Alex se encontraba esperando a que todos sus compañeros salgan del aula, quería estar a solas con el profesor Flitwick, además de que no veía otra forma de consultarle sobre el encantamiento confundo. Boot y Padma se encontraban junto a él, siendo sus amigos ellos también querían participar y aprender el hechizo.
-Profesor Flitwick. – Comenzó. - ¿Podemos hacerle una pregunta?
El pequeño hombre levanto la vista de su escritorio, había estado preparando los libros para su siguiente clase. – Por supuesto, pero que sea breve por favor, ustedes tiene que ir a pociones y yo prepararme para los alumnos de sexto.
-No le quitaremos mucho de su tiempo, solo queríamos consultarle sobre un encantamiento que tenemos dificultades para aprender. – Repuso Boot.
El profesor se quedó callado invitándolos a continuar. – Es el encantamiento confundo, más concretamente tenemos problemas con la visualización. – Hablo Padma.
-Ah, sí, un problema común en los primeros años, imagino que no pueden imaginar de forma concreta los efectos del encantamiento, eso usualmente se resuelve con mucha práctica pero creo que ustedes quieren otra solución. – Dedujo el profesor, parecía feliz de que sus alumnos se muestren tan dedicados a aprender.
-Exactamente, pensábamos que si usted hace el encantamiento y nosotros vemos el efecto nos sería más fácil aprenderlo. – Pidió Alex.
Flitwick parecía desconcertado por la petición. - ¿Me están pidiendo que los encante, a mis propios alumnos? Eso es completamente inmoral y va hasta en contra de las normas del colegio.
Los tres amigos se decepcionaron, imaginaron que el profesor estaría dispuesto a complacer su pedido pero aparentemente no es así. Alex intento pensar en una solución rápida.
-Si no nos va a ayudar lamentamos haberle quitado su tiempo profesor Flitwick, creo que tendremos que probar con la profesora McGonagall, tal vez con su habilidad ella si pueda hacer el hechizo. – Alex empezó con su plan.
-¿Disculpe, que es lo que quiere decir? – El profesor dejo atrás su mirada desconcertada y adopto una ligeramente ofendida.
Alex sonrió internamente, ya llamo la atención ahora tenía que recurrir al orgullo del profesor. – Pues si usted no nos ayuda tendremos que buscar a alguien más capas, así no tendría miedo lastimarnos.
Flitwick no era jactancioso ni presumía de sus logros pero algo que sabía todo Ravenclaw es que su jefe de casa sentía mucho orgullo de su habilidad con la varita aunque esta no se vea tras su actitud bondadosa.
-Por si no lo sabias yo en antaño fui un gran duelista y te aseguro que nadie en esta escuela, salvo Dumbledore, tiene más destreza en cualquier hechizo que yo.
Padma y Boot comprendieron de inmediato su plan y lo apoyaron. – Tal vez pero se está negando a ayudarnos eso solo nos dice que no tiene la confianza como para lanzar el encantamiento sin lastimarnos. – Ínsito Boot.
El profesor oculto su expresión de disgusto tras un rostros pensativo. – Supongo que una pequeña demostración no hará daño. – Saco su varita. - ¿Quién será el primero?
Alex y Padma de inmediato dieron un paso atrás dejando a Boot el los miro con una expresión de total traición.
Flitwick se aclaró la garganta, levanto su varita y con un movimiento de esta junto con un sonoro confundo, segundos después Boot estaba parado, miraba al vacío y se balaceaba sobre sus dos pies. Sus dos amigos caminaron alrededor suyo analizando cuidadosamente lo que le sucedía.
-Impresionante. – Dijo Padma. Flitwick sonrió.
Decidiendo terminar con el agravio de su compañero Alex sacudió a Boot para sacarlo del encantamiento. – Eso fue raro. – Comento.
-Ahora para que el señor Boot pueda ver también los efectos del encantamiento necesito hacerlo una vez más.
Alex, habiendo anticipado esto, fue más rápido que su compañera y retrocedió dejando que Padma sea la nueva víctima.
Actualmente se encontraba en la clase de pociones dada por el sombrío profesor Snape que dictaba a sus alumnos como preparar veneno para para Doxys.
-Tiene que exprime un bundimun, agrega el ácido de bundimun al caldero y revuelve rápidamente. Luego Machacar caparazones de streelers y agregalos. Revuelvan la poción y luego caliéntenla. Agreguen un hígado de dragón cortado y revuelve con fuerza. Pongan en el caldero una pizca de esencia de cicuta y revuelvan una vez más. Posteriormente un poco de esencia de cicuta virosa y una pizca de tintura de potentilla. Por ultimo Revuelvan lentamente y luego calienten el caldero. – Era la vos firme del profesor de pociones que miraba atentamente a cada alumno evaluando su desempeño.
Snape dictaba tan rápido que la mayoría de los alumnos no podía seguirle el ritmo, habían aprendido en la primera semana de clases que al profesor no le importaba si ellos no tenía la receta completa igualmente los pondría a hacer la poción una vez terminase de hablar, esto le había costado a muchos Ravenclaw varios puntos y poco a poco causaba que el disgusto general por el profesor de pociones aumentase.
A pesar de su ligera aversión por el profesor Alex no pudo evitar tener una cierta admiración por este, podía recordar cada ingrediente de cada poción, y todavía recordaba cuando Neville había estropeado varias pociones y Snape pudo deducir exactamente que había hecho mal con solo mirar los resultados, esas solo eran dos de las cualidades que lo impresiono.
-Wilson, deje de mirar la pared y concéntrese.
Aun así el profesor de posiones poseía aún más cualidades negativas que positivas.
Ya terminada la clase, luego de lavar los calderos, Alex se acercó al profesor con una solicitud.
-¿Profesor Snape? – No levanto la vista de sus papeles, el único indicativo de que lo había oído fue un ruido grabe que hizo con la garganta. - ¿Me preguntaba si me podía dar permiso para usar el armario de pociones de los estudiantes? - Le acercó el papel con la solicitud.
El armario de pociones de los estudiantes era un armario a dos metros del aula de pociones donde cualquier estudiante, con la aprobación de un profesor, podía obtener los ingredientes para hacer sus propias pociones básicas, se diferenciaba del armario del profesor por no contar con los ingredientes más extraños y peligros, además de que el armario del profesor tenia los componentes para crear pócimas peligrosas que ningún estudiante debería intentar hacer.
-¿Y porque señor Wilson debería yo aprobar esta solicitud? – La verdad es que Alex pudo haber ido a pedírselo a cualquier otro profesor pero él deseaba demostrarle a Snape que si se tomaba enserio la clase.
-Cuando estaba haciendo la tarea de las clases anteriores encontré en la biblioteca recetas para otras opciones que quiero probar, parecían muy interesantes.
El profesor lo miro con tal intensidad que parecía que estuviese escrutando su mente, tal expresión empezaba a incomodar en gran medida a Alex.
-¿Cuáles serían esta pociones que planea realizar? – Fue llano y sencillo. Le Tendió su libreta de bolsillo con la lista de las opciones.
Snape las estudio cuidadosamente una por una al haber terminado tomo los papeles de la solicitud y los firmo, Alex iba a agradecerle pero hizo un gesto indicándole que se largue y volvió a sus asuntos.
Feliz de haber logrado parte de su objetivo, conseguir el permiso, se marchó en silencio.
El primer periodo libre fue aprovechado para tomar del armario de pociones todos los ingredientes que necesitaba para luego dirigirse a un aula vacía acompañada por Alizee.
El aula donde se encontraban era una mazmorra, similar a la que se usaba en la clase de pociones, solo que esta era la que empleaba el club de pociones del colegio los sábados y ser allí donde los estudiantes tenían permitido practicar dicho arte.
-¿Entonces cuál es la primera que probaremos? – Pregunto Alizee.
-¿Qué te parece la poción protectora contra las llamas? Se hace muy rápido. – Repuso Alex.
Su amiga asintió y preparo los ingredientes mientras el calentaba el caldero. – Primero se corta en rodajas los hongos explosivos. – Le instruyo a su amiga mientras leía sus anotaciones. – Luego se ponen en el caldero y se revuelve hasta que se ponga azul.
Ese paso les tomo diez minutos terminarlo, luego siguieron con el paso dos y el pres, en total terminaron la poción en veinte minutos. Vertieron el contenido del caldero en cuatro viales de cristal.
-Se supone que los efectos duran una hora y que protege contra incendios normales y mágicos. – Indico Alizee. - ¿Quién lo prueba primero?
Se miraron mutuamente por unos segundos. - ¿Piedra, papel o tijeras? – Propuso Alex. Su compañera asintió.
En el primer intento Alex saco piedra y Alizee tijeras, en el segundo fueron papel contra tijeras y en el tercero volvió a repetirse el resultado del primero.
-¿Siempre elijes tijeras? – Dijo Alex mientras vivía una de las opciones.
-La mayoría de las personas no esperan que alguien repita la misma jugada. – Se defendió la chica. Se acercó a su amigo y extendió la mano indicándole que tendiera la suya. - ¿Listo? – El asintió afirmativamente, con un suave "Incendio" sobre la mano de Alex creció una llama.
-Wow. Se siente… extraño.
-¿Extraño bien o extraño mal?
Alex observo su mano envuelta en fuego y extendió la otra para colocarla sobre la llama. – Extraño de… extraño, siento el fuego como si fuese una corriente de aire suave, el calor aún está ahí pero más atenuado como el que se siente en un rayo de sol.
Alizee tomo un pedazo de madera seca que había traído para experimentar, lo poso sobre el incendio en la mano de su amigo y este se prendió fuego posteriormente le soplo para apagarlo.
Sacudiendo la mano para apagar las llamas Alex pregunto. - ¿Tenemos tiempo para otro más o deberíamos ir a clases?
Alizee lo considero por unos instantes antes de negar con la cabeza. –No, tardamos demasiado en hacer esta poción, no nos queda tiempo.
En unas pocas palabras se acordó que Alizee guardaría el resto de las opciones debido a que su sala común era la más cercana y no perdería tiempo en ir allí y colocar los tres frascos de cristal en el cajón de al borde de la cama. Se despidieron cada uno yéndose por caminos opuesto, Alizee a la sala de la que Alex no tenía permitido saber y este a historia de la magia.
Historia de la magia seguía siendo la asignatura más aburrida de todo el colegio, teniendo un profesor que no se esforzaba realmente en enseñar o que le prestase atención a lo que hacían sus alumnos esta hora de clases era para muchos el momento perfecto para descansar de la aplastante carga del colegio.
Alex se encontraba sentado en uno de los bancos al fondo de la clase junto a Padma que había decidido echarse a dormir como muchos otros.
-En 1692 se estableció el estatuto internacional del secreto donde se acordó que el deber de mantener todo el mundo mágico bajo secreto de los muggles, en esta misma fecha también se estableció que otras criaturas mágicas como duendes y dragones serien ocultadas. A ras de esta proclama se acordó que las criaturas clasificadas como seres serian penadas por el gobierno de los distintos países por romper dicha ley. – Siendo un fantasma el profesor Binns tenía la ventaja, o desventaja si se le preguntaba a los estudiantes, de no tener que respirar y por ende poder hablar por horas sin detenerse ni por un segundo.
Aprovechando la total falta de interés del profesor por dar como es debido Historia de la Magia Alex se dedicó a hacer las tareas pendientes de otras asignaturas, así posteriormente de esa forma tendría más tiempo libre para investigar y practicar toda la magia que le interesase.
Ahora mismo estaba terminando su tarea de transformaciones donde detallaba las consecuencias de intentar transfigurar mecanismos complejos, entre ellas estaba la ineficacia del hechizo o el riesgo a que este rebote y golpee al lanzador.
Los pensamientos de Alex sobre su tarea fueron interrumpidos por el ruido de su amigo Boot que intentaba llamar su atención desde el escritorio a su espalda, haciendo un irritante ruido de "tsi" varias veces.
-¿Qué pasa? –Pregunto Alex.
-¿Qué tarea estás haciendo? – Inquirió su compañero.
-¿Por qué lo preguntas?
-Necesito ayuda con la tarea de herbologia y quiero saber si ya la terminaste.
-La termine ayer. Pero no debería de ser muy difícil. – Dijo Alex desconcertado con la dificultad de su amigo para completar una tarea.
Boot gruño frustrado. – Lo sé pero no puedo con esta, no sé porque me cuesta tanto.
-La tengo guardada en el baúl de mi cama, en la siguiente hora libre puedes ir a buscarlo. – Pensó por unos segundos y agrego. – No toques nada más ¿Entendido?
Boot se limitó a hacer un gesto afirmativo, continuo con lo que sea que haya estado haciendo. Alex por otro lado pensó en alguna actividad, la que sea, que pudiera hacer para mantenerse entretenido y entonces recordó el hechizo que uso Alizee cuando estaban probando la poción a prueba de fuego, no dañaría a nadie jugar un poco.
Arranco un pedazo de pergamino, no muy grande y lo sostuvo de manera discreta, con su otra mano movió su barita de forma que la punta dibujaba un triángulo imaginario sin base, practico un poco más hasta que creyó que era suficiente, finalmente susurro el conjuro. – Incendio. –Pero no pasó nada ni siquiera una chispa, volvió a intentarlo una, dos tres veces pero sigue sin pasar nada.
Frustrado e irritado lo intento una vez más, cerró los ojos e imagino el fuego consumiendo el papel que sostenía volvió a pronunciar el conjuro y lo logro. Pero antes de que pudiese abrir los ojos escucho gritos a su alrededor junto a un fuerte calos que venia del frente de la clase.
Lograron evacuar el salón de clases a tiempo, el hechizo que había hecho no salió como esperaba y resulto que termino incendiando la pizarra y a partir de ella se extendió rápidamente por el salón, uno de los inconvenientes de no utilizar tecnología moderna era que la mayoría de las herramientas de clase estaban hechas de materiales inflamables véase los pergaminos, las plumas o los bancos.
Por suerte el profesor Binns parecio ser responsable por una vez y busco rápidamente a un profesor para que apagase el incendio, posterior a eso toda la clase, Ravenclaw y Hufflepuff por igual, se encontraban formados en el pasillo, la espalda pegada a la pared del lado opuesto a la puerta de entrada del salón quemado. Frente a ellos el profesor Flitwick se paseaba de un lado a otro de la fila, por primera vez en todo lo que llevaba de año parecía tener una expresión sebera en su rostro.
-¿Quién fue? ¿Quién lo hizo? – Pregunto, el enojo palpable.
Nadie contesto, se miraban unos a otros en busca del responsable, algunos le prestaban atención a la profesora McGonagall y al profesor Snape quienes se podían ver a través de la puerta reparando el salón chamuscado.
Flitwick cambio su expresión de ira a una de decepción, a Alex se le hizo un nudo en la garganta, no le gustaba esa mirada. – Me temo que si nadie contesta se tendrá que restar cien puntos a cada casa por daños a la propiedad de la escuela y por poner en peligro a los estudiantes.
La mitad de los alumnos salto en indignación y exigían que el culpable se declare, la otra mitad se paralizo por la conmoción. Alex parecía pertenecer al segundo grupo pero por otras razones, sintió culpa, un peso en el pecho por lo que hizo, no quería hacer daño a nadie solo intentaba hacer magia. Si, así es, no podían acusarlo por nada, no había roto ninguna regla, es cierto que no se podía hacer magia fuera de clase pero él estaba en una y la norma no especificaba en que clase se podía o no hacer que cosa. Aquella excusa barata que intento decirse a sí mismo no sirvió de nada, las emociones negativas aun afloraban en él.
El profesor Snape y la profesora McGonagall aparecieron detrás del profesor Flitwick, con una mirada oscurecida y otra completamente iracundo respectivamente. – Que sepan. – Empezo McGonagall. – Que estoy tremendamente decepcionada del culpable, no solo arriesgo la vida de sus compañeros y mostro una falta total de respeto por Hogwarts al dañar, sino que ahora no muestra el valor para admitir la responsabilidad de sus actos.
Aquella oración lleno de pesar el pecho de Alex, estaba a punto de decir que fue su culpa, de dar un paso al frente y declararse como el autor del accidente. Pero entonces el miedo lo polarizo, si se entregaba entonces no solo sería castigado sino que lo expulsarían y no volvería a poder usar magia nunca, sabía que le romperían la varita, sabia de las consecuencias.
Una vos gentil interrumpió en el pasillo. – Ya, ya, Minerva no es necesario intimidar a los estudiantes de esa forma. – Era el director Dumbledore. – Después de todo nadie salió lastimado y los daños son fácilmente reparables. – Su tono parecía el de un abuelo gentil que hablaba con su nieto.
-Pero, Albus… - Intento expresarse McGonagall pero Dumbledore levanto la palma en su dirección pidiendo gentilmente silencio.
-Quiero sepan que, quienquiera que haya sido, no debe temer, los accidentes ocurren y muchas veces están fuera de nuestro control el evitarlos, invito a él o los causantes de este incidente a dar un paso al frente y explicarse. – Poso su mirada uno por uno sobre los alumnos, mirándolos a los ojos y dándoles un gesto amable. Cuando dichos ojos se posaron sobre Alex él podría haber jurado que se detuvo por un segundo extra que con los otros alumnos.
Alex estaba a punto de dar el paso al frente, había movido tan solo unos centímetros el pie pero no más que eso, el miedo, aquella emoción que hacía que su corazón bombease muy rápido tanto que podía escucharlo en sus oídos, lo mantuvo en su lugar y le dijo que no hablase.
Dumbledore espero unos segundos más antes de hablar. – Ya veo, en ese caso, profesora McGonagall por favor prosiga. – Con esas últimas palabras el director del colegio se marchó hasta girar en una esquina y salir del campo de visión de los estudiantes.
La clase de Encantamientos se sentía diferente hoy, el profesor Flitwick parecía aun tener parte del humor que le causo el incidente de historia de la magia pero aun así parecía hacer un esfuerzo por dar una buena clase, la idea de que uno de sus alumnos, de su casa más que nada, pudiera haber sido el responsable hacia mella en él.
-El encantamiento Lumus es el más simple pero practico de los hechizos que encontraran, no solo sirve para iluminar lugares oscuros sino que con él se pueden segar a los enemigos y hasta repele a seres espectrales de bajo nivel de pelibgo. – Enumero las ventajas de conocer este encantamiento. – El movimiento de varita es el de un giro sobre el aire ¿ven?
Alex no prestaba mucha atención, al igual que mucho él todavía pensaba en lo sucedido en la anterior hora pero por razones diferentes, el aun sentía la culpa y recordaba aquel el tono de decepción que usaron los profesores y que le carcomía. Distraídamente siguió la orden de su maestro de practicar el movimiento ellos mismos mientras intentaban pronunciar correctamente el conjuro.
-Oh, excelente señor Wilson, excelente. Diez puntos para Ravenclaw.
No se dio cuenta de que había logrado realizar el encantamiento en un par de intentos, observo la punta de su barita que se iluminaba con un tono blanco puro. Aquel alago del profesor le hizo sentir mejor, el reconocimiento de sus habilidades le daba una emoción que contrarrestaba sus sentimientos negativos. – Gracias profesor Flitwick.
Por un momento se preguntó que más podría hacer por el resto de la clase pero detuvo ese tren de pensamiento rápidamente, no quería ser responsable de otro desastre, así que espero pacientemente a la conclusión de este periodo.
-Esos idiotas, desagradecidos. – La diatriba que Alizee escupía de su boca llevaba la mazmorra en la que se encontraban, la misma en la que hace dos horas habían estado preparando una poción.
-¿Qué sucede? – Cuestiono Alex preocupado por su amiga, el incidente de historia de la magia aun persistía pero ocupaba un lugar secundario en su mente, ahora mismo estaba más interesado por la razón del actuar de su amiga tan impropio de ella.
-Weasley y su amigo Potter, eso es lo que sucede, no son más que unos groseros. – Continuo con sus quejas.
-Tranquilízate y explícame. – Ya no estaba interesado en seguir practicando pociones, dejo de lado los ingredientes que había estado preparando para cuando ella llegase, la había estado esperando.
Alizee respiro unas pocas veces para calmarse y prosiguió. – Bien, estaba en clase de pociones, cerca del final cuando el profesor Snape no hace lavar los calderos, noto que Malfoy está molestando a dos chicos de Gryffindor así que me acerco para que pare, obviamente me obedece pero cuando me voltee para ver a quienes acosaba resultan ser Potter y Weasley, que en vez de agradecer o siquiera quedarse callado me insultan y desprecian por ser de Slytherin. – Termino con su relato.
-Está bien, entiendo lo que paso pero no creo que sea para tanto. – Intento calmarla.
-No lo entiendes. – Era más una pregunta que una declaración. – No me hubiese molestado que no fuesen agradecidos, eso me da igual, pero despreciaron a alguien que no conocen y que les presto su ayuda.
- ¿No crees que está exagerando un poco? – La reacción de su amiga parecía desmedida.
-Lo entenderás cuando te pase a ti, pero ante mis ojos ellos han perdido todo valor. – Termino dramáticamente.
Por más que lo intento, Alex, con todas sus fuerzas no pudo evitar reírse, lo que le valió una mirada desconcertada y algo ofendida de Alizee. – Lo siento, lo siento. – Logro calmarse lo suficiente como para hablar. – Es que la forma en la que finalizaste fue digan de una obra de teatro, "Ante mis ojos han perdido todo su valor" – Intento imitar con una voz más grabe.
El rostro de su amiga gano una coronación rojiza, el disgusto por los dos Gryffindors ya olvidado. – Se suponía que debería ser intimidante. – Su vergüenza aumento cuando Alex volvió a reírse.
-Si sería intimidante si una niña de once no lo hubiera dicho.
-¡Pero tenemos la misma edad! – Grito indignada.
-Si yo lo hubiese dicho sería lo mismo, tú serias la que se está riendo. – Explico Alex.
Aquel momento sirvió para que ambos olviden sus problemas y se relajen, yo no le prestaron atención a los ingredientes para pociones desparramados por la mesa sino que decidieron relajarse por un rato hasta el final de la hora libre.
Ya había terminado la cena de este día y Alex, Boot y Padma se encontraban en la sala común de su casa, sentados en una esquina curioseando entre los estantes de la sala, aburridos.
-"Mil y un Curiosidades sobre las Varitas", "Que Hacer Cuando te Enfrentas a un Bogard", ¿"Como Amaestrar a una Mesa"? – Era Padma quien enumeraba uno por uno cada título que encontraba para ver cuál sería su lectura de esta noche.
-Ya los leí casi todos. – Comento Boot recostado en un sillón. – Pero ese último no ¿Es real siquiera?
En respuesta Padma tomo dicho libro y se lo lanzo a su amigo, sin miedo de dañarlo ya que todos ellos estaban encantados para evitar todo peligro y llegar a la mano de su lector.
Mientras Boot inspeccionaba el artículo de ridículo título Alex se quejó en vos alta. – No entiendo de que nos sirve tener toda una biblioteca si está llena de información inservible. – Se encontraba acostado en un sillón para dos personas.
-No creo que sería justo para las demás casas. – Repuso Boot que mira con interés el capítulo sobre la correcta alimentación de las mesas de madera.
-No me hables de lo que es justo. – Padma se distrajo momentáneamente de su búsqueda. – Los profesores no son para nada justos, a los Gryffindors siempre les dan más puntos como quince o veinte, las demás casas solo reciben diez. – Parecía haber tenido algún incidente hoy como para estar de ese humor, aparentemente este día todos los amigos de Alex estuvieron involucrados en algún altercado.
-¿Qué sucedió? – Fue Boot quien cuestiono a su amiga por su actitud.
En lugar de contestar ella siguió explorando las estanterías. Interpretando esto como un deseo de no hablar del tema, Boot, se mantuvo callado.
El silencio los gobernó por unos minutos, solo interrumpido por la ocasional risa de su amigo que parecía encontrar aquel libro como un fuente de diversión.
Dicho estado fue roto cuando Padma produjo un ruido de impresión en señal de haber encontrado algo interesante. – "Grandes Magos Grises de Todas las Décadas" – Leyó el título.
-¿Qué es un Mago Gris? – Cuestiono Alex.
-Averigüémoslo. – Dijo Padma mientras abría el libro y se sentaba en una silla de madera. – "Para los muchos el termino Mago Gris le debe de ser desconocido" – Empezó a leer el prólogo. – "Eso es debido a que el titulo no es considerado oficial por muchos gobiernos mágicos, más bien es el nombre que muchos historiadores e investigadores mágicos utilizan para designar a una serie de individuos que comparten ciertas características en común" – Se detuvo y miro a sus amigos. – Suena interesante ¿Continuo?
Alex decidió tomar la iniciativa. –No, déjame a mí por favor. – Dicho esto Padma le entrego el libro y él se aclaró la garganta. – "Con lo previamente dicho se debe de remarcar que no hay un consenso general para lo que es un Mago Gris, por ende a continuación se enumeraran una serie de características que muchos autores atribuyen a este título; un Mago Gris no debe de ser respetuoso de la ley tanto mágica como Muggle aun así muchas de sus actividades parecen no ser del todo delictivas o su actitud y comportamiento no es agresivo ante el público general, un Mago Gris es conocido por los Muggles no como mago sino como uno de ellos, un Mago Gris actúa por beneficio personal sin tomar en consideración el bienestar general a pesar de esto ellos muchas veces llevan a cabo actividades que benefician a terceros, a diferencia de los Magos Oscuros los Magos Grises no llevan a cabo actos terroristas o hacen uso masivo de la magia oscura. Como se puede intuir esta serie de cualidades puede llegar a dificultar la clasificación de un individuo como un Mago Gris y esto se agrava si se toman en cuenta muchas de las otras características que se dejaron atrás. Con propósito de dejar atrás cualquier confusión se proseguirá a explicar el primer uso histórico del término." – Tomo una pausa para respirar.
-¿Es decir que los Magos Grises son individuos con actitudes anti-gubernamentales, pero que aun así no son activos en escenarios terroristas? – Cuestiono Boot, confundido por la vaga explicación del libro.
-Tal vez, será mejor ver algunos ejemplos para ver quienes llevan el título y así podamos darnos una idea más clara. – Hablo Padma. – Continúa Alex.
Habiendo descansado la garganta lo suficiente continuo. – El primer personaje histórico en llevar el término de Mago Gris fue Edward Teach, conocido por los muggles como barbanegra, se conoce poco de si vida temprana antes de saltar a la fama, debido a la falta de registros históricos mágicos de las colonias inglesas, pero lo que se sabe es que era un mestizo, nacido de muggle, o hasta se cree un medio gigante y que no recibió una educación formal sobre la magia, además de que previo a trabajar de la piratería este era uno de los pocos Encantadores de Metales de la época, trabajo poco apreciado en las colonias. Posteriormente a su participación en la Guerra de la Reina Ana este desarrollo un aversión a cualquier forma de autoridad tanto mágica como muggle, adicionalmente los difíciles tiempos en los que vivía lo llevaron a convertirse en pirata. Mientras que para los muggles él no era más que un pirata que saqueaba navíos comerciantes para el mundo mágico era un ferviente activista en la erradicación de cualquier conexión entre la Inglaterra mágica con él, en entonces, nuevo mundo, atacando navíos mágicos y asesinando prominentes figuras de autoridad de sus tiempos, cabe señalar que este trato no era dado a los muggles o magos y brujas civiles. Para llevar a cabo dicha actividad se valió de sus habilidades en la magia y el uso de armamento muggle, el mayor exponente de esta fusión es su barco El Venganza de la Reina Ana el cual contaba con una serie de capacidades mágicas a continuación enumeradas; sus velas estaban compuestas por plumas de barias aves mágicas lo que le otorgaba la capacidad de volar, se sabe que era capaz de auto repararse, supuestamente también fue modificado para ser más veloz pero esto no está confirmado, por último y más importante era la capacidad para distorsionar la percepción de tanto muggles, y en menor medida a los magos, haciendo a ambos incapaces de reconocer las capacidades mágicas de este." – Alex se detuvo contemplativo.
-Wow. – Fue lo único que dijo Padma.
-Sí, wow, ese barco es increíble. – Apoyo Boot.
Ansioso por saber más Alex continúo. – "Es posible que el Venganza de la Reina Ana halla poseído más cualidades mágicas, sin embargo este nunca fue encontrado tras la muerte del pirata, adicionalmente a este tema se desconoce si Robert Maillart, asesino de Edward Teach, era un mago o no. Volviendo al tema de importancia, el termino Mago Gris fue utilizado por simpatizantes a sus ideales y actividades en un intento de separarlo de la figura de los magos oscuros, posteriormente el titulo se popularizo y mas adelante se romantizo hasta caer en desuso, aun con todo Edward Teach fue tan influyente en la historia mágica por desestabilizar tanto al gobierno mágico de Inglaterra, que casi lo lleva a su destrucción, que dejo una huella en la historia dejando el arquetipo de Mago Gris algo definido, se debe de resaltar que muchas figuras históricas anteriores y posteriores que en la actualidad se consideran Magos Grises no comparten en su totalidad las mismas características, como es el caso de Niccolò Paganini el cual nunca llevo a cabo actividades delictivas. Con esta pequeña introducción se espera dejar algo en claro de lo que podría ser un Mago Gris." – Antes de que Alex pudiera seguir leyendo se fue interrumpido por alguien.
-Ya es hora de ir a dormir. ¿Cuánto tiempo llevan sentados ahí? – Era su prefecta Clearwater.
Los tres desconcertados amigos se dieron cuenta que la sala común prácticamente estaba vacía y que se habían quedado tan embelesados por su lectura no notaron el pasar del tiempo.
-¿Mañana continuamos? – Fue la pregunta de Alex, a lo que sus dos amigos asintieron. Con esa última decisión tomada guardaron el libro y se dirigieron a sus respectivas camas.
Barias cosas para aclarar:
Esta historia la escribo cuando tengo inspiración así que a veces tardo mucho y otras veces poco.
El trabajo de Encantados de metales existe en el universo de Harry Potter y pueden buscarlo para saber que es pero para los que no tengan ganas de investigar les digo que básicamente se encarga de hacer la magia de un objeto perpetua para que dure más allá de la muerte de quien encanto el objeto.
Como siempre, utilizo las recetas de las pociones oficiales que se pueden encontrar (algunas no tienen) pero les quito la parte que involucre el uso de una varita, esto es para propósitos de la trama, algo que pasara más adelante.
Lo mismo pasa con Barbanegra que en el universo de Percy Jackson es un semidios, esto es por dos razones, la primera es que me gusta piratas del caribe y quería hacerle un homenaje (aunque la cuatro sea mierda) y la segunda es por motivos de trama que conecten el mundo mitológico con el mágico (se explicara en capítulos posteriores). Además de que no me gusto la interpretación del personaje en la saga de Percy Jackson que este era uno de los piratas menos violentos con sus prisiones de toda la época dorada de la piratería y en la saga lo redujeron a un simple hijo de Ades, perdón si soy muy efusivo es que me encanta Barba negra.
Los magos grises son una referencia a los jedi grises de star wars, pero en este universo son básicamente figuras históricas que tengan algún mito detrás de ellas como William Kidd y su supuesta inmortalidad, en este universo en realidad son magos y brujas que se hicieron famosos en el mundo muggle. Si tenes alguna idea para un mago gris podes comentarla y veo si la puedo meter en mi historia.
Ahora, agradezco a mis únicos dos seguidores por seguirme ya que veo que les gusta mi historia y eso me hace sentir muy bien, si tiene alguna crítica porfa escriban ya sea algo negativo como positivo.
