Cuando Alex se despertó por la mañana encontró sobre el cajón a los pies de su cama una carta que contenía todos los horarios de sus clases, lo reviso descubriendo que la primera seria transfiguraciones, previo a esta tendría un periodo de media hora para llegar al gran comedor y desayunar.
Además de él solo había otras dos camas sin ocupante, era muy temprano y el sol apenas se veía por el horizonte su ciclo de sueño estaría mal hasta que se acostumbre. Bajo las escarolas hacia la sala común, en el final de esta pudo apreciar la estatua de mármol de Rowena Ravenclaw, anoche no pudo apreciarla bien debido a la emoción pero ahora que estaba frente a ella podía distinguir los pequeños detalles el como la ropa se doblaba, la expresión de la cara, su diadema, el detallismo era sobrenatural daba una aire casi divino.
En la sala había pocos estudiantes, dos niños y una niña de primer año, y quince estudiantes mayores que Alex no reconoció, pensó que pocos estudiantes se levantarían tan temprano. Todos estaban ocupados leyendo libros o conversando en silencio como si estuvieran una biblioteca eso le gusto a Alexander, apreciaba la tranquilidad. Revisando los estantes en busca de una lectura breve antes del inicio del desayuno encontró varios títulos interesantes entre ellos "Los Cuentos de Beedle el Bardo", "Grandes Magos de la Nueva Era", "Hechizos Simples para Practicar en Casa" y "Libro de las Pociones por Zygmunt Budge" pero el que más le llamo la atención fue uno titulado "Recopilación de Mitos Mágicos" era pequeño y no muy grueso así que lo tomo y se sentó en un sillón cercano.
Él sabía lo que eran los mitos, su maestro del año anterior les dio una versión para niños sobre mitología nórdica pero nunca imagino que los magos pudieran tener su propia mitología, peso en lo que implicaba ¿Si los magos eran reales eso significa que sus dioses también lo serían? ¿Sería entonces la religión de los magos la verdadera? Eso lo investigaría más tarde por ahora quería empezar su lectura.
El autor inicio con un pequeño resumen, explicando que en la antigüedad los magos no estaban separados de los muggles y que habitaban en sus imperios y ciudades, como tal los magos antiguos compartían la misma fe que los muggles, pero cuando inicio el proceso de separación de los magos de la sociedad no mágica para formar la suya propia muchos brujos filósofos intentaron crear una cultura propia para distinguirse aún más, con dicho propósito es que los mitos recopilados en el libro fueron creados, muchos de ellos vasados en la mitología Judeo-Cristiana. Actualmente casi ningún mago cree en estos relatos ya que nunca llegaron a expandirse por el mundo y se dejaron de inventar nuevos a partir de la segunda mitad del siglo XVIII, por lo que los gobiernos mágicos del mundo no tienen religión oficial sin embargo la gran mayoría de los magos y brujas comparten la misma fe que los muggles.
Los primeros mitos estaban más relacionados al cristianismo, relacionando a los magos con dios o Jesús, en uno los magos son los descendientes de Abel mientras que los muggles lo son de Caín, en otro la magia fue un regalo de Jesús luego de su resurrección a los apóstoles o a sus elegidos, esto fue descartado por el autor ya que hay registros de magos mucho antes de la crucifixión, al final de cada mito el autor proporcionaba un breve análisis de este y explicando que su propósito era justificar la superioridad de los magos sobre los muggles, sin embargo eran muy vagos en aspectos como las criaturas mágicas y otras razas claramente no tomadas en cuenta.
Algunos hacen una reinterpretación del mito de Prometeo y el fuego, por fortuna había un pequeño resumen de dicho mito ya que Alex no lo conocía, en estas el fuego robado de los dioses no era literalmente fuego sino la magia, aparentemente esto no serían posible ya que en la versión original se dejaba muy explícito que si era el fuego lo que robo Prometeo.
En otros los magos son descendientes de algún dios de la magia como Heka o Hécate, exaltando a los magos como una especie de semidioses.
Por ultimo estaban los más raros, ya que se inventaban nuevas deidades con nombres extraños y estaban narraros de una forma que a Alex le recordó al poema del Jabberwocky de "Alicia a través del Espejo". Según el libro estos mitos fueron los más populares durante un breve periodo de tiempo en el oeste de Europa hace quinientos años a tal punto de que se crearon pequeños cultos.
Absorto en sus pensamientos, Alex, no noto que los alumnos ya estaban bajando de los dormitorios y se preparaban para salir. – Hey, ya casi es hora del desayuno. – le indico Clearwater. – deja el libro por ahí regresara solo a la estantería.
Percatándose de que los rayos del sol atravesaban las ventanas iluminando la sala común Alex dejo el libro como le indicaron, Patil y Boot ya estaban en la salida de la sala cuando los alcanzo.
-¿Cómo puedes estar tan despierto? – Pregunto Padma. – Yo luche una guerra para poder levantarme de la cama.
-Diferencia horaria, dame una semana y te juro que tendrán que usar magia para despertarme. – Contesto Alex. Estaban bajando por la escalera en espiral que parecía interminable.
-¿Cuál es nuestra primer clase? – Pregunto Boot. Todavía frotándose los ojos del sueño.
-Transfiguraciones, luego Encantamientos, Herbología, Defensa contra las Artes Oscuras y por ultimo Pociones. – Hablo Padma.
Salieron de la torre y entraron al aire libre. – Me muero de hambre. – se quejó Alex.
Padma le dedico una mueca burlona. – Eso te sucede por estar despierto por tanto tiempo, luego estarás tan cansado que te dormirás en medio de una clase.
Ignorando su comentario siguió caminando, pensando en que delicia le esperaba tras las puestas del gran salón.
-Hable con algunos de tercer año antes de bajar a la sala común. – Dijo Boot. – Dicen que la profesora McGonagall es muy estricta pero que es gran profesora.
A Alex no le costó mucho creer eso, con tan solo mirar a la profesora McGonagall uno se daría cuenta de que no aceptaría vagos en sus calces.
-Por lo que se Flitwick es más relajado y sus clases son muy divertidas pero abecés es demasiado relajado y no puede imponer respeto. – Continuo Boot. – El profesor Snape dicen que da mucho miedo, que tiene favoritismo por los Slytherin y que desprecia a los Gryffindors, dicen que busca quitarles puntos cada que puede.
Alex frunció el ceño, no era ajeno al favoritismo que pudiera tener un profesor por un alumno, en algunas ocasiones el mismo era el favorito, pero despreciar a una clase entera ya era demasiado, seguro solo son exageración, pensó, un profesor no puede ser tan malo.
Llegaron al gran salón, ya no había velas debido a que la iluminación del sol por las ventas era más que suficiente, se sentaron y en sus platos apareció el desayuno.
-Veamos que hay en el menú. – dijo Alex mientras se servía panceta, huevos, tostadas, salchichas y torrija todo un desayuno completo, cuando estaba por servirse una bebida frunció el ceño. - ¿No hay otra cosa que no sea té?
Boot le señalo una jarra. – Esa tiene agua. ¿No te gusta el té?
-Lo aborrezco. – Contesto.
La media hora de desayuno paso en un cómodo silencio llenando sus estómagos, el único ruido eran algunos niños entrando y saliendo del gran comedor y un niño rubio de Slytherin molestando a algunos Gryffindors.
Llegar al salón de transfiguración había sido monumentalmente más difícil que ir al gran salón, las escaleras se movían constantemente, sumado a la estructura laberíntica natural del castillo no ayudo, el poltergeist no mejoro las cosas de alguna manera podía mover las puertas, hacerlas desaparecer y aparecer e incluso mover un pasillo completo, la tortura a manos del fantasma termino cuna una chica de Hufflepuff llego junto con el fantasma ensangrentado de Slytherin, Peeves, el poltergeist, salió aterrorizado.
-Si les vuelve a molestar esa plaga búsquenme. – había pedido el Barón Sanguinario.
Al final lograron llegar al salón con un minuto de sobra, cosa que no era mucho.
-Todos presten atención. – La voz de la profesora McGonagall no era ni grabe ni fuerte pero aun así escucharla te hacia prestarle atención de inmediato, era capaz de imponer respeto hasta al más problemático de los estudiantes. – Transfiguraciones, una de las magias más complejas y peligrosas que aprenderán en Hogwarts, cualquiera que pierda el tiempo en mi clase tendrá que irse y no podrá volver. – Se dio la vuelta y saco su varita, con un simple movimiento transformo su escritorio en un cerdo y lo revirtió. – Esto es lo que alguien apto en transfiguración puede hacer, imitar la vida, si están deseosos de llegar a este nivel les sugiero que empiecen a tomar nota.
Alex saco inmediatamente un pergamino y pluma, muy incómoda esta última y empezó a anotar.
-Con la transfiguración uno puede cambiar la forma de un objeto a capricho, como convertir el agua en oro y la madera en fuego, pero esto no es ilimitado, tiene reglas como toda magia, la transfiguración no será efectiva si el mago o bruja no tiene una imagen clara de lo que desea que se transforme el objeto. Además les será mucho más fácil transfigurar objetos más pequeños y que tengan formas similares, ejemplificando esto: convertir un fosforo en una aguja. – Mientras hablaba paseaba entre los asientos de los alumnos observándolos, cuando paso al lado de Alex observo que él estaba haciendo una red conceptual como le habían enseñado sus profesores muggles para tener las ideas principales presentes y ser más eficiente a la hora de anotar, McGonagall solo enarco una ceja y siguió su charla. – Dos objetos de tamaños radicalmente diferentes les serán imposibles de transformar como un grano de arena en un ladrillo, esto puede resolverse con el encantamiento de ampliación sin embargo les advierto de que si no están versados o no tiene el suficiente talento o practica no es recomendable realizar dos hechizos en un mismo objeto. – Alex levanto la mano. – ¿Si señor Wilson?
-¿Qué sucedería si se usan dos encantamientos en un mismo objeto sin la práctica adecuada?
-Excelente pregunta, cuando dos o más encantamientos son utilizados en un mismo objeto por alguien inadecuado pueden pasar una multitud de cosas como hacer al objeto explotar, que el encantamiento rebote sobre el practicante, verdaderamente es impredecible. En segundo año empezaran a aprender la forma adecuada de realizar estas acciones sin de manera adecuada. – Hizo una pausa y se giró a mirar a todo el salón. – He de animar al resto de la clase a expresar sus dudas, no tengan miedo estoy aquí para ayudarlos.
McGonagall continuo con la explicación interrumpida cada tanto por algún estudiante que levantaba la mano, la profesora muy paciente les resolvía sus preguntas. Luego de unos veinte minutos de más anotación la profesora entrego a cada alumno un fosforo y pidió que lo transformemos en una aguja. – Esto será una actividad práctica sencilla, a medida que pase el año se volverán cada vez más complicadas. – Había dicho.
Alex fue el primero en poder lograrlo siendo premiado con cinco puntos para su casa, seguido de un estudiante de Hufflepuff, luego dos Ravenclaw y para el final de la clase solo otros dos estudiantes progresaron.
La clase de encantamientos empezó con el profesor Flitwick pasando lista mientras estaba parado sobre una pila de libros, cuando termino se aclaró la garganta y empezó a hablar. – Los encantamientos son utilizados por todo mago y bruja en su vida cotidiana no obstante es de ignorantes el subestimarlos cualquier hechizo desde el más simple hasta el más complejo puede marcar una diferencia entre la vida y la muerte, pero no estoy aquí para enseñarles a atacar o tener un duelo yo solo les enseñare a realizar los encantamientos y dependerá de ustedes el cómo y cuándo los usen. – Ahora que Alex podía escucharlo se daba cuenta del porque el profesor Flitwick era el jefe de la casa Ravenclaw, no intentada enseñar cada aspecto de forma monótona sino que solo les daba las herramientas y esperaba que ellos se desarrollen con su creatividad.
Flitwick hizo flotar unos libros sobre los bancos de cada estudiante y fueron abiertos en una página específica. – Para quienes no hayan leído los libros de texto entes de llegar a Hogwarts les daré un pequeño resumen, los encantamientos se diferencian de la transfiguración en forma y función, es decir que mientras que la transfiguración altera la forma de un objeto los encantamientos afectan con lo que hace el objeto. – Se detuvo y reviso si todos estaban prestando atención, cosa que no fue el caso, suspiro y continúo desde su pila de libros. – Los encantamientos tienen un cierto tiempo límite, los efectos y efectos secundarios inducidos mágicamente por estos no duraran eternamente, el tiempo varía entre encantamientos también pueden verse alargados por el poder del mago o bruja.
Esta clase fue considerablemente más aburrida ya que luego de la explicación de Flitwick se la pasaron practicando un único movimiento de varita junto con el encantamiento correspondiente y el profesor no dejaba que los estudiantes hagan el encantamiento.
La siguiente clase fue Herbologia esta no era repartida en las aulas del castillo sino que en sus invernaderos ubicados en el patio. Quien daba la materia era la profesora Sprout, aquella bruja petiza y regordeta que Alex vio en el banquete de inicio de curso, trataba a los estudiantes con amabilidad y paciencia como una de esas típicas abuelitas o tías de la televisión.
-Aquí aprenderán el tratado y cuidado de cada planta mágica, cada una de ellas tiene requerimientos únicos como el tipo de tierra, la cantidad de agua, la temperatura y la humedad. – Inicio la clase con esa introducción. – Algo a tomar en cuenta es que algunas plantas no mágicas tienen la posibilidad de crecer con cualidades mágicas, un ejemplo de esto son las maderas de sus varitas, algunas están hechas de roble, otras de abedul pero los arboles de las que fueron talladas poseían cualidades mágicas y tienen contrapartes no mágicas en la naturaleza. – Se detuvo para asegurarse de que todos puedan procesar lo que dijo.
Alex levanto la mano y la profesora Sprout le indico que hablara. – ¿Cómo se pueden diferenciar estas plantas mágicas de las no mágicas si son iguales?
La profesora parecía feliz de que al menos un alumnos mostrara interés en la clase. – A eso iba, una forma muy efectiva para identificar plantas mágicas de las no mágicas es la presencia de una pequeña criatura mágica llamada Bowtruckle. – De debajo de su abrigo la profesora extrajo la criatura de la que hablaba, se parecía mucho a una rama verde con un par de hojas en su cabeza, a Alex le recordó a un insecto palito. – Ellos crean sus casas en estas plantas y árboles mágicos, así que si encuentran por ahí una a estas pequeñas ternuras sabrán que han encontrado una planta mágica.
El periodo continúo con la profesora Sprout explicando las medidas básicas para el cuidado de las hierbas, junto con una lista de herramientas necesarias para dicha tarea, el Bowtruckle, que se descubrió que se llamaba Flit, se la paso paseándose entre estudiantes permitiendo ser tocado y acariciado.
Hubo un receso para el almuerzo antes de la siguiente clase, Boot y Padma se habían ido a la sala común pues no tenían mucha hambre y querían explorarla ya que no tuvieron mucho tiempo en la mañana.
Cuando estaba por cruzar las puertas del gran salón se encontró con Alizee. – Hey, hola. – La saludo.
Ella se volteo y sonrió. – Alex, es bueno verte. – Caminaron juntos.
-¿Cómo estuvieron tus primeras clases? – Pregunto él.
-Genial, tuvimos Defensa Contra las Artes Oscuras en el primer periodo, el profesor Quirrell es muy extraño no sé qué hace enseñando esa materia se asusta ante la mínima mención de un vampiro y se esconde detrás de su escritorio.
Alex no pudo evitar reírse por la imagen mental que tenía. - Tendré que verlo por mí mismo cuando lo vea en la próxima hora. Nosotros tuvimos transfiguración primero, ¿Sabes que tanto tardaremos en aprender a convertir cosas en animales?
Alizee negó con la cabeza. – Convertir animales en objetos es fácil, se enseña en segundo año, pero al revés es mucho más complicado creo que se enseña en cuarto o quinto.
Era una lástima hubiera deseado poder jugar con ese hechizo. - ¿Ya tuviste pasiones? – ella asintió. - ¿Cómo es? Muchos Revenclaw se quejan del profesor-
-El profesor Snape es muy sombrío y malhumorado pero no nos trata mal. – Pensó por unos momentos. – Pero si le tiene manía a los Gryffindors, el chico Potter parece ser su objetivo preferido, le hizo un montón de preguntas que ni siquiera yo sabía la respuesta solo una niña Gryffindors parecía conocerlas, no es que me queje los Gryffindors son unos idiotas.
Alex frunció el ceño. - ¿Qué hicieron?
-No paran de burlarse y molestarme, no sé qué les pasa por la cabeza. – Resoplo. – Pero eso no es lo peor, hay un niño en mi casa que es un – Como si lo hubiesen llama ese mismo chico apareció.
-Crabbe, Goyle miren con quien nos encontramos. – Alizee puso los ojos en blanco y se giró. – Es la traidora de la sangre y este seguro es uno de sus amigos sangre sucia.
-Malfoy – Soltó un gruñido de molestia que indicaba claramente que no estaba dispuesta a soportar al chico. – Sera mejor que te vayas si no quieres tener un cuerno por lengua. – Amenazo.
Malfoy se rio como si lo que acabase de decir fuese una broma. – Una traidora de la sangre como tú no debería de poder asistir a Hogwart ni tampoco tú amigo. – Miro a Alex con desdén.
Alizee no dignifico eso con una respuesta, en cambio saco su barita y apunto a chico idiota que retrocedió claramente asustado. Antes de que se pudiera pronunciar siguiera una silaba del maleficio el profesor Snape interrumpió casi como si se hubiera manifestado de la nada.
-¿Se podría saber que está pasando? – Hablaba en un susurro sombrío.
Alizee lo miro por unos segundos antes de guardar su varita y decir. – Nada profesor Snape, Draco dijo que la punta de mi varita estaba sucia y la estaba resisando. – La descarada y obvia mentira no le hizo gracia a Snape.
-No tolérale que estudiantes de mi propia casa se peleen señorita Chandler, si tiene alguna rencilla resuélvanla sin el uso de magia o habrá consecuencias. – Con esa última palabra se retiró, la forma en la que se movía su túnica negra guando giro en dirección opuesta lo hizo parecer mucho más dramático de lo que debería. Malfoy se fue segundos después.
Alizee y Alex se miraron antes de que el último hablara. - ¿De verdad le ibas a lanzar un maleficio? Es obvio que se lo merecía pero aun así.
-Alex. – Hablo muy seria. – No puedes dejar que las personas te insulten libremente, puede que te hayan enseñado que no responder a la agresión es algo bueno pero no lo es, tienes que demostrar que no estás dispuesto a soportar idioteces y que no pueden meterse con vos o de lo contrario creerán que tiene poder sobre ti. No creas que Malfoy te ignorara ahora ira tras de ti, tienes que mostrarle que eres más fuerte.
Fascinado por el discurso de Alizee se aseguró de grabar en su mente esas palabras. - ¿Quién te enseño eso? – Pregunto curioso.
Sonrió orgullosa. – Papa es empresario eso es lo básico.
Se separaron para comer en las mesa de sus casas, Alex aun pensando en las palabras de Alizee.
Las clases de Defensas Contra las Artes Oscuras fue más que una decepción, el constante tartamudeo del profesor Quirrell hacía imposible el entenderlo, además del constante olor a ajo provocaba que se distrajeran mucho, lo que si apreciaron fueron las historias sobre los viajes del profesor a Rumanía y todas partes del mundo con divertidas anécdotas. Cuando estaba por probar aquel comentario del Alizee sobre los vampiros decidió no hacerlo, el profesor no se lo merecía.
Para pasar el tiempo Alex decidió practicar en silencio algunos encantamientos e intentar dominar aquel que les estaba enseñando el profesor Flitwick para sorprenderlo la siguiente clase.
La clase de pociones empezó con Snape pasando lista, Alex deseaba saber si todos esos comentarios sobre el profesor eran reales, ya se había encontrado una vez con el cuándo Malfoy y Alizee estaban por pelearse pero esa poca interacción no vasto.
El aula de pociones era una mazmorra fría y tétrica con un montón de partes de animales embotellados y flotando por las paredes, sabía que no querría están en esta habitación durante la noche.
Cundo el profesor termino de pasar lista se colocó frente a los estudiante, cruzo los brazos sobre su pecho y se mantuvo en silencio por unos momentos de forma intimidante y dramática. – Ustedes están aquí para aprender la sutil ciencia y exacto arte de hacer pociones. – Por fin hablo. – Aquí no habrá nada de estúpidos movimientos de varita y muchos de ustedes dudaran que esto sea magia real, no espero que lleguen a entender la belleza de un caldero hirviendo suavemente con sus vapores relucientes, el delicado poder de los líquidos que se deslizan a través de las venas humanas, hechizando la mente, engañando los sentidos. Puedo enseñarles como embotellar la fama preparar la gloria, hasta detener la muerte. – Sonrió con clara burla. – Si son algo más que los alcornoques a los que habitualmente tengo que enseñar.
Alex estaba impresionado y ansioso por el pequeño discurso del profesor Snape la forma en la que describía las pociones lo hacían parecer un arte casi divino, estaba impacientado por aprender no obstante noto que el profesor era algo agresivo y miraba con desdén a todos los estudiantes, decidió demostrarle que no tenía que mirarlo así, que era más que capas.
-¡Escriban! – Bramo Snape. – Los efectos de las pociones no pueden ser eliminados, solo reducidos, por nada más que otras pociones, no importa que tantos hechizos aprendan si alguien oculta un Filtro de Muertos en Vida en su bebida no podrán despertar aunque les claven un puñal en la espalda, que quede claro el poder de las pociones supera a cualquier otra magia.
Mientras anotaban Snape los miraba con ojo crítico intentando deducir quien no valdría la pena. Alex escribía con toda la concentración del mundo, el profesor sabia como cautivar aunque la mayoría no se dé cuenta. Continúo dictando durante unos cinco minutos antes de parar y moverse detrás de su escritorio.
-Hoy prepararan una simple para curar forúnculos, confió en que ninguno arruine una receta tan simple. Agrúpense de a dos.
Alex eligió estar con Padma, no sabía si ella se tomaba en serio la clase pero la prefería a estar con un extraño.
-Existen dos formas de preparar una poción, yo les enseñare la más efectiva, anoten: Añadan 6 colmillos de serpiente al mortero. Tritura con el mazo del mortero hasta obtener un polvo fino. Añade 4 medidas de los colmillos triturados a tu caldero. Calienta la mezcla durante 10 segundos a 250º. Todos sus calderos son del peltre así que esperen 34 minutos y déjenla cocer. Añade 4 babosas cornudas a tu caldero. Añade 2 púas de puercoespín a tu caldero. Remueve 5 veces en el sentido de las agujas del reloj.
Empezaron a preparar la poción. Padma empezó a moler los colmillos mientras Alex calentaba el caldero. – Tenemos que preparar todos los ingredientes antes de empezar a colocarlos en el caldero. – Dijo él.
-Tú prepara las babosas y las púas de cuerpospín ¿Puedes tomar el tiempo? – Pregunto ella y el asintió. Era curioso el cómo ambos podían coordinarse a pesar de no haber trabajado juntos antes.
Snape se paseó por entre los alumnos criticando los pequeños errores que cometían todos, cuando llego a Alex y Padma los miro por un momento. – Buena preparación previa y distribución del trabajo, un punto para Ravenclaw. – Alex se sintió ofendido, ellos habían seguido las instrucciones y preparado la poción de forma óptima se merecían más que un punto, o eso pensó él, pero no era tan tonto como para exigírselo a un profesor y menos a Snape.
La mayoría termino la poción poco antes de terminar la clase y no hubo mayor incidente que un caldero chorreando y un profesor furioso. – Embotellen parte de la poción con una etiqueta con sus nombres y déjenla en mi escritorio. Antes de irse tendrán que lavar sus calderos, cualquier residuo que haya quedado arruinada preparaciones futuras, los materiales están es ese estante.
Y así pasaron los últimos diez minutos de la clase limpiado calderos, o al menos para quienes habían terminado temprano ya que los que tardaron más tiempo no pudieron salir del salón hasta haber terminado y limpiado.
Tenían una hora entera de descanso antes de que empiece la cena de esa noche, así que Alex decidió pasar ese tiempo en la sala común de Ravenclaw descubriendo que otras maravillas estaban ocultas entre sus librerías. Actualmente estaba leyendo "Animales fantásticos y dónde encontrarlos" por Newton Artemis Fido Scamander, cuando fue interrumpido.
-¿Cómo estuvo tu primer día? – era Clearwater quien pregunto.
-Más increíble de lo que esperaba, cada clase es más impresionante de lo que me dijeron. – No hacía falta ser un genio para ver que estaba muy feliz.
-Eso es porque el primer día nunca se tiene historia de la magia, espera hasta mañana y veras. Si lo deseas puedes unirte a mis amigos y yo estamos en esa esquina de ahí. – Señalo a un grupo de niños en los sillones y mesas cerca de la estatua de Rowena Ravenclaw.
-¿Un grupo de estudio? – Ella asintió. Estaba por aceptar la oferta cuando escucho sonar su teléfono, lo reviso y era su madre preguntando por su día. – Sera más tarde. – contesto.
María le pregunto si estaba disfrutando la escuela a lo que respondió con un si e intento contarle todo lo que puso sobre su primer día, las clases, los profesores y sus amigos. Su madre respondió muy feliz de que este divirtiéndose, leyó pacientemente todo lo que su hijo escribió y lo felicito por sus logros en transfiguración y pociones a pesar de que ella poco o nada entendía del tema, estaba feliz por su hijo.
Antes de darse cuenta ya era la hora de la cena y tuvieron que despedirse sin antes desearle buenas noches a su hijo y que mañana la pase también como hoy.
