerite se habían quedado para cuidarlo y Roxton y Challenger habían salido hacía dos días en busca de alguna planta. De todo el grupo que su padre esperaba solo le iba a llevar a la voluble morena y no sabía si eso iba a ser de gran ayuda dadas las circunstancias. Marguerite era tremendamente inteligente y útil para los negocios y su don de lenguas era absolutamente impresionante, de hecho su padre la había hecho llamar muchas veces para acompañar sus expediciones de comercio y había quedado gratamente sorprendido con sus habilidades, pero una cosa era comerciar y otra muy distinta tratar de evitar una guerra. Assai no sabía si Marguerite era la persona adecuada para ese trabajo, sobre todo viendo lo alterada que parecía.
-"...Marguerite he dicho que esperes por favor...sabes que no puedo dejar a Ned solo"-repitió con irritada impaciencia
-"...no hay tiempo Verónica ya has oído a Assai, si no vamos enseguida podría haber una guerra y no voy a cargar con eso en mi conciencia"
-"...y yo pensando que no tenías conciencia"-bufó con una burla
La impertinencia de la joven fue recibida con una mirada fría e indignada de la altiva heredera que le produjo sin querer un escalofrío, había veces que incluso a ella le asustaba Marguerite.
-"para por favor... Roxton te matará por esto... por supuesto después de que haya acabado conmigo por dejarte ir sola.."-intentó apaciguarla
-"como si le importara...además no voy a ir sola, Assai y el resto de la partida me acompañarán"
-"por supuesto que le importas¡, porque dices esa tontería?... habéis peleado? por eso lleváis dos semanas casi sin hablar? por eso estás intentando lastimarlo?"
Pero Marguerite no respondió, se limitó a colocarse bien la mochila en su espalda y a meter su pistola en la funda sin siquiera mirar a su compañera. El silencio de la mujer morena dio la razón a la otra que se indignó con el comportamiento de su compañera de casa.
-"Como puedes ser tan mezquina? estás usando a los zanga para hacerle daño a Roxton por algo que seguramente también es culpa tuya¡"-Verónica fue alzando la voz conforme iba hablando
-"Culpa mía? "-pero Marguerite se mordió la lengua sin querer decir más
-"por supuesto que es culpa tuya¡...Roxton es incapaz de hacerte daño, es el hombre más bueno y honrado que he conocido, le tienes comiendo de tu mano desde el principio, si ha estado huyendo de ti estas dos últimas semanas debe ser por algo que le hiciste¡"-
-"Por supuesto que si...porque Lord Perfecto es incapaz de hacer nada malo verdad? sabes...quizás deberías cambiar de interés amoroso Verónica, puesto que los dos sois tan perfectos quizás deberíais casaros y llevar una vida perfecta con hijos perfectos, a lo mejor Roxton si está a tu altura ya que al parecer el pobre Ned no lo está ..."-el veneno en la voz de la heredera era palpable
-"como te atreves?..."-El hermoso rostro de Verónica se desencajó por la ira que sentía en ese momento -"Marguerite Krux eres la mujer más vil, egoísta y despreciable que jamás he conocido"- apretó los labios con fuerza intentando controlar las ganas de golpear a la mujer que tenía delante- "no puedo entender que ve en ti, no lo mereces, hasta con aquella golfa vudú se le veía más feliz que contigo"
Esta vez Marguerite no pudo evitar que ella viera el dolor que se reflejó en sus ojos, había tocado hueso y la rubia lo sabía, una sonrisa de triunfo se inició en los labios apretados de la anfitriona. Pero Marguerite no era nada sino digna y levantando alto su mentón se dispuso a dar una estocada final
-"...todo tuyo querida, aunque quizás fuera eso lo que buscabas desde el principio, toda la casa para ti con tres hombres que te adoran, el sueño de cualquier princesa de la selva..."
-"largo de aquí Marguerite... no quiero volver a verte"-siseó hirviendo de rabia
-"no lo harás descuida, ya no queda nada para mi aquí, disfruta de la compañía..."
Marguerite no vio venir el bofetón que le cruzó la cara, con los ojos abiertos como platos se sujetó la mejilla, con la sorpresa dibujada en su rostro se miró la mano manchada de sangre que manaba del labio. Assai sofocó un grito de sorpresa y corrió a interponerse entre las dos mujeres con miedo de que la pelea fuera a más. Verónica se llevó la mano a la boca sin poder creerse aún lo que acababa de hacer, alargó el brazo hacia Marguerite con la intención de sujetarla para disculparse pero la morena dio un paso hacia atrás esquivándola. Los ojos increíblemente abiertos de Marguerite se llenaron de lágrimas que no quiso dejar caer, se giró y se dirigió despacio hacia el ascensor. Verónica dio otro paso hacia ella pero Assai la paró y negó con la cabeza
-"Marguerite...lo siento mucho"-se disculpó avergonzada
Ella sin querer mirarla a la cara comenzó a bajar mientras afirmaba en voz baja más para ella que para que la otra mujer la escuchara
-"...juré que mataría a cualquier persona que se atreviera a volver a maltratarme... tienes suerte de que aún te considerara amiga mía..."
Verónica se tuvo que sentar, que acababa de pasar? las piernas le temblaban tanto que no creía poder seguir de pie, tenía la mirada perdida mientras observaba como desaparecía el ascensor, se llevó una vez más la mano a la boca y gruesas lágrimas les cayeron por la cara, se preguntó aún en shock como iba a poder explicarle a Roxton que acababa de expulsar a Marguerite de la casa del árbol y que encima la había golpeado. Dios mío que he hecho?
...
Era ya bien entrada la tarde-noche del día siguiente cuando el ascensor se puso en marcha para traer de vuelta a los dos exploradores. Roxton y Challenger entraron casi extenuados de la larga caminata que los había traído de vuelta, habían acelerado el paso para evitar estar una noche más a la intemperie, estaban cansados, húmedos y con pocas horas de sueño, la perspectiva de una cena caliente y una cama seca pudo más que su agotamiento y hicieron un buen tiempo.
Lo primero que notaron cuando entraron fue el silencio. Soltando sus mochilas, sombreros y rifles en la entrada ambos se miraron extrañados. No había nadie en la cocina, ni la mesa estaba puesta, ni había nadie en el comedor.
-"Verónica¡...Malone¡...hay alguien en casa?"
Preguntaron en voz alta. Lo primero que se les pasó por la cabeza fue que las heridas de Malone habían empeorado y lo tuvieron que llevar a la aldea Zanga, pero el muchacho no estaba tan mal cuando se fueron.
Inmediatamente oyeron los pasos ágiles de Verónica subiendo por las escaleras
-"Verónica¡... todo está bien? Malone?"-
-"Ned está bien, estaba abajo con él"
Ambos suspiraron aliviados, Challenger la sujetó por el codo con suavidad y la acompañó por las escaleras abajo de nuevo
-"Echémosle un vistazo, como se encuentra? ha tenido fiebre?"
Roxton los siguió en silencio, una mirada fugaz al balcón confirmó la ausencia de Marguerite, estaría abajo con Ned o posiblemente en su habitación no queriendo entrometerse en la intimidad de la pareja rubia. Cuando entró en el cuarto del reportero, Challenger ya le estaba revisando las heridas del pecho que se había hecho cinco días antes. La expresión del rostro del científico le basto para confirmarle que el joven estaba fuera de peligro, las heridas cicatrizaban bien, no habían sido especialmente graves ni profundas pero las garras de los pequeños raptores que les habían atacado solían estar significativamente sucias y siempre había que tener cuidado con las infecciones posteriores. Luego echando un vistazo a la mano derecha, que llevaba también vendada, se fijó en sus nudillos rotos y de forma automática se palpó su propio pómulo, aún le dolía pero la hinchazón había bajado, solo le quedaba un leve color amarillo verdusco del espectacular morado de hacía unos días. Malone tenía una buena derecha quien lo hubiera dicho.
Ambos hombres se miraron a los ojos durante unos segundos antes de saludarse, no hacía falta disculpas en voz alta, una leve cabezada y un indicio de sonrisa en los labios les bastó a ambos para hacer las paces. No podía haber conflictos demasiado largos sin resolver entre ellos, se respetaban mutuamente, confiaban el uno en el otro con la vida, eran casi hermanos. Malone alargó su mano buena hacia el cazador y él se la estrechó con alivio, un problema menos por el que preocuparse. Ahora solo quedaba Marguerite. Echó un vistazo hacía la puerta para ver si la veía. Malone lo vio y se tensó
-"siéntate Roxton, tenemos que hablar..."
Automáticamente el rostro del alto Lord mudó de color, su corazón dio un vuelco
-"Donde está Marguerite?"
-"Será mejor que te sientes..."
Verónica se llevó la mano al estómago y lo miró angustiada
-"Verónica que está pasando?"-preguntó Challenger preocupado
-"Marguerite se ha ido..."-contestó en voz baja
-"Que se ha ido? Como que se ha ido? "-Alzó la voz Roxton preocupado
-"Assai vino ayer a buscar a Challenger y a ella, había un conflicto con una tribu y necesitaban una mediación..."
-"y dejaste que se fuera sola? "-el enojo del cazador fue subiendo por segundos
-"se lo dije Roxton, intenté hacerle comprender que no debía hacerlo, pero ya sabes lo difícil que puede ser Marguerite a veces, no me escuchó..."
El cazador la miró comprendiendo, sí, el sabía lo complicada que su dama podía llegar a ser, cuando se decidía a hacer algo, nada la podía detener
-"que clase de mediación necesitaban los zanga?"-preguntó el pelirrojo profesor frotándose con impaciencia la barba
-"no sé muy bien, Assai me dijo que tenían un conflicto con una tribu de las montañas, habían capturado una de sus partidas de caza, al parecer Jarl y su grupo habían invadido su territorio, buscaban una compensación por la afrenta o amenazaban con una guerra, no se entendían muy bien, tenían problemas con el idioma..."
-"una guerra¡... y has dejado que Marguerite se fuera sola?"-estalló el cazador, su vena protectora alzándose con potencia
-"...no pude pararla Roxton"
-"...maldita mujer terca y obstinada¡...cuanto hace que se marcharon?"-
-"un día y medio, salieron ayer por la mañana..."
-"voy a buscarla¡"
-"John, espera...no puedes salir ahora, es de noche y necesitamos descansar, mañana por la mañana iré contigo"-dijo Challenger
Roxton asintió, llevaba razón reconoció, la noche no era el mejor momento para salir a plena selva y tenían cuatro horas a buen paso hasta la aldea, sí, mañana sería más seguro, unas horas más no harían una diferencia, o por lo menos eso esperaba
-"de acuerdo, mañana a primera hora saldremos a buscarla y más le vale que esté entera, de una pieza y sin un rasguño porque pienso matarla por no querer esperar..."
Malone miró con pesar a su amor platónico, esto no iba a ser fácil de explicar
-"...hay algo más que Verónica debe contarte John..."
El alto Lord la miró con cautela, los brillantes ojos azules de la mujer se habían oscurecido con el peso de la culpabilidad, vio como tragaba saliva y se aclaraba la voz con un carraspeo, lo que fuera que tuviera que decir no iba a ser agradable
-"bueno...que ha hecho Marguerite ahora? "-dijo intentando restarle importancia al asunto
-"Discutimos..."- replicó en una voz tan baja que tuvieron que esforzarse para escucharla
-"Marguerite discute todos los días Verónica, fuera lo que fuera que te dijo no se lo tengas en cuenta, ha pasado dos semanas muy duras, cuando la traiga de vuelta lo arreglaréis..."
-"no creo que vuelva Roxton"
-"porque dices eso?"-frunció el ceño
Verónica se humedeció los labios nerviosa, cruzó los brazos a su alrededor para intentar transmitirse algo de calor y miró al hombre con pesar
-"discutimos, fuerte, ambas nos dijimos cosas desagradables, pero yo le hice daño John, lo vi en su mirada, estaba tan enfadada que no lo pensé...le dije que se fuera...que no quería volver a verla..."
-"... echaste a Marguerite de la casa del árbol?"-Challenger miró con consternación a la mujer joven
Verónica se llevo la mano a la boca y asintió en silencio
-"eso no es todo..."-su voz tembló a través de los dedos
Malone alargó su mano sana hacia ella y la tomó de una mano, dándole fuerzas para que acabara de contar todo lo que había ocurrido
-"que más pasó Verónica?"-la voz del cazador sonó débil
-"yo...yo...yo la abofeteé"
Los dos hombres mayores la miraron incrédulos con el espanto dibujado en sus rostros
-"QUE HICISTE QUÉEE?"-
-"la abofeteé John... con fuerza, no me di cuenta de lo que había hecho hasta que vi su mano sujetarse la mejilla y su labio sangrando.."-decía hipando mientras lloraba, finalmente sus emociones se desbocaron-".. me miró...como si estuviera viendo un fantasma... el horror en su cara, como si nunca se hubiera esperado ese golpe...después me miró con esos ojos vacíos, como si lo hubiera perdido todo...intenté disculparme pero no me escuchó...se fue al ascensor y luego dijo...dijo que no quedaba nada para ella aquí... oh Dios mio¡... la traicioné, que Dios me perdone... pero la traicioné..."-
Cuando Verónica acabó estaba en el suelo de rodillas al lado de la cama de Ned, se tapaba la cara con la manos mientras hipaba llorando con desconsuelo, el periodista le había pasado la mano por la espalda y también tenía la cara mojada, el sufrimiento de ella lo sentía como si fuera propio.
John estaba blanco, con la mirada perdida y el corazón sangrando, finalmente había perdido a Marguerite...rompió a sudar y se giró de espaldas a ellos para que no vieran su rostro descompuesto, con pasos vacilantes intentó salir pero se agarró a la jamba de la puerta con sus dos brazos e intentó inhalar aire, pero un peso agobiante en sus pulmones se lo impidió, lo volvió a intentar pero solo entro un hilo de oxígeno y su respiración silbó. Su garganta se estrechaba y la visión se nubló, su transpiración se volvió fría. Solo la voz segura de Challenger logró traspasar su bruma y se agarró a él como a un bote salvavidas.
-"Despacio Roxton, agáchate y pon la cabeza entre las rodillas...así...muy bien...ahora intenta respirar,...despacio...inhala despacio y exhala despacio...bien, muy bien...despacio hombre...solo respira, no pienses, solo respira...iremos a buscarla muchacho, la haremos entrar en razón y volverá con nosotros pero tienes que respirar, no le vas a servir de nada si no respiras..."
Poco a poco el aliento de Roxton se fue estabilizando, el color volvió a su rostro y su respiración dejó de silbar, pero la angustia nunca dejó de reflejarse en su expresión. Finalmente pudo levantar la cabeza y mirar a la cara a sus tres compañeros de casa que lo miraban asustados. La vergüenza coloreó su rostro de rojo, nunca fue amigo de dar espectáculos y este había sido de los grandes, si Marguerite hubiera estado aquí con él ya le estaría sermoneando sobre controlarse un poco más, la gran ironía era que esto había pasado precisamente porque ella no estaba aquí. Cerró los ojos con fuerza y el dolor atravesó de nuevo su corazón, Marguerite no estaba aquí ni lo estaría más.
Verónica le tocó uno de los brazos con suavidad tentativa, él abrió los ojos y la miró. La culpabilidad y la tristeza era tan manifiestas que se conmovió. Él no podía dejar que ella creyera que todo lo pasado había sido completamente falta suya, no podía cargarla con semejante responsabilidad, tendría que contarle su propia contribución a este desastre.
Se levantó del suelo despacio y se enfrentó a ella, con una mano le acarició el pelo de forma fraternal
-" yo también tengo parte de culpa en lo que ha pasado con Marguerite"-dijo con voz ronca
Ella hizo un gesto de no entender
-"yo...le hice...le dije algo hace dos semanas, algo imperdonable"
-"por eso la evitabas? pensé que era por algo que ella te había hecho a ti "-su voz sonaba sorprendida
Roxton hizo una mueca irónica
-"no esta vez, ella es completamente inocente, yo también la traicioné Verónica, y de la forma más cruel que puedas imaginar"
La mujer lo miró consternada, le costaba imaginar al cazador siendo cruel, pero la voz de Marguerite resonó en su cabeza Lord Perfecto es incapaz de hacer nada malo...
-"que le dijiste Roxton?"
El tragó saliva y cerró los ojos avergonzado por lo que iba a decir, pero se enfrentó a ello con decisión, lo hecho...hecho estaba...no había vuelta atrás
-"Recuerdas la noche en que Marguerite se sinceró y nos contó parte de lo que había sido su vida?...después en el balcón... nos besamos...y quizás se nos fue un poco de las manos..."
Verónica lo miró intentando disimular una sonrisa pero el sonrojo de sus mejillas la descubrió, oteó de reojo a Malone quién también intentaba disimular su sonrisa cómplice. Roxon levantó sus cejas avergonzado y apesadumbrado
-"...parece que no fue solo Challenger quien nos vio..."
La pareja rubia se echó a reír ruborizada, recordaban esa noche vívidamente, se habían retirado del comedor con prisa cuando se dieron cuenta de lo que podía estar pasando allá fuera. Challenger carraspeó intentado reconducir el hilo de la conversación, instó a Roxton a continuar
-"antes de contar lo que pasó... quiero que sepas, que sepáis... que estoy profundamente enamorado de Marguerite y que nunca, nunca quise hacerle daño a propósito..."
Eso llamó la atención de Verónica que de repente se puso seria, Roxton hablando voluntariamente de sus sentimientos por Marguerite?...algo grave debió haber sucedido
-"que pasó John?"
-"Cuando Marguerite se fue a su habitación, Challenger me hizo comprender que no podía seguir adelante con ella sin comprometerme primero"
Ella parpadeó sorprendida ante la respuesta de él.
-"tenías dudas?...yo pensé que ibas en serio con ella...de hecho pensaba que la primera boda que celebraríamos en la casa del árbol sería la vuestra...y más pronto que tarde por lo que vimos"
-"No puedo casarme con ella Verónica, todavía no, aunque quiero, te juro por lo más sagrado que quiero..."
La rubia anfitriona lo miró sin entender nada de lo que estaba diciendo
-"puede que yo... esté casado Verónica"
Ella abrió los ojos como platos y se llevó una de la manos a la boca para sofocar un grito
-"puede? como que puede? o estás casado o no lo estás¡...oh Dios mío se lo dijiste a Marguerite verdad?...por eso ella no te habló estas últimas semanas y tu la estabas evitando..."-de repente todo cobraba sentido en la cabeza de la mujer-"...por eso estaba de ese humor tan insoportable...Dios mío, si lo hubiera sabido...Roxton le dije que estaba segura que la culpa era suya, le dije que no te merecía, le dije... oh Dios mio pobre Marguerite...por eso cuando se fue dijo que ya no le quedaba nada aquí...ella ya estaba destrozada antes de que yo le dijera nada...y la eché de casa...como pude...que he hecho?"
Verónica se paseaba por la pequeña habitación de Ned con las manos en la cabeza agarrándose mechones de pelo y sujetándolos hacia atrás, no podía dar crédito a lo que estaba oyendo, miró a Roxton que seguía con el rostro desencajado, se volvió hacia Ned y lo observó extrañada, porque no estaba reaccionando Ned? Su mente acelerada hizo la conexión enseguida
-"Tú ya lo sabías"-acusó mirándolo con desconcierto
Malone devolvió la mirada sin decir nada, la confirmación iba implícita en sus ojos. Verónica siguió ensamblando los hechos con rapidez
-"tu mano...no te rompiste los nudillos en el ataque de las rapaces...tu le pegaste a Roxton¡, por eso él vino con el ojo hinchado...el ataque fue después de que le golpearas..."
-"...a Challenger se le escapó un comentario accidentalmente durante la caza, Roxton y yo tuvimos un intercambio de "palabras"...las rapaces atacaron minutos después"
-"Y Marguerite supo de esto?"-preguntó a ambos
-"No, no le dijimos nada, aunque supongo que de todas maneras lo adivinó por la forma en la que nos miró"-explicó Roxton
-"y nosotros acusándola de guardar secretos...Como pudiste?...sabes el tiempo que ella te estuvo evitando en el pasado? porque insististe? porque no la dejaste en paz si ya estabas casado?"
-"porque no volví a pensar en ello, nunca tuve la necesidad Verónica, pedí la anulación...me casé para que mi padre pudiera morir en paz, el quería un heredero para el apellido Roxton, y ya estaba en el lecho de muerte. Nos casaron delante de él y murió esa misma noche, nunca consumamos el matrimonio, no podía tocarla no lo entiendes?...cada vez que la miraba veía a mi padre y yo no la amaba¡... pedí la anulación al mes de casados y después me fui. Dí por hecho que el asunto estaba cerrado y me olvidé. Estaba destrozado por lo de mi hermano y mi padre, solo quería olvidar...Como me iba a imaginar que iba a conocer a Marguerite tiempo después y que me iba a enamorar de ella de esta manera tan...fuerte"
La joven lo miró con compasión
-"...la amas mucho..."
Él soltó un bufido descorazonador
-" ...tanto que a veces duele"
El silencio se adueño de la habitación durante unos largo segundos, todos estaban contemplando al valiente hombre que acababa de abrir su corazón. No era fácil para él hablar libremente de sus sentimientos y menos aún admitir el nivel de amor que profesaba por la ardiente lingüista
-"hay una cosa que no entiendo Roxton...si pediste la anulación porque crees que sigues casado?"-preguntó con dudas Verónica
-"no firmó los papeles"-contestó Challenger por él
-"Se lo dijiste a Marguerite? quizás si ella supiera eso..."
Pero Roxton no dejó que ella acabara la frase
-"lo sabe"
-"tan mal se lo tomó?"
-"como podría tomarlo de otra manera Verónica?...francamente si la situación hubiera sido al revés y ella me hubiera contado que estaba casada...no sé lo que yo..."
Roxton se llevó las manos a la cara recordando la expresión de Marguerite, el dolor, la decepción, la ira y la tristeza...todos esos sentimientos y más se abrieron paso por su hermoso rostro en los pocos segundos que tardó en hacer su declaración. Nunca la vio tan devastada ni tan pálida. Y sin embargo cuando minutos después se recompuso y le dijo que no dejaría que un simple papel se interpusiera entre ellos vio un rayo de esperanza brillar en su horizonte. Él no podía creer tanta suerte.
Sólo la terrible afirmación que surgió de sus labios segundos después le hizo tomar la decisión que acabó con todo. Marguerite con un espeluznante desprecio hacia si misma le dijo que siempre había sabido que no estaba hecha para ser llevada del brazo sino para estar escondida en la sombra. Que daba igual si ella era espía, ladrona o conspiradora, su rol siempre había sido el mismo. Con una frialdad impresionante admitía el hecho de que ella no estaba hecha para ser digna sino para ser ocultada y que si la única forma posible de estar con él era esa, aceptaba entonces su papel de amante.
Aún sentía en sus huesos el escalofrío que le recorrió al oírla hablar así de si misma. Ni cuando tuvo a su hermano en sus brazos muriendo por su culpa sintió tanto dolor. No lo admitiría, no aceptaría que esa magnífica mujer se degradara de esa forma por él. Ella se merecía más de lo que se permitía ya se lo había dicho en la cueva...Y así se lo hizo saber cuando agarrándola fuertemente por los brazos le juró por el apellido Roxton que jamás le volvería a poner una mano encima sin haber puesto primero un anillo en su dedo. Recordaba ver con espanto como ella se acercó al punto de ruptura. Había salvado su dignidad pero al rechazarla la había humillado aun más. Ella mantuvo su barbilla alta pero temblorosa y dando la vuelta se alejó. No habían vuelto a hablar. Ella lo evitó todo lo que pudo y el agradeció cualquier oportunidad para salir de la casa del árbol, fuera para cazar, para recolectar plantas o cualquier otra bendita idea que a Challenger se le pasara por la cabeza.
Decidió que nada de lo ocurrido era asunto de sus compañeros, no era necesario que supieran esa parte, mantendría su intimidad entre ellos, ni su familia real, ni su familia del árbol ni nada de lo que anteriormente le había importado era comparable a Marguerite, a su necesidad de ella. Lo único que de verdad contaba para él en este mundo y en el siguiente, era que ella estuviera a salvo y a ser posible al alcance de su mano. Una mano en la que el pondría un maldito anillo, tanto si ella quería como si no, el mismo día en que salieran de esta condenada meseta y hubiera firmado los malditos papeles
-"será mejor que nos acostemos todos, intenta descansar lo que puedas Roxton, mañana por la mañana iremos a buscarla"-declaró el viejo científico
-"Verónica y yo también iremos"-afirmó el periodista
Ella lo miró y sonrió asintiendo con la cabeza
-"Malone...tu heridas..."-dijo con voz grave Roxton
-"Están casi curadas, Verónica debe ir y yo no me pienso quedar atrás por una mano rota, además...si no vuelve... quién me va a mantener en línea? "
-"Necesitarás toda la ayuda necesaria para hacerla volver Roxton, no será fácil, está muy herida, le debo una gran disculpa y además aunque suene increíble yo...la echo de menos"-susurró la rubia
Challenger les dedicó a todos una sonrisa comprensiva pero no pudo evitar pensar que los hijos daban demasiados problemas -"y ahora todos a dormir, me muero por entrar en mi cama..."-dijo aventándolos a todos hacia los dormitorios
No pasó demasiado tiempo hasta que en la casa del árbol reinó el silencio y las luces fueron todas apagadas, Roxton se acostó con el camisón blanco de Marguerite debajo de sus fosas nasales, aspirando profundamente absorbió su aroma, el olor de Marguerite siempre le ayudaba a relajarse. Se durmió con una sonrisa en los labios mientras pensaba en que debía acordarse de devolver la delicada prenda a su sitio antes de traer de vuelta a la temperamental mujer o le volverían a poner un ojo morado.
...
El día amaneció cálido y despejado, acabada la temporada de lluvias el tiempo era cada vez más estable y caluroso. Todos estaban de pie a primera hora dispuestos a empezar el viaje a la aldea Zanga para recuperar a su amiga, sus rostros serios transmitían la preocupación que pesaba sobre todos ellos, no podían imaginarse volver sin ella, costara lo que costara Marguerite debía volver. Por el bien de todos
Unos gritos desde abajo les alertaron, Verónica fue la primera en asomarse al balcón puesto que era la más cercana, frunciendo el ceño con inquietud se volvió hacia sus amigos
-"Son Assai y Jarl, están de vuelta...Marguerite no está con ellos"
Eso respondió la pregunta silenciosa que todos estaban haciendo. Bajaron rápido en el ascensor. La pareja fatigada por el camino los esperaba expectante. Roxton los observó rápidamente, la transpiración perlaba sus cuerpos, habían corrido para llegar, no era buena señal. Jarl además presentaba varios cardenales evidentes en cara y cuerpo, había sido golpeado y por la variedad de colores que presentaban los golpes había sido varias veces en diferentes momentos. La ansiedad se hizo más aguda
Assai iba a hablar pero su marido la paró con la mano, él lo haría. No permitiría que su esposa cargara con la vergüenza de haber permitido lo que pasó. Era su culpa, él estaba al mando, asumiría su responsabilidad ante los amigos de su mujer. Era un guerrero al que le habían arrebatado el orgullo pero aun le quedaba algo de dignidad. Se adelantó un paso y habló directamente a Roxton, lo reconoció como el líder de la extraña familia del árbol. El guerrero más fuerte era el que mandaba, así había sido siempre.
-"no traigo buenas noticias"
Verónica tradujo las palabras con pesar, empezó a temerse lo peor, Marguerite no podía estar muerta verdad? nunca había conocido a alguien con tanta suerte, siempre caía de pie. Jarl se dió cuenta de lo que estaba pensando y la tranquilizó
-"No ha muerto Verónica, pero no os va a gustar lo que vais a oír...se ha intercambiado por nosotros para compensar a los demonios azules...se ha ido con ellos"
-"que?"
Assai se adelantó a su marido
-"cuando llegamos los hombres estaban atados a los árboles, había sido golpeados y maltratados, los demonios habían colocado un tronco partido en medio y amenazaban con cortarles la cabeza, Marguerite les habló en su idioma, todos quedaron muy impresionados de que ella pudiera hacer eso, su jefe se adelantó y la miró de arriba a abajo de una forma..."
Roxton se tensó aun más de lo que ya estaba, sabía perfectamente las miradas que despertaba Marguerite en los hombres
-"...pero ella no bajó la cabeza, sino que la levantó aun más y lo desafió con la mirada sonriéndole. El demonio pareció sorprendido y le dijo algo que no entendí, Marguerite le contestó, mantuvieron unas palabras durante un tiempo, lo siguiente que sé es que estaban desatando a los hombres y atándola a ella...me dijo que volviéramos al poblado y que nunca pisáramos otra vez sus tierras o no podría volver a salvarnos..."
Jarl, con el rostro coloreado por la vergüenza les explicó que le había gritado a Marguerite que no lo hiciera, que negociara otro trato pero que ella le había hecho callar diciéndole que una sola vida por la de cinco y una guerra evitada era un trato demasiado bueno para pensar siquiera en rechazarlo. Antes de irse, el demonio azul había colocado una argolla en su cuello y había atado una cadena a ella, se la llevó de un brusco tirón, Marguerite ni siquiera había mirado hacia atrás.
-"tu mujer nos salvó la vida a mi y a mi pueblo, pero no pude protegerla aunque soy un gran guerrero, viviré toda mi vida con la vergüenza de no haber podido evitarlo"
El hombre se había hincado de rodillas ante Roxton y le extendía el cuchillo de caza ofreciendo su vida por la vida de ella. El cazador lo miró y durante unos segundos pareció que sopesaba la idea, pero sujetó a Jarl por el codo y lo levantó
-"...Marguerite no te dejo otra alternativa, pero me ayudarás a buscarla"-el cazador se estaba poniendo en marcha
Assai le puso la mano en el antebrazo parándolo
-"ella me exigió que te dijera que no fueras a buscarla, que ella era suya ahora"
-"SUYA?...el infierno se helará antes de que ella sea de nadie, maldita mujer¡"
Roxton estaba hirviendo de rabia cuando recogió su mochila y su rifle y salió por la puerta eléctrica disparado, Jarl corrió detrás.
-"Roxton espéranos¡"
-"no espero a nadie, si queréis seguirme daos prisa"
Verónica llegó trotando detrás de ellos minutos después, les instó a esperar a los demás solo la amenaza de que los estaba dejando indefensos en mitad de la selva pudo lograr que Roxton parara. Cuando todos se hubieron reunido de nuevo, Challenger se acercó a él
-"y bien...cual es el plan?"
-"plan?...te diré cual es el plan, la buscamos, la salvamos, le meto un tiro al hijo de puta que se la ha llevado, la traemos a casa, y cuando esté a salvo le daré unos azotes tan fuertes en el trasero que no podrá sentarse en una semana"- respondió gritando
Challenger se rascó la barba
-"no te digo que no hombre, pero creo que hay que perfilar un poco más ese plan"
Roxton, que ya había comenzado de nuevo la marcha, giró su cabeza gritando de nuevo
-"tu eres el genio Challenger, perfílalo tú, pero lo de los azotes se queda"
Ni Malone ni Verónica pudieron evitar una ligera sonrisa mientras perseguían al cazador que se alejaba deprisa.
-"y allá vamos de nuevo"- añadió Malone extendiendo su mano sana para sujetar la de la hermosa mujer que tenía al lado, sería un largo camino pero tenía la mejor compañía.
...
PD: Muchísimas gracias a todos los que os habéis molestado en comentar el relato. Me siento profundamente agradecida y feliz de saber que hay personas detrás que leen mis humildes escritos. Se agradece de nuevo cualquier comentario, espero que os haya gustado.
