(Anteriormente…)
-Termine – Remus dejo el libro encima de la mesa.
-Bueno hay que ir a comer y estirarnos un poco para luego continuar ¿qué les parece? – dijo Albus.
-¡Sí! ¡Comida! – gritaron a mayoría de los hombres y los demás solo negaron con la cabeza.
-Tori vamos a comer – dijo Draco.
-Ve tu Draco yo puedo esperar un poco más – respondió Astoria.
-Pero…
-Anda ve, a demás se ve que tu mamá quiere hablar contigo a solas – Draco puso una cara de no entender nada, así que Tori lo volteo para que pudiera ver donde estaba Narcissa, parada al lado de la puerta de la cocina, esperando a que Draco se acercara. Draco suspiro y le dio un beso a Tori.
-Está bien nos vemos luego – se dirigió a la cocina donde su madre lo esperaba un poco nerviosa.
Draco no estaba seguro si quería hablar con su madre, pues pasaron muchas cosas malas en su casa y no quería que ella se enterara, ya que sería muy doloroso saber que su propio hijo fue maltratado por su padre y que este lo obligaría a ser parte de los mortifagos y que más a parte Voldemort le mando que matara a Dumbledore.
-Draco – susurro Narcissa, pero Draco la escucho perfectamente.
-Hola mamá.
Narcissa quería decir algo pero no sabía cómo empezar, estaba demasiado nerviosa. Draco sonrió, sabía que a su madre se le hacía muy difícil hablar con alguien y más cuando está nerviosa, como ahorita, así que decidió ayudarle un poco.
-Vamos a comer mamá, ya después hablamos ¿te parece? – Narcissa asintió y se adentraron a la cocina.
Cuando entraron vieron como la mayoría de los hombres, Dora y Alice (excepto Dumbledore, Binns, Ted, Percy, Xeno, Flitwick, Snape, Charlus, Arthur, John, Alastor y Kingsley) comían como si no hubieran probado bocado en una semana.
Draco y Narcissa vieron a Lucius sentado en un extremo de la mesa con Snape, Narcissa ya se dirigía a ese lugar cuando Draco la tomo del brazo y negó con la cabeza. Narcissa no entendía porque no quería acercarse a Lucius, quería preguntarle pero prefirió esperar hasta terminar de comer, como habían acordado.
Los dos se fueron a un lugar apartado donde nadie pudiera escuchar su plática.
Comieron en silencio, pero Narcissa veía siempre a Draco pensando porque sería tan frío con Lucius, cuando de repente le vino una idea que hizo que se horrorizara: No, no creo que Lucius sea capaz de… sacudió su cabeza alejando esos pensamientos: No de seguro será por otra razón, si debe de ser por otra razón, trataba de convencerse, pero con solo ver a los ojos de su hijo, sabe que sus pensamientos no están tan equivocados.
-Mamá – Narcissa sintió como alguien la movía suavemente – mamá – volvió a repetir Draco.
-Perdón Draco, estaba un poco distraída.
-No te preocupes – le sonrió – entonces ¿qué piensas?
-¿De qué? – Draco suspiro y le sonrió tiernamente.
-¿Si quieres hablar aquí o vamos a otro lado?
-Oh eso – exclamo Cissy – pues estaría mejor en otro lado, para estar más cómodos.
-Está bien, vamos a la sala de al lado.
-Claro.
Salieron de la cocina con la mirada de Lucius encima de ellos, pero estos la ignoraron. Al salir Draco guió a su madre hacia las puertas de metal. Narcissa vio interrogante la puerta.
-Está sala es para usos especiales y este es uno de esos casos, nadie nos va a molestar estando aquí dentro.
-Bien, entonces vamos – dijo Cissy con una sonrisa.
Los dos entraron y vieron que era una sala de estar no muy grande, donde pueden caber más o meno personas, se sentaron en un sillón de dos asientos. Se quedaron viendo por unos minutos hasta que Draco hablo, sabiendo que su madre no diría nada.
-¿Entonces de que quieras hablar mamá?
-Pues yo… - Cissy estaba nerviosa – yo quería saber… porque… ¿Por qué no fuiste a saludarnos cuando llegaste?, ¿Nos odias?, ¿Te tratamos mal?, ¿Por qué hablas tan fríamente con Lucius?
-Tranquila mamá primero respira – dijo Draco un poco divertido – y segundo te responderé unas cuantas preguntas, porque otras saldrán en los libros, no lo explicaran detalladamente, pero con lo que salga será más que suficiente para que te des cuenta porque de mi actitud. Pero ¿Segura quieres saberlo? No creo que sea buena idea.
-Draco, viajaron en el tiempo para evitar tantas tragedias y esta también cuenta como una tragedia, tu también necesitas ser feliz, – Draco iba a decir algo pero Narcissa negó con la cabeza – aunque no sepa que paso en el futuro contigo, me puedo hacer una idea y estoy segura que es algo muy malo. Se nota que no eres feliz, completamente, si lo sé tienes a Astoria, que ella hace que tú te veas y te comportes diferente, pero cuando ella no está tus ojos y tu carácter es diferente y eso es lo que precisamente quiero cambiar. Así que respondiendo a tu pregunta, si estoy muy segura que quiero saber que paso.
Draco solo se le quedo viendo a su madre, como si la estuviera evaluando, él estaba convencido que no era bueno que su madre supiera todo lo que paso, pero ella tiene razón, él también merece ser feliz. Hasta Harry se lo había dicho, esto no nada más lo hacía por el pequeño Teddy, los Weasley y por él si no también lo hacía por él para que tuviera una infancia llena de amor y felicidad. En sus pensamientos le agradeció a Harry, nunca imagino que llegara a confesarle semejante cosa, pensaba que él, Harry, solo hacia todo esto por sus seres queridos para que dejaran de sufrir y que solo a él lo invito porque Astoria estaría en esta misión y ella habría pedido que él también fuera, pero antes de llegar a ese tiempo Harry solicito hablar con él antes…
Flashback
Los hermanos Weasley (excepto los gemelos), Hermione, Luna, Neville, Astoria, Harry y él estaban en el séptimo piso en frente del tapiz en que los trols están dándole garrotazos a Barnabás el Chiflado. Todos los presentes estaban un poco nerviosos, esperaban que sus esfuerzos dieran frutos.
Solo faltaban unos 5 para que la puerta de la Sala de materializara y pudieran pasar. Draco estaba abrazando a Tori cuando sintió que alguien por la parte de atrás le tomaba el hombro, extrañado volteo a ver quien lo llamaba, para su sorpresa era Harry.
-Draco ¿puedo hablar contigo a solas un minuto?
-Eh… - Draco volteo a ver a Tori esperando que le ayudara y esta sonrió, le dio un beso en la mejilla para luego retirarse - ¿Qué pasa?
-Bueno yo quería que supieras porque has venido aquí.
-Pero si ya lo se
-¿A si? – dijo Harry extrañado.
-Sí, solo vine para acompañar a Tori, me invitaron porque ella así lo pidió ¿no?
-Pues algo así – Draco frunció el ceño en señal de que no entendió nada, Harry lo entendió así que se dispuso a explicarle – la principal razón de que tu también vinieras es porque yo así lo decidí, de hecho desde el principio te había tomado en cuenta para esta misión.
Draco tenía los ojos como platos, no imagino semejante confesión y mucho menos de Potter, pues no tenían una gran amistad.
-¿Qué? – pregunto al fin - ¿Qué?, ¿Por qué?
-Eso que escuchaste, desde el principio yo te tome en cuenta para que vinieras en esta misión.
-Pero ¿Por qué?
-Bueno esta misión la hicimos para que principalmente Teddy no pasara lo mismo que yo, un huérfano, aunque la situación sería muy diferente – Draco no entendía porque diferente pero decidió no preguntar – pero también lo hacemos por las muchas familias que fueron destruidas y entre esas familias esta la tuya. Sé que tu si creciste con tus padres, pero también se o intuyo que no tuviste todo el amor que quisieras en especial de tu padre o ¿me equivoco?
-No, no lo haces. Si crecí rodeado de mis padres pero nunca tuve una demostración de amor por parte de mi padre, con mi madre era diferente siempre me demostraba su cariño, aunque era cada vez que mi padre no estaba.
-Esa es la razón por la que te tome en cuenta, cada uno vivió en un ambiente diferente y eso es lo que queremos solucionar. Astoria lo sabia – Draco abrió los ojos como platos – veo que mantuvo su promesa – dijo Harry con una sonrisa.
-¿Promesa? ¿Qué promesa?
-Que no te diría nada de esto hasta que yo habla contigo en último momento.
-O sea ¿qué me hizo creer que solo me invitabas porque ella venia?
-Exacto, se lo pedí como un favor. Así que ya lo sabes, la razón por la que vienes es para que tu tengas una mejor vida con tus padres.
-Yo… Yo la verdad… no sé qué decir – Harry rió por lo bajo. Draco frunció el ceño y Harry se puso serio.
-Perdón es que tu cara fue épica y no es necesario que me digas nada, solamente aprovecha esta oportunidad – sin más Harry se alejo y fue con Ginny.
Fin Flashback
-Tienes razón mamá también tengo derecho de ser feliz, te contare lo más esencial y tal vez responda preguntas tuyas, pero nada más, si gustas platicarlo con mi padre está bien pero que sea en mi presencia ¿Estás de acuerdo?
Narcissa no sabía si estar de acuerdo, quería saberlo todo pero no podía y no quería obligar a su hijo a que le contara todo. Si tenía curiosidad de saberlo todo pero era eso o nada. Lo de hablar con Lucius enfrente de Draco no le preocupaba mucho se imaginaba la razón por la que su hijo le hizo esa petición.
-Estoy de acuerdo – Draco sonrió tiernamente y asintió.
-Bueno entonces te contare desde mis 9 años – Cissy asintió – como sabes mi padre no es de expresar mucho sus sentimientos, como "sangre pura" que es, se tiene que comportarse como la mayoría de los aristócratas. Cuando era pequeño me demostraba un poco de su cariño, me cumplía caprichos, nos llevaba a diferentes lugares a conocer, obviamente solamente mágicos; con el tiempo buscaba más y más su cariño, me lo demostraba pero no el suficiente.
Un día, yo tenía 9 años, el abuelo Abraxas fue a la casa a visitarnos. Todo iba muy tranquilo, la comida era deliciosa, me llevo unos cuantos regalos, entre ellos una escoba para niños y salimos al patio a probarla, después de un rato mi padre y el abuelo fueron al despacho para discutir unas cosas importantes. Mientras ellos hablaban yo seguía jugando en mi cuarto pero me aburría, así que fui a buscar a mi padre para que jugara conmigo, entre al despacho sin tocar, – Narcissa abrió los ojos como platos, ya se imaginaba que iba a pasar, aunque tenía la pequeña esperanza de que no sucediera nada – corrí directo hacia mi padre para pedirle que me acompañara y jugáramos juntos pero no llegue a pedirle nada a mi padre porque el abuelo me lo impidió…
Flashback
-Draco Lucius Malfoy – dijo Abraxas en un tono frío. A Draco le recorrió un escalofrió por su espalda, su abuelo nunca usaba ese tono de voz con él.
-S… ¿si abuelo?
-¿Qué a caso no te han enseñado que debes tocar la puerta antes de entrar y que no debes interrumpir en conversaciones de adultos?
-Sí, si me lo han enseñado.
-¿Entonces porque no lo hiciste?
-Padre porf…
-Cállate Lucius, tu hijo tiene que aprender la lección. Contéstame Draco ¿Por qué no lo hiciste?
-Bueno… es que est… estoy tan aburrido que… que quería que mi padre viniera a jugar un rato conmigo – Lucius abrió los ojos con sorpresa y le sonrió a su hijo tiernamente, pero para su desgracia Abraxas lo vio.
-Lucius no es momento para sentimentalismos, Draco te desobedeció así que tienes que castigarlo – Lucius se puso serio de repente, eso no era bueno.
-¿Castigarme? ¿Me van a quitar mi escoba?
-No Draco ese tipo de castigo no – Abraxas dirigió su mirada a Lucius – Lucius tienes que castigarlo del modo que yo lo hacía contigo.
-Pero padre no…
-No discutas – dijo Abraxas furioso, Draco se alejo un poco de su abuelo, aquello no le gustaba – si no lo haces tú lo haré yo y no será una vez y lo sabes. Si lo haces tú será una vez nada más, así que tú decides.
CONTINUARA …
Hola a todos les pido una disculpa por no actualizar pero es que se me juntaron muchas cosas estas últimas semanas.
Bueno pues este capítulo está incompleto, la razón es porque bueno pienso que es mejor darles un pedazo a no darles nada ¿no lo creen?
Tratare de completarlo lo más pronto posible, este capítulo es uno de mis favoritos ya que la mayoría de los escritores que hacen este tipo de historias no escriben sobre lo que les paso a otros personajes en su infancia solo se centran en los principales y eso, A MI no se a ustedes, no me pare justo así que por eso haré más de este tipo de capítulos, con los diferentes personajes que aparen en mi historia.
Bien es todo MUCHAS GRACIAS por leer y a los que piden más y les encanta mi historia MUCHISISIMAS GRACIAS no saben qué bien se siente, gracias a ellos me animo a seguir escribiendo.
Bye (n.n)/
