ALGUIEN DIFERENTE.

Advertencia: Historia post canon.

Descargo de responsabilidad. Kimetsu no Yaiba ni ninguno de sus personajes me pertenecen. La historia fue hecha sin fines lucrativos pero si de distracción para las personas que la lean y para mí misma. Ignoro si hay una historia parecida en la extensa cantidad de relatos con la que cuenta Fanfiction, Wattpad o cualquier otra plataforma similar.

Summary:

"Tomioka, ¿Fuiste feliz?"


Llevaba algo de rato sentada en su escritorio tratando de concentrarse en hacer sus tareas, leyendo las líneas de texto plasmadas en sus libros y meneando con algo de ansiedad el lápiz de puntillas entre las yemas de sus dedos. Le estaba saliendo fatal el intento.

Shinobu se desparramó ligeramente sobre la silla al tiempo que dejaba salir un gran suspiro, dejando caer sus brazos a los costados y dirigiendo su vista hacía los árboles en la calle que la ventana de su habitación dejaba entrever. El único sonido de fondo dentro de las cuatro paredes era el constante "tic tac" del pequeño reloj despertador a su lado.

"Así que...Tomioka Giichi, ¿No?", dijo para sí misma, su voz salió suave y con cierto tinte de algo que bien podría ser una mezcla agridulce de nostalgia y melancolía.

Lo acontecido hace algunas horas la tenía distraída, rememorando una gran parte de su vida como cazadora de demonios. Nunca se esperó que al ayudar a recoger los cuadernos de ese pequeño niño se encontrara aquel apellido escrito en todas las etiquetas adheridas a las portadas.

El parecido era innegable: mismo color de ojos, cabello negro como la tinta y piel un tanto pálida. Lo más seguro era que Tomioka se haya visto así durante su infancia, o al menos eso cree ella. El niño dijo tener once años así que fácilmente podría ser su nieto o su bisnieto.

Han pasado cien años desde entonces.

Las mejillas arreboladas y la sonrisa avergonzada que Giichi mostró mientras que le ayudaba a levantarse del suelo y a poner todos sus útiles escolares en orden dentro de su mochila de nuevo le llegó al alma. Era pura y sincera, el niño de primaria se veía realmente como alguien feliz.

"Tomioka, ¿Fuiste feliz?"

De forma inevitable, su mente viajó a aquél día en el que Himejima — previa solicitud del patrón— les pidió que buscaran la forma de hacer sonreír al pilar del agua. Todos fracasaron, por supuesto.

Nunca ha estado muy segura del por qué no compartió abiertamente el hecho de que solo bastaba un plato caliente de salmón con daikon para hacerlo sonreír. A lo mejor quería seguir siendo la única conocedora de ese hecho y de cómo lucía aquél hombre cuando sonreía de forma sincera. Solo lo vio una vez pero la imagen se quedó en su mente como si hubiese sido grabada con fuego.

No se trataron más que como compañeros, compartiendo el peso sobre sus hombros por ser pilares. Cada quien tenía sus propios demonios internos como para permitirse ir más allá de una simple camaradería o inclusive una amistad. Ambos se infravaloraron a sí mismos en aquella época y cada quien sobrellevó las cosas de la mejor forma que encontraron. Aunque a ella nunca le agradó cómo lo hacía él, siempre siendo esquivo con todos como si quisiese que nadie lo notara, como si de un fantasma se tratase.

Pero no puede negar que lo apreciaba, más de lo que estaría dispuesta a admitir algún día. Bueno, podría decírselo a su descendencia pese a que no lo entendería, sin embargo, ¿qué tal si la escuchaba desde el lugar en donde quiera que él esté?, No le iba a dar ese gusto, quién lo mandaba a ser torpe como para no darse cuenta de que no lo decía en serio.

Casi lo podía escuchar diciéndole un "¿Ves?, A mí nadie me odia" si ella dijese en voz alta que le tenía estima. El pensamiento la hizo reír un poco.

Su vista regresó a la hoja en blanco de su cuaderno y, antes de que cuestionara sus acciones, ya se encontraba trazando unas cuantas líneas que serían el comienzo del dibujo de alguien. Debía sacar esto de su sistema.

No era la mejor dibujando pero alguien debía darle algo de crédito por intentarlo. Luego de unos buenos veinte minutos y con solo un poco de imaginación, los trazos y borrones en medio de la página tomaron la forma del perfil de su antiguo compañero cazador: Tomioka Giyuu.

Lo contempló un rato más, meditando si continuar con su intento de hacer o no el patrón de ese viejo haori feo que usaba y que tantas veces remendó. Sobra decir que una resolución negativa llegó casi al instante, esa cosa era demasiado abstracta para sus pocas habilidades artísticas.

El resultado no había sido tan malo, a ella le gustó y eso era lo importante. No podía hacer retratos de personas así que tuvo que conformarse con algo un poco más...caricaturesco.

De forma inconsciente, Shinobu observó por demasiado tiempo aquél dibujo, quedándose sin quererlo dormida sobre el escritorio, sus brazos acunando su cabeza y con el recuerdo en la mente de la última conversación unilateral que tuvieron unos días antes de la batalla final, una en la que fue particularmente sincera, pues sabía que las probabilidades de volverse a ver después de todo serían casi nulas.

"Por favor, nunca olvides sonreír. Si lloras, estaré triste."

No sería hasta más tarde que Kanae la encontraría en ese estado y la despertaría con suavidad para cenar, preguntándole más tarde que quién era la persona del dibujo.

— Alguien que espero haya sido feliz. — fue la respuesta que le dió a su hermana antes de acostarse a dormir en su cama. Mañana tenían escuela y debían levantarse temprano.

Sabía que eran personas por completo diferentes pero si Giichi Tomioka y ella volvían a cruzar caminos por casualidad en otra ocasión, definitivamente le preguntaría si es feliz. No importaba si solo vivió pocos años en el caso de haber despertado la marca o si, al no haberlo hecho, se volvió viejo y canoso, el tiempo que haya sido, ella de verdad esperaba que Giyuu haya sido capaz de sonreír tal y como aquél día sin que haya sido necesario un cuenco con su comida favorita.


Notas de la autora.

Hola maifriens, hice esto super rápido después de la revelación de las páginas no incluidas en el último capitulo de Kimetsu no Yaiba. Esto es como...mi pequeño desahogo. Es decir, se sabía que la ship nunca fue canon pero aún así, no sé, si me deprimió un poco, no les voy a mentir.

Lo importante de todo es que habrá gente que los seguirá shippeando —yo, por supuesto— y que no hagan caso a las personas en redes sociales que dicen cosas no gratas sobre lo ocurrido, cada quién es libre de shippear lo que desee y nadie deben sentirse mal por ello :D.

COMO MENCIÓN ESPECIAL ESTA OCASIÓN, AGRADEZCO PROFUNDAMENTE A BLUMV_V POR DEJARME USAR SU ARTE COMO REFERENCIA ¡MIL GRACIAS!, SIN ELLA, ESTE FIC NO SERÍA LO QUE ES.

Espero les haya gustado este pequeño aporte de mi parte.

¡Hasta la próxima lectura!