Sólo diré que disfruten mucho esto porque lo reescribí tanto que me dolieron mis muñecas de estar la laptop jsjsjs, espero que si les guste por que tiene mucho que noescribía nada que fuese medio porno jsjsjs nos leemos abajo.
Como siempre les recuerdo que:
Los personajes no me pertenecen, yo sólo los tomo para crear historias.
Advertencias:
Un poco de spoiler sin tanto contexto / Lime o lemmon como le quieran decir / PWP / El lemmon puede ser de dudosa calidad (?)
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—Ahora es mi turno de tomar un baño junto a Zenitsu, chicos ustedes esperaran acá, en cuanto regresemos del baño será turno de su compañero de ser maquillado y en ese momento partiremos rumbo al distrito rojo. —
Ambos jóvenes asintieron, mirándose sin poder aguantar las ganas de reír por lo ridículo de sus peinados y lo gracioso de sus ojos pintados con aquellos colores tan chillones y como olvidar las mejillas imposiblemente rojas.
—Pareces un tomate Monjiro— Ríe Inosuke mientras sostiene su estómago, cae en el futon, aun riendo y es que de verdad la vista de su novio era muy graciosa.
— Que bien que eres un chico, porque de chica serías horrible—
Tanjiro hace un puchero y siendo un poco infantil le jala las coletas a Inosuke, logrando desamarrarlas, dejándole con el cabello suelto escuchando su queja.
— ¡No todos podemos tener un rostro tan bonito como el tuyo Inosuke! —Le reprocha aún con el puchero en sus facciones y las mejillas hinchadas en un mohín.
Se tumba junto al más pálido, que ha dejado de reír para dar paso a una vergüenza conocida, pues es una que siente cada vez que Tanjiro le dice bonito.
—Lo único rescatable son lo lindos que se ven tus labios con ese color rojo—
— Sin embargo, creo que el color resalta más en ti—
Ambos sonríen y comienzan a entablar una conversación, ahí recostados en el futon uno al lado del otro, sin embargo, Inosuke no puede dejar de mirar los labios de Tanjiro sabe que le está contando algo sobre su familia, sobre como bajaba a vender carbón… Pero él no puede dejar de pensar en aquellos labios imposiblemente rojos sin evitarlo muerde los propios, Tanjiro nota que la vista de Inosuke esta fija en algún punto de su rostro y lo voltea a ver cuál pajarito curioso, con la pregunta puesta en sus ojos carmín, ladea la cabeza y sonríe.
—¿Qué pasa Ino…
La pregunta muere en sus labios, pues el otro se acercó a besarle, apenas un pequeño roce de labios, sus narices juntas y un jadeo ahogado que escapo de sus labios.
No sabe qué hacer, un escalofrío le recorrió el cuerpo y el estómago le dio un vuelco, la adrenalina de poder ser descubiertos y la anticipación revolviéndose en su pecho, sin pensarlo un segundo más le regresa el pequeño beso y pronto se encuentran abrazados, devorándose la boca como si la vida se les fuera en ello.
Se separaban por pequeños segundos, para volver a besarse, pronto sus labios se movieron por el rostro del otro, dejándose llevar por las hormonas adolescentes que recorrían sus cuerpos.
Se separan, agitados y se miran, Tanjiro puede apreciar que los ojos de Inosuke están negros por lo dilatado de sus pupilas, por el deseo que ensombrece esa mirada siempre tan pura, que su rostro esta sonrojado, asentuando aquellas marcas color carmín que surcan sus facciones.
Inosuke ama la imagen de Tanjiro frente a él, con la respiración agitada y los labios rojos, no sabe si es todavía el labial o por el trato tan rudo que les da, pero se acerca nuevamente, tomándole de la cintura, estrechándole en su cuerpo y le besa, una, dos, tres veces y vuelven a tomar aquel ritmo frenético, Inosuke muerde sus labios y Tanjiro gime, y le regresa la mordida, mientras sus manos se enredan en el cabello azabache de su novio.
Siente la lengua de Inosuke, pequeña y rosada lamiendo su labio superior, así que saca la suya y le da encuentro, probándose apenas fuera de la boca de ambos, soltando gemidito, se mueve sin pensarlo y acaba sentando entonces sobre su regazo.
Sentían la temperatura de aquella pequeña habitación subir poco a poco, mientras sus manos vagaban con parsimonia sobre la piel y las ropas ajenas, intentando adentrarse más, tocar más. Las manos de Inosuke sobre los muslos de Tanjiro que se dejaban ver por la posición, la verde tela apenas cubriéndole y el otro aprovechando el momento aprieta con deseo aquella porción de carne.
—Sí algo tiene de buena esta tonta ropa es que puedo tocar más libremente tu piel Monjiro.—Dijo el joven jabalí con un tono mordaz.
Y para probar su punto vuelve a apretar ahora ambos muslos, subiendo lentamente las manos a su trasero, logrando sacarle un jadeo corto.
Mueve sus manos, ahora a la cintura del otro, desata lentamente el Obi, sabe que sí quiere ver lo que hay debajo de toda esa tela debe desatar primero el pequeño cinturón, Tanjiro no reprocha, sólo le deja hacer, mientras sus propias manos acarician los hombros más pálidos, metiéndolas hasta llegar a la espalda acariciando mientras el deseo en su cuerpo se incrementa, se muerde los labios impaciente, acción que nota el otro y mientras sus manos se encargan de terminar de retirar el Obi y siente la caliente piel de su vientre y junta sus labios en un beso hambriento donde Inosuke muerde sin piedad los labios rojos de Tanjiro, logrando sacarle un gemido, gemido que en incrementa al sentir como las manos de Inosuke bajando cada vez un poquito más, lo siente acariciar el inicio de su pubis, donde un pequeño camino de vello color carmín se deja ver por debajo de un trapo que ocupa como ropa interior.
Se siente cada vez más prendido y no quiere quedarse atrás, necesita sentir la piel de su pareja, sus manos pican por la necesidad y entonces sus morenas manos bajan más la ropa que cubre la pálida piel, quiere tocarle desea hacerlo, así que ahora gracias a eso el joven de ojos verdes tiene enredada la tela en la cintura.
Lo acaricia deleitándose de los suave que es, mientras siente un camino de besos hacia su cuello, unas manos en su trasero y él soltando suspiros cargados de la lujuria que ahora recorría su cuerpo
Los labios de Inosuke se mueven, de su rostro a su mandíbula y de esta a su cuello, dejando ahí pequeños besos húmedos, escucha los suspiros que sueltan los labios del otro joven, sin poder evitarlo muerde esa piel morena besada por el sol, y escucha entonces un gemido salir de su garganta, ruidoso y tentador.
Se abalanza contra el de ojos rojos, dejándole ahora recostado sobre aquellas almohadas y futones donde se encontraban le ira, casi desnudo con la ropa esparcida bajo su cuerpo y aquel ridículo maquillaje corrido por su rostro y lo encuentra tan sexy que no puede evitar el tirón que dio su erección así quecontinua con su labor.
Muerde de nuevo, una dos, tres veces, succionando la piel de sus clavículas, bajando a sus pezones y volviendo s subir a su cuello, quiere abarcar toda la piel posible, adornarle como sólo él puede hacerlo, a su paso va dejando manchas apenas rosas de los restos de labial acompañando a las manchillas moradas y a las pequeñas marcas de mordidas.
—Tanjiro…—
Dice Inosuke jadeando aún desde su pecho, mirándole con los ojos oscurecidos por el deseo, su hermoso rostro sonrojado y mordiéndose un labio. Tanjiro entiende la muda pregunta, pues sus manos pasean ansiosas sobre su erección y sabe que el otro desea lamerlo, así que se desconecta y asiente apenas con la cabeza. Y siente los dientes del joven mordisquear la cara interna de sus muslos, gime por que la sensación de las mordidas le puede y cuando siente su erección liberarse al fin suspira.
El otro no se anda con rodeos y de una sola vez mete a su boca la erección de Tanjiro, que choca con la parte interna de su mejilla por el ángulo en el que esta y es que lo que más disfruta de hacer aquello es mirar las facciones de Tanjiro descomponerse en una mezcla del más puro placer. Mueve su lengua en forma circular alrededor del glande y comienza entonces a subir y bajar con toda a saliva y aquel ruido mojado llenando el ambiente junto con los gemidos que suelta Tanjiro con su nombre como si de un mantra se tratase.
Entonces hace aquello que sabe que le vuelve loco y lleva el pene del otro hasta su garganta y disfruta tanto como el de la sensación que gime igual, causándole espasmos de placer, logrando que llegue al orgasmo.
Siente la espesa semilla en su boca y sin pensar mucho el el sabor algo amargo lo traga y vuelve a morder sus muslos, sube con besos hasta su cuello y se detiene ahí a dejar besos húmedos.
Tanjiro puede todavía ver pequeñas luces por el orgasmo tan satisfactorio que acaba de tener, sin embargo no se olvida de Inosuke y lleva sus manos hasta el miembro ajeno, envuelto entre todas aquellas ropas de color celeste en ese momento no desea otra cosa que no sea darle placer a Inosuke, lo siente palpitar entre sus dedos y lo frota apenas con la mano observando con interés las muecas que hace Inosuke, aprieta su mano alrededor, baja y sube lentamente, ahora le mira abrir la boca en un mudo gemido, echando hacia atrás su cabeza mientras su mano gana velocidad, disfruta ver ese rostro así con los ojos cristalinos, las mejillas sonrojadas y jadeando.
—Ah.. Tanjiro~—Su respiración es caliente y pesada sobre su cuello, lo siente moverse y se acerca antes de besarse nuevamente, sus lenguas se encuentran a medio camino y se enredan de forma sensual, sus labios se mueven con frenesí y de las comisuras de sus labios se escapa un poco de saliva, en sus gargantas mueren pequeños gemidos ahogados debido al éxtasis.
Su orgasmo parece sobrepasarle e Inosuke muerde el hombro de Tanjiro por que ama sentir su piel entre sus dientes y deja que la sensación ligera y burbujeante que le ha dejado el orgasmo se apodere de su cuerpo.
Limpia sus manos sin mucho cuidado sobre las sabanas del futon y se dejan caer sonrientes, aún Inosuke sobre el cuerpo de Tanjiro quien comienza a acariciar sus cabellos azabaches, mientras deposita un dulce beso en su frente cargado de cariño. Inosuke por su parte dibuja con sus manos dibujos y patrones ininteligibles sobre el costado de Tanjiro, su piel aún desnuda.
— Podremos quizá, hacerlo, la última vez lo hiciste tú— Mueve sus caderas sobre el muslo de Tanjiro para que sienta que sigue duro—y no sabes las ganas que tengo de meterte la v…
No logra terminar la oración por que en ese momento Uzui entra corriendo la puerta de un solo movimiento.
—¡Que espectáculo tan extravagante han dado chicos! — Sus palabras eran joviales que no coincidían con molesto tono. — Y por cierto Inosuke, nadie quiere saber qué es lo que tantas ganas tienes de meter dentro de Tanjiro.
—Se puede saber ¿por qué el sonido de dos de mis espadachines enredándose se escuchaba al otro lado del pasillo?
Se enderezan rápidamente y se sientan frente a su superior, intentando no lucir tan culpables o satisfechos, la sensación relajante del orgasmo sustituida por el miedo y la incertidumbre de que realmente les hayan escuchado y es que si lo piensan realmente no fueron muy discretos o callados.
Estamos en una misión, pensé que eran más profesionales que eso chicos… —suelta un suspiro exasperado, en otro momento lo hubiera dejado pasar, él les entendía, las hormonas y todo eso, ser joven y tener toda esa energía, sin embargo como la misión incluía a sus esposas, no podía evitar molestarse. La preocupación podía con él.
—Y no conformes con los gemidos que se oían por todo el pasillo , ahora tengo que retocarles el maquillaje que ambos se han encargado de correr.—
Por qué les mira el cabello revuelto, como nidos de pajaro y cuando logra mirarles el rostro ve que efectivamente son un desastre, el rosa de sus mejillas corrido, manchas carmín de labial por todo el rostro y ni que decir de aquellas marcas que adornaban la piel morena.
—Lo sentimos—Es lo único que atinan a decir, antes de sentir como dos toallas son arrojadas a ellos.
— Ustedes, límpiense el rostro, y tú ven acá los maquillare a los tres.
Y es en ese momento que reparan en la presencia de Zenitsu, que los mira con su mejor rostro de odio, mientras farfulla entre dientes cosas sobre gemidos ruidosos y no puedo creer que no lo viera venir, si ya en otras misiones se la han pasado follando como conejos.
La pareja sonríe, dándose una mirada cómplice antes de comenzar a limpiarse el rostro y para cuando están maquillados de nuevo, procuran no mirarse por qué ambos descubrieron que el rojo carmín era alguna clase de fetiche nuevo.
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Fin (?)
Bien, sé que tengo que aprender a escribir finales por que realmente nunca he sabido jsjsjs y que además tengo que escribir un final para el otro fanfic que estaba escribiendo, pero banda, encontré un fanart de Tanjiro e Inosuke en el arco del distrito rojo, con el maquillaje todo corrido y no pude con mi vida.
Soooo… Les paso el link de su twitter para que vayan a darle mucho amor y le encarguen comisiones si quieren porque en serio yo amo como dibuja
Twitter. com / kny_reggaeton
En fin, nos leemos en otra ocasión, tomen awa y sean felices, si gustan dejar un review yo seré la más feliz uwu
Un beso y un abrazo.
