Las lechuzas volaban por el gran comedor entregando paquetes a los estudiantes y cartas de sus familias, Alex no las recibía por dos razones, la primera era que él no tenía una lechuza y la segunda es que él no la necesitaba, se mantenía en contacto con su madre por teléfono cosa que les desconcertó un poco a sus dos compañeros de casa.
-¿Pero cómo lo cargas? En Hogwarts no hay electricidad. – Pregunto Boot.
-Cuando mama se enteró de eso me compro un cargador de luz solar, son caros pero a largo plazo es mejor que tener que gastar continuamente en cuidar de una lechuza.
-Si hubiera pensado en eso. – Se quejó Padma. – Las cosas serían más fáciles.
Su conversación fue interrumpida por la irritante voz de un Slytherin que Alex conocía.
-¿Qué sucede Wilson? ¿No recibiste cartas? No debe de haber nadie en tu casa que quiera enviarte una. – Hablo Draco Malfoy, a sus costados estaban Crabbe y Goyle que lo acompañaban a todas partes.
-Cállate hongo amarillo. – Le contesto Alex. – Lo que yo reciba no es de tu importancia. – Sostuvo su varita con fuerza.
-Si claro, sabes mi padre me envía todos los días una caja llena de dulces, supongo que eso demuestra que él me quiere y el tuyo…
Alex no quiso escuchar más, aquel insulto le recordó algo de lo que no le gustaba hablar, él no tenía padre. – Malfoy será mejor que te calles si no quieres que te convierta en un insecto y te aplaste. – Siguiendo el consejo de Alizee de hace dos días quiso demostrarle Malfoy que no se dejaría insultar por él, apunto su varita a Draco y aunque no sabía el encantamiento Confundo pero estaba seguro que podría intentar transfigurarlo, seguro le saldrían antenas.
-¿Qué sucede aquí? – De la nada apareció la profesora McGonagall, que parecía poder oler los problemas desde la otra punta del colegio.
-Malfoy insulto a Alex. – Se apresuró a decir Boot antes de que se pudiera decir alguna mentira por parte del rubio.
La profesora miro a Malfoy y luego a la varita de Alex. – Me imagino que sabe, señor Wilson, que no se puede hacer magia fuera de las clases, guarde su varita en este instante. En cuanto a usted señor Malfoy tendrá que acompañarme en este instante. – Ella se alejó seguida de cerca por Draco que miraba hacia atrás y mandaba miradas de odio al trio de Ravenclaw.
Alex volvió a sentarse a un molesto por lo ocurrido. - ¿De qué sirve aprender magia si no la vas a utilizar? – Cuestiono.
-Ignóralo, es un idiota. – Dijo Padma
-Si fuera tan fácil ya lo habría hecho.
-Concéntrate en otra cosa entonces. – Aconsejo Boot. – Piensa en la clase de defensa contra las artes oscuras.
-Quirrell seguro nos deja tiempo para concentrarnos en otras cosas. – Se burló en vos baja. – ¿Cuánto apuestan a que sigue igual que las otras clases?
-Yo ya no apuesto con vos, haces trampa.
-Eso no es cierto, fue un tecnicismo.
-¿De qué trata todo esto? – Pregunto una desconcertada Padma.
-Él no quiere admitir que perdió. – Dijeron Alex y Boot al mismo tiempo.
Alex tenía razón al decir que Defensa Contra las Artes Oscuras no cambiaría mucho con respecto a las clases de hace días, Quirrell se dedicó a leer línea por línea el capítulo cinco del libro de texto, que él ya había leído antes de llegar a Hogwarts, por eso se la pasó toda la clase practicando hechizos discretamente, también dividía su atención con sus pensamientos sobre la clase de vuelo, la que tendrían luego de esta, había leído todos los libros sobre escobas, teoría del vuelo y Quidditch y estaba más que seguro que podría dominar la escoba al primer intento… que equivocado que estaba.
La clase era dada por madame Hooch, una bruja a la que no se le podía adivinar la edad a pesar de su pelo gris que podría dar una idea equivocada, dicho pelo estaba peinada de tal forma que, junto al color amarillo dorado de sus ojos, la hacían parecer una aguila.
-¿Escucharon lo que sucedió? – Fue un susurro proveniente de dos niños de Hufflepuff a la izquierda de Alex.
-¿Qué cosa? – Pregunto.
-Un niño de Gryffindor se rompió el brazo y otro desobedeció a la profesora.
Alex trago saliva. – ¿Se rompió el brazo? – La idea de volar ya no le parecía tan atractiva.
-Atención todos. – Fue la profesora. – Cada una al lado de una escoba, vamos rápido. – Se notaba que no tenía mucha paciencia.
Alex se para a la derecha de una escoba vieja con ramitas de paja sobresalían de las puntas formando ángulos extraños.
-Extiendan la mano sobre la escoba. – Indico madame Hooch. – Y digan: arriba.
Todos hicieron lo indicado pero pocas, por no decir ninguna, de las escobas se movió más de dos centímetros antes de caer al suelo, la de Alex ni siquiera se sacudía. Frunció el ceño, él era muy bueno en la magia y lo sabía, no iba a dejarse vencer por un palo de madera. Aun con esos pensamientos la escoba siguió sin moverse.
Luego de otros tres minutos de incesantes intentos solo tres estudiantes seguían sin poder llevar la escoba a sus manos. Madame Hooch hablo. – Bien, más tarde seguirán practican esta parte, los que no puedan levantar sus escobas tómenlas manualmente y súbanse en ellas.
Hicieron lo indicado, la profesora corrigió la fila corrigiendo la postura y garre. – La sostienes muy cerca de la punta, vete un poco más atrás. – Le había dicho a Alex.
-Cuando haga sonar mi silbato den una fuerte patada en el suelo. Elévense un metro o dos y luego desciendan inclinándose levemente.
Siguieron sus órdenes y esperaron, cuando escucharon el silbatazo dieron una patada al suelo y se elevaron. Alex apenas se sostenía de su escoba, con tan poca superficie no podía mantener el equilibrio y termino cayendo de ella sin siquiera llegar al metro, madame Hooch se acercó y reviso si estaba lastimado de alguna forma. – Solo tendrás un pequeño moretón, sigue intentando.
Para el final de la clase no pudo superar el metro y medio antes de caer estrepitosamente, el resto de la clase, a excepción de otro alumno además de Alex, logro iniciar las lecciones sobre giros.
Se encontraba de la sala común de Raveclaw, descansando de la desastrosa clase de vuelo, en uno de los grupos de estudio de los que quería participar desde que escucho de ellos, estaba sentado con otros estudiantes de diferentes años, desde primero hasta cuarto, con excepción de Clearwater que fungía como una especie de cabeza del grupo. Ella estaba en el centro de un medio círculo formado de sillas y sillones donde descansaban los demás, leía un libro titulado "Historia del Arte".
-No se considera que la sociedad mágica en general tuviera ideas sobre el arte hasta finales del siglo XIV donde se popularizaron los retratos y estatuas móviles que se diferencian de las actuales por solo contar con un patrón de movimiento predeterminado y tener personalidad. – levanto la vista del libro y miro al resto. – ¿Conclusiones?
Alex se levantó de su asiento. – Es importante el recalcar como a lo largo del tiempo los magos y brujas han buscado que sus creaciones cuenten cada vez con más características propias de los humanos, ideas, emociones, libre albedrío, todo esto denota un deseo por algo que podría llamarse hiperrealismo ¿Seria este el propósito del arte mágico? – Volvió a sentarse.
-No estoy segura de ello. – Hablo Padma que estaba ubicada a tres asientos de distancia de él. – La fecha del surgimiento del arte mágico coincide con la del renacimientos muggle. – Noto la mirada de desconcierto de algunos alumnos de sangre pura. – El Renacimientos era un movimiento artístico y cultural donde se buscaba reiniciar los valores de la época clásica, el arte jugo un papel importante en eso. Y tomando en cuenta la necesidad infantil, que muchos autores antiguos demuestran en sus escritos, de ridiculizar a los muggles me parece curioso que el arte mágico sea una copia del arte muggle de esa época, resaltando el realismo por encima de todo.
El resto del grupo se quedó callado, considerando las palabras de Padma y aunque muchos sangre pura no tenían idea de lo que hablaba podían entender que su argumento era sólido, o eso le indicaban las miradas contemplativas de los mestizos y nacidos de muggle.
-Creo que subestimas mucho a los magos. – El que hablo fue un niño de cuarto, Alex no lo conocía. – Nosotros, los magos, no tenemos la necesidad de demostrar una superioridad obvia ante los muggles, ni hoy ni antes. – Se levantó de su asiento y abrió el libro que tenía en su regazo. – Para demostrar mi punto. Aquí esta, Rene Out declara: "Cuando un mago da vida a su obra no solo hace un par de encantamientos sobre pintura sino que plasma en el lienzo su poder, su voluntad, buscamos en nuestra obra a nosotros mismo y las exponemos para que otros vean la grandeza de la que el capaz el mago que la creo". Declaraciones como estas hay mucha, el propósito del arte es dar homenaje al poder del mago o bruja, a nuestra grandeza, no simplemente demostrar nuestra superioridad hacia gente que no tiene poder.
Padma frunció en seño claramente disgustada con lo que dijo el niño, ella y otros mas no estaban de acuerdo con estas ideas, pero había otros en la sala que estaban considerando su argumento entre ellos Alex. Es cierto que aquel comentario desbordaba desprecio e ideas de superioridad, él ya había recibido muchos antes de saber que era un mago y sabía que ese tipo de pensamiento era enfermizo e infantil, lo que de verdad consideraba eran sus palabras sobre el propósito del arte.
Los antiguos griegos creaban estatuas de mármol para admirar la perfección del cuerpo humano o la grandeza de sus dioses, los magos no tenían ese tipo de ideas, no admiraban la belleza física sino el poder de la magia que poseían, el poder moldear el mundo a tus caprichos y hacer con este lo que uno desee, no sabía por qué pero esta idea sonaba tan seductora en la cabeza de Alex que no se dio cuenta de la discusión que se formó mientras el deliberaba consigo mismo.
-Lo único que está diciendo es que los magos son superiores a los muggles y ni siquiera tienes idea de los avances tecnológicos que estos tienen y nosotros aún estamos en la edad media. – Grito Boot, apoyado por Padma y otros siete alumnos.
-La tecnología muggle no es más que un burdo intento de imitar el poder de los magos nosotros podemos destruir y crear edificios en cuestión de segundos mientras que ellos tardan meses en crear las más básicas estructuras. – Remato el mismo niño que había contestado a Patil, este tenía de su lado a uno ocho niños más.
La discusión ya no teína nada que ver con el tema principal de la reunión, se había desviado de "Historia del Arte" a "¿Quien la tiene más grande muggles o magos?
Antes de poder continuar con los gritos y algún que otro insulto discreto Clearwater cerro su libro haciendo un fuerte libro y hablo. – Ya basta, las peleas no serán toléralas entre compañeros de la misma casa, si siguen de esta manera no tendré miedo de quitar puntos aunque eso también me perjudique. – Como era de esperar de una prefecta ella pudo imponer el orden con unas pocas palabras. Giro su cabeza para mirar un reloj de péndulo ubicado en la pared a su espalda. – Faltan veinte minutos para el fin del periodo libre, ayuden a acomodar los muebles y salgan o llegaran tarde.
Ella tenía razón, si contabas el tiempo que se tardaba de ir de la sala común al gran salón eran solo quince minutos, de ahí a llegar a cualquier otra aula los retrasarían aún más, eso si no contaban a Peeves que atacaba espontáneamente a alumnos al azar. Tendrían que apresurarse para no llegar tarde.
Era la hora de transfiguraciones, ya que toda la clase al fin había logrado el ejercicio de convertir un fosforo en una aguja Alex estaba ansioso por saber que más aprendería.
La profesora McGonagall se paró al frente del salón y hablo. – Ahora que todos tiene una experiencia práctica de cómo es una transfiguración efectiva podremos pasar a aspectos más técnicos de esta. – Se cruzó de brazos y miro a los estudiantes, expectante. - ¿Quién de ustedes conoce la Ley de Gamp sobre Transformaciones Elementales?
De inmediato Alex alzo la mano, recibió un asentimiento de la profesora. – La Ley de Gamp, creada por Hesper Gamp, afirma que todo elemento presente en el mundo natural puede ser replicado por la magia, salvo por cinco excepciones, esto quiere decir que todo lo que nos rodea y vemos se puede crear con un hechizo.
La profesora sonrió orgullosa. –Perfecto señor Wilson, diez puntos para Ravenclaw. ¿Ahora quién puede recordar estas cinco excepciones?
Alex volvió a levantar la mano pero la profesora le indico que la baje, en su lugar miro a un niño de Hufflepuff quien hablo. – La primera excepción a la ley son los alimentos, luego están los objetos mágicamente cargados como pociones o ciertos minerales, las cosas con información específica como libros o llaves, la anteúltima son los mecanismos complejos como relojes o cerraduras, y por último es la inteligencia humana.
-Maravilloso, diez puntos para Hufflepuff. – Parecía muy alegre de la inteligencia de sus estudiantes. – Sin embargo hay aspectos de esta ley que la mayoría de los libros no contempla, anoten; si un mago o bruja memoriza en su totalidad el funcionamiento de un mecanismo o el contenido de un libro estos podrán ser invocados por la bruja o mago. De esta forma se está planteando la reformulación de la ley ya que las únicas constantes a esta son los alimentos, los objetos mágicos y la inteligencia humana.
Cuando Alex termino de anotar frunció el ceño, durante el periodo libre había debatido con sus compañeros de caso sobre las pinturas mágicas las cuales le parecían muy sensibles, decidió preguntar. – Profesora McGonagall. – Ella lo miro. – ¿Pero que sucede con las pinturas del colegio, acaso no violan esa ley?
-Excelente pregunta, es un error común ya que los retratos pueden dar la impresión de ser sensibles pero en realidad están limitados en lo que pueden decir o hacer, imitan la vida, sí, pero en realidad no están vivos y no son sensibles al grado que especifica la ley.
Cuando todos los estudiantes terminaron de tomar apuntes y hacer sus respectivas preguntas McGonagall repartió unas esferas de madera a cada alumno, luego coloco una en su propio escritorio junto a una manzana. – Hoy exploraremos la primera excepción a esta ley. – Con un movimiento de varita transformo la esfera en una manzana idéntica a la que tenía al lado. –El primero que hayan podido transfigurar exitosamente puede comerse la manzana.
Alex miro la esfera frente a él, la profesora les había entregado esto en específico ya que con su forma y tamaño les sería mucho más fácil transformarla en lo que les pedía. Se concentró, cerró los ojos y se imaginó una manzana en lugar de una esfera de madera, tomando su lugar en su escritorio, agito su barita lanzando el hechizo pero no había una manzana solo una esfera roja, la toco y al tacto se dio cuenta de que seguía siendo madera, volvió a concentrarse imaginando la fruta, con su tallo saliendo de la parte superior, junto con los dos hundimientos en su circunferencia, volvió a agitar la varita y observo los resultados, sonrió al ver una roja manzana frente al él, había logrado la transfiguración en tan solo dos intentos.
El resto de los estudiantes todavía no habían logrado su cometido y la profesora caminaba entre sus asientos observando los resultados, cuando llego al lugar de Alex tomo su manzana entra sus manos y la evaluó silenciosamente, en su rostro se mostró la satisfacción. – Excelente señor Wilson, otros diez puntos para Ravenclaw, ahora disfrute de su recompensa.
Aun con un mal presentimiento, pues sabía que esta manzana tendría que tener algo mal si es que la ley de Gramp era cierta, llevo el fruto artificial a su boca y dio un mordisco, al instante se arrepintió, la profesora McGonagall se anticipó a sus acciones y conjuro un balde que coloco frente a él donde escupió el pedazo de fruta.
-¿Qué has notado? – Pregunto la profesora.
-Que sabía a madera. – Contesto.
El resto de la clase les estaba prestando atención, no savia desde hace cuánto. – Un mago o Bruja no puede vivir a base de alimentos transfigurados, estos no son nutritivos y por más que coma de ellos morirá de hambre.
Ahora que Alex lo pensaba eso le daba sentido a muchas cosas, para empezar según lo que le dijo Alizee su familia era dueña de grandes etarias donde cultivaban diversas plantas para luego venderlas, además de ser de sangre pura, ¿acaso otras familias puristas controlaban otras producciones de igual importancia? Le preguntaría cuando la vea.
La clase término con siete alumnos sin terminar el ejercicio de la transfiguración y ninguno de los que sí lo lograron probaron la manzana advertidos por la escena de Alex.
Luego de una clase de herbologia Alex se encontraba en la hora libre dentro de la biblioteca de la escuela acompañado por su amiga Alizee, se habían encontrado en la entrada donde luego de unos saludos descubrieron que estaban allí para hacer la tarea de sus respectivas clases. En una de las mensas ubicadas en fila en medio de los estantes estaban ellos dos uno frente al otro, Alizee trabaja en la tarea de pociones de la que Alex no tenía idea de que trataba, mientras que él investigaba los diferentes efectos de la Alihotsy sin tratar.
-Esta planta sí que es peligrosa, el consumo de sus hojas puede causar intentos de suicidio ¿Es legal su venta siquiera? – Comento asombrado.
-Sus efectos son muy peligrosos, sí, pero es un ingrediente fundamental para muchas opciones de uso cotidiano por eso el ministerio regula su venta, aunque no sean muy competentes en eso. – Le esclareció Alizee.
-¿Tu familia los cultiva?
-No, nuestra producción prima son los alimentos, son más fundamentales y vitales que los ingredientes para pociones. – No levanto su vista de su tarea.
Alex recordó aquella duda que lo asalto en la clase de transfiguraciones y decidió que este era un momento propicio para resolverla. - ¿Puedo hacerte una pregunta? – Ella hizo un sonido afirmativo. - ¿Si tu familia es de sangre pura y controla un producto vital para el bienestar general, las otras familias de sangre pura hacen lo mismo?
Ella se dejó de leer por un segundo, pensó y luego lo muro. – No sé cómo es que funciona en Estados Unidos o en otros países pero aquí las familias más importantes de sangre pura obtienen su influencia y poder económico del monopolio de las materias primas mágicas, la mía, los Chandler, controlan la producción de alimentos, los Malfoy si no me equivoco controlan la extracción de metales mágicos, y así continuamente. Aun así hay familias de sangre pura que no participan en el mercado y son bastante pobres, tanto es así que no tiene prestigio ante otras familias.
Esta información era bastante reveladora pero aun así algo le desconcertaba a Alex. – ¿Pero que no se supone que las familias puras tiene influencias por justamente no tener sangre muggle?
-Tú no sabes mucho de economía ¿no? – El negó con la cabeza. Ella aparto sus libros frente a ella para tener más espacio. – De forma muy simplificada las cosas son así: Originalmente solo habían magos de sangre pura, luego cuando aparecieron los mestizos y nacidos de muggle el estado de sangre era importante y sinónimo de estatus, pero cuando más magos… de sangre sucia empezaron a obtener mayor poder el estado de sangre dejo de tener importancia, actualmente solo las familias más conservadoras, que son demasiadas, dan importancia al estado de sangre y confunden su poder económico y político con un supuesto prestigio que significaría ser sangre pura.
Lo que Alex acababa de escuchar le sonaba algo familiar, en estados unidos ser negro te valía muchas cosas, entre ellas la constante mirada de algunas personas, que los policías ineptos te detengan y agredan, o la dificultad de conseguir un buen trabajo como le pasaba a su madre, recordó cuando la maestra de su hermano dio una tarea de hacer un poema y pensó que había hecho un rap, no era nada comparado a las cosas que sufría su madre pero aun así… era molesto en el mejor de los casos.
-Hay gente muy estúpida en el mundo. – Fue su único comentario al respecto.
-Es cierto pero por desgracia la mayoría de ellos obtiene lo que quieren mediante sobornos o amenazas y como controlan el monopolio pueden amenazar al ministerio.
-¿Cómo? – No entendía como una simple persona podía mover un gobierno entero.
-Es bastante complicado pero de forma resumida las familias de sangre pura controlan los precios a los que vende sus productos a los distribuidores, los distribuidores ajustan sus propios precios en consecuencia, si los productores suben los precios los distribuidores también lo hacen y eso puede afectar la economía de forma negativa y a los productores no les afecta ya que pueden seguir exportando sin consecuencias. Hay otras formas pero esta es la más extrema.
Esto era ridículo para Alex, la forma en las que una sola familia podía hundir un país entero era hilarante y de toda la exposición de su amiga solo saco una conclusión. – El gobierno mágico es ineficiente.
-Ya vas entendiendo, esta situación se puede aprovechar de muchas maneras si entiendes esto y tienes el suficiente capital. –Se detuvo y observo el reloj de la biblioteca. – Hemos estado hablando por mucho tiempo, mejor sigamos con la tarea.
Alex intento completar la tarea que dejo a medias pero su mente se desviaba constantemente a la discusión que tuvo con Alizee y se preguntó si él podría llegar a ser tan influyente.
Tras la cena de ese día se encontraba descansando en la sala común, su estómago lleno de comida le pesaba y aun saboreaba el delicioso pollo asado que había devorado. Para relajarse antes de ir a la cama decidió terminar uno de los libros que leyó en su primer día aquí "Recopilación de Mitos Mágicos", se encontraba en una sección que mostraba diferentes relatos que relacionaba a los magos modernos con deidades escandinavas, la mayoría eran historias genéricas donde los magos surgieron como aprendices de Odín o Loki, pero la más interesante fue una donde aparecía una deidad llamada Heiðr, se explicaba que este era el nombre de una bruja ficticia de varios poemas nórdicos pero que interpretaciones posteriores le dan el epitome de diosa. A Alex le parecía curioso como las personas podían terminar deformando la entidad del personaje para darle un nuevo propósito.
Antes de poder terminar su lectura sintió una vibración en su pierna que resulto ser su teléfono, su madre lo estaba llamando, cerro el libro y se dirigió a una esquina aislada de la sala común para no ser molestado.
-Hola mama.
-Alex, cariño ¿Cómo te fue hoy?
-Increíble mama, la clase de transfiguraciones de hoy fue muy interesante, convertimos una madera en una manzana, no sabía muy bien.
-Me alegro mucho de que estés disfrutando mucho la escuela.
A pesar de sus palabras su hijo pudo notar un tono que no coincidía con esas palabras. - ¿Pasa algo mama?
-No es nada, solo es que te extraño mucho, estas muy lejos.
Alex sentía un peso en su corazón cuando escucho esas palabras. –Yo también te extraño mama. – No sabía que más decir para evitar el dolor a su madre.
-Ya lo sé cariño. – Ella respiro profundo, estar lejos de su hijo le dolía pero sabía que él verdaderamente deseaba y disfrutaba de esa escuela de magia. – Conseguí una nueva escuela para tu hermano. – Cambio de tema.
-¿De verdad? – No le interesaba hablar de su hermano con su madre pero sabía que si se lo comentaba a su madre ella lo regañaría.
-Se llama Academia Yancy, espero que allí pueda hacer amigos y por lo menos pueda terminar el año escolar.
-Yo no apostaría por eso. – Susurro lo suficientemente bajo para que su madre no pueda entender lo que dijo. – Yo también espero que le vaya bien.
Se escuchó a la prefecta Clearwater anunciar que ya era hora de ir a las camas para dormir.
-Me tengo que ir mama.
-Adiós cariño, espero que mañana la pases bien. – Se despidió dulcemente.
Notas: Todos los elementos de las clases son canónicos hasta cierto punto, por ejemplo la ley de Gramp, solo se menciona una vez en toda la saga y nunca se explican las otras cuatro excepciones a esta además de la comida, por eso decidí completar la información con lo que me parece lógico, me tomo un poco pero creo que lo hice bien.
La información de "Historia del Arte" fue completamente inventada por mí, el propósito de esta es expandir aún más la cultura e historia del mundo mágico y espero que lo haya logrado.
Lo que paso en la clase de vuelo solo fue para que el personaje no sea un Gary Stu y para un interacción que tengo planeada para más adelante, adicionalmente estoy planeando limitaciones en cuanto a la magia que aprenda y como equilibrar los niveles de poder de los mestizos y los magos ya que noto que en muchos fics uno es ridículamente superior al otro.
Ahora eso es todo, comente para saber si les gusto o no y espero que hayan disfrutado.
