Hola, este es mi primer fanfic de Hellsing y la primera vez que publico en un fandom diferente, estoy emocionada y espero que este pequeño fic les agrade, debo aclarar que ya esto lo había escrito con otra pareja de anime, pero lo leí una vez más y vi que quedaba mejor con un AluSeras, espero sea de su agrado.

Debo decir también que es AU, por lo cual no hay vampiros ni organizaciones.

Hellsing es creación de Kota Hirano, este pequeño fic es mío, de mi imaginación.

Advertencias: contenido sexual, si no te gusta no leas, eres libre de no leer.

Prohibida.

—Alucard.—

El susurro de tus labios, ese solo pequeño murmuro, provocan en mí el querer seguir con esto. Ver tus expresiones y tú cuerpo colapsar en este acto erótico y pecaminoso, provoca en mi... Satisfacción.

Con mis dedos trazo tu figura, imagino que eres un lienzo esperando por hacer una obra de arte en él. Tus pezones duros por ese pequeño roce, me provoca lamerlos, saborear de ellos. Un suspiro sale de tus dulces labios, mientras que con mi boca tomo ese manjar.

Una mirada fugas y me encuentro con tu rostro perlado en sudor, tus ojos más azules de lo que son, tu cabello dorado, esparcido en la almohada. ¡Oh, diosa mía! Eres perfecta. Irremplazable y bella, nadie te puede superar.

Devoro tus labios, no puedo dejar de hacerlo, soy adicto a todo tu ser, sueltas un suave gemido, mis dedos acariciando aquel tesoro entre tus piernas y te vuelven loca y me gusta. Arriba y abajo, luego solo presiono em aquél pequeño centro de nervios. Mueves tus caderas, siguiendo el ritmo de mis dedos usurpando tu calidez sedosa, mordiendo mi labio, sé que el momento en que te tome será glorioso.

—Por favor...—Suplicas, estás por llegar al clímax. Tu respiración entrecortada, te dificulta el habla.

—Por favor, ¿qué? —Me encanta escucharte rogar. No respondes, pero puedo sentir tus manos en mi miembro, tus manos lo acarician y de pronto yo soy el que no puede hablar, mis gruñidos son lo único que puedo hacer.

Tus labios curvados en una sonrisa tentadora, sabes que tus caricias me descontrolan, haciendo depender de ellas, te gusta hacerme perder la cabeza, siento que estoy por terminar. Mis caderas se mueven al compás de tus manos acariciándome, tocando sin parar mi entrepierna. ¡Maldición! Eres la única que me deja vulnerable y no poder hacer más que soltar jadeos como loco.

—Tómame. —Susurras en mi oído, una lamida tuya en mi lóbulo y me vuelvo demente y necesitado.

Capturo tus labios, el sonido obsceno de nuestros besos es igual de excitante como saber que eres prohibida.

Separando tus piernas, me decido por entrar en ti, muriendo por hacer que grites mi nombre y dejarte en llamas de lujuria y pecado. Las embestidas frenéticas, el choque de piel con piel y nuestros gemidos son una melodía especial. Necesito más de ti, tomo tus caderas y tú entrelazas tus piernas más hacia mí, impidiendo que me aleje de ti. Sentir tu calidez rodeando mi sexo es adictivo.

Nos movemos frenéticamente, nos miramos a los ojos, puedo ver en tus azules profundos amor y miedo, sabes que está mal todo esto, pero ya no hay vuelta atrás. Te beso como consuelo, no eres la culpable, eres la víctima y yo el pecador, no debí ir tras de ti, sabiendo que eres la mujer de mi hermano, pero no pude evitarlo. No pude evitar la atracción, he caído en el fuego y te he arrastrado conmigo.

Ya no hay vuelta atrás, una vez caído en aquella tentación.

La cúspide del clímax está por empezar y trato de hacer que este encuentro dure, moviendo las caderas un poco lentas. Tu respiración se vuelve acelerada, estás por terminar. Un gemido suave y has alcanzado el placer, seguido de mi gruñido.

Y miro tu rostro cansado, cubro tu cuerpo y abrazo posesivo, mientras mis pensamientos por ti fluyen con intensidad.

Amante mía, quiero hacerte sentir el cielo y las estrellas. Marcarte como de mi propiedad. Y hacer que nunca me olvides, que son mis manos las que te tocan, mis labios los que te saborean y sabiendo que esto es prohibido, lo vuelve aún mejor. No me importa que seas de otro, no me importa que estés enlazada con mi hermano mayor, porque fui yo el que te metió en esto, fui yo el que te desea y quiere sólo para mí, sin importar qué.

Soy egoísta, lo he de admitir, así también soy pecador por desear a la mujer ajena de otro.

Quiero que olvides a Pip y que quede en tu cuerpo, mente y alma que eres solo mía.

Es algo corto, pero espero que les haya gustado, estoy pensando en hacer segunda parte, pero no sé, me gustaría aclarar que este fanfic está en Wattpad pero con otra ship, pero decidí publicarlo aquí con estos personajes.

Estoy pensando escribir más de Alucard y Seras, pero por ahora les puedo compartir esto, gracias por leer.