Hola gente bonita! Aquí les traigo un capítulo mas que espero les guste. Las razones de mí retraso las dejo al final del capítulo para no importunar más. Disfruten la lectura y por favor dejen sus comentarios!


Los pequeños instantes entre el ocaso y la aurora


Capítulo XIV

La noche vieja en casa de los Grandchester llegó trayendo muchos sentimientos encontrados. Desde que Candy regresara de la comisaría habían pasado cinco días, cinco días en que la joven no había podido ver ni hablar con Albert, ni siquiera con Terry. El primer intento fue la noche misma en que supieron que los detectives estaban al tanto de la verdad sobre Marie Rose, pero resultó en un fuerte portazo dado por Terry mientras Susana intentaba explicarse, se había encerrado en el estudio del que no salía para ir a la comisaría, regresar y volver a encerrarse.

La mañana después de conocerse la verdad, Candy vio a Susana hacer guardia en la puerta del estudio, pero a pesar de hacerlo no tuvo éxito. Cuando Terry salió simplemente la ignoró, incluso esquivó el intento de la detective por sujetarlo del brazo. "No me toques" gritó antes de salir apresurado de casa. Ni siquiera en la comisaría Susana era atendida por Terry, apenas tuvo suerte con Albert, "Se necesita tiempo" dijo y eso había sido todo el intercambio con el rubio.

Por su parte Candy no pudo acercársele, en la comisaría había dejado dicho que faltaría unos días porque estaba trabajando en un caso importante. Y así había sido. El caso que le asignaron cuando lo sacaron de la investigación de Marie fue completado y el fiscal había conseguido fecha de juicio para próximos días. La joven pensó que al menos el trabajo le ayudaría a pensar las cosas y a darle un respiro para que pudieran hablar, pero eso no fue así. Nunca la buscó ni tampoco permitió que lo encontrara.

Después de cinco días, la pesadez del cuerpo la perseguía a todos lados. Parecía que la necesidad de hablar con Albert y no poder hacerlo se convertía en pequeñas rocas que iba cargando una a una sobre sus hombros. Se reprimió y se castigó por no haber dicho nada antes, tal vez si hubiera hablado con Albert, él no estaría tan molesto ni tan lejano como ahora lo estaba. Creyó que todo se había ido por la borda, pero lo cierto es que los planes para la noche vieja parecían ser normales; nadie, excepto ellas y George, sabía que Terry y Albert conocían la verdad tras la muerte de Marie. Susana consideró que era una estrategia que ambos habían pensado. "Es posible que quieran saber y conseguir más evidencias antes de hablar por entero con Archie, de otro modo terminaría sacando a Terry del caso" Fue lo que dijo Susana. Y de algún modo esa sospecha la tranquilizó un poco.

Llegó a pensar que incluso no verlas ni hablarles podría ser parte del plan, aunque Annie rebatía esto. Ella había sido la única en poder hablar libremente con Terry. Al parecer, él no sabía que la joven también estaba al tanto del caso, por lo que su trato con ella era normal. Este escenario le daba cierto consuelo, por lo menos así tendría cómo saber sobre Albert mientras encontraba la forma de volver a acercarse.

Dio un suspiró largo y profundo. El portazo que Terry había dado antes de salir de casa la despertó. Miró el calendario en el que la cena de noche vieja estaba marcada. Mientras buscaba su ropa, Annie entraba sin haberse anunciado. Le recordaba que ella y Susana tenían una cita con Patricia O'Brian, la detective estaba ya preparando sus cosas; la joven se llevó una mano a la frente, había olvidado por completo que antes de aventurarse a buscar a Albert en la comisaría el día que no llegó a su cita, ella y Susana fueron a tomar la declaración de la chica. Ciertamente quería renunciar al caso, ya no tenía mucho interés y mucho menos cabeza para dedicarse a hacer notas, no podía sacarse de la mente a Albert, pero sabía que no podía abandonar, así como así.

-Susana me encargó decirte que tendrás que hablar con Patricia tú sola – dijo la joven- te dejó esto – entregó una grabadora que la rubia tomó desconcertada. Se trataba de la grabación de las primeras declaraciones de Patricia sobre el "incidente"- Susana quiere que lo escuches antes de ver a Patricia y hablar con ella

- ¿dijo a dónde iba?

-Fue a perseguir a Terry – la rubia suspiró luego de escuchar esto – Sigo pensando que deben darles un poco de espacio, dense cuenta, acaban de enterarse de un crimen atroz

-Pues Albert se lo ha tomado ya, no he conseguido ni siquiera verlo de lejos –contestó irritada

-lo siento, Candy, pero ya sabíamos que esto iba a pasar si ellos se enteraban antes de que hablaran ustedes – se encogió de hombros

-Annie, te quiero mucho, pero justo ahora me resultan insoportables tus palabras

-Vale, que ya me voy – contestó la castaña antes de salir y dejar sola a la rubia. Sintió una desesperación creciente en su pecho, aquellas sensaciones le recordaban los años en que vivió pensando que Albert no la quería y estaba a punto de casarse con Sarah. Volvía a sentirse atrapada entre el fluir del tiempo sin poder hacer nada por impedir rendirse al bucle de angustia que la atormentaba.

-¡Candy! – escuchó que Sophie gritaba al otro lado de la puerta. –¡tu celular no deja de sonar! – la joven sintió un pinchazo en el pecho y abrió de golpe la puerta dejando de lado el recogido que intentaba hacer en su cabello. La pequeña tenía el móvil entre sus manos cuando lo tomó. Debió dejarlo en la cocina mientras hablaba con Susana y Annie antes de dormir.

Tenía cuatro mensajes no leídos de Albert. Cuatro mensajes desde que le dijera "vete" en la comisaría. Se apresuró a guardar el cuaderno de notas en su bolso, coger el abrigo y salir rumbo al encuentro con Patricia. Alcanzó a escuchar la voz de Annie que le advertía de algo, pero la ignoró, quería estar fuera de casa para leer sola y en tranquilidad lo que Albert escribió. Pero los mensajes no fueron sustancialmente reveladores. El primero era una disculpa "Lamento escribir hasta ahora…simplemente no podía hacerlo antes" el segundo decía "Necesitamos hablar…sobre Marie" el tercero era otra disculpa "Lamento la torpeza, es sólo que no encuentro las palabras exactas para escribirte…" y el cuarto "decide tú el lugar y la hora"

Hizo una mueca al percatarse que ninguno de los mensajes dejaba ver lo que sentía o pensaba. Le pareció que las palabras que usaba estaban muy bien cuidadas. Un escalofrío la abrumó, parecía como si Albert hubiera dejado de ser Albert, se sentía tan frío. El vacío que sentía en su estómago le provocó una ansiedad que decidió guardar el teléfono en el bolso para evitar enviar una respuesta apresurada. Recordó la agenda que había discutido con Susana: hablar con Patricia y de ser posible con Arthur Smith, el joven que la auxilió. Supuso que tomar ambas declaraciones les tomaría, por lo menos, la mitad del día. Después estaba la cena, que seguía siendo una incertidumbre, pues todos los planes seguían sin modificarse; por la tarde llegarían todos, otra vez, como en navidad y eso implicaba que Albert también estaría ahí. Pensó que ese momento sería adecuado para hablar con él sin presionarlo, creía que con el transcurso de la reunión Albert podría llegar a sentirse relajado, así que con estas ideas empezó a escribir su respuesta:

"No hay nada en este momento que quiera más que hablar, Albert. ¿Te parece bien que quedemos en la cena de noche vieja en casa?"

Revisó hasta cuatro veces el mensaje antes de enviarlo. Cuando llegó la respuesta de Albert con un simple "sí" el vacío en su interior creció mucho más. Tuvo que llegar al orfanato donde trabajaba Patricia O'Brian con un nudo en la garganta que nunca pudo deshacerse.


En la comisaría, Susana estaba decidida a que Terry hablara con ella, por lo que decidió jugar una intrépida carta bajo la manga que hasta hace poco no se había percatado de ella; una que incluso Candy había pasado por alto, pero esperó que pronto pudiera verla también.

- ¿Susana? – la voz de Archie la trajo de vuelta –Tengo sólo quince minutos antes de ir a la corte – advirtió a la detective antes de entrar y cerrar tras ella la puerta de su oficina.

- Descuida, no te quitaré mucho tiempo

- ¿es sobre un caso?

-es sobre el caso de Marie Rose – Archie levantó la mirada para escucharla con atención – tengo pruebas que sostienen la declaración de Elroy Andrew

-¿lo sabe Terry? – Susana negó – entones habla con él y entrégale esas pruebas

- serviría si lo mandas a mi cubículo

-¿problemas en casa?

-nada que una orden del fiscal no pueda hacer cumplir

-¿qué tipo de pruebas son?

-documentales y auditivas –dijo – además requiero que se me dé una orden de rastreo de ADN

-¿para tu caso? No lo tienes que pedir, adelante

-no, es para un testigo

-¿qué quieres hacer exactamente? –cuestionó -¿en qué sirve rastrear el ADN de un simple testigo? Se trata de un caso de abuso, el punto es encontrar al perpetrador y demostrar que es un agresor serial, debe tener otras víctimas, ese es el propósito de tu investigación, no corroborar la identidad de un testigo.

-créeme cuando te digo que aportará mucho al caso

-está bien, pero cuando tengas los resultados quiero claridad de este procedimiento, no puedo llegar a la corte a ciegas

-no será así, lo prometo

-enviaré a Terry contigo y que sea la última vez que me usas como intermediario entre sus problemas –aclaró. La detective salió de la oficina sin decir una palabra más. Caminó hacia su cubículo, cerró la puerta y llamó a Candy antes de tener que lidiar con el mal humor de Terry por haberlo obligado a hablar con ella.

La rubia contestó apenas sonó su teléfono. Estaba esperando a que Patricia se desocupara y la atendiera. Susana le preguntó si había escuchado la grabación de las últimas declaraciones de la chica. Candy contestó que sí, pero que apenas había notado algo nuevo aparte de lo que ya habían destacado en sus notas.

-El caso de Patricia está resuelto Candy, sé cómo encontrar al agresor y también tengo información de las mujeres a las que ha agredido en el pasado

-¿qué? - Candy se exaltó - ¡Si lo ya tenías todo para qué me pediste venir aquí, Susana! ¿qué no ves que tenemos problemas más grandes que resolver? Albert me escribió para hablar sobre Marie

-¿Cuándo pasó?

-antes de que viniera a encontrarme con Patricia, creo que debemos entregarle las pruebas que tenemos

-no

-¿por qué no, Susana? Ya nos odian, nos han ignorado, Terry ni siquiera nos dirige la palabra

-no nos odian, Candy, además yo le entregaré a Terry las pruebas que tenemos

-¡hablaste con él!

-Aún no, pero pronto, espero que para cuando hables con Albert ellos hayan visto ya las pruebas, pero eso lo hablaremos en casa, por ahora quiero que te concentres en conseguir información sobre el testigo, es importante

-¿sobre Arthur Smith?

-Sí, quiero que consigas suficiente información sobre su aspecto, que Patricia te de todos los detalles, cabello, ojos, altura, manos, voz, todo.

-¿eso es relevante para el caso?

-concéntrate en lo que te pido, cuando lo tengas vienes a la comisaría- dijo mientras la puerta de su cubículo se abría y se cerraba de golpe. Terry se quedó de pie mirándola al otro lado del escritorio con ojos que echaban fuego

-¡No vuelvas a meter a Archie en nuestros asuntos! – gritó el detective -¿qué demonios te pasa?

-¡Susana, estás bien! – Candy escuchó los gritos de su tutor, pero la detective la tranquilizo.

-todo bien, háblame cuando termines – colgó antes de que la rubia contestara y se concentró en su esposo frente a ella – Me pasa que no puedes azotar así la puerta – contestó ella guardando toda compostura. Esta actitud provocó que Terry se obligara a controlarse

-No puedes usar a Archie para hablar conmigo, ¿ahora resulta que tienes pruebas, es cierto o también es mentira?

-Yo no te he mentido, Terry

-ocultar cosas es lo mismo que mentir

-te equivocas, no es lo mismo y en todo caso oculté para protegerte

-¡gracias, cariño! ¡Me ahorraste tanto dolor!

-no importa cuánto te burles, mi intención nunca fue lastimarte ni tampoco mentirte

-¿y cuál fue entonces su verdadera intención?

-ayudarte

-¿de qué modo?

-Enterarnos de lo que pasó con Marie fue impactante para nosotras también, decírtelo fue una de las opciones que teníamos, pero ya estabas asignado al caso, queríamos reunir pruebas suficientes para asegurar su apertura sin que Archie les quitara el caso

-no te das cuenta de lo que han hecho mal, cierto?

-Terry

-Susana, confiaba en ti, esto va más allá de un caso o un juicio –se dejó caer en uno de los sillones -¡se trata de una mentira! ¡de una maldita mentira que es mi vida! ¡no tienes idea de las ganas que tengo de partirle la cara a mi padre!

-Nos equivocamos, es cierto. Estábamos a punto de hacérselos saber, íbamos a enviar las pruebas que tenemos de manera anónima, pero ustedes lo supieron antes

-dame las malditas pruebas

-Tenemos que trabajar juntos hasta donde sea posible para saber la verdad antes de que Archie te quite …

-¡NO VAMOS A TRABAJAR JUNTOS, DAME LAS MALDITAS PRUEBAS YA!

-¡Terry escúchame, por favor!

-NO

-No seas necio

-DAME LAS PRUEBAS O TENDRÉ QUE BUSCARLAS YO AHORA MISMO

-Sospecho que Anthony está vivo – soltó sin más al notar que ni siquiera la miraba

-¿qué carajo estás diciendo?

-Pienso que Anthony está vivo y que es el testigo de uno de mis casos

-¿en que se fundamenta tu sospecha?

-anoche cotejé notas, comparé fotografías y volví a revisar las pruebas que tenemos sobre Marie y las que yo tengo sobre el caso O'Brian. La chica que fue víctima de un asalto sexual fue salvada por un chico, la descripción que hizo encaja con la de Anthony –Terry soltó una carcajada

-Tú sólo lo conociste un par de veces

-Un par de veces que fueron suficientes para saber que era disléxico y que su personaje favorito era Arthur Smith, el protagonista de una saga policiaca, él se llama así…además tú mismo me contaste que…

-sé lo que te conté – la calló

-solicité a Archie una orden para rastrear su ADN

-Nosotros tenemos una orden para exhumar ambos cuerpos

-No puede ser una coincidencia, Terry – insistió –trabajemos juntos

-Ejecutamos la orden hoy mismo, si no hay restos en el lugar de Anthony Andrew, trabajaremos juntos –respiró – si los hay, no vuelvas a insistir, ahora dame las malditas pruebas

Susana fue a su archivo y sacó dos cajas con las pruebas adentro y las puso sobre la mesa una sobre otra -por favor, deja de maldecir

-Maldición es lo que me ha caído encima, Susana – tomó las cajas y salió sin mirarla. Dejó a la mujer pensando en sus palabras mientras él se iba sintiendo un hueco cada vez más grande en su pecho. Como si un abismo creciera dentro de su cuerpo sin parar y en cualquier momento, con un poco más de tiempo, terminará por convertirse en un hoyo negro hasta tragarlo todo entero.

Cuando llegó a su cubículo Albert le esperaba sentado en su silla, al verlo entrar cargó con la caja que estaba encima. El rubio le preguntó de qué iban esas cajas.

-Las evidencias que Susana y Candy reunieron – respondió mientras empezaban a revisar cada caja. Albert se topó con la relatoría que Candy había elaborado para marcar la cronología del caso que empezó a leer. Venía todo, la primera duda "El Colegio San Pablo", el primer paso la "Revisión de los anuarios" primera evidencia "Peritaje psicológico y grafológico de los mensajes" "Testigo principal: Georges Brown" "Segunda evidencia: muerte de Marie Rose Andrew y su hijo Anthony Brown y sus anomalías" ¿Cuándo hizo todo esto? se preguntaba. - Susana quiere que trabajemos juntos

-¿te has reconciliado con ella? –preguntó sin quitar la vista del reporte que estaba leyendo

-cree que Anthony Brown está vivo –se ganó la mirada sorprendida de Albert – solicitó un rastreo de ADN

-¿Para quién?

-no lo sé, no me lo dijo

-Trabajaremos con ella – escupió desesperado

- le dije que no lo haríamos hasta después de exhumar los restos – lo miró sin perder los estribos. La firmeza con la que se expresó Terry hizo que Albert recobrara la compostura. Pensó la respuesta que su amigo le dio a Susana, en el fondo deseaba que la exhumación resultara en favor de la sospecha de la detective, aunque esto supusiera un deseo que viene del remordimiento y de la culpabilidad que necesitaba acallar.

Después de haber revisado las pruebas de las cajas, salieron a ejecutar la exhumación de los restos de Marie y Anthony. Habían hablado poco sobre lo que sentían respecto a la verdad revelada, el rubio porque se sentía culpable y Terry porque se sentía abandonado, saberse hijo del abuso le carcomía el corazón; también estaba su ma…Eleonor… ¿cómo se supone que debía asumir todo?


-Es que no entiendo, ¿cómo ayuda todo esto a mi caso?

-En realidad, de muchas maneras, pero la detective Susana Grandchester hablará contigo para darte más detalles sobre tu caso y el juicio que ya se acerca – respondió la chica mientras guardaba todas sus cosas – Gracias – se despidió prometiendo que se pondrían en contacto con ella.

Al salir llamó a Susana, como se lo pidió, La detective le dijo que regresara a la comisaría y solicitara la elaboración de un retrato hablado, sólo para ella.

-es esencial que no sea difundido

-¿podré solicitarlo yo?

-sí, sólo debes decir que eres mi asistente

-¿tú qué harás mientras tanto? ¿qué está pasando? ¿sabes algo? ¿hablaste con Terry? ¿te dijo algo?

-Tranquila, Candy, son demasiadas preguntas y no podré contestarlas todas ahora, cuando estés aquí ven a mi cubículo, incluso si no estoy espérame, lo que tengo que hacer no debe tomarme mucho tiempo – dicho esto cortó la llamada y salió tratando de rodear el cubículo de Terry, pero no pudo ver nada porque las persianas estaban cerradas. Suspiró y se dijo que lo último que haría es rendirse, Terry y Albert lo entenderán. Volvió a su camino para recoger la solicitud para buscar el rastro de ADN de Arthur Smith, Candy venía en camino y podría adelantar la solicitud para apresurar las cosas.


En la casa Grandchester, Eleonor caminaba de un lado a otro mirando por la ventana. Sólo el golpe de sus tacones y el tintineo de los anillos de oro de Elroy en sus manos.

-¿quieres sentarte? ¡me colmas la paciencia!

-¡no puedo, no puedo estar tranquila! – levantó la voz - ¿Qué no te diste cuenta cómo me habló Terry cuando le hablé sobre la cena de esta noche?

-Debe estar cansado

-No, algo pasó, lo sé

-¿y para eso tenemos que llamar al abogado Leagan?

-si él se está haciendo cargo de ocultar todos tus engaños, debería saber algo o por lo menos tendría que tener presente cuál es su trabajo

-Primero, Eleonor – se levantó de su lugar para detenerse frente a la señora Grandchester de manera amenazante –no son mis engaños, en todo caso los llamaría acuerdos y te recuerdo que son nuestros – después de aclarar este punto, para ella el más interesante, le dio la espalda regresando a ocupar el lugar que había dejado hace un momento –segundo, querida, no hay forma de que Terrence o William lleguen a enterarse de la verdad sobre Marie, lo único que encontrarán es la mitad de esa verdad, que Robert, tú esposo, la mató al enterarse que Anthony era su hijo

-Eso manchará el nombre de tu sobrina nieta, ¿qué no te perturba?

-Lo hacía, querida, pero el tiempo pasó, ahora Marie está muerta y no hay forma de que esto pueda afectar a mi familia ahora, hablarán, por supuesto, pero no será un escándalo como lo hubiera sido en aquel entonces

-¡Eres una mujer despreciable!

-¡por favor, Eleonor que no estoy sola aquí! – atacó – ¿o te recuerdo que estabas desesperada por mantener a tu esposo a tu lado que aceptaste criar a un bastardo?

-¡no lo llames así! ¡no te lo permito!

-¡Pues entonces contrólate! Te pones nerviosa por nada, Terrence está muy lejos de saber esto

-Por tu bien, Elroy, espero que así sea

-No me amenaces, querida, eso no sirve conmigo

-pues aparentemente con Robert sí sirvió

-A partir de ahora, Robert ya no será problema, no te molestará, Neal se está encargando de resolver el problema de tus bienes y los de tu hijo, y cuando William se convenza de que mató a su hermana, lo refundirán en la cárcel. A Terrence no le quedará otra posibilidad más que avergonzarse cada vez más de su padre –dijo triunfante

-Disfrutas la humillación de los Grandchester, ¿verdad Elroy?

-oh, querida, ¿cómo dices eso? Es mejor que Terrence sienta repugnancia hacia su padre por ser un asesino que por ser un pedófilo y violador, ¿no te parece?

-Te recuerdo que él también lleva tu sangre así que mide tus palabras, Elroy

-Si yo reconozco a Terrence como un Andrew, él tendría que saber la verdad de su origen, se enteraría que es producto de una violación, un hijo no deseado, un bastardo, en resumen – dijo con cierta suficiencia al notar la expresión de sorpresa y terror que mostraba Eleonor

-Nunca quisiste ayudarla – dijo en una voz débil y con los ojos a punto del llanto -¡nunca quisiste ayudarla!¡Sólo querías deshacerte de su hijo, querías asegurarte de que Terry, mi Terry no perjudicara tus relaciones ni tu apellido! – se llevó las manos a la cabeza -¡Y yo te ayudé! ¡dios mío qué hice! ¡no solo la matamos, sino que la torturamos en vida!

- Me sorprende que ahora me vengas con esas lágrimas, Eleonor. No te quedan, eres una gran actriz querida, pero tu mejor tiempo quedó atrás

-¿tampoco vas ayudarme, verdad?

-Comportándote como lo haces, sinceramente quisiera no tener que relacionarme más contigo, pero cortar nuestra amistad ahora sería muy mal visto. Si toleré a toda tu familia fue porque Marie quería estar cerca de su hijo, pero ahora que Robert quede preso el resto de su vida, ya no tenemos por qué seguir frecuentándonos

Antes de que Eleonor pudiera responder, se anunció la llegada del abogado Neal Leagan, lo hicieron pasar y hablaron con él, primero sobre la preocupación de Eleonor, que aún no podía quitarse de la cabeza la manera en que Terry contestó a su llamada para confirmar su asistencia a la cena de noche vieja En estos momentos no estoy para atender esos asuntos ma…Eleonor. Él evitó llamarle madre, lo evitó deliberadamente y eso fue suficiente para sospechar.

Aunque todas esas dudas fueron medianamente disipadas por el abogado. Neal se encargó de cubrir todo rastro que pudiera llevar a la verdad sobre el origen de Terry o el abuso de Marie Rose. También se reservó un poco de información para sí mismo, sobre todo para protección, se justificó ante su hermana cuando ésta lo cuestionó. ¿Qué no te das cuenta que tenemos entre nuestras manos a los Andrew y a los Grandchester? ¡Conocemos todos sus secretos! Aunque Eliza no estaba muy convencida de la seguridad que mostraba su hermano frente a Elroy Andrew, también empezó a acariciar la posibilidad de utilizar a su favor esos secretos que conocía.

El temperamento de Neal le sirvió para convencer a Elroy, la mujer más difícil de sobre llevar en lo que refiere a hacer tratos. Pero esta vez Elroy tenía la guardia baja, en mucho pecaba de esto, su abuso de confianza la llevó a no cuestionar los métodos que seguía el abogado a pesar del cuestionamiento que hacia Eleonor.

-¿Qué pasa con los títulos de Terry?

-Ya te lo dije, Eleonor, si reconozco a Terrence como un Andrew entonces sabrá que su verdadera madre fue Marie y no tú, si puedes lidiar con eso, adelante, pero tú decides, querida

El rostro de Eleonor mostraba clara preocupación, no así el de Elroy Andrew, tal vez porque sabía que la mujer terminaría por ceder a esa sutil amenaza.

-No -contestó – no podría soportarlo

-Bien, entonces, dejemos que el abogado nos diga qué hacer –dijo y miró a Neal Leagan que estaba sentado frente a ella mientras Eleonor permanecía de pie vagando por el salón.

-Todo lo que hice fue dejar un rastro para que los detectives Terry y Albert lo sigan y obtengan las evidencias suficientes para condenar a Robert Grandchester por asesinato, por ahora los títulos y los bienes de su familia –miró a Eleonor detenerse para observarlo –no serán tocados por nosotros, debemos esperar a que inicie el juicio, si dejamos que él haga y mueva las acciones podrá usarse como evidencia también

-hablas como si estuvieras seguro de que el juicio se hará y lo condenarán

-Así será señora Eleonor, el rastro que dejé es imperdible

-¿eso qué significa exactamente?

-los detectives encontrarán y seguirán el rastro fácilmente

-¿Fácilmente? ¿A esto te referías con tener todo bajo control? -lo interrogó preocupada –¡Elroy di algo, conoces a Albert y yo a Terry, se darán cuenta que todo fue puesto a propósito, no son tontos!

-Señora le aseguro que eso no pasará

-Eleonor, cálmate y no hagas más largo todo esto que empieza a dolerme la cabeza, la cena de noche vieja será en unas horas, no podemos seguir perdiendo el tiempo y Neal tiene que irse ya

-Puedo resolver todas sus dudas, señora Eleonor – intentó ser cortés

-¡no va a resolver nada más! – impuso Elroy – tendrá que irse, alguien lo acompañará a la puerta

Eleonor no pudo hacer nada para impedir sus órdenes. El abogado terminó por irse pronto, dejándola aún con muchas dudas en la cabeza. Pensó que algo pasaría, tenía el presentimiento de que algo ocurriría. Tal vez no era la madre biológica de Terry, pero lo conocía muy bien, algo andaba mal.


En la comisaría Susana terminaba de firmar la orden para ejecutar el rastro de ADN para Arthur Smith. Al volver a su cubículo se encontró con una Candy que iba y venía dentro del pequeño espacio.

-¿qué fue lo que pasó? -preguntó la joven de inmediato, Susana mientras tanto se reservaba contestar hasta que no echó el seguro a la puerta

-¿Tienes el testimonio de Patricia, la descripción de física de Arthur Smith y el dibujo preliminar?

- Sí, aquí los tengo – Candy sacó de su bolsa el cuaderno de notas y la grabadora con la conversación guardada. Susana echó a correr la grabadora y cogió el cuaderno de notas y el retrato, mientras la chica sólo la miraba interrogante.

-¿qué estamos buscando? ¿por qué el testigo de repente se vuelve sospechoso?

-Tengo razones para pensar que Arthur Smith es Anthony Brown

-No puede ser, ¿cómo lo sabes?

-El nombre, la descripción, el tono de su voz…todo encaja

-eso es demasiado vago, Arthur Smith es editor y tiene familia, le dio su tarjeta a Patricia, ella misma lo declara en su confesión ¿cómo puede ser Anthony Brown?

-cuando empezamos a buscar la verdad sobre Marie hasta descubrirla, sólo teníamos una intuición, la tuya, esto es algo parecido, tal vez va más allá

-¿conociste al hijo de Marie?

-Sí, en algún momento lo hice, el rasgo principal es que era disléxico

-Hay muchas formas de sortear la dislexia, eso no dice mucho, además ¿cómo vamos a comprobarlo?

-Pronto me darán una orden para rastrear su ADN

-No me parece que Arthur Smith se vaya a tomar a bien tomarle una muestra de ADN si sólo es un testigo.

-No es necesario que lo haga lo haremos sin que se dé cuenta

-Entonces debemos decirle esto a Terry y a Albert – dijo Candy encaminándose a la puerta

-¡no! ¿Qué haces? – a retuvo

-A decirle esto a Albert, tiene que saberlo

-No ahora, Candy

-Pero ya nos odian, Susana, si les decimos esto entenderán que sólo quisimos ayudar

-Te equivocas, Candy, aún si le dices esto a Albert la distancia entre ustedes no se acortará

-Sé que si hablo con él podremos solucionarlo

-Candy, querida – la miró con ternura – esto ya no se trata de Marie –Susana notó la mirada consternada y asustada de la chica, la tomó del brazo para guiarla y sentarla – Albert ha tenido que enterarse de un crimen terrible contra su hermana, Candy, y ha tenido que afrontar que tú conocías de esto antes que él

-¡qué tratas de decir, Susana! – la detective suspiró

-Albert ahora debe estar preguntándose si tú en realidad quisiste estar con él o fue sólo que su hermana podría convertirse en tu caso

-¡qué! – Candy reaccionó aterrada –Albert no pensaría eso de mí, eso es imposible

-No significa que dude de ti, sino de él y su futuro juntos

-Por eso debemos decirle sobre tu sospecha, ya no quiero ocultarle nada

-¡niña, trata de esforzarte en entender! – empezó a desesperarse – la muerte de Marie fue impactante para él cuando era un adolescente, enterarse de todo esto ahora debe tenerlo deshecho, lo último que necesita es que te comportes como una niña, comprende

-¡no soy ninguna niña, Susana, no me llames ni me trates así!

-Lo lamento Candy, pero ahora no sirve que vayas con Albert y le entregues esta información. No arreglará nada entre ustedes, para eso tendrán que hablar, pero no aquí en la comisaría y no sobre una pista -suspiró –además, todo esto se lo conté a Terry, él debió comentarle a Albert sobre mi sospecha y mi plan

Candy la miró con sorpresa -¿qué fue lo que te dijo?

-tienen una orden para exhumar los cuerpos de Marie y de Anthony, si no encuentran los del hijo de Marie, entonces trabajaremos juntos

Hasta entonces, Candy entendió a lo que se refería Susana cuando le dijo que la distancia que Albert había decidido poner entre ellos no se trataba, en su totalidad, sobre el caso de Marie

-¿qué pasará si los restos de Anthony están donde deben?

-Lo primero que eso significa es que mis habilidades ya no son lo que eran antes y, segundo, no estoy muy segura, pero apostaría a que el plan de Terry será enjuiciar y sentenciar a su padre por homicidio, y la búsqueda de la verdad sobre Marie la harán personalmente

- es decir no habrá justicia para Marie – completó Candy

-Así es, no nos dejarán trabajar con ellos, querrán lidiar con todo ellos solos, por lo menos eso querrá hacer Terry

-¿cuándo sabremos los resultados sobre la exhumación?

-hoy por la noche – ambas suspiraron un tanto resignadas a la espera. Susana pensando en el espacio que logró abarcar con el trato que le ofreció Terry y Candy, insegura ahora más que nunca, sobre su encuentro con Albert en casa.


En casa de los Grandchester, Annie y Sophie eran las únicas dos integrantes de la familia que se habían hecho cargo de la cena de noche vieja. La pequeña apenas entendía de lo que sucedía con sus padres, pero estaba segura de que aquella pelea era, hasta entonces, la peor de todas. Su pequeño corazón le decía que se aferrara a las manos de su hermana Annie y ella, mientras tanto, pensaba casi igual que la pequeña Grandchester. Decidió que debía tomar ventaja por ser la única de las tres a la que Terry hablaba con suficiente normalidad. Aunque se negaba a tocar el tema por el cual estaba enfadado, pensó que podía tenerle la confianza como para estar informada sobre el caso mientras Susana y Candy trataban de resolver las cosas.

Pero el día fue muy corto para ellas. A pesar de que habían comprado muchas cosas para la cena, nada estaba preparado. Susana y Candy no habían regresado y Terry no daba señales de siquiera asistir a la cena. Por otra parte, Eleonor había llamado a casa ya tres veces preguntando por Terry, al parecer su celular estaba apagado, aunque Anne logró saber que en realidad no quería contestarle, pues ella misma llamó para preguntarle si habría cena o no.

-Sí habrá

-Pero aquí no hay nadie, Susana no ha regresado, no tengo idea de dónde esté Candy y tu madre ha llamado tres veces preguntando por ti, ¿qué está pasando?

-Annie, ya te lo dije, habrá cena – respiró –ya hablaré con Eleonor, si Susana y Candy aún no regresan es porque deben estar ocupadas, no tienes que hacer nada, puedes pedir la cena a algún lugar mándame la factura, no importa el costo

-Está bien –contestó la chica con desgano, hizo un esfuerzo por comprender el ruido que había detrás de la voz de Terry, pensó que quizás podría adivinar en dónde se encontraba, así que decidió hacer un poco de tiempo –y tú, ¿vendrás pronto? Pregunto porque no es posible que sólo yo y Sophie nos estemos haciendo cargo de esto

-Tengo que irme, Annie, ahora no puedo contestar

-¿cómo qué no? – gritó la chica al teléfono -¡Qué le pasa a esta familia, no lo entiendo! – Escuchó que alguien llamaba al detective, supuso que era Albert, escuchó a la lejanía "tenemos la exhumación"

-Annie, Annie, iré pronto, ¿está bien? – "¿Quieres darte prisa?" Escuchó a la lejanía – Escucha, Annie, estoy ocupado, iré en cuanto termine aquí

-¿Aquí dónde? ¿Qué haces?

-¡Annie, basta! Llegaré a casa pronto, pide la maldita comida, por favor

-Vaya por lo menos dijiste por favor…-iba a agregar algo más, pero Terry cortó justo cuando Albert gritaba "…no está"

-¡no lo puedo creer! – casi botó el teléfono sobre el sofá

-¿qué pasó Annie?-preguntó Sophie

-yo también me pregunto lo mismo, pequeña – respiró –por ahora, nosotras nos encargaremos de la cena, querida

-¡quiero hamburguesas!

-Bien, pues hamburguesas serán – cogió el teléfono otra vez mientras la niña saltaba de la emoción – ve a prepararte que yo las pido ahora – Sophie obedeció y dejó a Annie sola, decidió llamar a Susana para decirle lo que había escuchado en su llamada con Terry.

El intercambio esta vez fue corto, Susana agradeció a Annie y le encargó a Sophie, también se disculpó por su ausencia y le pidió actuar normal en cuanto Eleonor y Elroy llegaran. –Candy y yo hablaremos con George – dijo. Después de acordar que todo sería como siempre había sido cada año, Annie ordenó la comida y fue a su cuarto para cambiarse.

Estaba peinando el cabello de Sophie cuando ambas escucharon que la puerta de la casa se abrió bruscamente. Terry entraba gritando su nombre. La pequeña dio un brinco en su lugar y ella se quedó paralizada con el cepillo en la mano a la altura de la cabeza de la niña.

-¡Annie!

-Espera aquí, no bajes – le dijo a la niña – parece que ahora me toca a mí – dejó el cepillo sobre la cama y bajó, así como estaba con el vestido invernal que Terry le había regalado hace un año y sin zapatos

-¡ANNIE! –gritaba Terry

-¡Deja de gritar, estoy aquí! – se paró frente a él

-¿200 hamburguesas? ¿estás loca? – agitó en el aire la factura que llegó a la comisaría -¿esta es tu idea de una cena?

-Hemos cenado hamburguesas otras veces, ¿por qué ahora no? – se encogió de hombros

-¡200 hamburguesas! – extendió los brazos resignado - ¡no me lo puedo creer! – la rodeo y se fue al estudio a encerrarse otra vez. La chica suspiró aliviada y esperanzada también. "¡Que el cielo nos dé fuerzas para esta noche!" dijo volviendo a lo que estaba haciendo.


Alister Cornwell, abogado y defensor de las acciones y bienes de la familia Grandchester desde que se graduó en abogacía en Cambridge, estaba siendo ahora removido de su puesto de vigilante de los bienes de la familia, aunque no por Eleonor sino por la señora Elroy. "Querido, es deseo de Eleonor liberarte de esta carga" dijo. Aunque él estaba seguro de que los planes que tenía iban a otra parte, estaba seguro que aquel deseo de Eleonor no era propiamente de ella.

Eleonor le confió su secreto más grande, el verdadero origen de Terry, fue él quien se encargó de ocultar la evidencia que llevarían a Terry y a Albert a la verdad sobre Marie cuando Elroy decidió que confesaría sobre el accidente sufrido por la hija de los Andrew. Ahora, después del trabajo logrado, se lo entregaban a Neal Leagan.

Cuando Elroy le notificó de la suspensión de sus servicios para la familia Grandchester y la asignación de Leagan, supo que Eleonor permanecía bajo la influencia y yugo de la abuela Andrew. Supo al instante de que por mucho amor que Eleonor llegase a sentir por Terry, las necesidades de prestigio y posición de Elroy siempre serán prioridades para ella, y si hay un bastardo que se lo impida, lo apartará del camino.

Sintió asco y vergüenza de haberse involucrado en el enredo que Elroy Andrew ha estado alimentando y perpetuando durante tantos años. Quiso salir de inmediato hablar con Albert de una buena vez, pero sabía que no era apropiado. El momento todavía no había llegado, de ser necesario, entonces entregará toda la evidencia sobre el infierno al que Marie fue arrastrada tanto por los Grandchester como por los Andrew. Mientras tanto, antes de tomar cualquier otra decisión, se dijo que debería hablar con Eleonor.

-Tía abuela –contestó a la deposición de su puesto –entiendo, y gracias por liberarme de la carga –la vio sonreír, le escuchó decir palabras de aliento y cariño maternal. -entonces, la veré en la cena de esta noche – se despidió y salió pensando que tendría que guardar ese diario en un lugar mejor.


CONTINUARÁ...


Gente hermosa! hasta aquí llega el capítulo XIV, espero que lo hayan disfrutado. Me inclino para ofrecerles una gran gran gran gran disculpa por el retraso que he tenido, pero es que esto del virus en el mundo me ha pasado factura bien pronto! a principios de la pandemia me redujeron el sueldo en mi trabajo y eso provocó que ya no pudiera pagar la renta de mi casa sin tener que preocuparme por otros gastos. Me busqué algunos otros trabajitos por ahí para salir al paso y bueno eso me llevó tiempo que ya no podía dedicar a escribir. Lo bueno es que ya tenía una buena parte de la historia escrita, este y otros dos capítulos que espero poder revisar y subirlos en las próximas dos semanas. EL próximo capítulo lo subiré la semana que viene y el último que tengo en la próxima...seguiré escribiendo, trataré de hacerlo, darme ese tiempito, lo prometo. Ahora me mudé a otra ciudad que es más barata que en la que vivía antes y creo que puedo darme un respiro entre mis trabajos para continuar con la historia. Me gustaría que no la dejen de seguir y que lo único que dejen son sus comentarios :P

un abrazo a todas mis lectoras! las quiero mucho y espero que ustedes y sus seres queridos se encuentren bien! por favor haganme saber cómo están! aquí tienen a una amiga fanfictionera que puede escucharles! y Bueno, tal vez no lo sepan, pero intento ser escritora jejeje y qué creen, hace poquito me publicaron mi primer libro, aunque es de poesía, es un libro muy bonito porque es muy personal. Si alguna está interesada en comprarlo, puede buscarlo en internet se llama "Intimidades. Testamento cantado tranquilamente a la sombra" también lo venden en la página de facebook Literalia Literalia-108618680925936 ahí es un poco más barato que buscarlo en internet. :) Y bueno todo eso me ha tenido ocupada, entre feliz y melancólica porque la publicación de mi libro no la pude disfrutar entre la compañía de mis amigos por la distancia que hay que mantener para no contagiarse por covid 19...por favor cuídense mucho!