- ¿Cómo te sientes? –
Mirajane pregunta con su mayor sonrisa, se inclina sobre Romeo quien parece alejarse un poco cuando la ve, su cara está completamente sonrojada y evita mirarla de frente. El muchacho desabrocha unos botones de su camisa anaranjada dejándola media abierta y exponiendo parte de su pecho, mientras hace eso comenta en voz baja.
- Nervioso… -
- ¡Ah vamos! Te dije que te conseguiría un trabajo ¿No? –
- Cuando dijiste que podría ganar dinero fácil en la revista Sorcerer Magazine no esperaba un trabajo como modelo –
El lugar donde se lleva a cabo esta pequeña sesión fotográfica no es en Magnolia, tuvieron que salir de la ciudad a pie para llegar a un pequeño retiro en las afueras que la revista utiliza para estas mismas ocasiones, aunque no se quedarán más que medio día. En el cercado de esta misma casa grande hay una piscina rustica que más parece un agujero recubierto con piedras, aparentemente capaz de calentarse como aguas termales usando magia que viene desde abajo, junto al agua es donde Mirajane y Romeo esperan al fotógrafo.
- Pues debí decirte, mi error –
Él suspira dejando en paz su camisa – Entonces ¿Por qué yo? Apuesto a que la gente que lee esta revista no sabe que existo –
- Fuiste mi primera opción de hecho, los chicos ya han aparecido aquí y tú eres uno de los pocos que nunca ha posado, además… - Mira toma una pequeña pausa para reírse en voz baja – Eres adorable así avergonzado, creí que ya no te pasaba –
- ¡Voy a posar para una revista! ¿¡Quieres que no esté nervioso!? –
- Ah, relájate, Romeo, todo saldrá perfecto… ya verás que eres un modelo natural. Tienes ese cuerpo bien ejercitado y esa carita de ángel – Luego de hacer esa pequeña lista ella se inclina para darle un golpecito con su dedo justo en la mejilla – Tienes que compartir eso con otras personas que no seamos Erza y yo –
Se les acerca un chico de pelos largos atados en una desordenada coleta de caballo, sus ojos mostrando un toque de cansancio aunque mantiene una sonrisa gentil, levanta la cámara cuando los dos magos se concentran en él.
- Por fin, creí que no encontraría la cámara ¿Estás listo Romeo? –
- Yo n-no sé cómo hacer esto… -
- ¿Primera vez eh? –
- Y como todas mis primeras veces parece que van a obligarme de nuevo – Romeo suspira, prefiere guardarse el comentario y asentir en silencio.
- De acuerdo, no te preocupes, ya tienes las vistas ahora solo hace falta sacar las fotos casuales, si quieres ponerte en una pose… digamos sentado junto al agua para empezar –
Un poco dudoso el joven mago decide hace caso, se sienta de piernas cruzadas a la orilla de la piscina, sus brazos apoyados detrás de su espalda dejando su torso expuesto casi completamente mientras intenta disimular una mirada hacia arriba, la rigidez de su espalda y su expresión forzada denotan la falta de experiencia y los nervios que sobran.
Mirajane se ríe en el fondo.
- Intenta relajarte Romeo –
No tiene otra opción, terminará completamente inmóvil si sigue así de tenso, suspira bajando su cabeza y entonces escucha la foto, lo agarra justo cuando está mirando a la lente. Se sonroja e intenta levantarse, cuando apoya su brazo sobre su rodilla es víctima de otra foto.
- ¡No estaba listo! –
- Yo decido cuando lo estas o no – El fotógrafo de cara cansada acomoda la lente una vez más después de haber tomado la segunda foto.
Una vez levantado es instruido en un par de fotografías más, un par apoyado casualmente contra la cerca que rodea el patio, una donde debe sacarse su camisa y colgársela en su cuello como si fuera una toalla, luego una sonrisa avergonzada mientras se rasca su cuello aunque esta fue de arrebato mientras Mira decía algo gracioso. Pronto la vergüenza desaparece y da oportunidad para unas fotos casuales más orgánicas y menos forzadas, esto ayudado al entorno amigable que comparten los tres.
- Ahora agreguemos un poco de agua, las fotos con cuerpos mojados siempre tienen bastante demanda –
- ¿Agua? –
Romeo no tiene tiempo a cuestionárselo ni decir que no ya que Mira le hecha un balde de agua completo por encima de la cabeza, en un segundo de distraído queda empapado de la cabeza hasta los pies, por supuesto reacciona asustándose. La corriente del agua casi le baja sus shorts pero atina a agarrarlos de una parte de su cadera, una pose perfecta para una foto.
- Ah, que f-frio – Ignorando lo que acaba de pasar él se concentra para enviar algo de calor alrededor de su cuerpo usando su propia magia.
- ¡Genial! Ahora Mira, si nos haces el favor de unirte –
- ¡Con gusto! –
- ¿Unirse? – Cuando el muchacho voltea hacia la que lo ha castigado con el agua nota que ya ha perdido su vestido tan veraniego de colores pasteles y se encuentra en un bikini celeste de bordes blancos que deja poco a la imaginación - ¡¿Cuándo te has desvestido?! –
- Detalles, detalles… - La chica se ríe mientras se acerca hasta tomarlo de un arrebato y abrazarlo, desde fuera parece algo inocente, Romeo se muere de vergüenza porque sabe que en realidad ella aprovecha la oportunidad para refregarlo contra sus pechos.
- Ya que Mirajane fue la de la idea de traerte pensé que hoy podíamos hacer unas fotos en conjunto, para mostrar quienes son los elegidos esta vez –
- Vas a salir en la revista conmigo ¿No te agrada la idea? Podemos tomarnos unas lindas fotos juntos –
Él realmente pensaba estar listo ya con dos o tres fotos pero ahora ha contado al menos siete, no sabe cuántas de estas irán a parar a la revista pero quiere que todo acabe pronto. Mirando a su compañera, sin embargo, se encuentra sin fuerzas para negarse, ella le da una sonrisa tan dulce, quiere compartir parte de su vida con él trayéndolo para sacarse fotos juntos.
Incluso si es algo vergonzoso Romeo va a hacerlo, al menos por ella, lo comunica bajando la cabeza resignado y suspirando.
Mira aplaude por su batalla ganada.
Al final terminaron 'posando' juntos, no tantas poses incluidas pero algunas fotos casuales con ellos dos ya sea junto a la piscina, sentados en el césped y una foto furtiva que consiguió sacar el camarógrafo cuando la albina abrazó a Romeo por detrás dándole las gracias por aceptar su invitación.
Una vez terminada la sesión fotográfica el chico a cargo de la cámara dijo que se ausentaría un rato para poder revelar las fotos, Romeo aprovechó este momento para entrar en la casa, en el baño más específicamente. Como es de esperarse es un baño lujoso aunque no muy grande, con un pequeño armario a un lado de la puerta que él abrió buscando una toalla con la cual secar su cuerpo, ya con la vergüenza casi desaparecida comienza a entrar el frio en su cuerpo.
Se para frente al espejo y refriega la toalla contra su cara, su cabello queda alborotado apuntando en todas direcciones, cuando va a secar su torso escucha la puerta.
Instintivamente se hace hacia atrás e intenta hablar para echar a la persona que lo invade, eso es hasta que nota que es Mirajane y lo mira sonriente mientras cierra la puerta tras de sí.
- Ya casi termino… -
Le intenta hablar pero ella avanza con un paso seguro hasta él y lo besa de repente, casi un choque entre sus labios en vez de algo más gentil, Romeo es empujado hacia atrás con ese beso tan intenso, su espalda se apoya en la fría pared de azulejos pero no puede quejarse demasiado mientras su boca está ocupada.
Hasta ahora Romeo intentó mantenerse civilizado y no mirar demasiado a Mirajane, sabe que al hacerlo surgiría un obvio problema en sus pantalones especialmente con ese traje de baño puesto, ahora no puede contenerse.
No pasa mucho antes de que ambos estén atrapados en el calor del momento, ya sin ningún pudor o preocupación por lo que sea que esté pasando afuera, se rodean en un abrazo mutuo mientras él continua siendo presionado contra esa pared tan fría, sus cuerpos húmedos se entrelazan y pareciera que solo con su calor corporal podrían comenzar a secarse.
- Mira ¿Por qué? – Romeo pregunta al lograr liberarse por unos segundos, un dedo pálido lo calla gentilmente apoyándose sobre sus labios.
- Fue difícil esperar a estar solos, viéndote así… -
- ¿Viéndome? –
- ¿Qué creías que solo los hombres miran a las mujeres de esa manera? – Ella le habla susurrando, baja su cuerpo lentamente hasta apoyar su frente en los pectorales de su amado, le da un pequeño beso en el centro de su cuerpo – La verdad es que, además de ayudarte con la paga, te traje aquí por algo más personal… De solo pensar en que la gente te verá, otras chicas, serás un objeto de deseo para más de una, eso te lo aseguro, y yo soy la única que puede verte en todo tu esplendor. –
Suena tan posesiva, no suena para nada como la Mirajane agradable y santa que está siempre en el gremio, saca su lengua y Romeo se estremece al sentirla estirando una larga probada de abajo hacia arriba sobre sus pectorales. Todo esto le parece familiar, tiene algo que ver con las palabras de Erza, dijo que Mira no era como parecía frente a todos los demás, este debe ser su lado pervertido, es un alivio que no sea ni remotamente tan dominante como Erza.
- Que otras personas te deseen hace que yo me sienta más afortunada ¿A ti no te excita? –
- Eh… yo… no creo que… -
- ¿Nunca has visto esas revistas donde yo salgo? Sé que tu padre es un fanático de esas, gran parte del gremio y Magnolia lo son, solo piensa que esa Mirajane de las revistas que tanto quieren está aquí para ti… dispuesta a seguir tus ordenes, entregada completamente a tus deseos –
Mira, para él, no es solo un objeto de sexo, es una gran compañera y una figura que merece su amor, pero aun así sus palabras logran llegarle. Tantos años viendo esas revistas con las magas más hermosas en portada, recuerda una de las primeras veces donde tuvo impulsos sexuales fue con una de las mencionadas sesiones fotográficas de Mirajane.
¿Estaría mal dejar tanto sentimentalismo por una vez y que los impulsos lo lleven? Justo como ese roleplay de hace unos días…
- Tu silencio no dice nada pero tu pequeño amigo aquí abajo lo dice todo – La albina le llama la atención, sus ojos están puestos debajo sobre la estirada tela de su bañador peleando para no liberar ese mencionado amigo – No puedes volver ahí afuera así, que problema –
- Es realmente un problema, uno que es tu culpa – Él aparta la mirada mientras se sonroja furiosamente, su intento de sonar mandón falla miserablemente.
El comentario la hace reír, con su mejilla descansando sobre los marcados abdominales del muchacho ella baja una mano y retira el bañador de en medio, debajo no hay ropa interior, el miembro de Romeo se asoma todavía a medio camino de mostrarse en todo su esplendor.
Con la vista puesta en ayudarle Mira se mueve hasta quedar de rodillas, la altura actual es perfecta para ayudarlo a que esté listo, arquea su espalda ligeramente y apoya sus manos alrededor de sus propios senos rodeando esa parte de Romeo por debajo de su traje de baño. Él se estremece, sus ojos negros encuentran la sonrisa y la mirada inocente de su amante ¿Cómo es que alguien tan angelical puede hacer algo así en público?
- La Mirajane de las revistas no puede hacer esto ¿No? –
Solo unos movimientos después él ya está listo, duro como roca – Alguien vendrá –
- ¿Ahora te preocupas por eso? –
Su queja parece simplemente echar leña al fuego, Mira aprieta sus manos asegurándose de refregar a Romeo entre sus pechos con más intensidad, baja y sube un poco más rápido también.
La albina se concentra en lo que está en frente de ella, mueve sus pechos arriba y abajo mientras escucha como Romeo se queja en voz baja, sus ojos posados sobre los abdominales del muchacho, su cuerpo flaco y atlético, ligeramente húmedo por todo el trabajo con el agua y ahora que comienza a sudar en el pequeño y caluroso baño.
Hay algo que le gusta de hacer este tipo de cosas, no es la primera vez que usa su envidiable busto para complacer a alguien, incluso si no saca nada a cambio obtiene buenas vistas y además puede servirle a su amado, en este caso Romeo.
Deja ir su herramienta por un momento, se escapa entre sus pechos ya comenzando a cubrirlos de un conocido líquido resbaloso que envía un mensaje: está haciéndolo bien.
- Mira, no… si quieres yo puedo… -
- Lo siento, ahora mismo estas recibiendo un tratamiento especial… solo para ti – Le dice en voz baja guiñándole un ojo, como si él fuera a verlo tan concentrado que está en no acabar rápidamente – Ahora vas a cubrirme con esa asquerosa semilla tuya –
Terminando su frase sin dejar que Romeo le responda pone la mitad del duro miembro dentro de su boca, en un solo movimiento su garganta ya reacciona y no llega hasta al fondo, nunca fue algo que pudiera hacer, toma la base con su mano y trabaja con lo que puede. Romeo solo observa sin poder hacer nada, apoya sus dedos sobre ese cabello blanco tan suave dándole una suave caricia, no sabe qué otra cosa debería estar haciendo y no quiere interferir con ese sentimiento tan placentero.
Los movimientos de su lengua y su mano son excepcionales desde el punto de vista de Romeo, apenas y puede contener sus gemidos cuando la siente trabajar, no solo la vista es magnífica pero ese sentimiento que ella le traspasó también lo es: Esto es de él, solo él.
Mirajane puede sentirlo, el sabor amargo de hombre, la frustración acumulándose dentro de su boca mientras se mueve, el cuerpo de Romeo que comienza a ponerse más y más tenso. Sigue moviendo su mano en una moción corta de masturbación mientras su lengua juega con la punta, tantea y lo invita a liberarlo todo.
- ¡Ah! Mira… - Apenas y atisba a hablar antes de que se estremezca.
Con Romeo en su mano y todavía dándole placer ella aparta la boca dejando que derrame todo su ser donde sea, deja que la gravedad actúe. Cierra un ojo por reflejo cuando se disparan las varias cuerdas de color blanco, la cantidad que se derrama sobre su piel le deja saber silenciosamente que ha hecho un buen trabajo, sigue moviendo su mano sacando unos pocos espasmos más del muchacho y, por lo tanto, algo más de líquido que recae sobre su pálido cuerpo.
- Pero que desastre, ahora estamos sucios ambos –
Mientras ella calla sus palabras Romeo baja la mirada, se queda atónito, ahí está esa misma chica de vuelta con esa sonrisa y esos ojos tan inocentes, usa su lengua para limpiar la punta de su instrumento, su boca y barbilla manchadas al igual que su pecho, incluso algo de su semen se desliza a sus pechos y busca un cómodo lugar allí antes de seguir su camino hasta manchar el traje de baño.
Definitivamente esta no es la misma Mirajane que ha conocido por años… y, por primera vez desde que todo comenzó, le alegra ver su verdadero yo, también le 'alegra' en otros sentidos.
Pasaron unos minutos hasta que Romeo obligó a Mirajane a parar con sus juegos, tuvo que usar de argumento el hecho de que todavía están en un lugar ajeno y el fotógrafo bien podría estar buscándolos, recibió una queja y un puchero bastante infantil pero nada de resistencia.
La canilla está abierta y la albina lava los resultados de su encuentro clandestino, salpica algo de agua sobre su rostro y luego se mueve para hacer lo mismo con sus pechos aunque esto se le dificulta un poco más habiendo caído algo del semen entre ellos, Romeo se cruza de brazos apoyado en una pared mientras mira alrededor del baño intentando que no sea obvio cuando sus ojos aterrizan en el esbelto cuerpo albino que tiene en frente.
- ¡Ah! Está fría – Se queja ella temblando por un momento.
- Por supuesto que está fría, no deberías haberte manchado tanto para empezar –
- ¿Ahora es mi culpa? No vi que tuvieras problema rociándome… -
Como siempre Mirajane logra darle un golpe bajo, su elocuencia a la hora de hablar sobre temas privados es la mayor debilidad de Romeo – Supongo… de todas formas tú fuiste quien me emboscó –
- Soy terrible ¿No? – Mirando por encima de su hombro ella frunce el ceño, sus caderas se agitan bamboleando su trasero de izquierda a derecha – Merezco algo de castigo, la verdad –
Ahora parece haber llamado la atención del muchacho, o al menos ha acabado con su paciencia, él se acerca caminando lentamente hasta ponerse justo detrás, la simpática demonia puede verlo todo con solo mirar el espejo, ve como los ojos de Romeo la inspeccionan de arriba abajo ya con una actitud menos avergonzada aunque todavía dudoso.
Siente su suave mano en su costilla izquierda y como baja haciendo un mapa de sus curvas, está por llegar a sus muslos y ella ya comienza a perder el control de nuevo.
- ¿Mira? – La puerta suena con unos golpes que parecen ser los más fuertes en siglos.
- ¿Eh? ¿Si? –
- ¿Todo bien allí? No encuentro a Romeo por ningún lado –
La albina voltea dándole la cara al mago de fuego mencionado, se encoje de hombros con una sonrisa divertida dejándole saber que ha perdido su oportunidad, al menos por ahora.
- Ahora iré a buscarlo, creo que fue afuera –
- De acuerdo, cuando estén véanme en la piscina, tengo las fotos –
Antes de salir Mira logra robarle un pequeño besito en los labios a un Romeo que suspira por ser interrumpido, lo toma de la mano y lo dirige afuera con cuidado para no llamar la atención. Su excursión al baño fue furtiva y rápida, fue tan rápida que olvidaron limpiar algo del derrame de Romeo que quedó en el suelo…
Con suerte se secaría antes de que alguien se resbale por culpa de su encuentro secreto.
¡Gracias por leer!
Me alegra que sigan aquí mis pervertidos, se acercan mas capitulos para aquellos que han esperado la parte de la historia de Mirajane, aunque no se preocupen que Erza todavia tiene sus momentos.
En el próximo capitulo ¡¿Todo el secreto es comprometido?! O-O
Recuerden votar en la encuesta en mi perfil, eso influirá mas adelante en algunas ideas ;)
Nos vemos!
