Breakdown

Era ese dia de la semana donde les tocaban clases separados. Mientras Soul escuchaba medio dormido las explicaciones de la profesora de turno, cuando sintió que algo le apretaba el corazón. Su boca estaba seca, y de pronto, su conección con Maka, que ya estaba resonando muy bajo, pareció cerrarse. Ella debe estar en clases, seguramente es un ejercicio, pensó, inquieto. De todas formas, la había notado mas apagada de lo normal cuando ella creía que él no la estaba viendo, aún solía ocultar sus sentimientos hacia él. No la culpaba del todo, sus bromas constantes y cambios de humor habían sido suficiente.

La profesora estaba por llamarle la atención cuando se abrió una puerta, que resultó ser un chico de la clase de técnicos.

-¿Soul Eater? Te necesitamos en el aula de Meister.

-¿Pasó algo? –preguntó la profesora.

-Sí, Maka se descontroló.

-Puedes ir… -intentó decirle la profesora, cuando vio la chaqueta de Soul desaparecer, empujando al chico.

-Wow –Dijo Liz. Creo que es primera vez que lo veo correr sin que sea por obligación.

Soul no sabía qué pensar mientras corría, rumbo a la sala donde estaban los meister. Se suponía, por lo que comentaban, que harían una prueba de vinculación emocional, y no había pensado en el desastre, bueno, estaba con Stein así que físicamente no podría dañarse mas de lo necesario…

Cuando llegó, ella sollozaba abrazando sus rodillas. No prestó atención a nadie mas, de haberlo hecho se hubiera dado cuenta que Black y Kid tenían lágrimas en la cara también. Se detuvo a su lado, respirando fuerte.

-Maka, estoy aquí. –le dijo. Le pareció mejor que preguntarle directamente qué le pasaba. -Vamos a calmarnos afuera, bueno. Ven, vamos. –le tomó el brazo y logró que caminara. Aún cubriéndose el rostro. Le hizo un gesto a Kim, Black y Kid lo siguieron sin preguntar nada. La llevó al baño de mujeres, donde entraron las dos chicas. Fue a la máquina expendedora que había ahí, donde siempre compraba un café para Maka, y la esperó fuera del baño un rato.

-Vayan a la sala, después hablamos –le dijo a los chicos.

-Soul, hubo una chica que le dijo algunas cosas desagradables mientras el profesor atendía otro grupo. –le explicó Blackstar. –ella actuó como siempre, ruda, sin soltar la conección, pero tras unos segundos se puso a llorar.

-¿Cosas desagradables?

-Sí, ya sabes… cosas que nos decimos entre los técnicos como que no sabes dar dos pasos sin soltar el arma, y cosas así… esta chica es una de las que te invita a salir siempre… -Por poco Soul le pregunta si siempre se dicen pesadeces entre técnicos, pero luego recuerdo lo competitiva que es Maka, y pues no deja que la gente le hable. No podía ser eso, pero a lo mejor fue la gota que la colmó.

-¿Puedo preguntarte de qué era el ejercicio?

-Una vinculación… era como retroceder a algo con la madre. Si la chica vino de la nada, y pasaron unos segundos, ella empezó a llorar y no nos respondía.

Soul detective se rascó la cabeza. Salieron las dos del baño, le tomó la mano a la rubia, y agradeció con un gesto a Kim.

-Vuelvan a su clase, nos vemos en el cambio de hora. -Mas tarde tenían un curso mas, pero esta vez juntos. Llevó a Maka por los pasillos del Shibusen hasta llegar cerca de la cafetería, a una banca donde la sentó y le entregó el té. –Bébelo –Le ordenó.

Ella lo sipeó de a poco, tornando sus mejillas del amarillo al sonrosado de siempre, sus ojos de hinchados a normales. Mientras tanto, él tomó el cierre de sus coletas y las bajó. Era un gesto que algunas veces hacía mientras miraban películas, especialmente cuando quería relajarla tras exámenes o algo exigente. Cuando lo terminó, recién lo miró a los ojos. Él masajeó su pelo para acomodarlo abajo.

-¿Te pidieron que me preguntaras qué pasó?

-No, en realidad te noté mal en la mañana, pero quise darte espacio. Estoy aquí si quieres hablar, si no, podemos volver a clases. Pero no sé si Liz y Tsubaki sean tan pacientes como yo, y no sabré qué decirles para que no me maten.

-Es mamá. –le iba a pedir que le explicara, tras quedarse nuevamente en silencio. –un nuevo aniversario de su partida. La chica dijo lo de siempre… escuché lo que BlackStar te dijo. Sólo que ella tenía el uniforme que mamá usaba y cuando la vi marcharse… pues estaba aún conectada con Black y Kid… vi sus propias madres y lo sentí, los vi llorar mientras ellas se iban también.

-Qué experiencia tan fuerte. Creo que cualquier otro se vuelve loco. Volviste muy rápido.

Se puso de pie sonriendo. –Ahora vamos a clase. No quiero perderme el último tema antes de las vacaciones. Otra cosa, Soul… -sus orejas se pusieron rojas -¿Podemos nunca hablar de lo que pasó cuando estaba enferma?

De haberse dado vuelta a verlo, hubiera podido ver a su arma con el rostro del color de sus ojos.

-Totalmente de acuerdo. Oye, una última cosa…

-¿Dime?

-¿Abrazo?

Delante de la sala, Spartoi en pleno esperaba su retorno. Tsubaki sonrió al verlos, mostrando que había traido consigo los libros de Soul.

-Ya estoy bien, chicos, pero no quiero hablar de eso.

-Dale, queríamos saber si corre lo de las hamburguesas esta tarde. –Ox se levantó. -¿No olvidaron el día de hamburguesas, verdad?

Maka no tenía idea de qué hablaba, ni porqué estaban fuera de clase.

-La verdad hoy preferiría ir a casa, me duele la cabeza.

-Si es por eso, te la quito con magia –se ofreció kim.

Solían ser muy protectores entre ellos, a pesar de sus caracteres tan distintos. Sin embargo, fue Stein quien cortó el momento, al abrir la puerta del salón invitándolos a entrar.

-Disculpen chicos, debido a la demora producida, los miembros de Spartoi deberán quedarse tras la clase. -Eso arruinaba los planes de hamburguesa.

Cuando se retiró el resto de la clase, sin embargo, Stein abrió la puerta secundaria, donde entró el profesor Sid con unas bolsas de papel. ¡Eran hamburguesas!

-Lamento haberlos obligado a compartir su camadería conmigo, pero quería aprovechar de hablarles de lo que se viene. Coman primero.

Tras un rato, todos se encontraban haciendo el desorden acostumbrado. Incluso Maka se rió de algunas de las bobadas de los chicos. Ya con varios papeles arrugados dentro de una de las bolsas, el profesor le preguntó a Maka qué había pasado.

-Bueno, es otro aniversario de que mamá se fue. La chica usaba el mismo uniforme y… -entonces, el rostro de Maka simplemente se transformó. Sus pómulos subieron, como si sonriera, pero las comisuras de su boca apuntaron hacia abajo, y sollozó sin lágrimas. Respiró hondo, con el rostro congestionado. –Entonces, como que me volví bebé, y vi desde su punto cuando… Star…

-Comprendo. –Black le dijo con una voz grave -No lo digas. –Tsubaki tomó la mano del ninja, y éste se recostó completamente en ella, dejándose acariciar. Soul hizo un gesto, y quitó la vista. Kid recibía igual tratamiento de las hermanas Thompson, siendo abrazado por ambas.

-Es una experiencia bastante honda. Creo que resonaron a un nivel muy hondo los tres. Agradezco la confianza en compartir esto con nosotros, Maka. La noticia es que los enviaré en una misión muy larga, bueno, será una sucesión entre misiones y entrenamientos. Quiero que conozcan las Deathscyte que quedan, que vayan donde las brujas y conozcan su mundo. Parten mañana a un pequeño descanso en la playa, desde ahí volarán a distintos lugares. Les tengo misiones complejas.

Luego, haremos una especie de campamento, o internado intensivo, todo con el fin de volverlos mas fuertes. ¿Están de acuerdo?

Lo único remarcable de la conversación a gritos que le siguió, es que en medio de las discusiones absurdas, Soul alcanzó a oir a Blackstar retando a Maka de no saber qué era el sexo, a lo que ella respondió, inesperadamente "por supuesto que lo sé, es meter el pene en la vagina", lo que habría desconcertado al ninja. Soul, aprovechando la distracción de "hacer burla a Maka", se acercó a Stein pidiéndole un mini curso de educación emocional para los niños muerte. Stein se rió, le dijo que la enfermera que le dio anticonceptivos a Maka había quedado un poco traumada con la lluvia de preguntas de la rubia, así que estaba contemplado.

Caminó a casa pensando si podrían sobrevivir a este tipo de locura.