6: Inseguridad.

—¡Es tan bello que me lo comería a besos!— comento Kya teniendo al pequeño de ojos dorado en sus brazos.

Hace exactamente una semana, Katara y Kya llegaron a la Nación del Fuego debido a que Izumi estaba en los días de dar a luz a su pequeño hijo, ¿y en quién mejor confiaba para ese momento que la esposa e hija del avatar?

Cinco días después de su llegada, por fin fue momento de hacer esa tarea, Katara al ver al pequeño recordó como ella había tenido a Izumi en sus brazos cuando llego al mundo y ahora, ella le ayudo a tener al nuevo príncipe.

—No lo tienes que pasar presumiendo— le aclaro Lin, quien llego con Tenzin hace un día.

Bumi por su parte, dijo que visitaría a la Princesa del Fuego después, debido a que se encontraba muy ocupado.

—¿Cómo no lo voy hacer?— pregunto la maestra agua— Es todo lindo—

—Realmente se parece a ti Izumi— menciono Tenzin.

—Tiene tus ojos dorados— resalto Lin mientras lo recibía en sus brazos.

—Lo se— rió la princesa— Me alegra al fin tenerlo aquí—

—A todos nos puso muy feliz la noticia— recordó Katara.

—Lloré de la felicidad cuando lo supe— admitió Izumi.

—Y me imagino que Akihiko también— resaltó Lin.

—¿Lo dudas?— cuestiono Izumi sonriendo— Se volvió loco—

—¿Cómo se llama?— pregunto Tenzin mientras el pequeño tomaba sus dedos.

—Se llama Iroh, Iroh II— contesto la princesa.

—Como tío...— susurro Lin mientras volvía su mirada al niño.

—Sí, como el— afirmo— Tío Iroh hizo mucho por todos nosotros y en su honor, así le puse a mi hijo—

—Claro— sonrió Lin.

El bebé imitó la misma expresión de la Beifong.

Tenzin, por un momento pensó en que en algún momento podría ver a Lin así, siendo madre, su relación ya llevaba tres años.

El llanto del niño interrumpió sus pensamientos, Lin empezó a arrullarlo, pero no se calmaba, lo cual le desesperaba un poco.

—Seguro debe tener hambre— sugirió Izumi— Dame lo—

—Claro— accedió Lin, quien se levanto de su silla y le entrego al pequeño Iroh a su madre.

Lin estaba un poco apenada por ello, pensaba que tal vez, tener hijos no iba a ser lo suyo.

Izumi le dio un tierno beso en su cabeza y luego le extendió uno de sus pechos a la boca del niño.

—¿Cómo reaccionó el tío Zuko?— pregunto Lin un poco divertida.

—Pues claro que estuvo feliz, pero sabes que mi padre es un poco sobre protector— recordó Izumi— Quería matar Akihiko, pero a la vez no, porque sin él, Iroh no estaría aquí—

—No se porque quería matarlo, digo, acaban de cumplir cuatro años de casados para la llegada del pequeño, ¡Ya era hora!— opino Kya.

Los demás rieron.

—La verdad yo pensaba lo mismo— afirmo la princesa— Incluso pensé que estaba teniendo un problema para quedar embarazada, fue un gran alivio cuando lo quedé y más ahora con él en mis brazos—

—Es de lo más hermoso— aclaro Katara.

—Lo es tía— sonrió Izumi.

—Debería ir a guardar todo esto en el bote— comento la maestra agua mayor sobre las cosas de curandera.

—¿Quieres ayuda?— pregunto Tenzin.

—Lo apreciaría mucho— confirmo Katara.

Antes de levantarse de su lugar, le dio un beso en la mejilla a Lin y se levanto a ayudar a su madre, ambos salieron del cuarto de la princesa dejando a las tres amigas solas y con el pequeño príncipe dormido.

—Oye Lin, ¿cómo has estado?— pregunto Izumi— Supe todo lo que paso—

—Lo siento— susurro Kya.

—Me imagine que se lo contarías, no te preocupes Kya— le calmo Lin— estoy aun dolida con todo ello, con mi madre y con mi hermana—

—No creí que enserio Su fuera capaz de hacer algo como eso— comento Izumi refiriéndose a ayudar a robar.

—Yo lo pensé, pero no creí que sería real— admitió Lin triste, sin embargo se empezó a molestar— Lo peor es que mamá no la quiso encerrará—

—Pero Su tampoco gano, le pidió que saliera de Ciudad República— recalcó Kya por millonésima vez, sabía que Lin no dejaría eso en paz.

—Sí te consuela un poco, tu cicatriz no se ve muy mal— comento Izumi— La de mi papá se ve más dolorosa—

—Eso dijo el tío Sokka— recordó Lin sonriendo un poco— Ya me he acostumbrado a ellas— las acaricio— Aunque la verdad, creo que me costará superar la razón por la que están ahí—

—Verás que sí— trato de asegurar Kya.

...

Un año después...

Toph Beifong había convocado a todos los oficiales de Ciudad República, debía dar un anuncio muy importante, lo cual le sorprendía a Lin, su madre, rara vez, hacia ese tipo de cosas.

Mientras esperaban que la jefa apareciera, muchos de los oficiales murmuraban entre sí.

—¡Atención!— escucharon todos.

Se pusieron de pie y saludaron a Toph, luego de ello tomaron asiento.

—Escuchen, lamento informales, pero dejaré el puesto de Jefatura de Oficial de Policía— soltó.

Se empezaron a escuchar muchos murmuros, Lin por su parte, no podía creer lo que su madre estaba diciendo, su trabajo era todo para ella, ¿porqué dejaría de hacerlo?.

—¡Silencio!— pidió Toph— es algo que estuve considerando mucho y creo que ya es momento de dejarlo, fue un placer gritarles por mucho tiempo—

...

—¿¡Porqué renuncias!?— pregunta Lin entrando de manera brusca a la oficina— Creí que la Fuerza de Policía te importaba—

Ya era su hora de salida, y aunque siempre se iba sola porque Toph se quedaba, no podía quedarse con la intriga. Sin embargo, su madre no se encontraba sola, la acompañaban el Avatar Aang y el Concejal Sokka.

—Imagine que vendrías por explicaciones— menciono Toph— Escucha Lin, creo que ya he pasado en esto mucho tiempo, y aunque no me arrepiento de mi trabajo, creo que ya es momento de dejarlo—

—No lo entiendo jefa— continuó Lin.

Esto sorprendió un poco al Avatar, pero al concejal no tanto, Lin y Toph se empezaron a distanciar desde lo sucedido con Suyin que dejo de decirle mamá y empezó a decirle jefa.

—Pues acostúmbrate, mi decisión ya esta tomada y no voy a cambiarla— admitió Toph.

—Lin, con tu madre estuvimos hablando y queríamos saber sí tu estas de acuerdo— entro Aang en la conversación.

—¡Ya les dije que no estoy de acuerdo!— recalco la ex jefa.

—¿Qué cosa?— pregunto Lin ignorando lo que dijo Toph.

—Queremos que seas la nueva Jefa de la Fuerza de Policía de Metal Control de Ciudad República— respondió el Avatar.

—Durante los años que has servido, has demostrado que realmente te tomas enserio tu ocupación, sos muy hábil, y estamos seguros que a como has sido gran oficial, realmente serás una gran jefa— motivo Sokka— Además, ¿En quién mejor podemos confiar que en la hija de la anterior jefa de policía?, eres testadura, valiente y audaz, ¿Qué dices?—

—¿Hablan enserio?— pregunto Lin tratando de ocultar su alegría, pero esta se esfumo— Esperen, ¿Porqué no estás de acuerdo?—

—Tu no deseabas ser oficial de policía, ¿Con qué razón querrías ser jefa?— cuestiono Toph.

—Todo lo que he hecho durante estos años, ¿No han significado nada para ti?— pregunto Lin empezando a sentir rabia y tristeza— ¡Me he esforzado por ser una gran oficial!, acabar con los criminales y meterlos donde merecen, investigaciones, operativos—

—He notado lo mucho que has hecho por Ciudad República, pero no puedo estar feliz porque no era lo que querías— respondió Toph.

Lin golpeo la mesa, dejando una abolladura.

—¿Sabes?, ¡Ya no me va importar lo que pienses, así como nunca te importó lo que siento!—exclamó con su voz quebrada, luego dirigió la mirada hacia los dos señores— Acepto, es un placer para mi servir a Ciudad República—

Soltó la mesa, salió de la oficina cerrando la puerta con fuerza casi rompiéndola.

—Pudo ser peor— comento Aang.

...

Durante todo el camino, sus lágrimas lograron escapar de sus ojos y recorrer sus mejillas, al llegar a su casa podría soltar su llanto sin que nadie la pudiera juzgar, se dirigió al patio de atrás, que solía tener un área donde Su y ella podían practicar tierra y metal control, pudo desquitar un poco su enojo en ese lugar, mientras sus lágrimas seguían corriendo como ríos, cayó rendida de rodillas y llevo sus manos a su rostro para seguir su llanto, al escuchar la puerta principal abrir, se levanto y se dirigió adentro, creía que sería su madre, pero no.

—¿No era que volvías mañana?— pregunto secándose las lágrimas— ¿Cómo pudiste entrar?—

—Pues, el viaje duro menos de lo que esperaba— respondió Tenzin, quien paso una semana en el Templo Aire del Sur— Pase por ti para darte la sorpresa, pero ya no estabas, tu madre estaba con mi padre y mi tío, ella me dio las llaves para venir a verte—

—Ya entiendo— murmuro abrazándose a sí misma.

—Creí que estarías feliz— comento— ¡Felicidades jefa de policía de Ciudad República!— le alentó su novio.

Ella siguió con su rostro triste, Tenzin borró su sonrisa, se sentó en el sillón grande y le indico a Lin que se fuera sentar con él, ella se sentó a su lado, al hacerlo, sintió los brazos de Tenzin en sus piernas y su espalda.

—¿¡Qué...!?— no pudo terminar al sentir que se encontraba sentada en las piernas de su novio y este le hizo arecostar su cabeza en su pecho y el acariciaba su cabello con su mano derecha y con la izquierda la abrazaba.

—Cuéntame, ¿Qué paso?— pregunto, pero él ya suponía que había pasado.

Lin volvió a romper a llorar mojando la camisa de su novio.

—La jefa— empezó— Dijo que no estaba feliz sobre que yo sea la jefa de policía, te equivocaste Tenzin, ella nunca va a estar orgullosa de mi, no importa que haga, ella no lo estará, yo estaba muy feliz cuando Aang y Sokka me dijeron que pensaron en mi para ser la nueva jefa—

—Ya— entendió Tenzin— Tu madre siempre ha sido dura—

—No tienes idea— confirmo Lin.

—Estoy orgulloso de ti— le dio un beso en la cabeza— Lo sabes, ¿verdad?—

—Sí, ya lo se, no tienes que repetirlo— admitió Lin.

—Lo repito porque te amo, y quiero que sepas que tu trabajo no esta siendo en vano, ya sé que dijiste que te importaba mucho que Toph estuviera orgullosa de ti, pero como te lo he dicho— tomo su mano y entrelazo sus dedos con los de Lin— Yo sí lo estoy, al igual que Bumi, Kya e Izumi, sé que no estas tomando el lugar solo por querer orgullecer a tu madre, sino porque crees en ti misma y que tienes lo suficiente para ser una líder, confío en que harás un excelente trabajo—

—La verdad, le dije que no me iba a importar lo que piense de mi, a ella nunca lo importó como me sentía cuando lo decía- menciono la oji-verde— Pero, creo que es más fácil decirlo que hacerlo—

—Lo lograrás, sabes que de igual manera puedes recurrir a mi por si necesitas desahogarte— le recordó Tenzin.

—Gracias— soltó Lin para luego darle un beso en los labios.

...

Tenzin acostó a Lin en su cama, la chica se había quedado dormida sobre él mientras estaban en el sillón, así que la paso a su cuarto, quito con cuidado la armadura, sabía que Lin llevaba una blusa blanca por debajo, así que no sentía que fuera incómodo hacerlo. Luego de ello la acobijo y le dio un beso en la cabeza, además, dejo una nota en la mesa de noche.

—Tu la haces más feliz que yo en toda su vida— escucho detrás de él mientras cerraba la puerta del cuarto de Lin.

—No digas eso Toph— trato Tenzin.

—Gracias por cuidarla y sacarle una sonrisa de vez en cuando— confeso Toph sonriendo.

—No es nada— admitió Tenzin mientras dibujaba una pequeña sonrisa.

...

—Es un honor para nosotros presentarles a la nueva jefa de la Fuerza de Policía de Metal Control, la oficial Lin Beifong— presentó Aang a la joven.

Escucharon muchos aplausos y gritos de animo hacia la Beifong, aun podía sentirse dolida por lo de su madre y tal vez se sentía un poco insegura ante ello, pero sabía que podría, así como los demás retos que había superado antes.