Había bastante pocas oportunidades de descansar del Shibusen y las misiones. Si bien Liz amaba pelear, también estaba satisfecha de poder tener a su hermanita en un lugar medianamente a salvo. Era algo especial, de forma que sabía que si algo llegaba a sucederle, la cuidarían. Pero el costo de eso había sido enfrentar una y otra vez cosas aterradoras. Así que trataba de relajarse en una reposera en la arena, acunada por el sonido de las suaves olas que llegaban al rincón entre las rocas donde se habían detenido. Patty armaba una jirafa en la arena mas húmeda mientras Maka recogía piedras y Tsubaki se relajaba en el agua. Las chicas en sus bikinis, para displacer de Maka, a quien Blackstar y Soul molestaban a menudo por su cuerpo. los chicos en traje de baño jugando voleibol. Soul estaba a pocos metros de su silla, reposando boca abajo luego de haber jugado en las rocas y en el agua.

-¿Te sientes niñera a veces, Liz?

-¿Ah? -La verdad el chico de pelo blanco y ella pocas veces hablaban, pero siempre se sentía como que eran distintos… mas adultos tal vez que el resto. –Pues sí. Todos ustedes son sólo un par de años menores, pero hace rato que necesito mis salidas. Suelo dejar a Patty y Kid a cargo de Tsubaki para poder dar mis vueltas. Tal vez debas hacer lo mismo.

-Nah, Maka sabe cuidarse sola. Es que hay algo que debo pedirte, pero me avergüenza un poco.

-Dime. –Iba a decirle que en pedir no hay engaño cuando, el grito agudo de Patty forcejeando con Maka los distrajo. Tsubaki se puso de pie, Kid y star detuvieron su juego de tirarse una pelota entre ellos sin manos y sin dejar que toque el suelo. Ellas sostenían un pepino de mar, al parecer tratando de que la otra lo tomara.

-De eso quería hablar… no tienen filtro. Nadie les ha dado "la charla". –Mientras ellas luchaban en el barro, tirones de pelo incluidos, Maka logró situarse sobre la otra chica refregando el dichoso animal en sus pechos. Black dejó de gritar, y Kid se sentó en la arena, ambos bastante perturbados ante lo animoso del juego de las chicas. Finalmente Tsubaki llegó al lado de ellas, y a punta de coscorrones las obligó a soltarse. Rieron las tres, y la ninja a gritos preguntó a Liz si ya era hora de volver.

-¡Apenas los chicos puedan volver a caminar, idiota! –Le gritó Liz de vuelta. Tsu le mostró el pulgar arriba y metió las chicas al agua para sacarles la arena. –Toda la razón Soul. -¡Black, Kid, de pie y al agua fría! Tú, ayúdame con las cosas.

-Sí, este… yo sé que Patty…

-No hay que decirlo, algunas cosas no tienen remedio. Maka sin embargo es mas racional, podrías explicarle.

-¿En serio? –Soul la miró sobándose la cabeza.

-ah, tienes razón, buscaremos el momento. -Caminaron hacia la casa donde estaban alojando con el resto de Spartoi, escuchando las risotadas de Black quien molestaba a Kid sobre quien la tenía mas grande. En realidad siempre habían sido comentarios típicos de Blackstar, pero tras las palabras de Eater, Liz empezó a preguntarse si había algo más que mera hostilidad normal y en realidad habría una ignorancia grande. Por mientras hablaron de algunos discos que compartían en gusto, hasta visualizar la piscina donde destacaba el pelo rosado de Kim, sentada con los pies sumergidos junto a Ox.

Los chicos corrieron a saltar al agua, sobre todo Black que fue directo a un piquero, seguido de Kid. Tsubaki se les unió a Soul y Liz, a lo que quiso sumarse Maka, pero Patty la tironeó para entrar al agua juntas.

-¿De qué hablan ustedes dos? –el arma estaba curiosa de la nueva cercanía entre ellos.

-Soul me comentaba aquí que los chicos Shibusen necesitan una charla de sexo. ¿Crees tú?- Tsubaki se puso seria.

-Creo que sería muy bueno. –golpeó suavemente su mentón con su índice, mirando el cielo.- Hagamos un trato, yo hablo con Maka y tú te encargas de Blackstar.

-Jaaa no, yo quería encargarle a Kid primero.

-Tú tienes a tu hermana, hace un rato ya te gritaba que si no la habías educado, el pepino ha sido…

Liz sintió que algo la atravesaba, quedando azul. -Cierto. He fallado como hermana.

-No es que no sepan qué es el sexo exactamente, -interrumpió Soul -sólo que saben todo demasiado médico, básico. Los he observado y creo que en realidad sólo imitan nuestro comportamiento.

-Como que Maka se educa más en las duchas que los libros al respecto. -Asintió Tsubaki –y Blackstar con las porno que suele robar por ahí.

-Oigan, no creo que sea tan grave. –se les unió Kilik, quien estaba en las reposeras a las que ellos se dirigían. –Vean. -¡Hey chicos, ¿Saben donde está el clítoris, verdad?

Obviamente que todos en la piscina se voltearon a verlo. La mayoría rieron, pero justamente los cuatro que hemos estado mencionando, quedaron serios.

-¿Qué es? –Dijo Maka, sin atisbo de vergüenza.

-Ay no. –Dijo Soul. –Se lo explican ahora o voy a morir. -Ocultó su rostro en una toalla, tirándose boca abajo al pasto, melodramáticamente. Liz se sentó en una reposera a su lado, Tsubaki la imitó.

-No way. No puede ser que Maka Albarn no sepa qué es…

-Tampoco es para tanto, Kilik. –intervino Jacqueline -Sólo te está dando un momento incómodo, no le hagas caso. –se dirigió a Maka.

-¿Luego me lo explicas? –Maka tenía una idea sobre lo que era, al parecer. La linterna asintió, así que la rubia volvió a sumergirse y agarró las rodillas de Blackstar para meterlo al agua.

Kilik agarró una revista porno, sacada de quien sabe dónde, y se acercó a la piscina, hojéandola hasta encontrar la imagen adecuada. Tanto Kid como Black y Patty se acercaron con curiosidad a la orilla de la piscina. Kim estaba tan roja y avergonzada que pateaba el agua, por lo que Ox se puso de pie para rodear la piscina y decirle que pare. Soul alzó la cara y gruñó de nuevo, poniéndose los brazos sobre su cabeza.

-No sufras, Eater. –la rubia pistola tenía toda la intención de saborear la locura.

-Tú tampoco puedes mirarlos.

-Están en silencio. Es lo peor con niños pequeños.

-Pero… -finalmente habló Blackstar… -Aún no entiendo dónde queda eso.

-Yo tampoco. –Lo coreó Kid.

-Ni yo. –soltó una de sus risitas Maka.

-Nyaaa no importa Maka chan! Yo te muestro!

-¿Qué? Nooo -trató de alejarse, lloriqueando. –Déjame. ¿qué haces?

-No, tú me golpeaste con el pepino de mar, yo te daré.

-¡Déjala! ¡Patty para ahora! –Todos quedaron mudos de ver a Soul en su versión mas adulta. Su voz había sido tan de mando que ambas chicas la miraron asustadas. Caminó a pasos largos por la piscina, aprovechando el silencio, agarró a Maka del codo y la levantó, sacándola del agua y poniéndole una toalla alrededor. -¿Estás bien?.

-Sí… ella solo estaba jugando.

-Maka, no. Tal vez nadie te lo haya dicho, pero nadie tiene derecho a tocarte, y menos bajo el bikini. Nada que esté cubierto con tu traje de baño. –Se dio vuelta. –Patty, lo que intentaste hacer ahora está mal, es un delito que no se pasa pidiendo disculpas.

-¿Delito? -Repitieron.

-Sí. También lo es mostrar pornografía a menores, Kilik. –respiró mirando el cielo, y bajando el tono, agregó: Vamos Maka, te prepararé chocolate caliente.

Por primera vez, reflexionó Liz, desde que los conocía, que ella obedecía tan blandamente a Soul. Se dejó llevar de la mano al interior del recinto de entrenamiento donde estarían practicando mañana, después de un día de seudo vacaciones.

Suspiró y fue a sacar a su hermana del agua, sabiendo que tendría que responder también las incómodas preguntas de Kid.

Y sí, a veces se sentía como niñera. Pero al menos, nunca como "papá Soul".

Maka estaba avergonzada mientras caminaba al lado de Soul. Mas que por no saber algo que el resto sí sabía, por las sensaciones que habían estado pasando por ella estos últimos meses. La verdad es que confiaba infinitamente en Soul, que de a poco habían pasado de mejores amigos a algo más, pero este algo mas no podía definirse. Tal vez tenía que ver con la incomodidad que él emanaba a veces cuando ella necesitaba tocarlo, o quería hacerlo. Tal vez porque tras ver esa foto de Kilik reconoció el punto que solía palpitar en ella desde siempre, pero que últimamente se hacía mas patente cuando ocurría lo de necesitar estar cerca de Soul, en sus brazos, o durante el episodio de su resfrio que quería olvidar. Afortunadamente, siempre tenía estos momentos donde apoyaba su cabeza en el hombro, o cuando era el mismo Soul que apoyaba su frente en los muslos y ella le acariciaba la cabeza.

Pero el punto cúlmine de su intimidad fue un día que ella notó una mancha de sangre en su ropa al ir al baño de madrugada. Se había quedado leyendo hasta tarde, pero despertó con dolor de estómago y pensó que se aliviaría. No prendió la luz, y se quedó un buen rato, entre dormida y despierta, hasta que Soul entró de improviso.

-Oi, ¿Porqué estas a oscuras?

-Ah, creo que me dormí… -trató de reaccionar, pero tampoco recordaba bien las instrucciones que le habían dado. Iba subirse la ropa cuando recordó que estaba sucia, y estiró su camiseta para cubrirse.

-¿Te pasa algo? ¿Te sientes mal?

-Sí… es que… creo que me bajó mi periodo, pero…

-pero…

-Es la primera vez. –se cubrió la cara con ambas manos para no ver cómo el rostro de Soul se deformaba.

-Espera aquí. Tienes… alguna muestra? ¿De las que dan en la clase?

-Creo que sí, pero…

-Ya sé, no sabes usarlas.

-Por favor no te burles.

-Maka. –se detuvo de salir del baño -Jamás me reiría de algo así. Bueno, tal vez mañana, cuando te puedas reir de esto conmigo. Date una ducha caliente, te traeré algo. Predió la luz del baño de salida.

Mientras ella le hacía caso, lo sintió hablar por teléfono a Tsubaki. "Disculpa la hora, no es grave, pero Maka te necesita urgente. ¿Puedes venir?". Para cuando salió de la ducha, su amiga estaba fuera de la puerta del baño, con botas, pijama y una chaqueta encima, de su mano una bolsa de la farmacia. En la mesa, chocolate caliente para dos, un dormido BlackStar en el sofá y un Soul que roncaba también desde su cuarto.

Desde ese día sentía que él la veía diferente, a veces se incomodaba mas que antes cuando estaban juntos. Se fue a cambiar para la clase que venía, pensando en lo que dijo sobre que nadie debía tocarla bajo el bikini, y la necesidad constante de tocarle las manos a Soul. Ella sabía algo sobre sexo, sobre todo del área reproductiva y las abejitas, pensó al verse desnuda en ese baño ajeno. Entonces llevó la mano a su vulva, abriéndosela ante el espejo y mirando por primera vez realmente aquello que se llamaba clítoris, que no salía en sus clases. Lo tocó, recordando unos días atrás cuando él guió su mano y le pidió que se moviera, sintiendo ese click de placer, dando círculos, sintió su vagina palpitar, y un gemido trepó a su garganta.

-Maka –Soul tocó la puerta. Ya están todos, esperamos que llegues para iniciar las clases.

-Voy. Agarró rápidamente su ropa, poniéndose un vestido por la cabeza. Le quedaba por las rodillas, sin sostén y por un momento pensó en andar a lo comando, pero prefirió no hacerlo ahora. Abrió la puerta, él tomó su mano y bajaron.

Cuando le preguntabas a Soul que era lo que odiaba mas de Maka, siempre empezaba con "cabeza dura". Ella no estaba poniendo atención a la clase de Stein sobre sacar fuerzas, al parecer tampoco tendría puesta atención en la clase siguiente. Al parecer iba a ser sobre vendar y reparar heridas en batalla, cosa que ya tenían mas que aprendida pero siempre podían sacar algún truco nuevo. Como no había sala de clases, se habían acomodado como podían en un living, al llegar últimos, Maka se había acomodado descaradamente encima de sus muslos.

Liz lo miró y subió una ceja. Él se encogió de hombros. "voy a morir" le susurró. Ambos sonrieron. Tsubaki se rio también. Pero resulta que además de hablar sobre heridas, sacaron un gráfico clásico de órganos sexuales para explicarles el proceso reproductivo, incluyendo la menstruación femenina. Tras una nada aclaratoria explicación, la enfermera tuvo la mala suerte de preguntar si tenían dudas. Soul soltó un bufido cuando Maka subió su mano.

-Tengo varias.

-De a una porfavor, no queremos quitarle tiempo a tus compañeros.

-¿Dónde está el clítoris?

La enfermera palideció. Stein estaba tomando una taza y escupió por la nariz. Soul se tapó la cara. En realidad hubo de todas reacciones, algunos se escondieron avergonzados, otros solo rieron.

-Te lo responderé luego. ¿Hay algo mas?

-Sí, es que no entiendo cómo funciona el proceso de eso del pene en la vagina…

-Bueno…

-Espera. -La detuvo Stein. Maka, ¿por qué preguntas eso? ¿De donde lo escuchaste?

-Ah, es que… hicieron unas bromas y no recuerdo haberlo leído, profesor.

-¿Bromas? –Stein miró a Soul enojado.

-Profesor –Liz levantó la mano. –La verdad es que hay una diferencia bastante grande entre los chicos que crecen en Shibusen y los que venimos de fuera. La verdad es preferible que responda a todos, no sólo a Maka… Soul ha estado haciéndose cargo, pero también es un chico.

-Ah, es así entonces. Mira acá el gráfico… -la explicación fue bastante concisa, pero luego empezó a comentarles otras cosas. Como sobre preservativos. BlackStar levantó la mano y preguntó como lidian las armas y técnicos con el tema de la regla, al convertirse y volver al cuerpo de carne. Cómo podían ellos apoyar o aliviar eso. Kid estuvo muy atento también, dándose cuenta que había cosas que pasaba por alto a menudo.

-Yooo – Patty levantó su mano.

-Dime. –Stein levantó las cejas.

-Tengo dos. Soul un rato atrás dijo que nadie debía tocarnos bajo el traje de baño nunca, y a veces por jugar lo he hecho. Mi hermana dijo que igual estaba mal, pero es que a veces he jugado con Kid y no me había dado cuenta.

-Tiene razón. Excelente definición, Eater, te la robaré. Has estado haciendo un buen trabajo. No importa si eres hombre o mujer, no debes tocar a nadie sin permiso, y ojo, deben decirte que SI, no vale que se queden quietos, ni gestos, es un sí o nada, eso se llama consentimiento. ¿Cuál era la segunda pregunta?

-¿para qué sirve el clítoris?

-Complicada pregunta. La verdad es que no se sabe.

-Sirve para divertirte no mas –se rio Jacqueline.

-Hablando de diversión –Dijo Stein poniéndose de pie. –Ha llegado la Pizza.

Liz se acercó a la esquina oscura donde Soul mordisqueaba su pizza. Incluso si eran sólo los alumnos de Spartoi, era mas gente de la acostumbrada. Algo que le gustaba de Maka era que podían acompañarse en silencio, y aquí no había eso.

-Has hecho un buen trabajo, Eater.

-Ahh – dijo como respuesta. –Tuvimos suerte que no preguntara qué es una erección, o al pobre Stein le baja un ataque.

-Sí, la explicación fue tan buena que vi a Star atento.

-nunca antes visto.

-Nop. Sólo espero que no me pida nada raro.

-Digo lo mismo. Veo que igual Kid y Patty tienen cara de preguntas y créeme, nada de lo que Maka diga puede ser peor.

-Apostemos.

Liz sólo se rió. Soul se quedó otro rato mirando a Maka reírse junto a Tsubaki mientras Black comía todo lo que podía. Se suponía que tendrían otra clase. Ellos se fueron, así que Soul se acercó a tomar otra rebanada y sentarse cerca de ella.

-Soul… -empezó Maka.

-Maka, sabes que puedes contar conmigo para todo, que te amo y nunca te dejaré sola, pero… por favor, si tienes otra pregunta se la haces a Tsu o al profesor, a mi no.

-Ehhh… te iba a pedir la salsa de ajo, pero… -La pizza se detuvo a mitad de camino. Los ojos de Soul se agrandaron. -¿Tú me amas?

Soul vio a través de la mirada verde un dejo de esperanza cumplida, y sintió miedo. Tragó saliva y asintió. Ella cerró los ojos y suspiró hondamente, con una mano empuñada sobre su pecho. Su expresión era de alivio y… felicidad. Ambos juntaron lágrimas en sus ojos.

-¡Chicos! Júntense de nuevo, tomen sus últimos pedazos de pizza que viene la última clase.

Soul le pasó la salsa a Maka, y se acomodaron igual que antes, él despatarrado contra el respaldo de una poltrona, ella sobre sus piernas, apoyando su espalda en el posabrazos. Su libreta seguía allí, así que pretendió tomar apuntes mientras se miraban disimuladamente. La clase era soporífera, pasados unos minutos él dormía babeando, boca abierta y todo, ella iba por el mismo camino. Cuando Liz los miró no pudo evitar enternecerse, paseó la mirada entre sus amigos y casi todos iban para allá… Patty y Kid roncaban contra ella, kilik estaba en las mismas con las gemelas. Habían jugado en el agua hasta cansarse. Black estaba sentado en el suelo originalmente, pero se había derretido contra las piernas de Kid. Hasta Tsubaki cabeceaba. Finalmente, Stein dio por terminada la clase.

Fue el movimiento el que despertó a los chicos, y se movilizaron al segundo piso, donde se acomodaron como pudieron dentro de las habitaciones. Casi como cliché, Soul y Maka dormirían juntos, pero con esa carita de Maka restregándose los ojos y Soul haciéndole justicia, nada que decirles. Ni una broma valía la pena.

A medianoche, sin embargo, se escucharon gemidos. No de golpearse el meñique contra el mueble, de mujer pasándola bomba. No había duda. Fueron tan fuertes que despertaron a todos. Apenas estos se apagaban, se escuchó la voz de Maka fuerte y claro, gritando "¡No soy yo!" seguida de un portazo, lo que provocó un ataque colectivo de risa histérica.

-Soul… ¿Duermes?

-No, tu locura me despertó… bueno…

-Creo que fue Tsubaki. La de los gritos.

-¿Sí? ¿Porqué? ¿Estás usando percepción?

-No, abrí la puerta equivocada. Pero Soul, quería contarte que cuando comíamos pizza, hubo un momento que Black y Kid nos tomamos de las manos, viste.

-Sí. Fue extraño.

-Es que Black le estaba tomando la mano a todos, porque tras la escena de la piscina, se había dado cuenta de varias cosas. Una de ellas, es que sentía diferente cuando tomaba de la mano a Tsubaki, y Kid le dijo que le pasaba lo mismo con Patty…

-¿Y tomaron tu mano para corroborar?

-Sí.

-Ay. –Soul tomó la mano de Maka en la oscuridad, llevándola donde un rayo de luz se colaba. Miró entonces un jugueteo con los dedos, tocando las puntas, caricias, sólo con una mano.

-Y bueno… yo me di cuenta de algo también. Pasa que quisiera que me tocaras bajo el bikini. -El corazón de Soul se saltó un latido cuando oyó eso. La miró, se había sonrojado. Sólo confío en ti, sólo me pasa contigo. Espero que no sea…

Soul la interrumpió besándola en la frente. Sólo entonces pareció recordar su extraña declaración mientras comían pizza.

-¿Disruptivo? Al lado de declararme por la salsa de ajo…

Ambos rieron, sonrojados.

-Tengo frío. –declaró ella.

-Pero si hay como 30 grados… oh…

Luego de que la habitación se llenó de sonidos de besos y gemidos a duras penas ahogados, casi como un susurro, se escuchó un También te amo.

Algunas horas después, francamente ya casi amaneciendo, Liz se los topó en el baño. Era uno mixto, con miccionarios y tazas por el otro lado. Ella había terminado de hacer lo suyo, soul venía reclamando que cómo era posible que no tuviera miedo a tirarse 20 metros sin nada abajo o enfrentarse a un Kishin sin vacilar pero ir al baño fuera un tema. Ambos gimieron al soltar, sin embargo, por lo que a Liz se le escapó una risita. Soul se cohibió de verla saliendo de otra puerta.

-Tranquilo. Supongo que el segundo grito sí fue Maka. –la escuchó gemir mientras seguía orinando –eso lo demuestra. Está bien, tranquilo, no diré nada al resto si uds no quieren. Sólo… tengan cuidado, ¿ya? Toma harta agua, porque es fácil que el ph de ella se irrite. Y siempre, siempre, orinar después de hacerlo.

-gracias… pero no… -liz subió las cejas, Soul tomó aire –Lo tendré en cuenta cuando llegue el momento.

-Oh, comprendo. ¿Tienes condones? –Soul negó con la cabeza- hay en mi cartera. Te voy a pasar un par lo quieras o no.

-Tu… Aún no estamos ahí. Pero Maka está en pastillas…

-Dejé varios con Patty, aunque no sé si Kid sabrá usarlos. Estoy con uno de tus profesores, pero no lo divulguen. El stock es infinito.

-Pensé que era con Kilik.

-¿Qué me quieres decir? ¿Qué entre niñeros nos entendemos?