Fuego extinto

Capítulo 3

El reino de Mewni, un lugar realmente pacífico cuando no estaba siendo atacado por monstruos más grandes que su propio castillo, realmente era hermoso.
Un cálido sol adornando el enorme cielo, una ligera brisa y los sonidos de la naturaleza invadían uno de los muchos jardines del castillo. Lugares perfectos para meditar.

Y eso era justo lo que Marco había hecho los últimos días con aquella misteriosa espada blanca, la cual solo él parecía poder cargar.

Las palabras de Glossaryck aún estaban en su mente, pues quien diría que el ser que se supone sabía todo, no sabía casi nada sobre aquella espada, solo una leyenda y nada más.

Y no es que aquella historia le dijera mucho, solo que estaba hecho de un material desconocido y extinto y que fue creado bastante antes de que los primeros Butterfly llegaran a Mewni.

El cómo activarla o que hacía era un misterio, y sin nadie que pueda sostenerla o siquiera conectarse con ella, solo le quedaba sentarse a observarla por horas, con los resultados que se esperaban.

Pero esos días de verla como loco no habían sido en vano, pues luego de un rato pudo lograr percibir… algo… Una sensación familiar.

La misma de aquella vez.

Solo que esta era diferente en una cosa, mientras que con la última vez aquella sensación parecía estar al alcance de sus manos, esta parecía estar a kilómetros. Como intentar alcanzar algo que esta fuera de tu alcance.

¿Pero por qué?

Además, se sentía un poco mal por no ayudar a Moon con sus deberes, o al menos no tan seguido esos últimos días, pero estaba realmente interesado en saber cómo activar esa cosa.

- "Suspiro" Parece imposible – Dijo, sumamente frustrado.

- Parece que no te va muy bien – Comento una delicada voz, no muy lejos de él.

A pocos metros de él estaba aquella familiar voz. Nadie más que Moon, mirándolo con una pequeña sonrisa en su rostro.

- No entiendo que está mal, la primera vez no fue muy difícil, ¿Por qué? –

- Las diferencias son obvias Marco – Dijo, mientras se acercaba más – La diferencia es que tienes una conexión más fuerte con la barita que con esa arma, aunque las dos sean mágicas –

-… ¿Conexión? –

- Por supuesto, después de todo viviste junto a Star por un largo tiempo, tuviste contacto directo con la barita en varias ocasiones y tienes un lazo cercano con dos de sus portadoras – Eso ultimo lo dijo con una juguetona sonrisa – Tu cuerpo se adaptó a la energía de la barita –

- ¿Me acostumbre a la magia? –

- Tal vez, pero esa energía no. Verás, la barita emite su propia energía, la cual si pasas un tiempo determinado expuesto comienza a cambiar tu cuerpo. Los efectos son claros en las Butterfly, las cuales tenemos contacto con ello desde el vientre de nuestra madre, la Mewbertad, al igual que nuestra forma mariposa, y las marcas en nuestras mejillas, por eso, según me cuentas, también aparecieron, solo que temporales pues el hechizo fue tan fuerte que usó tu cuerpo como recipiente para su energía –

- Entonces… Al no tener un lazo con la espada, ¿no es lo mismo? –

- Exacto, es como si cada varita tuviera un botón de encendido. Como ya habías tenido contacto con la barita fue como acercarte a un botón y presionarlo, pero con la espada es diferente, no sabes dónde está el botón, como se ve o si es seguro a tu alrededor –

- Ósea que… -

- Solo te queda seguir meditando y no separarte de ella, deja que la magia que tiene te impregne, y con el tiempo el camino será más claro –

- Gracias Moon, todo tiene más sentido. Qué bueno tener a alguien buena con la magia, que es fácil de entender y que no me pide pudin –

- Jajaja, Glossaryck es así, pero siempre es de ayuda –

- "Suspiro" Bueno, he estado aquí sentado por más de dos horas – Dijo, mientras se levantaba – ¿Necesita algo de ayuda? –

- Por desgracia siempre me sirve un poco de ayuda – Hablo, con una pequeña sonrisa – Ha sido difícil mantener el ritmo sin ti –

Vaya que la estaba haciendo dependiente de él, pues ahora gracias a él tenía más tiempo libre, pues terminaba más del doble de rápido, además tenerlo cerca le levantaba el ánimo.

Sin perder tiempo ambos tomaron rumbo a la oficina de Moon, la cual para variar no tenía mucho papeleo que hacer.

- No deberíamos demorar demasiado – Hablo, Moon, mientras tomaba asiento.

Cuando estaban solos siempre aparecía la misma sensación, aquella que ambos intentaban suprimir. Los dos sabían que no era posible, que un paso en falso y todo terminaría muy mal.

Pero esos días lentamente comenzaban a escalar hacia el peligro.

Burlándose del límite que ellos mismos pusieron.

Era normal, el amor que sentían el uno al otro era demasiado para mantenerlo a raya, y más cuando pasaban casi todo el día juntos.

Ambos parecían adolecentes haciendo algo malo.

Aunque solo uno era adolecente.

Y si estaban haciendo algo malo.

Marco se sentó junto a Moon, tomo un pequeño montón de papeles y comenzó a leerlos. Lo de siempre.

Peticiones, reportes de los muchos guardias del reino, nada nuevo.

Mientras leía atentamente el documento Marco desliz ágilmente su mano por debajo del escritorio y sujetó con firmeza el indefenso muslo de Moon, la cual dio un pequeño salto al sentir su firme agarre.

El corazón de Moon comenzó a latir cada vez más fuerte, mientras sentía como la mano de Marco acariciaba pícaramente su muslo, deleitándose con su tacto.

Se había prometido que no lo dejaría pasar de ese punto, no importaba que tan bien se sentía la mano de Marco.

Aunque en el fondo sabía que era cuestión de tiempo para que se lo permitiera.

A pesar de que lo habían prometido, aquella promesa duro casi un mes antes de que comenzaran con tomarse de la mano bajo la mesa, abrazos rápidos y ahora cosas más osadas.

El pensar que cosa seria lo siguiente la volvía loca.

- "Suspiro" Marco~~ - Su voz era tan débil que difícilmente su compañero la escucho.

Pero sabía que decía y que significaba. Aunque él tampoco debía pasar más allá de ese punto, jugar un poco con ella y ver como se mordía el labio con desesperación le daba una extraña satisfacción.

Era un hombre después de todo.

Estaba cerca de la mujer que amaba.

Moon quería tocarlo, sabía que Marco estaba duro ahora mismo, pero eso sería sin duda demasiado.

Solo podía clavar su mirada en aquel aburrido papel y dejar que el placer la dominara.

- Qu-Que cruel~ - Hablo en voz baja.

La sensación de ser tocada; aunque fuera solo su pierna, se sentía mejor de lo que esperaba. Pero por desgracia tenía que pararlo.

Moon colocó su mano sobre la de Marco, quería alejarla, pero se sentía tan bien.

- Pa-Para… -

No quería.

Con picardía Marco comenzó a escalar lentamente por su pierna, acercándose cada vez más.

- Ma-Mar-Nhhg – Ya no podía más.

Moon se llevó la mano a la boca, cuidando que ningún sonido se escapara de ella, pero la mano de Marco se sentía tan bien.

Antes de llegar a su destino Marco alejo rápidamente su mano. Había faltado poco.

Moon le dedico una mirada molesta antes de seguir con su trabajo, se estaba haciendo costumbre que Marco la provocara de esa manera.

..

.

Al fin había caído la noche y la familia Butterfly se había retirado a sus alcobas a descansar, pues mañana sería otro día lleno de cosas por hacer, o al menos ese era su caso.

Aunque estos días su mente había estado divagando más de lo normal, haciéndole difícil conciliar el sueño, ese pensamiento era un debate moral.

La mirada de Moon se cruzó con el descuidado rostro de su esposo, el cual dormía junto a ella, como lo había hecho desde hace años.

Con forme pasó el tiempo aquel hombre había pasado de ser alguien amable que la apoyaba en todo lo que podía a un hombre descuidado que apenas y le prestaba atención, un hombre que no la escuchaba, que no la apoyaba en nada. Pero a pesar de todo se sentía mal.

Aunque se habían prometido no cruzar aquella línea, no quitaba el hecho de que le estaba siendo infiel. Y a pesar de todo no se lo merecía.

¿Pero podía solo separarse de él?, en definitiva no era tan fácil como solo llegar y decirle que ya no lo amaba, que había alguien que la había vuelto a hacer sentir especial, y no solo por la emoción de tener una aventura.

A pesar de la edad que tenía su cuerpo, Marco tenía la madurez y la inteligencia de un adulto, y por primera vez luego de mucho tiempo sentía que alguien la apoyaba, sentía que podía apoyarse en su hombro, y que aquel chico no la dejaría caer.

Un pesado suspiro se escapó de su boca, ¿Debía hablar seriamente con él y decirle que parara?, era lo mejor. Era lo más sensato.

No podía.

Su corazón le gritaba que no cuando aquel hecho pasaba por su mente. Lento pero constante un cariño hacia Marco había crecido. Había dejado que la invadiera.

- Marco… - Susurro.

..

.

Era algo tarde en el cuarto de Marco, el cual miraba por la ventana de su balcón, sumido en sus pensamientos. Uno en específico.

Moon.

Era algo inevitable, pues su corazón la estaba dejando entrar cada vez más.

Se estaba olvidando de Star.

Cuando estaba con ella, a pesar de ser su madre, era el único momento donde solo pensaba en ella. Sin duda se estaba enamorando cada vez más, y aunque era correspondido, aun se sentía mal.

No le agradaba la idea de tener que ocultar lo que sentía. De estar traicionando la confianza de River. Pero no podía hacer nada.

En verdad la quería.

Solo pensar en que podían ser descubiertos le aterraba, más haya de la posibilidad de ser expulsado, las consecuencias para Moon era lo que le aterraba.

No quería arruinarle la vida.

Pero la seguía queriendo.

Marco soltó un fuerte suspiro, cargado de frustración.

A pesar de tener 30 años…

Porque tiene que ser tan complicado…

Eso se ganaba por pasar 15 años con el único objetivo de apagar una ridícula cantidad de velas.

Eso se ganaba por enamorarse de una mujer casada.

Eso se ganaba por enamorarse de la madre de su casi ex-amor.

Por lo menos concentrarse en su meditación evitaba pasar más tiempo con ella.

Lo alejaba de la tentación.

Aunque la tentación no se iba.

..

.

Tiempo después

Comedor del castillo.

Las semanas habían pasado más rápido de lo que Marco esperaba, todo gracias a su entrenamiento para conectarse con su espada y la ayuda que le brindaba a Moon y Star.

Debía admitir que lo usaba como excusa para alejarse un poco de ella, pero cuando aparecía frente a él, a pedirle ayuda, no podía solo decirle que no.

Al menos ahora lo máximo que hacía era tomarla de la mano.

- Hija espero que no te moleste que me lleve a Marco por unas horas – Hablo Moon, mientras comía con suma tranquilidad.

Oh… Es verdad…

Ayer le había comentado que tenía una reunión con la alta comision por algunos asuntos que parecían relacionados con Mewni y aunque pensó en llevar a River, en el fondo sabía que no ayudaría demasiado.

Además, Marco había demostrado ser muy listo y responsable, tal vez tenerlo ahí le ayudaba. Aunque con su sola presencia le hacía sentir tranquila.

- Claro, puedes llevarte a Ma-¡Llevarte a Marco! –

Estaba tan concentrada en devorar su desayuno que no había prestado atención.

- No puedes solo llevarte a mi escudero mamá… ¿qué tal si lo necesito? –

- ¿Star, cuantas veces has necesitado a Marco en las últimas semanas? –

- ¿Mu-Muchas…? – Su voz decía claramente que no estaba segura.

- ¿Marco? – Sus ojos se encontraron con la curiosa mirada del humano.

- Unas… ¿2?... Tal vez 3 –

No era raro para el entrenar en el cuarto de Star, para charlar un poco con ella, pero realmente no la ayudaba mucho.

- ¡Fueron más! –

- Suerte que Marco está ocupado meditando con su espada, porque si no mucho no podría hacer –

Es verdad…

- Además será por unas horas –

- Mmm… - Star inflo las mejillas – Has estado pasando mucho tiempo con mamá – Su voz fue tan baja que difícilmente la escucharon.

Pero aun así las palabras de Star llegaron a los oídos de ambos, provocándoles una mirada de asombro.

Ambos se miraron a los ojos por un segundo, después voltearon con rapidez hacia River, el cual, por suerte estaba concentrado en devorar la comida de su plato.

- ¡Bien!... Pero Marco es mío mamá – Alego.

- … -

Moon miro a Marco.

No…

Tenía una idea de lo que Moon podía decir.

- Hija, que yo sepa Tom es tu novio, no Marco – Su tranquila voz retumbo en los oídos de Star – Además Marco puede fácilmente ser escudero de ambas –

- "Cof-Cof" ¿Ma-Mamá? – La sorpresa en el rostro de Star era notable.

Lo había dicho, sin siquiera dudar.

El sonrojado rostro de Star era muy claro.

- Solo es una sugerencia –

Aunque Marco se podía considerar escudero de Moon desde que ella se lo dijo aquella noche.

- En cualquier caso – Volvió a hablar Moon – No creo que tardemos demasiado –

Y ese había sido toda la plática madre e hija que habían tenido durante el desayuno.

..

.

- "Suspiro" En serio tenías que decirlo Moon… - Habló Marco, mentalmente agotado.

- Debo admitir que mis palabras no fueron… Las apropiadas – Dijo, con una pequeña sonrisa – Pero la reunión podría alargarse, además estoy segura que no te iba a pedir nada –

- Es probable… -

Pero…

Estaba levantando aún más sospechas en Star de lo que le gustaría.

Lo menos que quería era que Star descubriera que entre él y su madre había algo.

- Nos solemos reunir una vez cada 5 meses para discutir las novedades en el multiverso y sus cambios, así como las amenazas –

- ¿Pero está bien que escuche una conversación tan importante? –

- No te preocupes, yo quiero que estés ahí, eso debe ser suficiente –

- Y por cierto, ¿cuánto más tendremos que bajar? – Dijo, notando que llevaban un rato bajando escaleras.

- No debe faltar mucho, no te preocupes –

Aunque Moon se lo dijera, no podía evitar sentirse totalmente fuera de lugar en esa conversación, ¿Qué tal si decía o hacia algo fuera de lugar?, ¿Cómo debería comportarse ante esa situación?

- "Suspiro" –

No tenía caso preocuparse por eso en ese punto, solo actuaria lo mejor posible he intentaría ayudar.

Y por fin, luego de bajar una gran cantidad de escaleras, habían llegado a una habitación, protegida por bastantes escudos mágicos que evitaban que la información que pasaba por esas paredes se filtraba.

Sentados en sus respectivas sillas estaban toda la alta comisión, esperando pacientemente a la reina de Mewni.

Al fin llega rei-que hace Marco aquí – Hablo Hekapoo, confundida por ver al joven humano junto a la reina.

- Yo le pedí que viniera – Hablo Moon – pensé que sería de ayuda, además posee algo del cual Glossaryck desconoce –

Moon sabía que, al mencionar la misteriosa espada de Marco, su curiosidad por ella aumentaría.

- Y que es ese "algo" que tiene el joven humano – Dijo Omnitraxus, sumamente curioso.

- Esta rara espada – Hablo Marco, sacando la espada de su cinturón.

Al instante todos miraron aquella extraña espada con curiosidad, concluyendo algo al instante.

- Nunca la había visto antes – Menciono Omnitraxus.

- Y al parecer, Glossaryck sabe poco de ella –

- Si hasta Glossaryck desconoce su origen, ¡Es algo que un humano no debería portar! – Grito Rhombulos, corriendo para quitársela.

Justo cuando la tomo con una de sus serpientes, la espada cayó al suelo al instante.

- También parece que solo Marco puede alzarla –

- ¡Imposible! –

Pero aquella espada no se movió.

- ¿Nadie? – Hablo Hekapoo, mientras se acercaba a intentar levantarla, con el mismo resultado.

Aquella espada que Marco sostenía con tanta facilidad no se movía ni un centímetro.

- También intenté conectarme con ella, pero mi magia no llega a ella, solo Marco ha podido conectarse, pero por cortos periodos de tiempo –

- Pero para conectarse a un objeto mágico debes poder manejar la magia de tu cuerpo –

- Exacto Omnitraxus, gracias a que Marco ha tenido contacto con la barita, puede manejar la minúscula cantidad de magia que poseen los humanos, pero como supondrás, no sabe manejarla, y es tan poca que tarda hasta una hora para poder hacer un enlace –

- Genial, un misterio más del que preocuparse – Dijo, Rhombulos, mientras se volvía a sentar, junto con los demás.

- Bueno, ¿comenzamos? –

..

.

Dos horas más tarde.

- Y como siempre el tema importante al final – Hablo Omnitraxus – Algo ha entrado a tu dimensión Reina Moon –

- ¿Entró?, ¿Qué cosa? –

- Eso es lo más misterioso, es un ser vivo que no es de ningún otro universo –

- Espera, entonces, ¿Apareció de la nada? –

- Sí Hekapoo, eso es lo que me preocupa aún más, se supone que mi razón de vivir es vigilar el universo, es imposible que haya algo que no conozca –

- El único que podría saber es Glossaryck –

- Oh, eso, Probablemente viene de otro sector - Hablo el pequeño ser, flotando tranquilamente.

- ¿Cuánto llevas aquí Glossarysk? -

- "Suspiro" Marco, Marco, Marco, yo estoy en todas partes… E –

Aquellas palabras preocuparon tanto a Marco como a Moon.

- ¿A qué te refieres con otro sector? – Cuestiono Hekapoo.

- Oh, lo que escucharon, el universo es infinito, es imposible que yo pueda saber todo, y es imposible que alguien pueda ver todo, o que alguien pueda viajar a cualquier lugar, así que está dividido por una enorme cantidad de sectores, cada uno tiene a un diferente Glossaryck y ese a su propia alta comisión –

- … -

- Adivino – Hablo Marco – Nunca lo mencionaste porque nadie te pregunto –

- Exacto. Si alguna Butterfly o alguno de la comisión me lo hubiese preguntado lo hubiese dicho, digo, no es un secreto –

- Entonces no sabes quién es, oh que hace aquí porque no es de este sector –

- Exacto Marco, hoy estas más listo que de costumbre –

- Entonces que hacemos – Hablo Moon.

- … Que tal… ¿Rezar? –

- ¡Glossarysk! –

- Si nadie sabe quién es, que tan fuerte es o que objetivo tiene… mucho no se puede hacer – Menciono Marco – Hasta donde sabemos, podría ser un Toffee aún más poderoso –

- ¡No podemos quedarnos sin hacer nada! – Grito Rhombulos.

- Es verdad, ha estado rondando por cada pueblo de Mewni, siguiendo un desordenado patrón que lo lleva al castillo – Hablo Omnitaxus – Además, al no conocerlo me es difícil seguirle la pista –

- Por ahora, si hay alguna novedad sobre aquella criatura, infórmanos de inmediato –

..

.

- … -

El cuarto de Marco estaba en completo silencio, solo la ligera brisa era lo único que lo acompañaba en su solitaria meditación.

Apenas ayer había acompañado a Moon en aquella reunión, y luego de escuchar de aquel inusual invitado, decidió dedicarle más tiempo al entrenamiento, pues sabía que podía ser de utilidad si como mínimo podía activar aquella espada.

Pero era difícil.

Sentía que le faltaba algo para alcanzar aquel interruptor.

Marco abrió los ojos y bajo la espada de su regazo, con algo de sudor en su rostro y una agitada respiración. El solo conectarse a la espada era difícil, aunque cada día tardaba menos en conectarse, aun no lograba saber cómo terminar de conectarse.

¿Qué había pensado cuando se conectó con la barita de Star? ¿Qué había sentido?, tal vez saber aquellas respuestas le ayudarían a conectarse de una mejor manera.

Una vez más

Por ahora se concentraría en reducir el tiempo que tardaba en conectarse, familiarizarse con aquella sensación de vacio.

- ¡Marco! – Irrumpió ruidosamente Star.

- ¡Wow Star!... ¿Qué sucede? –

- Tom y los demás nos acaban de invitar a un picnic, ¿Qué dices? - Hablo Star, con una alegre sonrisa.

- No lo sé Star. Ahora estoy muy ocupado –

Marco no le había mencionado nada sobre aquella reunión, entre otras cosas, no quería preocuparla con el asunto del intruso hasta que supieran que planeaba aquel sujeto.

Ahora más que nunca tenía que averiguar cómo activar la espada.

- ¡Oh vamos Marco! Solo haces dos cosas en todo el día, o estar sentado frente a esa cosa por horas o ayudar a mamá –

- Ambas son importantes –

- ¿Cuándo habrá momento de divertirse? –

Cuando dejen de aparecer sujetos con motivos misteriosos

- … Cuando todo se tranquilice… Tal vez –

- ¡Oh vamos Marco!, todo lo que haces es estar con mamá y prestarle atención a esa estúpida espada. Ambos sabemos que todas estas horas son inútiles –

- ¿Porque Star? – Se levantó al fin, con una mirada firme – ¿Porque soy humano?, ¿Porque soy débil? ¿Porque una piedra posee más magia que yo?, ¿Crees que no lo he notado Star? Como me miras cada vez que sugería acompañarte en una aventura que parecía complicado, con esos ojos de "Es demasiado para ti" –

- Marco… Sabes que eso… -

- Solo me llamas para hacer de escudero cuando también esta Tom o Kelly –

- E-Eso no es verdad –

- Pero que esperas de un torpe y débil chico humano, ¿que logre conectarse con un objeto mágico?, no, porque nunca lo has creído posible, a diferencia de tu madre que no ha parado de darme consejos de cómo manejar mejor la poca magia que poseo, como dirigirla mejor y como evitar la fatiga por esfuerzo. ¡Al menos alguien si está creyendo en este tonto y débil humano! –

- Marco… No eres débil… -

- No me mientas a la cara Star. ¿Por qué crees que he insistido tanto en que te acompañe Tom?, porque estoy consciente que en una pelea es de más ayuda, él es feliz por pasar tiempo con su novia y tu estas tranquila porque el débil humano está a salvo –

- ¡Deja de llamarte débil que no lo eres! –

- Estábamos tan bien en las ruinas donde estaba esta espada hasta que Tom y los demás se separaron de nosotros, ¡Dios Star casi morimos! Si no fuera porque tenía mis tijeras no hubiéramos salido de esa… Pero si hubieras estado con Tom… -

Una mescla de tristeza y arrepentimiento se formó en el rostro de Star.

- Sé que soy débil, tonto he inmaduro para tener 30, pero no me trates como alguien que no va a dejar de ser débil –

- No eres débil Marco… Me ayudaste mucho tiempo a vencer a los sirvientes de Ludo… -

- Por dios Star, me he enfrentado con estudiantes de karate más fuertes que ellos. Pero ambos sabemos que los monstruos de haya afuera no son tan tontos como los de Ludo –

- … -

- Soy un humano que quiere ponerse a la altura de una familia que le falta poco para moldear la realidad a su gusto, ¿Qué expectativas tenías de mí? –

- … Marco… -

- Pues había alguien que si tiene altas expectativas, alguien que no para de ver que tan bueno me he vuelto, que aplaude cuando paso de tardar una hora en conectarme a 40 minutos, y de 40 a 25, aunque aún no pueda activarla… pero ella sabe que solo es cuestión de tiempo… Pero tu aún me vez como un simple humano… -

La mirada de Star se clavó en el suelo, incapaz de decir o hacer algo para cambiar la forma de pensar de Marco. ¿Acaso en verdad pensaba esas cosas de Marco?

- … -

Quería repetirle que estaba equivocado, que jamás pensaría esas cosas de su amigo.

Pero sería mentira.

Sin nada más que decir Marco se volvió a sentar en el suelo y tomo la espada, pues su prioridad era activarla y acortar el tiempo de enlace en el proceso.

Lentamente Star se retiró del cuarto de Marco, no sin antes dedicarle una fugaz mirada al humano sentado en el suelo.

- … -

Al final Star salió del cuarto y se dirigió a su habitación. En un segundo la tristeza y el arrepentimiento la habían invadido, provocando un hueco en el estómago y unas ganas de llorar.

Marco la había apoyado desde que había ido a la tierra. La había salvado muchas veces y la había acogido en su casa, a pesar de ser una extraña.

La había salvado de morir durante sus viajes nocturnos he incluso había usado su barita para saber si estaba bien.

Y a pesar de todo eso ella no podía confiar en él durante un momento tan importante.

No había confiado en él.

- … "Snif"… -

Una mescla de tristeza, arrepentimiento he impotencia se deslizo por sus mejillas, sin poder detenerlas.

Era una horrible amiga.

..

.

Las horas habían pasado y al final el joven Marco había decidido tomar un descanso. Había estado sentado en el mismo lugar por horas y estaba cansado y entumido. Caminar un poco le ayudaría, además no había visto a Moon en todo el día, debía estar ocupada.

Quizás pueda ayudarla un poco

Además, sentía que cada vez era más cercano a aquel misterioso objeto, y el hecho de pensar que podría activarlo en poco tiempo lo emocionaba.

- … -

Un fuerte escalofrió recorrió su espina dorsal, como si el más frio viento hubiese recorrido su cuerpo.

Marco se detuvo en seco, petrificado por un momento mientras una imagen pasó por su mente.

Moon…

Marco apretó los dientes y salió corriendo, algo andaba muy mal, de alguna manera podía sentirlo. Moon estaba en peligro.

Pero no sabía dónde estaba.

Piensa…

Estar asustado en un momento como ese no le ayudaría en nada.

Su alcoba, su oficina, la sala del trono…

Esos eran los lugares principales que Moon rondaba.

El cuarto de Star… Tal vez…

Poco probable, pero la opción ahí estaba.

Sin perder tiempo Marco sacó sus tijeras, por ahora moverse entre habitaciones rápidamente era la prioridad, si no la encontraba solo le quedaba buscar a ciegas.

Su cuarto.

No

Su oficina.

No

Cuarto de Star.

Ni Star ni Moon.

Comedor.

No

La sala del trono no estaba lejos del comedor, podría ir corriendo y con suerte encontrarla de paso.

Si la suerte le sonreía.

Sin perder tiempo salió corriendo, solo tenía que ver su silueta, solo eso necesitaba para sentirse tranquilo, aquella hermosa figura que le encantaba.

En poco tiempo pudo divisar las puertas del enorme salón, algo extraño, pues según él, solo las cerraban durante la noche.

Tal vez estaba en una reunión

Le hubiera dicho en algunas de sus charlas

¿Visita sorpresa?

Entre más se acercaba aquella sensación aumentaba.

Imposible

En definitiva, algo estaba pasando detrás de aquellas puertas.

Sin temor Marco abrió ambas puertas de un golpe y entró, solo quería ver aquella elegante figura una vez más, solo bastaba con ver aquella delicada sonrisa para quedar tranquilo.

Ojalá hubiese sido así.

- ¿Donde? – Pronuncio una fría voz.

- Nngg… ¿Que gano… diciéndote? –

Frente a Marco había una escena que le heló la sangre al instante. Con verlo una vez sabía que ese sujeto estaba a otro nivel.

Alto, fornido, de apariencia humanoide. Portaba un harapiento intento de abrigo que cubría su cuerpo y una máscara sucia y gastada cubría su rostro.

Con su mano izquierda sostenía una figura femenina, la cual le resultaba familiar.

Tenía el mismo atuendo que Moon, al igual que su mismo color de pelo, pero era diferente, era más pequeña y su rostro se veía más… joven.

Era ella.

Los rosados rombos que adornaban su rostro no podían pertenecer a otra persona.

- … -

¿Cuándo había comenzado a correr?... ¿Cuándo había sacado su espada?

No estaba seguro.

No era importante.

Tenía que ayudar a Moon como diera lugar.

Por un segundo sus ojos se cruzaron con la fría mirada de aquel sujeto, y una silenciosa voz llego a sus oídos.

- Que descuido… -

Aquel sujeto levanto su mano libre y la apunto a Marco, con suma tranquilidad.

- … -

En un segundo el cuerpo de Marco salió disparado hacia la puerta de la sala del trono.

A pesar de estar abierta su cuerpo chocó con un muro grisáceo, el cual, en un segundo cubrió todo el salón.

Su mente se nubló.

Su cuerpo se deslizó de aquel misterioso muro y sus pies tocaron el suelo, a pesar de eso sus piernas perdieron fuerza al instante y calló arrodillado.

- … -

Algo húmedo recorría su estómago y bajaba por sus piernas.

- … -

Su boca sabia a cobre.

- "Cof" –

Sangre salió expulsada por su boca, casi como vómito.

El piso estaba mojado.

La temblorosa mirada de Marco recorrió su cuerpo, hasta notar algo.

Le faltaba más de la mitad de su estómago.

Había desaparecido.

Un indescriptible dolor recorrió su cuerpo sin piedad alguna.

No podía gritar.

Un fuerte nudo se había formado en su garganta.

Le era incluso difícil respirar.

- … -

Inevitablemente sus pocas fuerzas abandonaron su cuerpo, cayendo al pequeño charco de su propia sangre que se había formado.

- … -

Todo había sido inútil.

- "Cof" –

Más sangre salió de su boca

Al final era solo un humano rodeado de dioses.

Su vista cada vez estaba más nublada y le era difícil escuchar lo que ocurría a su alrededor.

Normal, tenía un agujero en el estómago.

Dolía como el infierno.

- … -

Quería verla, al menos una vez.

Con gran pesadez levanto un poco la cabeza, quería ver aquellos ojos por última vez, solo por un momento.

Aunque borroso, ahí estaba Moon, con su nula vista no sabía si la estaba viendo o no, pero estaba ahí, siendo ahorcada por aquel sujeto.

No podía ver sus ojos llenos de terror, mirando como la vida de Marco se escapaba de él.

No el…

Primero River, pero no Marco, no soportaría que le arrebataran a alguien más.

- E-El no… Es un Butterfly – Las lágrimas corrían por su rostro.

- Lo sé –

- … -

No

No podía, todo su ser se negaba abandonar a Moon.

Aun así, moriría.

No quería hacerlo agonizando en el suelo.

Marco apretó los puños, aguantando el dolor que invadía su cuerpo, coloco ambas manos en el suelo he intentó levantarse.

No tardaría en morir desangrado.

Poco le importaba.

- Nnnnggg –

Su mente estaba muy nublada, todo le daba vueltas y apenas podía ver.

Pero todavía le quedaban fuerzas, aunque pocas, eran suficientes.

La espada tembló.

Al final no había sabido como activarla.

- … -

Con o sin ella salvaría a Moon.

- … -

Su mente se puso en blanco.

Un ligero sonido retumbo en su mente.

"Clic"

- … -

Un fuerte estruendo retumbo por todo el lugar, un cuerpo había salido disparado hacía un costado de la sala.

Lentamente recupero su vista y sus sentidos volvieron a la normalidad.

- … -

Seguía en la sala del trono, pero no en el mismo lugar, en su mano derecha estaba aquella espada blanca, solo que ahora tenía un largo filo, tan blanco como la nada misma.

Aquel sujeto estaba del otro lado del cuarto, cubriéndose con ambos brazos, los cuales estaban ligeramente cortados.

La ropa le apretaba.

¿Soy más alto?

Aunque no tanto como su versión de 30, lo podía notar. Y más importante.

Se sentía mucho mejor, su cuerpo había dejado de doler. Se sentía con más energía.

La mente de Moon estaba en blanco.

Le habían quitado tanta magia que apenas y podía procesar lo que acababa de pasar.

Estaba por desmayarse.

- ¿Ma-Marco?... –

Su cerebro no pudo más y colapsó, mientras todo su alrededor se difuminaba.

..

.