El doctor Hideki Kaji alguna vez fue rechazado por la doctora Michiko Daimon cuando le propuso salir en una cita, ¿pero qué hará ahora cuando por culpa de un accidente Michiko pierde la memoria y se encapriche con él justo cuando necesita de sus habilidades quirúrgicas para realizar una importantísima cirugía VIP? ¿Se rendirá a sus encantos o priorizará el dinero? ¿Se aprovechará del cambio de Michiko o intentará recuperar a la original? ¡Otra difícil decisión para nuestro cirujano corrupto!
Prólogo
—¡Vamos, Daimon! ¿Qué le cuesta realizar esa cirugía? ¡Es el Ministro de Defensa del país y la quiere a usted como su doctora! ¡Es el paciente más importante que hemos tenido hasta ahora!
—¡Se equivoca usted en eso! —Se dio media vuelta, apuntándolo con el dedo índice, furiosa—. ¡Los pacientes importantes son aquellos que dependen de nuestras habilidades como doctores!
—¡Vamos! ¡Usted sabe a lo que me refiero!
—¡No, no lo sé!
Se dio media vuelta y comenzó a bajar las escaleras del hospital con Kaji por detrás. Ella estaba vestida como paisana y él aún llevaba su bata de doctor. Akira, Hiromi y Ebina lo estaban observando todo desde la puerta principal del edificio.
—Ahí van de nuevo, discutiendo por todo, ¿es que nunca se van a llevar bien? —Comentó Hiromi, cansada.
—Ya perdí las esperanzas de eso… —suspiró Akira.
—El carácter de la directora Daimon empeora por culpa de las prioridades del director Kaji, y viceversa… Nunca van a congeniar —Comentó Ebina, rascándose la cabeza, nervioso.
Michiko y Kaji ya estaban al lado de la calle mientras seguían discutiendo sobre lo mismo, él intentando convencerla y ella mandándolo al diablo.
—¡Aish! ¡Ya déjeme en paz! ¡Me tiene harta!
—¡No lo haré hasta que acepte el pedido del Ministro! ¡A usted no le costará nada y el hospital saldrá ganando! ¡Esta vez no cederé a sus caprichos, demonio! ¡Esto es muy importante para nuestro hospital!
Exasperada, puso los brazos en jarra, y acercó su rostro al de él y dijo:
—Odio cuando te comportas así, idiota.
Le dio la espalda y comenzó a cruzar la calle con su característico y provocativo mientras él se quedaba estupefacto, mirándola. Segundos después, se puso rojo de la ira y la apuntó con el dedo índice desde donde estaba parado.
—¿A si? ¡Pues yo también odio cuando se comporta así, demonio! ¡Siempre creyéndose mejor que yo! ¿Quién diablos se ha creído, eh? ¡Ojalá nunca la hubiera conocido! ¡Desaparezca de mi vida de una vez! ¡Tonta! ¡Muérase y déjeme en paz!
Ella se detuvo y se dio media vuelta para sacarle la lengua y, en cuanto reanudó la marcha, escuchó que Kaji le gritaba "¡cuidado!" a la vez que oyó los frenos de un autobús y, un segundo después algo duro la goleaba de costado y la lanzaba brutalmente contra el pavimento en donde se golpeó la cabeza y vio todo negro.
—¡Oh, dios! ¡Michiko! —Gritó Hiromi, aterrorizada, bajando las escaleras lo más rápido que pudo junto a un pálido Akira Kambara mientras el doctor Ebina pedía a gritos a los camilleros.
Entretanto, el tránsito se había detenido y la gente se había agolpado a una distancia prudencial alrededor del accidente para mirar lo ocurrido. Asustado, el chofer bajó del autobús y se acercó a la accidentada, quien era socorrida por su lloroso compañero de trabajo.
—¡Daimon! ¡Daimon! Por favor… resista… No lo dije en serio, usted lo sabe, ¿verdad? Yo no quiero que desaparezca de mi vida… ¡Se lo ruego, no me deje! ¡La necesito!
Recostada sobre la calle y con el doctor Kaji inclinado sobre ella sin atreverse a levantarla por temor a alguna fractura en la columna, la cirujana despertó poco a poco y clavó su mirada sobre el rostro de su compañero sin decir una sola palabra.
-¡Oh! ¡Daimon! ¡Recuperó la conciencia gracias a dios! ¿Cómo se siente? No se mueva hasta que lleguen los paramédicos. Primero deberemos realizarle una tomografía y una…
Y, sin que nadie se lo esperara, ella extendió la mano hasta la nuca de Kaji y lo forzó a inclinarse aún más hacia ella para finalmente besarlo en la boca, sorprendiéndolo.
-¡Oh! ¡¿Pero qué… ?! —Exclamó la anestesista, llevándose la mano a la boca, deteniéndose al lado de la pareja junto con un asombradísimo Akira Kambara.
Notas de una escritora descuidada:
Y sigo esperando que alguien comente, je je je ... En fin, esta idea es bastante loca y divertida, espero que les haga pasar un buen rato. Esta historia está ambientada después de mi fic Torre de Naipes, que estoy publicando en mi blog "triple doble ve el rincón de gabriella yu blog spot punto com".
