Fuego extinto.

Capítulo 4.

"Clank"

"Clank, clank"

¿Cómo había terminado de esa forma?

Golpe, golpe, bloqueo, golpe, bloqueo, bloqueo.

La velocidad con la que aquel sujeto se movía era sin duda sobrehumana, incluso para los estándares de aquel misterioso universo.

Por eso había vencido a Moon y matado a River.

Ni siquiera sus 30 años de experiencia en artes marciales ni sus más de 10 años de entrenamiento con la espada le eran suficientes para atravesar la impecable defensa de aquel sujeto.

Bloqueo, bloqueo…

Sus ataques eran brutales.

Un ligero ardor apareció en su brazo izquierdo y una sensación húmeda se deslizo por él, había atravesado su defensa, por suerte había evitado que le diera en su pulmón. Como parecía era su intención.

Marco apretó la espada con más fuerza.

No es suficiente

Con cada golpe aquel tipo iba más y más rápido, sus ataques eran más contundentes. Por suerte los suyos también.

¿De dónde venía todo ese poder?

Toda esa energía.

"Clank, clank"

A pesar de que solo se cubría con sus manos desnudas, el sonido de la piel de ese tipo al contacto con su espada producía un sonido metálico, como si estuviera hecho de metal.

- … -

Golpe, golpe, golpe, golpe

Sus músculos estaban increíblemente tensos, tanto que apenas y podía abrir la boca.

Su rostro estaba atrapado en una perpetua expresión de seriedad.

Los instintos de Marco se dispararon.

Con rapidez Marco se colocó en una pose de defensa, tomando la hoja de su espada por la parte plana.

Todo su cuerpo retumbó al sentir el brutal golpe. Tal fue el impacto que lo mandó unos metros hacia atrás.

Al fin un poco de espacio.

Marco se colocó en pose de ataque, colocando ambas manos en la empuñadura de su espada.

Cuando estaba quieto podía sentir como la energía fluía por su cuerpo. Era como cargar energía en un videojuego.

- Estás del lado equivocado… - Dijo, en voz baja.

No entendía lo que quería decir, tampoco podía responderle, ya que no podía mover la boca.

- Te usan –

¿Lado… Usar?

¿De qué estaba hablando?

No parecía el momento de pensar en eso.

Si pasaba por él, Moon y Star podían considerarse muertas, y era algo que no podía permitir.

Ahora que tenía los medios para hacerlo, protegería a las personas que quería.

Protegería a Moon.

Marco colocó toda su fuerza en sus piernas y arremetió contra aquel sujeto.

No dejaría que volvieran a tocar a Moon de esa manera.

No quería volver a ver aquellos ojos llenos de miedo.

Usando cada gramo de fuerza Marco le dio un fuerte golpe al enmascarado. Si no podía encontrar una apertura solo le quedaba romper su defensa.

A pesar de haberse cubierto del golpe, el sujeto salió disparado hacia el otro lado de la sala, chocando con la barrera que la cubría.

En un segundo Marco estaba frente a el, sosteniendo su espada con furia.

"Zas"

El sujeto salto hacia un lado, evitando ser partido por la mitad, aunque no pudo evitar recibir una profunda herida en el estómago.

- "Fuuu" – Marco exhalo un espeso vapor de su boca.

Su cuerpo ardía por dentro. Tal vez estaba usando demasiada de esa energía.

Aun así, parecía no ser suficiente.

Más

Marco miro otra vez a su enemigo y volvió a colocarse en una pose de ataque. Tenía que reunir más energía, toda la posible.

- … Bien… -

El sujeto rompió su postura y se paró derecho, relajando todo su cuerpo.

A pesar de ver su cuerpo lleno de aperturas, la energía que emanaba le decía otra cosa.

El cuerpo de Marco lentamente comenzó a crecer, mientras la energía llenaba su cuerpo.

Su cuerpo ardía.

Más…

Sus pantalones se desgarraron aún más, incapaces de resistir el crecimiento de su cuerpo.

Tenía que acabar con ese sujeto de un golpe.

En un segundo el sujeto desapareció de su vista, dejando una pequeña estela de polvo a su paso.

- … –

Todo a su alrededor se detuvo.

Más…

El cuerpo de aquel tipo se movía a una velocidad abrumadora, pero lo más abrumador era poder percibirlo, poder ver como aquellas manos ligeramente ensangrentadas se acercaban a él.

Unas incompletas lunas doradas se pintaron en sus mejillas.

- … -

En menos de un segundo todo había acabado.

- … -

Una profunda herida iniciaba en su clavícula y subía hacia su mejilla, dejando un rastro de sangre que descendía por su pecho.

- … -

La sangre resbalaba por el abdomen del sujeto y caía hacia el suelo, dejando una mancha de sangre que se hacía cada vez más grande.

Aún no está muerto.

Marco se dio la vuelta y sin pensar dio otro implacable corte, dividiéndolo a la mitad.

Lentamente el sujeto se giró a verlo. Una enorme mancha de sangre manchaba la harapienta ropa de aquel sujeto.

A pesar de haber sido dividido por la mitad, su cuerpo en lugar de salpicar sangre, se comenzó a desvanecer, como si se tratara de una ilusión.

- Que… Descuido… - Pronuncio, con una voz apagada – Elegiste… Proteger a un linaje que… desconoces – Pronuncio, con una voz cargada de rencor – Marco… Diaz… -

Y de la misma misteriosa forma que llego, se había esfumado. Aquella extraña presencia había desaparecido.

A pesar de ser su enemigo, su aura no era oscura ni pesada. Era muy melancólica.

- … -

El rostro de Marco giró ligeramente para poder encontrarse con el tranquilo rostro de Moon, tirada en el suelo de la sala del trono.

Estaba viva.

Ella…

- … -

… ¿Eh?…

En un segundo todo su mundo comenzó a dar vueltas. Su mente se volvió a nublar y un insoportable calor recorrió su cuerpo.

Su cuerpo cayo ruidosamente en el suelo.

Su cabeza le dolía demasiado.

No podía moverse.

La energía que llenaba su cuerpo se había esfumado.

Moon…

Su cerebro finalmente se apagó.

..

.

- Ajaja, ¿En serio? – Hablo una alegre Kelly.

- Fue una locura –

- Ajajaja – Rio Star – Bueno Tom, pero creo que tengo que irme –

- Oh, ¿en serio?, ¿no te sientes bien? –

- Oh, no, no es eso, es solo que, tengo algunas cosas que hacer… ya sabes… cosas maaagicas~~~ -

Era mentira.

En verdad se sentía mal por haber discutido con Marco.

Se sentía horrible por lo que le había hecho pensar. Lo había estado tratando como un chico frágil y débil, no había confiado en él, cuando Marco había hecho tantas cosas por ella.

Luego de despedirse cariñosamente de Tom, Star uso las tijeras de su madre y regresó al castillo.

Iría al cuarto de Marco y se disculparía con él. Si, eso era lo que haría.

Un portal se abrió en medio del pasillo del castillo, y Star emergió de el. Solo tenía que disculparse con él. Fácil.

Su corazón latía con fuerza al imaginar cómo reaccionaría Marco.

Espero que bien…

Tenía que ser una buena amiga.

Apoyarlo de la misma manera que lo había apoyado él.

Al pasar por una intersección un fuerte golpe la hizo caer al suelo.

Alguien había chocado con ella.

- Oh… Princesa Star, me alegra verla – Dijo el guardia, el cual sostenía un paquete con vendas – tal vez con su magia pueda ayudarnos –

- ¿Ayudarlos? – Cuestiono Star, mientras se frotaba la cabeza - ¿Qué sucede? ¿Para qué tantas vendas? –

En ese momento un par de guardias pasaron por un lado, cargando cubetas con agua, ambos se dirigían a una misma dirección.

Por un momento su pecho dolió.

No…

Star se levantó y salió corriendo hacía la enfermería del castillo, seguida por el guardia.

Debía ser mentira, era simplemente imposible. Eran las cosas que su mente no paraba de repetirse mientras más se acercaba a aquel cuarto.

Al llegar lo que vio le helo la sangre.

Era peor de lo que se imaginaba.

- ¡Mamá! – Corrió, con lágrimas en su rostro.

Se veía más pequeña y joven, pero sin duda era su madre. Aquella mujer que la crio y amaba.

- Pe-Pero que… -

Su voz fue interrumpida.

- ¡Trae más vendas! ¡Tú, trae más bolsas de sangre! – Una enfermera gritó, no muy lejos de ella.

- ¡Que alguien vaya por más agua fría! –

- ¡Tráeme un pañuelo frio! este chico parece una caldera – Susurro.

Su rostro lentamente miró hacia atrás.

Su corazón se detuvo al instante.

Pálido, rojo, inconsciente y con vendas ensangrentadas.

Casi podía ver el vapor saliendo de su cuerpo.

Era el perfecto resumen del chico frente a ella.

- …Ma-Marco… - Su vos se quebró.

No podía ser verdad, tenía que ser mentira, un mal sueño que su mente creaba para torturarla.

Si…

Era imposible que aquel chico frente a ella, moribundo he inconsciente fuera el Marco que conocía.

- Ya suturamos la herida, ¿Por qué sigue saliendo sangre? – Cuestionó una enfermera.

- ¡Marco! – No era un sueño - ¿Qu-Que le paso? ¿Qué les paso? –

- No lo sabemos princesa – Hablo un guardia – Ambos estaban tirados en la sala del trono, la reina estaba inconsciente y el joven Marco estaba en un peor estado –

- No pudimos entrara hasta unos minutos, pues había una barrera que cubria la sala – Habló otro guardia.

- Además de su padre solo encontramos sus ropas y un montículo de polvo… -

No es verdad…

Primero su madre, luego Marco, y ahora su padre.

Debía ser una cruel broma.

Por desgracia no lo era.

Star se acercó a la camilla de Marco y coloco su mano en su hombro.

- ¡Ah! – Al instante retiró la mano.

Su cuerpo estaba tan caliente que la quemaba con el simple tacto.

Por eso parecia que las toallas no surtían efecto.

Star sacó su barita y lanzó un hechizo a la cama, la cual se transformó en un bloque de hielo.

- ¿Porque Marco está tan caliente? –

- No sabemos siquiera como sigue vivo princesa, aunque hemos bajado su temperatura, se mantiene en 80° -

Los ojos de Star se abrieron con sorpresa al escuchar la ridícula temperatura que tenía su cuerpo.

- ¿Y la alta comisión? –

- Hace no mucho estuvieron aquí, se fueron a investigar una manera de bajar la temperatura del muchacho y la condición de su madre–

- ¿Ella está bien? –

- Ella permanece estable, además del extraño cambio de su cuerpo, solo esta exhausta, el problema es el joven Marco –

- … Marco… - Pronuncio Star, viendo al inconsciente y pálido humano.

..

.

Las horas rápidamente se habían vuelto días dentro del castillo, por suerte Star había sabido tranquilizar a su pueblo para que no sospecharan de que el rey estaba muerto y su reina inconsciente.

- … -

¿Cuánto había llorado esos días?, ¿Cuánto se había lamentado?

Si solo no le hubiera dicho eso a Marco, si se hubiera quedado en el castillo, tal vez hubiera podido evitar todo ese desastre.

No sabía qué hacer.

Solo podía quedarse junto a Marco y su madre y cuidarlos.

Por suerte Marco había dejado de sangrar y la profunda herida que unia su mejilla y su clavícula con una línea había comenzado a sanar, además habían logrado bajar a la mitad la temperatura corporal de Marco.

Aunque 40° seguía siendo malo.

Los ojos de Star no pudieron evitar mirar a Marco, el cual era visiblemente diferente.

Era mayor, no tanto como su versión de 30 años, pero lo era.

18… tal vez…

Su cuerpo había ganado masa muscular, aunque no se veía inflado como la última vez que lo vio mayor.

Su complexión no había cambiado mucho.

No podía evitar mirar con atención la enorme cicatriz que adornaba su estómago.

Era como si lo hubieran cortado por la mitad.

¿Qué demonios pasó?...

No lo sabía, porque no había estado ahí para proteger a nadie.

- … ¿Star? – Habló una débil voz, no muy lejos de ella.

Al voltear vio la cansada mirada de su madre, la cual la observaba con una cansada mirada.

- ¡Mamá! – Sin pensarlo Star se abalanzó a su madre – Estoy tan feliz que estés bien –

Como respuesta Moon la abrazó con suma ternura, mientras acariciaba su largo cabello, sin duda su hija debió estar muy preocupada.

Mientras la abrasaba sus cansados ojos se cruzaron con el inconsciente chico.

- ¡Marco! – Gritó de preocupación, al verlo tumbado en la camilla.

Las últimas imágenes antes de perder la consciencia volvieron a su mente.

- ¿Star, como esta Marco? –

- Muy mal mamá – Comenzó a contar – Según los guardias los encontraron tirados en la sala del trono, la sala estaba cubierta de sangre y Marco estaba tirado en el suelo, con una herida en su cuello y un charco de sangre. Además tenía una espantosa fiebre de más de 100° -

- ¡¿Qu-Que!? –

- Por suerte su temperatura bajo bastante, aunque tiene 40° -

- ¿Cuánto tiempo llevamos inconscientes? – Preguntó, al notar que afuera estaba oscuro.

- 10 días –

La sorpresa en su mirada no se hizo esperar. Pues no esperaba quedar inconsciente por tanto tiempo.

- Pero dime mamá, ¿qué te paso? ¿Qué le pasó a papá? –

- … -

River…

- Verás hija –

Diez días atrás.

Era un poco tarde en el castillo de Mewni, el sol, aunque aún seguía en el horizonte, no tardaría mucho para que se escondiera.

Moon venía de hablar con las sirvientas del comedor, habían estado hablando de la cena que servirían ese día. Al terminar decidió ir a la sala del trono, pues River solía estar a esa hora ahí y quería asegurarse que no estuviera haciendo nada raro.

Un escalofrió recorrió la espalda de Moon en un instante. Aquella sensación que había invadido su cuerpo era algo que no había sentido.

No era maligno, pero tampoco amigable.

Una sensación agridulce.

Mas agrio que dulce.

Moon apresuro el paso, pues aquella sensación venía de la sala del trono. Sin duda algo estaba pasando en ese lugar.

Al pasar por la enorme puerta encontró una escena que la sorprendió enormemente.

Un hombre desconocido estaba parado a varios metros lejos de ella, ahorcando la débil silueta de una persona que conocía perfectamente.

Era River, aunque una versión mucho más joven.

Parecía un niño.

Tenía un color muy pálido y una expresión de dolor y cansancio en su rostro, intentando liberarse del agarre de aquel sujeto, sin mucho éxito.

Moon sin decir nada extendió la mano y cargó una gran cantidad de energía magica, debía liberar a River de aquel mortal agarre.

Antes de poder lanzar su ataque los ojos bajo aquel gastada mascara se cruzaron con su mirada.

Un fugaz pensamiento recorrió su mente.

- ¡! –

Un fuerte golpe retumbó por la sala, mientras el cuerpo de Moon se deslizaba violentamente por el suelo, dejando profundas marcas en el.

Por instinto Moon había adoptado la forma mariposa y se había cubierto con sus seis brazos, los cuales presentaban quemaduras.

La onda de viento había sido suficiente para cerrar las enormes puertas al instante.

No tuvo tiempo de reaccionar, pues un fuerte puñetazo en la boca del estómago la obligó a caer al suelo, perdiendo al instante su transformación.

Moon giro su mirada hacia donde se suponía que estaba su esposo, solo para encontrar un montículo de polvo sobre su ropa.

La furiosa mirada de Moon se encontró con la fría mirada de aquel sujeto, la cual la sujetó del cuello y la alzó.

- … Mariposa… - Pronuncio.

La sangre de Moon se helo al escuchar aquella voz, cargada de tanto rencor.

- … ¿Dónde…? – Su voz era lenta y silenciosa – ¿Dónde lo esconden? –

-Nnngh… ¿Do-Donde? - Le era difícil respirar.

- No es suyo… - Su voz, aunque tranquila, tenía tintes de odio – No se lo merecen… Nunca fue suyo… -

Moon sujeto con fuerza el brazo de aquel sujeto, pues notó algo extraño en su cuerpo. Estaba perdiendo magia.

Pero era diferente a una simple extracción de magia, la cantidad de magia que podía albergar su cuerpo se reducía, además sentía que estaba perdiendo otra cosa. Algo más le era arrebatado.

Años de vida!

- Nnnggh! Suéltame –

El agarre de aquel sujeto aumento.

- Mariposas ladronas… Dime donde esta… - Repitió.

- ¿Que… demonios buscas? ¿Porque me acusas de ladrona? –

No entendía nada, no sabía quién era ese sujeto, que buscaba o porque le decía ladrona o que no se lo merecía, ni siquiera sabía cómo le estaba quitando cada vez más años de vida.

El agarre aumentó aún más.

- Psychí – Sus brillaron con más odio – Nunca fue suya –

Los ojos de Moon se abrieron con gran asombro al escuchar el objeto que aquel sujeto buscaba.

- … ¿Psychí?-Nnngh – Cada vez le era más difícil respirar.

Había tantas preguntas en su cabeza y la combinación de dolor y cansancio no le ayudaban en nada.

- ¿Donde? –

Otra vez aquella fría voz.

- Nnngg…. ¿Qué gano… Diciéndote? – Aunque no tenía idea a que se refería con eso, no garantizaba su seguridad.

Era obvio el odio que aquel ser le tenía.

Justo cuando pronunció eso la puerta de la sala se abrió de golpe y de ella apareció aquel joven humano.

La última persona que esperaba ver.

N-No…

Como pensó, sin perder tiempo Marco corrió a su rescate, con un rostro serio y decidido.

Por desgracia.

- Que descuido… -

Solo eso pronuncio.

En un segundo el cuerpo de Marco había salido disparado hacia la puerta, las cuales habían sido arrancadas por el fuerte golpe.

El cuerpo de Marco chocó con un muro semi-invisible el cual fue bañado por un rojo carmesí.

- … -

No podía ser verdad.

Debía ser mentira.

Su cuerpo se deslizó con lentitud hasta tocar el suelo. Al instante cayo arrodillado, con una mirada confundida.

El dolor se pintó en su rostro y silenciosamente cayó al suelo.

No había tenido tiempo de procesar lo de River, y ahora Marco.

Debía ser una pesadilla.

- E-El no… Es un Butterfly –

Sin poder evitarlo las lágrimas comenzaron a manchar su rostro, mientras una amarga expresión se pintaba en ella.

Cada vez tenía menos fuerzas para luchar y lentamente su mente comenzaba a ponerse en blanco.

Estaba por desmayarse.

- Nnng… - El agarre aumentó.

Moon cerró los ojos con fuerza, incapaz de hacer algo para derrotar al sujeto frente a ella, o siquiera salir con vida.

Era el fin.

Moon se resignó, incapaz de encontrar la motivación para seguir luchando, lo único que le quedaba era su hija y aunque sabía que no estaba en el castillo, sabía que, con ese sujeto rondando no estaría segura.

Solo esperaba que al menos Star sobreviviera.

Un gran estruendo retumbó en sus oídos, al mismo tiempo que su cuerpo caía al suelo.

- "Cof cof" –

Con desesperación su cuerpo comenzó a tomar aire. Había sido liberada de su agarre.

Pe-pero…

Por un momento pensó en la alta comisión, hasta que miró al frente, solo para encontrar a una silueta conocida. Una que hizo que su corazón volviera a latir.

Físicamente era diferente, más alto y mayor, pero era él, aquel muchacho que la había cautivado.

- ¿Ma- marco? –Pronuncio débilmente.

No podía más, su cerebro se negaba a seguir encendido.

..

.

- Mis recuerdos terminan ahí – Pronuncio una cansada Moon.

- La sorpresa que pintaba el rostro de Star era clara, los objetivos de aquel ser que había herido a su madre, dejado inconsciente y moribundo a Marco y matado a su padre eran inciertos, solo tenían como pista aquellas palabras que pronuncio.

- ¿Pero qué demonios es eso de "Psychí"'? - Esa era la pregunta más importante.

- Oh, eso, probablemente hable de la barita – Hablo Glossaryck, con suma tranquilidad.

Las miradas de ambas Butterfly se encontraron con el tranquilo rostro de Glossaryck, sentado sobre la cabeza de Marco.

- Honestamente pensé que moriría – Dijo, dándole un pequeño golpe en la mejilla – Digo, es lo normal cuando pierdes todo el estómago –

- ¿Cómo sabes qué habla de la barita? – Cuestiono Star.

- ¿Sabes porque busca la barita? – Pregunto Moon.

- Honestamente… No, es un poco largo explicar lo que se sobre la barita y porque odia a las Butterfly –

- ¿Sabes porque atacaron a mamá? –

- Eso hasta tu puedes suponerlo, odia al linaje Butterfly – Comenzó a contar – Como ya le había contado a tu madre Star, el universo, al ser enorme está dividido por sectores, cada sector tiene un Glossaryck y todas esas cosas, y ese sujeto viene de uno de los muchos sectores –

- ¿Y porque quiere robar la barita? – Pregunto Moon.

- Bueno… No es robar – Dijo, frotándose la nuca – Porque no les pertenece –

Aquellas palabras sorprendieron enormemente a ambas, las cuales miraban con incredulidad al pequeño ser.

- Que lo hayan tenido por generaciones, no quiere decir que les pertenezca –

- ¿Entonces de quien es la barita? –

- Tampoco lo sé – Confeso – Miren, lo que tienen que saber acerca de ese sujeto, la barita y su linaje, es que ninguno es de este sector. Los primeros Butterfly lograron abrir una grieta y pasar de su sector a este, cargando con ustedes un joven libro de hechizos y la barita –

- Entonces… ¿nosotros la robamos? –

- Es probable, no lo sé con seguridad porque mi conexión con los otros Glossaryck es nula, por suerte cuando algo que no es de tu sector entra, parte de la información que tenga el otro Glossaryck me es proporcionada. Solo sé que tenían un conflicto con muchas razas, entre ellas la de ese sujeto, y que el Glossaryck de su sector era el guardián de la barita y el libro, al entrar esa misión me fue dada a mí, el Glossaryck de aquí –

- ¿Porque no dijiste eso cuando te preguntamos antes? –

- Porque me preguntaron si sabía algo de aquel sujeto, y no lo sé. Es probable que haya cruzado por innumerables sectores buscando donde los Butterfly terminaron, y al pasar por tantos la información que es compartida se perdió en el camino –

Por la expresión de Star era claro que le era difícil comprender todo lo que había dicho Glossaryck.

- Vamos Star, no es tan complicado. Tu linaje escapó de su tierra de origen y terminó aquí, llevándose con ellos la barita y el libro, ahora aquel tipo vino a recuperarlo, y de paso matarlas por lo que sea que le hayan hecho –

- ¿Y porque ese extraño nombre?, ¿Sabes qué significa? – Pregunto Moon.

- Oh, ¿eso?, significa alma, es porque toma una forma basándose en el alma de quien la tome. Sencillo –

- ¿Entonces qué podemos hacer? –

- No lo sé, viendo su pelea con Marco, dudo que puedan vencerlo, con suerte, si logran abrir una grieta para mandarlo a otro sector, pero lo dudo – Hablo con honestidad – Viendo el funcionamiento de la espada de Marco, es probable que él pueda, pero hasta eso tampoco está seguro –

- Espera, ¿sabes cómo funciona? – Cuestionó Star.

- Pude intuirlo con ver su pelea –

- … -

- … -

- … -

- ¿Y bien? –

- Oh, vamos, ¿También quieren oír eso? –

Era obvio que a Glossaryck no le gustaba dar explicaciones largas, pero era el único al que podían consultar.

- Solo dinos Glossaryck –

- "Suspiro" Bien. Al parecer, la espada de Marco y la barita son un poco diferentes – Comenzó a explicar – La barita usa dos fuentes de magia, una es la del mismo portador, y otra es la fuente principal de este sector, por eso Marco pudo usar la barita, a pesar de no tener magia, por otro lado la espada funciona de otra manera, por lo que pude ver, la espada absorbe la energía del exterior y la canaliza a través del cuerpo del usuario, por esa razón Marco pudo ahuyentar a alguien con tanta energía mágica, pero las consecuencias fueron claras –

- ¿Hablas de la fiebre? –

- Exacto Star, cuando un ser es expuesto a grandes cantidades de magia, y no puede controlarlas, este suele cambiar de apariencia, para fortalecer el cuerpo y que este no muera, un ejemplo es la forma mariposa, pero en cambio con Marco, su cuerpo recibió una cantidad enorme de magia al mismo tiempo, llevando su cuerpo al límite, y al perder la motivación, que era ahuyentar al extraño, este se rindió y terminó desmayándose, la fiebre es un efecto secundario que aparece en estos casos, la magnitud de la fiebre refleja la cantidad de magia que soportó su cuerpo –

- ¿Ósea que Marco se va a recuperar? –

-Sí, lo peor ya pasó, solo queda esperar a que su cuerpo despierte de forma natural –

Un gran alivio abrazó el corazón de Moon al escuchar aquellas palabras, puesto que su preocupación de que Marco no despertara la habían atormentado.

No hubiera resistido otra pérdida.

Los ojos de Moon se encontraron con el afligido rostro de Star, el cual miraba al inconsciente Marco. La noticia de todo lo sucedido la había golpeado de forma muy dura, ver a Marco y a su madre inconscientes, además de saber que su padre estaba muerto habían sido un golpe implacable para ella.

Moon colocó su mano en el hombro de su hija con ternura, en ese momento su hija necesitaba de todo su apoyo.

Al instante Star se abalanzó a su madre y la envolvió en un fuerte abrazo, mientras las lágrimas manchaban su rostro, sin señal de detenerse.

Había soportado mucho esos días.

..

.