Estos son extractos de la serie durante las primeras temporadas, me encantaba la dinamica de las hermanas y como siempre estaban al borde de las nalgadas, sobre todo Prue hacía Pheobe.

No soy dueña de ningún tipo de derecho de autor.

Claramente en el título se puede apreciar que es una historia de spanking. Si no te gusta, no leas.


Prue camino rápido por los pasillos del hospital buscando la estación de enfermería.

· Buenos días – saludo a la enfermera.

· Buenos días señorita, en que puedo ayudarla?

· Necesito ver a mi hermana pequeña, se llama Phoebe Halliwell.

· Si, la señorita Halliwell se encuentra en rayos en este minuto, pero volverá a la habitación 325 dentro de unos minutos, puede esperarla ahí.

· Muchas gracias.

Prue camino hasta la habitación y se sentó en el sofá a esperar a su hermana, estaba muy preocupada, si la radiografía arrojaba que Phoebe tenía algún hueso roto probablemente necesitaría cirugía, sin contar con el dolor con el que debía estar lidiando ahora mismo. Así estaba perdida en sus pensamientos, cuando una enfermera abrió la puerta y entró con Phoebe en silla de ruedas, Prue se puso inmediatamente de pie y corrió a abrazar a su hermanita.

· Phoebe, qué pasó?

· Te lo contaré todo si dejas de asfixiarme Prue – río Phoebe desde el abrazo apretado de su hermana mayor.

· Llámame si necesitas algo cariño el médico estará contigo dentro de poco – dijo la enfermera y abandonó la habitación, después de ayudarla a acostarse en la camilla.

· Ahora dime qué fue lo que pasó?

· Bueno, es una historia muy desafortunada, yo iba en bicicleta por la calle cuando tuve una premonición de unos niños siendo arrollados por auto y lo siguiente que vi fue a los dos niños en bicicleta acercándose a la calle y no me detuve a pensar, solo me lancé sobre el auto y lo siguiente que recuerdo es estar en la ambulancia camino hacia acá – relato la chica rápidamente.

· Pero Phoebe! No podías gritar o advertirles de otro modo a los niños? Tu eres tonta? – dijo acompañando esto con una fuerte palmada en el trasero de la chica, ya que se había acostado de lado en la camilla - Podrías haberte matado! Y no se supone que tengas promociones!

· Ay! Eso dolió Prue! No las puedo evitar! Y que querías que hiciera? Que dejara que atropellaran a aquellos niños?

· Tampoco es la idea que te arrojes contra los autos sin pensar en las consecuencias.

· Pero Prue, no es mi culpa – sollozo Phoebe.

· Tu sabes que te lo mereces.

· Pero ya estoy grande, no deberías hacer eso.

· Cómo está mi hermanita pequeña? – dijo Piper entrando apurada a la habitación sin captar la atmósfera.

· Estoy bien por ahora, pero necesitaré tu ayuda para seguir estándolo en casa.

· Por qué lo dices? – Preguntó confundida Piper.

· Esta exagerando para variar – respondió Prue – puedes creer que tu hermanita se lanzó sobre un auto y por eso termino así?

· Esa es una versión bastante corta de lo que pasó Prue y lo sabes.

· Y tú sabes que no tienes permitido usar magia – dijo echando chispas por los ojos.

Justo en ese momento entró el médico con las radiografías y les dijo a las hermanas que no habían fracturas ni daños graves.

· En fin, fue solo el susto señorita Halliwell, ahora voy a darla de alta con analgésicos para la casa.

· Algún cuidado especial doctor? – preguntó Piper.

· Sólo no arrojarse nuevamente sobre un auto en movimiento – respondió riéndose el médico.

· No sé preocupe doctor, yo me encargaré de eso – dijo Prue de manera amenazante.

Phoebe tembló de susto, estaba comenzando a sospechar que su hermana tenía intenciones de azotarla, Prue siempre la había azotado, desde poco después de la muerte de su madre, a Piper también la había castigado un par de veces, mucho menos que lo que había tocado ella, ya que Phoebe nunca había aprendido a comportarse según Prue y la abuela, por lo mismo había probado la mano de ambas y muchos instrumentos a medida que fue creciendo y poniéndose más rebelde, pero Phoebe no había sido azotada desde antes de la muerte de la abuela y hasta estuvo viviendo sola en Nueva York, no podía creer que su hermana mayor aún considerará una opción castigarla de ese modo.

En cuanto se subieron al auto muy calladas, Phoebe observó a su hermana mayor muy seria manejando la camioneta sin mirar hacia el asiento trasero donde estaba ella.

· Prue?

· Si Phoebe.

· Vas a pegarme cuando lleguemos a la casa?

· Debería – gruño ésta.

· Pero Prue, Phoebe está herida, cómo vas a pegarle? – la defendió Piper.

· Su trasero no está herido – argumentó Prue.

· Pero Prue, ya no soy una niña para esto – dijo riendo para quitarle la seriedad al asunto.

· Pero actúas como una y yo soy tu hermana mayor y tengo derecho a castigarte.

· O sea que si fuera Piper y no yo, también le pegarías?

· Claro que si – respondió Prue ofendida con el cuestionamiento.

Aunque en el fondo sabía que no hubiese amenazado a Piper, ya que esta se autocastigaba sola con culpa y estaría llorando y pidiendo disculpas en este momento y no argumentando para no ser castigada sabiendo el error que había cometido.

Prue estaba confundida, por un lado se moría de ganas de llegar a casa y azotar bien fuerte el trasero de su hermana, pero por otro reconocía que Phoebe ya era mayor y quizás no estaba bien castigarla de ese modo.

Terminaron el viaje en silencio y al llegar a casa la atmósfera estaba muy tensa.

· Les parece si preparo la cena? – preguntó Piper intentando mediar el conflicto como siempre.

· A mi me parece bien, pero mientras cocinas tendremos una conversación las tres, vamos a la cocina.

· Pero… sobre qué? – preguntó preocupada Piper viendo como su idea no había salido como planeaba.

· Sobre mi tremendo error seguramente – dijo Phoebe molesta.

· Quieres pasar directamente a mis rodillas? Porque yo no tengo problema, me muero de ganas de darte tu merecido – dijo Prue echando chispas por los ojos y olvidando la edad de su hermana.

· Esto no es justo Prue! – dijo Phoebe dando un pisotón – ya no soy una niña!

· Me aburriste – dijo Prue tomando de la oreja a su hermana pequeña y dirigiéndose hacia el sillón con ella a la rastra.

· Prue! No! No le pegues – gritaba Piper.

· Prue, no, suéltame! No tienes derecho!

· Claro que tengo derecho, soy tu hermana mayor, no me obligues a usar mi magia en ti, porque de un modo u otro terminaré dándote tu merecido.

· Prue, por favor – insistió Piper mientras Prue ponía a la hermana menor sobre sus rodillas y comenzaba a bajarle los pantalones y la ropa interior.

· No desnuda Prue por favor! – gritó Phoebe al sentir que su ropa se deslizaba con la mano de su hermana.

· Cállate Phoebe, nunca te pegue sobre la ropa y no comenzaré hoy, ahora quédate quieta.

· Pero ya estoy grande para…

· No estás grande para nada conmigo, sigues siendo mi hermana menor y si considero que es merecer una paliza, te la daré, me da igual la edad que tengas.

Prue acomodo a su hermana y le pasó la pierna derecha sobre las de Phoebe para sostenerla mejor y levantar aún más su trasero y comenzó a pegarle fuerte y rápido sobre el trasero expuesto, Phoebe gritaba y Piper había comenzado a sollozar en una esquina de la sala, era una suerte vivir en una casa tan grande, ya que así los vecinos no escuchaban el escándalo que estaba armando su hermana pequeña.

Tras unas 50 palmadas bien fuertes, Phoebe tenía ambos glúteos rojos y lloraba sobre el regazo de su hermana mayor, le dolía el trasero, pero más el orgullo de tener ya 21 años y encontrarse en esta posición, Prue detuvo la paliza y hablo.

· Bueno creo que solo falta un poco para dejar el claro que no debes ponerte en riesgo de ese modo nunca más, Piper, ve a mí habitación y trae mi cepillo de pelo.

· No Prue! No el cepillo! Duele muchísimo – lloro Phoebe.

· Pero Prue, ya la castigaste lo suficiente – intento Piper para hacerla cambiar de opinión.

· Ve dónde te mandé Piper y rápido, si no quieres ser la siguiente en mis rodillas.

· Si Prue.

Piper subió muerta de miedo hasta la habitación de su hermana y se dirigió al tocador donde estaba el cepillo de Prue, que era de madera, bajo rápidamente y se lo entrego a su hermana mayor.

· Así está mejor Piper. Voy a darte 20 con el cepillo y se habrá acabado tu castigo, quiero que te quedes quieta y lo aguantes bien, nada de escándalos o serán más de 20, está claro?

· Si Prue – respondió Phoebe preparándose.

· Vas a contarlos en voz alta, el que no cuentes no valdrá, así que asegúrate de hacerlo bien – dijo levantando el cepillo.

· Uno! Ayy – gritó Phoebe asustada, no recordaba cuando dolía el cepillo de su hermana – dos! Tres! Ayy!

· Prue, Phoebe ya entendió, no le pegues más por favor – suplicaba Piper.

· Ocho! Por favor Prue! Nueve! Ya entendí, Díez! Ayy.

· Cállate Piper o te juro que serás la siguiente.

· Pero Prue, le duele, le estás dando muy fuerte

· Dieciséis! Ay! Diecisiete!

· Volverás a ponerte en riesgo?

· No Prue! Diecinueve! Nunca más! Veinte!

· Puedes levantarte Phoebe y ponerte contra la pared, con las manos en la cabeza y sin subirte los pantalones, Piper ven acá.

· No, Prue no – dijo Piper dando un paso atrás.

· Ven acá dije – dijo tomando la mano de su hermana y acercándola.

· No Prue, por favor – dijo sollozando Piper.

· No voy a permitir que me cuestiones mientras castigo a tu hermana, esto será un recordatorio – dijo Prue mientras bajaba la ropa de Piper y la ponía en sus rodillas – cuando te mande por el cepillo o el cinturón o lo que sea, irás sin cuestionarme – dijo acompañando cada palabra con una palmada – y nunca me dirás cuándo parar de castigar a Phoebe o a ti? Esta claro? – dijo lo último con un cepillazo.

· Ayyy! Sí mami, está claro.

· Ahora ponte al lado de tu hermana, manos en la cabeza y el trasero al aire.

· Sí mami.

A Prue no se le escapó que Piper la llamo mami, como cuando sus hermanas eran pequeñas aún y la confundían con su madre y al morir está simplemente siguieron llamándola así hasta la adolescencia donde el mami se cambió por el nombre de pila de la hermana mayor, observó a sus dos hermanitas mirando la pared con el trasero rojo, el de Phoebe estaba mucho más rojo y se podían adivinar los fuertes golpes del cepillo, el de Piper estaba apenas sonrosado, pero sabía que la chica había sufrido lo suficiente, sollozaba y mantenía la cabeza gacha en todo momento.

Pasados 15 minutos Prue decidió que el castigo había sido suficiente y se sentó en el sofá y las llamo.

· Chicas pueden subirse la ropa y quiero que se sienten conmigo a conversar.

Las chicas se subieron tímidamente la ropa y se sentaron haciendo muecas en la sala y esperaron cortésmente que su hermana mayor les hablara, Prue pensó que era increíble lo mucho que mejoraba el comportamiento una buena paliza y sonrió para si misma.

· Bueno imagino que ya están más tranquilas, quiero que sepan que no permitiré que se pongan en riesgo, ya correremos suficientes escapando de demonios como para sumar imprudencia, es por eso que te castigue Phoebe y Piper no lo hago de mala, sino para que aprendan, por eso te castigué a ti y agradece que te di despacio, debería haberte dado unos buenos cepillazos después, pero te noté realmente arrepentida y por eso no pude continuar, pero créanme que si tengo que repetir esto, será aún peor, no podrán sentarse bien después.

· Yo tengo una pregunta – dijo Phoebe – si tengo una premonición de nuevo, porque de verdad no puedo controlarlas, que debo hacer? Ignorarla? Dejar que los inocentes mueran?

· No Phoebe, pero buscar maneras seguras de ayudar y si no se te ocurre, llamarnos.

· Puedes llamarme cuando quieras Phoebe – secundo Piper.

· Ok, seré más cuidadosa, perdón por preocuparte tanto Prue, ahora me doy cuenta y lo siento mucho.

· Esta bien cariño, ya te castigue y estás arrepentida, es tema superado.

· Gracias mami – dijo Phoebe levantándose para sentarse en las piernas de Prue.

· Yo tengo otra duda – dijo Piper.

· Dime – dijo Prue sonriendo con Phoebe en brazos.

· Si tú hicieras algo arriesgado y tonto alguna vez? Nosotras podríamos castigarte?

· Yo jamás haría algo así – dijo con seguridad Prue.

· Bueno, pero en el caso que lo hicieras, tendríamos derecho a castigarte o no?

· Claro que si, porque jamás pasará, si hiciera algo así, yo misma me bajaría los pantalones y te pasaría la correa Piper.

· Lo prometes?

· Lo prometo.

Pasados unos días sucedió lo impensable y Prue uso la magia de manera imprudente.

Piper estaba preparando el desayuno en la cocina y Phoebe estaba en la mesa estudiando, cuando entro Prue con el diario en la mano y le preguntó a Piper si el café era descafeinado.

· Por supuesto, siempre lo es.

· Piper!

· Lo siento Prue, pero eres la única que toma Diesel. No sé porque dije eso.

En eso entró Leo y dijo que arreglaría la escalera, Phoebe aprovecho de coquetear con él y cuando este se fue Piper la enfrentó.

· Phoebe, para de coquetear con Leo.

· Piper, sabes perfectamente que la única razón por la que lo hago es porque a ti te gusta. No sé porque dije eso – dijo tapándose la boca.

En eso Prue intento escabullirse al trabajo saliendo rápidamente de la cocina, pero fue interceptada por sus hermanas al llegar a la puerta.

· Muy bien señorita, hay algo que debas decirnos.

· Uhmm… bueno si, lance un hechizo, un hechizo de la verdad para saber qué es lo que piensa Andy.

· Aw, me hiciste caso Prue – dijo enternecida Phoebe.

· Phoebe! No es nada bueno, nos afecta a nosotras.

· A mi favor debo decir que pensé que uds no estaban en la casa.

· Prue!

· Qué?

· Sube a tu habitación – dijo enojada Piper.

Prue abrió la boca para protestar y no supo que decir, así que la cerró y subió con la cabeza gacha al segundo piso, recordaba demasiado bien su arrogancia al responder que pasaría si ella usaba la magia para beneficio personal y sabía lo que pasaría ahora, se moría de vergüenza de que su hermanita la castigará y más aún sin pantalones, pero ella misma había dicho que sería un castigo sin pantalones y con la correa, así que no tenía como salir de aquella situación más que aguantando lo que viniera. Entró a su habitación y no supo que hacer, le preocupaba que Piper decidiera hacer participe a Phoebe del castigo, casi podía tolerar la idea de un castigo administrado por Piper, pero no por Phoebe, era apenas una niña y no la dejaría en paz después de esto, así estaba, pérdida en sus pensamientos cuando alguien abrió la puerta y hablo al tiempo que entraba en la habitación, pero no era una persona, sino dos.

· Creía que tú misma buscarías la correa y te bajarías los pantalones – dijo divertida Phoebe.

· Y yo creía que Piper, cómo hermana mediana, se haría cargo de castigarme y no tú.

· Wow, tranquila, no estás en posición de discutir, por primera vez estás en mi lugar, eres la niña traviesa que hay que castigar y no me perdería el espectáculo por nada.

· Córtala Phoebe o me harás lamentar dejarte venir, Prue bájate los pantalones cariño.

· Tiene que estar ella aquí Piper?

· Hey! No hables como si yo no estuviera.

· Si Prue, a ambas nos esa afectando este maldito hechizo y tiene derecho a estar aquí, ahora bájate los pantalones y la ropa interior y acuéstate en mis piernas – dijo Piper sentándose al borde de la cama.

Prue, al no ver más opciones, se bajó de un solo movimiento la ropa y se dejó caer con cierta brusquedad sobre las rodillas de su hermana, Piper por su parte se sintió extraña al tener a su hermana mayor sobre sus piernas, observó su trasero blanco y redondo, era perfecto, sentía que su hermana estaba enojada y por primera vez ella también se sintió molesta, ya que no veía una gota de arrepentimiento en la actitud de Prue y sintió muchas ganas de golpearla hasta hacerla llorar y se dio cuenta que por primera vez, tenía la oportunidad de hacerlo, estaba en su derecho y Prue no podía hacer más que quedarse allí hasta que ellas consideran que estaba lo suficientemente castigada y arrepentida, al mismo tiempo Prue tenía el mismo tipo de revelación, pero al revés, la última vez que había sido azotada, había sido por la abuela, hace muchos años, ya que ella fue una adolescente responsable, pero de niña se ganó un par de palmadas de la abuela, no más allá de un castigo suave con la mano, nunca había recibido ni la correa, ni la paleta ni el cepillo, como su hermana menor que era azotada día por medio en su peor momento de rebeldía, no sabía cómo se tomaría esto y sintió miedo por primera vez, quizás no sería capaz de soportarlo y tampoco quería llorar como una niña delante de sus hermanitas.

Phoebe por otro lado, se sentía expectante, desde niña su hermana la había azotado, era más una madre que una hermana para ella y verla con los pantalones abajo, con el trasero expuesto y callada, era extrañamente gratificante y estaba disfrutando cada momento, ni siquiera le molestó que Piper no se atreviera a comenzar a azotarla pronto, de hecho disfruto ver las nalgas blancas y redondas de su hermana expectantes.

Piper pareció salir de un ensimismamiento sacudiendo la cabeza y con la mano izquierda sujeto la cintura de Prue más cerca de su cuerpo, como si quisiera que no se le escapara de su agarre y levanto la mano derecha para dejarla caer abierta y muy fuerte justo al centro del trasero, Prue salto del susto y amagó un grito, había olvidado cuanto dolía, pero a esa palmada le siguieron muchas, Piper se había tomado su tiempo para empezar, pero no tenía apuro en terminar el castigo, le daba azotes de manera metódica y sin bajar la intensidad, a veces dando dos palmadas en la misma zona haciéndola gritar de dolor, hasta que paro y comenzó a acariciar su trasero, sus caricias eran bruscas y extrañas, casi le metía la mano entre las nalgas y había rozado sus labios de manera intencional, pero no emitió ningún sonido confundida con estas caricias.

· Phoebe, pásame la correa.

· Si Piper.

· Ahora comienza tu castigo de verdad cariño, estás arrepentida ahora?

· La verdad, no, creo que fue una idea genial, solo espero poder probarla, ay no se porque dije eso, maldito hechizo.

· Ves como ya se te están devolviendo las consecuencias? Pronto estarás arrepentida y pedirás por favor que pare.

· Eso nunca, prefiero aguantarme callada a pedir que pares, no podría humillarme así delante de Phoebe.

· Hey! Cual es tu problema conmigo?

· Mi problema es que eres una pequeña malcriada a la tengo que poner en mis rodillas semana por medio y eso cuando Piper no es tu cómplice y te ayuda a esconder todas las tonteras que haces y ahora por un pequeño error tengo que aguantar esto, ser humillada por mis hermanas pequeñas y lo peor de todo es que no quería decir nada de eso, es todo culpa de este maldito hechizo, tenías razón Piper, ya me estoy arrepintiendo de haberlo lanzado – dijo bajando la cabeza.

· Levántate cariño, vas a acostarte sobre las almohadas ahora.

· Creo que debería darle unos golpes Piper, después de todo no ha hecho más que atacarme.

· No! Piper! No puedes permitir eso – dijo Prue parándose en seco y poniendo sus dos manos en su trasero de manera protectora.

· Phoebe tiene razón Prue, le has faltado el respeto muchas veces, te mereces unos correazos de ella y ella tiene derecho a participar en tu castigo, ya que también fue afectada.

· Pero Piper – dijo pateando el suelo.

· Deja de actuar como niña Prue o te empezaré a tratar como tal y todo esto ya es raro.

· No quiero que Phoebe me pegue – dijo Prue cruzando los brazos.

· Ven para acá – dijo Piper tomando una oreja de hermana y arrastrándola a la cama – Phoebe coloca dos almohadas en el centro de la cama, tu acuéstate ahí y pobre de ti que te muevas, toma la correa Phoebe, quiero que la dobles y le des diez azotes a Prue, fuertes.

· No hay problema hermanita.

· Ay! Piper, por favor, no permitas esto.

· Cállate Prue.

· Pero Piper, ay! – no pudo evitar quejarse al recibir el primer correazo.

Phoebe dobló la correa y la dejo caer con fuerza sobre el trasero levantado de su hermana diez veces pausadamente, Prue solamente gritó en el primer golpe, después se contuvo escondiendo la cara en una almohada, cuando termino le entrego la correa a Piper y está observó el trasero de su hermana mayor en detalle, estaba rojo desde las palmadas que le había dado ella, ahora se habían agregado un par de rayas alargadas más rojas, nada grave, ella había visto el trasero de Phoebe mucho peor cuando había chocado el auto de la abuela y está la había azotado hasta cansarse con la misma correa que ahora usaban ellas con su hermana mayor, decidió que terminaría ella el castigo agregando unos correazos, pero quiso innovar y cambiar de posición.

· Muy bien cariño, soportaste muy bien esa parte del castigo, ahora viene el final, levántate.

· Que viene ahora Piper? – preguntó asustada Prue.

· Ahora Phoebe nos dejara solas.

· Por qué? – protestó Phoebe.

· Porque yo lo digo y soy mayor que tu, ya lograste pegarle a Prue, ahora vete antes de que use la correa en ti también.

· Ok, si lo pones en esa postura, por supuesto que me voy – dijo Phoebe saliendo.

· Ok Prue, vas a acostarte a la orilla de la cama y levantar las piernas, voy a azotarte así con la correa.

· Piper, por favor, ya fue suficiente.