Tras el rescate con helicóptero, las cosas habían mejorado bastante, pero ya estaban cocidos. Listos para irse a casa. Pero aún quedaban varios expertos. Si de hacerse mas fuerte se trataba, este campamento estaba siendo realmente fenomenal. Aparte que había varias cosas que se saltaban, no había que cocinar, o hacer lavandería. Cada uno recibía su ropa doblada a los pies de una cama que no había ni que estirar. El baño se limpiaba solo. Todo lo que necesitaran estaba en sus manos.
Menos la piel, claro está. Porque dormían en camarotes separados por sexo, y todo el tiempo entrenando, en clases, comiendo o rendidos. Porque a pesar que estaban siempre juntos en todo momento, no podían dejarse caer sobre el otro, besarse, o tomarse las manos. Siempre Stein llamaba la atención con una mirada, un gesto, una tiza. Incluso cuando Soul insistía en mantenerla abrazada, en ese momento había detenido la clase para exigirle que se sentara apropiadamente.
Tres semanas de ése régimen y ya estaba bastante harta. Pensaba en el helicóptero, cuando Kid dio su informe, agregando "todas están menstruando", y el piloto se carcajeó, diciendo "debió ser un infierno". Ella no entendió la broma, Liz le estuvo explicando que si bien entre nosotros tenía que haber esa confianza, no se compartía con la gente de afuera.
Maka pensaba en ese dentro y fuera, mirando los travesaños del camarote donde dormía Jacqueline, arriba suyo. Se habían acercado mucho con Liz, especialmente cuando se levantó al baño y la vio llorando. Su pareja finalmente había llamado a la razón y había terminado con ella, quien quería seguir en versión de follamigos. Pero sabía que lo real estaba mas allá. De alguna forma, Maka fue su paño de lágrimas, cada vez que se levantaba de madrugada, Liz la seguía, de forma que ya no fue tan aterrador recorrer los pasillos a solas. Se preguntaba si se podría hacer algo así con Soul, ponerse de acuerdo con acudir ambos a una misma hora y tener un encuentro clandestino.
Había mas pasajeros en ese hostel donde estaban ahora. Si bien usaban mas de una habitación grande, las otras estaban con gente de paso, así que también podía ser que tal encuentro fuera interrumpido por un pasajero o alguno de los sensei que se turnaban para hacer guardia.
De pronto, unos gritos irrumpieron el espacio sonoro. Eran gemidos de mujer. A lo lejos, al parecer otra pareja sucedía la canción.
-¿Dónde está Maka Albarn? –preguntó Jackie, recordando su grito "no soy yo" del primer alojamiento.
-Acá abajo. Pero quisiera ser yo. –Se le quebró la voz. –Extraño el sexo. Quiero a Soul. –Se cubrió el rostro con las manos y empezó a sollozar. –Quiero irme a casa. –expresó entre llanto.
-No, Maka, cariño, no llores –Liz se acercó corriendo a su cama, todas se sentaron rápidamente. Jacquie bajó de su camarote de un salto y tomó su pierna por encima de las tapas.
-No llores, era solo una broma. No estés molesta, por favor. –A Jacquie parecía que estaba cerca de llorar también. No llegaron a decir nada mas cuando se escuchó un barullo fuera, y la voz de Soul discutiendo con el sensei de turno.
-¡Quiero ver a Maka, hazte un lado!
-¡Soul! Cálmate –Se escuchó la voz de Stein –veré qué le pasa y te digo, tranquilo.
-¡No, la veré yo! ¡Soy su arma!
Maka se sentó, dejando de llorar. Sin limpiarse la cara fue a la puerta y la abrió, saltando a los brazos del chico. El sensei cerró la puerta, y escucharon discutir.
A gritos, Soul exigió irse en ese momento. Era raro que se saliera de control. Stein logró que se quedaran hasta la madrugada –Mírate, están en pijamas, sin dinero. Déjame ver qué hacemos, duerme acá en el lobby.
La mañana siguiente los encuentra juntos, abrazados bajo una manta. Él con la espalda apoyada en un brazo del sofá, acostado bajo su cuerpo. Ella con las coletas sueltas, eso que él hace cuando quiere relajarla. Stein llega a su lado, se inclina sobre él, siempre sentado en una silla.
-¿Mejor?
-Sí, necesitábamos esto. –Stein ve que los ojos de Maka, si bien están cerrados, no expresan que duerma, sino el disfrute de estar sobre el pecho de Soul. Es algo que ha visto en Marie, en su pequeño bebé. La mano de Soul que no sostiene a Maka está entrelazada con la de ella. –No es sólo el sexo, es abrazarnos, es tener momentos a solas. Si alguna vez repites con otro grupo un tour así, asegúrate de dar espacio para el afecto.
-¿Afecto?
-Sí, incluso Black u Ox pueden necesitarlo.
-Háblenlo con el grupo, la verdad siempre estuve atento a lo que me pidieran. Pero como sabes, -rodando su tornillo –a mi las cosas me las tienen que decir.
Todos llegaron a desayunar en pijamas. Los chicos no se habían enterado de nada, así que tardaron un poco en saber qué había pasado.
-Lo mínimo es que nos tomemos el día libre, vamos a un picnic compartido y luego nos dispersamos. Entonces pidamos el día libre… y una habitación. Quiero decir, para que todos podamos tener un rato a solas.
-pero no tienes pareja, hermana.
-puedo amarme a mi misma, con ustedes ahí no.
-Oh.
Tras ir a un descanso del bosque, jugar un rato, y almorzar, el grupo se dispersó en parejas, otros simplemente se quedaron ahí leyendo, durmiendo. Soul y Maka se habían tomado de la mano apenas terminaron sus sándwiches, y en realidad nadie quería tampoco saber dónde. Pero no volvieron a la hora acordada, levantaron preocupados la merienda, y volvieron al alojamiento. Stein los miró e iba a preguntar por ellos cuando aparecieron de la mano, por la puerta que daba al comedor.
-Perdón, fuimos a una librería y perdí noción del tiempo.
-¿Librería? Fueron al pueblo.
-Sí –mostró unos libros.
-Bueno, mañana llega otro entrenador, así que acuéstense temprano. –se dio vueltas el tornillo mientras se alejaba.
Se acomodaron en el living mientras Maka le indicó a Tsubaki que se acercara. Ellas compartían algunos gustos literarios, pero era raro que Soul estuviera tan feliz y relajado por ir a una librería.
-Eso no lo compro, hermano –Black le movió el pelo a Soul, y se olió la mano. Maka lo miró extrañada. –Hueles a shampoo de motel barato.
-Bueno, sí, nadie se toma cinco horas en buscar unos libros. –respondió Soul. Aprovechamos que encontramos rápido eso, no sabemos si Stein cumplirá con su acuerdo de intimidad.
-Por qué no se me ocurrió –gruñó Kim. –Ox no debe pesar tanto.
-En realidad también pude haberte llevado. – Harvard tuvo una mirada de miedo ante la propuesta.
Fue Kilik quien llegó con dos six pack y le dio uno a cada uno. Los abrieron, brindaron, y bebieron un poco. La empleada del alojamiento llegó con maní y papas fritas. –Tenemos que hablar.
-Sabía que había truco. –Soul tocó el cuello de Maka, quien estaba arrodillada en el suelo pasándole los libros a las chicas. –Uy dijo, cuando vio uno de los chupones que había dejado, acariciándolo levemente con los dedos. p
-para terminar las tensiones, contaremos nuestra primera vez. arte BlackStar.
-No, esta vez paso, amigo. No es algo que quiera o necesite compartir.
-Parto yo –Dijo Kid. –Fue con Patty, la noche donde fuimos a la playa unos meses atrás.
-Fue wiiii aunque no fui la del grito. –hizo una risita, que todos apoyaron menos Star y Tsubaki. –nos ayudó harto los ladridos de Eater. Fue decisivo.
-Bueno… con Ox ya lo habíamos hecho en ese momento… igual que con Jackie. Hubo un silencio incómodo, tras lo cual la mayoría se encogió de hombros. Maka entonces sacó un libro de la bolsa y se lo pasó a Kim.
-Les traje estos, son de parejas poliamorosas y lgbti. Testimonios, registros históricos, para que no sientan que hacen algo malo. –todos la miraron fijamente. - Es otra forma de amor no mas.
-Mientras mantengan la comunicación y el respeto entre uds, da lo mismo el resto –completó Soul.
-Aparte, te lo debo, Kim. Si no te das cuenta de mi problema con la comida, no hubiera parado.
Al darse cuenta que sólo había pescado para su larga marcha, Maka Albarn había obligado a su arma a darle su porción de la guarnición, y ella le daba toda su proteína. De haber sido uno o dos días no hubiera sido tanto, pero tras semanas, y luchando, se empezaba a notar que no tenía tanta fuerza.
Normalmente Soul la habría obligado a comer otra cosa, pero aquí no había nada mas, y dado lo incómodo que estaba siendo el viaje, tampoco quiso molestarla. Fue Kim quien hizo notar que estaba perdiendo musculatura. Todas comentaron que siempre había sido muy delgada, pero ahora estaba pálida y se notaba la pérdida de peso. La bruja la examinó mas a fondo, notando ciertas señas, pero a la hora de la cena ese día lo perdió.
-Soul, por la misma mierda, ¿te comes el pescado de Albarn?
Él respondió con una mirada asustada. –Es que a ella no le gusta el pescado.
Un silencio pesado cayó en la mesa.
-Con razón estás tan debilucha, Maka. Se gasta mucha energía, tienes que reponerla. Kid, ¿No hay nada mas que pescado?
-Sí, hay varias porciones de pollo. Maka, podrías haberlas pedido.
-No lo sabía, no quise molestar.
-Cómete el pescado ahora, mañana te damos otra cosa –Liz era la encargada de distribuir las porciones, estaba algo cabreada pero consideró que no era para tanto. Maka asintió, tragando varias cucharadas antes de partir corriendo y devolverlo.
-Eater, eso no es que no le guste, es que es ALERGICA. –la bruja sabía que estaba sobre reaccionando. –nos hablan hasta el cansancio de esto en la clase de sólo armas. –fue a atender a la joven tras tragar su comida de un solo bocado.
Soul abrió la boca para responder algo, pero estaba en blanco. En realidad jamás tomó atención a eso, y tampoco a que Maka dejaba de comer cada vez que estaba nerviosa, o enojada. De hecho, durante los días que no les habían hablado ella apenas había recibido parte de su porción, lo que empeoraba el panorama. Maka volvió y tomó agua, rechazando seguir comiendo su porción. Kim mascullaba enojada –si realmente pareces anoréxica.
Enganchó su mirada con la de Soul. Él le abrió un poco la camisa que tenía desabrochada, Kim se acercó y apartó la ropa también. Sintió que se le devolvía la comida.
-No nos dimos cuenta. –dijo Kim finalmente. –tú nunca comes cuando estás molesta.
-Siempre que pelea con Soul, deja el comedor. -Apoyó Tsubaki. –tampoco comía cuando fue lo de Crona.
Intercambiaron miradas. Maka llevó la frente a las rodillas.
-Desde hoy te comerás mi suplemento. No tiene pescado y yo puedo vivir sin él. Si te quejas te acusaremos con Stein para que te retire. –dictaminó BlackStar.
Este episodio desató en ellos una serie de conversaciones, desde cómo manejaban el estrés hasta cómo tenían que pedir las cosas. Incluyendo el tema de los tampones y duchas, como la necesidad de condones, toallas de limpieza, o un ipod como mínimo. También sobre tener mas cuidado en las necesidades reales de sus amigos. Hablaron sobre cómo les gustan las cosas, como las odian, como puedes ir a misiones.
Tal vez por eso estaban ahí, finalmente, cerveza en mano, desnudándose totalmente.
-mi primera vez fue con una modelo –dijo Kilik- ya otras me habían besado y hecho cosas antes de ir a Shibusen, pero esta otra fue cuando ya tenía como 14 años. Después de lo que hemos hablado, desde la piscina, me di cuenta que muchas veces fui abusado por ellas. Estaba muy en guardia frente a si un hombre iba mas allá, hubo miradas y nalgadas de parte de ellos, pero no estaba en mi mente que una mujer… ya me entienden.
-Bueno, falto yo. Fui quien agarró a Black, y lo metí. ¿Felices? –Tsubaki había demostrado ser una real pesadilla si se molestaba. Lo bueno es que nada parecía hacerla enojar, y había varias señas –como un temblor en la cara –que señalaban su límite, pero pasado el incidente de bañarse en la playa no se medía con decir frases amargas. La alegría de Black contrastaba con su modo oscuro, al punto que se entendía su necesidad de tenerlo tan cerca constantemente. Ella no lo frenaba, así que él la dejaba ser. La adoraba, la llamaba su diosa, y si ella lo pedía, él le bajaba las estrellas.
Pero eso no impidió el incómodo silencio pasado su confesión. Se tomó la cerveza de un trago y abrió otra.
-Wow, no lo vi venir. –la mayoría respondió un "tampoco". Algunos acompañaron la segunda lata.
-Ahora pueden venir con su discurso moralista de aceptación.
-No entiendo Soul. –susurró Maka.
-¿Qué parte no entiendes, gusano de libros? –le preguntó Black.
Soul movió su mano pidiendo que se detuviera. Le explicó en voz baja lo que pasaba, mientras Ox le respondía a Tsubaki -¿Qué clase de juicio moral quieres que hagamos, si te estamos diciendo que hacemos orgías los cuatro?
Tsubaki hizo un sonido con la boca e ignoró la pregunta.
-Pero BlackStar, tal vez sólo tienen que hablarlo. Siempre y cuando estés de acuerdo, quiero decir, después de saber del consentimiento… ay.
-Sin tetas, lo hablamos después, pero ya llevábamos tiempo… igual cuando abriste la puerta fue la vez que lo habíamos hablado, justo la noche de la piscina.
-Entonces… ¿Por qué Tsubaki se siente así? ¿Por qué no lo gritaste como cada cosa que haces?
-El problema no es que lo hiciéramos, coletas. Es que ella me pidió guardar el secreto. Tal vez no e sirva para esta vida, pero nadie puede hacer cosas contigo, incluso si te gustan, y luego prohibirte hablarlo con tu mejor amigo. Hay cosas que tenemos que trabajar aquí. –se tragó su cerveza. –tal vez por eso me costó tanto procesar que estuvieras con Soul. Creo que me gané la falta de confianza, espero remediarlo de algún modo. No que quiera saber todos los detalles, urg, pero sí quiero que sepas que pase lo que pase estaré para ustedes. He sido un muy mal amigo, chicos, siempre fui egoísta, pero esta vez me superé.
-Para lo que quieras men. –Soul le ofreció su puño, Black lo chocó.
