Rusa
Kagome dejó caer estrepitosamente las bolsas de las compras al suelo y se quedó boquiabierta. ¿En serio su novio había dicho eso?
—¿Q-qué? ¿Qué dijiste?
—Que quiero una rusa. —Kagome tragó saliva al notar la soltura con la que su novio decía eso— No debe ser tan malo, ¿o sí?
—¿De dónde sacaste eso? ¿Dónde lo viste?
—En uno de los libros de tu madre —contestó con simpleza. Como si fuera lo más obvio del mundo.
—¡¿De mi madre?!
—Sí, todo el mundo lo hace. Sango le hizo una a Miroku la semana pasada. Dijo que estaba...
—¡Ah! ¡Alto! No quiero saberlo.
—Pero...
—¡Cállate! Iré... Iré a dejar las cosas en la cocina.
La azabache tomó las bolsas del suelo y cerró la puerta del departamento rápidamente antes de caminar hacia la cocina y depositar las cosas en la encimera. Se llevó la mano al pecho y respiró con dificultad. Su novio era osado al pedir algo así con tal desfachatez, ¡y en plena luz del día!
Guardó las zanahorias, papas y carne en la nevera, colocó las latas en la despensa y los insumos de limpieza los dejó junto a los demás. No había nada más que guardar y eso, en parte, la agobió. Miró disimuladamente sus pechos, como temiendo que su novio la viera fisgonenando dentro de su propio sujetador. ¿Sería ella capaz de hacer eso? Sus pechos, si bien no eran exageradamente voluptuosos, tenían lo suyo y sabían defenderse. Estaba orgullosa de tener un busto ligeramente más prominente que el del resto. Sabía que a Inuyasha también le encantaba pasarse horas atendiéndolos. Tal vez le fascinaban tanto que había decidido ser saciado únicamente por ellos. ¿Y si estaba siendo egoísta al negarse a experimentar? ¿Y si esa era la mayor fantasía de su novio? ¿Y si ella también lo disfrutaba? Jamás lo sabría si no lo intentaba.
Tras una rápida búsqueda en google confirmó de qué se trataba aquello. La rusa era una postura sexual donde la mujer atendía al hombre usando únicamente sus pechos para estimularlo. Miró algunos vídeos para adultos para así poder ilustrarse. No lo negaría, aquello la había excitado. Sentir la carne caliente de su amado entre sus turgentes pechos, mientras la veía postrada frente a él con una excelente visión de su trasero... ¡Mierda! Se sentiría jodidamente sexy.
De acuerdo, lo haría. Por él, por su amado Inuyasha, sería capaz de probar cualquier postura. Especialmente si era una tan ardiente como aquella.
Caminó hasta la sala y se encontró a Inuyasha sentado en el sofá mientras cambiaba ocasionalmente de canal. Bien, ni siquiera haría falta llevarlo a la cama. Había visto en internet que era una excelente opción hacerlo con el hombre sentado y la mujer arrodillada frente a él. De solo imaginarse lo que vendría en minutos comenzaba a sentir humedad entre sus piernas. Bien, era ahora o nunca...
Llegó frente a su novio y, sin darse tiempo para pensar, se arrodilló frente a él, justo entre sus piernas y se preparó para desabrocharle lo antes posible el pantalón. Apenas llegó a tocar la hebilla del cinturón cuando un asustado Inuyasha la detuvo.
—¡¿Qué te pasa?! —El pánico reinaba en su voz— Avísame si vas a hacer esas cosas.
—¿Eh? ¿Avisarte? ¡Pero si has sido tú el que me lo pidió!
—¡¿Yo?!
—¡Sí, tú!
—¿En qué momento? —Que alguien se lo explicara porque, sinceramente, estaba perdido.
—Hace un rato.
—...
—Cuando entré.
—...
—¡La rusa, idiota!
—¡Ah, sí! ¿Dónde está?
Kagome quiso golpearse el rostro al ver la estupidez de su novio, pero, en su lugar, prefirió apretar fuertemente la zona íntima del chico sin llegar a dañarlo.
—¡Justo frente a ti, idiota! —Inuyasha cerró fuertemente los ojos ante la sensación de placer mezclada con un ligero dolor. Respiró profundamente y, una vez que sus amigos estuvieron libres, miró a la azabache frente a él.
—Pues yo no te veo cara de ensalada...
—¿Ensa...? ¿Qué? ¿Ensalada?
—¿Eres tonta o te haces? —La cara de pocos amigos de Kagome le indicó que no era bueno seguir provocándola— Una ensalada, te dije que lo vi en uno de los libros de tu madre.
—Exacto. Y una rusa no es una ensalada, es...
—Sí lo es —la cortó—. Mira —tomó la revista de comidas internacionales depositada sobre la mesa ratona y abrió la página sesenta y ocho, donde se ubicaban las comidas argentinas—, aquí. Ensalada rusa.
—Realmente es... Una ensalada —musitó Kagome sin dignarse a ocultar la decepción en su voz.
—La vi la otra vez en la casa de tu madre y traje la revista aquí para prepararla algún día. Vi que trajiste papas y zanahorias y creí que sería buena idea intentarlo hoy. Sango y Miroku dijeron que es una ensalada muy sabrosa.
La azabache se puso de pie y caminó rumbo a la cocina sumida en un trance, sin prestarle ni un poco de atención a su novio.
—Una ensalada... En serio... Y yo que creí que...
—¿Kagome? ¿A dónde vas? ¿A preparar mi ensalada? —Preguntó el albino desde la sala sin dignarse a seguirla, pues acababa de encontrar una buena película en emisión— ¿No vas a necesitar la receta?
La joven entrecerró los ojos con recelo al escuchar esa sarta de estupideces. No, definitivamente no necesitaría la receta. Le haría la ensalada a su novio, sí, pero esperaba que se fuera por el inodoro por consumir tanta mayonesa.
FIN
Este fue el primer drabble que escribí del reto —recuerden que la fecha al final indica cuándo terminé de escribir el drabble, no el día de publicación xd— y me divertí mucho haciéndolo. Yo DETESTO la ensalada rusa, me parece un asco, pero al menos tenía que servir para escribir algo decente, ¿no? JAJAJAJA
Estuve toda la noche de ayer y todo el día de hoy llorando por los rincones de la casa... A causa de la FELICIDAD. No solamente por ustedes sino porque ayer, al fin, logré cumplir mi sueño: ser reconocida públicamente. Ayer en la noche vi que la administradora de la página de Facebook "Mundo fanfics R&I" publicó dos posts recomendando mis fanfics "Kamasutra" y "Don't cry" por MÉRITO PROPIO. Ya había recibido reseñas años anteriores en dos ocasiones, pero una de esas veces fue por parte de una amiga y en el otro fue en otro fandom. Desde que tengo 14 años que he trabajado para crecer y un día, con suerte, ser vista por una persona que diga "Ey, esta chica escribe bien. Voy a recomendarla. A crear un post sobre ella o hablar de lo lindos que son sus fanfics". Les juro que me sentí como Phil —"Hércules", 1997— cuando crean una constelación para él. Ser reconocida en un fandom muerto —donde trabajé por un tiempo— es lindo, pero no es la gran cosa. Pero que después de tantos años haya sido vista entre las miles y miles de escritoras de este fandom es, sin dudas, mi mayor proeza.
Hoy les agradezco más que nunca a todas las que me leen y, con su permiso, me voy a seguir llorando de felicidad.
PD: LaWeaAzul: soy y no soy madre jajajaja soy mamá de un revoltoso gatito blanco que me salvó de un momento muy triste en mi vida. Digo que soy su mamá porque en casa todos lo tratamos como bebé —mi hermano lo llama sobrino y mi mamá le dice nieto jajaja—, tiene su sillita para desayunar con nosotros y cuando maulla no dice " miau", dice "maaa". Así que tengo un gathijo jajajaja pero lo amo como si fuera mi hijo de verdad :D
¡Nos leemos mañana! Espero que con menos lágrimas esta vez c:
20.9.20
