Perrito

Sus manos se cerraron con fuerza sobre las sábanas blancas bajo su cuerpo y las uñas se enterraron levemente en el futón. Su cabello azabache caía desprolijamente a los lados de su rostro y de vez en cuando lograba vislumbrar una que otra hebra plateada, recordándole por quién estaba siendo poseída y dominada. Sintió sus caderas ser jaladas rudamente hacia atrás y no pudo evitar quejarse un poco ante el movimiento brusco tras su espalda. Sus entrañas fueron llenadas por el duro falo de su amante y gimió extasiada a la vez que abría más sus piernas para él. Arqueó la espalda gloriosamente al sentir el miembro caliente de Inuyasha dando de lleno contra su punto g. Sus testículos chocaban rítmicamente contra los muslos femeninos y le añadían un toque aún más erótico al encuentro. Nuevamente sus caderas fueron movidas hacia atrás y sus rodillas se resintieron.

—Con cuidado, Inuyasha —pidió.

Lo sentía inquieto tras de sí. Ansioso, turbado por el placer, abandonado a sus necesidades. Como si todo su raciocinio se hubiera ido al caño y solo quedaran sus instintos para guiarlo. Su enrojecido sexo comenzaba a resentirse a causa de la forma ruda y bestial en que estaba siendo tomada por el semental. Llevaba demasiado tiempo en esa posición, sosteniendo su propio peso y el de su compañero con sus pobres rodillas con la única protección del delgado futón que apenas lograba amortiguar el golpeteo que sus caderas estaban recibiendo.

—Se siente... Tan bien... —Su rostro, desencajado a causa del placer, a duras penas le dejaba articular palabras. Únicamente gemidos y jadeos escapaban de su garganta. El placer la llenaba, la desbordaba y enloquecía.

Su cuerpo fue arrollado por un orgasmo desolador que la instó a apretar los muslos de manera instintiva con el fin de mitigar un poco los placenteros espasmos que obligaban a su sexo a contraerse en torno a la virilidad del hanyou que continuaba embistiéndola rudamente. Kagome sucumbió al cansancio y dejó de sostenerse sobre sus manos, pegando el torso al futón y dejando el rostro de lado para intentar respirar. Inuyasha gruñó a su espalda, pues sin saberlo, Kagome acababa de hacer las penetraciones más profundas con ese simple cambio de posición. Su vagina húmeda, caliente y estrecha ahora le daba mejor acceso a su amante. Se sentía mejor acogido y le permitía estimular con relativa facilidad su punto g, aquel que la llevaba fácilmente al orgasmo.

Inuyasha temblaba incontrolablemente tras la espalda femenina, su respiración pesada y caliente era expulsada con esfuerzo en roncos jadeos que intentaba acallar casi sin éxito. El cuerpo de ambos se veía perlado por el sudor y algunos mechones se adherían traviesamente al rostro del albino. Movía sus caderas irrefrenablemente, buscando el placer de ambos e intentando acabar lo antes posible. Su corazón latía desbocadamente, sentía las palpitaciones de su cuerpo en sus oídos y la sangre corría espesa, presurosa y caliente por sus venas. Simplemente estaba... Excitado.

—Para, por favor... —Gimoteó la mujer derrumbada frente a él. Podía apreciar lágrimas de placer en el rostro femenino. No, ella no quería parar, simplemente se sentía desbordada por el éxtasis del reciente orgasmo y no estaba segura de soportar otro tan pronto.

La estrecha cintura, la piel blanca y apetitosa, el cabello azabache desparramado en el futón blanco, los delgados dedos que a duras penas conseguían aferrarse a las sábanas para tener algo de agarre, los gemidos que salían de la boca femenina en un halo de vapor, las amplias caderas que él mismo balanceaba llevándola hacia su miembro para concretar el apareamiento, todo el panorama se le antojaba tan sensual que no podía evitar relamerse de solo mirarla gimiendo bajo él. Todo ese placer que parecía enloquecerla se lo entregaba él, su compañero, su macho.

Recostó su pecho en la pequeña espalda sin dejar de montarla y la escuchó quejarse por el peso extra. Kagome tenía los ojos fuertemente apretados y difícilmente lograba respirar. El delicado rostro estaba totalmente descompuesto por el placer. No aguantaría mucho tiempo. Tomó uno de sus pechos y lo estrujó cariñosamente mientras acercaba su boca a su oreja.

—No voy a parar —se negó, al fin, con total autoridad—, vas a gozarlo.

—No... Por favor...

—Grita. Vente para mí...

—Para... —Sentía las paredes vaginales contraerse paulatinamente en torno a su hombría anunciando un nuevo orgasmo. Eso era bueno, demasiado bueno.

—Di mi nombre con tu voz ahogada.

Kagome se mostraba reacia a cumplir su petición, apretaba los labios y se retorcía bajo él. Como si no supiera si quería alejarse del placer o acercarse. El ojidorado tomó posesivamente las caderas femeninas y embistió con fuerza una última vez mientras sentía su cuerpo ser recorrido por un cúmulo de sensaciones indescriptibles que viajaban por todo su torrente sanguíneo hasta culminar en su miembro apresado dentro de su hembra.

La azabache jadeó de dolor al sentir que mordían su cuello de forma fiera y dominante, impidiéndole así realizar cualquier movimiento. Los instintos de Inuyasha siempre lo obligaban a someterla en cuanto alcanzaba el orgasmo para impedirle que huyera mientras era llenada por su esencia cremosa y caliente. La misma que su interior no era capaz de almacenar por completo y ahora se deslizaba lentamente por el interior de sus muslos hasta manchar el futón sobre el cual ambos se encontraban.

Completamente agotada y satisfecha, dejó de sostenerse en sus rodillas y se desplomó en el suave colchón aún con su esposo en su interior. Sentía su cuerpo sacudirse deliciosamente mientras terminaba de vaciarse en su vagina, se lo notaba igualmente cansado y somnoliento que ella. Su sexo continuaba palpitando con insistencia a causa del reciente orgasmo que parecía haberle robado toda la energía.

Sango tenía razón. En la posición del perrito se alcanzaba un orgasmo mucho más potente y, además, a Inuyasha le había gustado en demasía. Definitivamente lo volverían a probar. Pero hoy no... Estaba exhausta.

FIN

Sepan disculpar el cambio de planes xD pero por una cuestión de "variedad" tuve que posponer la publicación de "juguete" —cuando lo lean sabrán por qué—. Pero espero que este drabble tan excitante haya valido la pena y las hiciera sonrojar 7u7

¡Gracias por sus comentariosssss! Me encanta levantarme y leer sus mensajitos. Hacen que me den más ganas de escribir. En serio las adoro :D

¡No puedo creer la cantidad de pedidos que llovieron después del drabble anterior! Me han solicitado sobre todo la continuación de: "Avión", "Encimera" y "ascensor" —¿Acaso quieren ver morir a Inuyasha? JAJAJAJA— y trataré de amoldar alguna palabra de acuerdo a los drabbles que solicitaron. Saben que cumplo mi palabra c;

Nos vemos mañana a la hora de siempreee c:

11.10.20