La Kunoichi mas poderosa
La cuarta guerra shinobi había concluido ya hacia un par de años, con la festejada victoria de la alianza y Naruto. Los shinobi de la hoja se habían destacado hasta el final del combate. El joven trio InoShikaCho había ganado fama y respeto entre las aldeas, el equipo 8 destaco por sus técnicas especiales, el equipo Gai por ser grandes luchadores cuerpo a cuerpo, aunque TenTen por derecho propio había destacado al usar (y sobrevivir) una de las armas del sabio de los seis caminos. Pero el que más había brillado y liderado a todos para alcanzar la victoria fue el reunificado equipo 7, que ahora eran conocidos como los nuevos Sanin. Pero no todo fue así de brillante. En medio del combate final Neji Hyuga, conocido como el genio de su clan, había muerto protegiendo a Naruto y a su prima Hinata. Después de la guerra muchos, aunque no lo dirían en voz alta para no enojar a Naruto, creían que la sobrevivencia de ella no compensaba la perdida de aquel gran guerrero, pues a ella se le seguía considerando una cica débil, una ninja del montón. Claro que esos rumores descendieron una mañana a solo una semana del fin de la guerra. La ex heredera desapareció un día sin dejar rastro, y ni siquiera su equipo, especialistas en rastreo pudieron dar con ella. A pesar de ese triste desenlace la aldea continuo su vida. Se reconstruyeron los edificios, nuevas relaciones nacieron, e incluso un nuevo hokage fue elegido, Kakashi Hatake, la sexta sombra de fuego.
Sakura Haruno caminaba por la calle céntrica de Konoha, metida en sus pensamientos dirigidos hacia el único Uchiha vivo.
- "Sasuke-kun se va y no hay nada que pueda hacer. Ya no queda nada " pensaba tristemente la pelirosa – "incluso trate de seducirlo, le ofrecí mi cuerpo pero ni así quito la idea de su viaje de redención"
Caminaba sin poner atención donde sus pasos la llevaban hasta que vio que se encontraba a las puertas del edificio donde vivía Naruto. El rubio nunca se había cambiado de aquel pequeño departamento, incluso ahora que tenía la posibilidad de ir a la casa Namikaze no lo hacía. Según él, su departamento era su refugio y no quería dejarlo. Ella, por otro lado, creía que el rubio no se iba porque le temía a vivir solo en una casa grande y vacía. Una vez más, la pelirosa recordó a su amiga ojiperla, quizás ella hubiera sido la solución para que su inquieto casi hermano hubiera sentado cabeza, pero había desaparecido y con ella su esperanza de que su rubio amigo encontrara la felicidad.
Y ahora estaba aquí, en las puertas del edificio donde vivía Naruto, anhelando que el rubio fuera capaz de convencer al azabache de que no se fuera. Si había alguien que pudiera convencerlo ese era Naruto. Así que Sakura comenzó a subir pesadamente las escaleras hasta llegar a la puerta del departamento. Por debajo de ella se filtraba luz desde adentro, así que el rubio estaba en su casa. La pelirosa golpeo la puerta, una, dos, tres y más veces y no respondía. Sabía que el rubio había sufrido depresión postraumática después de la guerra y ella tenía una llave siempre en su llavero para poder entrar a ver si su amigo estaba bien. El mismo Naruto se la había dado. Cuando abrió la puerta el ruido proveniente desde el dormitorio de su amigo era inconfundible. Había una chica y por los gruñidos que podía escuchar la estaba pasando muy bien.
A medida que lentamente se acercaba, Sakura pasaba lista de quien podría ser esa chica. Una de las tantísimas admiradoras? No lo creía, Naruto no podía ser tan cerdo. Cerdo? Ino? No, no, no, no. Ino estaba con Sai, un ex compañero del equipo 7 y Naruto no le haría eso. O si?. TenTen? Podría ser. Los dos habían perdido a un Hyuga que ambos amaban y no se habían dado cuenta de ello. Al menos Naruto no. Cuando logro espiar a través de una pequeña abertura que la puerta dejaba vio algo que no había esperado.
Naruto se encontraba de espalda sobre su cama, desnudo. Sobre el pecho de él se encontraba una chica peliazul. A medida que el asombro iba aumentando, la pelirosa comenzó a ver el cuadro completo. La frondosa cascada de pelo negro casi morado a la luz de la habitación impedía prácticamente escondía por completo la cara y el cuerpo de la chica pero podía notar que con una mano mantenía control de la cabeza del rubio y la otra…. Que estaba haciendo con la otra?. De pronto la mano faltante abrió la cascada pelinegra, permitiéndole a Sakura ver el rostro de la chica y en él unos ojos perlas que tanto recordaba "Hinata!?" Los ojos perla la vieron a través de la cascada de pelo y Sakura logro ver también una radiante sonrisa, que no auguraba nada bueno. Le hacía sentir como si fuera estuviera viendo la sonrisa de un felino depredador y que ella era un lindo ratoncito rosa. Ahora Hinata comenzó a erguirse un poco más para que Sakura pudiera ver la cabeza de su compañero atrapada entre las piernas de la Hyuga, y la cara de Naruto directamente metida en la vagina de Hinata.
- Vamos Naruto, puedes hacerlo mejor – dijo Hinata al rubio pero mirando a la pelirosa – no me dijiste que eras el gran y poderoso Naruto Uzumaki… demuéstramelo! – Le ordeno mientras mantenía con una mano la posición de la cara del rubio en la posición para darle placer – piensa que diría Sakura-chan si supiera que no puedes satisfacer a una chica sencilla como yo.
Sakura no podía creerlo. Ahí estaba la tímida Hinata burlándose sexualmente ellos dos, sin atisbo de vergüenza alguna. Mientras asimilaba eso, Hinata termino de erguirse completamente sobre Naruto, claramente con la intención de exhibirse ante Sakura. Por ello con la ayuda de la mano libre se colocó el largo cabello peliazul sobre su espalda, dejando a la vista de la pelirosa dos enormes montañas de carne, coronadas por pezones rosados erectos por la actividad sexual que llevaba con el rubio. La Hyuga paso su lengua por sus labios para humedecerlos y luego se llevó dedos a ella lubricarlos y jugar con su pezón derecho, mientras amasaba su teta izquierda y lograba llevarse su pezón izquierdo a su boca, luego de mover un poco su cabeza… todo mirando hacia las sombras donde estaba escondida Sakura.
- Cambiemos Naruto – Le dijo el rubio, liberándolo de la prisión entre sus muslos – Voy a jugar con tu amiguito de acá ahora – le dijo mientras movía su cadera para posicionarse sobre el pene de Naruto.
Tan pronto sintió que el peso liberaba sus brazos, Naruto los llevo hacia los enormes pechos de Hinata, y comenzó a amasarlos y trato de levantarse para lamer alguno de ellos. Para evitarlo, Hinata le dio rápidamente un par de golpes, neutralizando su capacidad de levantarse.
- Por favor Hinata, déjame lamerte.
- No Naruto kun, debes comprender que desde hoy mando yo aquí en la cama – le respondió, pero mirando hacia las sombras – ya no soy la niña tímida que manejaban como quería.
Sakura no quiso ver más. Sabía que estaba viendo una situación privada de su casi hermano, pero también que había sido descubierta por Hinata y que al parecer ser espiada causaba placer en la recién retornada.
Corrió lo más que pudo en dirección a su casa, confundida por sus emociones. Avergonzada, había encontrado a su mejor amigo teniendo sexo. Confundida, el cuerpo de Hinata le había parecido sensual y atractivo. Afortunadamente estaba llegando a su casa y ahí tomaría un baño helado y seguramente algo de sake para tranquilizar sus nervios.
Pero cuando llego a su casa, descubrió que había un intruso en ella, pues su puerta estaba cerrada pero su sistema de detección temprana de intruso no estaba. Al entrar a su departamento tomo uno de los kunai que llevaba en su bolsa de armas y avanzo hacia su dormitorio. Pero lo que vio ahí no estaba ni en la peor de sus pesadillas.
Sobre su cama y desnudo estaba Sasuke Uchiha. El problema era que sobre él se encontraba, desnuda, Hinata Hyuga. Y estaba casi exactamente en la misma posición que Naruto. La cabeza atrapada entre los muslos de la chica, y la cara enfrentando la vagina de ella. La diferencia estaba en que la única mano del Uchiha estaba sobre una de las tetas de la peliazul….. y no era capaz de contener una de ellas…. Le sobraba mucha. Y una de las manos de Hinata viajaba sobre el eje vertical del pene de Sasuke, masturbándolo y causando gemidos desde la boca atrapada.
- Te gusta Sasuke-kun? Quieres que te siga masturbando?
Un apenas claro "si" se escuchó venir de entre los muslos de Hinata.
- Qué bueno, porque no tenía la intención de parar. Y te gustan estas? – mientras guiaba la mano de Sasuke en la teta de ella. Otro casi inaudible "si" se escuchó.
Entonces Hinata se levantó un poco del rostro del Uchiha, dejando a la vista de Sakura como la lengua de él trataba de encontrar su lugar recién perdido, y los jugos vaginales de ella escurrían hacia la cara de él.
- No Sasuke-kun, no trates de levantarte o tendré que castigarte.
- Castigarme?
- Si. No jugaras mas con estas – respondió Hinata mientras apretaba la mano de él, atrapada entre una de sus teas y su mano
- No! por favor no.
- Porque no?- le dijo Hinata
- Porque nunca había sentido unas así de perfectas, no me dejes sin ellas.
- Sasuke-kun, escuche por ahí que te ibas de viaje, uno de redención
Sasuke sonrió de forma casi perversa – No, ya no.
Hinata solo levanto la mirada hacia Sakura y sonrió victoriosa.
Sakura no sabía cuándo había comenzado a llorar. Su amado Sasuke-kun estaba siendo violado por Hinata y al parecer lo estaba gozando, ambos lo estaban gozando. La escena la hacía sentir tan inferior. Recordaba como hacia algunos días prácticamente se había arrojado sobre él para rogarle que no se fuera y él había dicho que no, que nada le impediría irse. Y ahora estaba aquí, debajo de otra mujer, gozando del sexo de otra mujer, una que hasta ahora ella consideraba una amiga. La pelirosa quiso huir, correr, escapar de la aldea. Y para eso comenzó a retroceder, hasta que chocó con otro cuerpo. Tan conmocionada estaba que no noto a alguien a su espalda. Al girarse encontro la cara de la peliazul sonriéndole.
- Hinata? Pero cómo? – giro para ver como la otra Hinata estaba de nuevo sobre el rostro del azabache.
- Clones de sombra, ya deberías conocerlos – le respondió burlonamente la otra.
Sakura rápidamente cambio de humillada a furiosa y trato de atacar a la Hyuga, quien rápidamente la inutilizo golpeando algunos puntos de chacra, dejándole paralizados los brazos y las piernas. La pelirosa cayo siendo detenida por la peliazul quien la dejo arrodillada frente a ella.
- Eso es todo lo que puede hacer la gran Sakura Haruno, la nueva Sanin de las babosas? Que desilusión, no debi haber entrenado tanto si eso es todo lo que puedes hacer.
- Porque haces esto? – dijo entre lágrimas la pelirosa
- Porque, mi querida Sakura, todos ustedes siempre me vieron como una inútil y débil, que no servía para nada. Pues bien ahora yo, Hinata Hyuga, soy la más poderosa kunoichi de konoha.
- Lady Tsunade no te lo permitirá!
- No te preocupes por la vieja. Ahora está en un área del hospital reponiéndose – ante la cara de sorpresa de Sakura, Hinata continuo – Quise pasar a avisarle que desde ahora todas me rendirán cuentas a mí y no le pareció de su agrado, así que hice lo mismo que te acabo de hacer. Aunque no lo que voy a hacer a continuación.
- Que vas a hacerme? Porque?
- Porque, preguntas? Por Naruto, obviamente. Él siempre te quiso a ti y tu nunca le diste oportunidad, solo pensabas en ese – señalo a Sasuke, quien ahora tenía una de las tetas de la otra Hinata en la boca – Naruto es una chico buenos, es lindo y un alma luminosa, así que decidí que sería mío… y el resto de los hombres de Konoha también.
- Que?
- En estos momentos todos nuestros amigos están recibiendo la visita de uno de mis clones – le respondió con una sonrisa luminosa, como si lo que acaba de decir fuera lo más normal del mundo – Algunas de las chicas, incluida Hanabi, también están sufriendo lo mismo que vas a sufrir tu ahora.
Hinata saco uno de sus kunai desde su bolsa de armas y lo acerco hacia la pelirosa.
- Sabes, siempre quise saber si también eras pelirosa ahí abajo – le dijo mientras una blanca sonrisa surcaba su rostro – vamos a ver – dijo mientras partía en dos la ropa de Sakura, dejándola en un sostén deportivo blanco y los bermudas negros que usaba – Ahora este – mientras el kunai los rajaba – mira! Calzones de abuelita – dijo al ver los grande calzones de la pelirosa – deberías usar algo así, tal vez de esa forma Sasuke-kun te hubiera tomado en cuenta – dijo mientras se sacaba su bermuda y dejaba a la vista una mini tanga que poco dejaba a la imaginación – claro que para usar uno de estos es mejor tener uno de estos – decía mientras golpeaba con su mano libre del kunai su redondo trasero – aunque claro, tu por otra parte ….. – no quiso terminar la frase, aunque lo que implicaba estaba claro – termino de romperle el calzón, dejando al aire su pelo púbico – si, son rosados – se autorespondio Hinata, mientras pasaba uno de sus dedos por los pelos rosa – Ahora continuemos – Acerco el kunai al pecho de Sakura y rompió el sostén de ella – Vaya – simulo estar sorprendida – No hay mucho aquí no? – le dijo a Sakura sonriéndole, una sonrisa de obvia burla – Vas a gastar bastante en fórmula para tu hijo con Sasuke-kun.
- Eso no tien…. – no pudo contestar porque la Hyuga le tapó la boca.
- Solo te estoy molestando, tablita – Se alejó un poco de la pelirosa para que pudiera ver a la pelinegra. La Hyuga se sacó su habitual sobretodo rebelando una cota de malla que era abultada adelante por los pechos de Hinata – Sabes, a veces son incomodas estas - dijo mientras se sacaba la malla, quedando solo en sostén, uno que apenas lograba contenerlos – Si no tienes el sostén adecuado se mueven y en batalla es incómodo, ya sabes … bueno tu no, tal vez Ino lo sepa – dijo mientras se llevaba un dedo a la boca para teatralizar como si pensara – bueno en fin – termino de sacarse el sostén liberando su pechos – Sabes Lady Tsunade quedo sorprendida por el tamaño de estas – dijo mientras las tomaba con sus manos – Claro, es entendible cuando vio que su sostén no lograba cerrarme bien – mientras levantaba el recién liberado sostén.
- Ese es de Lady Tsunade? – dijo sorprendida Sakura.
- No te lo dije? Apostamos quien las tenía más grande, ya sabes, la eterna perdedora. Apostamos a cuál de las dos quedaba grande el sostén de la otra – Ahora Hinata se acercó lentamente hacia Sakura, agachándose para quedar a su altura, y comenzó a rozar sus tetas contra su plano pecho.
- Que haces? – dijo casi llorando Sakura
- Nada – respondió sonriendo Hinata – Solo quería ver cómo te quedaban las tetas grandes. Te ves linda, con tus ojos jade y tu pelo rosa….. hubieras sido aún más popular entre los chicos. – después comenzó a levantarse, rozando todo el trayecto sobre la delicada piel de Sakura, hasta que su pezón izquierdo quedo a la altura de la boca.
- No! – grito Sakura, evitando que Hinata metiera el pezón en su boca.
- Así que aun te queda algo de rebeldía? – Dijo Hinata – bien, sino esto no sería divertido – irguiéndose completamente frente a la pelirosa, para luego acercarse, pasar una de su piernas sobre uno de los hombros de la pelirosa y luego el otro, quedando la cabeza de Sakura entre los muslos de Hinata, y la espalda de la pelirosa dolorosamente curvada.
- Que linda te ves ahí Sakura, con tus ojitos llenos de miedo – le sonrió la peliazul – Desde ahora en adelante esa es tu posición, lo entiendes.
- No, eso nunca!
- No?, bueno veamos.
Algunas horas después Sakura se encontraba en el suelo, desnuda, humillada, agotada, incapaz de moverse, con su cerebro lavado y la cara llena de los fluidos vaginales de Hinata. Apenas estaba consiente pudo escuchar un golpe de un cuerpo caer al lado de ella. Cuando giro la cabeza pudo ver a Sasuke en condiciones similares a ella, solo que una sonrisa boba cursaba su cara. Y una lagrima solitaria callo por su rostro.
- Misión cumplida – escucho a una de las Hinatas decir, para luego desaparecer en una nube
- Bien Sakura, desde hoy eres una subordinada de la jefe. Desde hoy cada vez que le hables le dirás lady Hinata o lady Hyuga, hasta que se case con Naruto, entonces será lady Uzumaki. No la miraras a los ojos a menos que ella te hable, nunca hablaras primero en su presencia y siempre cumplirás cualquiera de sus deseos, lo has entendido?
- Eres un clon? – pregunto Sakura, sintiéndose aún más humillada. Hinata ni siquiera se había molestado en venir ella misma.
- Espero volver a verte. Misión cumplida – y desapareció en una nube
Años después, el Séptimo Hokage miraba por el gran ventanal de la oficina.
- Sabes Shikamaru. Tengo la impresión de que algo está pasando en la aldea.
- Porque lo dices.
- No sé. Es como si un nuevo poder estuviera surgiendo….. es algo en el aire que siento
- Pues no creo que sea algo que tengas que preocuparte, pero lo investigare
- Gracias
En la casa Uzumaki, específicamente en el sótano.
- Oh Mami, eso fue increíble… me hizo sentir poderosa – decía una pequeña Himawari, aunque a sus 11 años parecía una joven de 18, por el cuerpo alto y voluptuoso que tenía, sumado a su hermoso rostro, todo herencia Hyuga mas algunas adiciones Uzumaki.
- Mi amor, ese es el poder que la princesa Byakugan tiene, yo lo descubrí hace mucho cuando conocí a un tal Toneri. Quizo subyugarme pero lo puse en su lugar.
- Que paso?
- Lo mate…. Y tome su poder. Y parte de el paso a ti y ahora te enseñare a usarlo.
- Gracias mami, te quiero.
- Yo también te quiero.
- Mami, tú crees que pueda jugar con Sarada-chan – dijo la pequeña mientras sonreía como un felino cuando pensaba en su presa.
- Si, le diremos a Sakura-chan que la prepare y te la traiga esta tarde te parece?
- Si! – dijo mientras cerraba la puerta del sótano. Uno donde podías ver los cuerpos jadeantes de Shikadai e Inojin, sudados y sus caras llenas de los jugos vaginales de Himawari.
