Poco a poco el tiempo ayudó a Sakura a restaurar casi por completo a Neji.
Sus esfuerzos no fueron en vano, pues Neji comenzaba a reaccionar cada vez más, pese a todo esto aún no había abierto los ojos, cosa que la estresaba un poco más, ella sabía desde un principio que traerlo devuelta sería todo un logro.
Sakura
El tiempo voló, ha pasado un poco más de un año. Neji-san presenta mejoras en sus nuevos resultados, últimamente sus órganos comienzan a trabajar con normalidad, aunque respira con un poco de dificultad, y en muy pocas ocasiones ha movido una parte de su cuerpo, aunque fuese algo tan simple. -sonreía mientras revisaba los análisis-
Estoy tan orgullosa de mí misma... Por fin puedo ser de utilidad para alguien... -suspiró con pesadez-
se acercó a Neji y sonrió al tocar su frente —Mírate Neji-San... Por fin eres libre, ya no tienes esa marca que te tenía atado, estoy tan contenta por ti... Me gustaría ver tu reacción cuando te des cuenta de ello —soltó una sutil risa— ¿Sonreirás? Espero que puedas ser feliz.
Por otro lado
—Oye Hinata... — habló un rubio, soplando a los fideos que tenía enfrente antes de llevárselos a la boca.
—¿Q-Qué sucede N-Naruto-kun? — respondió la chica con un notable sonrojo y una sonrisa nerviosa.
—últimamente no sé nada sobre Sakura-chan, ¿no has oído nada de ella? — dejó de comer para mirar a su acompañante
—Umm... el otro día cuando salió del hospital me la encontré... Pero ella dijo que llevaba prisa y se fue antes de que pudiera comentar algo... — su expresión indicaba que se estaba acordando de lo ocurrido, con un dedo sobre sus labios
—¿¡Y si vamos a ver cómo está!? — gritó hiperactivo, saltando de su lugar.
—Sí, yo también quiero ver a Sakura-san— sonrió ante la actitud de su pareja, mientras el pagaba lo que habían comido.
Con Sakura
Sakura se encontraba tarareando nuevamente esa melodía, ya se había vuelto un hábito a la hora de checar a Neji. Cuando iba a revisar su ritmo cardíaco escuchó golpes a su puerta principal, ella se alarmó un poco, ya que nunca nadie iba a visitarla, por otro lado, pensó que la habían descubierto. Creó de manera rápida un genjutsu y salió del lugar.
Un poco antes de abrir, se tranquilizó, se miró al espejo y sonrió. Al abrir la puerta se le dejaron ir encima dos personas que no reconoció hasta que uno de ellos habló.
—¡Sakura-chan! Parece que no existieras, no te veo por ningún lado dattebayo— gritó mientras jalaba el brazo de su antigua compañera de equipo
—¡Que b-bueno que te encuentres en casa sakura-san! —la tímida chica tomó el otro brazo de Sakura mientras le sonreía
—Chicos... Que gusto—su rostro hizo una mueca de nerviosismo, por un momento se detuvo a ver a la nueva pareja, realmente estaba feliz por ellos, parecían ser felices.
—Últimamente ni tus luces sakura-chan, ¿estás bien? —puso una de sus manos en su frente para ver si tenía temperatura.
—Agh Naruto, tengo mucho que hacer en el hospital, no puedo pasármela de vago como tú comprenderás. —rodó los ojos, poniendo sus manos sobre su cadera.
—¿es que no tienes descanso Sakura-san? —empezó a jugar con sus dedos
—Sí... Bueno un poco Hinata —sonrió nerviosa— empecé un proyecto, el tiempo en el hospital y los problemas en laboratorio me tienen un poco estresada, pero nada de qué preocuparse— tomó de los hombros a la chica y le sonrió segura de sí.
—¿Por qué no vienes a caminar un rato con nosotros Sakura-san? — sonrió tierna-
—¡Sí Sakura-chan! ven con nosotros -comentó un Naruto alegre-
Aún me falta drenarle chakra a Neji... No puedo dejarlo así. —Mmm... No, será en otra ocasión, gracias por la invitación—rió haciendo un ademán con la mano— no quiero hacer mal tercio
—¡Que cosas dices! Ven vámonos — empezó a intentar sacarla de su casa, pero sakura puso resistencia, por lo que Naruto ejerció más fuerza en su agarre.
—¡Te dije que no baka-naruto! –lo golpeó en la mejilla y lo mandó a volar, volteó a ver a Hinata— Muchas gracias por la invitación Hinata, pero necesito ver los informes de algunos pacientes, mañana haré varias operaciones, así que si me disculpan... Pero para la próxima yo los invitaré a ustedes... —sonrió
—No te preocupes Sakura-San, no te exijas demasiado, ¿sí? disculpa las molestias— hizo reverencia y salió en busca de Naruto
Ya estando sola fue para ver cómo estaba Neji liberó el genjutsu y se dio cuenta que la máquina comenzaba a marcar el ritmo cardíaco más elevado, corrió hasta él y empezó con el tratamiento.
Neji
Todo sigue siendo oscuro, puedo sentir mi cuerpo últimamente, pero de alguna manera me siento extraño, no me siento yo de alguna manera. A veces entro en un estado de ansiedad y no hay nada que pueda calmarme, me desespera no saber nada, por más que intento "ver" no puedo hacerlo, es inútil.
En esos momentos, por alguna razón se escucha una melodía, se oye tan pacífico, tan limpio, hace que me relaje, que controle esa parte de mí que se desata.
Algo sucedió, la melodía ya no se escucha... Solo aquel silencio, ese que hace que me agobie, que quiera salir de aquí.
Una nueva sensación surge en mí, es como si vibrara, como si alguien me estuviera llamando, comienzo a correr a pesar de la oscuridad que me rodea, estoy buscando algo ¿Qué se supone que es? Mi velocidad aumenta ¿En Dónde está? ¡No me rendiré!
De pronto veo una tenue luz, tan a lo lejos que apenas puedo verla... ¡Es ahí! Corro hacia ella, la luz se vuelve más intensa, de un color rosa pastel, como si me guiara a algo, finalmente llego de donde proviene aquella luz y entonces poco a poco a luz me envuelve.
Lo primero que vi fue una mancha rosada, color que me recuerda a la compañera de Naruto. No, no podía ser ella... Parpadeo de manera lenta y vuelvo a verla.
—¡Bienvenido Neji-san! ¡Me alegra que hayas despertado! — Lucía sorprendida, pero eso no impedía que su rostro mostrara una cálida sonrisa.
...¿Despertar?...
