Fuego extinto

Moon se encontraba leyendo y firmando papeles en su oficina cuando un ruidoso estruendo se escuchó, a la vez que retumbaba todo el castillo, llamando su atención al instante.

Salió de su oficina y en seguida salió corriendo hacia el lugar donde pensaba que había escuchado aquel ensordecedor sonido, cuando sin avisar choco contra una pared semitransparente, cayendo al suelo.

- ¿Qué…? –

Moon examino rápidamente aquella extraña barrera, notando que atravesaba la pared a su izquierda y por la ventana que daba al exterior se notaba que, de hecho, aquella pared era un enorme domo que rodeaba una sección del castillo.

Eso sin duda era una muy mala señal.

Sin pensarlo saco sus tijeras he hizo un corte en el espacio, pensando que podría pasarla con solo transportarse, pues había pocas barreras que podían eludir las tijeras dimensionales de Hekapoo.

Cuando atravesó el portal se llevo una sorpresa al ser expulsada a la fuerza.

- Imposible…. –

Debía ser una broma, solo las mejores barreras de la comisión podían burlar las tijeras dimensionales, y eso era porque la magia de Hekapoo funcionaba como elemento clave.

- … No… -

Debía ser mentira.

Moon cargo una gran cantidad de magia en su puño, haciendo vibrar el aire a su alrededor de la presión, para después cargar contra aquella pared.

Aunque el impacto fue tal para hacer estallar los cristales y crujir las paredes, la barrera no parecía haber sufrido daño alguno.

- Marco – Sin duda estaba en peligro.

Moon invoco su modo mariposa y comenzó a bombardear la barrera con fuertes ataques, pues las dos cosas más importantes para ella estaban del otro lado de aquella pared, a merced de aquel aterrador sujeto.

- ¡Vamos! – La frustración que sentía solo hacia más fuerte sus ataques, pero por desgracia no parecía hacerlos más efectivos.

..

.

La potencia y ferocidad de aquella batalla era tal que apenas y ponía mantenerse en pie. La cantidad de magia que había y la presión en la que estaban eran tal que incluso le era difícil respirar.

Hekapoo tomo sus tijeras y las enterró en el suelo, justo frente a ella, pues la presión era tal que sentía que se iba a desmayar en cualquier momento.

Que podía hacer para ayudar a Marco si apenas y podía distinguir que estaba sucediendo entre tanta presión mágica y estruendos.

Hekapoo tomo con fuerza sus tijeras y lentamente se incorporó, a pesar de que su cuerpo no paraba de templar.

Tomando sus tijeras con ambas manos y llevándolas a su pecho, Hekapoo comenzó a concentrar la mayor cantidad de magia posible.

Si no podía apoyarlo dentro del campo de batalla, al menos aliviaría su estrés físico y mental.

- Dimencional Love –

..

Marco apretó los dientes, con una mescla de furia y ansiedad en su interior. No estaba seguro de cuánto tiempo había estado chocando espadas con el enmascarado, pero sin duda el cansancio estaba golpeando su cuerpo sin piedad.

Todo a su alrededor se detuvo al notar como el filo de su enemigo estaba a punto de impactar en su costado.

Eso sin duda lo mataría.

Marco concentro la mayor cantidad de magia en su abdomen, instantes antes de recibir el impacto.

Marco cayo de rodillas, cayendo a un enorme charco carmesi. Su cuerpo adolorido y su vista nublada le auguraba la muerte.

Parecía que estar sentado en su propia sangre se estaba convirtiendo en la norma.

Pero algo sorpresivo le comenzó a ocurrir.

La herida se estaba cerrando con rapidez, a la vez que el desgaste físico de su cuerpo iba abandonando su cuerpo.

Esta no era su magia, ni mucho menos la de la espada.

No tuvo mucho tiempo de pensar, pues al instante sintió la presencia de su enemigo frente a el.

Antes de que la afilada hoja le arrebatara la vida, una rápida estocada perforo el abdomen de su enemigo, para seguido recibir una enorme explosión de magia en su interior.

Todo a su alrededor retumbo con furia, mientras parte de el suelo de la biblioteca se desmoronaba, cayendo ruidosamente a los pisos inferiores.

Marco dejo escapar un pesado suspiro, a la vez que se incorporaba lentamente, con la espada aferrada al único brazo que le quedaba.

La herida ya no sangraba, pero su brazo se negaba a regresar.

- … -

Al lado opuesto de la sala, una espesa niebla comenzaba a tomar una forma humanoide, hasta al fin formar la aterradora silueta de su enemigo, pero esta vez ligeramente encogido, sosteniendo su pecho con dolor.

Había escapado de la muerte una vez mas con aquella rara habilidad, pero esta vez había recibido una gran cantidad de daño.

Sin pensárselo mucho Marco dio un gran salto y arremetió con furia contra su enemigo, el cual no pudo hacer otra cosa que cubrir tal monstruoso ataque con todas sus fuerzas, a pesar de eso su cuerpo cedió ante el impacto y salió disparado, atravesando varias paredes antes de caer al suelo, en medio de uno de los muchos pasillos del castillo, a pocos metros de la barrera.

El enmascarado dio un salto hacia un lado esquivando el implacable ataque de su oponente.

Sin darle oportunidad de respirar Marco tomo una posición ofensiva y comenzó su lluvia de ataques, obligando a su oponente a tomar la defensiva.

Gracias a que su cuerpo y mente se sentía mejor que nunca los papeles se habían invertido.

Uno o dos golpes mas y su enemigo caería.

- … -

"Al diablo con todo"

No podía dejar que aquel mocoso frente a el terminara matándolo, y con él cualquier esperanza de vengar a sus compañeros.

Ya no le importaba que había usado mas veces de las recomendadas para su cuerpo el salto. Con tal de que le quedara un gramo de fuerza en aquel cuerpo muerto luego de quitarse de en medio al muchacho, entonces todo había valido la pena.

Una espesa aura cubrió su cuerpo, instantes antes de que la blanca espada de su oponente asestara su golpe.

- Dark Home – Susurro.

Todo a su alrededor se volvió en un profundo y abismal negro, una oscuridad tal profunda que la blanca espada de Marco parecía fundirse con el entorno.

Un delicado estruendo recorrido todo el lugar, las paredes se agrietaron, las ventanas explotaron y todo a su alrededor quedo sumido en un profundo silencio.

Dos ligeros sonidos metálicos rompieron aquel silencio, perfectamente sincronizados.

Los ojos de Hekapoo perdieron su brillo y su delgado cuerpo callo ruidosamente al suelo, inconsciente.

En un segundo cada poro del cuerpo del enemigo derramo sangre, como si millones de navajas hubieran cortado tan profundo hasta alcanzar su alma.

Del otro lado de la moneda una línea de sangre se deslizaba por el pecho de Marco, mientras toda la adrenalina en su cuerpo, al igual que su vida se desvanecía.

Ambos cayeron de rodillas, a escasos metros uno del otro, mientras el brillo en sus ojos lentamente se desvanecía.

Y como si aquella misteriosa arma entendiera que la vida de su dueño había llegado a su fin, el cuerpo del muchacho lentamente recupero su delgada y baja estatura para después caer al suelo junto a su oponente.

Tantas cosas pasaban por la mente del enmascarado, mientras su cuerpo recorría los últimos centímetros antes de encontrar su camino hacia el suelo.

En el estado en el que lo había dejado, era obvio que el retroceso de Dark House lo iba a matar. Pero aun así quería creer que lo lograría. Que cumpliría aquella promesa hecha hace eones. Promesa que se había grabado en su alma a fuego.

Sin duda un cruel destino para ambos.

La primera en llegar a la escena fue Star, la cual había estado intentando atravesar la barrera con desesperación, hasta que la misma se había desvanecido por su propia cuenta.

La imagen que quedo grabada en sus ojos era algo que simplemente no podía creer.

- … - su boca se abrió, pero nada salo de ella.

Ni siquiera era capaz de pronunciar el nombre de aquel chico tendido en el suelo.

- … -

Debía ser mentira. Después de todo le había pasado lo mismo y había sobrevivido.

-… Mar…-

El hecho de si aquella arma lo había cambiado o no, ahora era algo que no importada, pues aquel aterrador objeto era el único que podía salvarlo.

-… ¿Marco? –

Pero nada ocurrió.

Para cuando Moon llego a la aterradora escena los desgarradores llantos de su hija inundaban el lugar.

Sentada en medio de un charco de sangre estaba ella, sosteniéndolo entre sus brazos al inerte muchacho, como si aquel cálido afecto fuera a devolverle la luz a aquella persona que tanto quería.

Capítulo 7 – Un doloroso gris.

..

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Como están banda?, bueno, lo de siempre, con lo de ser un adulto y trabajar, honestamente el gusto por escribir prácticamente se había esfumado. Pero bueno, Aquí estamos.

Solo falta el epìlogo para dar por terminada esta historia. Asi podre dedicarme en terminar las otras antes de que se me pase el venazo por escribir.

Espero que el final no les haya disgustado, digo, supongo que esperaban que marco sobreviviera he hiciera una especie de orgia con madre he hija, pero preferí un final mas crudillo.

De antemano me disculpo si esta mal escroto.

En fin. Nos leemos luego.