- ¿Y bien? Estamos esperando – Erza se lo hace saber con una voz bastante demandante.

- Pues, ambas son, son… bonitas – Su sonrisa inocente causa una risa entre ambas, él espera que eso sea suficiente halago, ellas saben que es difícil hacer que hable, pero todo es parte del juego - ¿Qué quieren que diga? –

-¿Qué piensas de mí ahora? – Pregunta la pelirroja, sus dos manos se entrelazan detrás de ese cuello quedando colgada de él – Vamos, sé un hombre, usa palabras adecuadas para un hombre -

- ¡No es justo!- Se queja Mirajane al escuchar que Erza acapara toda la atención, pero ninguno de los otros dos presentes le dirige la palabra, por ahora deberá esperar.

Romeo guarda silencio ahora, su labio tembloroso y demasiado cercano a ella, sus ojos viajan debajo y observan a la pelirroja por unos momentos - No es como si nunca la haya visto de esa manera pero encontrar palabras que no causen revuelo o que me noquee es difícil - Su cuerpo es voluptuoso, claro, algo que todos saben debido a revistas o simplemente haberla acompañado a algunos lugares como Romeo.

En un movimiento arriesgado el chico lentamente pone sus dos manos sobre Erza, una en su cadera y la otra en su pierna justo debajo de esa escandalosa falda de jean. Ese pequeño movimiento es suficiente para llamar la atención de las dos magas adultas quienes se alegran por el más mínimo muestreo de iniciativa.

- Tu cuerpo es… no puedo describirlo, solía mirarlo mucho hace años – Finalmente admite, sus propias palabras lo toman por sorpresa, eso junto la habitación comenzando a dar vueltas son indicios que comienza a estar influenciado por el alcohol fuerte que bebieron – Y uhm… lo que has hecho con t-tu lengua y… -

- Hazlo de nuevo – Mirajane no tiene que decirlo, Erza usa esa lengua de nuevo enseguida.

Apoyando esa invasiva lengua en su cuello comienza a subir saboreando esa piel calurosa del mago más joven, una vez llega a su barbilla comienza a darle besos hasta alcanzar su boca y aprovechar el jadeo y los quejidos del chico para besarlo una vez más por sorpresa, esta vez usando fuerza para apretar ambas bocas juntas y no dejarlo respirar. Romeo inclina su cabeza hacia atrás debido a la fuerza del beso ahora observa el techo, al menos cuando sus ojos no están cerrados disfrutando el momento, el sabor indescriptible de la pasión mezclado con el alcohol que lo está embriagando más que cualquier trago.

Separándose una vez más Erza caza al chico de los cabellos para hacer que la mire de frente – Siento que algo mas quiere atención – Dice con una sonrisa malévola.

Inmediatamente y sin dejar descansar al pobre muchacho asaltado Mirajane se mueve para apoyar una de sus delicadas manos sobre su pecho. Erza se levanta y da la vuelta a la silla tomando ambas manos de Romeo y llevándolas detrás con ella, pero claro el chico está ocupado como para notar que sus manos están siendo apartadas del camino por varias razones.

- Vaya vaya, mira esto – Mirajane toma su turno para actuar, arrodillada junto a la silla de Romeo, su mano se desliza entre los primeros dos botones de la camisa del chico y sienten su cálido cuerpo tonificado por tantas peleas, marcado por algunas muy difíciles – Siempre has estado en buena forma –

- ¿Lo habías mirado antes de esto Mira? – Pregunta la sagaz maga pelirroja desde atrás, Romeo es vendado con un pañuelo negro, la procedencia del pañuelo es desconocida y ahora mismo está demasiado mareado para resistirse más allá de unos quejidos silenciosos.

La respuesta no es más que una risita que lo admite, las pálidas manos comienzan a desabrochar botón tras botón de esa camisa , todo mientras el rostro dueño de esas manos se apoya contra el pecho y comienza a besarlo, un beso por cada botón, unos centímetros hacia abajo con cada beso. Seis botones desabrochados después la camisa se abre debido a la pose de Romeo, relajado en la silla sin moverse y con su mirada puesta en el techo otra vez, Mira observa el joven, flaco pero tonificado cuerpo frente a ella, no lo admite pero está un poco atraída por este y su calor.

Finalmente la línea es cruzada, la albina da un beso mas y apoya su barbilla en los pantalones de Romeo, notando una obvia y esperada reacción por parte de su amigo debajo, ríe y le da un toque con su dedo índice – Tenias razón, Erza, si tenemos un invitado que quiere participar –

- Oh… ¡Oh! ¡E-Espera! – Romeo intenta mover sus brazos para detenerla, esto ha ido demasiado lejos a su parecer, pero sus manos están atadas, literalmente - ¿Qué? ¿¡Que!?- Erza ha usado unas esposas al momento que Mirajane hablaba, ninguno de los otros dos tiene idea de donde las ha sacado, pero tirando de la cadena que las une está impidiendo que Romeo se resista -¡Erza! –

- Disculpa ¿Ibas a hacer algo? –

- ¡Sí! ¡No quiero que…! – Muy tarde, Mirajane ya ha comenzado a remover sus pantalones, no es tanto que no quiere pasarla bien con dos hermosas mujeres, pero su niño interior aun tiene vergüenza de mostrarse tanto. No puede ver y no puede mover sus manos para sacarse la dichosa venda, solo apunta su nariz al techo y queda en silencio – No s-se rían… - Sus palabras son también silenciosas.

Una vez su ropa interior es removida hasta sus rodillas también las dos mujeres observan al miembro de Romeo aparecer completamente erecto, lo cual era de esperarse. La sorpresa es, sin embargo, que ambas esperaban algo más pequeño y no uno de apariencia adulta, pero Romeo no ve sus reacciones de sorpresa. Probablemente sea porque están acostumbradas a ver al pequeño Conbolt como eso, alguien pequeño, un niño a pesar de su edad.

Con gusto tras la grata sorpresa Mira se inclina hacia adelante y lo observa más de cerca, en su actual estado se ve como una niña observando de cerca a un extraño insecto nunca antes visto, fascinante ciertamente, algo gracioso también –De seguro piensa que es pequeña – se dice a sí misma al sonreír.

Romeo se encuentra extremadamente nervioso, no ha habido ningún sonido desde que su amigo ha salido a jugar, nada que sienta excepto Erza teniéndolo de los brazos ahora. Puede sentir la vergüenza siendo reemplazada por otro tipo de la misma, vergüenza por su propio cuerpo, Mirajane tiene razón en cuanto a lo que piensa el adolescente.

- Ya, deja de mirar tanto – Erza menciona por sobre su hombro.

- ¿Eh? – El mago de fuego está inseguro de que harán a continuación, no puede ser que en serio piensen en hacer ese tipo de cosas con él, con él de todas las personas.

Cualquier pensamiento sobre lo que van a hacer o no van a hacer se hace irrelevante en el momento que Mira saca su lengua y, tomando el miembro de más abajo, la aprieta contra este subiendo hasta la punta. Un escalofrió recorre la espalda de Romeo sin poder ver lo que pasa, cualquier temor que tenia se ha intensificado al confirmarse que si van a usarlo de esa manera.

Trabajando desde abajo hacia arriba la albina repite ese mismo movimiento una y otra vez, cada reacción, cada quejido y suspiro solo añaden diversión a algo que es interesante de por sí. Pronto ella decide cambiar su método poniendo la punta entera en su boca y comenzando a bajar esta vez, ahora apropiadamente dándole placer oral a Romeo.

- En serio, estoy haciendo esto con Romeo –El solo pensamiento es gracioso e irónico, pero no la detiene como probablemente lo haría estando sobria. Sigue subiendo y bajando lentamente, puede probar al mago, estaba muy excitado por lo que líquido ya había comenzado a salir de la punta para el momento que empezó esto, y eso se nota.

Cuando la velocidad sube un poco Romeo finalmente pude hablar, sin poder ver, supone que Mirajane es la que ahora mismo está ahí abajo - ¡Ah! ¡N-no voy… no aguanto! – Dice entre dientes, Erza ríe en voz baja, independientemente de que tan buena sea Mira en lo que está haciendo no deja de ser la primera vez de Romeo y, junto con todo lo previo, no toma mucho para que esté al borde de su orgasmo.

La Strauss mayor no está asustada por esto, habiendo hecho cosas parecidas con alguien antes, pone una de sus manos en la pierna de Romeo y luego se esfuerza para ir hacia abajo, tomando todo lo que puede de ese pene a punto de explotar en su boca, su garganta reacciona y se detiene sin llegar a la base. Este movimiento por si solo logra que él, con un gemido contenido y unos suspiros, dispare dentro de la boca de la Strauss mayor, pero ella ha sacado el miembro de su boca y el resto termina en su rostro, cierra los ojos por si las dudas.

Romeo puede ver esto, apenas, a escondidas por debajo de su venda, una vista que se quedará con él por un rato. Una vez terminado el orgasmo se queda rendido en su silla jadeando, su boca abierta luego de esa experiencia, puede escuchar a Mirajane diciendo algo sobre lavarse el rostro pero todo queda callado cuando se retira y Erza se acerca a su oído.

- No terminamos, chiquillo, todavía falta – Dice, tirando de las esposas.

Pero él no puede articular una respuesta por ahora, y antes de que tenga el aliento para hacerlo una mano lo toma por detrás de la oreja y lo aprieta, la oscuridad de la venda se convierte en oscuridad por perder el conocimiento en unos segundos.


Tras un rato Romeo vuelve a abrir los ojos, no sabe cuánto tiempo ha pasado, podrían haber sido horas o minutos, lo único que sabe es que debe reprochar a Erza por lo que hizo y finalmente librarse de ambas. Esto resulta dificultoso ya que sus dos brazos se encuentran esposados y la cadena de las esposas alrededor de una de las partes de la cama en la que ahora se encuentra acostado, todavía completamente desnudo.

- Ah, que… ¿Estoy atado de nuevo? – Pregunta a la nada, sus ojos todavía vendados, cuando habla logra sentir un gusto extraño en su boca, algo dulce y pegajoso, como si se tratara de un caramelo derretido que ha tomado en forma de líquido - ¿Chicas? –

- ¿Siempre haces tantas preguntas?- Erza le habla, algunas de las letras en esa frase son arrastradas lo que confirma que, luego de dejarlo inconsciente, ha seguido tomando con Mira.

- ¿Qué me has dado? ¿Dónde estoy? – Otra vez las preguntas, ahora lo hace un poco aterrado.

- Digamos que aseguré que puedas ir por unas mas rondas, usando algo que compré en un bazar hace un tiempo – Su risa borracha ahora se escucha más cerca, la pelirroja se acuesta junto a Romeo.

- ¿Me has drogado?-

- Efectivamente, fue por el bien común –

El mago suspira, ahora sí que no hay escapatoria para lo que sea que le tienen preparado. Sus inhibiciones han ido desapareciendo de a poco, pero todavía conserva una voz que le dice que todo irá mal cuando Mira y Erza puedan darse cuenta de lo que está pasando. Pronto un vidrio se apoya en su labio y algo más de whisky cae en su boca, tiene que tragar lo poco que no ha terminado por derramarse.

- ¡Ya basta!- Grita tosiendo.

Erza apoya una mano en su frente y luego decide sacar la venda de sus ojos, aventando el pañuelo negro lejos, Romeo la mira con desprecio pero enseguida eso es reemplazado con vergüenza e intentos de no mirar más de la cuenta. Junto a él está la pelirroja acostada, pero en ropa interior, una ropa interior sugerente de color negro, transparente en algunos lados para mostrar algo más de piel sin llegar a hacerlo con sus partes privadas, se ha dejado puestas las medias negras altas.

- Te has portado bien, Romeo, te dejaré que veas – Lo pica con su dedo en el cuello – No me hagas poner la venda de nuevo –

- Lista – Una segunda voz femenina hace que el muchacho voltee hacia adelante, primero observa su propio pene, el cual está duro cual roca debido a lo que sea que le han dado, pero enseguida queda en segundo plano cuando Mirajane, completamente desnuda exceptuando por su sujetador blanco de bordes celestes, se acerca gateando hacia él, su cara roja y su sonrisa ha pasado de ser seductora a ser una digna de Cana en sus peores días.

- V-vamos a… oh cielos – El solo pensamiento de tener su primera vez así lo aterra, no por las personas involucradas, pero por no poder hacer nada para complacer excepto quedarse quieto y atado.

Con un leve movimiento la albina termina de piernas abiertas, sus privados labios rosas flotando sobre el miembro del muchacho, él intenta decir algo pero Erza lo calla con su mano – Relájate – Su aliento a alcohol sigue siendo fuerte, incluso al hablarle al oído - ¿No quieres follar con la chica de las revistas que tanto miras? –

Las palabras causan aun más nerviosismo, Mira no escucha ninguna de ellas y solo comienza a bajar, apretando ambos sexos juntos hasta que la punta de Romeo logra entrar y hace que se queje en voz baja, luego el resto lo hace sin problemas. Esta es, su primera vez, con Mirajane atado a una cama y Erza mirando con gusto mientras todo pasa, normalmente Romeo no pensaría en algo así pero ahora mismo está pasando y le agrada, le agrada más de lo que quiere admitir.

- Oh, Romeo, eres todo un niño grande – Bromea la chica sobre él, se inclina hacia adelante quedando sobre él completamente, los dos jadean cuando ella comienza a moverse arriba y abajo. En un esfuerzo por callar sus gemidos Mira lo besa, con ese simple beso logra someterlo, Romeo solo cierra sus ojos y se deja llevar, intentando hacer movimientos propios.

Erza, por su lado, decide intervenir poniéndose detrás de su amiga y desabrochado su sujetador, una vez suelto lo tira al suelo. Su personalidad dominante en la cama comienza a entrar en acción, toma ambos pálidos pechos con sus manos y los aprieta, masajeándolos lentamente ayudando como puede desde su posición. Mira se separa del beso y apoya su cara contra la cama por sobre el hombro de Romeo, sus caderas comienzan a apurarse y los movimientos son mas rápidos, sumado al juego con sus pechos, es demasiado para su sensible cuerpo.

Con un poco de ayuda la albina logra sentarse otra vez derecha, Erza manoseándola por detrás - Mírala, Romeo, escúchala, la tienes rendida a tus pies – Dice la pelirroja ahora que puede verlo sobre el hombro de Mirajane, enseguida – Tan pura y adorable, pero ahora es un objeto del deseo, deseo por ti –

- E-Erza noooo… - Se queja la victima de pelo blanco, avergonzada de admitir que todo es verdad -

- Es verdad – Erza admite por ella.

Los movimientos de cadera siguen haciéndose más y más rápidos, y Romeo vuelve a sentir la misma urgencia que antes, arquea su espalda y se queja sin poder vocalizarlo, pero es obvio para ellas. Mira se sale de su lugar al ver eso, jadeando sin poder descansar antes de que Erza tome el mando de la situación, presiona el palpitante miembro contra los labios de la albina, sin meterlo, y ella se frota sola contra este, el calor es suficiente para hacer que Romeo consiga su segundo orgasmo y manche su propio estomago con él.

- Bien, es mi turno ahora –

El muchacho Conbolt escucha las voces de Mira y Erza hablar entre ellas, ve movimiento hacia él y luego su boca termina entrelazada con alguien, sea quien sea de ellas, el olor y el sabor del alcohol es fuerte, su cansancio junto con eso termina haciendo que pierda su concentración, quedando semi inconsciente por momentos.

La noche transcurrió de esa forma, pasando entre estar concentrado y no estarlo, las dos mujeres aprovechando cada oportunidad de usar a Romeo y su útil herramienta, pero eventualmente cansándose también. Para las seis de la mañana los tres están acostados, él desatado y durmiendo en el medio rodeado por ambas magas.

La mañana seria todo un reto.


Segundo capitulo listo, esta vez con mas lemon como he prometido. Espero les haya gustado, si parece corto o que le han faltado cosas, no se preocupen, la historia avanzará y veremos mas de los tres, mas en detalle cuando no estén entubados.

Besos~